Con 5,182 casos confirmados, el país registra su cifra más alta desde 1991. Además, una disputa por contar las muertes enfrenta a Pensilvania con el gobierno federal.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) confirmaron 5,182 casos de sarampión en Estados Unidos en lo que va de 2026. Es el número más alto desde 1991. La enfermedad contagia con enorme rapidez, pero las vacunas la previenen.
Los niños y los adolescentes cargan con el mayor golpe. Los menores de cinco años suman 18 por ciento de los casos. Los chicos de cinco a 19 años aportan otro 41 por ciento. Juntos, representan casi 59 por ciento de los contagios.
La mayoría de los casos, 4,993, nació en brotes. Además, el año actual supera con mucho al anterior. En 2025, el país reportó 2,289 casos, menos de la mitad.
Las cifras de vacunación ayudan a explicar el avance del virus. Entre los niños de kínder, la cobertura bajó de 95.2 por ciento en el ciclo 2019-2020 a 92.4 por ciento en el de 2025-2026. Cada punto que cae deja a más pequeños sin protección.
Las muertes provocan ahora una pelea política. Según los CDC, cuatro personas murieron por sarampión este año. Los funcionarios estatales reportan más. Pensilvania, el estado más golpeado, informó seis muertes y 1,487 casos.
El estado usa un criterio claro. Cuenta como muerte “asociada al sarampión” la de una persona con diagnóstico confirmado que fallece en los 30 días posteriores a los primeros síntomas. Solo la descarta si una causa ajena la provocó.
En agosto, Pensilvania reportó dos muertes de personas sin vacunar. Los CDC las sumaron al conteo nacional. Después las retiraron, cuando el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., dudó de que el sarampión las causara o influyera. Kennedy ha cuestionado las vacunas.
Por eso, el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, y Kennedy chocan por la forma de clasificar esos casos. Los CDC dicen que trabajan con el Consejo de Epidemiólogos Estatales y Territoriales para fijar una definición común.
Los expertos en enfermedades infecciosas advierten que la discusión aleja a los CDC de su método de siempre. Epidemiólogos explicaron que la OMS y los propios CDC usan desde hace años el criterio de muertes “asociadas al sarampión”.
Estados Unidos declaró eliminado el virus hace más de dos décadas. Hoy, los casos también suben en el resto del mundo, sobre todo donde la gente desconfía de las vacunas o encuentra poca atención médica. Los especialistas piden mirar más allá de la frontera. Si baja la vacunación en un lugar, quedan desprotegidas personas a miles de kilómetros. Frenar el sarampión es tarea de todos.


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