La Fiscalía General de la República reveló que el exfiscal César Jáuregui aportó información considerada relevante en la investigación sobre la presunta participación de agentes de la CIA en territorio mexicano.
Las malas noticias siguen acumulándose para la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) confirmara que el exfiscal estatal César Jáuregui Moreno, uno de los funcionarios más cercanos a su administración, ya rindió declaración dentro de la investigación que busca esclarecer la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo realizado en territorio chihuahuense.
Durante una videoconferencia, el vocero de la FGR, Ulises Lara López, informó que Jáuregui compareció como testigo y proporcionó información que la dependencia considera relevante para determinar el alcance de la intervención de personal extranjero en México. El dato no es menor: se trata de uno de los principales operadores del gobierno panista de Maru Campos, cuya gestión ha quedado bajo los reflectores por este delicado caso relacionado con la soberanía nacional.
De acuerdo con la Fiscalía, las declaraciones del exfuncionario forman parte de una amplia investigación federal que ya acumula más de 120 diligencias ministeriales y cerca de 60 entrevistas. Además, la dependencia ha recibido documentación enviada por la Fiscalía de Chihuahua relacionada con las actividades que presuntamente realizaron agentes estadounidenses antes del operativo que hoy se encuentra bajo escrutinio.

La comparecencia de Jáuregui cobra especial relevancia porque fue precisamente durante su gestión al frente de la Fiscalía estatal cuando ocurrieron los hechos investigados. Tras declarar durante más de dos horas y media en Ciudad Juárez, el propio exfiscal aseguró que aportó elementos que podrían ayudar a esclarecer lo sucedido y permitir el avance de las indagatorias federales.
Mientras la FGR sigue reuniendo pruebas, en Chihuahua crece la presión política sobre el círculo cercano de Maru Campos. Lo que comenzó como una denuncia sobre la posible presencia de agentes extranjeros en operaciones dentro del país se ha convertido en un expediente cada vez más amplio que podría exhibir responsabilidades administrativas y políticas de funcionarios que formaron parte de la estructura de seguridad estatal.
Por ahora, la investigación continúa abierta y sin conclusiones definitivas. Sin embargo, el hecho de que uno de los hombres más cercanos al gobierno panista ya haya comparecido y entregado información relevante a la FGR representa un nuevo capítulo incómodo para una administración que enfrenta cada vez más cuestionamientos. En política, cuando los excolaboradores empiezan a desfilar por las oficinas de la Fiscalía, difícilmente son tiempos de tranquilidad en Palacio de Gobierno.










