Categoría: Opinión

  • Maquiavelo y la virtud

    Maquiavelo y la virtud

    Para Maquiavelo, filósofo perteneciente al periodo renacentista italiano del siglo XV, el poder no tiene que ver con un sentimiento noble como el amor a alguien o algo, o con el significado de bien para las grandes masas, sino con la fuerza, la convicción y la coacción; su enfoque es totalmente pragmático. 

    En su obra cumbre “El príncipe” (1983) menciona que el hombre es perverso y egoísta por naturaleza, sólo preocupado por su seguridad y por aumentar su poder sobre los demás y que sólo un estado fuerte gobernado por un príncipe audaz, astuto y sin escrúpulos morales es capaz de proveer un orden social justo que frene la violencia humana. A él se le atribuye la noción de “dictador” por su visión realista. Esta visión encaja con los oligarcas mexicanos y sus pretensiones de acumular riqueza, aunque estos, a través de sus sicarios mediáticos e intelectuales, han intentado encasillar en ese imaginario político al presidente López Obrador, que, más bien, representa lo contrario.

    En esta idea de poder, no cualquiera posee lo que Maquiavelo llama “la virtud”, que es una característica inherente a los grandes conquistadores y que puede significar el lograr objetivos impensables en circunstancias muy adversas, y en el ámbito político mexicano, López Obrador parece encarnar esta idea de liderazgo con su victoria en 2018 y su desempeño hasta la actualidad. 

    Alguien que, a pesar de tener todo el aparato mediático, intelectual y plutocracia oligárquica en contra, logra que su proyecto político sea el más importante del país. La pregunta es, ¿el sucesor o sucesora poseerán/desarrollarán/mostrarán “la virtud” tal como la concibe Maquiavelo?

    Pareciera ser que no basta con ser buen político con resultados evidentes -dígase Claudia Sheinbaum-, servidor político muy eficiente y de desempeño excepcional -Marcelo Ebrard-, el mejor orador, imbatible en los debates y con carisma inigualable – como Gerardo Fernández Noroña-, o un operador político y mediador de primer nivel y con gran experiencia -tal es el caso de Adán Augusto o el mismo Ricardo Monreal-; y no es que los aspirantes presidenciales mencionados no tengan “La virtud”, es que, en caso de que alguno de ellos llegue a la silla presidencial, deberá mostrar un desempeño superior al que ha mostrado y, al mismo tiempo, deberán contar con una dosis de fortuna que lo acompañe siempre, manteniendo el delicado equilibro de fuerzas que requiere tomar grandes decisiones para la transformación del país, y al mismo tiempo, cumplir la agenda política.

    La “virtud” en términos de Maquiavelo, en política mexicana, equivale a cometer ninguno o pocos errores de no tanta trascendencia, decir lo correcto en el momento correcto y en la magnitud precisa, no tener deslealtades o detectarlas a tiempo, “apagar incendios” y resolver crisis al menor costo y de forma rápida, tener un liderazgo fuerte a nivel internacional y propugnar siempre por una visión soberana y autosuficiente, abatir pobreza y violencia con indicadores objetivos y creíbles, todo bajo un manto democrático y con Estado de Derecho.

    Como colofón, actualmente la palabra “maquiavélico” tiene una connotación peyorativa con cierto sentido perverso. La historia no le ha devuelto el lugar que le corresponde de gran pensador por, tal vez, considerar que su percepción de poder es algo descarada, al igual que la de Nietzsche

  • AMLO, Salvador Allende y septiembre

    AMLO, Salvador Allende y septiembre

    El próximo 15 de septiembre viviremos un punto de inflexión entre la nostalgia por las vivencias recorridas desde la emergencia del movimiento obradorista en los años noventa y la apertura de un nuevo camino de posibilidades para la histórica Cuarta Transformación, que es el signo de nuestro tiempo.

    Septiembre está marcado por una agenda de simbolismos profundos en México y América Latina. Cobran relevancia en nuestros días las lecciones de aquel 11 de septiembre de 1973 en Chile, donde hace 50 años fue derrocado perdiendo la vida el presidente Salvador Allende, -precursor de una revolución pacífica que en aquel país también había llegado por la vía electoral-, y que fue tan incómoda por su perspectiva popular (Allende nacionalizó el cobre como un recurso natural a favor de la Nación), para el imperialismo yanqui y la oligarquía local que tuvo como desenlace una interrupción violenta fraguada por militares traidores a su pueblo, para posteriormente imponer la Dictadura de Augusto Pinochet.

    Previamente la derecha impulsada por el intervencionismo estadounidense había construido las condiciones para el golpe de Estado: ante la amenaza del “comunismo” se verificó el calentamiento de calles por mujeres de clases altas que pedían la toma del poder por el ejército, también, usaron a transportistas para generar un paro nacional que implicó desabasto de productos básicos, y detonar la reacción anidada en las universidades que se desplegó contra la reforma educativa de Allende, a través de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica que llamó a defender “la libertad educacional” contra el “instrumento de concientización política del marxismo”, lo que enfrentó a los jóvenes contra otros jóvenes de las juventudes socialistas que apoyaban el nuevo proyecto denominado “Educación Nacional Unificada”. Todo ello sirvió para que clases altas y medias altas solaparan el temerario Golpe, ante la incipiente organización popular que no logró contener la avalancha de ataques desatada en diversos frentes, y presentados tramposamente por los medios de comunicación de la época como una “cruzada contra el comunismo”.

    En México, los días de septiembre han sido emblemáticos desde aquel Grito libertario que dio paso a la insurgencia encabeza por Miguel Hidalgo el 15 de septiembre de 1810; que logró -tras extensos años de levantamientos y revueltas-, la emancipación de la Corona Española y el consecuente nacimiento de una Nación Independiente. Ha escrito Paco Taibo: “No se trató de una asonada, de un golpe militar, una conjura palaciega. En los orígenes, el movimiento independiente fue una terrible y cruenta guerra social, que abrió la puerta a una devastadora guerra, la revolución que duró once años.”

    El 15 de septiembre de 2010, en el Bicentenario de la gesta de Miguel Hidalgo y también de otro Allende (Ignacio), en la mística Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, la ciudad gemela de Tenochtitlan, en el contexto de los tiempos oscuros del sangriento calderonismo, Andrés Manuel López Obrador advirtio: “Venimos a recordar que no fueron los acaudalados los que siguieron a Hidalgo y a Morelos en su rebelión contra la tiranía. Fueron los pobres, los desposeídos, los indígenas y los peones acasillados… El pueblo tomó conciencia y supo que era más fuerte que quienes se creían amos y señores, que podía liberarse y derrotar a quienes lo oprimían”.

    En la esperanzadora época en que las élites corruptas han sido desalojadas del gobierno federal, y se han atrincherado cada vez más con mayor cinismo en el poder judicial, los días de septiembre nos convocan a tener altura de miras, preservar la unidad del movimiento, y resguardar la perspectiva obradorista que ha logrado tener una visión no inmediatista, sino histórica, enfocando los alcances hacia los siguientes diez o veinte años, porque el mundo es un pañuelo y la memoria -sino la cultivamos- se vuelve muy escasa.

    Andrés Manuel López Obrador estará presente en Chile el 11 de septiembre de 2023, en uno de los contados viajes que realizará al exterior del país durante su gestión presidencial, estará ahí para honrar al hombre que perdió la vida por amor a su Patria ante una oligarquía cobarde y entreguista, y que antes de partir aquel aciago 11 de septiembre sentenció: “Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”.

    Nosotros estaremos con AMLO el 15 de septiembre en el Zócalo de México, la gran alameda del porvenir, entonces, habrá que mirar más allá del 2024, lograr la hazaña de la unidad popular por la profundización de la Transformación radical a favor de los pobres y desprotegidos; con la sabiduría de un movimiento que ha logrado remontar siempre a traidores y ambiciosos vulgares, pues las lecciones de Salvador Allende, de los pueblos hermanos en lucha contra oligarquías corrompidas, nos han mostrado que el único faro de luz es la concientización y organización auténtica del pueblo.

  • Imparcialidad judicial

    Imparcialidad judicial

    Parece que ya se ha vuelto costumbre hablar de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aunque, ciertamente, más de unos que de otros.

    Por un lado, esto es un beneficio para la vida pública y política de una democracia en construcción. Pero, por otro lado, revela que la situación con el poder judicial no es muy confiable, al menos para un gran sector.

    En esta ocasión, toca turno nuevamente al ministro José María Aguilar tras su decisión de suspender la distribución de los libros de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para el siguiente periodo escolar, por una controversia constitucional promovida por la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván.

    Dicha decisión contrasta, y así se hizo saber desde la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, con su lentitud, durante 8 meses, en resolver un asunto en donde está en juego el pago de impuestos por una suma de 25 mil millones de pesos.

    Tal aspecto llama la atención, ya que se da a entender que es el mismo ministro el que está dilatando el proceso, mas no las partes, algo insólito, pues al estado le interesa que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones fiscales.

    En ese sentido, pareciera ser que al ministro Aguilar está a favor del particular, al no ofrecer alguna justificación plausible, que de la constitución, la cual establece que el pago de impuestos es una obligación.

    Por lo mismo, este hecho anima a (re)analizar lo que es la imparcialidad judicial, ya que suele ser un valor judicial que se da por hecho en qué consiste, pero que quizá no sea así.

    En primer lugar, porque la imparcialidad judicial no consiste en una equidistancia con las partes, de modo que si como juez se le permite o niega a una de las partes cierta licencia, si se le permite o niega también a la otra, no hay ningún problema, pues habría un balance.

    Sin embargo, así no funciona la imparcialidad, ya que esta tiene por fin consolidar el estado de derecho. Por tanto, como también demanda la constitución, no es congruente ofrecer una tutela judicial efectiva para ciertos casos (caso de los libros de la SEP) y para otros no (caso de empresa vs SAT).

    En segundo lugar, la imparcialidad va ligada a otro valor judicial importante, como es la independencia. Por tanto, si no hay oportunidad de independencia judicial, no hay posibilidad de ser imparcial.

    Esto último ya se ha comentado en diferentes ocasiones en este espacio, de cómo se ha dejado entrever por algunos que los ministros son cómplices o afines al ejecutivo federal y cómo hay otros que no lo son.

    Sin embargo, la independencia judicial no es un camino de un solo sentido. Por tanto, si el ministro Luis María Aguilar se le considera no afin al ejecutivo federal, esto no significa que sea más independiente (o independiente) de los que han votado, defendido o dado un punto a favor del presidente, como Arturo Saldívar o Jazmín Esquivel. Y, por ende, ahora se cuestione sobre la imparcialidad de estos ministros, ya que algunos dirían que no son independientes.

    No obstante, así como lo es la imparcialidad judicial, la independencia judicial está ligada al estado de derecho. No es algo que sea proporcional a quién ocupe la silla presidencial, sino que es un valor deontológico judicial indispensable para que los procesos judiciales sean verdaderamente justos.

    En fin, no es lugar aquí para abordar todo lo que implica la imparcialidad judicial, solo queda resaltar que mientras no se exponga una justificación por parte del ministro José María Aguilar que explique esta presunta doble vara de administración de justicia, la sospecha de no cumplir con el valor de la imparcialidad, se mantendrá y así como ahora sale esto, mañana será otra cosa.






  • Guía mínima para elegir corcholata

    Guía mínima para elegir corcholata

    Contexto

    Ya falta muy poco: el día 6 del próximo mes sabremos el nombre de quien encabezará el siguiente episodio de la Cuarta Transformación de la vida pública de México. Para ello, del 4 al 6 de septiembre tendrá que procesarse la información de las encuestas que se levantarán del 28 de agosto al 3 de septiembre. Bueno, ¿y qué tal que tienes la fortuna de ser elegido aleatoriamente en la muestra de alguna de las cinco encuestas por medio de las cuales Morena seleccionará, no entre dos, sino entre seis personas, a la mujer o al hombre que habrá de guiar los destinos de la 4T a partir del 2024? Decir “Morena seleccionará” es un decir común, pero impreciso, claro, porque en realidad el objetivo es que el pueblo decida: las encuestas son un mecanismo para conocer la preferencia de la gente, de la ciudadanía en general, y no sólo de los integrantes de Morena, ni siquiera sólo de los simpatizantes de Morena. De acuerdo con todas las encuestas previas, de las seis corcholatas únicamente cuatro tienen posibilidades reales de resultar ubicadas en los tres primeros lugares: Adán Augusto López Hernández, Claudia Sheinbaum Pardo, Gerardo Fernández Noroña y Marcelo Ebrard Casaubón.

    Así que el próximo lunes 28 comienza la veda. “A partir de entonces no podrá haber ningún tipo de manifestación pública de nuestros aspirantes, con relación a este proceso. Algo parecido a lo que ocurre en una elección. A partir de ese día, hasta el 3 de septiembre, se levantarán las encuestas, por parte de la comisión de encuestas y de las cuatro empresas”, explicó en su momento Mario Delgado. Formalmente, se elegirá al coordinador o coordinadora de los comités de defensa de la Cuarta Transformación rumbo a las elecciones de 2024, pero ese formalismo no oculta lo que va a ocurrir: esa persona abanderará a Morena en las próximas elecciones federales, que ganará, y ocupará entonces la Presidencia de la República.

    Guía mínima

    Enseguida pongo a tu consideración una guía mínima para elegir corcholata. El criterio no es quién te conviene a ti personalmente, eso tú lo sabrás o creerás que lo sabes, y en dado caso tú determinarás si pones en primer lugar tu interés individual en vez del colectivo. El criterio de la guía es muy simple: quién le conviene a la gran mayoría de los casi 130 millones de personas que tenemos la suerte de vivir en México. Y otro criterio importante, que quizá parezca una perogrullada, pero no lo es: la siguiente es una guía mínima para ayudar a elegir corcholata útil para alguien que se considere obradorista, humanista mexicano, simpatizante de Morena o, por lo menos, que apruebe las políticas públicas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

    1. Una pregunta sencilla: ¿tú qué crees que convenga para el próximo sexenio, más radicalidad o moderación en las grandes estrategias de cambio que se echaron a andar a partir de 2018? Me parece que de tibiezas nada; de hecho, el propio Andrés Manuel ha sido muy claro al respecto: hay que ser radicales porque lo que se busca concretar es un cambio de raíz. Bien, entonces ahora enlista a las corcholatas según observes su postura frente a esta disyuntiva.
    2. Considera el axioma “por el bien de todos, primero los pobres”. Se trata de uno de “los principios políticos, económicos y sociales del humanismo mexicano”, conforme al bosquejo que AMLO planteó el año pasado en el Zócalo. Bien, ¿qué corcholata te parece más alejada de ese principio y cuál más próxima al mismo?
    3. Otro par de preguntas bastante simples, que hay que plantearse en forma aparejada: por un lado, ¿qué corcholata es la que ha recibido más ataques por parte del conservadurismo y sus esbirros?, y por el otro, ¿qué corcholata es la que según el conservadurismo es la menos mala o incluso con cuál de plano coquetean?
    4. Un presidente no gobierna solo; el equipo es fundamental. ¿Qué corcholata ha dado señales de que mantendría activa en el próximo sexenio a parte importante del grupo de hombres y mujeres en quienes se ha respaldado AMLO? Y ojo: las corcholatas mismas, al menos la mayoría de ellas, han sido protagonistas del equipo, así que en la cuestión va también en juego la unidad.
    5. El argumento “ya le toca” es de cabo a rabo antidemocrático. En cambio, el criterio de afinidad ideológica me parece decisivo: ¿qué corcholata dirías que es la más morenista? ¿Qué corcholata ha mostrado hoy y durante su trayectoria de vida más coincidencia con los principios y valores del movimiento de regeneración nacional? En contraparte, ¿qué corcholata se ha comportado de manera más zigzagueante?
    6. Pesimismo versus optimismo, golpes de timón o continuidad. Tengo más de medio siglo de edad. Antes, frente a la inminencia de un cambio de sexenio, cualquier persona con un mínimo de sentido común y medio gramo de solidaridad social lo que quería era cualquier cosa menos continuidad. Hoy la situación, por primera vez en muchísimo tiempo, es la opuesta. ¿Qué corcholata ha entendido esto y asume la continuidad como compromiso?

    No es necesario considerar condición de género, apariencia física, experiencia, región de origen, formación…, si filtro mi decisión considerando lo seis puntos anteriores, yo llego al nombre de una sola persona; afortunadamente, es la misma por quien ya se han decidido la gran mayoría.

  • “Suena Metálico”: De alcaldesa iracunda a policía armada

    “Suena Metálico”: De alcaldesa iracunda a policía armada

    Cuando le pedí a una psicóloga terapeuta, describir la personalidad de Sandra Xantal Cuevas Nieves actual alcaldesa de Cuauhtémoc, me aseguró que es una mujer violenta y soberbia. Una narcisista enamorada de ella misma y que embelesada con su imagen se piensa genial. En realidad no escucha, ni es sensible a los otros. Por ello el poder que tiene lo ostenta de una manera prepotente, brabucona y con muy poca tolerancia a la crítica.

    Su vanidad es gigantesca: El día de su toma de posesión, llegó con un vestido de gala caminando por una larga alfombra roja dándose la bienvenida con una suntuosa fiesta, como si estuviera en Hollywood y fuera la noche de los Oscares. En octubre de 2022 anunció su Primer Informe de Gobierno con una manta gigante que cubría 16 de los 20 pisos del edificio Chamizal en Tlatelolco. Es decir, para ella el mundo gira sobre sí misma y por eso si no estás de acuerdo con ella o no la estas adulando, se despierta su ira. Dice Silvia Sánchez Barrios, diputada del PRI por la alcaldía Cuauhtémoc, su ex amiga “Es mentirosa a más no poder, manipuladora, egocéntrica. Le ha ganado la soberbia”. 

    Desde entonces se le ve con vestidos de diseñador y joyas caras. Recientemente tras haber ganado todas las denuncias contra ella y así mantenerse en el puesto, se subió al Ángel de la Independencia a dar un mensaje “optimista” a la población que más bien fue dirigido a ella misma regodeándose en su poder y astucia, y advirtió “vamos a seguir ganando cada batalla”. Ese día vestida lujosamente presumió un reloj con diamantes modelo Rolex Datejust 36, que de acuerdo con la página de la marca tiene un precio de 14 mil 50 dólares, es decir, alrededor de 246 mil pesos.

    A menos de un año de su gestión, a la señora Cuevas se le dictaron medidas cautelares. Fue vinculada a proceso por los delitos de abuso de autoridad, robo y discriminación y estuvo a punto de ser separada de su cargo. Pero aun así, ni la Fiscalía ha podido hacerle algo. Al final, logró un acuerdo reparatorio en la que muy a disgusto aceptó los delitos. Se le pidió que ofreciera una disculpa pública (que hizo a regañadientes en una segunda instancia). Además se le envió a tomar terapias psicológicas por seis meses para el manejo de su ira y emociones, pero como se ha comportado todo este tiempo, dudo mucho que haya acatado esa orden.

    Se autodefine como muy ambiciosa y de metas claras aunque a veces su presunción la traiciona y sus mentiras son obvias. Por ejemplo, a pesar de que asegura que ella se hizo sola y está donde está por sí misma, es evidente que su padrino político es Ricardo Monreal conocido por sus romances extra maritales. En otro caso aseguró para el diario español El País que montó una galería de arte llamada 11.11 en la Condesa pero que tiene “todo detenido, porque, si no, me investigan. Tengo mucho arte que guardo en casa de mis padres”. Por otro lado, se sabe de manera extraoficial, que un hermano controla el ambulantaje, las cuotas de los baños públicos y de los pisos. También se le ha acusado de corrupción por el faltante de 121 millones de pesos en la alcaldía Cuauhtémoc, cifra detectada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en el ejercicio fiscal 2021.

    En una entrevista hace unos días, la alcaldesa le contestó a Sabina Berman que había sido una niña golpeada muy fuerte por su madre quien era muy dura. Su padre, la había puesto a trabajar rudamente y a boxear. Lo anterior lo dijo como si eso hubiera sido parte de una disciplina “normal”, sin el menor atisbo de rebeldía o amargura. Sin embargo, su constante ira, su afición por las armas de fuego y declaraciones como que a ella no le va a temblar la mano, la delatan como una víctima de la normalización de la violencia, acostumbrada a vivir en ella y a ser violenta.

    A principios de este año, Cuevas aseguró que se retiraría de la política una vez que terminara su cargo de tres años. En entrevista con W Radio, la alcaldesa dijo: “La política mexicana es un asco. No aspiro a nada más que terminar bien mi periodo en la Cuauhtémoc, luego me voy a retirar”. Sin embargo ya cambió de opinión y hace algunas semanas comenzó a criticar la estrategia de “abrazos no balazos” del presidente Andrés Manuel López Obrador porque según ella se necesita “aplicar toda la fuerza de la ley para garantizar la seguridad. En una sociedad acosada por la delincuencia, los abrazos no valen. Me gustaría ser la próxima secretaria de Seguridad de la CDMX y para eso nos preparamos practicando de madrugada con tiros de precisión“.

    Por su parte, el grupo parlamentario de Morena en la Ciudad de México pidió una evaluación de su condición mental, luego de haberse dado a conocer la presencia de propaganda en contra de Claudia Sheinbaum en las oficinas de la alcaldía. En ese operativo, visiblemente furiosa, rodeada de cámaras de prensa, la Alcaldesa gritó ante sus trabajadores: “¡No vamos a parar el trabajo, muchachos. No vamos a parar el trabajo. Si esas oficinas se las quieren comer, que se las coman. Porque yo me voy a comer la Ciudad de México. Así que nos vamos a trabajar y ya saben que a nosotros no nos tiembla nada, ni nos da miedo nadie! ¿Quién nos da miedo?” preguntó. “¡Nadie!” le contestó su grupo. “¿A qué venimos?siguió envalentonada “¡A trabajar!” le respondieron. “¿A quién le vamos a partir su madre?” preguntó rabiosa “¡A Claudia Sheinbaum!” contestó el coro.

    Las faltas de Cuevas han sido tantas y tan evidentes que pareciera que las comete a propósito, en busca de reflectores. Su temeridad ante la ley y su autoritarismo están registrados en videos. Estridente y brabucona el cúmulo de sus extravagancias y ocurrencias la han colocado en la cúspide de memes, el escarnio y la burla pública. Una vecina al preguntarle qué pensaba sobre la funcionaria, soltó la siguiente opinión que confieso me dejó sorprendida: “Es la líder de la Unión Tepito, una gangster dictadora, le echó a los policías a los viejitos que bailaban los fines de semana en la alameda de Santa María la Ribera. Odia a Claudia Sheinbaum porque no le permitió cerrar dos calles en la zona rosa para poner sus negocios de súper lujo imitando los que hay en Las Vegas. Es psicópata, histérica, prostituta, violenta, sádica y maniática del poder”.

    Así sus conductas compulsivas y reacciones violentas han estado presentes durante ya sus dos años de gobierno. ¿Dónde quedó el castigo a sus delitos, dónde quedaron las recomendaciones de la terapia psicológica, dónde quedó la prohibición de que saliera fuera del país, dónde quedó el trabajo de la Fiscalía de la Ciudad y por qué pareciera que a la alcaldesa no se le toca? Sólo me queda pensar que o tiene un mega equipo de abogados de esos muy caros o alguien arriba decidió que es mejoe dejarla que se queme sola. Cuando la señora Cuevas declara que no le va a temblar la mano si fuera Secretaria de Seguridad, yo hasta me persigno y digo como diría mi abuelita “Del maligno líbranos Señor”.

  • ¡Ay Alfaro, no te rajes!

    ¡Ay Alfaro, no te rajes!

    Relajo y un poco más, se trae Enrique Alfaro en Jalisco. Lo que pintaba cómo la perfecta y emblemática utopía política para Dante Delgado y su Movimiento Ciudadano (o “Desahuciado” como lo ha nombrado Noroña) se ha venido materializando, en realidad, como la más caótica administración de un gobierno estatal en muchos, muchos años.

    Aún recuerdo el verano de 2012 cuando me tocó asesorar al candidato a gobernador de Jalisco por el PRD y nuestros principales rivales fueron Aristóteles y Alfaro. Una campaña difícil para nosotros pero pudimos conservar el registro del partido. Una campaña “robada” por Aristóteles porque el PRI aún traía gas y sus estructuras operaron a la perfección. Y sin duda una campaña que dejó a Alfaro un sabor agridulce porque después del último debate oficial televisado, se sabía que se erigiría como el rey sin corona.

    6 años después, arrastró su banquito por todo el estado, prometió sin empobrecerse y ganó la elección. Tomó protesta como gobernador y Jalisco perdió.

    Enrique Alfaro levantó su capital político siendo alcalde de Tlajomulco. Ahí fue dónde arropó a toda su camarilla de políticos inadaptados que no tenían cabida en otros partidos pero que fueron bien recibidos por Dante Delgado y cobijados por su Movimiento Naranja. El canto de las sirenas naranjas terminó de enamorar a Alfaro y Dante lo dobló con la promesa de hacerlo presidente.

    Pero hacer campaña y gobernar son dos cosas muy distintas. En 4 meses la mercadotecnia política hace las maravillas que 6 años jamás podrán soportar. La venda cayó de los ojos de millones de jaliscienses y se encontraron con la realidad de un gobernador autoritario, cínico, insensible y megalómano (¡Holiii Nuevo León!).

    Todo se le fue saliendo de las manos a Alfaro. Pero cuando se da el asesinato de Aristóteles Sandoval, el joven ex gobernador que lo precedió, Dante lo dejó solo y empezó a buscar en el horizonte nuevas figuras públicas para regentear. Samuel García y Colosio Riojas estaban en la mira.

    El experimento naranja en Jalisco falló rotundamente, al grado de que hay encuestas serias que colocan a MORENA con más del 34% en las preferencias electorales rumbo a la sucesión de 2024. Ojalá.

    Y por más que patalee Alfaro y haga berrinches para distanciarse él y Movimiento Ciudadano Jalisco de Dante Delgado y Movimiento Ciudadano, “ese compa ya está finado nomás no le han avisado”.

    Mi sugerencia para Enrique, es que trate de dignificar un poco su gobierno en estos últimos meses que le quedan. Y no con grandes hazañas, esas ya no las logró. Ese barco ya marchó. Gober, hazlo bien con los pequeños detalles. Acá te dejo un caso que involucra a la Fiscalía, sí esa mentada Fiscalía que si la juegas bien, podrías pulirle un tantito la mugrosísima fachada que adquirió en tu administración.

    Atiende lo siguiente.

    Mónica Alejandra Castañeda Sandoval es una médico cirujano y partero, madre de una hija de 16 años por la que siempre ha velado. Sufrió de violencia extrema por parte de su familia y decidió salir de la casa materna para independizarse en el año 2013. Esto le trajo como consecuencia una interminable batalla legal que pone en riesgo la custodia de su hija. Mónica ha expuesto el contubernio de su madre y autoridades para fabricar un caso irreal para poder separarla de su niña.

    Y aunque esto pudiera sonar a una situación que debería resolverse de común acuerdo, arbitrada por especialistas de lo familiar, las irregularidades en la misma dictan lo contrario. Me ha llamado mucho la atención la valentía de Mónica Alejandra para denunciar con nombres y apellidos a todos los funcionarios y servidores públicos jaliscienses corruptos, que le han afectado.

    María Iñiguez Sánchez Directora DIF Cuquío

    Martín Fermín Navarro Secretario del Juzgado Civil de Primera Instancia de Yahualica

    Jazany Mendoza Gutiérrez Procuraduría de atención a niñas, niños y adolescentes de Jalisco

    Josué García Martínez Agente del Ministerio Público de la Fiscalía de Jalisco

    Alejandra Salas Niño Tercera visitadora de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco

    Alfaro, ya no persigas narcos, la dirección técnica de las Chivas o tu fallida candidatura presidencial.

    Échale un ojo a este caso. ¡Ayuda a esta madre que sufre! Porque todos tenemos. Espero que tú también, aún tengas, aunque sea un poquito.

    ¡Aguanta y no te rajes!

  • Adán Augusto, el nuevo peligro para México

    Adán Augusto, el nuevo peligro para México

    Si alguien dentro de MORENA o fuera del movimiento considera que la guerra sucia mediática emprendida hace meses en contra de Adán Augusto López Hernández es mera casualidad, más que pecar de ingenuo estaría abusando de miopía política. Sobre todo cuando ésta va en aumento de un par de meses a la fecha, primero contra su persona, luego contra colaboradores y ahora contra su familia. Evidentemente, para nada es casualidad y tampoco es que se muestre en los sondeos (que él llama anímicos) con una amplia mayoría respecto a los demás contendientes morenistas. No, sencillamente, a diferencia de los otros aspirantes, representa exactamente lo que detesta la oligarquía de este país: un político firme sin ataduras a los intereses de grupo, además de que, por donde lo mires, no necesita mimetizarse con López Obrador, tabasqueño al fin, posee la picaresca sonrisa de los habitantes de ese Estado.

    Pero, ¿en qué radica la desmedida campaña en contra de quien aseguran va en un lejano tercer lugar de las encuestas? ¿De cuándo a acá, terminó siendo el principal objetivo de los ataques sistemáticos de un sector de la prensa en los últimos días? Me parece que la respuesta a ambos cuestionamientos se puede encontrar paradójicamente en el artículo publicado por Loret de Mola hace apenas unos días. Según el periodista, Andrés Manuel reunió a un grupo de análisis político cercano, es decir, a “un puñado de los más íntimos operadores y altos funcionarios de su gobierno” en el que supuestamente ordenó que los resultados de la encuesta de MORENA debían entregársele a él para interpretar los resultados y comunicar a cada contendiente el resultado de manera privada. Según Loret, esta información le fue relevada a través de “fuentes con acceso de primer nivel” a Palacio Nacional.

    Bueno, Loret de Mola como de costumbre miente, pues fuentes muy confiables y cercanas a él, saben que no existe un solo personaje, un solo amigo, compañero o colaborador que tenga algún tipo de cercanía a Palacio Nacional que pueda ofrecerle este tipo de información. Incluso basta con revisar de manera superficial sus dichos. ¿Con quién pudo sostener AMLO la reunión? ¿Quiénes integran ese círculo al que hace referencia? ¿Gabriel Mejía? ¿César Yáñez? ¿Luisa Alcalde? ¿Jesús Ramírez? ¿El propio Mario Delgado?; ¡Caray! No existe una sola fuente que pudiera filtrar un dato que de forma a la mentira de Carlos Loret, pero, como para Latinus aquello que vende es la mentira y lo anti López Obrador pues algo tenía que inventar.

    El caso es que esta mentira del jefe de Brozo, no tiene como destinatarios ni a Claudia Sheinbaum ni a Marcelo Ebrard, tiene como principal destinatario a Adán Augusto López Hernández quien se ha convertido en el nuevo blanco de ataques de Latinus y el Financiero por encargo especial de uno de los personajes más siniestros de la política mexicana, del cual revelaremos su nombre la próxima semana. Para entender las razones, basta con remitirse nuevamente al artículo de Loret de Mola: “la Presidencia hará una encuesta con una muestra robusta y que servirá como espejo personal del primer mandatario para tomar la decisión e interpretar los resultados”

    Esto deja en claro dos cosas que aumentan la preocupación de Loret de Mola y de los medios de comunicación como Televisa y el Reforma, por un lado que el crecimiento de Adán en las encuestas no logró ser minimizado como pretendieron hacerlo desde las primeras semanas y que hoy, un posible triunfo de su persona no sería una sorpresa, y, por el otro, que el colectivo que conformó en este proceso fue creando una estructura sólida en casi todo el país que jugará un papel importante en el proceso electoral venidero.

    Ahí están los verdaderos motivos de los ataques contra Adán Augusto y su familia que sin duda irán escalando esta semana gracias a la voracidad de Carlos Loret cuya falta de información certera, así como de fuentes reales, lo tienen como chivo en cristalería sin más remedio que recurrir a la fórmula que antaño le funcionó al PAN para retrasar el triunfo de la izquierda en este país. El nuevo peligro para México y para los grandes negocios amparados en la corrupción se llama Adán Augusto López quién el martes en Macuspana ante más de 25 mil personas escuchó de una anciana en silla de ruedas: “para que la cuña apriete debe ser del mismo palo, el nuevo presidente, también debe ser tabasqueño”.

  • Crónica de una Transformación y que querían

    Crónica de una Transformación y que querían

    ¿Y QUÉ QUERÍAN?

    1 de diciembre de 2018. “Lo digo con realismo y sin prejuicios ideológicos: la política económica neoliberal ha sido un desastre. […] Hoy presento formalmente a este Congreso reformas constitucionales, proyectos de reforma a la Constitución, para establecer el Estado de Bienestar y garantizar el derecho del pueblo a la salud, la educación y a la seguridad social”.

    Resuena en el Congreso de la Unión su voz aguda con acento costeño. Andrés Manuel López Obrador luchó denodadamente por llegar hasta donde ahora está. Es un hombre congruente que sabe –lo ha dicho– que la corrupción es el principal problema de México, que los gobernantes han sido una pandilla de saqueadores.

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    Enrique Peña Nieto se quita la banda y, con ella, un peso de encima. ¿Qué pensaría en ese momento alguien que durante seis años se olvidó de su pueblo, que solo apoyó a sus pseudoamigos, que no hizo sino obedecer para beneficiarse? Es aún un hombre joven y nos ha robado tanto dinero que no tiene cómo gastarlo por el resto de su vida. Enriquecido, Enrique ha terminado su labor: claro que cumplió, pero a los señores que lo pusieron ahí, en el lugar más alto, que le inventaron todo: un título universitario, una historia, una imagen para que las cosas siguieran igual, para que los señores de la oligarquía tuvieran los mayores privilegios, para hacer de la política un gran negocio, no pagar impuestos y vender los bienes nacionales a intereses extranjeros, a empresas trasnacionales corruptas, sin importar que el país se fuera por el despeñadero. [Aunque esos oligarcas se olvidaron de una cosa: ponerlo a leer].

    Porfirio Muñoz Ledo le entrega la banda presidencial al presidente electo. Peña Nieto, el títere saliente, rígido como robot, como lo que fue, solo mira. Aplaude, pero no puede quitarse un extraño rictus, no tiene ahora la tiesa sonrisa de siempre. ¿Qué estará pensando Porfirio Muñoz Ledo al recibir la banda y tener que dársela inmediatamente a un político que, él lo sabe –más bien lo cree–, no le llega a los talones? ¿Por qué no fui yo el elegido? Su rostro muestra un enojo, una envidia, un encono, una inquina que irá cultivándose, que seguirá creciendo como virus… [hasta llegar a la ignominia, cuando tantos años de alcohol y trasiego hagan lo suyo y, anciano, no pueda pensar como antaño. Aunque hay diferencia en ambos: Porfirio, descanse en paz, tuvo momentos sublimes; Enrique es un bandido perseguido por su historia].

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    “No solo inicia un nuevo gobierno –afirma AMLO–; hoy comienza un cambio de régimen político. A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y la impunidad que impiden el renacimiento de México. […] En la Independencia se luchó por abolir la esclavitud y alcanzar la soberanía nacional; en la Reforma, por el predominio del poder civil y por la restauración de la República, y en la Revolución nuestro pueblo y sus extraordinarios dirigentes lucharon por la justicia y por la democracia. Ahora, nosotros queremos convertir la honestidad y la fraternidad en forma de vida y de gobierno”.

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    17 de agosto de 2023. Observo con atención una de las casi 1 200 mañaneras en las que Andrés Manuel ha sostenido un diálogo con la gente desde que fue investido como presidente. Su discurso no cambia, pero los hechos hablan por sí mismos.

    “La derecha es contraria a la justicia social. La derecha no piensa en el sufrimiento de la gente, no le importa el pueblo, la derecha gobierna para una minoría siempre. Y esa oligarquía, que es en sentido aristotélico el gobierno de los ricos, el gobierno de unos cuantos, se dedica a saquear, a robar […] [A nosotros] nos funcionó la fórmula de no permitir la corrupción, de no permitir los lujos en el gobierno y de que todo lo que se ahorra se le destine al pueblo –dijo AMLO–. Vamos bien, y lo que más satisfacción me causa es que se esté disminuyendo la pobreza y la desigualdad”.

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    28 de octubre de 2018. Me pregunto cómo es posible que los brasileños hayan votado por Jair Bolsonaro, a pesar de que Lula da Silva sacó de la pobreza y le dio una vida digna a tanta gente, de que sacó de la oscuridad a tantos marginados.

    Obtengo la respuesta un día cualquiera de 2020, aún en pandemia. Voy a comer a la fonda de la Güera en el mercado Múzquiz, en San Ángel. Escucho en el radio de una marchante la voz de Carlos Loret. Pienso decirle a esa señora que no oiga a ese bufón, que todo lo que dice son patrañas. No lo hago. Después, me arrepiento.

    No podemos cambiar al mundo. ¿O sí?

    Dice Rafael Barajas, el Fisgón: “Muchos hablan de que lo que está pasando en este país es un golpe blando, pero esa definición ya es incorrecta: se trata de una guerra híbrida, es decir, una guerra que se vale de todos los elementos, principalmente mediáticos, para causar la caída de un gobierno”.

    1 de agosto de 2023. Uno de los más abyectos lectores de noticias de TV Azteca –y vaya que los hay–, Javier Alatorre, se lanza contra los nuevos libros de texto gratuitos denunciando un presunto “virus comunista” y con ello inicia una andanada de desinformación en perjuicio de la nueva escuela mexicana. Junto con él, toda la comentocracia, en nado sincronizado, los descalifica alegando entre otras mil maromas que solo quieren “sembrar ideas comunistas en los niños”. AMLO revira e inicia una serie de conferencias en la que los expertos presentan a las familias de qué tratan los libros de educación inicial, primaria y secundaria.

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    ¿Y qué querían? ¿Que la transformación de nuestro país no se sustentara en la educación, la pedagogía, la didáctica, la enseñanza, el aprendizaje? ¿Que los niños, las niñas y los jóvenes no tuvieran la oportunidad de estudiar con un enfoque crítico, humanista y comunitario?

  • La reforma judicial profunda, única posibilidad para combatir a jueces, magistrados y ministros

    La reforma judicial profunda, única posibilidad para combatir a jueces, magistrados y ministros

    La suprema corte de justicia es el máximo órgano judicial de nuestro país, encargado de velar por el respeto a la Constitución y los derechos humanos. Sin embargo, en los últimos años, se ha visto envuelta en numerosos escándalos de corrupción, violación de derechos humanos, cohecho y violación a la Constitución que ponen en duda su imparcialidad, transparencia y eficacia.

    LA SUPREMA CORTE ES “DE INJUSTICIA” Y SE ENCUENTRA ACTUALMENTE REPROBADA.  Sus mayores desencuentros son:

    – La liberación de narcotraficantes y delincuentes de alto perfil, a cambio de sobornos o por presiones políticas.

    – La manipulación de expedientes y sentencias, para favorecer o perjudicar a determinados grupos políticos, empresarios o delincuentes.

    – La falta de rendición de cuentas y fiscalización, que permite el enriquecimiento ilícito y el abuso de poder de algunos jueces, magistrados y ministros.

    – La injerencia de intereses externos, como partidos políticos, empresarios o grupos de poder y delincuenciales, que buscan influir en las decisiones judiciales.

    – La violación flagrante de la Constitución, por parte de los Ministros que deberían defenderla.

    Estas situaciones generan una profunda desconfianza en la ciudadanía, que ve cómo la justicia se convierte en un instrumento al servicio de unos pocos (políticos de derecha, empresarios corruptos, narcotraficantes y grupos delincuenciales en general), que fomenta la impunidad y perpetua la criminalidad. Por eso, es necesario exigir una reforma integral del poder judicial y de la suprema corte de justicia, que garantice su independencia e imparcialidad, integridad moral y profesionalismo jurídico.

    Solo así podremos recuperar la credibilidad y la legitimidad de nuestro sistema judicial, y fortalecer nuestra democracia. Este es el llamado que el movimiento de regeneración nacional hace a todos los ciudadanos, al convocarlos a llevar a cabo el “Plan C”, que consiste en votar de manera masiva por MORENA para tener mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso de la Unión y poder llevar a cabo una “reforma Judicial profunda”.

    La propuesta de Morena para reformar el poder judicial y la suprema corte de justicia es un proyecto que busca fortalecer la independencia, la transparencia y la eficiencia de estos órganos del Estado. El objetivo es garantizar el acceso a la justicia, el respeto a los derechos humanos y el combate a la corrupción.

    Entre los principales puntos de la propuesta se encuentran:

    – Ampliar el periodo del presidente de la suprema corte de justicia de cuatro a seis años, con posibilidad de reelección por una sola vez.

    – Crear una sala especializada en materia anticorrupción dentro de la suprema corte, integrada por cinco ministros designados por el Senado.

    – Establecer un sistema de carrera judicial que incentive el mérito, la profesionalización y la evaluación periódica de los jueces y magistrados.

    – Crear un consejo de evaluación judicial que supervise el desempeño y la conducta de los integrantes del poder judicial.

    – Reformar el consejo de la judicatura federal para que tenga una mayor representación de los poderes ejecutivo y legislativo, así como de la sociedad civil.

    – Desaparecer los Fideicomisos que preservan los privilegios, instaurando la austeridad republicana “No puede existir poder judicial rico con pueblo pobre”.

    La iniciativa de reforma al Poder Judicial, que enviará el presidente Andrés Manuel López Obrador en septiembre del próximo año, plantea reducir fideicomisos y sueldos, además de eliminar los privilegios de ministros, jueces y magistrados, con el objetivo de generar recursos en beneficio de las y los mexicanos.

    La propuesta que, está respaldada por Morena, ha generado opiniones positivas entre los diferentes actores políticos y sociales, excepto de la oposición, por obvias razones; ya que es este sector de derecha es el que se ve mayormente beneficiado por los delictivos actos del poder judicial en su conjunto. Algunos la consideran necesaria para modernizar y democratizar el poder judicial, mientras que, en la oposición la ven como una amenaza a la división y el equilibrio de poderes. Lo cierto es que se trata de una iniciativa que requiere un amplio debate y consenso para su aprobación y aplicación o un voto masivo por parte de la ciudadanía para darle el poder a morena, para que, sin tener que negociar con la derecha radical, que dicho sea de paso, jamás estarán de acuerdo en perder sus privilegios corruptos y corruptores, pueda aprobar una reforma constitucional.

    “Vamos a presentar una iniciativa para que desaparezcan los fideicomisos del Poder Judicial y esos 20 mil millones de pesos se entreguen a estudiantes de familias pobres, que se les entreguen becas”, adelantó el presidente.

    Señaló que la política de austeridad y cero corrupción del Gobierno de la Cuarta Transformación ha permitido financiar más obras con recursos públicos, sin contratar deuda y sobre todo, distribuir el ingreso público con justicia a la población más necesitada.

    Andrés Manuel López Obrador ha señalado 40 privilegios que mantienen altos funcionarios del Poder Judicial, que se pagan con el erario público y contradicen a la Ley Federal de Austeridad Republicana y a la Constitución:

    • Sueldos de más de 297 mil pesos mensuales, superiores al que percibe el presidente de la República (un salario integrado de más de $700,000.00).
    • Aguinaldos de alrededor de 586 mil pesos, que representan 40 días de sueldo.
    • Seguro de gastos médicos para ministras, ministros y familia nuclear por 30 millones de pesos en adelante.
    • Primas vacacionales por 95 mil pesos, que significan diez días de sueldo.
    • Un fondo para comer en restaurantes de lujo por 723 mil 690 pesos anuales.
    • Un comedor especial en la SCJN donde pueden ordenar alimentos a la carta y bebidas alcohólicas.
    • Dos periodos vacacionales al año de 15 días cada uno.
    • Presupuesto de cinco millones 540 mil 930 pesos mensuales para contratar personal.
    • Dos vehículos blindados tipo Suburban con valor acumulado de seis millones de pesos, que se renuevan cada dos años.
    • Pago por riesgo de más de 640 mil pesos al año.
    • Apoyo para gasolina por 22 mil pesos mensuales.
    • Apoyo ilimitado para el pago de peajes en autopista.
    • Seguro de separación individualizado de aproximadamente 20 millones de pesos al final de 15 años de servicio.
    • Reciben una pensión vitalicia con casi la totalidad de su sueldo cuando se retiran.
    • Además, el Poder Judicial suma en 14 fideicomisos recursos por 20 mil millones de pesos, que se utilizan, principalmente, para mantener estas prestaciones de por vida.

    No es un asunto de justicia, es algo que tiene que ver con la moral y no hay que olvidar que la política es un imperativo ético“, dijo el presidente de México.

    La corrupción del poder judicial en México es un problema grave que afecta a la seguridad, la democracia y el desarrollo del país. Los grupos de delincuencia organizada se aprovechan de esta situación para obtener impunidad, influencia y recursos ilícitos.

    La corrupción judicial en México está a tope, el uso indebido de la función judicial por parte de jueces, magistrados, ministros de la suprema corte, fiscales y otros funcionarios para obtener beneficios personales o favorecer intereses ajenos al derecho está en su peor época. Esta práctica puede adoptar diversas formas, como el soborno, el tráfico de influencias, la extorsión, el nepotismo, el prevaricato o la manipulación de expedientes.

    Los grupos de delincuencia organizada, como los cárteles de la droga, las bandas de secuestradores o los guachicoleros, recurren a la corrupción judicial para evadir la justicia, controlar territorios, intimidar a la población, expandir sus negocios ilícitos, censurar al presidente y hasta ganar elecciones. Algunos ejemplos de cómo beneficia la corrupción judicial a estos grupos son:

    – La impunidad: Los delincuentes están comprando a los jueces y fiscales para que no los investiguen, no los procesen o los condenen mínimamente por sus crímenes. Esto les permite seguir operando sin temor a las consecuencias legales.

    La influencia: Los delincuentes han infiltrado o cooptado a los funcionarios judiciales para que actúen en su favor o en contra de sus rivales o enemigos. Esto les permite obtener ventajas políticas, económicas y sociales.

    Los recursos ilícitos: Los delincuentes obtienen dinero, bienes o servicios de los funcionarios judiciales a cambio de favores o protección. Esto les permite incrementar su poder y su riqueza.

    La corrupción judicial no solo beneficia a los grupos de delincuencia organizada, sino que, también perjudica a la sociedad en su conjunto. Algunas consecuencias inmediatas de la corrupción judicial son:

    La inseguridad: La corrupción judicial genera un clima de violencia, impunidad e injusticia que afecta a la vida y los derechos de las personas. Además, fomenta la desconfianza y el descontento social hacia las instituciones.

    La democracia: La corrupción judicial debilita el Estado de derecho, el principio de separación de poderes y el sistema de pesos y contrapesos que garantizan el funcionamiento democrático. Además, erosiona la legitimidad y la credibilidad de las autoridades.

    El desarrollo: La corrupción judicial obstaculiza el crecimiento económico, el bienestar social y el progreso humano. Además, desvía recursos públicos que podrían destinarse a sectores prioritarios como la educación, la salud o la infraestructura.

    La corrupción judicial es un desafío que requiere una respuesta urgente y decidida de los mexicanos. Solo así podremos garantizar una justicia pronta, imparcial y efectiva que contribuya a la paz, la democracia y el desarrollo de México.

  • El infierno de pertenecer al Frente Amplio por México

    El infierno de pertenecer al Frente Amplio por México

    De las muchas opciones que presentaba el Frente Amplio para regresar al poder los partidos que lo conforman, se ha visto un intenso trabajo para aparentar que la senadora Xóchitl Gálvez sea su candidata natural. No ha sido fácil.

    De los primeros en denunciar las mañas para imponer a Gálvez como candidata única de la oposición, se encuentra el exdiputado del mismo partido que la exjefa delegacional de la Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México; Jorge Luis Preciado, quien con imperante franqueza expuso que el proceso de elección del que él mismo formaba parte, se encontraba amañado para favorecer a la política hidalguense. Miguel Mancera y Silvano Aureoles Conejo, exgobernantes de la Capital del país y del estado de Michoacán, respectivamente, también expusieron que el proceso no era todo lo justo que consideraban debía ser, cuando este no los favoreció y Jesús Zambrano, dirigente del PRD, partido al que pertenecen, hizo rabieta y puso en una pausa efímera, sus relaciones con el Frente. El último en declinar en favor de la legisladora fue Santiago Creel quien, para su postulación hecha con bombo y platillo, añadió lágrimas a su discurso y profirió un insulto contra el jefe del ejecutivo, siendo Creel en ese momento, presidente de la Cámara de diputados.

    A Creel se le recordó sus malos manejos como secretario de gobierno de Fox y los malos números con que salió de ese sexenio. A Silvano se le mencionó la inhabilitación para ejercer un cargo público, por la Contraloría de Michoacán. Francisco Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas solo quedó como Asesor en materia de Seguridad del Frente, luego de que su mala imagen por dejar un estado con altos índices de violencia y una ficha emitida por el gobierno de Estados Unidos, fueran compartidas sinfín en redes sociales. Pero también a la propia Gálvez se le demostró con documentos públicos, el conflicto de intereses en que incurrieron sus empresas, cuando ella gobernaba y fue emitida entre otras, una denuncia de parte de Víctor Romo, otrora jefe delegacional, por enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias.

    Todo ello ocurre a la vista de todos, en una época en la que los partidos de la oposición, tratan de acallar voces críticas y esconder sus malos manejos, resultando prácticamente imposible, pero más allá, son tiempos en los que queda al descubierto la falta de interés por enmendar el camino, dando la espalda al pueblo, con la misma mentalidad retrograda, clasista, racista y conservadora que los representa por antonomasia, sin dejar ver en el horizonte, ni por asomo, un cambio que esboce un mínimo de intención de acercarse a la gente a la que decidieron abandonar, para contar con el favor de su voto en 2024.

    ¿Hasta cuándo se darán cuenta de que, si el fraude planeado en 2018 no les resultó siendo ellos gobierno, ahora que se encuentran en la oposición y con todo lo que se les ha sabido y lo que falta por saber, puedan ellos volver al poder del que el pueblo de México los expulsó por sus corruptelas, indolencia ante hechos violentos y pésimos gobiernos?

    En su tiempo, Enrique Peña Nieto, siendo presidente de México, alcanzó a decir que el problema de la corrupción en el país era de carácter cultural. Tal vez los integrantes del Frente Amplio por México se tomaron muy en serio sus palabras y por ello insisten en aferrarse a regresar a como dé lugar a los lujos y las comodidades de disponer del erario, aunque en el proceso muestren su lado más ruin y pierdan toda su credibilidad, si es que aún conservaban algo. Su problema más grande es que se topan y será así de manera repetida, con un pueblo que recobró la memoria y no los olvida.