La Fiscalía General de Justicia del Estado de México rechazó de manera contundente las afirmaciones de la cadena CNN vinculando a la CIA operando en México con “un artefacto explosivo oculto dentro de un vehículo”.
Una explosión hizo estallar un automóvil que transportaba a un presunto operador de un cartel a plena luz del día en una de las autopistas más transitadas de México, a las afueras de la capital del país.
Francisco Beltrán murió junto con su chofer; sus cuerpos fueron encontrados en sus asientos después del estallido.
En su reportaje, CNN afirmó que la operación habría formado parte de “una campaña ampliada de la CIA en México“, liderada por la unidad de élite secreta Ground Branch de la agencia, para desmantelar redes vinculadas a los cárteles.
Afirmando que desde 2025, agentes de la CIA en territorio mexicano “han participado directamente en ataques mortales contra varios miembros de cárteles”.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México precisó que mantiene en curso una indagatoria en relación con los hechos ocurridos el 28 de marzo de 2026, donde se reportaron dos víctimas mortales, sin que hasta el momento exista una conclusión sobre las causas que propiciaron su deceso.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, rechazó que personal de la CIA realice “operaciones letales, encubiertas o unilaterales de agencias extranjeras en territorio nacional”, señalando que el Gobierno de México “rechaza categóricamente cualquier versión que pretenda normalizar, justificar o sugerir” la presencia de agentes extranjeros en territorio mexicano.
Liz Lyons, vocera de la CIA, también rechazó las versiones a través de sus redes sociales, calificando la información de “falsa y sensacionalista” que “no sirve para nada más que como una campaña de relaciones públicas para los cárteles y pone en riesgo la vida de los estadounidenses”.
La Fiscalía del Estado de México informó que durante el siniestro murieron Humberto Rangel Muñoz y Francisco Efraín Beltrán de la Peña, conocido como “El Payín“.
Ambos eran originarios de Sinaloa y no estaban relacionados con delitos en el Estado de México.
Las autoridades locales confirmaron que en el peritaje se localizó el explosivo dentro de la cabina del vehículo y que detonó mientras el automóvil se desplazaba, sin que hallaran indicios de que la camioneta hubiera explotado porque alguien arrojó un artefacto o lo colocó desde afuera.

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