El alcalde Zohran Mamdani impulsará una red de supermercados municipales con descuentos en productos de la canasta básica para combatir la inflación y reducir el gasto de las familias.
La ciudad de Nueva York implementará un modelo que ha sido comparado con las Tiendas del Bienestar de México. El alcalde Zohran Mamdani anunció la creación de cinco supermercados municipales que ofrecerán descuentos del 30% en alimentos de la canasta básica, con el objetivo de enfrentar la inflación y aliviar el gasto de las familias. De acuerdo con la administración local, cada hogar podría ahorrar alrededor de 90 dólares al mes, es decir, cerca de mil dólares al año.
Los establecimientos venderán frutas, verduras, carne, mariscos, lácteos y más de 20 categorías de productos esenciales a precios reducidos, sin importar el nivel de ingresos de los consumidores. El primer supermercado abrirá a finales de 2027 en Hunts Point, El Bronx, una de las zonas con mayores dificultades para acceder a alimentos básicos. Posteriormente se instalará otro en La Marqueta, en Harlem, mientras que la meta es que los cinco locales estén operando antes de concluir 2029.

Aunque el proyecto ha sido comparado con las Tiendas del Bienestar impulsadas en México, existen diferencias importantes. El modelo mexicano está enfocado en garantizar el abasto de productos básicos, especialmente en comunidades con mayores necesidades, mientras que la propuesta de Mamdani contempla supermercados municipales administrados por operadores privados, bajo lineamientos del gobierno de Nueva York, con un descuento fijo del 30% para toda la población.
La iniciativa forma parte del programa “NYC Groceries: Una receta para la asequibilidad”, diseñado para combatir el incremento en el costo de los alimentos, cuyos precios han aumentado alrededor de 30% en Estados Unidos desde 2019. Mamdani afirmó que casi 80% de los neoyorquinos están preocupados por el precio de la despensa y sostuvo que ninguna familia debería enfrentar dificultades para comprar comida en una de las ciudades más ricas del mundo.
El proyecto requerirá una inversión de 70 millones de dólares y contempla que el gobierno establezca las reglas de operación, mientras empresas privadas administrarán las tiendas. Sin embargo, la propuesta ha generado críticas entre pequeños comerciantes y dueños de bodegas, quienes consideran que competir con supermercados respaldados por recursos públicos podría afectar seriamente sus negocios.

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