Etiqueta: Alito Moreno

  • De la hegemonía a la agonía: 97 años del PRI, un partido a punto de desaparecer

    De la hegemonía a la agonía: 97 años del PRI, un partido a punto de desaparecer

    El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que recientemente alcanzó los 97 años de existencia, atraviesa el periodo más crítico de su historia.

    Lo que alguna vez fue definido por Mario Vargas Llosa como “la dictadura perfecta” —un sistema de partido casi único que gobernó México por siete décadas ininterrumpidas— se ha transformado en una fuerza política que lucha por su supervivencia, asediada por escándalos de corrupción sistémica y una fuga masiva de cuadros hacia otras fuerzas políticas.

    La represión de 1968 y el “Halconazo”

    El momento de mayor ruptura ética entre el PRI y la sociedad civil ocurrió el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco. Bajo el mandato de Gustavo Díaz Ordaz, el Estado utilizó al ejército y a grupos paramilitares para masacrar a estudiantes que exigían libertades democráticas. Este evento no solo fue un crimen de lesa humanidad, sino que destruyó el mito del “gobierno de la Revolución” que trabajaba para el pueblo. La cifra oficial de muertos nunca fue clara, pero las estimaciones de testigos y organismos internacionales hablan de cientos de víctimas.

    Apenas tres años después, el 10 de junio de 1971, durante el sexenio de Luis Echeverría Álvarez, ocurrió la “Matanza del Jueves de Corpus” o El Halconazo. Un grupo paramilitar entrenado por el Estado, “Los Halcones”, atacó una manifestación estudiantil con armas de fuego y varas de bambú frente a la policía que solo observaba. Estos eventos inauguraron la llamada Guerra Sucia, un periodo donde el PRI utilizó la desaparición forzada, la tortura y la ejecución extrajudicial para aniquilar a cualquier disidencia política de izquierda o movimientos guerrilleros.

    La herencia de estos años es un estigma de autoritarismo que el partido jamás pudo sacudirse del todo. La figura de Luis Echeverría permaneció hasta su muerte como el símbolo de la represión sistémica, siendo el primer expresidente en ser procesado (aunque bajo arresto domiciliario) por genocidio.

    El colapso económico: “La docena trágica” y el error de diciembre

    El siglo XX priista también estuvo marcado por una gestión económica que pasó de la estabilidad del “Milagro Mexicano” al desastre absoluto por decisiones populistas y técnicas deficientes.

    Los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo (1970-1982) llevaron al país a una inflación descontrolada y un endeudamiento externo masivo. López Portillo es recordado por su frase “defenderé el peso como un perro”, solo para presenciar una devaluación histórica que pulverizó los ahorros de millones de mexicanos mientras él lloraba en su último informe de gobierno.

    Posteriormente, en 1994, el país vivió el famoso “Error de Diciembre” al inicio del sexenio de Ernesto Zedillo, pero gestado en las políticas de Carlos Salinas de Gortari. La falta de reservas internacionales y el manejo político de las variables económicas provocaron una crisis financiera que se extendió por todo el mundo, conocida como el “Efecto Tequila”. Esto derivó en el rescate bancario a través del Fobaproa, una deuda privada que el PRI convirtió en deuda pública y que los mexicanos siguen pagando hasta el día de hoy, afectando el presupuesto nacional por generaciones.

    El fraude del 88 y el magnicidio de 1994

    El sistema político del PRI se basaba en el control absoluto de las elecciones, pero en 1988 ese control fue desafiado por la corriente democrática de Cuauhtémoc Cárdenas. La famosa “caída del sistema”, operada por Manuel Bartlett (entonces Secretario de Gobernación), es el fraude electoral más documentado y cínico de la historia moderna de México. Cuando los resultados preliminares favorecían a la oposición, el sistema de cómputo se detuvo sospechosamente; al “reiniciarse”, Carlos Salinas de Gortari apareció como ganador, una mancha de ilegitimidad que persiguió a su gobierno desde el primer día.

    El año de 1994 representó el punto de quiebre violento dentro de la propia estructura del partido. El asesinato de su candidato presidencial, Luis Donaldo Colosio, en Lomas Taurinas, sacudió los cimientos del país. La teoría del “asesino solitario” nunca convenció a la población, que vio en el magnicidio una purga interna o una respuesta de los sectores más conservadores del PRI (los llamados “dinosaurios”) ante las promesas de reforma del candidato. Meses después, el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, secretario general del partido, confirmó que el PRI estaba en una guerra intestina sangrienta.

    La quiebra ética: el sexenio de Enrique Peña Nieto

    El regreso del PRI a la presidencia en 2012, tras doce años de gobiernos panistas, fue presentado como el nacimiento de un “Nuevo PRI”. Sin embargo, este periodo se convirtió rápidamente en el catálogo más extenso de corrupción en la historia moderna de México.

    Casos como la Casa Blanca, una lujosa residencia propiedad de la esposa del presidente construida por un contratista favorecido por el gobierno, rompieron la confianza ciudadana de manera irreversible.

    A este escándalo se sumó La Estafa Maestra, un sofisticado mecanismo de desvío de recursos públicos a través de universidades públicas y empresas fantasma que involucró a múltiples dependencias federales. La percepción de impunidad se consolidó con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014, un evento que no solo exhibió la ineficiencia del Estado, sino también la colusión de autoridades locales priistas con el crimen organizado, marcando el inicio del fin para la legitimidad del sexenio.

    El costo político de estos eventos fue devastador. El partido no solo perdió la presidencia en 2018 con su peor votación histórica, sino que quedó marcado como una marca “tóxica” para el electorado.

    Los “gobernadores de la vergüenza” y el saqueo estatal

    Uno de los puntos más bajos del PRI fue la conducta de su nueva generación de gobernadores, a quienes el propio Peña Nieto llegó a llamar el “rostro de la renovación”. Personajes como Javier Duarte (Veracruz), César Duarte (Chihuahua) y Roberto Borge (Quintana Roo) terminaron en prisión o prófugos tras dejar sus estados en la quiebra financiera y sumidos en crisis de violencia.

    En Veracruz, el caso de Javier Duarte fue emblemático: se le acusó de administrar quimioterapias falsas (agua destilada) a niños con cáncer mientras desviaba miles de millones de pesos. Por su parte, César Duarte fue señalado por crear un banco propio con recursos públicos, y Roberto Borge por el remate ilegal de terrenos del patrimonio estatal a familiares y amigos. Estos nombres se volvieron sinónimos del PRI ante la opinión pública nacional.

    El desmantelamiento territorial: de 32 a 2 gubernaturas

    La pérdida de poder territorial es, quizás, el síntoma más claro de la agonía del PRI. Tras las elecciones de 2024, el partido quedó reducido a su mínima expresión histórica, conservando únicamente las gubernaturas de Coahuila y Durango. Este declive es asombroso si se considera que, hasta antes del año 2000, el PRI gobernaba todas las entidades federativas del país sin excepción.

    La debacle se aceleró con la pérdida del Estado de México en 2023, el bastión más importante, poblado y simbólico del priismo. Perder “la joya de la corona” después de casi un siglo de dominio ininterrumpido del Grupo Atlacomulco fue el golpe de gracia. Esta derrota no solo fue electoral, sino financiera, ya que el partido perdió el acceso a la mayor estructura de recursos y burocracia que le permitía operar a nivel nacional.

    Actualmente, el PRI enfrenta una crisis de relevancia en el Congreso y en los estados. Con una militancia que disminuye año tras año y la pérdida de registros locales en varias entidades, el partido ha pasado de ser el “gran elector” a un actor secundario que debe aliarse con su antiguo rival, el PAN, simplemente para no desaparecer.

    Crisis de dirigencia de “Alito” Moreno

    La figura de Alejandro “Alito” Moreno, actual dirigente nacional, representa para muchos críticos el último clavo en el ataúd del partido. Su gestión ha estado plagada de controversias, incluyendo la filtración de audios donde se le escucha hablar de supuestos pagos ilícitos a periodistas y maniobras financieras dudosas. Bajo su mando, el PRI ha perdido más gubernaturas que en cualquier otra dirigencia en la historia.

    Además de Alito, el partido ha sido lastrado por figuras como Carlos Salinas de Gortari, quien sigue siendo el villano favorito de la narrativa política mexicana, y Emilio Lozoya, cuyo proceso judicial por el caso Odebrecht ha mantenido vivos los señalamientos de sobornos para aprobar reformas estructurales. Estas figuras impiden que el PRI pueda presentarse como una opción de “cambio” o “renovación” ante un electorado que los asocia con el pasado más oscuro.

    La reciente reforma a los estatutos para permitir la reelección de la dirigencia actual provocó una fractura interna sin precedentes. Figuras históricas y exdirigentes han abandonado las filas del partido, denunciando un “secuestro” de la institución por parte de una cúpula que prioriza sus intereses personales sobre la viabilidad del proyecto político.

  • El PRI cumple 97 años y “Alito” pide de regalo una alianza con PAN y MC para sobrevivir

    El PRI cumple 97 años y “Alito” pide de regalo una alianza con PAN y MC para sobrevivir

    El dirigente priista Alejandro Moreno pidió mantener una coalición opositora rumbo a 2027, mientras el partido celebra su aniversario con un auditorio a medio llenar y viejos cuadros del priismo.

    En medio de un ambiente marcado por nostalgia política y llamados desesperados a la unidad opositora, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) celebró su 97 aniversario en su sede nacional, donde su dirigente, Alejandro Moreno Cárdenas, pidió al Partido Acción Nacional (PAN) y a Movimiento Ciudadano (MC) mantener una alianza para enfrentar a Morena en las elecciones de 2027.

    Durante el acto, conocido por muchos como otro capítulo del PRI intentando recordar sus años de gloria, “Alito” Moreno lanzó un exhorto para que la oposición se mantenga unida. Incluso incluyó a MC —partido al que ha criticado repetidamente— dentro de la posible coalición, aunque dejó entrever que probablemente no aceptarán acompañar al tricolor.

    Si no hay coalición será porque el PAN y MC no quisieron”, afirmó el dirigente priista, intentando deslindar al PRI de un posible fracaso opositor y advirtiendo que quien no se sume estaría “al servicio de Morena”.

    El evento también sirvió para anunciar que los legisladores priistas votarán en contra de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, iniciativa que busca reducir costos del sistema electoral y modificar la representación política.

    La ceremonia evidenció los tiempos difíciles que atraviesa el viejo partido del régimen. A diferencia de otros aniversarios donde el auditorio Plutarco Elías Calles lucía repleto de gobernadores, secretarios y figuras del poder, esta vez gran parte de los asistentes llegaron en camiones desde municipios cercanos del Estado de México, mientras varias butacas permanecían vacías.

    De hecho, solo uno de los dos gobernadores priistas asistió al evento: Esteban Villegas Villarreal, mandatario de Durango. El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, se ausentó argumentando una gira de trabajo.

    En el acto también se otorgaron reconocimientos a perfiles históricos del partido, entre ellos a José Ángel Gurría, ex secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

  • Alito Moreno se apropia del Tren Interurbano y maquilla legado del PRI en redes sociales

    Alito Moreno se apropia del Tren Interurbano y maquilla legado del PRI en redes sociales

    Alejandro “Alito”Moreno dirigente del PRI publicó en X un mensaje para adjudicarse el Tren Interurbano México-Toluca como un logro de su partido y del sexenio de Enrique Peña Nieto, aunque su publicación omite los retrasos, el desorden y los costos elevados que dejó su partido en el proyecto. 

    Alejandro “Alito” Moreno  afirmó vía red social X que el Tren Interurbano es ejemplo de infraestructura pensada para servir a la gente y trascender gobiernos, pero su declaración choca con la realidad de una obra que durante años estuvo detenida y rodeada de problemas bajo administraciones priistas.

    Alito habló de movilidad y oportunidades, diciendo que la obra genera integración, cercanìa y mayor acceso para millones de personas, reduciendo tiempos de traslados,  aunque evitó mencionar que miles de ciudadanos padecieron retrasos prolongados por una construcción mal organizada y promesas que no se cumplieron en los tiempos anunciados por su propio partido. 

    Asimismo, habló sobre los retos sociales que enfrentó el proyecto por su tamaño y complejidad y que actualmente es una realidad que beneficia a la población, como si se tratara de obstáculos inevitables, cuando muchos de ellos fueron consecuencia de decisiones deficientes, contratos cuestionados y falta de planeación que marcaron el sello del PRI en este proyecto.

    Al atribuir al tren a la “visión” del expresidente Peña Nieto, Moreno intentó convertir una obra inconclusa por años de una historia de éxito político, sin asumir los errores que dejaron al país con infraestructura a medias y recursos comprometidos. 

    La publicación de Moreno expuso la costumbre del PRI de apropiarse obras públicas sin rendir cuentas, usando el discurso de progreso para ocultar un pasado de corrupción y mala administración

    Alito Moreno habló de beneficios sociales, mientras su partido dejó el proyecto envuelto en retrasos, contratos cuestionados y gastos excesivos. Finalmente al hablar de visión y responsabilidad, mencionando que la infraestructura trascendió sexenios, repitió el discurso de un partido que convirtió la infraestructura pública en negocio político. 

    Lejos de informar, su mensaje funcionó como propaganda para encubrir un historial de malos manejos que la ciudadanía aún reciente. 

  • Alito Moreno recicla señalamientos y evita responder cuestionamientos en su contra tras salida de Adán Augusto

    Alito Moreno recicla señalamientos y evita responder cuestionamientos en su contra tras salida de Adán Augusto

    La salida de Adán Augusto López de la coordinación de Morena fue usada por Alejandro “Alito” Moreno para reiterar acusaciones de presuntos vínculos con el crimen organizado, en medio de divisiones internas del oficialismo y señalamientos sobre el oportunismo político del dirigente priista.

    La salida de Adán Augusto López de la coordinación del grupo parlamentario de Morena y de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en el Senado abrió una nueva confrontación política, luego de que el presidente  nacional de PRI, Alejandro “Alito” Moreno, retomara señalamientos sobre presuntos vínculos del ex secretario de Gobernación con el crimen organizado.

    Tras el inicio del segundo periodo ordinario de sesiones en San Lázaro, el senador priista mantuvo que el movimiento interno confirma una división dentro de Morena, así como una falta de coordinación en el gobierno federal. 

    Moreno insistió en que los cambios en la bancada refuerzan lo que, según él, se ha advertido en distintos espacios nacionales e internacionales. Sin embargo, sus declaraciones se mantienen en el terreno del discurso político, sin presentar elementos verificables que respalden sus acusaciones. 

    Esta postura contrasta con los cuestionamientos que él mismo ha enfrentado por evitar investigaciones de fondo sobre su gestión y por el desgaste institucional del partido que encabeza.

    Mientras Morena enfrenta tensiones internas reales tras la salida de Augusto López, la oposición encabezada por Alito Moreno apuesta nuevamente por una narrativa confrontativa, en la que las acusaciones se utilizan como herramienta política, aun cuando la credibilidad continúa siendo un factor en disputa. 

  • Estos cuatro zánganos le costaron 9 millones de pesos a México en 2025

    Estos cuatro zánganos le costaron 9 millones de pesos a México en 2025

    Por Nathael Pérez

    Alito Moreno, Ricardo Anaya, Cuauhtémoc Blanco y Margarita Zavala mostraron una alarmante falta de compromiso durante 2025, con constantes ausencias y mínima o nula actividad legislativa. Calculamos cuánto le costó cada uno al pueblo de México por no cumplir con su deber.

    Durante todo 2025, estos cuatro parásitos percibieron su sueldo más dieta mensual, aunque su labor estuvo más marcada por faltas y una nula propuesta de iniciativas.

    • Alito Moreno: Su salario mensual fue de 131 mil 874.01 pesos y su dieta de 131 mil 700 pesos, sumando 263 mil 574.01 pesos al mes. En 12 meses, esto representa 3 millones 162 mil 888.12 pesos pagados por un año sin presentar iniciativas y con 21 faltas.
    • Ricardo Anaya: Con el mismo salario y dieta que Moreno (263,574.01 pesos/mes), en 12 meses percibió 3 millones 162 mil 888.12 pesos, habiendo presentado solo 1 iniciativa y faltado 10 veces.
    • Cuauhtémoc Blanco: Su sueldo mensual fue de 75 mil pesos y su dieta de 79 mil  pesos, sumando 154 mil pesos al mes. En 12 meses, esto equivale a 1 millón 848 mil pesos, sin presentar ninguna iniciativa y con 14 faltas.
    • Margarita Zavala: Igual que Blanco, recibía 154 mil pesos al mes, lo que da 1 millón 848 mil pesos en el año, con solo 2 iniciativas presentadas y 8 faltas.

    Costo total de estos cuatro buenos para nada en 2025: 9  millones 021 mil 776.24 pesos.

    Estos números reflejan un preocupante desapego a la ética y a la responsabilidad pública, evidenciando que la población pagó millones de pesos por un trabajo prácticamente inexistente.

  • El PRI tambalea, pero Alito Moreno se destapa como candidato para 2030

    El PRI tambalea, pero Alito Moreno se destapa como candidato para 2030

    El dirigente priista apuesta por “perfiles experimentados”, mientras el partido intenta sobrevivir tras derrotas consecutivas.

    Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, confirmó que su partido no apoyará candidaturas ciudadanas en las elecciones presidenciales de 2030. Según Moreno, la estrategia de postular “experimentos” externos fracasó en 2018 y 2024, cuando el PRI sufrió derrotas contundentes pese a contar con votantes fieles.

    En el lanzamiento del nuevo Consejo Político Nacional, Moreno insistió en que el tricolor debe centrarse en perfiles con trayectoria política, capacidad de operación electoral y experiencia en el gobierno, en lugar de “ocurrencias” o figuras mediáticas que prometen ganar por imagen personal. Y sí, como era de esperarse, Alito se destapó como candidato, dejando en el aire la gran pregunta: para 2030, ¿aún existirá el PRI o será solo un recuerdo de sus años dorados?

    El dirigente priista recordó que el partido ya apostó por candidatos externos en dos ocasiones, primero con José Antonio Meade en 2018 y luego en 2024, pero los resultados fueron adversos y dejaron al PRI debilitado frente a Morena, que hoy domina el escenario político nacional. Moreno defendió la experiencia de su partido, pero la crítica es clara: mientras el PRI insiste en “reciclar” líderes, la relevancia del partido se diluye con cada elección.

    En cuanto a la estrategia electoral, Moreno dijo que evaluarán el contexto político y social antes de definir su candidato, y no descartó alianzas con otros partidos para formar un frente opositor. Sin embargo, la verdadera pregunta que genera es si la visión de Alito y el PRI tiene algún sentido cuando Morena sigue consolidando su poder y el PRI parece más enfocado en sobrevivir que en competir.

    Durante la toma de protesta del Consejo Político Nacional, el mensaje interno fue claro: cerrar filas, recuperar militantes y demostrar fuerza en elecciones locales, mientras Moreno intenta marcar un rumbo para 2030. Pero entre anuncios y declaraciones, lo que destaca es que Alito Moreno se lanza a la presidencia, aunque el PRI corre el riesgo de no llegar con él.

  • Marchas falsas, viajes caros y golpes en el Senado: así se hundió la oposición en 2025

    Marchas falsas, viajes caros y golpes en el Senado: así se hundió la oposición en 2025

    Desde marchas cuestionadas y viajes a Washington hasta agresiones en el Senado y rifas de iPhone: la oposición protagonizó los episodios más controvertidos del año, profundizando su crisis interna. 

    El 2025 quedará marcado como un año de alta tensión política, donde la oposición mexicana acumuló episodios polémicos que evidenciaron desorden interno, estrategias mediáticas fallidas y una creciente desconexión con la ciudadanía, en contraste con un gobierno que apostó por la estabilidad y el control institucional.

    Uno de los primeros focos de conflicto fue la marcha del 15N, promovida como una movilización juvenil, pero que rápidamente mostró la presencia de los mismos actores opositores de siempre

    Las advertencias previas del dirigente panista Jorge Romero Herrera, quien afirmó que a la oposición “solo le faltaba recurrir a la violencia para volver al poder”, cobraron fuerza tras los intentos de confrontación y desestabilización en la Ciudad de México. Las y los usuarios en redes sociales señalaron una estrategia artificial para generar ruido político y desacreditar al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

    En paralelo, el PAN intensificó su activismo digital, aunque no sin polémica. 

    El partido gastó millones de pesos en campañas en redes sociales, incluyendo 30 mil pesos en Facebook para promover un viaje a Washington donde denunció una supuesta “represión”. 

    El episodio evidenció una prioridad en la propaganda más que en la agenda social, mientras su dirigente destinaba recursos públicos a posicionar su imagen rumbo a 2027, profundizando las críticas por el uso del erario.

    La crisis opositora alcanzó un punto inédito en agosto, cuando el líder del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, agredió físicamente al senador Gerardo Fernández Noroña en plena Comisión Permanente. 

    El hecho provocó una fractura aún mayor en la oposición, pues PAN y MC evitaron respaldarlo. La presidenta Sheinbaum calificó el acto como una muestra del autoritarismo del viejo régimen, mientras el oficialismo cerró filas.

    Meses antes, Alito ya había generado controversia al viajar a Washington tras anunciarse el inicio de su proceso de desafuero por presunto enriquecimiento ilícito. Aunque lo presentó como una agenda internacional, el viaje fue visto como un intento de evadir responsabilidades y victimizarse con el discurso de “persecución política”.

    Finalmente, el PAN volvió a ser blanco de burlas al anunciar que rifaría iPhone 17 Pro para atraer jóvenes militantes, una medida interpretada como desesperación política y falta de propuestas reales. 

    La estrategia cerró un año donde la oposición pareció más enfocada en el espectáculo que en construir una alternativa sólida.

  • Desafuero en la mira: “Alito” vuelve a temblar mientras avanza nueva investigación en su contra

    Desafuero en la mira: “Alito” vuelve a temblar mientras avanza nueva investigación en su contra

    La nueva solicitud contra el dirigente priista revive señalamientos de corrupción que lo han perseguido por años, pese a sus constantes intentos de victimizarse.

    El expediente de Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas volvió a prender fuego en San Lázaro.

    A pesar de sus discursos de “persecución política”, el líder priista enfrenta ahora una nueva solicitud de desafuero presentada por la Fiscalía Anticorrupción de Campeche, que lo acusa de desviar 83.5 millones de pesos cuando fue gobernador. El proceso podría dar un paso clave antes de que termine el periodo ordinario, y esta vez el priista no tendrá tan fácil esquivar el golpe.

    De acuerdo con Hugo Eric Flores Cervantes, presidente de la Sección Instructora, la petición previa —aquella que “Alito” presumió haber derrotado— simplemente desapareció porque la Fiscalía la retiró, no porque él hubiera probado inocencia alguna. Es decir: no ganó, le hicieron el favor.

    La nueva querella está lejos de ser menor: incluye cuatro carpetas judicializadas, propiedades que de pronto brotaron en su patrimonio como hongos después de la lluvia —11 casas, tres terrenos y una residencia valuada en 130 millones de pesos— y la participación de 17 presuntos cómplices que habrían colaborado en su trama de desvíos. Todo esto mientras él insiste en que vive modestamente y que todo es un “ataque”.

    A diferencia de 2022, el expediente actual ya tiene detenidos y personas bajo criterio de oportunidad, como Domingo José “N” y Pablo “N”, exfuncionarios señalados por desviar millones del presupuesto estatal. Ellos ya comenzaron a hablar. Y cuando los subordinados hablan, los jefes tiemblan.

    La Sección Instructora solo espera más información para decidir si admite la solicitud. Si lo hace, “Alito” tendrá que enfrentar un proceso formal en el pleno.

  • Generación zopilote: una copia de la verdadera Generación Z

    Generación zopilote: una copia de la verdadera Generación Z

    Por Laura Hernández

    El próximo 15 de noviembre se llevará a cabo una marcha convocada a través de distintas redes sociales por quienes se hacen llamar “la generación Z”.

    Este movimiento toma como símbolo la bandera pirata de la serie de anime japonesa One Piece, que se ha convertido en un eje de unión en movimientos de protesta de la Generación Z alrededor del mundo. Sin embargo, si analizamos con detenimiento los perfiles de los convocantes de esta marcha, nos damos cuenta de que algo no cuadra.

    A grandes rasgos, esta serie trata sobre un mundo rodeado casi en su totalidad por agua, donde la única forma de conocer otras islas es aventurándose al mar como piratas en busca de conseguir el “One Piece” para convertirse en el Rey de los Piratas.

    Lo que conocemos tradicionalmente sobre la vida de los piratas es que en sus travesías asaltan otros barcos de manera despiadada para hacerse de riqueza y tesoros a costa de su mala fama. Sin embargo, contrario a esta descripción, la serie One Piece tiene una perspectiva política que la hace interesante:
    Plantea que el mundo está gobernado por un gobierno totalitario que oprime a sus habitantes.

    El personaje principal de esta serie es el capitán Monkey D. Luffy, quien en sus aventuras viajeras conoce innumerables islas, y en cada una de ellas percibe los conflictos y las distintas realidades de sus poblaciones. Se percata de que existen problemas de desigualdad, racismo y tiranía, y debido a su gran empatía siempre se sitúa del lado del oprimido, enfrentándose junto a su tripulación a quienes ejercen el poder en perjuicio de la población y luchando por la justicia. Luffy usa un sombrero de paja como símbolo de humildad.

    Es decir, este grupo de piratas rompe con la imagen negativa que tenemos de ellos y deciden resignificar su relación con el otro. Luchan por la libertad de los pueblos, contra el racismo y por una sociedad solidaria y sin jerarquías, lo cual le otorga a la serie un vínculo con el anarquismo.
    Es una serie que retrata los problemas sociales, en donde Luffy se vuelve un símbolo rebelde y revolucionario, que busca cambiar el ordenamiento del mundo frente a la autoridad totalitaria.

    ¿Acaso los Claudio X. González, los Salinas Pliego, las Alessandras Rojo de la Vega, los Alitos Morenos, Fox, los mareas rosas, los Calderones y toda la escoria prianista comprenderán que el significado de este símbolo que adoptan como bandera es totalmente ajeno y discordante a lo que ellos representan?

    Esto, además de estupidez, evidencia la ausencia de organicidad de la convocatoria en sí y el profundo desconocimiento sobre lo que representa este símbolo del pirata con el sombrero de paja para esta generación, lo que lo hace aún más repugnante.

    Se apropian de símbolos, de causas, de manifestaciones de indignación legítima en momentos coyunturales como el que vivimos hoy con el asesinato de Carlos Manzo, porque ellos en realidad carecen de propuestas y de símbolos propios. Roban no sólo dinero, sino también identidad, porque la suya es de todos conocida y sólo merece el rechazo que no ha podido revertir en las urnas ni en la opinión pública.

    Estos personajes representan el establishment político, la organización social jerárquica, el clasismo, el racismo, la discriminación y la injusticia social, y eso es justamente lo que combate esta generación. Por eso sus discursos no tienen eco ni acompañamiento de los jóvenes, quienes incluso se han deslindado de esta convocatoria a partir de mensajes en redes sociales.

    Con esta bandera, estos grupos del poder político pretenden emular movimientos sociales que retomaron ese símbolo, como en Nepal, Madagascar o Perú, entre otros. Sin embargo, no se puede adoptar un símbolo pretendiendo replicarlo en otro contexto tan diferente como México.

    En nuestro país hay gobernabilidad y la Presidenta Claudia Sheinbaum cuenta con el apoyo mayoritario de la población, superior al 70%. Contrariamente a lo que vocifera la derecha en sus discursos, no vivimos en una dictadura ni tenemos un gobierno totalitario.

    Es por ello que este lenguaje político usado por los convocantes de la mal llamada generación Z, cuyo nombre verdadero debiera ser “Generación Zopilote”, desentona totalmente con las demandas de los jóvenes que sí pertenecen a dicha generación y cuyo movimiento se gesta de manera orgánica desde abajo y no desde la oligarquía.

    La generación Z plantea construir una sociedad más igualitaria y con justicia social. Busca recuperar su lugar en el mundo, un lugar que el sistema les ha arrebatado junto con la mayoría de sus derechos. Son estos jóvenes los que mayormente han resentido y padecen la precariedad social, sin poder acceder a derechos básicos como la vivienda y la seguridad laboral. Por eso no tienen vínculo alguno con quienes promueven esta marcha.

    Es una generación políticamente presente, pero que quizá “no estamos viendo ni leyendo” adecuadamente porque sus canales de comunicación no se sitúan en las redes sociales convencionales.

    Contrario a lo que podríamos pensar, la generación Z no es apolítica, lo cual representa una llama esperanzadora para frenar la irrupción del neofascismo en nuestro país, como ha sucedido en otras naciones de Latinoamérica, como Argentina, donde lamentablemente han sido los jóvenes quienes han colocado a la ultraderecha en el poder.

    No obstante, me surgen algunas preguntas:

    ¿Qué papel jugará esta generación Z en los cambios de paradigmas y de transformación sociopolítica en nuestro país?

    ¿Qué proponen para cambiar la realidad que vivimos y bajo qué principios y estrategias de acción?

    ¿La 4T y Morena están entendiendo la manera de concebir el mundo de esta generación y sus nuevas formas de organización y acción política?

    ¿Tendrá futuro la 4T con las formas en las que está ejerciendo el poder político o sucumbirá ante esta generación que no se siente representada por ningún partido político y que, a diferencia de muchos en Morena, no pretenden acomodarse dentro de las estructuras de poder, sino transformarlo?

    Para quienes han leído mis columnas, se habrán dado cuenta de que, en correlación con mi actividad profesional, escribo sobre temas de salud en general y salud mental. Sin embargo, hoy decidí escribir sobre este tema de coyuntura política porque también tiene que ver con la salud individual y colectiva.

    Si queremos vivir en una sociedad mejor, debemos replantear constantemente nuestras formas de organización y transformarla en beneficio de las mayorías y en pro del bien común. Debemos transformar el pensamiento en función de nuestra realidad objetiva para conquistar derechos y evitar regresiones.

    Como Psiquiatra, puedo decir que es obligado conocer más a profundidad las inquietudes de los jóvenes, sus nuevos códigos y canales de comunicación, sus preocupaciones, carencias y demandas, así como los diversos fenómenos sociales de la realidad que vivimos, puesto que estos factores también moldean el pensamiento y la personalidad y forman parte de la experiencia vivencial como individuos y como colectividad. Desconocer estos aspectos nos impide valorar a las personas en su integridad, lo cual a su vez limita la empatía y la comprensión de sus problemáticas, que impactan directamente en la convivencia social.

    Para mí, conocer más a profundidad los planteamientos y la narrativa que promueve la generación Z me hace tener esperanza en nuestros jóvenes, quienes se rebelan al autoritarismo de los gobiernos de derecha.
    Las generaciones somos más que un nombre (Baby boomers, Generación X, Millennials, Generación Z, etc.). Somos vivencias, experiencias, esperanza y ejes de transformación.

    Debemos estar pendientes de lo que suceda este próximo 15 de noviembre y seguir combatiendo cada día desde nuestra trinchera la narrativa de la derecha carroñera, que está dispuesta a lo que sea por recuperar el poder y sus privilegios a costa del pueblo de México. Frenar a estos delincuentes es tarea de todas y todos, es una lucha transgeneracional.

    Laura Marcela Hernández Aguilera. Médica con especialidad en psiquiatría (UNAM). Activista y militante. Obradorista. Ex delegada estatal de morena Chihuahua. 

  • Alito Moreno le llora a MC; llama a no votar por ellos luego del rechazo ante una posible alianza

    Alito Moreno le llora a MC; llama a no votar por ellos luego del rechazo ante una posible alianza

    El líder del PRI critica a Movimiento Ciudadano por negar alianzas opositoras y asegura que favorecen al oficialismo; promete que “ni un voto” escapará a su radar.

    El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, volvió a tomar el teclado para lanzar un mensaje contundente” contra Jorge Álvarez Máynez, líder de Movimiento Ciudadano (MC), tras su negativa a integrarse a una coalición opositora. Moreno acusó al partido naranja de actuar como “empleado de Morena”, pese a proclamarse independiente.

    “Por más que el cínico de @AlvarezMaynez y Movimiento Ciudadano intenten disfrazarse de oposición, el pueblo de México ya sabe que son empleados de MORENA. Su única misión es dividir, confundir y hacerle el trabajo sucio al poder”, escribió Moreno, con el dramatismo habitual que lo caracteriza. Según él, las decisiones de MC han debilitado la verdadera oposición y beneficiado al oficialismo.

    Las críticas surgen luego de que MC descartara aliarse con el PAN para las elecciones de 2027, aunque dejaron abierta la puerta al diálogo con otras fuerzas políticas, empezando por Morena, lo que encendió las alertas opositoras. Moreno recordó que en 2021, MC no se unió a la coalición opositora, facilitando, según él, que Morena se adueñara de la mayoría en las urnas.

    “A Movimiento Ciudadano no le interesa sumar para ganar. Le interesa dividir para restar. En 2021 fue clarísimo: cuando México necesitaba una oposición unida, decidieron no sumarse. El resultado lo vivimos todos. MORENA adueñándose del país”, escribió Moreno, que parece tener más fe en X que en las urnas.

    Finalmente, Alito Moreno llamó a no votar por MC, prometiendo que su dedo acusador seguirá firme: “Es sobre su actuar, sobre su decisión de servir al oficialismo y no a México. El día que entiendan que la Patria está por encima de su hipocresía, empezaremos a construir otra historia. ¡Ni un voto a Movimiento Ciudadano!”.