Sergio Sarmiento se victimiza y acusa “discriminación” contra su programa en Azteca

El trabajador de Salinas Pliego lamentó que funcionarios y representantes de la Cuarta Transformación ya no acepten acudir a TV Azteca, una televisora señalada constantemente por sus ataques al gobierno federal y al movimiento obradorista.

El empleado de la perrita de Trump, Sergio Sarmiento, generó polémica luego de afirmar que existe una especie de “discriminación” hacia TV Azteca, debido a que funcionarios, legisladores y representantes de la Cuarta Transformación (4T) han dejado de acudir a sus espacios informativos para ser entrevistados.

Durante una conversación en su programa, Sarmiento recordó que años atrás solía invitar a políticos de izquierda cuando estos se encontraban en la oposición. Sin embargo, aseguró que el panorama cambió con la llegada de la 4T al poder, pues ahora son los integrantes del gobierno quienes rechazan participar en los espacios de la televisora del Ajusco.

La oposición sigue queriendo venir y los señores del gobierno no quieren venir a TV Azteca”, expresó el comunicador, quien incluso calificó esta situación como una forma de discriminación. Posteriormente, señaló que esta decisión termina afectando a los propios funcionarios, ya que, según su visión, limita la posibilidad de que expliquen directamente sus políticas públicas ante la audiencia.

Sarmiento ejemplificó que, ante la ausencia de integrantes del gobierno federal, su programa suele recurrir a exfuncionarios o especialistas para abordar temas de interés nacional. Incluso mencionó el caso del exsecretario de Educación Aurelio Nuño, a quien citó como una de las voces que podrían ser consultadas cuando representantes de la actual administración rechazan acudir al espacio televisivo.

Las declaraciones del conductor ocurren en medio de las constantes críticas que diversos sectores de la 4T han dirigido contra TV Azteca, empresa a la que acusan de mantener una línea editorial abiertamente confrontada con el proyecto político encabezado primero por Andrés Manuel López Obrador y ahora por la presidenta Claudia Sheinbaum. En redes sociales, usuarios cuestionaron que se hable de “discriminación”, argumentando que la decisión de aceptar o rechazar entrevistas forma parte de la libertad de cada actor político.

El debate reavivó la discusión sobre la relación entre los medios de comunicación tradicionales y los gobiernos emanados de la 4T, así como sobre el papel que juegan los espacios informativos en la construcción de la opinión pública y la confrontación política en México.

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