El secretario de Economía recordó al ingeniero como un hombre íntegro y generoso.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, acudió a los honores fúnebres de Cuauhtémoc Cárdenas y dijo que su partida deja un vacío muy difícil de llenar, “irrepetible”. Con tristeza, recordó que mantuvo una relación cercana con el ingeniero y con su hijo Lázaro, con quienes compartió muchos años de luchas, recorridos y trabajo en la Cámara de Diputados y en el gobierno.
Ebrard describió a Cárdenas como un hombre íntegro, dedicado a sus convicciones y siempre disponible: podía llamarle por teléfono para pedirle consejo u opinión, y nunca le pidió nada a cambio. Lo calificó como una gran figura de la izquierda mexicana y recordó que con él se inició la transición democrática que dio al país algunas de las ventajas de la democracia actual.
Para ilustrar su congruencia política, contó una anécdota: tras horas de discusión sobre qué hacer con el PRD, Cárdenas llegó con una nota de tres líneas y les pidió dejar de debatir tanto. La solución, dijo, era una sola: ser congruentes con lo que habían dicho.
El funcionario también recordó a otras figuras de la izquierda. De Porfirio Muñoz Ledo destacó su amistad y lo describió como un hombre brillante, simpático y culto, con quien coincidió en la Cámara de Diputados en 1997. De Ifigenia Martínez, a quien llamaban “maestra” porque lo fue de muchos, dijo que tuvo gran influencia y que siempre fue cercana y generosa con él.

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