El senador neoleonés visitó Abasolo, Mina e Hidalgo para escuchar a vecinos y reforzar la organización territorial de cara a los próximos procesos electorales.
Waldo Fernández llegó el sábado al Valle de las Salinas sin discursos preparados ni actos masivos. Llegó a desayunar con vecinos, a tocar puertas y a sentarse en una asamblea con habitantes de comunidades que pocas veces ven a un senador de cerca.

La gira abarcó tres municipios: Abasolo, Mina e Hidalgo. En cada uno, el legislador escuchó preocupaciones, conoció necesidades y reforzó vínculos con liderazgos locales que forman la base del movimiento en esa región de Nuevo León.

Para Fernández, ese contacto directo es la clave del trabajo político. Ante simpatizantes reunidos en Hidalgo, fue claro: la fortaleza del movimiento no descansa en una sola figura, sino en quienes lo construyen desde abajo.
“La etapa más importante no es quién va a encabezar el movimiento. La etapa más importante es organizarnos, ir puerta por puerta y defender solidariamente al compañero o la compañera”, dijo el senador.
La unidad fue el otro tema central de la jornada. Fernández pidió a militantes de Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo mantenerse juntos más allá del proceso interno que vive la coalición.
“Pase lo que pase, salgamos en unidad y levantemos la voz por la gente de Nuevo León. Yo no hubiera sido senador sin Morena, Verde y PT juntos”, subrayó.
Durante los recorridos, varios asistentes se acercaron a recordarle gestiones y apoyos de años atrás. Fernández reconoció que esos momentos lo sorprenden incluso a él.
“Cuando amas el servicio público y eres auténtico, ni siquiera tú recuerdas todo lo que ha pasado. Me da gusto que en muchos lugares la gente se acerque y me diga: usted me ayudó”, expresó.
El senador anunció que continuará recorriendo municipios de Nuevo León para mantener el diálogo directo con la ciudadanía.


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