Autor: Los Reporteros Mx

  • Transportistas y notarios corruptos

    Transportistas y notarios corruptos

    Las disposiciones de la gobernadora de Veracruz explican la resistencia de las fuerzas vivas de la entidad desde que apareció como candidata al cargo que ahora ocupa.

    Veracruz se convierte en vanguardia de transformación en cuanto a poner orden en casa, luego de los excesos de los corruptos.

    La entidad fue por mucho tiempo tierra de cacicazgos, regularmente protegidos y protagonizados por priistas. Verdaderos feudos en el campo veracruzano sobrevivieron a la Revolución y a una modernidad impuesta desde el poder. Su longeva impunidad prometía inmoralidad; sin embargo, no hay mal que dure cien años.

    El transporte de pasajeros escribió su propia historia con sangre y muerte de usuarios. La mala calidad del transporte en Veracruz ha ocasionado no solo descontento entre usuarios, sino también revueltas sociales que afectan la tranquilidad en diferentes regiones. La causa es la voracidad de empresarios que comúnmente se arreglaban con el municipio y el gobierno del estado para seguir poniendo en peligro a la ciudadanía con operadores irresponsables y unidades que no servían, violentando las reglas de la concesión y aliviando su responsabilidad con moches.

    La estatización de una ruta en el puerto de Veracruz, ordenada por la gobernadora, es solo el principio de una revisión en todo el estado de unidades con serios problemas en su estructura, que ponen en peligro la vida de los usuarios.

    La gobernadora anunció la llegada de 350 camiones híbridos, “Camiones Ulúa”. La medida responde precisamente al historial de accidentes, quejas por unidades viejas y la permanente presión para aumentar las tarifas.

    En enero de 2026, los medios reportaron que “concesionarios de diversas rutas” paralizaron el servicio en la zona conurbada como medida de presión para aumentar el precio del pasaje, conducta habitual de extorsión a las autoridades, que son las verdaderas propietarias de las concesiones, y que ahora las suspenden hasta que haya un compromiso real con la ciudadanía.

    Por otro lado, hay un caso similar con el cártel inmobiliario de Veracruz, que surge en Xalapa y se extiende a las principales ciudades de la entidad.

    La decisión de la gobernadora de poner un alto a las corruptelas institucionales del pasado, como es el caso del cártel inmobiliario en el estado, tiene como objetivos realizar auditorías en las notarías, epicentro de este gran fraude, así como revisar sus tentáculos en juzgados y entre servidores públicos.

    Los notarios son nombrados por los gobernadores, quienes tienen en estos nombramientos tentáculos de complicidad y parcelas de poder, y acumulan antecedentes de complicidades con delitos de despojo y adjudicaciones ilícitas en Veracruz y en el resto del país.

    El Gobierno de Veracruz inició una revisión exhaustiva, una por una, de todas las notarías del estado para detectar irregularidades en protocolos, libros, registros, impuestos y actos notariales.

    Esta investigación debería hacerse en todo el país y terminar con la mafia de los notarios, un gremio privilegiado que crea sus propias tarifas, tasa su trabajo de manera arbitraria y regula sus propias reglas.

    Su reestructuración significaría darle congruencia y continuidad a la Reforma al Poder Judicial, que, acompañada de la reestructuración de la Fiscalía General de la República, lograría que haya, por fin, justicia en México, donde existen rezagos sustanciales.

  • Hablemos de la 4T hoy

    Hablemos de la 4T hoy

    Tras comenzar a hablar del segundo piso de la cuarta transformación, había temores entre las bases del partido y algunos sectores de la ciudadanía sobre lo que podría ocurrir con el movimiento de transformación tras la salida de López Obrador de la presidencia y la nueva elección interna del partido para la candidatura presidencial.

    En ese entonces se hablaba de una pugna interna entre “los puros” y “los pragmáticos”, se argumentaba que los primeros representaban a las bases e ideales del lopezobradorismo de calle, mientras los segundos tenían por prioridad ganar elecciones sin importar que a veces fuese necesario hacer de lado los principios e ideales. Incluso, había quienes sostenían que la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum, era líder de los segundos, olvidando su larga trayectoria en el movimiento.

    Lo cierto era que los temores eran válidos en ese entonces, el fantasma del priismo no deja de acechar nunca la política mexicana, el miedo se presentaba como mecanismo de defensa colectivo.

    Sin embargo, a año y medio de esa elección y poco más de uno de gobierno del segundo piso, la 4T ha sabido moverse entre esos dos ejes (pragmatismo/” idealismo”) de forma magistral. Las y los “líderes”, tanto en el partido como el gobierno, pendulean entre ambos extremos cuando es necesario. En este momento se podría decir que los supuestos bandos del 24 están combinados y sus representantes están liderando espacios cuyos perfiles favorecen. Pragmáticos en espacios pragmáticos, puros en espacios con necesidad de puros; sin olvidar mencionar que la presidenta se mueve entre ambos mostrando su capacidad e inteligencia política. 

    Esa capacidad de lectura del momento y de administración de las tensiones internas ha sido, quizá, uno de los mayores aciertos del segundo piso. Lejos de caer en la caricatura de una ruptura o de una “normalización” al estilo priista, el movimiento ha entendido que gobernar implica decidir, priorizar y, en ocasiones, ceder sin claudicar o dejar los ideales de lado. La diferencia central está en que esas decisiones no se toman de espaldas a un proyecto histórico, sino en función de su viabilidad, continuidad y capacidad de poner ideales en práctica. 

    La figura de Claudia Sheinbaum resultó clave en este año de gobierno. Su liderazgo no se explica únicamente por la herencia política de López Obrador, sino por una trayectoria propia que combina formación técnica, compromiso ideológico y disciplina práctica. Su conducción ha mostrado que el pragmatismo no necesariamente es sinónimo de oportunismo, ni el idealismo de inmovilidad. Por el contrario, ha logrado articular ambos registros en una práctica política que busca sostener la gobernabilidad sin romper con las banderas fundacionales de la 4T.

    Seguir por el camino de poner en práctica los ideales no ha sido difícil en este primer año, y todo indica que tampoco lo será de aquí a 2027. Las condiciones de gobierno son, hoy por hoy, inmejorables para la presidenta: una legitimidad electoral sólida, mayorías legislativas, un movimiento cohesionado y una oposición fragmentada y sin proyecto. Ese escenario abre una ventana histórica que no suele repetirse con facilidad en la política mexicana.

    Pero nada de eso se sostiene por inercia. Si algo ha enseñado la experiencia histórica es que los proyectos de transformación se oxidan cuando las bases se repliegan y delegan por completo la conducción. De ahí la importancia de confiar, sí, pero también de presionar, acompañar y exigir como militantes y como ciudadanía politizada, no desde la deslealtad, sino desde el compromiso con el rumbo del proyecto. 

  • Epstein y el capitalismo

    Epstein y el capitalismo

    Los grandes medios corporativos de comunicación y los intelectuales de derecha han hecho pasar el caso de Jefrey Epstein como una anomalía en el sistema, como algo que se salió de control y que está mal, que no representa a sus sociedades ni sistemas económicos. De esta falacia hablamos ahorita.

    Parece ser que quienes sí se comían los niños nunca fueron los comunistas como decían los mitos de la guerra fría, siempre fueron los grandes ricos quienes hacían eso. Al menos eso dicen algunas víctimas de Epstein, que entre sus delitos también instaló una red de trata de personas y de explotación sexual de personas (muchas menores) en su isla y otros lugares.

    Quiénes eran sus clientes y socios, no nos debería sorprender, los más ricos del mundo eran los que nutrían esa red de prostitución y muchos otros delitos. Y que los multimillonarios fueran los financiadores de Epstein no es para nada algo raro que fuera así.

    En el capitalismo salvaje todo se puede comprar y vender, incluso por encima de las leyes, y cuando decimos todo es TODO. Ahí entran los cuerpos sin importar edad que son vistos como territorios de conquista y si son mujeres con mayor razón los ven así.

    Pero quiénes son los que pueden comprar lo que quieran. No, no eres tu persona que te crees de clase alta solo porque tienes un ínfimo poder de consumidor. Son los grandes multimillonarios quienes pueden pagar todo eso y que van a estar en la total impunidad, tan solo miren a Trump.

    Por qué creen que la gran mayoría de ricos relacionados no han enfrentado a la justicia, solo cierto desprestigio, pues porque son superricos que gozan de mucho poder económico y político y eso en este sistema si determina la aplicación de justicia.

    Si es la norma casos y redes como la de Epstein muy seguramente existen otros sistemas de delitos sexuales entre los multimillonarios. Tan solo hay que ver los análisis de datos que se hacen sobre la trata de personas en el mundo.

    Estamos obligadas y obligados a denunciar este tipo de prácticas y explicar su función estructural dentro del capitalismo. No son anomalías, son síntomas productos de esa enfermedad que genera desigualdad ofensiva.

    Redes sociales

  • La reforma judicial empieza donde la justicia no llega

    La reforma judicial empieza donde la justicia no llega

    En semanas recientes, a partir de distintos encuentros ciudadanos realizados en territorio, comenzaron a aparecer con nitidez preguntas que rara vez ocupan el centro del debate público sobre la reforma judicial. No surgieron de análisis técnicos ni de posicionamientos ideológicos, sino de conversaciones directas, marcadas por el cansancio, la confusión y, en muchos casos, el desencanto. Escucharlas obliga a detenerse. Pensarlas desde Ingeniería Política resulta inevitable porque, cuando una reforma toca el sistema de justicia, lo que se transforma no es solo una norma, sino la forma en que una sociedad se relaciona con el poder que decide sobre su libertad, su patrimonio y su posibilidad de vivir en paz.

    La reforma judicial aprobada en 2024 abrió un cambio que durante años pareció inalcanzable. En 2025, por primera vez, las personas recuperaron la capacidad de elegir a quienes estarían al frente de los órganos encargados de impartir justicia. No fue un gesto simbólico ni un ajuste menor. Fue una modificación profunda en la relación entre ciudadanía e instituciones. Sin embargo, asumir que ese acto agota la transformación sería un error. Las reformas no se consolidan en el momento de su aprobación, sino en la forma en que se implementan, se explican, se evalúan y se sostienen en la vida cotidiana.

    Estar en territorio permite entender por qué ese matiz es decisivo. En los encuentros del fin de semana se repitieron testimonios de injusticia que no nacen de sentencias, sino de omisiones previas. Casos donde la autoridad no actúa, donde la policía no responde, donde agentes del Ministerio Público desalientan o limitan la posibilidad misma de denunciar. Violencias que ocurren dentro de los hogares, en comunidades cerradas, en colonias donde el agresor no es un desconocido, sino alguien cercano que busca despojar, intimidar o vulnerar derechos tan elementales como la vivienda, la seguridad o una vida tranquila.

    Estos relatos comparten un patrón constante, la ausencia de orientación inicial. Muchas personas no pierden su caso por falta de razón, sino por no saber a qué instancia acudir, cómo documentar un hecho, qué materia está en juego o qué procedimiento corresponde. La complejidad del sistema se convierte así en una barrera estructural. Errores cometidos en los primeros pasos, como denuncias mal integradas, pruebas inexistentes o tiempos agotados, terminan condicionando resoluciones posteriores. No por negligencia de quienes buscan justicia, sino por una distancia histórica entre las instituciones y la experiencia cotidiana de la gente.

    En ese contexto surge JUSTA (justamx.com). No como un proyecto previo a la reforma, sino como una respuesta directa al proceso electoral judicial de 2025. Su origen está ligado a una necesidad concreta, informar a la ciudadanía sobre una elección inédita, explicar qué se estaba votando, quiénes eran las candidatas y los candidatos, y por qué esa decisión importaba. Para ello, JUSTA impulsó el desarrollo de una plataforma tecnológica orientada a la difusión clara y accesible de información sobre la reforma judicial y el proceso electoral, así como la creación de un decálogo dirigido a juzgadoras y juzgadores, pensado como una herramienta ciudadana para comprender los perfiles, compromisos y responsabilidades de quienes ahora ocupan un lugar central en los órganos jurisdiccionales.

    Con el paso de los meses, ese esfuerzo inicial comenzó a transformarse. JUSTA dejó de ser únicamente un espacio informativo sobre la elección y evolucionó hacia un mecanismo de vínculo entre quienes hoy imparten justicia y la sociedad civil. A través de la difusión de actividades públicas de jueces y magistrados, del establecimiento de canales de diálogo y del impulso de encuentros presenciales, se fue construyendo una relación menos distante, más directa y más comprensible. El objetivo no fue exponer ni idealizar a las personas juzgadoras, sino contribuir a que permanecieran en contacto con la realidad social sobre la que toman decisiones.

    De manera paralela, JUSTA incorporó servicios de orientación y asesoría en temas judiciales, no para sustituir a las instituciones ni a la defensa legal, sino para reducir la desinformación y el aislamiento que tantas veces empujan a las personas a cometer errores irreversibles. En esa lógica, el proyecto continúa evolucionando con una apuesta clara, convertirse en una plataforma ciudadana que utilice herramientas de inteligencia artificial en beneficio de las personas, conectando a la ciudadanía con instituciones, organizando información y funcionando como interlocutor para visibilizar problemáticas que suelen quedar fuera del radar institucional.

    Leídos en conjunto, los encuentros ciudadanos y la experiencia acumulada alrededor de la reforma permiten extraer una conclusión incómoda pero necesaria. La transformación del sistema de justicia no termina con una elección.

    Lo que sigue es más complejo, la implementación cotidiana de la reforma, la evaluación de sus efectos, la preparación de una segunda elección y los ajustes normativos inevitables. Más adelante, el desafío mayor será extender esta lógica hacia las fiscalías, donde hoy se concentra buena parte del dolor y la frustración social. Nada de eso puede construirse a distancia.

    No estamos ante una justicia nueva ni ante soluciones inmediatas, sino ante el inicio de un proceso que exige presencia constante en territorio. Cuando las instituciones escuchan directamente a las personas y cuando la ciudadanía cuenta con herramientas para entender y participar, la justicia deja de ser un concepto abstracto y empieza a parecerse un poco más a la vida real. La reforma abrió la puerta. La implementación decidirá si se cruza o se vuelve a cerrar.

  • El espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl LX: cultura popular, identidad política y representación latinoamericana en el espacio mediático global

    El espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl LX: cultura popular, identidad política y representación latinoamericana en el espacio mediático global

    La participación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX constituye un caso relevante para el análisis de la relación entre cultura popular, representación identitaria y discurso político contemporáneo. Más allá de su valor como producto de entretenimiento masivo, la presentación del artista puertorriqueño puede interpretarse como un ejercicio simbólico de posicionamiento político-cultural que refleja las tensiones existentes en torno a la migración, la diversidad cultural y la redefinición del concepto de identidad nacional en Estados Unidos.

    Desde una perspectiva teórica, el espectáculo puede analizarse bajo el enfoque de los estudios culturales, particularmente a partir de los postulados de Stuart Hall sobre la representación como un proceso de construcción social del significado.

    En este sentido, la decisión de Bad Bunny de interpretar la mayoría de su repertorio en español, así como la inclusión de elementos visuales asociados a la identidad latinoamericana, funcionó como un acto de resignificación del espacio mediático tradicionalmente dominado por narrativas anglosajonas. Dicho posicionamiento no solo visibiliza la presencia latina en la esfera pública estadounidense, sino que también cuestiona las jerarquías culturales que históricamente han marginado las expresiones artísticas provenientes de comunidades migrantes.

    Asimismo, el mensaje final proyectado durante el espectáculo, centrado en la primacía del amor frente al odio y la idea de una identidad estadounidense construida colectivamente, puede interpretarse como un discurso político implícito orientado a contrarrestar procesos de polarización social. Este tipo de narrativas se inserta en lo que diversos autores han denominado “política cultural”, entendida como el uso del arte y los medios masivos para promover valores sociales y reconfigurar imaginarios colectivos sin recurrir necesariamente a discursos partidistas explícitos.

    La relevancia política del espectáculo también puede analizarse en el contexto de las discusiones contemporáneas sobre migración y multiculturalismo. La presencia de símbolos asociados a la comunidad latina y el énfasis en la diversidad cultural pueden interpretarse como una respuesta simbólica frente a posturas políticas restrictivas en materia migratoria. En este sentido, la presentación de Bad Bunny se convierte en un ejemplo de cómo la cultura popular puede funcionar como un espacio de resistencia simbólica y de construcción de narrativas alternativas sobre pertenencia e identidad nacional.

    Otro elemento significativo radica en la reacción social y mediática generada por el evento. La polarización de opiniones en torno a la participación del artista evidencia la persistencia de debates sobre el papel de las minorías culturales en la construcción del imaginario nacional estadounidense. Desde la teoría de la esfera pública propuesta por Jürgen Habermas, este fenómeno puede interpretarse como un proceso de deliberación social en el que la cultura popular actúa como catalizador de discusiones políticas y sociales más amplias.

    En conclusión, la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl LX trasciende su dimensión artística para consolidarse como un fenómeno político-cultural que refleja las transformaciones contemporáneas en materia de representación identitaria y diversidad cultural. El espectáculo demuestra que la cultura popular puede constituir un espacio estratégico para la articulación de discursos políticos simbólicos, capaces de influir en la percepción pública y en la configuración de debates sociales en contextos globalizados.

  • Cuba, el gran vecino

    Cuba, el gran vecino

    Para nadie es un secreto que los derechos humanos son violados en territorio cubano. Hay torturas contra 780 presos sin cargos ni juicio previo. La mayoría de los reos son acusados de terrorismo, palabra que, de tanto utilizarse en falso, perdió significado.

    En ese territorio existe una cárcel, verdadera sucursal del infierno desde 2002, instalada en la base militar que posee Estados Unidos desde 1903, donde se construyó una prisión en la que se violan todos los derechos humanos de los detenidos, con el financiamiento de la Casa Blanca, a través del Departamento de Guerra, antes Departamento de Defensa.

    Los reos de la base militar de Guantánamo mueren continuamente; la versión oficial es el suicidio. Le siguen los paros cardíacos y el cáncer.

    El 1 de julio de 1904 entró en vigor el acuerdo por el que Cuba arrienda a perpetuidad la base a Estados Unidos. Cuba siempre rechazó el acuerdo por haber sido firmado bajo la amenaza de una invasión.

    Esto quiere decir que no hay pueblo de América Latina al que Estados Unidos no le haya robado algo, menos la dignidad. Ahora, ante el delirio de una derecha que quiere adueñarse del mundo, con un líder incontinente y pedófilo, Cuba vuelve a ser el blanco de la codicia de los poderosos.

    El gigante vuelve a mostrar miedo de los pequeños, que no por tener menos territorio son menores. No le basta el embargo para fundamentar tanto miedo. Desde el triunfo de la Revolución, el temor a un contagio de rebelión por fin llegó, desgraciadamente, por el único camino del despertar tardío: a punta de golpes y balas a una sociedad desarmada y vulnerable que, a pesar de ello, se subleva ante la represión.

    Ahora, consciente Estados Unidos de la fuerza de los cubanos, exige cómplices para no estar solo frente a la isla, aunque haya convivido con el temor de su invasión de ideas, cuyas armas no pertenecen a ningún arsenal militar, desde hace 67 años, pero nunca ha sido derrotada por el monstruo colonial.

    La Casa Blanca sabe que en esta ocasión Cuba no puede ser combatida únicamente por Estados Unidos; requiere de la colaboración de otros países y, además, de la OTAN en pleno si es preciso, sin que esto garantice su victoria final.

    La represión del gobierno de Trump arroja mayor conciencia en los soldados que luchan por una libertad que no existe, por una democracia que se limita a dos partidos políticos de derecha y a la endeble existencia de derechos humanos, cuyos gobernantes son los primeros en violentar.

    Los soldados estadounidenses carecen de convicción y llegan al campo de batalla con la moral en su nivel más bajo. Los soldados estadounidenses, al invadir países de América Latina, cualquiera que este sea, incluyendo México, deberán saber dónde pisan, y no porque sea un campo minado de bombas, sino porque pueden apuntar con su arma a un compañero de escuela, a un familiar o a un amigo.

    En cambio, los brigadistas y soldados cubanos están convencidos de caminar con la historia, convencidos de que defender su territorio los convierte en héroes y no en simples números de una serie de tumbas enumeradas, iguales, sin final ni identidad, ni flores, ni nombre.

  • PESADILLA AMERICANA

    PESADILLA AMERICANA

    Después de la difusión masiva de los archivos liberados en el caso del pederasta Jeffrey Epstein… se destapó la cloaca, dónde un sinnúmero de personajes ligados tanto al poder político como al poder económico mundial están siendo vinculados a una red de abuso, crimen y corrupción.

    Cómo ya se había documentado en algunos medios en su mayoría independientes, los vínculos de abuso del poder están siendo expuestos al dominio público, dónde ya no se puede dudar de quiénes son en realidad los verdaderos enemigos de la paz mundial, responsables de la pobreza, el abuso de poder y la corrupción en la mayoría de las naciones.

    Es increíble que ni en el mejor libreto, ni la más galardonada super producción hollywoodense se lograría una trama tan sorprendente como la que se está difundiendo atreves de medios de comunicación, que se encuentran al alcance de la población a nivel mundial.

    Por supuesto que mediante el control de la mayoría de los medios corporativos se buscará la forma de desvirtuar lo que siempre ha sido un secreto a voces sobre el abuso de poder por parte de gobiernos al servicios de la oligarquía que comprende el poder económico, eclesiástico, político… dónde hasta en los lugares más recónditos del planeta se está difundiendo los casos de abusos por parte de los poderoso.

    De acuerdo con las más reciente información, los involucrados en la trama son personajes que en todo momento han denunciado los: “abusos’ de gobiernos progresistas, a personajes ligados a la lucha social, a organismos independientes en favor de la naturaleza, por los derechos humanos, por la igualdad y que han sido vinculados de manera absurda como comunistas y como un peligro para la paz mundial, din darse cuenta que muchos de sus ideólogos fueron parte de la fuerza humana que acabo con el flagelo del Fascismo durante la segunda guerra mundial.

    La realidad siempre supera a la ficción, no sorprende que cada vez se difunden más evidencias de los excesos cometidos por la cofradía Epstein. Dónde resalta la figura del presidente de la máxima potencia Donald Trump, coludido con grupos y gobiernos poderosos, que lo único que atinan a responder de manera cobarde es su desconocimiento de los sucesos. Así la lista de nefastos invitados a orgías, festines que derivaron inclusive en abusos de carácter sexual con menores, llegando al homicidio e inclusive se habla de comilonas dónde el platillo principal fue carne humana. Suena increíble pero está documentado que el poder puede llegar a generar un problema mental extremo, al grado de atentar en contra de la vida de otros seres incluyendo la propia.

    La lista de los enfermos es larga, por eso suena hasta lógico que en ella se encuentren personajes del poder político, económico de nuestro país con el evasor Salinas Pliego a la cabeza, donde también se mencionan vínculos con grupos del crimen organizado… si aunque suene absurdo, es lógico entender que quien controla el crimen organizado también forma parte del poder económico mundial.

    Es de esperarse que se conozca más información sobre los criminales vinculados al gobierno del país más poderoso, deseando que ya termine la Pesadilla Americana.

  • Enojos de quienes mueven a México

    Enojos de quienes mueven a México

    Y cómo no habrían de tener enojo y hasta furia. En campaña hicieron la promesa de reducir la jornada laboral a 40 horas, pero la reforma que pasaron al congreso, consensada con las centrales obreras charras, corruptas y sin representación legítima y auténtica de la fuerza laboral de este país; consensada también con la patronal, pero sin ninguna consulta popular o a las auténticas bases obreras.

    La cacareada reforma, que ojalá no pase, es absolutamente regresiva y anula muchos derechos ganados históricamente. Empecemos con lo que hace con el tiempo extra; actualmente la ley establece que en caso de solicitud del patrón quien trabaja en esa empresa podría trabajar hasta 9 horas en exceso de su jornada repartidas de 3 en 3 en el mismo número de días, siendo estas pagadas al doble. Las trabajadoras y trabajadores que una empresa necesitara por más de las 9 horas semanales, pueden prolongar su jornada hasta 4 horas al día, siendo obligatorio a la empresa cubrir las que excedan las 9 al triple de lo que pagaría en la jornada normal. La reformita de Marath Bolaños, Altagracia Gómez y las centrales obreras vendidas a la patronal, plantea 4 horas en prolongación de jornada pagadas al doble, pudiendo sumar hasta 12 en cada semana. Si se sabe sumar, esto convierte a la jornada en una de 12 horas y la reducción se vuelve una falacia con aumento de una hora pagada doble, vaya burla.

    Seguimos con el despido, las empresas ya no estarán obligadas a avisar con ninguna anticipación y de ninguna forma a su fuerza laboral, si es que por cualquier razón tendrían que ser despedidos, lo que produce que el trabajador pueda ser despedido simplemente sin dejarlo entrar a laborar, lo que dificultará su posibilidad de demandar a la empresa por despido injustificado y podría, incluso, ser despedido por abandono de trabajo a los 3 días de no permitirle entrar.

    Abando de juntar el engaño y la simulación del consenso patronal con Marath Bolaños, la reducción de la jornada laboral no sería inmediata, sino poco a poco, como si nuestra necesidad no fuera inmediata, además de que no contempla la obligatoriedad de cada persona empleada por cada empresa tenga el derecho a descansar dos días por cada 5 laborados.

    Las horas de trabajo y su pago, serían computadas de acuerdo en el tiempo que las empresas consideren que sus trabajadores están produciendo, lo que significa que, si tienen que ir al baño, se enferman, tienen una emergencia personal mientras trabajan, salen a comer, se disponen a relajarse unos segundos y un largo etcétera; de nuevo, todo a criterio del empleador. A esto solo puede llamársele esclavitud moderna, el capitalismo salvaje puesto en la Ley Federal del Trabajo.

    La reformita también cambia varios conceptos que definen la relación entre trabajadores y trabajadoras y sus patrones, que a su vez implican reducir la responsabilidad de la patronal frente a la fuerza laboral. ¡Que grato sería poner en la balanza la posibilidad de una huelga general en todo el país! Así se podría obligar al Congreso de la Unión a modificar la iniciativa para hacer una que no reduzca derechos, sino que los aumente en verdad. Es necesario insistir que una CONSULTA POPULAR haría entrar en razón a patrones con inclinaciones esclavistas miserables. Personalmente no puedo acabar de creer que la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México no haya notado todas estas trampas de horror en la reforma, pero si las conoce, irá perdiendo el apoyo que ha tenido, lo que simplemente fortalecerá la posición de los enemigos de México en el exterior y dentro del país. Es tiempo de que defina si está con la fuerza laboral del país, o con la patronal. Ojalá que escuche.

  • It’s the model, stupid!

    It’s the model, stupid!

    Una discordancia macroeconómica

    2025 cerró con una aparente contradicción en las cuentas nacionales mexicanas. Por un lado, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento anual de 0.7%, el más bajo desde 2020. Por otro lado, el Indicador Mensual del Consumo Privado, el termómetro de lo que gastan los hogares, reportó un vigoroso aumento anual del 2.8% (datos a noviembre, y es previsible que el año cierre muy cerca del 2.8%, porque en diciembre hay mucho gasto, pero también inflación). El consumo creció a un ritmo casi cuatro veces superior al del PIB. ¿Cómo es posible que el gasto de las familias se haya acelerado mientras que la economía en su conjunto se aletargó?

    La solución al enigma no está del otro lado: por primera vez en once años, el flujo de remesas –el caudal de dólares que por años sostuvo el consumo de más de cuatro millones de hogares mexicanos– se revirtió, registrando una caída del 4.6% en 2025. El aumento del consumo no se está financiando con remesas. ¿Entonces? 

    Hipótesis: el modelo mexicano funciona

    Hipótesis: la discrepancia es el resultado directo de una política económica que, mediante un aumento sustancial del salario mínimo y una expansión de los programas sociales del gobierno federal, inyectó recursos directamente en la base de la pirámide socioeconómica. Este impulso, orientado a mejorar el flujo de ingresos hacia los sectores más pobres, logró sostener la demanda interna. La mejora en la distribución de la riqueza se escucha fuerte y claro en las cajas registradoras y se ve en las estadísticas macroeconómicas.

    En 2025, el consumo privado en México se desacopló del ciclo económico gracias a la intervención estatal en la distribución de la riqueza. Fue un fenómeno de ingeniería de la demanda agregada desde la base, operado por medio de dos canales: el salarial y el de las transferencias. El primer canal se accionó con el incremento general del 12% al salario mínimo. Este ajuste, superior a la inflación, elevó el poder adquisitivo de los trabajadores formales y presionó al alza los ingresos en sectores informales. El dinero llegó a los bolsillos de quienes, por necesidad, destinan prácticamente la totalidad de su ingreso al consumo inmediato. El segundo canal fue más focalizado. El presupuesto para programas sociales prioritarios aumentó un 12% nominal. Este incremento no fue sólo cuantitativo; también fue cualitativo, con la creación de nuevos apoyos, como el dirigido a mujeres de 60 a 64 años, expandiendo la red de protección y, con ello, la base de consumidores. La conjunción de ambos factores generó un estímulo contra-cíclico. Mientras la economía global se enfrió y la incertidumbre frenó la inversión privada interna, el Estado mexicano optó por sostener la economía desde la demanda, garantizando que el flujo de gasto de los hogares no se contrajera. Ocurrió una mejora inducida en la distribución del flujo de ingreso corriente. La riqueza acumulada pudo no haber cambiado, pero el dinero disponible en los estratos sociales que más gastan porque viven el día a día con más necesidades aumentó significativamente.

    Datos duros

    En primer lugar, la hipótesis explica y se nutre del profundo desacople entre consumo e inversión interna. Los datos demuestran que el componente de inversión, específicamente la inversión fija bruta nacional, fue un lastre, con una caída acumulada del 7.3% para noviembre. La Inversión Pública cayó un 19.7% por la finalización de megaproyectos estatales, y la Inversión Privada Nacional retrocedió un 4.9% ante la incertidumbre internacional. El dato de noviembre de 2025, publicado este 5 de febrero de 2026, es aleccionador: la inversión en maquinaria y equipo cayó un 14.5% interanual; las empresas nacionales están en modo de espera.

    ¿Cómo reconcilia la hipótesis el récord de Inversión Extranjera Directa de 40,906 millones de dólares? La dualidad inversora refuerza la tesis. El “México de la IED” es un país de cadenas globales de suministro, impulsado por el nearshoring y dirigido a la exportación. Este capital es específico en su destino (clústeres industriales, sectores exportadores) y su impacto inmediato en la demanda agregada y el PIB del año en curso es limitado. Mientras tanto, el “México del consumo”, impulsado por salarios y transferencias, opera en la economía interna de bienes y servicios básicos. La economía se bifurcó: un sector exportador recibiendo inversión foránea récord, y una economía doméstica en la que los hogares consumen más, pero las empresas no invierten.

    En segundo lugar, la caída del 4.6% en las remesas elimina al financiamiento externo familiar como motor, y la debacle de la inversión fija nacional elimina cualquier duda sobre el origen de la debilidad del PIB. La ecuación es clara: un consumo fuerte (+2.8%) fue completamente anulado en las cuentas nacionales por una inversión interna a la baja. Es probable que el componente de exportaciones netas también contribuyera negativamente, ya que un consumo interno fuerte tiende a aumentar las importaciones. 

    Ciertamente, los incrementos en salario mínimo y en gasto social no son estímulos a la inversión productiva; son estímulos directos y deliberados a la demanda efectiva de los hogares. En un contexto donde la inversión interna se contrajo, la estrategia de sostener la economía a través del consumo de la base se revela como una opción política consciente. El modelo prioriza la estabilidad social y el mantenimiento del nivel de actividad en sectores comerciales y de servicios; el crecimiento general es mínimo; pero la demanda interna, resiliente.

    Es el modelo

    La experiencia mexicana de 2025 demuestra que es posible sostener la demanda agregada y el bienestar de los hogares, incluso cuando los motores tradicionales del crecimiento fallan. El Estado actuó como un estabilizador potente, evitando que la debilidad económica se tradujera en una caída drástica del consumo y, posiblemente, en una recesión más profunda. Se creó así una economía dual: un consumo resiliente en los hogares en un clima gélido para la formación de capital fijo.

    En definitiva, la paradoja del 2025 se resuelve: México transitó por un sendero de crecimiento impulsado por el ingreso de los hogares, no por la ganancia empresarial o el crecimiento macroeconómico. Hay quienes me dicen: “Sí, pero ese modelo no es sostenible”. ¿Lo es el capitalismo financiero neoliberal?

    El modelo capitalista neoliberal está dando patadas de ahogado en todo el mundo. Es un hecho que el crecimiento económico no ha solucionado la pobreza; antes bien, ha aceitado la injusticia social (concentración monstruosa de la riqueza) y ha atizado la incineración del planeta. La riqueza abunda. No se requiere crecer, urge repartir.

  • Reacomodos en Morena y el tablero del T-MEC: señales rumbo a 2027

    Reacomodos en Morena y el tablero del T-MEC: señales rumbo a 2027

    En política, cuando “todo está bien” casi nunca hay cambios abruptos. Por eso, lo ocurrido en los últimos días en la bancada de Morena y el eco que provocó en San Lázaro no debería leerse como anécdota, sino como termómetro: el poder se mueve cuando hay costos internos, cuando hay agenda que empujar… o cuando ya se está mirando la siguiente estación electoral.

    Primera señal: la renuncia de Adán Augusto López a la coordinación de Morena en el Senado (anunciada el 1 de febrero de 2026) y el relevo inmediato por Ignacio Mier. El propio Adán Augusto justificó el paso al costado como un cambio de trinchera para concentrarse en tareas políticas y territoriales rumbo a 2027, sin dejar el escaño.

    Aquí no solo se reacomoda una silla: se reordena la interlocución, el método y el tono en la Cámara Alta, justo cuando viene un paquete legislativo sensible y, según la presidenta, una reforma electoral en febrero.

    Segunda señal: la frase de Ricardo Monreal que, por repetida, no deja de ser potente: “tengo lista mi carta de renuncia”. Lo dijo en estos mismos días, aclarando que nadie se la pidió, pero dejando el mensaje político de fondo: en Morena, el poder no es patrimonio, es encargo… y también es presión.

    En traducción simple: nadie se siente intocable, y cuando los vientos cambian, todos quieren aparecer como institucionales, desprendidos y “listos para irse”, antes de que alguien les pida que se vayan.

    Tercera señal (la del “run run”): el caso de Andrés Manuel López Beltrán. A diferencia de lo anterior, aquí hasta hoy no hay un anuncio formal, sino versiones periodísticas que apuntan a que “Andy” podría dejar la Secretaría de Organización de Morena, en medio de fricciones internas y cálculo rumbo a 2027.

    Pero el dato importante es el contraste: mientras unos medios hablan de salida, otros reportan que su equipo prepara recorridos y tareas de estructura, lo que sugiere que el reacomodo todavía está en disputa.

    En política, cuando un rumor crece, lo relevante no es si se confirma mañana, sino qué fuerzas lo empujan y a quién conviene que se instale hoy.

    Ahora bien: mientras la casa se ordena por dentro, afuera se está jugando la mesa grande. Y ahí entra Marcelo Ebrard y la revisión del T-MEC.

    Conviene precisar: más que “renovación”, lo que viene es la revisión conjunta prevista en el propio tratado. El mecanismo está escrito en el Artículo 34.7 del USMCA/T-MEC: la primera revisión debe ocurrir en el sexto aniversario de entrada en vigor, es decir, 1 de julio de 2026; y si los tres países acuerdan, el tratado se extiende por otro periodo.

    Eso significa que no es un capricho, es una cita contractual. Pero también significa que sí puede abrirse la puerta a cambios y a presiones temáticas: reglas de origen, paneles, energía, agro, y muy especialmente lo laboral.

    En ese contexto, el dato duro de esta semana es que Estados Unidos y México anunciaron un Plan de Acción bilateral de 60 días sobre minerales críticos, presentado como el primer resultado visible en la antesala de la revisión del T-MEC.

    La lectura estratégica es evidente: cadenas de suministro, seguridad económica, competencia global (con China como telón de fondo) y, de paso, nuevas palancas de negociación para la revisión de julio.

    Y aquí entra el punto más delicado y más realista para quienes vivimos en el exterior: Washington no “ayuda” por altruismo; empuja por interés propio. Pero si esa presión se traduce en mejores controles, más coordinación, más inversión productiva y más exigencia institucional, México puede convertir una presión externa en un beneficio interno… siempre y cuando haya capacidad de ejecución y no solo discurso.

    La presidenta, por su parte, ha insistido en defender soberanía y, al mismo tiempo, sostener cooperación bajo corresponsabilidad (armas, lavado, consumo). Y también ha proyectado un 2026 de impulso económico y buen desempeño en la revisión del T-MEC, acompañándolo con planes de inversión pública y esquemas mixtos.

    Así que sí: los cambios internos pueden ser ciclos, pero también pueden ser preparación. Preparación para 2027. Preparación para una reforma electoral. Preparación para una negociación comercial que definirá certidumbre o volatilidad para inversiones, empleo y crecimiento.

    Al final, el punto no es si “se tambaleó” el poder: el punto es si el reacomodo será para cerrar filas con resultados o para repartir culpas cuando vengan los costos. Ahí se verá quién está para administrar el movimiento… y quién solo para sobrevivirlo.