Alessandra Rojo de la Vega denunció una agresión en San Cosme. Mostró moretones en vivo. Usuarios de redes revisaron las imágenes. Encontraron detalles que no cuadran. Ahora la historia cambia de rumbo.
Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, el viernes pasado supervisaba un operativo contra el ambulantaje en Ribera de San Cosme. De pronto contó que la emboscaron. Dijo que comerciantes la derribaron de su moto. Aseguró que la golpearon con tubos.
Ella llegó a la fiscalía. Grabó un video. Mostró marcas rojas en el pómulo, el brazo y la cadera. “Para que quede evidencia”, dijo con voz firme. Su equipo también reportó lesiones. La denuncia ya está en marcha.
La gente en redes reaccionó rápido. Abrieron las fotos. Observaron con atención. Los moretones tenían formas muy simétricas. Algunos parecían corazones perfectos. Otros lucían como dibujados con precisión.

Usuarios comunes compartieron zoom. Compararon con golpes reales. “Esto no es de una pelea”, escribió uno. “Parece maquillaje de teatro”, comentó otro. Las imágenes se viralizaron en minutos.
Esta historia muestra algo humano. Una funcionaria bajo presión. Vecinos que luchan día a día. Y ciudadanos que ya no creen todo a la primera. Las redes actuaron como un espejo. Reflejaron lo que muchos dudaban.
Ahora la alcaldía guarda silencio. La fiscalía investiga. Mientras tanto, la gente sigue atenta, porque en la ciudad, la verdad siempre encuentra quien la cuente.


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