Ofrecen 500 mil pesos por médico ligado a muertes con “sueros vitaminados” en Sonora

La Fiscalía de Sonora busca al médico Jesús Maximiano Verduzco Soto, señalado por la muerte de ocho personas y daños graves a la salud de otras tres tras aplicar soluciones intravenosas en Hermosillo.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora intensificó la búsqueda del médico Jesús Maximiano Verduzco Soto, acusado de estar presuntamente relacionado con la muerte de ocho personas por la aplicación de los llamados “sueros vitaminados” en una clínica privada de Hermosillo. Como parte de las acciones para localizarlo, las autoridades ofrecieron una recompensa de hasta 500 mil pesos a quien proporcione información útil para su captura.

De acuerdo con la Fiscalía sonorense, el médico enfrenta señalamientos por el delito de homicidio culposo con resultado material por responsabilidad médica, luego de que varios pacientes presentaran complicaciones graves de salud tras recibir soluciones intravenosas en un consultorio ubicado en la colonia Jesús García, en la capital del estado.

El caso tomó mayor relevancia luego de que el pasado 6 de mayo, Jesús Maximiano Verduzco no se presentara a la audiencia inicial en la que debía comparecer ante un juez por las acusaciones en su contra. Incluso su equipo legal aseguró desconocer el paradero y las razones de la ausencia del médico, quien además ofrecía consultas de medicina general y tratamientos homeopáticos.

La Secretaría de Salud de Sonora confirmó que el brote relacionado con estos “sueros vitaminados” dejó un saldo de 11 personas afectadas: ocho fallecidas, una hospitalizada y dos más que lograron ser dadas de alta. Todas las víctimas tenían en común haber recibido las soluciones intravenosas aplicadas por el mismo médico tratante.

La ficha de búsqueda difundida por la Fiscalía establece que la información proporcionada deberá ser “eficiente, veraz, precisa y oportuna” para acceder a la recompensa. Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer qué sustancias contenían los tratamientos aplicados y determinar el nivel de responsabilidad del médico prófugo.

El caso ha provocado indignación en Sonora y reavivó el debate sobre la supervisión de clínicas privadas y tratamientos alternativos, especialmente aquellos que prometen beneficios médicos sin contar con controles sanitarios claros ni vigilancia suficiente por parte de las autoridades.

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