El gobernador de Sinaloa pidió nuevamente separarse del cargo, pero sus detractores ya encontraron otro motivo para exigir su salida definitiva y hasta un juicio.
Rubén Rocha Moya volvió a solicitar una licencia temporal por tiempo indefinido como gobernador de Sinaloa y, como era de esperarse, la oposición volvió a reaccionar. Esta vez, sus críticos aseguran que la licencia “no basta” y exigieron que el mandatario enfrente un proceso judicial.
Rocha presentó ante el Congreso de Sinaloa una solicitud para ausentarse por más de 30 días, con fundamento en la Constitución local. En el documento sostuvo que tomó la decisión porque “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. Una salida que, para sus adversarios, tampoco fue suficiente.

Entre quienes aprovecharon la ocasión para lanzar críticas estuvo Jorge Álvarez Máynez, de Movimiento Ciudadano, quien sostuvo que Rocha debe ser juzgado. “No basta una licencia. México y Sinaloa merecen verdad y justicia”, escribió, en una postura que resume el nuevo episodio de la oposición: si Rocha se queda, reclaman; si pide licencia, también.
A la lista se sumó Guadalupe Acosta Naranjo, de Somos México, quien incluso pidió que el gobernador sea detenido y entregado a autoridades estadunidenses, al considerar que ya no cuenta con fuero. Por su parte, Ricardo Salinas Pliego también intervino en la polémica y calificó el escenario como un supuesto “pleitazo” entre mandatarios para encubrir delitos.
La nueva solicitud de Rocha ocurre apenas un día después de su reincorporación a la gubernatura, lo que volvió a colocar el tema en el centro del debate político. Mientras el Congreso analiza la petición, sus detractores insisten en que debe abandonar definitivamente el cargo y enfrentar responsabilidades legales, dejando claro que, para la oposición, parece que nada termina de convencerles.

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