Pete Hegseth advirtió que Estados Unidos podría apoderarse del uranio enriquecido de Irán, sin detallar cómo, en medio de crecientes tensiones.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, mandó una advertencia directa: Irán deberá renunciar a su reserva de uranio altamente enriquecido o Estados Unidos la tomará. Sin explicar el mecanismo, el funcionario dejó abierta la puerta a una acción unilateral, lo que eleva la presión sobre Teherán en un contexto ya volátil.
Hegseth aseguró que Washington mantiene bajo vigilancia constante el material nuclear iraní y no descartó un nuevo bombardeo, similar al dirigido contra presuntos sitios nucleares en junio pasado. “Sabemos lo que tienen… y lo tomaremos si es necesario”, sentenció, reforzando una postura que apunta a la posible escalada militar en la región.


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