Categoría: Patricia Santipensante

  • Comercio UE-México: Oportunidades en crecimiento

    Comercio UE-México: Oportunidades en crecimiento

    Las relaciones comerciales entre la Unión Europea y México se fortalecen. La modernización del Acuerdo Global promete más alianza y competitividad, generando nuevas oportunidades de negocio.

    Alcanzan un nuevo pico las relaciones comerciales entre la Unión Europea (UE) y México. En 2025, el intercambio comercial superó los 86 mil millones de euros. Este incremento refleja el crecimiento continuo y el compromiso de ambos socios para mejorar sus lazos económicos. México, con una población de 130 millones, se convierte así en un mercado clave para Europa.

    Durante la última década, el comercio entre la UE y México ha crecido más del 75%. Este aumento viene impulsado principalmente por las exportaciones europeas, que aumentaron un 92%. En contraste, las importaciones desde México crecieron un 66%. Esto logra que la UE se consolide como el tercer socio comercial más importante de México, solo detrás de Estados Unidos y China.

    Los principales productos que la UE envía a México incluyen maquinaria, productos químicos y equipos de transporte. Por su parte, México exporta a la UE combustibles, productos mineros y maquinaria. Esta diversidad de bienes refleja la complementariedad de ambas economías.

    En el campo de los servicios, la tendencia sigue siendo positiva. En 2024, el comercio de servicios entre la UE y México alcanzó casi 30.000 millones de euros. Las exportaciones europeas fueron de 20.300 millones, mientras que las importaciones mexicanas sumaron 9.400 millones. Este crecimiento se traduce en un aumento de más del 171% desde 2014.

    La inversión juega un papel crucial en esta relación. En 2024, las inversiones de la UE en México llegaron a 206.600 millones de euros. A la inversa, la inversión mexicana en Europa sumó 24.600 millones. Esta interacción financiera demuestra el interés mutuo en fortalecer la economía de ambos territorios.

    Recientemente, la UE y México actualizaron el Acuerdo Global. Los nuevos acuerdos prometen eliminar la mayoría de los aranceles, lo que hará más competitivos a los productos europeos en el mercado mexicano. Además, se mejorarán las regulaciones comerciales, facilitando el intercambio de bienes y servicios entre las partes.

    La modernización también fortalecerá la cooperación en áreas como seguridad, derechos humanos y sostenibilidad. Esto no solo beneficiará a las economías, sino que también estimulará el desarrollo social y ambiental de ambos socios.

    La ratificación de este acuerdo es un paso necesario para que se implemente. La Unión Europea espera que los acuerdos se firmen en la cumbre UE-México de 2026. Tras la aprobación del Parlamento Europeo, el nuevo marco comercial comenzará a funcionar y se espera que transforme el comercio y la inversión entre ambos.

    Así, la relación entre la UE y México avanza hacia un futuro prometedor. Con el respaldo de estos acuerdos, ambos continúan construyendo un camino sólido de cooperación y crecimiento.

  • Cuando el “populismo” resulta ser justicia

    Cuando el “populismo” resulta ser justicia

    México da un paso histórico y pone el ejemplo al mundo con el programa Pensión Mujeres Bienestar, nuestro país se convierte en pionero en justicia social de género, al entregar un apoyo económico mensual a mujeres de 60 a 64 años, reconociendo décadas de trabajo no remunerado, el mismo que sostuvo a familias, comunidades y al propio sistema económico.

    Esta política pública impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, no solo es innovadora, es profundamente humana, porque se reconoce tu trabajo, si, tu trabajo de toda una vida. No es caridad, es justicia.

    Por décadas, las mujeres mexicanas trabajaron, cocinaron, cuidaron, limpiaron, criaron y sostuvieron hogares enteros, sin horario, sin salario y sin derecho a pensión, hasta que un gobierno con voluntad política, decidió decir, “gracias por todo lo que hiciste, y sigues haciendo, ahora te toca recibir”.

    Y bueno, así nació Mujeres Bienestar, un apoyo a esas mujeres que siempre estuvieron ahí para todos y todas menos para el presupuesto.

    Muchos se preguntan, ¿y las mujeres con recursos económicos también lo van a recibir?

    Sí, el programa es universal, no es selectivo, porque por primera vez se entiende que los derechos no se condicionan por clase social, partido político o nivel de ingresos, así que no se les excluye.

    ¿Y te preguntarás de dónde sale el dinero?

    Pues del presupuesto público, si, ese que antes se esfumaba en moches, lujos, aviones privados, bardas, estelas de luz, condonaciones a modo en los impuestos, hoy llega a donde tiene que llegar, si, a tus manos.

    Este programa nace de una convicción profunda, que nos recuerda que no hay futuro digno en este país si seguimos ignorando a las mujeres que lo han sostenido.

    Conocemos de sobra la realidad de las mujeres mexicanas, que estuvieron y están trabajando en la tierra, en los fogones, en los mercados, sin sueldo, sin descanso, sin voz.

    Mujeres indígenas, campesinas, jornaleras, madres solas, abuelas sabias, pobres entre los pobres, mujeres que antes no figuraban en ningún presupuesto ni en ninguna conversación de poder.

    Hoy, por primera vez, el Estado las mira y les dice, “este reconocimiento es para ti”, no por lástima, no por asistencialismo, sino por dignidad y justicia histórica.

    Si ya te estás beneficiando con este programa, disfrútalo, que los ruidos externos, que las voces de los agoreros del mal, los amarguetas, no te hagan dudar de lo que te corresponde, porque quiero creer que ya entendimos que en el México de hoy, los derechos no se mendigan ni se condicionan.

    Les mando un abrazo fraterno.

  • ¿Cómo se atreven?

    ¿Cómo se atreven?

    En México, la traición a la patria no es un chiste, la Constitución lo deja bien clarito, quien invite a una potencia extranjera a intervenir en nuestros asuntos, quien abra la puerta a que otra nación meta la nariz en lo que no le compete, se coloca directamente en la línea de fuego de uno de los delitos más graves: traición a la patria.

    ¿Cómo se atreven a pedir la intervención de Estados Unidos en México, con toda la historia que llevamos en la piel, con cada cicatriz que nos recuerda que el vecino del norte nunca ha venido a salvarnos, sino a despojarnos, humillarnos y dictarnos cómo vivir?

    La senadora Lilly Téllez, en su eterna cruzada por ganarse un aplauso de Washington, volvió a pedir la intervención de Estados Unidos en México. Sí, leyó bien, intervención, como si no tuviéramos suficiente con la larga lista de países destrozados por la “ayuda” estadounidense, ahora quiere abrirles la puerta de par en par, mientras México carga siglos de historia resistiendo saqueos y abusos, ella sueña con alfombrarles la entrada, si claro, al Pentágono.

    Y ahí está la senadora Téllez muy orgullosa ella de pedir “ayuditas”, del extranjero para arreglar lo que aquí, los mexicanos y mexicanas lo decidimos con votos, con leyes y con soberanía.

    ¿De verdad hay mexicanos tan miopes, tan colonizados mentalmente, que hoy en pleno siglo XXI se arrodillan y piden que la Casa Blanca meta sus botas en nuestra tierra? Y sí, los hay, y no se confundan, no es paranoia ni nacionalismo vacío, la historia mundial lo demuestra. Cuando Estados Unidos “interviene”, no trae paz, trae sangre y destrucción.

    La lista es larga… Irak, Siria, Irán, Afganistán, Libia, Chile, Panamá, Guatemala, Filipinas, Cuba, El Salvador, Honduras, Sudán, Somalia, Nigeria, Vietnam, Granada, Haití, Honduras, Nicaragua, Palestina.

    Hay que recordarle a la senadora que la traición a la patria no es un insulto que se lanza a la ligera, es uno de los delitos más graves que existen en la vida de un país.

    Les mando un abrazo fraterno.