Conversaciones filtradas exponen un plan destinado a reinstalar a Juan Orlando Hernández en la presidencia de Honduras con apoyo de Estados Unidos e Israel.
En una reciente revelación, audios filtrados muestran una sorprendente injerencia política en Honduras. Las grabaciones, derivadas de aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Signal, implican a varias figuras clave, incluyendo al actual presidente Nasry Asfura y al exmandatario Juan Orlando Hernández. Esta trama busca garantizar el regreso de Hernández al poder, respaldado por el presidente Donald Trump y sectores vinculados a Israel.
Los audios, obtenidos por Diario Red y Hondurasgate, presentan una serie de conversaciones que indican un intento coordinado de controlar el Estado hondureño. La vicepresidenta María Antonieta Mejía, en un mensaje de voz, sugiere que Hernández es la figura que Honduras necesita: “La gente quiere al presidente Juan Orlando. Lo necesita en Honduras.”
Hernández, condenado en 2024 por narcotráfico, fue indultado por Trump en un acto considerado por muchos como un pago político. En noviembre de 2026, pocas horas antes de las elecciones en Honduras, Trump anunció este indulto y manifestó su apoyo a Asfura. “Si no ganas, cortaré las remesas,” advirtió Trump, según las filtraciones. Los audios indican que el financiamiento del indulto provino de grupos israelíes, reafirmando la complejidad de estas alianzas.
Asfura ha negado cualquier vínculo directo con Hernández, pero los audios sugieren que su ascenso a la presidencia fue parte de un plan orquestado por Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Pocos días después de ser declarado ganador en una elección llena de irregularidades, Asfura viajó a Mar-a-Lago para negociar una agenda de intereses extranjeros, donde Hernández le recordó el papel que él había desempeñado en su llegada al poder.
El plan también incluye la expansión de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDES) y la construcción de una nueva base militar estadounidense. Estas propuestas han sido criticadas por su posible cesión de soberanía. Asfura, durante una conversación, se mostró optimista sobre el interés de inversionistas en el país.
Los audios también revelan una estrategia para debilitar a la oposición. Hernández instruyó a Tomás Zambrano, líder del Congreso, a acelerar juicios políticos contra críticos del gobierno. Esto muestra cómo la política nacional se ha interconectado con fuerzas externas, en un movimiento que podría transformar a Honduras en un poderoso enclave militar y económico.
Esta situación resalta las conexiones entre intereses internacionales y la política local, planteando serias preguntas sobre la soberanía de Honduras y la verdadera voluntad del pueblo. De concretarse, el retorno de Hernández podría significar un cambio drástico en el equilibrio regional, convirtiéndolo en el principal operador de Trump y Netanyahu en Centroamérica.


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