El Tricolor cerró su preparación con una contundente victoria de 5-1 en el Estadio Nemesio Diez; Johan Vásquez confirmó su gran momento y Raúl Jiménez volvió a encontrarse con el gol tras siete meses.
La Selección Mexicana disipó dudas y envió un mensaje de confianza rumbo al Mundial 2026 al imponerse con autoridad 5-1 a Serbia en su último partido de preparación antes del debut mundialista. El equipo dirigido por Javier Aguirre aprovechó los errores del conjunto europeo, pero también mostró una versión más sólida y efectiva, justo cuando faltan apenas seis días para el arranque de la Copa del Mundo.
Aunque Serbia sorprendió al minuto 19 con un gol de Petar Stanic, exhibiendo algunas desatenciones defensivas del combinado nacional, México reaccionó rápidamente. El defensor Johan Vásquez, uno de los futbolistas mexicanos más consistentes en Europa, igualó el marcador con un remate de cabeza al minuto 34. Poco antes del descanso, un grave error del zaguero serbio Stefan Bukinac terminó en autogol y le dio la vuelta al encuentro para el Tricolor.
La segunda mitad consolidó el dominio mexicano. El momento más celebrado por la afición llegó al minuto 57, cuando Raúl Jiménez volvió a marcar con la camiseta nacional después de siete meses sin anotar. El delantero aprovechó un rebote tras un disparo de Julián Quiñones y firmó un tanto que representa una importante inyección de confianza de cara al Mundial. Más adelante, otro error defensivo de Serbia permitió el cuarto gol mexicano, mientras que Luis Chávez cerró la goleada al minuto 90, coronando una noche redonda para el conjunto nacional.

Tras el encuentro, Javier Aguirre llamó a la prudencia pese al resultado. El estratega señaló que una victoria tan amplia puede ser un arma de doble filo si genera exceso de confianza, aunque destacó que cuenta con un plantel de 26 jugadores que le ofrece múltiples variantes para definir la alineación titular con la que enfrentará su debut mundialista.
La goleada también significó una reconciliación parcial entre la afición y el Tricolor. El estadio Nemesio Diez vibró con el tradicional Cielito Lindo, reflejo del entusiasmo que ha despertado el equipo tras años de cuestionamientos por la falta de resultados contundentes. Sin embargo, el encuentro también estuvo marcado por la presencia de colectivos de madres buscadoras, quienes realizaron una protesta en las inmediaciones del inmueble para visibilizar la crisis de desapariciones que enfrenta el país.
Con una actuación convincente, figuras recuperando nivel y el respaldo de su afición, la Selección Mexicana llega fortalecida al desafío más importante de su historia reciente: disputar un Mundial en casa con la expectativa de trascender y pelear por un lugar entre las mejores selecciones del planeta.

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