Categoría: Opinión

  • Plan C

    Plan C

    La historia de agravios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al pueblo de México no es nueva, se intensificó de la mano de los gobiernos neoliberales de 1982 a 2018, cuando el poder judicial yacía sumiso, complaciente, abyecto y era la simple comparsa legaloide de los abusos de los poderes ejecutivo y legislativo. En ese entonces, a la prensa convencional no le importaba que no existiera la división real de poderes, y que las decisiones se tomaran cupularmente desde el gatopardismo de la elite mafiosa del PRIAN. Tampoco, los medios le llamaban “dictadura” a los excesos de los tres poderes que actuaban coordinados como “aparato del Estado”.

    Por ejemplo, en septiembre de 2002 la SCJN declaró improcedentes 322 controversias constitucionales contra la reforma indígena aprobada por el Congreso de la Unión, que contravino los Acuerdos de San Andrés Larrainzar construidos con el propio gobierno federal por la representación de las luchas de los pueblos indígenas desde el movimiento zapatista. Previo a ese hecho, decenas de miles de indígenas de todas las culturas y raíces habían marchado a la Ciudad de México en la Marcha del Color de la Tierra, pero la SCJN dio la espalda a los pueblos originarios del país favoreciendo la política sorda del presidente Vicente Fox.

    En aquella época escritores, artistas e intelectuales disidentes manifestaron: “La resolución de la SCJN implica la renuncia del Poder Judicial para enfrentar una responsabilidad histórica, que ahora se suma a una serie de agravios contra los pueblos indígenas y, lo más alarmante, da un paso atrás en la vía hacia la democracia y deja abierto el camino a la violencia, pues vuelve a ignorar los derechos de esos sectores sociales”.

    El célebre escritor Carlos Montemayor aseveró en aquella coyuntura: “No han bastado 500 años para reconocer la dignidad y los derechos de los pueblos indígenas de México. Creo que gran parte del país adolece de la misma visión racista que la mayoría de los senadores y diputados de la actual legislatura. La SCJN optó por no enfrentarse con la ideología racista predominante entre los legisladores ni con la ceguera e indiferencia del Ejecutivo federal”.

    Otro ejemplo de golpe al pueblo y a la democracia ocurrió en octubre de 2014, el Pleno de la SCJN declaró la inconstitucionalidad de la consulta popular que propuso el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) ante la reforma enérgica que implicaba la privatización del petróleo. En ese entonces la Corte no posibilitó el ejercicio del derecho de los ciudadanos a una consulta popular, argumentando que las actividades referidas en la reforma “pertenecían al régimen de ingresos del Estado mexicano”.

    En 2016, diez años después del fraude electoral de 2006 -que llevó al usurpador Felipe Calderón a ocupar el cargo de presidente de la república-, la SCJN canceló la posibilidad de que los paquetes de la elección presidencial de 2006 pudieran reabrirse y de que se realizara un nuevo conteo ciudadano, para un deslinde histórico de aquel golpe a la democracia. Y como éstos, pudiéramos referir innumerables ejemplos del papel de una SCJN sometida a la mafia del poder.

    En tiempos de transformación, la SCJN se ha convertido en el ariete contra los cambios políticos, sociales, económicos y culturales que promueve el pueblo organizado con AMLO al timón. La SCJN se quedó atrapada en un pasado ominoso. En la SCJN no ha habido cambio de siglo. Sólo que, ahora la SCJN se ampara en la división de poderes para seguir protegiendo los intereses y privilegios de las elites que todavía subsisten en algunas instituciones “autónomas” en la letra, pero totalmente dependientes y subordinadas a los poderes fácticos del antiguo régimen. 

    Lamentablemente, la SCJN se ha convertido en la cueva de Ali Baba y los 40 ladrones. Esto lo demuestra la decisión del ministro Javier Laynez Potisek, quien suspendió la reforma electoral conocida como Plan B. Lo que ha sido caracterizado por el Gobierno de México como “el arrancar las hojas a la Constitución”, porque con esta determinación se contraviene “el Artículo 105, Fracción I de la Constitución mexicana, que prohíbe las controversias constitucionales en materia electoral”. 

    Más aún, la SCJN defiende a capa y espada los altos sueldos de los consejeros del INE, lo que en sí mismo es anti constitucional, pues nadie debe ganar más que el presidente de la república en el servicio público. Simplemente -por conceptos de finiquito- al terminar su ominoso periodo al frente del INE, Lorenzo Córdova recibirá 9 millones104 mil 762.52 pesos…

    Ante estos hechos, el presiente Andrés Manuel López Obrador nos ha convocado a desplegar un ejemplar Plan C: “Que no se vote por el bloque conservador para que siga la transformación, ni un voto a los conservadores, sí a la transformación”.

    El presidente ha preguntado públicamente a la luz de la historia reciente de la SCJN: “¿Cuándo se había visto que le rechazaran en la cámara, en el Poder Judicial, en la Suprema Corte una ley al presidente? ¿Cuándo, si todo era: ‘Sí, señor, lo que usted diga, señor’ ‘¿Qué horas son? Las que usted quiera, señor’. El poder de los poderes era el Ejecutivo, el Poder Legislativo estaba subordinado; el Poder Judicial, lo mismo. Era el porfiriato o el neoporfiriato, o el neoporfirismo, con la máxima de que la Constitución se respeta en la forma, pero se viola en el fondo; ahora no”.

    En ese sentido el presidente ha referido la importancia de la historia de nuestros días. Es positivo se ejerza la división de poderes; sin embargo, es condenable se renuncie a la justicia en aras de convertir al poder judicial en un jugador más de la arena partidista. Se han quitado las máscaras, es la hora del pueblo, la hora del Plan C: ¡Ni un voto a los conservadores en 2024!

  • Los generadores de fake news

    Los generadores de fake news

    Faltan poco menos de 2 años para que termine este gobierno, el primero de izquierda en la historia reciente de nuestro país y parece ser que hoy más que nunca las noticias falsas proliferan. Desde las imprentas que tienen sede en las cloacas de la oposición, se ha buscado demeritar un gobierno que a diferencia de lo que hicieron ellos, busca rescatar de los abismos de la pobreza, a un pueblo con sed de justicia.

    No es para menos que, a donde sea que va el presidente de gira, centenas o miles de sus seguidores le acompañan en los recorridos que este da, para conocer los avances de las obras que se mantienen en marcha en los diferentes estados del país, en las que tiene injerencia el gobierno federal. Son decenas de millones quienes vieron en la figura presidencial una imagen que les representa, les da voz y los saca de las tinieblas de la invisibilidad en que estuvieron de manera sistemática por los gobiernos de la oposición.

    Y sin embargo, ¿por qué persiste en pleno año 2023, la idea de seguir engañando con noticias falsas a los beneficiados de los distintos programas sociales destinados a mejorar sus condiciones de vida?, ¿qué intereses existen de unos pocos que acomodan los hechos a su conveniencia, para utilizarlos como forma de golpeteo político?, aunque tal vez lo más importante sería saber, ¿por qué aducen en el mejor de los casos, a la ignorancia de algunos para seguir robándoles lo que les corresponde y seguir matándolos de hambre? En la época de la información, piensan que todavía pueden manipular, como hacían antes, la opinión de la gente.

    Durante el trayecto de hacer gobierno para todos pero sobre todo, primero para los pobres, se han pisado muchos callos, se han cerrado muchas bocas y se han cortado muchas colas largas; todo ello, ha motivado incluso el cambio de residencia de pseudo comunicadores hacia los Estados Unidos, para armar un proyecto de desinformación, con el propósito de cambiar la manera de pensar de nuestros connacionales en el vecino país del norte; con comentarios soeces, investigaciones que tergiversan datos y los esconden a conveniencia, mientras huyen para no enfrentar la justicia en nuestro país. Todo lo anterior, con el mísero fin de incrementar las arcas a quienes se sentían intocables y que, por cierto, también tuvieron que huir para evitar encontrarse de frente a los barrotes de una celda.

    Aquellos que mantuvieron lazos con personas como García Luna o sus jefes, a quienes sonrieron mientras aplaudían con la cabeza gacha, son quienes ahora se jactan de conducirse con la verdad, al tiempo que se ponían al servicio de dichas personalidades políticas que hoy protegen a capa y espada, porque no hacerlo sería como dejarse indefensos a ellos mismos. Esa ralea de comunicadores que parecen abundar en medios añejos y otrora chayoteros, ya no tienen más el poder de convocatoria ni la capacidad de ordenar como hongos a sus presas, en la consciencia del pueblo y su manera de pensar; ese pueblo que cierto consejero del INE precisó, de manera soberbia, no existe.

    ¿Cuánto más es necesario seguir robando para decir basta? ¿Cuántos millones son suficientes para que el millonario o político millonario, nacido bajo el amparo de la corrupción y la impunidad, deje de anhelar vivir en la riqueza mientras otros luchan por sobrevivir? ¿Cuánto más esos comunicadores, analistas, pseudo intelectuales de la oposición, seguirán arrastrando el apellido, con tal de vivir como jeques árabes, en tanto ayudaron a que México fuera tierra de pobres? Vale la pena recordar que hasta hace un par de sexenios, los poco más de 8 billones de pesos del presupuesto federal que se tenía para ejercer en obras, infraestructura o programas sociales, eran insuficientes y se pedían constantes prestamos que incrementaban la deuda de los mexicanos y que ese problema, en parte se daba, porque dichos personajes, lectores de noticias y generadores de fake news, formaban parte del erario.

    ¿Usted aún les cree?

    • Twitter: @Pablo_OcampoEsc
  • Otra vez el poder judicial

    Otra vez el poder judicial

    Quien quiera calificar mi opinión como subjetiva respecto al poder judicial puede que tenga razón, pero desde que tengo memoria y sobre todo, desde que he participado políticamente, jamás he visto que la corte actúe bajo los principios de transparencia, certeza y legalidad en temas que han sido de trascendencia nacional. Recuerdo que cada vez que en la izquierda recurríamos a la corte para echar abajo iniciativas del ejecutivo que lastimaban a la vida democrática o que representaban un atentado contra los intereses del pueblo, siempre manifestaba que habría que ser muy ingenuo para creer que los ministros nos darían la razón por más que la tuviéramos. 

    Resultaría por demás ocioso enumerar la cantidad de ocasiones que los ministros se ha puesto de lado de la oligarquía y de los poderosos señores del dinero, o de aquellos que siempre ostentaron el poder político de este país; sin embargo, hoy esa actuación de la mayoría (aunque uno que otro se salva) se hace más evidente porque ya ni siquiera simulan su sumisión a los poderes fácticos. Todo lo contrario, así como el INE se convirtió en el principal operador político del PAN y sus aliados, así también lo hace ahora el poder judicial.

    Sus acciones recientes, no una, sino muchas, demuestran con toda claridad que la justicia y la división de poderes, no es más que una fachada tras la que esconden una estrategia para obstaculizar las reformas que son necesarias para este país. Particularmente las que buscan reducir los privilegios de una élite que por años ha ocupado espacios relevantes que debieran de ser completamente imparciales, el INE, claro está, es la fiel muestra de cómo una burocracia sirve para favorecer a un sector y no para los fines que se creó.

    La controversia presentada por Lorenzo Córdova y que fue admitida por la SCJN a nadie sorprende, insisto: habría que ser muy ingenuo para pensar que los ministros actuarían conforme a derecho y velando los intereses de la nación, por lo tanto, era más que evidente que fieles a su tradición entreguista, se pondrían de lado de la clase política servil a los señores del dinero y que hoy patrocinan a la oposición. Tal emoción ha generado el resultado que los principales orquestadores de la política retrógrada enmarcada en la derecha, por poco se van a celebrar al ángel de la independencia. Incluso, hay uno que otro iluso que piensa que este revés propinado a López Obrador, significa la posibilidad de generar una fuerza que gane las elecciones en el 2024 a MORENA.

    Pero si de ingenuidad se trata, ahí si, personajes como Álvarez Icaza se llevan el premio al primer lugar. PRIMERO: ¿En realidad están plenamente enterados de los alcances jurídicos de la resolución o fantasean con la idea de que es una derrota para AMLO? SEGUNDO: Si es una derrota para el ejecutivo ¿Cómo harán para que esto se transmute en una fuerza electoral de cara a la elección presidencial? ¡Vaya que son ingenuos!, en primera porque una buena parte de los mexicanos que votaron en 2018 por Andrés, seguirán manifestándose a favor del partido del presidente, así que, al menos para quienes hoy buscan estar más informados del acontecer político, entienden bien que la corte sirve a la clase política contra la que se manifestaron en las urnas. En segunda porque el menosprecio al electorado es más que evidente dado que son incapaces de articular una sola propuesta que pueda ser considerada por los votantes. 

    El caso es que la oposición con su soberbia y sus fantasías, no alcanzan a comprender que las acciones que hoy celebran, son las mismas que fortalecen la figura de López Obrador, porque una buena parte de la gente que lo respalda, no tiene la mínima empatía con la oposición, por lo tanto, cada acción que pareciera un revés, termina por incrementar la popularidad del tabasqueño.

    Por cierto, la polémica desatada por la suspensión puede ser un parteaguas en la carrera por la sucesión presidencial al interior de MORENA. El titular de SEGOB avanza en las encuestas de manera significativa y pareciera que es a partir de su intervención en temas claves para AMLO, de hecho el papel protagónico del encargado de la política interior, incluye la actuación de gobernadores, diputados, y líderes sociales, pero en el caso del controvertido tema de la corte, así como la incorporación de la crisis hídrica, andará por el país marcando agenda lo que seguramente inquietará a los demás aspirantes. Así que eso que dicen los operadores de uno y otro bando de que su propuesta es la buena, como que cada vez se pone más en duda. A ver que pasa más adelante pero de que tendrá un papel relevante Adan Augusto con el tema de la corte, ni duda cabe.

  • Instituciones de simulación

    Instituciones de simulación

    En los últimos días hemos experimentado la inconsistencia de algunas de las instituciones más importantes del país. Comenzando con el INE y la manera en la que sus altos funcionarios reparten el presupuesto al puro estilo pueril “uno para ti, tres para mí”. El poder judicial y las múltiples acciones benevolentes con sus amparos a favor de delincuentes de alto calado. De éstas se entera la mayor parte de la población, pero hay otras que son una copia en miniatura de lo que sucede a gran escala en el país y de las que poco sabemos porque sobre el argumento de la autonomía se aprovecha para dar rienda suelta a la opacidad: las universidades. 

    En el año 2019, la huelga de la UAM sacó a la luz datos interesantes sobre el uso y distribución del presupuesto universitario. Resulta que sólo el 30% del mismo es destinado a las actividades que impactan directamente en los estudiantes y una buena parte de éste se usa para nutrir a una “burocracia dorada” como la llamaron en aquel entonces los trabajadores. Aunque un amigo me dijo en aquel año que si esa denominación tenían en la UAM, la de la UNAM era doradísima. Es decir, en el ambiente universitario todos se dan cuenta de las desigualdades, pero es justificable porque en la institución de enfrente las cosas están peor. Es decir, se paga muy poco a profesores de asignatura y los altos funcionarios tienen, al igual que Lorenzo Córdoba, en el INE, una gran cantidad de prestaciones que distan de las que goza cualquier trabajador, académico o no. 

    Y qué decir de las instituciones estatales de educación superior, en muchas de ellas solo se cuenta con presupuesto suficiente para la primera mitad del año y el otro periodo sufre altos y bajos. Recuerdo a unas profesoras de la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán a quienes durante meses les retrasaban sus pagos. Como si la necesidad de tener un sueldo fuera una especie de nimiedad comparada con los gastos de otras instituciones. Este solo es un detalle de los muchos en donde podemos rascar y ver que la Nueva Gerencia Pública, con sus requisitos y procedimientos se insertó en las instituciones sociales para vivir todo como una empresa. Cambiaron sus valores de servicio por principios de eficiencia y eficacia, para así poder hacer mucho más con menos, más rápido y sin entorpecimiento. Al ritmo de la producción en masa y con un ritmo de fondo adecuado, al puro estilo de Tiempos modernos.  

    De pronto, la vida universitaria de la UAM ya no tenía que ver con la pausa reflexiva, sino con la impronta administrativa, las prioridades académicas ya no guiaban las decisiones, sino el ejercicio presupuestal y la necesidad de acabarse el dinero, de lo contrario el nivel superior siguiente lo confiscaba y era libre de gastarlo. La sanción consistía en que el año fiscal siguiente te recortaban el presupuesto por no necesitar tanto, haces trabajo académico con poco. De pronto los estudiantes ya no son la prioridad, sino determinar en septiembre en qué vas a gastar lo que resta de tu presupuesto para ejercer lo último en noviembre. Esto reduce a los seres humanos que trabajan, estudian y forman parte de una comunidad universitaria a números. 

    Este ejercicio reflexivo es una forma de rastrear el complejo panorama que se vive ahora en la UAM, el paro de labores que mantienen las estudiantes forma parte de un proceso complejo de insignificancia que rige en las instituciones. Las estudiantes están cansadas de ser tratadas como una estadística dentro y fuera de la universidad y necesitamos mirar la violencia estructural que atrofia a la comunidad universitaria, no sólo a las estudiantes. El 8 de marzo pasado, las mujeres del país estaban convocadas a participar en la marcha conmemorativa del día de la mujer. Ese día, las autoridades de la UAM Xochimilco indicaron a los jefes de cada área, que las mujeres que no asistieran al trabajo se les descontara el día. A pesar de que el comunicado de las autoridades era que estaban a favor del movimiento “un día sin mujeres” para el 9 de marzo.  

    Hemos aprendido una serie de prácticas nefastas de la sociedad en la que vivimos, no por eso tenemos que justificar la violencia. Tanto el acoso laboral, académico, sexual o de género son vividos por la comunidad universitaria, no importa si es hacia trabajadores, estudiantes, o profesores. Mi percepción es que hay que generar protocolos necesarios y suficientes para erradicar la violencia de cualquier índole hacia las personas de la comunidad universitaria. Dejar de ver a la institución como una empresa y comenzar a preocuparse más por las personas que en ella se encuentran, en todos sus ámbitos, tanto trabajadores como estudiantes y pensar en modificar la legislación para llevar a cabo procesos más democráticos en todas sus instancias. 

  • Aunque se vistan de seda, son sociedad enferma

    Aunque se vistan de seda, son sociedad enferma

    Seguro han escuchado que no hay peor sordo que aquél que se niega a escuchar, ni peor ciego a quien ninguna evidencia le convence por contundente y clara que sea. El problema es cuando la ceguera y la sordera se multiplican de forma alarmante y trae consecuencias negativas y desastrosas para un país. 

    Erich Fromm dice que una sociedad donde lo material se convierte en una obsesión desmedida, donde tener se convierte en un pensamiento alienante, donde el tener vale más que el ser, el pensar que tanto tienes, tanto vales, y donde el egoísmo, la envidia, la discriminación, la competencia hacia otros destruyen los sentimientos de solidaridad humana, y se convierten en una “sociedad enferma”.

    Leía el ensayo de Saramago sobre la ceguera y dice… “Es que los que realmente están ciegos son los gobernantes que no supieron, pudieron y ni tan siguiera quisieron solucionar el problema social”. 

    Por desgracia un porcentaje de la sociedad mexicana tienen esa “ceguera humana frente a la situación del otro, la que finalmente nos sume en un mundo de miseria donde esa sociedad se rige por principios monetarios y no humanizantes”.

    En México ha habido partidos políticos como el PAN, y el PRI que se han encargado de sembrar en sus seguidores la semilla del odio, y del clasismo, se han convertido en una sociedad permisiva, conservadora, que acepta y no ofrece resistencia a lo que se considera perjudicial al resto del país, han sido una sociedad aliada, cómplice de la corrupción, de la impunidad y del saqueo neoliberal que por cierto perduró durante décadas. 

    Esa sociedad de la que hablo no ha entendido que el gobierno y los cargos públicos no están hechos para robar. Esa sociedad permisiva escoge sus batallas, es selectiva, por ejemplo, marchan por mantener los ingresos altos y los privilegios de los asesores del INE, si, de la famosa elite dorada, han avalado fraudes electorales, por citar algo, pero fueron incapaces de marchar para pedir justicia por la muerte de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, por los niños y niñas quemados de la guardería ABC, se olvidaron de Atenco, de la matanza de Tlatlaya, creo que no se enteraron de la masacre de Villas de Salvárcar, no movieron un dedo para pedir justicia para Jorge y Javier, estudiantes del Tec de Monterrey, que según Calderón eran sicarios armados hasta los dientes, avalaron que los monopolios farmacéuticos como PISA escondieran medicamentos para los enfermos de cáncer, pero si aplauden a jueces y magistradxs corruptos, fueron tolerantes, serviles con gobiernos anteriores, callaron cuando saquearon al país empleados públicos que tenían acceso a recursos estatales, y que robaron para mantener estándares de vida muy superiores a los de la mayor parte de los mexicanos, en época de pandemia cuando el mundo estaba de rodillas, esa sociedad de la que hablo le rogaban a Dios para que los que murieran fueran tan sólo chairos, para que aprendieran la lección. Sean convertido en espectadores indiferentes.

    Si supieran que en las sociedades donde sólo existen ricos y pobres son la base para una revolución. Si supieran, pero no lo ven. Ya no hay argumento que puedan entender, ni debatir, están cerrados. Yo sí le reclamo a esa sociedad el bloqueo al avance, les reclamo el ser piedra en nuestro andar, les reclamo ser ancla y no ser faro, les reclamo la falta de empatía hacia los más necesitados. 

    A pesar de todo lo que han hecho, estoy segura que saben muy bien que su lucha no tiene gloria, no es algo de lo cual deban sentirse orgullosos. Pues concluyo con esta frase… 

    “NO ES SALUDABLE ESTAR ADAPTADO A UNA SOCIEDAD PROFUNDAMENTE ENFERMA “

    Jiddu Krishnamurti

    Les mando un abrazo fraterno.

  • Formemos consumidores, no ciudadanos

    Formemos consumidores, no ciudadanos

    La educación debe adoctrinar, no formar ciudadanos. Debe poner a cada uno en su lugar y obligarlo a que no se mueva de él, no invitarlo a querer cambiar su realidad. Debe garantizar la reproducción del modelo social, no la construcción de uno nuevo. Sin embargo, a pesar de que cabría dar esto por sentado, no faltan quienes ─desde el gobierno─ impulsan un nuevo paradigma educativo que ─¡horror entre horrores!─ transite de lo individual a lo colectivo.

    Y, peor aún, no faltan quienes ─desde la sociedad─ lo apoyan. Gente que confunde la oportunidad de ser capacitado como un obrero, con la posibilidad de modificar sus condiciones de vida a través del conocimiento; gente no es capaz de valorar el egoísmo como motor de la historia y busca reafirmar el valor de la comunidad; gente no entiende que, por el bien de todos, debemos someternos a los designios caprichosos de unos cuantos que ─desde su posición privilegiada, inmerecida e incuestionable─ saben mejor que nosotros, que es lo mejor para nosotros.

    Bajo la supervisión y guía de Marx Arriaga, director de materiales educativos de la SEP y demonio comunista que antepone el sentido de comunidad y el pensamiento crítico sobre la memorización de datos y la recepción irreflexiva de información, los nuevos libros de texto, a los que Latinus ─cuna del periodismo libre en el mundo, que hace ver a los hermanos Flores Magón como unos lacayos del sistema─ tuvo acceso y sobre los cuales realizó una profunda investigación, que no fue más que una lectura superficial y tendenciosa de los mismos, buscan desterrar la mercantilización que hace que los sujetos consuman para tener que trabajar y trabajen con ningún otro objetivo que el de seguir consumiendo ¡Háganme el favor! ¡Los nuevos libros de texto buscan aniquilar la esencia misma del ser humano neoliberal, que se define por lo que consume y por la forma en la que es consumido! ¡Atentando contra la humanidad de un sistema deshumano, que cosifica a los sujetos y los convierte en mercancía que espera pasivamente sobre los estantes de un supermercado!

    Y lo hacen utilizando imágenes de niños en escuelas rurales, escuelas de escasos recursos con salones de madera y techos de palma ¿Quién va a querer superar su realidad, yendo a un centro comercial, si lo que le enseñamos a nuestros niños es que hay quienes viven en esas condiciones y pueden ser felices en ellas sin tener la necesidad de consumir banalidades para llenar su vacío? ¿Cómo hará frente a la existencia, el pequeño aspiracionista en formación, si su libro de texto lo encara con otras realidades que no son las que el mercado pretende imponer como único objetivo de nuestra existencia?

    Pero la tiranía que busca contribuir al desarrollo de una ciudadanía crítica no se queda ahí. No. No conforme con su voraz voracidad, pretende enseñar a los niños ─¡desde primero de primaria!─ que pueden organizarse y resolver los problemas de su comunidad. Pretende que aprendan a realizar asambleas, que sepan lo que es una plenaria y como pueden protestar en contra de las autoridades; que aprendan a identificar problemas y buscar la forma de resolverlos, que sepan realizar escritos dirigidos a las autoridades para garantizar que estas cumplan con sus obligaciones y garanticen el bienestar y las necesidades de la población; proponen, en resumidas cuentas, que los niños aprendan a colaborar desde pequeños para que sepan colaborar de adultos y construir una democracia donde todos participen ¿De que se trata?

    ¿Qué aberración es querer que los niños vayan más allá del simple voto, al que el Sistema Electoral Mexicano nos tiene acostumbrados, y dejen de delegar en sus representantes aquello sobre lo que pueden tomar el control? ¿De verdad estamos en la Antigua Grecia para hablar de asambleas y toma de decisiones de forma colectiva? Los nuevos libros de texto son una evidencia clara de lo que el obradorismo y la CuatroTe quieren hacer con la democracia en nuestro país: democratizarla; sacarla de las urnas para colocarla en el centro de la comunidad, hacer que contribuya a la transformación y no a la conservación de un modelo social que solo beneficia a quienes merecen ser beneficiados que ─evidentemente─ son los que siempre se han beneficiado de dicho sistema social.

    Entrados en gastos

    A nadie debería sorprender que, con modelos educativos como este, el gobierno busque democratizar también nuestro Sistema Electoral, para hacer de él un sistema que no sea sectario y poner la decisión en el actuar de la gente. Acorralados, como nos encontramos, frente al abismo de convertirnos en una sociedad que tenga que tomar las riendas de su propia historia para construir su destino, urge que apoyemos a nuestra sacrosanta oposición y defendamos cuantas veces sea necesario y recurriendo a las mentiras que haga falta, ese dogma político social que llamamos Instituto Nacional Electoral, que garanticemos que no exista reforma, plan B, plan C, o lo que sea, que amenace la supervivencia de ese freno que limita nuestra opinión y nos hace considerar que democracia y ciudadanía no son más que la acción y efecto de salir a votar cada tres años ─si puede ser cada seis, mucho mejor─ y liberar al dogma, que reduce la democracia a las elecciones, de cualquier ataque que atente con convertirlo en una verdadera democracia.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Dar las gracias no es suficiente.
  • ¿Quién nos protege de la sobreinterpretación o arbitrariedad de la SCJN?

    ¿Quién nos protege de la sobreinterpretación o arbitrariedad de la SCJN?

    Últimamente, el tema de la reforma electoral (o «Plan B») ha sido uno de los asuntos que más ha estado en la agenda política del país.

    ¡Y cómo no! Hay mucho en juego. Políticamente, no es un tema menor. Por lo mismo, no extraña que se haya llegado a los tribunales y, en esta semana pasada, se haya ordenado la suspensión del decreto de reforma electoral.

    Fue el ministro Javier Laynez Potisek quien, tras considerar una posible violación a los derechos político-electorales de los ciudadanos, ordenó suspender las reformas.

    Esto ha ocasionado un descontento en ciertos sectores. Desde presidencia, por ejemplo, se difundió un manuscrito en el que informaba su intención de recurrir la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) pues se considera que el ministro “arrancó hojas a la constitución”.

    En ese sentido, se considera legítimo formular la siguiente cuestión: si la SCJN es el máximo intérprete de la constitución ¿quién nos protege en el caso de que esta ejerza una sobreinterpretación o alguna arbitrariedad?

    Tal cuestionamiento es interesante, ya que la SCJN ha mantenido sus criterios de interpretación intactos desde hace ya dos épocas, los cuales están enfocados en la noción de métodos de interpretación.

    No han prestado atención, por ejemplo, de la advertencia de Savigny, quien mencionó que la interpretación de la ley está compuesta por cuatro elementos, mas no de cuatro operaciones distintas de interpretación.

    Desde aquél entonces, Savigny notó cómo la judicatura consideraba contrarios el elemento gramatical del lógico, cuando esto es incorrecto; entre otras cuestiones vitales que son más de un tema de investigación.

    Así las cosas, la orden de suspensión del «Plan B» ha sido considerada como una sobreinterpretación, pues la Corte carece de facultades para dictar dicha orden. Por lo mismo, se considera que ha sido una mera arbitrariedad valorar una violación a los derechos político-electorales de los ciudadanos.

    Con tal panorama, la cuestión sigue en pie. Sin embargo, con la estructura actual, no hay ninguna vía que pueda calificar la interpretación de la SCJN como sobreinterpretación, salvo los mismos ministros, cuando ejercen su voto. O bien, el sector social, pero cuya valoración carece de cualquier efecto vinculante. En pocas palabras, sería mera anécdota, como ha pasado en otros casos importantes que ha resuelto la Corte.

    Con todo, puede decirse que esta situación es resultado por no prestar debida atención al poder judicial, el cual es pieza clave en un estado constitucional. Además, resulta paradójico que el principal defensor de la constitución, pueda violarla sin mediar consecuencia alguna.

    Como mencionó Kelsen, la interpretación auténtica es aquella que realiza el órgano aplicador. Y cuando este órgano encabeza la jerarquía, ese es el criterio que hay que tomar como válido.

    Sin embargo, que la SCJN sea el máximo intérprete de la constitución, no la convierte en el mejor interprete de ella. Y eso debe quedar claro.

  • GUSTAVO DE HOYOS O UN PATRÓN MUY DESPISTADO

    GUSTAVO DE HOYOS O UN PATRÓN MUY DESPISTADO

    El señorito se despierta en su cama de plumas. Otra vez se soñó rey. Despabilado, se imagina investido con la banda presidencial, dando órdenes para que todo vuelva a ser como antes, con todo lo que eso significa. “¿A quién se le ocurre que los empresarios paguemos impuestos si nosotros hacemos caminar al país? ¿Por qué se protege a los pobres con tantos beneficios? ¿En qué cabeza cabe? Hoy anunciaré mi candidatura a la presidencia para el 2024”. Se mira en el espejo y se ve alto y fornido, aunque con poco pelo. “Ni modo: Salinas tenía menos”. Se habla a sí mismo, tal vez porque él es el único que se escucha. El señorito habrá de creer que nos chupamos el dedo. 

    Gustavo de Hoyos es licenciado y maestro en Derecho y licenciado en Administración. Fue presidente de la Coparmex, es decir, el patrón de los patrones. Lo mejor que hizo ahí fue contratar a Javier Lozano, el Saco de Pus, para despedirlo 15 minutos después y dejarlo en ridículo. Recibió, claro, el Premio a la Democracia de la Fundación José Pagés Llergo. Se lo dio la hija del periodista, Beatriz Pagés, esa señora gritona y furibunda porque se le acabó el chayote (57.2 millones de pesos recibió del gobierno de Peña Nieto en el sexenio pasado). Ella fue la que despotricó contra AMLO en la marcha del INE. “México es de todos o no es de nadie”, vociferaba.

    El señorito es el cerebro –es un decir– de Sí por México, que rumbo a las elecciones de 2021 se convirtió en Va por México y después en Unidos por México, Colectivo por México, Adelante México, Suerte México, Viva México, Que Viva México, Ratas por México, etcétera, esas agrupaciones a las que lo que menos les interesa es, justamente, México. El lanzamiento de Gustavo de Hoyos delata lo perdida que está la oposición. Por eso López Obrador la ha definido como “moralmente derrotada”. 

    ¿De veras cree que puede ser presidente? ¿Cómo lidiar con tipos tan insanos, como Alito Moreno o Marko Cortés –y la mascota de ellos que “lidera” el PRD– para obtener la candidatura?

    Hay que hacer algo. Es paradójico que un gobierno que ideológicamente se autodefine como liberal esté reduciendo las libertades en México. La libertad de elegir, la libertad de consumir, la libertad de emprender negocios.

    ¿Todo está tan mal con la Cuarta Transformación?

    Todo está al revés. Los precios suben y los empleos bajan, la inseguridad sube y la libertad de salir baja. Las enfermedades suben y el abasto de medicinas baja. Buscan igualdad, pero en realidad quieren que todos estemos fregados. Así nos tiene Morena. ¡Ya estuvo!

    Entonces, ¿nada ha funcionado en este gobierno?

    Le reconozco al obradorismo la intención de luchar contra la corrupción y la inseguridad, pero la manera de abordar la problemática ha sido decepcionante. Para poder mantener un estado de bienestar se requieren empresas con una actividad altamente rentable. 

    Si llegara a ser presidente, ¿estaría dispuesto a aceptar a alguien de Morena en su movimiento?

    No, con todo respeto. El obradorismo es la antítesis de nuestra visión. Los liberales no lo somos por decreto. Venimos de un movimiento en el que se apostó por la globalidad. Primero, el ingreso al GATT, luego el TLC. Nos abrimos al escrutinio internacional. Eso fue un paradigma democrático.

    ¿Eso fue bueno?

    Claro. Los empresarios comenzamos a participar en sectores que hasta ese momento eran prohibidos: banca, minería, energía eléctrica. La apertura a la globalidad en lugar de la presencia del Estado: algo muy distinto de lo que intenta ahora el presidente.

    ¿Hay una propuesta en la oposición? No la vemos.

    Nuestra visión es la de un México ganador para todos. No la del México de fracaso que sustenta la visión de la 4T. Un México ganador que ofrezca oportunidades de prosperidad. La habilitación del individuo para que construya su propio destino contra una visión del Estado.

    Perdón, eso me suena a Felipe Calderón, el Nuevo Innombrable, pero no me dice nada.

    Debemos imaginar entre todos cómo será México en el 2050: el modelo de pensiones, la educación… Debemos hacer un debate a largo plazo. Estoy en contra de la regresión en las libertades económicas, pero la visión excluyente de este gobierno es lo más preocupante.

    Usted dice estar hasta la madre de los políticos y que alguien que no está podrido por el poder debe tomar las riendas de este país. Ese “alguien” –asegura– es usted, pero todos sabemos que muchos empresarios no han sido tan aliados del país. ¿Qué nos puede decir al respecto?

    Que en 2024 ese país merece el primer gobierno de coalición de su historia. Que tengo amistad con intelectuales y académicos y que nada va a cambiar si seguimos confiando en que los mismos políticos van a dar resultados diferentes.

    ***

    Uf. Cómo no reproducir las palabras de Rafael Barajas “El Fisgón”: 

    Es increíble que el señor dice “Ya nos toca”. El señor es un empresario. ¿De qué está hablando? Los empresarios mandaron en este país durante toda la época neoliberal. No tiene ningún derecho a presentarse como un hombre marginado y atosigado por el poder y que está harto de los políticos. Si es con los que ha trabajado toda la vida. ¿Qué no es él uno de los artífices del Va por México? Su cinismo es increíble. Esto habla de la desesperación absoluta de la derecha mexicana porque no tiene candidato, entre otras cosas porque su clase política entró ya en plana descomposición.

    ***

    Gustavo, ¿por qué acusó al presidente de México con el rey de España de ser un populista que toma de decisiones irracionales y motiva la declinación de la confianza empresarial?

    […]

    ¿Utilizaría, como ha dicho, los métodos de El Salvador contra la delincuencia?

    Yo estoy hasta la madre de que en nuestro país aumenten los feminicidios, de que nos digan que poquito a poquito eso se va a arreglar. Yo he trabajado en favor de la educación pública, he defendido las causas empresariales. He decidido dar un paso adelante.

    ***

    Es cierto: el señorito cree que nos chupamos el dedo. No sabe o no quiere ver que quien se lo chupa es él.

  • Turistas y corruptos

    Turistas y corruptos

    Se acerca el final del proceso de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama en el Instituto Nacional Electoral (INE) justo en el momento que se le da revés al Plan B de la Reforma Electoral. Ya se van esos corruptos pero la estructura antidemocrática va a mantenerse lamentablemente de momento así. Sobre estos temas vamos a hablar en este escrito.

    Un turista injerencista

    Una práctica muy común de los conservadores a través de la historia es ir a otros países con ideas similares para que violenten nuestra soberanía y se impongan sus intereses de minoría. Es decir, van con personas extranjeras para pedir apoyo en que puedan vulnerar la dignidad del pueblo de México.

    Ejemplos tenemos varios, pero quizás el más emblemático es cuando después de perder la guerra de reforma, los conservadores fueron a Europa para que el imperio francés viniera a nuestro país a implementar un segundo imperio mexicano. La mezquindad y avaricia del conservadurismo generó 5 años donde el ejército más poderoso del mundo casi aplasta a los mexicanos, hasta que en 1867 fueron expulsados y derrotados.

    Hoy como ayer, los conservadores siguen yendo al extranjero para lograr su cometido a través del injerencismo. Su amor a lo extranjero continúa a través de ese turismo político facho con impuestos del pueblo. Ahora le tocó a Lorenzo Córdova precisamente ir a visitar al nefasto Almagro, Secretario General de la intervencionista Organización de los Estados Americanos. La foto que se tomaron y lo que platicaron refleja y viste de cuerpo completo a los conservadores como son: corruptos, individualistas y fascistas.

    La injusticia institucionalizada

    Pero esos extranjeros no son los únicos aliados que tienen ahorita ya que no contentos los integrantes del poder judicial con haber tomado decisiones que favorecieron a los delincuentes de cuello blanco en estos días (descongelar cuentas de imputados, amparar y liberar a corruptos, etc.) ahora también van encaminados a declarar como inconstitucional el Plan B de la Reforma Electoral.

    Ya otorgaron la suspensión definitiva y pronto van a emitir su resolución. La cual pareciera no va a sorprender a muchos ya que desde que tomó el cargo como presidenta la Ministra Norma Piña, se han venido dando esos retrocesos en todo el poder judicial al cual sí que le urge una reforma democrática.

    La verdadera democracia

    Tanto gran parte del poder judicial como los funcionarios del INE forman parte de los conservadores que solo buscan mantener sus privilegios a costa del empobrecimiento de la mayoría de la población. Son hipócritas, recordemos a Lorenzo Córdova diciendo comentarios racistas o a Ciro Muraya hablando de que los mexicanos son tendientes a la corrupción por su cultura. Más aún, tenemos a la Suprema Corte de Justicia de la Nación lanzando pronunciamientos contra la quema de una piñata pero nunca condenaron los verdaderos crímenes de lesa humanidad de gobiernos anteriores.

    Aunque se amparen en los poderes extranjeros y en los corruptos jueces, aun así no podrán con el vendaval democratizador de la Cuarta Transformación. Soplan  vientos de cambio y nada de lo que hagan podrá detener al pueblo de México, somos infinitamente más.

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  • RESISTIR UNA PANDEMIA Y GARANTIZAR EL BINESTAR DE LOS MEXICANOS

    RESISTIR UNA PANDEMIA Y GARANTIZAR EL BINESTAR DE LOS MEXICANOS

    El 12 de diciembre del 2019, se desató la crisis médica que vendría a cambiar a la humanidad para siempre, la pandemia de Covid-19, causada por el nuevo coronavirus SARS CoV 2, en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia Hubei, China. Los primeros casos comenzaron desde diciembre en la ciudad china de Wuhan, según los investigadores científicos, este virus surgió de un mercado de mariscos de esta ciudad, donde comerciaban ilegalmente con animales salvajes para tenerlos de mascota o para comerlos.

    Después de un periodo de incubación de catorce días, los síntomas se presentan como los de un resfriado común, como escalofríos, dolor muscular, fiebre alta, tos seca y secreción nasal. Puede provocar la muerte, pero solo en pacientes con un bajo sistema inmunológico. Ante la preocupante multiplicación de casos fuera del continente asiático, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la alarma de pandemia el 11 de marzo del 2020. ¿Cómo México resistió esta crisis médica con un sistema de salud desmontado por el neoliberalismo? ¿Por qué no hay grandes luchas sociales por el derecho a la salud?

    México respondió a la pandemia, el 23 de marzo del 2020 la Secretaría de Saludo implementó la Jornada Nacional de Sana Distancia, tras darse a conocer los primeros casos importados de Covid-19. El objetivo de esta jornada, era tratar de disminuir los casos, los cuales crecerían con el paso de los días. Las actividades no esenciales se suspendieron, es decir, aquellas que no afectan las actividades sustantivas de una organización pública, social o privada; las clases en escuelas de educación básica y superior se suspendieron; los eventos masivos se cancelaron; la población evitó las aglomeraciones; y lo más importante quedarse en casa.  

    Por otro lado, el Dr. Hugo López-Gatell Ramírez, titular de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, de la Secretaría de Salud, reunió a un equipo de médicos como el Dr. José Luis Alomía y el Dr. Ricardo Cortés Alcalá que le pusieron rostro a la lucha contra la pandemia y mantuvieron informada a la población mexicana con medidas que permitieron combatirla: lavarse las manos con agua y con jabón por lo menos 20 segundos, usar el cubrebocas en caso de presentar una enfermedad respiratoria, no auto medicarse si presentaban síntomas, no tocarse la cara, ojos y nariz. Y puedo destacar un importante logro del CONACYT, el desarrollo de dos ventiladores Gätsi (“suspiro” en lengua otomí) y Ehécatl 4T (“dios del viento” en náhuatl). Se fabricaron 1,000 para atender a más de 6,300 pacientes mexicanos en riesgo por Covid-19 en 81 hospitales públicos del país. 

    Desde marzo del 2020 hasta junio del 2021, se llevaron a cabo conferencias vespertinas informando a la población sobre el avance de la enfermedad, los progresos médicos y sobre todo resistir innumerables ataques por parte de los medios de comunicación tradicionales. 

    Tras la crisis del capital global durante los años 80, el neoliberalismo abrió el sector salud a la iniciativa privada con una serie de reformas estructurales que descentralizaron la Secretaría de Salud. El Estado no solo dejó de impulsar el crecimiento económico y la creación de empleos, sino que incumplió con su responsabilidad social de garantizar el bienestar de los mexicanos. Una de sus principales manifestaciones fue el abandono y la falta de equidad en el acceso a los servicios de salud. Como resultado, proliferación de clínicas y hospitales privados de todas las categorías, los establecimientos públicos quedaron a merced del saqueo de la corrupción; el imposible acceso a las terapias y tratamientos por no estar afiliados a alguna institución social.

    “La mejor política de salud no son los hospitales ni los medicamentos, sino que la gente tenga un estado de bienestar”. Así comentó el Dr. Alejandro Svarch, comisionado de la COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios), en la más reciente emisión del Chamuco Tv. Desde el inicio de la administración del presidente López Obrador, trabaja sin descanso para efectuar acciones necesarias para garantizar atención médica de calidad en instituciones como el IMSS, ISSSTE e INSABI y que los medicamentos sean bienes sociales, no mercancías. En otras palabras, garantizar que la salud sea un derecho por el estado y no un privilegio. Porque si solo un grupo tiene acceso a la salud, entonces no es de todos.

    Así pues, el Gobierno de México en conjunto con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, busca fortalecer el ejercicio de la medicina y la partería tradicional con el fin de aumentar el acceso a la salud. Es decir, promover e impulsar el acceso de los pueblos indígenas y afrodescendientes del país a los servicios de salud con pertenencia cultural, lingüística y de género, sin discriminación alguna. Los conocimientos médicos ancestrales se han difundido mediante un aprendizaje teórico, practico por medio de la observación y experimentación. Y gracias a ello, la humanidad ha logrado sobrevivir y enfrentar lo que ha amenazado la integridad física, emocional, y espiritual del ser humano. 

    A pesar de los intentos de los medios de comunicación que politizaron la crisis médica y desinformando, el trabajo del sector de salud de la 4T por resistir una pandemia y garantizar el acceso gratuito al servicio médico, una tarea que no ha sido sencilla. Porque la pandemia cambio drásticamente la vida cotidiana de muchas familias mexicanas, familiares, amigos y compañeros que sucumbieron ante esta enfermedad y dejando en el público las precauciones de salud necesarias para evitar su propagación.