Lejos de representar una renovación política, Movimiento Ciudadano sumó a sus filas a uno de los cuadros formados durante décadas en el PRI, evidenciando nuevamente su apuesta por reciclar figuras de la vieja política.
Movimiento Ciudadano volvió a mostrar que su discurso de ser una “nueva alternativa” dista mucho de la realidad. Este lunes, el partido encabezado por Jorge Álvarez Máynez y Dante Delgado dio la bienvenida al diputado federal tabasqueño Erubiel Alonso Que, quien apenas horas antes había renunciado a más de 30 años de militancia en el PRI.
La incorporación del legislador fue celebrada por la dirigencia nacional naranja como un supuesto fortalecimiento de su estructura en Tabasco. A través de redes sociales, Máynez presentó a Alonso Que como una pieza clave para consolidar a Movimiento Ciudadano en la entidad. Sin embargo, el anuncio también reavivó las críticas contra un partido que constantemente presume representar una nueva generación política, mientras abre sus puertas a personajes surgidos de los mismos grupos que gobernaron México durante décadas.
Erubiel Alonso, quien actualmente ocupa una curul en la Cámara de Diputados por la vía plurinominal, confirmó que abandona el PRI para construir desde otra plataforma su proyecto político rumbo a una eventual candidatura por la alcaldía de Centro, Tabasco. Durante su despedida del tricolor, incluso lloró y aseguró que su salida no busca confrontar a su antiguo partido.

El ahora integrante de Movimiento Ciudadano reconoció además mantener una relación cordial con el dirigente nacional priista, Alejandro Moreno Cárdenas, conocido como “Alito”, con quien afirmó conservar respeto y cercanía política. También rechazó las acusaciones de traición y sostuvo que su compromiso principal es con la ciudadanía.
La llegada de Alonso se suma a una larga lista de ex priistas, ex panistas y políticos reciclados que han encontrado refugio en Movimiento Ciudadano. Aunque la dirigencia naranja insiste en vender la idea de una fuerza política distinta, los hechos muestran una estrategia basada en reclutar perfiles provenientes de los partidos tradicionales que durante años dominaron la vida pública del país.
Con este nuevo fichaje, queda abierta la pregunta: ¿Movimiento Ciudadano realmente representa una nueva opción política o simplemente se ha convertido en el nuevo hogar de los cuadros desplazados del PRI y del PAN? Por ahora, la respuesta parece inclinarse hacia la segunda opción.

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