Teherán rechaza que el tráfico de crudo haya vuelto a la normalidad y exige a Washington que ponga fin al conflicto y levante el bloqueo contra sus puertos.
Cruzar Ormuz seguirá siendo un riesgo mientras la guerra continúe. Así lo afirmó el Gobierno iraní este fin de semana.
Los ataques contra petroleros aumentan en esa vía marítima estratégica. En ese contexto, Teherán insistió en que la navegación no será segura hasta que Estados Unidos detenga la guerra y levante el bloqueo de los puertos iraníes.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, dijo que su país no está satisfecho con la situación actual en el paso. Además, negó que la navegación y el transporte de petróleo hayan vuelto a la normalidad, como sostiene Washington.
Con ese mensaje, Irán desmiente la versión estadounidense y pone la pelota en la cancha de su rival. Para Teherán, la salida pasa por frenar el conflicto y abrir sus puertos.
Por esa ruta circula buena parte del petróleo del mundo. Por eso, cada nuevo ataque inquieta a quienes la cruzan a diario.


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