Etiqueta: Alito Moreno

  • Alito Moreno monta campaña en Coahuila entre acarreo, poses y discursos reciclados

    Alito Moreno monta campaña en Coahuila entre acarreo, poses y discursos reciclados

    El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, volvió a quedar en el centro de las críticas y en ridículo tras publicar videos de su “gira” en Coahuila, el segundo y último estado donde gobierna el priísmo, en donde intentó mostrar “apoyo” ciudadano rumbo a la renovación del Congreso Local, aunque las escenas terminaron pareciendo más un montaje político. 

    Alejandro “Alito” Moreno reapareció en Coahuila tratando de vender la imagen de un PRI cercano a la gente, pero el resultado terminó exhibiendo una campaña llena de escenas que en redes sociales fueron vistas como forzadas.

    Entre fotos “espontáneas”, saludos perfectamente acomodados y discursos repetidos, el dirigente priísta intentó convencer de que todavía “conecta” con la ciudadanía. 

    Durante su recorrido, aparece en un tianguis, en el que llamó la atención que varias personas aparecían portando playeras con el nombre de una de las candidatas priístas, justo al momento de las grabaciones y fotografías. La toma generó sospechas de propaganda organizada y de un recorrido preparado con anticipación para aparentar apoyo.

    Entre el material difundido por el propio Alito en redes sociales, también presumió encuentros con supuestos ciudadanos que lo recibían con “entusiasmo” y hasta le pidieron que se tomara una foto con él; sin embargo, terminó luciendo más como un acto preparado que como una verdadera muestra de respaldo ciudadano. 

    El dirigente incluso aseguró que la gente advirtió que no permitirían la entrada de otro partido a Coahuila porque “se los iban a clavar bonito”. La frase terminó provocando críticas por el tono vulgar y el uso del miedo como intimidación y herramienta política. 

    Mientras el PRI presume tener poder político en Coahuila, los audiovisuales difundidos por su dirigente terminaron por reforzar la percepción de un partido que vive atrapado en las viejas prácticas de la propaganda montada, del acarreo y los eventos que sólo crean para la foto. 

    Lo que buscaba ser una demostración de fuerza acabó siendo un espectáculo improvisado para redes sociales. Para muchos usuarios, sólo exhibió la desesperación de un partido que intenta sobrevivir a pesar de sus peores niveles de credibilidad.

  • Alito Moreno busca protagonismo en Washington y evade desastre del PRI

    Alito Moreno busca protagonismo en Washington y evade desastre del PRI

    Alejandro “Alito” Moreno reapareció en Estados Unidos con discursos sobre democracia y autoritarismo, pero las críticas se hicieron presentes por intentar limpiar la imagen de un PRI debilitado y marcado por corrupción, desgaste y pérdida de credibilidad ante millones de mexicanos. 

    El líder del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, volvió hacer lo que mejor sabe: montar un espectáculo político lejos de México mientras lo que queda de su partido se termina de hundir entre el rechazo y desprestigio. 

    Desde Washington, se presentó como “defensor de la democracia”, y su intento de discurso no sonó a convicción, sino a una campaña desesperada para mantenerse vigente.

    El dirigente priista quiso vender la imagen de un opositor “valiente”, pero su credibilidad ya está hecha pedazos. Hablar de instituciones fuertes resultó una burla viniendo de alguien que lidera un partido señalado de corrupción y  manipulación. Alito intentó dar clases de democracia cuando ni siquiera ha podido  limpiar la imagen del PRI.

    Su reunión con la venezolana María Corina Machado pareció una sesión de propaganda personal. Moreno aprovechó la tragedia en Venezuela para emitir mensajes alarmistas y tratar de posicionarse como líder internacional de la oposición.

    Lo más contradictorio fue que Alito habló de crimen organizado y autoritarismo como si el PRI no hubiera sido señalado por redes de corrupción, impunidad y gobiernos marcados por escándalos.

    Más que defender a México, Alito Moreno quiere defender una supervivencia política mientras se cree el salvador de la democracia. No cabe duda de que el PRI sigue siendo el recuerdo vivo de la vieja política que el país está dejando atrás.

  • “Alito” se pone el traje de salvador y sale a defender de Maru Campos tras caso CIAGATE

    “Alito” se pone el traje de salvador y sale a defender de Maru Campos tras caso CIAGATE

    El dirigente del PRI volvió a aparecer para defender a la gobernadora panista mientras Morena exige esclarecer la presencia de agentes extranjeros armados en territorio mexicano.

    El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como “Alito”, salió en defensa de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, luego de que Morena impulsara acciones políticas y una movilización para exigir explicaciones sobre el polémico caso de agentes de la CIA involucrados en un operativo en la Sierra Tarahumara. Sí, el mismo “Alito” que brinca de escándalo en escándalo ahora quiere dar clases de seguridad y legalidad.

    A través de redes sociales, Moreno Cárdenas acusó a Morena de impulsar un supuesto “juicio político” contra Maru Campos y aseguró que la ofensiva responde a que la mandataria estatal “ha enfrentado al crimen organizado”. El líder priista incluso calificó a integrantes del movimiento guinda como “narcopolíticos”, en un intento desesperado por cambiar la conversación y evitar responder al tema central: la presunta operación de agentes extranjeros armados en territorio mexicano sin claridad institucional.

    La polémica explotó después de que se revelara la muerte de dos agentes de la CIA y dos mexicanos durante un operativo contra un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara. Morena sostiene que existen posibles violaciones a la Ley de Seguridad Nacional y cuestiona que el operativo nunca fue informado plenamente en las mesas de seguridad federales. Además, legisladores morenistas señalan que el gobierno estatal evitó transparentar información sobre el caso ante el Congreso local.

    Mientras tanto, “Alito” apareció como si fuera el nuevo guardián de la soberanía nacional, pese a cargar con un historial político marcado por escándalos, filtraciones y acusaciones de corrupción. El dirigente priista aseguró que el PRI “no dejará sola” a Maru Campos y afirmó que la mandataria panista combate realmente al crimen organizado. Las declaraciones provocaron burlas en redes sociales, donde usuarios recordaron que el PRI pasó décadas siendo señalado precisamente por pactos de impunidad y redes de corrupción.

    La imagen de “Alito” tratando de presentarse como defensor de la legalidad terminó generando más memes que credibilidad. Porque si alguien sabe de crisis políticas, filtraciones incómodas y rechazo ciudadano, es justamente el dirigente priista que ahora intenta venderse como héroe de ocasión mientras el caso Chihuahua sigue levantando preguntas sin respuesta.

  • PRI se desmorona en Oaxaca; exsecretario de Salud rompe con Alito Moreno

    PRI se desmorona en Oaxaca; exsecretario de Salud rompe con Alito Moreno

    Regidor de cultura en el ayuntamiento de Oaxaca, Martín Vásquez Villanueva, abandonó el PRI tras más de tres décadas y emitió una crítica dura contra la dirigencia nacional de Alejandro “Alito” Moreno, a quien responsabilizó de llevar al partido a la derrota, la fractura y decadencia política. 

    El regidor de Cultura del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez y exsecretario de Salud estatal, Martín Vásquez Villanueva, anunció su renuncia al PRI luego de más de tres décadas de militancia. Mediante una carta dirigida a la dirigencia estatal, el funcionario exhibió que el partido atraviesa una de sus peores crisis internas.

    Vásquez desacreditó el liderazgo de “Alito” Moreno, al señalar que el Partido Revolucionario Institucional ha expulsado a su propia militancia y se ha convertido en un partido débil que se ha puesto la soga al cuello para perder futuras elecciones.

    Asimismo, afirmó que el partido ya no representa los “principios” que le dieron origen, asegurando que el grupo parlamentario pasó de ser una fuerza histórica a perder credibilidad por alguien que únicamente busca conservar privilegios y recursos.

    La salida de Martín Vásquez se suma a las renuncias y divisiones que han golpeado y debilitado al PRI en distintos estados del país durante los últimos años. Así, las declaraciones del regidor dejan ver el desgaste que enfrenta la dirigencia nacional rumbo a los próximos procesos electorales, en medio de una pérdida de liderazgo político y acusaciones de autoritarismo. 

  • Desesperado y sin pruebas: Alito Moreno pide a EUA declarar organización terrorista a Morena

    Desesperado y sin pruebas: Alito Moreno pide a EUA declarar organización terrorista a Morena

    El dirigente del PRI llevó su narrativa al extranjero y solicitó al gobierno estadounidense catalogar a Morena como organización terrorista, en medio de señalamientos sin sustento y fuerte carga política.

    En un nuevo episodio de confrontación política, Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI, solicitó al gobierno de Estados Unidos declarar a Morena como organización terrorista, acusando supuestos vínculos con el crimen organizado. La petición fue presentada ante el Departamento de Estado, Justicia y Tesoro, sin que se exhibieran pruebas contundentes que respalden sus dichos.

    Acompañado por legisladores priistas, el también senador argumentó que la supuesta relación entre Morena y grupos delictivos “es evidente”, al tiempo que invocó la Ley Patriota como base legal para su solicitud. Sin embargo, su postura ha sido criticada por sectores políticos que la consideran exagerada, irresponsable y con fines mediáticos.

    Moreno intentó sustentar su narrativa con señalamientos sobre procesos electorales desde 2018, asegurando que hubo intervención del crimen organizado en favor del partido guinda. También mencionó el caso de Sinaloa, donde —según su versión— existirían pactos entre autoridades y grupos delictivos, aunque dichas afirmaciones no han sido confirmadas judicialmente.

    El líder priista incluso comparó su planteamiento con el caso del partido español Batasuna, vinculado a ETA, lo que ha sido visto como un intento de internacionalizar el conflicto político mexicano. Analistas advierten que este tipo de discursos podrían tensar innecesariamente la relación bilateral y desinformar a la opinión pública.

    Mientras tanto, Morena no ha emitido una respuesta oficial, aunque figuras del partido han señalado previamente que estas acusaciones forman parte de una estrategia de desgaste político de cara a futuros procesos electorales. En contraste, el PRI enfrenta cuestionamientos internos y una caída sostenida en su respaldo ciudadano.

  • Héctor Yunes abandona el PRI tras 45 años; exhibe el desastre de Alito Moreno

    El ahora expriista acusó que el partido quedó “secuestrado” y reducido a una fuerza sin rumbo bajo la dirigencia de Alejandro Moreno.

    Luego de más de cuatro décadas de militancia, Héctor Yunes Landa renunció al PRI y mandó una crítica directa contra su dirigente, Alejandro Moreno, a quien responsabilizó de haber fracturado y hundido al partido hasta dejarlo como una minoría sin futuro político.

    A través de un video difundido en redes sociales, el exsenador y actual diputado local aseguró que su salida fue irrevocable, al considerar que el PRI está “secuestrado” por una dirigencia que lo llevó a la irrelevancia. En otras palabras, el tricolor pasó de ser maquinaria electoral a cascarón político, cortesía de “Alito”.

    Yunes, quien aspiró a la gubernatura de Veracruz en 2016 y proyectaba competir nuevamente en 2030, explicó que decidió hacer pública su renuncia un día después de presentarla para no opacar un homenaje al exgobernador Fidel Herrera. Aun así, el mensaje fue claro: el PRI ya no es opción ni para sus propios cuadros históricos.

    El político veracruzano sostuvo que el partido que alguna vez fue “el mejor de México” hoy navega sin proyecto ni liderazgo, y advirtió que la conducción actual lo encamina a la extinción. Una afirmación que, viendo los resultados electorales recientes, no suena exagerada, sino bastante precisa.

    Durante su trayectoria, Yunes ocupó diversos cargos en la administración pública, pero su salida evidenció el desmoronamiento interno del PRI, donde las renuncias y fracturas se han vuelto rutina bajo el mando de Moreno.

    Así, mientras “Alito” insiste en mantenerse al frente, las desbandadas continúan y el partido se hunde cada vez más. Porque si algo quedó claro, es que el mayor opositor del PRI terminó siendo su propio dirigente.

  • “Alito” pide al INE quitarle el registro a Morena; no quiere que participen en elecciones

    El líder del PRI exige sanciones al partido guinda, pero ignora convenientemente los escándalos que arrastra su propia dirigencia.

    El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, volvió a encender los reflectores con una exigencia que raya en lo irónico: pidió al Instituto Nacional Electoral (INE) retirar el registro a Morena por supuestos vínculos con el crimen organizado. Sí, el mismo PRI de siempre señalando con el dedo, como si no tuviera cola que le pisen.

    En conferencia de prensa, el priista aseguró que Morena “no merece participar en las elecciones” porque, según él, cuenta con el respaldo de la delincuencia. Sin presentar pruebas contundentes, Moreno insistió en que existe un patrón que justificaría incluso la desaparición del partido guinda del escenario político.

    El también conocido como “Alito” afirmó que su partido cuenta con los elementos legales para sustentar la denuncia, repitiendo el discurso de una supuesta intervención criminal en procesos electorales. Una narrativa reciclada que el PRI ha usado sin éxito, mientras evade explicar su propio desgaste ante la ciudadanía.

    El líder tricolor aprovechó además un proceso judicial en Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa y otros políticos para reforzar su acusación. Según dijo, esto “confirma” los señalamientos que el PRI ha hecho en los últimos años. Aunque, curiosamente, evita hablar de los múltiples señalamientos y escándalos que pesan sobre su propio partido.

    Moreno adelantó que continuará llevando estas denuncias al extranjero, en un intento por posicionar su versión fuera del país. Una estrategia que suena más a desesperación política que a búsqueda de justicia, especialmente viniendo de un dirigente cuya credibilidad ha sido ampliamente cuestionada.

    Porque sí, Alito exige limpieza democrática mientras encabeza un partido marcado por décadas de corrupción, abusos y pactos oscuros. La doble moral no solo es evidente, resulta hasta cómica. El PRI queriendo dar lecciones de ética es, simplemente, el chiste que se cuenta solo.

  • Alito recurre a viejas figuras del PRI en intento por revivir al partido

    Alito recurre a viejas figuras del PRI en intento por revivir al partido

    Alejandro Moreno apuesta por viejas caras del tricolor para “construir el futuro”, en una reunión que parece más un reencuentro del pasado que una propuesta renovadora.

    El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, reunió a 15 exgobernadores priistas con la promesa de “construir una propuesta seria, fuerte y con rumbo”. Sin embargo, lo que presumió como estrategia política luce más como un intento por reciclar figuras del pasado, muchas de ellas ligadas a los años más cuestionados del tricolor.

    Acompañado por Carolina Viggiano, Rubén Moreira y Manuel Añorve, Moreno encabezó el encuentro en la sede nacional del PRI, donde se habló del “futuro de México”. Aunque el discurso apuntó a temas como seguridad, finanzas y crecimiento, la escena dejó una impresión clara: el PRI sigue mirando hacia atrás.

    Entre los asistentes destacaron nombres como Roberto Madrazo, Andrés Granier, César Camacho y Rubén Figueroa, personajes que evocan etapas polémicas del partido. Lejos de proyectar renovación, la reunión pareció una reunión de viejos cuadros, vejestorios políticos y reliquias del priismo, que hoy intentan venderse como solución.

    “Cuando ya gobernaste, entiendes que los errores se pagan caro”, dijo Moreno. Pero la frase resulta irónica cuando quienes lo rodeaban son precisamente los protagonistas de esos errores históricos que marcaron la desconfianza ciudadana hacia el PRI.

    El mensaje de “puertas abiertas” lanzado por Alito refuerza la idea de que el partido apuesta por sus viejas estructuras en lugar de nuevas generaciones, en un contexto donde su credibilidad sigue en caída. Más que reconstrucción, el encuentro evidenció la falta de autocrítica y de un proyecto verdaderamente renovador.

  • Entre invitaciones y discursos vacíos, Alito Moreno acelera la caída del PRI

    Entre invitaciones y discursos vacíos, Alito Moreno acelera la caída del PRI

    Entre llamados mediante redes sociales y ataques a Morena, Alejandro “Alito”  Moreno Cárdenas insiste en construir un discurso de resistencia que exhibe la crisis interna de su propio partido, cada vez más debilitado, dividido y sin rumbo claro.

    Las recientes invitaciones de Alejandro Moreno a sumarse a sus “defensores de México” suenan más a un acto desesperado que a una estrategia política seria. En medio de un PRI que pierde credibilidad, el dirigente optó por discursos que poco tienen que ver con la realidad que enfrenta su partido.

    Mientras emite críticas constantes contra Morena, Alito evita mirar hacia dentro. El PRI no se está desmoronando por factores externos, sino por años de decisiones erráticas, liderazgos cuestionados y una dirigencia que parece más preocupada por sobrevivir que por reconstruir. 

    El llamado a “defender México” resulta particularmente contradictorio viniendo de un partido que arrastra señalamientos históricos de corrupción y abuso de poder, que gasta miles de pesos diarios en imágenes, videos  y promoción para redes sociales redes sociales. 

    Moreno insiste en una estrategia ya no le funciona. En lugar de fortalecer al PRI, lo aísla más. Cada declaración altisonante parece alejar a potenciales aliados y profundizar la crisis interna. El partido no necesita gritos, necesita autocrítica, algo que simplemente no aparece.

    A esto se suma la incongruencia política. Hace no mucho, el propio dirigente buscaba alianzas con fuerzas que hoy descalifica. No solo debilita su palabra, también deja claro que no hay una línea firme, sino improvisación constante.

    El resultado es un PRI cada vez más reducido, atrapado entre su pasado y un presente que no logra reconstruir. Bajo el mando de Moreno Cárdenas, el partido ha perdido relevancia y presencia, mientras su dirigencia insiste en narrativas que ya no conectan ni convencen. En sus críticas, omite lo que su partido durante sus gestiones no hicieron.

    Lejos de encabezar una renovación, Alejandro “Alito” Moreno parece estar firmando el acta final de un partido que alguna vez dominó la política mexicana. Sus llamados “Defensores de México” terminan siendo el reflejo de un PRI que ya no puede ni defenderse a sí mismo.

  • Entre alianzas fallidas e insultos: Alito Moreno se contradice mientras hunde al PRI

    Entre alianzas fallidas e insultos: Alito Moreno se contradice mientras hunde al PRI

    El dirigente priísta, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, arremetió contra Movimiento Ciudadano luego de su voto al Plan B, pese a que semanas antes buscaba una alianza, exhibiendo incongruencia y la crisis interna del PRI. 

    La reciente declaración de Alejandro Moreno, a través de su cuenta de X, en la que califica a los integrantes de Movimiento Ciudadano como “Arrastrados”, no sólo eleva el tono de la confrontación política, sino que expone una contradicción difícil de sostener. Hace apenas unas semanas, el propio dirigente priísta pedía a rastras la posibilidad de una alianza con ese mismo partido.

    El señalamiento surge de que legisladores de Movimiento Ciudadano respaldaran el llamado Plan B, una decisión que tensó la relación entre fuerzas opositoras y que fue interpretada por el PRI como un “coqueteo” al oficialismo. Sin embargo, el cambio de estrategia de Alito resulta drástico, de buscar una alianza a emitir insultos en cuestión de días. 

    Pero, ¿qué cambió? ¿La postura de MC o la conveniencia del discurso priísta? La falta de criterio y de coherencia  que revela un intento de “estrategia” donde los principios parecen estar debilitados así como la credibilidad de un partido que ya enfrenta un desgaste total. 

    Su ataque pierde fuerza cuando proviene de quien buscaba “sumar”, lejos de proyectar firmeza, el Alito exhibe desesperación e improvisación así como oportunismo, elementos que han marcado el declive del PRI en los últimos años.

    Asimismo, la realidad del partido es indiscutible, entre derrotas electorales, fracturas internas y una desconexión con el pueblo. Su insulto sustituye a la propuesta y se convierte en un intento de reconstrucción política. 

    La narrativa agresiva del PRI refleja un atrapamiento en sus propias contradicciones, en lugar de construir alternativas, se mantiene solamente en un discurso que luce desgastado y poco efectivo ante una ciudadanía cada vez más crítica. 

    Finalmente, mientras Alito Moreno cambia de posición según sus conveniencias, el PRI continúa su deterioro. Y en esa línea de contradicciones, más que enfrentar a sus adversarios, acelera su propia sepultura política.