Categoría: Opinión

  • En busca de la escisión perdida

    En busca de la escisión perdida

    Ante la falta de argumentos, proyectos, planes y programas de la oposición, en complicidad con los medios buscan cualquier gesto, señal, además que pueda interpretarse como el inicio de una división en Morena.

    La guerra de especulaciones sólo descubre lo dividida que es está la oposición y lo fragmentada la disidencia popular son líder ni partido. Situación responsabilidad de una serie de partidos políticos que se oponen a algo sin saber cómo ni por qué. A diferencia de una población que tiene, con razón o sin ella, motivo para no votar por Morena y están en todo su derecho.

    Las dificultades fueron elaboradas con cierta estrategia pero con mucha ingenuidad y falta de conocimiento al interior de lo que ahora es un gobierno federal, que, ha cambiado mucho, para bien o para mal, ha cambiado radicalmente.

    Una de las más sonadas interpretaciones de gestos de división fue aquel abrazo que los medios dibujaron como enemistad entre Claudia Sheinbaum y Clara Brugada. Corrieron ríos de tinta innecesariamente.

    Entre otras la de una ruptura entre la Presidenta y el ex presidente. Antes decían que eran uno mismo, que dictaba desde Palenque las órdenes y otros aseguraban que nunca se había visto salir de Palacio Nacional a López Obrador, que seguía agazapado ordenando y decidiendo el destino de México. Pero al ver que no les funcionaba esta fantasía, optaron por difundir un choque de trenes.

    Así, a la hora de decidir sobre la conducción de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, se dijo que la reelección de Rosario Piedra, era orden, sugerencia o petición del ex presidente y que la presidenta tenía a su candidata, Nashieli Ramírez Hernández. Ni ruptura ni división, simple votación de un movimiento que está unido.

    El nado sincronizado de algunos columnistas que aseguran tener fuentes en palacio nacional inician el rumor, que otros por consigna o pago mensual continúan.

    Luego vino el rumor de que alguien del gobierno federal avisó al líder de la banda que atentó contra Omar Harfuch a finales de junio de 2020, que iban por él. Y la detención –que sería un logro, casi una medalla para el secretario de seguridad–, se frustró. Todo porque señalan que es el favorito de Claudia Sheinbaum para sucederla en 2030, faltan cinco años y muchos cambios, y los “fieles” al ex presidente filtraron la información para que no contara con ese logro.

    El desconocimiento de cómo se realizan las estrategias de seguridad no se realizan como antes. Estamos de acuerdo que todavía hay muchos funcionarios de anteriores gobiernos incrustados en la administración pública, sobre todo en seguridad, pero esto no implica que las cosas sigan igual, ni que pueda haber filtraciones como las había entre quienes vendían información del PAN y del PRI para evitar detenciones, lo cual era muy común.

    Otras muchas anécdotas que en gobiernos anteriores sucedían, pero, ante la censura imperante no trascendía y cuando se filtraba, lo minimizaban pero nunca los medios hablaban de división, ruptura, escisión irreversible, choque de trenes o formación de nuevos partidos a causa de las diferencias que todo gobierno tienen en su interior, en todo el mundo.

    Ante esas diferencias los partidos de oposición en extinción exigen auditorías, supervisiones, reportes, investigaciones y hasta intervención policiaca.

    Ni hay escisión ni unidad incondicional. Hay razones y acciones que conjugadas empujan un gobierno que, a diferencia de los partidos tradicionales, surge de un movimiento social con objetivos y éstos, cuentan con el apoyo de la población que, por fin, se siente incluida en la toma de decisiones, trabaja en favor del país.

    La oposición tiene en la posibilidad de escisión de Morena o del gobierno la única esperanza de fortalecerse.

  • LA REFORMA DEL INFONAVIT: MUESTRA CONTUNDENTE DE COMPROMISO CON EL BIENESTAR SOCIAL

    LA REFORMA DEL INFONAVIT: MUESTRA CONTUNDENTE DE COMPROMISO CON EL BIENESTAR SOCIAL

    En una muestra contundente de compromiso con el bienestar social, la reforma al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ha sido aprobada en el Senado con una mayoría significativa, consolidándose como uno de los logros más destacados del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Esta reforma redefine el acceso a la vivienda digna como un derecho, ya que busca transformar las condiciones de millones de trabajadores atrapados en esquemas de deuda poco justos.

    El corazón de esta reforma se encuentra en la creación de una nueva empresa estatal que estará encargada de garantizar créditos justos y accesibles, además de ampliar las posibilidades de adquisición de vivienda. Este modelo permitirá que los trabajadores accedan a créditos más flexibles y adaptados a sus necesidades, con tasas de interés más bajas y mensualidades congeladas. En este contexto, la presidenta Sheinbaum aseguró: “Todas y todos los que tienen sus ahorros en el Infonavit para vivienda están totalmente resguardados. Estas publicaciones que sacan unas personas totalmente irresponsables, de que ahora están en problemas los ahorros de las y los trabajadores es falso, están totalmente seguros y eso no va a cambiar, al contrario, ya presentamos dos acciones muy importantes de Infonavit para que gente que sigue pagando sus casas ya puedan tener sus escrituras, para que se reduzca la cantidad de dinero que estaban pagando, que cada vez aumentaba más”. Esta declaración refuerza la confianza en las medidas adoptadas y destaca la prioridad del gobierno en proteger los intereses de los trabajadores.

    El Senado ha respaldado estas iniciativas con una votación que refleja un consenso político amplio en torno a la urgencia de reformar el sistema de vivienda en el país. Esta reforma aborda los problemas históricos del esquema basado en Veces Salarios Mínimos (VSM), por lo que establece las bases para una nueva etapa en la que el acceso a la vivienda no será una carga económica insostenible.

    Además, el Infonavit ha dado un paso más al asegurar reservas de tierra para la construcción de nuevas viviendas. Este movimiento estratégico garantizará que haya suficiente disponibilidad de espacios para desarrollar proyectos habitacionales que respondan a las necesidades de las familias mexicanas. Con esta medida, resolver problemas inmediatos de vivienda, así como, planificar a largo plazo el crecimiento urbano sostenible.

    El impacto de esta reforma trasciende lo económico. La vivienda digna no es sólo un espacio físico, sino un pilar fundamental para la estabilidad emocional y social de las familias. Las nuevas políticas congelarán los créditos impagables, disminuirán las tasas de interés y otorgarán descuentos significativos a más de medio millón de trabajadores. Otros dos millones podrán beneficiarse con mensualidades más accesibles y esquemas de pago más justos.

    La creación de una empresa estatal dedicada a la vivienda digna y la consolidación de las reservas territoriales demuestran que esta administración además de reconocer el problema; ofrece soluciones concretas y sostenibles. El anuncio de construir un millón de viviendas accesibles y otorgar 2.1 millones de créditos adicionales refuerza el compromiso del gobierno con la justicia social. Estos créditos estarán dirigidos a la compra de vivienda, a remodelación y ampliación, garantizando que las familias puedan adaptar sus hogares a sus necesidades específicas.

    La economía también se verá beneficiada con estas medidas. El sector de la construcción, uno de los mayores generadores de empleo, se verá impulsado por los nuevos proyectos habitacionales. Asimismo, se fortalecerá el tejido social al promover el acceso a viviendas dignas en comunidades bien planeadas y conectadas.

    En un país donde la vivienda ha sido históricamente un privilegio para unos cuantos, estas acciones marcan un antes y un después. La administración de Claudia Sheinbaum ha dejado claro que está interesada en resolver los problemas inmediatos, así como en sentar las bases para un sistema de vivienda más equitativo y accesible. Con la aprobación de esta reforma, México avanza hacia un futuro donde el derecho a una vivienda digna sea una realidad para todas y todos.

    • La columnista, Mariuma Munira Vadillo Bravo, es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Regional y Bienestar Social del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña. Puedes contactarla en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira.
  • Insensatez o los nuevos Chuchos

    Insensatez o los nuevos Chuchos

    Que haya lucha interna en un movimiento social que busca continuar un proceso de transformación profunda en México, tendría que ser, por lo menos, loable y considerarse útil, democrático y constructivo.

    El enfrentamiento de los coordinadores de MORENA en el Congreso de la Unión es, para decir lo menos, un desatino que muestra inmadurez y soberbia, además de carencia de tacto de ambos actores. Monreal y Adán Augusto se comportan como jovencitos de secundaria y se lanzan acusaciones personales que de ninguna manera pueden convertirse en una discusión constructiva y que represente avances para el movimiento; en esencia son síntoma del personalismo de ambos y de su falta de apego a la identidad del partido-movimiento que los llevó a las posiciones que ocupan, amén de carentes de verdadera racionalidad.

    En sus actitudes frente a la oposición y entre ellos, solo es posible distinguir la defensa de intereses más obscuros y que nada tienen que ver con la actitud noble de servicio y de amor al Pueblo que tendría que ser el distintivo de cada persona que se ostente como representante popular y especialmente de aquellos emanados de la organización política que fundara Andrés Manuel López Obrador. Los principios y la dignidad del Movimiento tendrían que verse presentes en cada acción de cada miembro y en especial en las de quienes son líderes y dirigentes, porque son ejemplo para los más jóvenes. 

    De la oposición derechista antinacional y protofascista, no tendríamos que esperar nada diferente de lo que hacen, pues mienten, se corrompen, roban cuánto pueden y desprecian al Pueblo, esa es su ideología, la del pensamiento egoísta, individualista y con el único interés de tener poder para resultar indemne después de cometer toda clase de atropellos y crímenes. Sin embargo, esto no es lo que se espera de líderes y dirigentes de un movimiento cuyas bases están fincadas en NO ROBAR, NO MENTIR Y NO TRAICIONAR AL PUEBLO. Hacerlo tendría que bastar para expulsarlos del Movimiento u obligarlos a pedir disculpas públicas al país.

    A las poquitas personas que me leen les dejo esta pregunta, ¿Se imaginan a Monreal o a Adán Augusto pronunciando un discurso humilde en el que pidan perdón por la actuación tan mala que han tenido? La verdad yo no porque los veo llenos de soberbia y de disposición para mentir cubriendo la mentira previa. Se portan como priístas de viejo cuño y así imitan a los Chuchos, esos que liquidaron al PRD, cuando este difunto era la esperanza de que el Pueblo si tuviera representación y poder. 

    Por otro lado, tendría que ser oportuno que la dirección de MORENA, en manos de Luisa María Alcalde interviniera en el asunto para que ambos individuos tuvieran un poco de cordura y madurez, pero ella no parece estar dispuesta a decir palabra. ¿A qué le temerá? 

    Ya la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de la República les dio un primer jalón de orejas, realmente leve, pero viniendo de Ella, tendría que ser algo muy serio y producir que ambos reculen y se disculpen públicamente. Si su discusión fuera ideológica o política, sería bienvenida y seguramente tendría ecos por aquí y por allá, pero no lo es, se trata solamente de la defensa de su coto de poder. 

    Es rudo aceptarlo, pero ambos han dado muestras constantes de poca cordura y prudencia política, Monreal con Haces Barba y Adán Augusto en cada encuentro con la oposición o en su momento, con Magistrados y Magistradas de la SCJN. Qué pena, pero ahora ninguno de ellos nos representa en verdad. Quedan enmedio del desprestigio Gerardo Fernández Noroña y Sergio Carlos Gutiérrez Luna. Dan pena. 

    Reporte aparte 

    Triste y doloroso resulta que en el IMSS Tabasco sigan faltando medicamentos para enfermos crónicos y de la tercera edad. El rumor entre los médicos y algunos trabajadoreses que del almacén a las farmacias desaparecen y que directores de las clínicas y hasta el delegado estatal están involucrado. Ojalá que el rumor sea solo eso. Omito los nombres que me lo han informado por razones obvias. Zoe Robledo sigue ineficaz. 

  • RETO EN MORENA

    RETO EN MORENA

    Sorprende la decisión de la gobernadora de Campeche Layda Sansores, al integrar a su equipo al implicado en el caso Odebrecht Jorge Luis Lavalle Mauri.

    Los reacomodos recientes dentro de la administración pública a nivel nacional, nos recuerdan como se generó la infiltración dentro del desaparecido Partido de la Revolución Democrática, de donde previenen la mayoría de los cuadros más importantes del reciente Movimiento de Regeneración Nacional, creado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

    De ahí provienen también luchadores sociales de renombre que enfrentaron al régimen de opresión neoliberal como el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, Pablo Gómez, Porfirio Muñoz Lerdo… incluyendo nuestra actual Presidenta Claudia Sheinbaum y que conformaron un movimiento político para enfrentar el régimen priísta vinculado posteriormente con el PAN.

    Es indudable como desde el poder en su momento lograron infiltrar al PRD, partido creado para buscar llegar al poder de manera democrática, esto aún cuando se lograron avances ganando algunas gobernaturas y la Ciudad de México, no fue posible fortalecer el partido del sol azteca a causa de traiciones provocadas por la ambición al poder y al dinero de algunos líderes que traicionaron la confianza de la ciudadanía que apoyo con creces la propuesta de la izquierda en nuestro país.

    Cabe recordar la represión de la que fueron objeto líderes, representantes y militantes del partido de izquierda que incluso provocó la perdida de vidas.

    Si en ese momento le funcionó dicha estrategia maquiavélica a la Oligarquía, suena lógico que sigan intentando infiltrar a sus cuadros al movimiento o de manera más sencilla, tienen la posibilidad mediante los recursos económicos a su alcance de comprar la conciencia de líderes, funcionarios y hasta representantes populares dentro de Morena.

    Por esa razón la protesta de un sector crítico de la militancia Obradorista convencida de los principios básicos emanados del movimiento, en contra de la integración de personajes de la oposición como se dio en el caso de Germán Martínez o Lilly Téllez.

    ¿Quién pondrá orden en el movimiento? ¿Es responsabilidad de la dirigencia del partido? ¿Es responsabilidad de la presidenta? ¿Será que ya se está fraguando una división dentro del partido en el poder?

    Es indispensable que la dirigencia dentro de Morena asuma su responsabilidad y se deslinde de las decisiones personales de algun@s malos funcionarios, como ya lo hizo la doctora Claudia Sheinbaum al mencionar que ella no hubiera integrado a Jorge Luis Lavalle a su equipo.

  • Morena en sus Cuarteles de Invierno

    Morena en sus Cuarteles de Invierno

    “(el partido) no puede aspirar a ser un partido de la sociedad si no logra representar, en concreto y específico, sus intereses”.

    Comunicado de los diputados Heberto Castillo, Arnaldo Córdova y otros, del 8 de diciembre de 1991.

    Los recientes acontecimientos políticos protagonizados por morenistas (Layda Sansores, Adán Augusto López, Ricardo Monreal) han conseguido que los atónitos espectadores transitemos del pasmo a la sospecha, de la confianza al recelo y de la esperanza a la indignación. Da la impresión de que Morena pasa de instrumento para la lucha democrática de la sociedad a madriguera de intereses personales con olor a futurismo.

    Una aspiración de los partidos políticos de izquierda fue siempre la de acompañar al pueblo en sus demandas. Por lo menos, esa fue la intención de los partidos de izquierda auténtica como el Partido Comunista Mexicano (PCM), el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) o el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), más otras organizaciones de izquierda que no llegaron a las Cámaras pero siempre fueron consecuentes con sus planteamientos. 

    Este recuento de la izquierda ignora deliberadamente al PRD, que nació como una amalgama de corrientes de izquierda, transitó como una fábrica de candidaturas, y acabó como un esperpento cuando Claudio X. le cortó los hilos que lo sostenían y decidió que ya había perdido su utilidad.

    Los partidos de izquierda, más allá de sus disputas y enconos ideológicos, acompañaron las luchas populares, a veces encabezándolas, a veces participando de manera tangencial. Huelgas obreras, demandas campesinas, movimientos urbanos y populares encontraron en la izquierda una postura solidaria y respetuosa de sus liderazgos naturales, poniendo a su servicio los alcances políticos de sus partidos, los que hayan sido.

    Así, la izquierda se solidarizó con huelguistas y les acercó los apoyos económicos modestos que más parecían faltarles a ellos que a los obreros en paro. Estuvo en los desfiles del 1º. de Mayo volanteando y boteando, estuvo en 1982 en el Frente Nacional en Defensa del Salario, contra la Austeridad y la Carestía (FNDSCAC) y junto con sindicatos y organizaciones campesinas y del movimiento urbano llenó el Zócalo de la CDMX por primera vez desde 1968, apoyó a los trabajadores de la refresquera Pascual, hoy constituida como Sociedad Cooperativa de Trabajadores de Pascual. 

    Pero eso, parece, ya pasó de moda o por lo menos no lo contempla Morena en su proyecto, que tiene la suficiente capacidad operativa para obtener treinta millones de votos pero ninguna fuerza para proponer un punto de vista público. Palabras más palabras menos, dijo la dirigencia del partido: no nos metemos con las decisiones de Layda para que Layda no se meta con las de nosotros. Ah, bueno.

    Para ejemplificar, bordemos un poco en la especulación y supongamos que en una ciudad del país los transportistas, respaldados sin reservas por el gobierno municipal panista, aumentan el costo del pasaje del transporte urbano de 13 pesos a 14.50 pesos.

    Supongamos que esa ciudad es la segunda del país con más personas pobres en números relativos, según el Coneval, con unas 800 mil personas en situación de pobreza, lo que constituye el 45.8% del total de pobladores de esa ciudad. Supongamos, por último y para más señas, que esa ciudad es León, Guanajuato, cuna del sinarquismo, granero de votos para el PAN, residencia de El Yunque y una de las ya escasas plazas fuertes panistas en la república.

    En este caso ejemplar, ¿podría Morena movilizar siquiera unas doscientas personas que protestaran contra el aumento? No, no puede. A lo mejor porque ningún morenista en León utiliza camión para transportarse y no le afecta el costo, o bien el partido está totalmente desarticulado, o prefiere pasar de incógnito cuando no es época electoral y no hay candidaturas a la vista.

    Lo que sí hubo fueron cien ciudadanos protestando contra el alza (Protestan por el incremento en el precio del pasaje en transporte público de León, nota de Jorge Hernández en el portal Zona Franca del 14 de diciembre). Así, que “estudiantes y ciudadanos” se las arreglen como puedan y protesten lo que quieran: los morenistas no moverán un dedo sino hasta el próximo proceso electoral, cuando se reanude la rebatiña por los puestos y los recursos porque por el momento ya está repartido lo que había para repartir. Y mientras llega la próxima temporada de elecciones, Morena hace mutis y se recluye en sus cuarteles de invierno.

    Quizá sea esa ausencia del partido en la vida cotidiana de las personas la que ocasiona que las conferencias de la presidenta Claudia Sheinbaum se conviertan en un rosario de ínfimas querellas relatadas por los reporteros asistentes, una ventanilla de reclamos, una barandilla municipal desde donde la doctora se entera que a un matrimonio de adultos mayores de San José de los Tejocotes no les está llegando su pensión, que en San Pedro de las Columbas hay una casa donde tienen un perro amarrado en la azotea, que en Cerro de los Melquiades no tienen agua en los sanitarios del kínder, o no está pasando el carretón de la basura, o los despachadores del gas exigen propina a efecto de surtir el combustible, o para cuándo tiene agendada la doctora su visita a Puerta de San Germán, donde los pobladores le compartirán sus pendientes.

    Es un relato de minucias irrelevantes para el resto del país, aunque acongojantes para quienes dependen de que les llegue su pensión y desde luego son importantes. En el ideal, si el partido existiera en la vida diaria de los pobladores podría ayudar a tramitar la solución de esos problemas. A la población en general le interesaría más un cuadro de Morena gestionando soluciones que ese mismo cuadro presumiendo, orgulloso, haber cursado satisfactoriamente el curso “Masculinidades Anti-Hegemónicas” –casi un esoterismo para el pueblo curtido al sol- impartido por el Instituto Nacional de Formación Política de Morena. 

    Por décadas, la izquierda vivió el conflicto entre participar o no en elecciones porque estas validaban al régimen autoritario priista y favorecían la consolidación de dicho régimen al asumirlo como democrático. Partidos “electoreros”, se les llamó desde la izquierda radical a quienes aceptaron la convocatoria a las urnas como método de organización de las demandas populares. Hoy la izquierda está en el poder y convendría recordar que no son las figuras públicas las que le dan fuerza al pueblo sino el pueblo el que le da fuerza a las figuras públicas. Layda, Adán y Monreal son daños pasajeros, porque lo único que permanece es el pueblo.   

  • Ellos y nosotros

    Ellos y nosotros

    Recuerdo el año 2017, cuando se suscitaba un acontecimiento que resultaría clave para lo que a día de hoy es conocido como la Cuarta Transformación. Delfina Gómez se disputaba la gubernatura del Estado de México con Alfredo del Mazo Maza, fiel representante de la estirpe caciquil priista. Si bien el triunfo no favoreció a Morena en esa ocasión, se sentaron las bases para el despertar político e ideológico de la sociedad mexicana, potenciado por las redes sociales. Yo entré a la dinámica de los youtubers antes que a ejercer el periodismo de manera tradicional, pues me animó la posibilidad de producir contenido por mí mismo y poco a poco ir haciéndome de contactos en el naciente mundillo.

    Cuando terminé la carrera de lingüística en la Escuela Nacional de Antropología e Historia en 2010, me dediqué desde entonces a colocarme como maestro de inglés en distintas escuelas y a distintos niveles. Debo decir que se volvió más fácil conforme fui agarrando más práctica y adquiriendo certificaciones. Así seguí, hasta que, a finales de 2013, supe que había en la UNAM la modalidad de estudiar en línea. Esto fue a través de un joven periodista muy talentoso llamado Huitzi Vargas, coterráneo de Neza. Él me habló sobre el SUAyED (Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia), cuyo programa estaba presente en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, donde se podía estudiar ciencias de la comunicación, con la única opción de periodismo para la modalidad en línea.

    Iniciando 2014, cuando mi hijo tenía un año, inicié el proceso para ingresar a la UNAM como cualquier alumno que proviene del nivel medio, pues fue con mi papel del IPN que me acredité para registrarme (aplicar, dice la chaviza) y así hacer el examen en abril, ser notificado en agosto e iniciar clases en septiembre. Mi mamá me dio los $475 del examen como un gesto que decía «siempre voy a creer en ti». Ya no me era nueva la rutina de estudiar y trabajar, así que me salió con naturalidad. Desde el primer semestre comencé a guardar con entusiasmo todos los archivos de la carrera en la nube, y descubrí que podía reducir tiempo, gasto de datos y costos en general convirtiendo los textos a archivos de audio mediante el programa TextAloud. Así pude sortear la carrera completa.

    Esta segunda carrera la disfruté muchísimo. Ya más maduro, habiendo aprendido de mis errores, con una conciencia social más desarrollada, pero, sobre todo, con reducir el ego a su mínima expresión como propósito perenne. Mi manutención estaba asegurada. Nunca fui bueno para meterme en el mundillo de las becas, en gran parte porque tuve una plaza en el IMSS desde los 18 años, de manera que consideré siempre más congruente dejar que estudiantes en genuina necesidad se sirvieran de esos apoyos. Solo para el proceso de titulación solicité una beca y sí me fue otorgada. Para reforzar mi perfil académico y disfrutar aún más las distintas vertientes de la carrera, ya sea dentro o fuera del mapa curricular de la misma, tomé cursos de locución, fotografía, redacción, creación literaria, escritura de crónica, producción audiovisual y corrección de estilo. En el primer semestre de la carrera conocí y me hice amigo de Jorge Castañón, veterano productor audiovisual, ya con recorrido en medios y en la lucha social. Cuando le enseñé la maravilla del programa TextAloud, que podía convertir los textos en voz y almacenarlos como archivos mp3, comenzó a mandarme a diario las columnas de La Jornada en un solo archivo de audio que reproducía en mi travesía por la ciudad, dirigiéndome a las empresas en que daba inglés.

    Mi creencia era que, al no tener experiencia y tampoco la edad de un becario, podría compensar con más cursos y mucha lectura. Cuando abrí mi canal de YouTube, aunque nunca me he distinguido por arrastrar masas ingentes, descubrí que una comunicación sincera, sin imposturas, con un lenguaje empleado según los cánones, pero, sobre todo, sin mentira alguna; era lo que realmente me iba a distinguir para bien. Cuando conocí a Ramiro Padilla, me metí a una espiral de la que ya no puedo salir y lo celebro. Con el compromiso de reseñar un libro al menos cada dos semanas, adquirí un ritmo muy satisfactorio de leer al menos 30 al año. Y como los consigo de manera digital y gratuita, realmente no me corre prisa por novedades editoriales, pues obviamente los libros más nuevos no han sido convertidos a PDF, de manera que la enorme variedad de títulos que se encuentran en la red hace mis delicias. Muchos ensayos, monografías, novelas y poesía. Como profesional de la comunicación y sin la necesidad de seguir una línea dictada por alguien más, me mantengo en una preparación constante que no me es ningún sacrificio. Como trabajador sindicalizado, pertenezco orgullosamente a la clase obrera, pero tengo voz en los medios alternativos, credibilidad y ya un cierto nombre. Estoy por publicar mi segundo libro a través de la editorial Urbanario, independiente como yo mismo.

    Los monigotes de los medios hegemónicos, por otra parte, llevan una vida cara y encumbrada, aunque en los últimos años, y gracias no solo al despertar político de la sociedad, sino a que ellos mismos, al igual que el resto de quienes andamos en el ajo, contrastan sus opiniones en las redes sociales; han descubierto con horror que ya no son unánimemente vitoreados. La mayoría de ellos sabe que carece de credibilidad, pero también saben que el dejar de hacer de voceros de la oligarquía les haría despedirse de su actual estilo de vida. Les gusta viajar a Madrid, Nueva York o París; pues nada como recordarnos a nosotros los chairos que ellos tienen clase y mundo.

    La mayoría de ellos estaba instalada en una comodidad tal, que nunca tuvieron la necesidad de realmente prepararse más allá de adquirir pericia en cuanto a sus dotes de conducción, dicción, manejo de la escena y lectura del teleprómpter. Realmente pocos se han mostrado aptos para comentar lecturas o sostener un verdadero debate de fondo. Su argumento principal es una supuesta superioridad moral e intelectual, pero basada en no sabemos si en un sustento real o en la pura tradición de los medios mismos de presentarlos como auténticos portentos de la comunicación de masas. Un caso paradigmático es el de Joaquín López Dóriga, pues, a diferencia de su seguro servidor, no es teacher y no es periodista.

    Muchas veces, estando en las redes sociales, abandonan su registro pulcro y sobrio para mostrar su verdadera postura, la del enojo, el odio e incluso la frustración. Es ahí cuando recurren al insulto clasista, racista y visceral; al menosprecio e incluso a desearles lo peor a los actores políticos de izquierda. Sin importar que su educación haya sido probablemente 10 veces más cara que la nuestra, aun así, nos dicen cosas como «comunistas hijos de su puta madre» o incluso últimamente «zurdos de mierda», insulto popularizado por Javier Milei, quien, a falta de líderes verdaderos dentro de México, comienza a ganarse la simpatía de quienes aspiran a una improbable vuelta al poder de la derecha en nuestro país.

    Pero como las cabezas parlantes de medios hegemónicos siguen con su discurso gomoso de que no hay izquierda ni derecha, de que “la oposición es la resistencia y está a favor de México” (lo que sea que eso signifique), la ventaja del momento histórico la tenemos quienes, a pesar de venir de abajo, nos preparamos, nos pusimos a leer, hacemos el esfuerzo de contribuir a la revolución de las conciencias y no tenemos reparo en llamar a las cosas por su nombre. Probablemente nunca vacacionemos en Suiza ni tengamos una habitación de la casa solo dedicada a ser biblioteca, ni tampoco logremos salir en la televisión (antiguo sueño de los niños noventeros), pero la credibilidad, el reconocimiento y cariño del público, así como la satisfacción de haber contribuido al cambio; constituyen nuestro verdadero orgullo. Me emociona saber que aún tenemos mucho por delante. Nosotros nos estamos acomodando y ellos van de salida.

  • Clara Brugada y su oportunidad de acabar con la impunidad en la CDMX

    Clara Brugada y su oportunidad de acabar con la impunidad en la CDMX

    Ya han pasado algunos días desde que los jueces de este país iniciaron un movimiento en contra de la democratización de la justicia; sin embargo, la impunidad continúa. No es un secreto que, debido a la mala impartición de justicia, el Ejecutivo Federal tomó cartas en el asunto, buscando que esta Cuarta Transformación no solo sea recordada por su apoyo económico y social a quienes más lo necesitan, sino también por un verdadero cambio en el paradigma de la impartición de justicia.

    A pesar de ello, en la Ciudad de México, desde hace algunos años, se ha mantenido, para bien o para mal, una estrecha colaboración entre el gobierno capitalino, la fiscalía local y el poder judicial de la metrópoli. Basta ver los halagos que el magistrado presidente del Poder Judicial de la Ciudad de México (PJCDMX), Raúl Guerra Álvarez, hace al o la Jefa de Gobierno en turno.

    No obstante, las decisiones de los jueces locales dejan mucho que desear. Hace unos días, un joven identificado como Diego ‘N’ fue detenido con miles de fotografías de compañeras estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, las cuales habían sido alteradas con inteligencia artificial para convertirlas en material íntimo y poder comercializarlas. A pesar de las miles de evidencias, un juez decidió absolver al agresor, argumentando que no había elementos suficientes. 

    Este caso pone en evidencia una falla en el sistema judicial que, aunque cuenta con la Ley Olimpia y con la perspectiva de género que los impartidores de justicia deberían tener, enfrenta vacíos legales. Si bien el Código Penal no contempla específicamente este tipo de delitos cibernéticos, los jueces tienen la responsabilidad de sentar precedentes que protejan a las víctimas y eviten que este tipo de abusos continúen.

    Ante esta situación, tuve la oportunidad de cuestionar a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien detalló que el gobierno capitalino debe revisar y actualizar las leyes conforme avanza la tecnología y lamentó la decisión judicial. Sin embargo, para ser honesto, esperaba una reacción más contundente contra el PJCDMX, que absolvió al agresor. confió en que, respetando la independencia de dicho órgano, la Jefa de Gobierno dialogara con el magistrado Guerra para tener una aclaración más seria.

    El tema, no obstante, no termina ahí. El pasado 4 de diciembre, una mujer atropelló a un repartidor de plataformas al circular en supuesto estado de ebriedad, a alta velocidad y dar una vuelta inapropiada. El resultado de este accidente fue la muerte del repartidor. Al ser detenida, un juez local le concedió la libertad, a pesar de ser acusada de homicidio culposo.

    Todo esto podría parecer un caso más de impunidad del PJCDMX, sin embargo, el problema se agrava cuando se conoce el contexto. La involucrada es hija de un alto ejecutivo de Televisa, una de las televisoras más influyentes de habla hispana. Este dato desató un escándalo en las redes sociales, que no dejaron pasar el hecho. La presión generada por la indignación popular obligó a la Fiscalía General de Justicia (FGJ) a emitir un comunicado anunciando que se había girado una orden de aprehensión contra la acusada.

    Este tipo de casos no solo reflejan la fragilidad de nuestro sistema judicial local y la necesidad de un verdadero liderazgo gubernamental, sino también la distancia entre la justicia y quienes tienen poder en este país. La falta de responsabilidad y consecuencias para aquellos que abusan de su posición y de las leyes es una de las principales razones de la crisis de impunidad que enfrentamos. Las y los ciudadanos, ante la apatía de las instituciones, debemos alzar la voz y exigir que quienes impartan justicia realmente actúen conforme a la ley y a la ética.

    En la Ciudad de México, hoy más que nunca, se debe unir para demandar que se respeten los derechos de las víctimas y se castigue a quienes violan la ley. La justicia no puede seguir siendo un privilegio de unos pocos, sino un derecho universal. Es tiempo de que el sistema judicial se ponga al servicio del pueblo, no solo en el órgano federal, si no, en la capital del país, sin favoritismos ni distinciones. De lo contrario, la impunidad seguirá siendo la norma y no la excepción. Ya lo hizo Andrés Manuel López Obrador y lo continuó Claudia Sheinbaum a nivel federal, ahora Clara Brugada, al frente del gobierno capitalino debe hacer lo propio con el órgano local.

  • Crimen en México y en Medio Oriente: semejanzas y diferencias

    Crimen en México y en Medio Oriente: semejanzas y diferencias

    El cártel de Sinaloa extiende sus tentáculos en el mundo, llegando hasta España. Fue noticia que el pasado 17 de noviembre se detuvo a 14 miembros de esta organización, acusados del secuestro y asesinato de una víctima en Cataluña.

    A esta organización se le conoce en todo el mundo y se ha hecho apología de sus integrantes, especialmente de Joaquín Guzmán Loera. Gracias a series tipo Netflix y canciones de artistas famosos, su popularidad aumenta, así como, aparentemente, sus negocios y beneficios.

    Parece ser que no ha habido una organización criminal tan fuerte e internacional como esta, excepto el Estado Islámico, en medio Oriente.

    ¿Cómo es posible que una organización de estas características, lejos de debilitarse, parece crecer día con día a pesar de que, en teoría, la persiguen autoridades de México, Estados Unidos y otras partes del mundo?

    Igual que el Estado Islámico, el cartel de Sinaloa parece siempre salirse con la suya. Aparentemente, desafían a los gobiernos y aterrorizan a la población. Tienen una estructura jerárquica tipo empresarial y mucho poder de fuego. Para el ejército mexicano, el cártel de Sinaloa no es rival en términos de presupuesto, tamaño y armamento; no son comparables y definitivamente no vale la pena intentar hacer el mismo ejercicio con el ejército más poderoso del mundo. La diferencia es tan grande como un elefante aplastando a una hormiga, pero, aun así, el cártel de Sinaloa es imbatible a través de los años en ambos lados de la frontera.

    Supuestamente se les persigue no solo en México, sino también en Estados Unidos, el país que tiene los mejores satélites y radares del mundo, aquel que ha descubierto otras galaxias, que ha puesto un pie en la luna, que sabe lo que hace cada humano cada minuto del día y con drones capaces de destruir milimétricamente blancos tan fuertes como un tanque o tan grandes como una empresa, ese país que presume de control y vigilancia internacional de cada punto del planeta, no ha logrado desarticular ni debilitar a esta organización criminal.

    En la sospecha puede encontrarse la respuesta más absurda o más obvia: el cártel de Sinaloa puede ser colaborador y aliado del gobierno estadounidense, al igual que el Estado Islámico. Ambos, supuestos enemigos de Occidente, del progreso, de la democracia, de la paz y del bien común; realmente se comportan (y de hecho son) como brazos armados para cumplir los objetivos de Washington.

    El Estado Islámico ha cometido actos terroristas en todos los países europeos y del medio oriente que intentaron rebelarse o no siguieron los mandatos de Washington en algún momento, pero nunca ha intentado nada con Israel o con los mismos Estados Unidos; el cártel de Sinaloa es capaz de desestabilizar a México con una masacre para poner en cintura al gobierno y pedirle que endurezca sus políticas migratorias, pero sus productos se venden perfectamente en Estados Unidos, desde Wall Street hasta el barrio más pobre de Filadelfia; el Estado Islámico es el pretexto perfecto para hacer todas las invasiones militares que se le den la gana a Estados Unidos: Irak, Libia, Afganistán, por mencionar las más recientes; y el Cártel de Sinaloa puede ser el pretexto perfecto para que Trump cumpla su promesa de campaña: declarar organizaciones terroristas a los cárteles para intervenir México en detrimento de nuestra soberanía.

    Fox les tenía miedo y no intentó absolutamente nada, Calderón fue el tonto que intentó aliarse con ellos para disminuir el resto de cárteles en México, y López Obrador intuía sobre la alianza Cártel de Sinaloa-Estados Unidos, o al menos no le parecía una locura improbable, por ello su apuesta fue a no enfrentarlos y atender las causas para tener gobernabilidad.

  • Bajo la sombra del pasado

    Bajo la sombra del pasado

    “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”

    Augusto Monterroso

    En su libro Gracias, el expresidente López Obrador recalca la importancia de trabajar con cuadros externos al de un propio partido, que conservan una misma ideología. Esto lo exponía al hacer énfasis en la necesidad que existe de trabajar con políticos formados en trincheras externas, en donde es más importante la manera de desempeñarse de estos y lo que los hace útiles para un fin común, más allá de catalogarlos como buenos o malos. Sin embargo, es indispensable tener presente que, cuando se refiere a estos personajes lo hace a través de la experiencia de luchar contra un régimen político enquistado, conservador, que no daba concesiones a sus oponentes y que representaba un lastre para la vida democrática del país.

    Desde entonces y a través de su sexenio, quedó claro que se puede disponer de ciertos recursos, cuando sean de utilidad y bajo el control de un líder. Pero en el caso de la presidencia de la doctora Sheinbaum, hablamos de la continuidad de un proyecto de nación, contrario a picar piedra y reunir esfuerzos desde un movimiento opositor. Se trata entonces de consolidar un gobierno de izquierda, refrendado y respaldado desde las urnas.

    Por eso resulta tan contradictoria la conducta de distintos personajes que se supone apoyan al gobierno federal, al encontrarse en puestos importantes de este, porque por un lado, se supone que defienden las ideologías de la izquierda, pero por el otro, copian los comportamientos y costumbres de la derecha.

    Después de 6 años del triunfo de Morena en las urnas de 2018, uno de los primeros actos del presidente López Obrador fue mandar un oficio a todos los funcionarios de las dependencias del gobierno en las que les exhortaba a no permitir actos de corrupción, influyentismo, nepotismo, amiguismo, lacras políticas del antiguo régimen y que no se veían en la obligación de recibir a sus familiares, incluyendo hijos, y que él solo respondía a sus actos y a los de su hijo menor de edad.

    A pesar de que en su momento pudieron entenderse, ante la opinión pública, como actos fuera de estas bases y que nada tenían que ver con la austeridad institucional que manejaba el gobierno, lo cierto es que estas conductas estuvieron lejos de ser una constante de los servidores públicos. Así que resulta curioso que este, al ser un gobierno de continuidad con los valores que manejaba López Obrador, sea redundante que la presidenta Sheinbaum tenga que mandar una carta similar para pedir que los actos y conductas de los funcionarios en el gobierno federal, afines a la izquierda, se manejan con el respeto a la austeridad y los valores que rigen desde hace seis años.

    Tal parece que algunos de estos personajes creen que, al finalizar el gobierno pasado, quedaron en libertad de manejar dependencias, dinero y bienes públicos a su antojo. Como si les hubieran soltado las riendas de la humildad.

    Hace unos días nos burlábamos por el actuar incongruente del exdiputado Quadri, al hacer valer su derecho de cobrar la pensión que da el Estado a los adultos mayores. Nos parecía risible, toda vez que en reiteradas ocasiones expresó su negativa e inconformidad ante este beneficio que otorga el gobierno. No obstante, las incongruencias que no deberían darnos risa, son las de la izquierda, que es gobierno en distintas partes del país y mayoría en las dos cámaras.

    Los viajes en helicópteros privados como el que realizó el diputado Monreal; farolear en autos de lujo, como lo hizo la diputada de Guerrero Citlali Castillo Téllez, quien además hizo alarde en famoso video de su condición política, al soltar de manera socarrona un “¿les decimos que nos resguarden?”; o bien, utilizar instalaciones federales para llevar a cabo una boda como lo hizo Martín Alonso Borrego en el Munal, son actos que si bien no merecen una condena mayor que la del escarnio público, y en este último las sanciones correspondientes, al que son objeto dichos actores políticos, lo cierto es que la gente les entregó su confianza para llevar a cabo un buen gobierno, uno de izquierda, está HARTA de semejante representaciones públicas del desprecio a la autoridad que estos servidores representan. También es importante que ellos entiendan que a la gente ya no la pueden manipular como lo hacían las grandes televisoras en contubernio con los políticos de la derecha rancia y que cada vez les exigirá más, haciendo valer su derecho a ser bien gobernados, algo que antes era castigado exigir. Son tiempos de cambio.

  • La palabra del año

    La palabra del año

    Quedan unos cuantos días para que se acabe el veinte…, el veinte 24. Termina el año civil. Tiempo de recuentos, de cortes de caja, de evaluaciones… Con el 2024 se terminó también el primer gobierno de la Cuarta Transformación de la vida pública de México. Este 2024 vimos caer el telón de despedida de Andrés Manuel y el sucesivo inicio del sexenio de la primera presidenta de México, quien desde el 1 de octubre encabeza el segundo piso de la 4T. No dudaría un momento en que, para nuestro país, este cambio de estafeta marcará la historiografía del año que concluye: el timonel ya no es AMLO, ahora es Claudia, pero la nave continúa con el mismo rumbo, y ciertamente con más empuje y a mayor velocidad. El obradorismo cumplió cabalmente y de ese movimiento surgió el humanismo mexicano. ¿Cuál sería la palabra que mejor exprese lo que sucedió en 2024 en México?

    A nivel mundial ya hay varias propuestas. No sabremos qué tan atinadas resultarán siendo porque para ello es necesario que transcurra el tiempo, que lo gestado durante 2024 germine. Ha pasado que determinados acontecimientos son lo suficientemente elocuentes como para que incluso antes de diciembre no quedara duda. Por ejemplo, según el Merriam-Webster la palabra del año 2020 fue pandemia. Indiscutible, ¿cierto? Sin embargo, hay también ocasiones en que la elección resulta más bien oscura, por no decir francamente desatinada: por caso, en 2016 el mismo diccionario determinó que la palabra del año era surrealista, y hoy difícilmente sabríamos sin investigarlo por qué diablos lo hizo —con la elección de surreal se pretendió capturar el espíritu del momento, cuando para mucha gente la realidad parecía tan inesperada y extraña debido a acontecimientos tan estrambóticos como la primera victoria del mega-anómalo Trump y el resultado del referéndum del Brexit en el Reino Unido—. Para 2024, el Merriam-Webster ya seleccionó la que para ellos es la palabra que define mejor el año: polarización —“división en dos opuestos marcadamente distintos; especialmente, un estado en el que las opiniones, creencias o intereses de un grupo o sociedad dejan de situarse en un continuo y se concentran en extremos opuestos”—. Y, por supuesto, no optaron por esa palabreja que, por cierto, tanto le gusta a la derecha y la opinocracia mexicanas, teniendo en mente a nuestro país, sino, but of course, a Estados Unidos, concretamente atendiendo el proceso electoral que dio por resultado el regreso de Trump a la Casa Blanca. 

    Por su parte, la revista británica The Economist eligió como la palabra del año 2024 kakistocracy, kakistocracia en español. El vocablo proviene del griego antiguo y se forma combinando dos elementos. κάκιστος (kákistos): superlativo de kakós, que significa “malo” o “el peor”. Kákistos se traduce entonces como “el peor de los peores”. El otro componente es más conocido: κρατία (-kratía): sufijo que significa “gobierno” o “poder”, derivado de kratos, que significa “fuerza” o “dominio”. Por lo tanto, kakistocracia literalmente significa “gobierno de los peores”. Ojo, para la RAE la grafía correcta es caquistocracia; en un tuit explicó: “Esta voz designa el gobierno ejercido por los peores o menos capaces. Se encuentra en estudio para su posible inclusión en el diccionario.” Y uno difícilmente no recuerda a Ucrania y Argentina, pero, de nuevo, The Economist optó por esta palabra pensando en un país, Estados Unidos, en un señor, Donald Trump, y en sus compinches: un antivacunas para el encargado de la salud pública, una señora que era gerente de la asociación de lucha libre para el departamento de Educación, un ex agente de la CIA y boina verde para embajador en México…

    La palabra del año 2024 para el Oxford English Dictionary es brain rot, la cual podríamos traducir a nuestro idioma como putrefacción o deterioro cerebral. Sin embargo, para los filólogos del Oxford, el vocablo tiene un sentido mucho más preciso: “deterioro del estado mental o intelectual de una persona como resultado del consumo excesivo de contenido trivial, especialmente el que se halla en Internet”. O sea: si usted se pasa minutos y minutos que se convierten en horas y horas viendo memes y videos bobos en redes sociales muy probablemente sufra de brain rot. Brain rot hace referencia a uno de los peligros más evidentes de la vida virtual y a cómo estamos utilizando nuestro tiempo libre”, explicó Casper Grathwohl, presidente de Oxford Languages, en un comunicado de prensa. Ahora, el fenómeno no es del todo nuevo: ha estado con nosotros desde hace mucho. “Antes de Internet, la televisión era la gran causa de la descomposición cerebral de su tiempo. Y Oxford ha rastreado la expresión hasta su primer uso registrado en Walden, el libro de 1854 del protohippie Henry David Thoreau”, explica Ben Guarino en un artículo para Scientific American.

    Como su palabra del año 2024, el Macquarie Dictionary también eligió un vocablo proveniente de la dimensión digital: enshittification. El término no tiene una traducción exacta en español, ya que es una palabra coloquial y relativamente reciente en inglés. Se utiliza de manera humorística y crítica para describir el proceso por el cual un servicio, producto o plataforma especialmente en línea comienza bien, pero con el tiempo cambia para volverse peor o de mala calidad, afectando negativamente la experiencia del usuario. Una traducción aproximada podría ser “proceso de estropeo” o “deterioro deliberado”. Aquí, en México, con enshittification uno que tenga ojos y oídos necesariamente voltea para la derecha.

    En fin, regresando a la pregunta ¿cuál sería la palabra que mejor exprese lo que sucedió en 2024 en México?, pienso que la elección es obligada y no hay de otra: la palabra del año 2024 es presidenta, con a.

    • @gcastroibarra