Cuatro tripulantes de distintas nacionalidades quedaron detenidos tras un operativo naval que se preparó durante meses.
Agentes aduaneros franceses lograron detener un velero cargado con cocaína a 400 millas náuticas de la costa española. La operación se concretó el 14 de septiembre y dejó cuatro personas detenidas.
El buque de la aduana española Petrel I ejecutó la intercepción en aguas internacionales. Dentro de la embarcación, los agentes hallaron 70 paquetes con más de 2.1 toneladas de cocaína.
La tripulación incluía a un argentino, un uruguayo, un colombiano y un albanés. Las autoridades sospechan que este último recibió instrucciones directas de la organización criminal que esperaba el cargamento.
El velero, de 14 metros y bandera polaca, ya estaba bajo vigilancia desde hacía meses. Los investigadores lo detectaron por primera vez en junio, en un puerto de Cataluña.
Un mes después, la nave encendió las alarmas de nuevo. Salió a navegar sin activar su sistema de identificación automática (AIS), un requisito obligatorio para este tipo de embarcaciones.
Las pesquisas en tierra firme ampliaron el caso más allá del mar. En España, los agentes identificaron a dos sospechosos adicionales vinculados con la red de tráfico.
Uno de ellos fue arrestado en Girona. Su función, según la investigación, era localizar embarcaciones que los traficantes pudieran usar para transportar droga.
El segundo sospechoso permanece prófugo y es buscado activamente por las autoridades. Se le atribuye la tarea de vigilar los barcos y avisar si detectaba movimientos policiales.


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