Ni en el PAN lo respaldan: reprueban conducta de alcalde de Metepec tras escándalo en club deportivo

El dirigente municipal panista enfrenta críticas de sus propios correligionarios luego de protagonizar un altercado en un club privado; la CODHEM ya abrió una investigación de oficio.

Lo que comenzó como un escándalo local terminó convirtiéndose en un problema político para el alcalde de Metepec, Fernando Flores Fernández. Y es que, tras su irrupción en un club deportivo acompañado por personal de seguridad y su presunta participación en una riña, ni siquiera el PAN salió a respaldarlo. Por el contrario, la dirigencia nacional del blanquiazul tomó distancia y pidió que se investiguen los hechos y se apliquen sanciones en caso de acreditarse responsabilidades.

A través de un comunicado, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN expresó su rechazo a la conducta atribuida al edil mexiquense y sostuvo que ninguna persona puede colocarse por encima de la ley. El mensaje fue contundente: quien abuse de la responsabilidad que le fue conferida en el servicio público debe enfrentar las consecuencias jurídicas de sus actos, independientemente de su cargo o afiliación partidista.

La postura resulta especialmente llamativa porque proviene del propio partido que llevó a Flores al poder. En términos políticos, el alcalde parece haberse quedado sin escudo partidista. Mientras en otras ocasiones los partidos suelen cerrar filas para proteger a sus cuadros, en esta ocasión el PAN optó por marcar distancia y deslindarse públicamente de cualquier conducta que pudiera derivar en responsabilidades legales.

Los hechos ocurrieron el pasado viernes en el Club Deportivo La Asunción, donde Fernando Flores ingresó acompañado de un escolta armado y se vio involucrado en una confrontación física con otro ciudadano. La gravedad del incidente llevó a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) a iniciar una investigación de oficio para determinar si existieron violaciones a derechos humanos o abuso de autoridad.

Por su parte, Morena aprovechó el episodio para cuestionar al alcalde y acusarlo de actuar con soberbia y prepotencia. En redes sociales, el partido señaló que ningún servidor público debe utilizar el poder que le otorga el cargo para intimidar a la ciudadanía y aseguró que este tipo de conductas representan una de las expresiones más negativas del ejercicio político.

Mientras avanzan las investigaciones, la imagen pública de Fernando Flores enfrenta uno de sus momentos más complicados. Lo que pudo parecer una disputa privada escaló a una crisis política que ya provocó el deslinde de su propio partido. Cuando hasta tus compañeros políticos prefieren tomar distancia, el mensaje suele ser claro: la defensa ya no está garantizada y las explicaciones apenas comienzan.

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