Destruyen Refugio Franciscano; investigan ataque previo al regreso de casi mil animales

El refugio contaba con una suspensión judicial que le devolvía la posesión del inmueble y se preparaba para recibir nuevamente a cientos de perros y gatos desalojados en enero; autoridades ya analizan cámaras del C5 para identificar a los responsables.

El Refugio Franciscano denunció que un grupo de aproximadamente 60 personas armadas irrumpió durante la madrugada del 20 de julio en sus instalaciones, ubicadas en la Ciudad de México, donde causó graves destrozos justo cuando el espacio estaba siendo acondicionado para recibir a los 936 perros y gatos que fueron desalojados del predio en enero pasado durante un operativo de la Fiscalía capitalina. El inmueble cuenta con una suspensión judicial provisional que reconoce la posesión del terreno al patronato del refugio.

De acuerdo con la denuncia, los agresores ingresaron por una zona que permanece bajo control de la Fundación Haghenbeck entre las 2:00 y 3:00 de la madrugada. Durante el ataque, el velador del lugar fue privado de su libertad por alrededor de tres horas y amenazado de muerte, mientras los responsables destruyeron instalaciones utilizando mazos, cortadoras industriales, esmeriles, una planta de luz y alambre de púas. Además, 15 perros fueron liberados de sus jaulas; una perrita escapó por el miedo, aunque posteriormente fue localizada.

Tras el arribo de policías y medios de comunicación, los responsables abandonaron el sitio y dejaron diversos objetos, entre ellos cuatro bolsas de dormir adquiridas por internet. Diversas publicaciones periodísticas señalaron que el envío estaba vinculado a una persona previamente mencionada en investigaciones sobre presuntos desvíos de recursos relacionados con la Fundación Haghenbeck. Horas más tarde, la organización emitió un comunicado en el que afirmó mantener la posesión de una parte del predio por resoluciones judiciales y, posteriormente, se deslindó de cualquier acto de violencia.

El conflicto por el inmueble comenzó el 7 de enero, cuando autoridades capitalinas aseguraron el predio tras denuncias por presunto maltrato animal y trasladaron a 936 perros y gatos a distintos espacios. Desde entonces, el regreso de los animales se ha mantenido suspendido en medio de litigios y procedimientos administrativos, mientras organizaciones protectoras han cuestionado las condiciones en las que fueron reubicados.

Por su parte, el Gobierno de la Ciudad de México informó que revisará las grabaciones del C5 para esclarecer los hechos e identificar a los responsables. Asimismo, la Secretaría de Gobierno confirmó que mantiene comunicación con el patronato del refugio, mientras que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ya recibió la denuncia correspondiente para iniciar las investigaciones sobre el ataque y los daños ocasionados.

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