La duquesa de Sussex afirmó que su distanciamiento buscaba proteger a sus hijos; Thomas Markle niega las acusaciones por posesión de imágenes de abuso infantil.
Meghan Markle, esposa del príncipe Harry, el hijo menor del rey Carlos III del Reino Unido, aseguró este viernes que en 2018 fue informada de las “acusaciones inquietantes” contra su padre, Thomas Markle, tras una carta enviada a la Policía Metropolitana de Londres. En un comunicado, señaló que le dijeron que el caso “se estaba investigando” y que por eso cortó el contacto con él y le impidió acercarse a sus hijos.
Sus declaraciones llegan después de que The Sun publicara que su hermanastro, Thomas Markle Jr., afirma haber encontrado en la antigua casa de su padre en Filipinas imágenes de abuso sexual infantil. Meghan dijo estar “profundamente consternada” y que sus pensamientos están con los niños que “puedan haber resultado perjudicados”. También expresó su deseo de que “se haga justicia plenamente” y de que la prioridad sea la seguridad de los menores.
Thomas Markle, de 82 años y quien reside en Florida, negó los señalamientos en una entrevista con el Daily Mail. Los calificó de “mentiras repugnantes” y aseguró que “jamás podría hacer” lo que se le imputa. Hasta ahora no se ha precisado si la información policial se compartió con Meghan antes o después de su boda con el príncipe Harry.

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