Megaproyecto de Ivanka Trump y Jared Kushner desata protestas masivas en Albania

Las inversiones por más de 5 mil 400 millones de euros en zonas ecológicas protegidas de Albania enfrentan denuncias ambientales e investigaciones por corrupción.

La participación de la familia Trump en dos megaproyectos turísticos en Albania ha desatado una creciente crisis política, ambiental y diplomática en ese país balcánico. Las inversiones, vinculadas a Ivanka Trump, hija del presidente estadounidense Donald Trump, y Jared Kushner, esposo de esta, contemplan desarrollos inmobiliarios de lujo valorados en más de 5 mil 400 millones de euros en la isla de Sazan y en la zona protegida de Vjosa-Narta, una de las áreas ecológicas más importantes de la costa adriática.

El proyecto incluye la construcción de hoteles, villas, apartamentos exclusivos y una marina turística en regiones consideradas estratégicas por su biodiversidad. Organizaciones ambientalistas denuncian que las obras amenazan ecosistemas sensibles y hábitats de especies protegidas, entre ellas los flamencos rosados que habitan la laguna de Vjosa-Narta. Las protestas se han multiplicado en Tirana y otras ciudades bajo el lema “Albania no está en venta”, convirtiendo al flamenco en símbolo de la resistencia contra el desarrollo inmobiliario.

La controversia ha trascendido el ámbito ambiental y llegó hasta Bruselas. La Unión Europea advirtió que Albania debe cumplir estrictamente con las normas comunitarias de protección ambiental si pretende avanzar en su proceso de adhesión al bloque. La Comisión Europea expresó preocupación por posibles irregularidades en las evaluaciones de impacto ambiental y recordó que el cumplimiento de los estándares ecológicos es un requisito clave dentro de las negociaciones de ingreso.

El primer ministro albanés, Edi Rama, ha defendido públicamente las inversiones al considerar que representan una oportunidad para impulsar el turismo de lujo y atraer capital extranjero. Sin embargo, sectores de oposición y organizaciones civiles cuestionan la transparencia del proceso y denuncian que amplias zonas costeras podrían quedar en manos de grandes inversionistas internacionales con escasos beneficios para las comunidades locales.

La presión también aumentó por la apertura de investigaciones de la Fiscalía Especial Anticorrupción de Albania sobre cambios legales y transferencias de propiedad relacionadas con los terrenos donde se desarrollarán los proyectos. Además, persisten disputas judiciales sobre la titularidad de algunas parcelas involucradas, lo que ha incrementado el escrutinio sobre las operaciones impulsadas por Affinity Partners, la firma de inversión fundada por Kushner.

Mientras continúan las movilizaciones y la vigilancia de las autoridades europeas. Lo que comenzó como una apuesta turística impulsada por el entorno empresarial de la familia Trump ahora enfrenta cuestionamientos por posibles afectaciones ambientales, conflictos de interés y presuntas irregularidades en el manejo del territorio.

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