Kershenobich, Robledo, Batres y Svarch presentaron las cifras de dos años de gestión, mientras la oposición cuestionó la privatización y el presupuesto.
La comparecencia del sector salud ante las comisiones unidas de Salud y Seguridad Social de la Cámara de Diputados empezó con gritos y un conato de trifulca, no con un informe.
El panista Éctor Jaime Ramírez Barba arrebató el micrófono a Pedro Zenteno Santaella, presidente de la Comisión de Salud. Exigía una moción de orden, pero Zenteno se la negó. A gritos, Ramírez Barba calificó el ejercicio como una “comparecencia arreglada”.
Zenteno le respondió que traía “consigna para reventar la sesión” y que mostraba una “actitud porril”. Mientras discutían, decenas de legisladores se acercaron al presídium.
Minutos después, con la sesión en marcha, el secretario de Salud, David Kershenobich, habló sobre el pleito. “Venimos con la mayor voluntad. No es una comparecencia arreglada, venimos a mostrar lo que hemos hecho y escuchar de los legisladores lo que nos puedan sugerir”, dijo.
Antes del encuentro, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, había saludado en X a los cuatro funcionarios. Les dio la bienvenida a la Cámara.
Kershenobich promete un sistema que siga al paciente
Pese al ruido inicial, Kershenobich presentó el informe de dos años. Anunció que el Servicio Universal de Salud (SUS) arrancará en enero de 2027. Su meta es que “el derecho a la atención siga a la persona, no al patrón, no a la nómina, no a la institución”.
El secretario presumió la inauguración de tres hospitales del IMSS-Bienestar, con una inversión de 23,799 millones de pesos. Dijo que los 34 hospitales construidos en dos años forman “la expansión anual de infraestructura más grande en los últimos 45 años”.
En medicamentos, destacó una compra consolidada de 353,000 millones de pesos, con un avance de 92.3% para 2027 y 2028. Además, reportó menos muertes por enfermedades del corazón (8.1%), diabetes (5.5%) y problemas cerebrovasculares (6%).
Robledo recuerda a los bebés de Durango
Zoé Robledo, director del IMSS, abrió con un caso doloroso: el Hospital General de Zona 1, de Durango, donde murieron recién nacidos. Informó que una auditoría clínica independiente empezó el martes pasado. Los resultados llegarán el 8 de diciembre y las familias los conocerán primero.
Luego habló del rumbo del instituto. “No se vendió al IMSS, simplemente lo dejaron de hacer crecer”, afirmó, y llamó a esa etapa “la verdadera privatización silenciosa”.
Para probarlo, comparó tres periodos. Entre 1943 y 1982 se construyeron 19,500 camas. Entre 1983 y 2018 sumaron apenas 4,300. Desde 2019 ya van 6,299. Las reservas del IMSS pasaron de 200,000 millones de pesos en 2019 a 635,000 millones hoy.
Batres presume robots y créditos condonados
Martí Batres, director del ISSSTE, presentó un balance de 200 acciones. Destacó la conclusión de tres hospitales regionales de alta especialidad, en Puebla, Tlajomulco y Acapulco, que “comenzaron en el siglo pasado”. También habló del rescate de hospitales que cerraron durante el gobierno de Felipe Calderón.
El ISSSTE pasó de un robot quirúrgico a 13: nueve DaVinci para cirugía oncológica y cuatro Rosa para rodilla. Además, sumará 69 tomógrafos, 53 mastógrafos y siete resonadores en 103 hospitales.
Batres reportó 97% de abasto en claves de medicamentos y 98% en recetas completas. Añadió que el Fovissste condonó 320,000 créditos impagables.
Svarch compara estados con y sin IMSS-Bienestar
Alejandro Svarch, titular del IMSS-Bienestar, comparó las 24 entidades que se adhirieron al modelo con las ocho que conservaron sus servicios estatales. Desde 2023, las consultas crecieron 55% en las primeras y 4% en las segundas.
“Cuando lo público se financia, se organiza y se cuida, funciona”, afirmó.
Svarch contó 21 hospitales nuevos en 15 entidades y cirugía robótica gratuita en Ciudad de México, Mérida, Toluca y Tampico. La mortalidad materna bajó 19% en sus entidades, de 30.1 a 24.5 por cada 100,000 nacidos vivos.
También anunció el programa “laboratorio más internet en tu clínica”. Llevará diagnóstico a 8,200 centros de salud, para 55 millones de personas, a más tardar en el primer trimestre de 2027.
La oposición exige más
Los diputados no se quedaron callados. Juan Ignacio Zavala Gutiérrez, de Movimiento Ciudadano, condenó el “show” del inicio. Además, dijo que el informe ignoró un problema: “En los hechos, se ha ido privatizando la salud de este país”.
Zavala citó que en 2024 el 65% de la población no tuvo carencia por acceso a servicios de salud. En 2016 la cifra llegaba a 84.4%. Por eso preguntó qué hace el Gobierno para revertir esa tendencia.
El priista Luis Gerardo Sánchez Sánchez habló directo. “No somos sus enemigos. Hemos sido los que más hemos solicitado que se le aumente el presupuesto al sector salud”, dijo.
Sánchez reclamó que el artículo 123 constitucional, que garantiza mejores salarios a médicos y enfermeras, ya recibió el aval de la Cámara, el Senado y los congresos locales desde 2024. Aun así, acusó que “no se han atrevido a publicarlo”.
Por último, criticó que la comparecencia ocurriera en comisiones y no en el pleno. “Tenía tanta relevancia que tendría que ser en el pleno, donde estuvieran todos los diputados presentes”, planteó.


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