La mandataria compartió imágenes del montaje del altar por el Día de Muertos y explicó cómo las flores, veladoras, fotografías y alimentos mantienen vivo el vínculo con quienes ya fallecieron.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó el valor cultural del Día de Muertos y el significado de las ofrendas como una forma de honrar a los antepasados, preservar las tradiciones de los pueblos originarios y fortalecer la identidad mexicana. Este 1 de noviembre, compartió un video del montaje de la ofrenda instalada en Palacio Nacional.
En su mensaje, la mandataria señaló que cada flor de cempasúchil y cada veladora representan expresiones de amor, memoria y respeto hacia quienes ya no están. También subrayó que conservar estas costumbres permite reconocer las raíces del país, sentir orgullo de su historia y construir una visión de futuro a partir de su herencia cultural.
Mientras mostraba la elaboración de los caminos de flores que rodean el altar, Sheinbaum explicó que las familias mexicanas recuerdan a sus seres queridos mediante fotografías, anécdotas, aromas y platillos favoritos, elementos que permiten mantener presentes sus historias y los vínculos familiares más allá de la muerte.
La presidenta también resaltó el origen mexicano de la flor de cempasúchil, cuyo nombre proviene del náhuatl y significa “veinte flores” o “muchas flores”. Explicó que para los mexicas esta planta representaba al Sol y que sus pétalos eran asociados con la conservación de su luz y calor.
Por esta razón, la tradición indica que los pétalos y el aroma del cempasúchil sirven para guiar a las almas de los difuntos de regreso a sus hogares durante estas celebraciones. Sheinbaum concluyó que recordar a quienes se adelantaron en el camino también representa una manera de mantener viva su memoria y transmitir las tradiciones mexicanas a las nuevas generaciones.

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