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  • ¿A qué le tiran cuando odian?

    ¿A qué le tiran cuando odian?

    «Chairos, apóstoles macuspanos. ¡Prófugos del ácido fólico!»

    Con este estrambótico y mezquinamente ofensivo pregón inicia sus disertaciones uno de tantos creadores de contenido pejefóbicos en la red TikTok, todas ellas rebosantes de más insultos y jocosas pifias expresivas que demuestran dos cosas: que debido a su vida cómoda jamás se había interesado en política, y que su argumento principal es un burdo y primitivo odio hacia fantasmagorías que su círculo cercano le ha ido creando para enardecerlo contra todo lo referente al movimiento encabezado por AMLO. Y desde el punto de vista lingüístico, cabe destacar el interesante uso que le dan al nombre del pueblo de donde es originario AMLO, ya que Macuspana es un sustantivo por ser el nombre de un lugar. Sin embargo, en un alarde de ingenio involuntario, convierte a la palabra en un adjetivo que para él tiene connotación negativa.

    De estas y otras subcriaturas se plagaron las redes sociales desde el periodo electoral. Esto no necesariamente responde a un genuino movimiento social masivo anti 4T que orgánicamente se manifieste en redes sociales, sino que, como ya ha sido comprobado en estudios realizados por grupos de investigación como Tlatelolco Lab o Infodemia. El posicionamiento de contenido en contra del gobierno se debe a una estrategia premeditada que consiste en promover y dar prioridad a todo aquello que pueda allanar el camino de la derecha de regreso al poder. Evidentemente no funcionó y así lo decretó el electorado en las urnas. Sin embargo, la inercia continúa, aunque con algunos matices que la diferencian del periodo electoral.

    Durante cinco años se construyó la narrativa, repetida por lo alto y por lo bajo, de que los programas sociales eran un instrumento de control de masas y garante de resultados electorales favorables al gobierno. Surgió incluso una categoría social que resultó ser simplemente una suerte de criatura mitológica que utilizaron como receptor de todo el racismo y clasismo que entraña su ideología: los “ninis del bienestar”. Según la narrativa de la derecha, y sobre todo de quienes realmente no tienen una ideología concreta, pero aspiran a parecer más ricos o más inteligentes insultando a la izquierda en redes sociales, existe un sector de la población en edad laboral, pero no integrado al aparato productivo, que, según ellos, percibe una subvención del gobierno con el fin de ser no solo un electorado cautivo, sino una especie de ejército capaz de operar elecciones en favor de los intereses de AMLO y el resto del movimiento.

    Sin embargo, y esto lo he tenido que explicar verbalmente a muchas personas que aún creen en esas criaturas mitológicas, que nadie que no sea adulto mayor, estudiante del sistema público, aprendiz en una empresa o madre soltera, empresario de pequeña escala que incentiva su negocio con las tandas del bienestar o los créditos a la palabra, ni cualquier otro beneficiario de los múltiples programas sociales; percibe sostenidamente un incentivo solo por existir. Les he dicho incluso, que, si me traen a una sola persona que realmente cobre una pensión o beca sin estudiar ni trabajar, sin tener una discapacidad y sin ser adulto mayor, renuncio para siempre al periodismo. Sin embargo, heme aquí en friega loca haciendo por la vida.

    Todo podría quedarse en las mentiras e insultos, pero pueden ir más lejos, pues los trolls de siempre y muchos nuevos que ahora proliferan en la red TikTok, muestran abiertamente sus deseos de que el país colapse y de que en general nos vaya mal para que así por fin se demuestre que ellos tenían razón, y que así sea mucho más fácil que el pueblo se desengañe y vuelva a votar por la derecha, a la que jamás llamarían derecha, por cierto. Este salto lógico, ostentado por personas que se ostentan como nuestros superiores intelectruales, así como por otros a quienes el conocimiento les produce sarna; es la principal motivación para empeñarse en que el peso se deprecie ante el dólar, que los videos de escaramuzas, balaceras e incluso incursiones con tanques en ciudades sean videos grabados en México, que el empleo caiga, que los paisanos dejen de mandar remesas o que incluso, por increíble que parezca, que la delegación mexicana en las olimpiadas de París 2024 pierda en todas las competiciones y no obtenga medalla alguna.

    Últimamente he escuchado con curiosidad y no pocos reparos al comuinicador hidrocálido José Luis Morales. Como muchos de los opositores a la 4T, se expresa desde la violencia verbal, el clasismo, el racismo y las acusaciones de corrupción como si estas tuvieran que ser por fuerza una característica inherente a la izquierda. De hecho, resulta interesante dilucidar cómo hay una serie de capas en este discurso, cuyo núcleo es el mero odio por la otredad, pero que queda invisible. Personas como Morales jamás verbalizarían su descontento con que estén en el poder quienes hacen a la población morena, humilde, sin estudios y con un acento del español no estandarizado, sentirse representada. Por encima de ese discurso se encuentran permanentes acusaciones de ineptitud, colusión con el narco, corrupción, indolencia ante los reclamos de víctimas, inoperancia ante desastres naturales y accidentes, así como falta de respeto a garantías individuales y derechos humanos. Cubren su odio irrefrenable con lo que parecen reclamos legítimos, pero que pocas veces están fundados. Y por cierto, recientemente Morales publicó un video en el que clamaba a los cuatro vientos que eran las peores olimpiadas de la historia para la delegación mexicana. Una contertulia de su programa le aclaró que no era así, que hubo ediciones de una sola medalla, pero él no hacía caso y cargaba contra Ana Guevara llamándola “pinche corrupta”.

    Me desconcierta la espiral de misantropía embarrada de nacionalismo e indignación en la que los opositores se metieron durante el periodo electoral y de la cual no han salido. En este sentido, creo que son más odiadores que opositores y sus motivos reales solo son verbalizados por algunos pocos que son tachados de radicales o cínicos. Otro tiktoker, cuyos videos desafortunadamente me aparecen con frecuencia en mis primeras incursiones dentro de esta red, se descuelga con peroratas como: «Chairos, estúpidos, imbéciles y traidores a la patria. Y si me quieren increpar en la calle, van a ver que puedo sostener lo que digo y que no va a ser fácil callarme, porque conmigo saldrían muy lastimados. Malditos ‘sápatras’ (sic)». Graba desde una oficina en el piso alto de un edificio y vestido con camisa formal, mostrando una taza del Tec de Monterrey. Su falta de argumentos y sus imprecisiones gramaticales nos hablan de una persona que ostenta “preparación” de forma sistemática, pero que no tiene apego alguno a las artes o la literatura, como dicta el neoliberalismo. Incluso deja entrever que practica alguna disciplina de combate o arte marcial y tiene ganas de lastimar físicamente a algún “chairo”, porque, en su cosmogonía, simplemente es lo correcto.

    Hay sin duda mucho por avanzar y mucho por eludir las agresiones de todo tipo que provienen de esa caterva enardecida de ciudadanos con un entendimiento sumamente corto de lo que realmente implica una transformación de la vida pública. El hecho innegable es que, aunque seguirán añorando el poder, al menos en lo inmediato se les vienen tiempos poco halagüeños. Sin embargo, la derecha nunca duerme. Todos los que integramos este movimiento debemos seguir firmes y haciendo las cosas cada vez mejor, cada quien desde su trinchera. El imperio y sus esbirros siempre encuentran la manera de regresar. Y aquí seguiremos nosotros, el pueblo politizado, con todo lo necesario para impedirlo. 

  • Detención del Mayo y la violación a la soberanía nacional

    Detención del Mayo y la violación a la soberanía nacional

    Desde hace cerca de 18 años, uno de los temas más trascendentes de nuestro país ha sido el narcotráfico. Desde el fraude electoral de 2006, la llegada de Felipe Calderón al poder y la declaración de guerra contra los cárteles de la droga, este asunto ha permeado todos los aspectos de la vida cotidiana. 

    En casi todo el país se habla de la violencia en las mesas familiares, se escucha en la radio, se menciona en canciones, se muestra en la televisión ya sea en programas o series, se refleja en posters y hasta en el cine. Desde hace 18 años, el narcotráfico se ha implantado en la cultura de nuestro país, con opiniones divididas, pero siempre presente en la conversación pública.

    Joaquín “El Chapo” Guzmán se ha convertido para algunas personas en un tipo de ídolo. Este personaje ha inspirado corridos y hasta series de televisión, e incluso su nombre fue registrado para cobrar regalías. 

    No es sorprendente que este tema sea central en las familias mexicanas, ya que, desde 2006, todo el país ha sido víctima de la guerra contra el narcotráfico y la corrupción que prevaleció durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. De hecho, es curioso que figuras como El Chapo Guzmán y El Mayo Zambada tengan mejor aprobación que los últimos dos expresidentes.

    El pasado 25 de julio, el líder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, fue detenido por autoridades estadounidenses, supuestamente tras haberse entregado voluntariamente en El Paso, Texas. Con él estaba también Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo Guzmán. 

    A poco más de dos semanas de este suceso, siguen saliendo a la luz detalles sobre la detención, ya que no está claro cómo ocurrió. Algunas fuentes sugieren que la detención ya había sido pactada. El Gobierno de México asegura que no participó en la negociación ni en la detención, y entre versiones contradictorias, aún no se aclara el proceso. Sin embargo, hace unos días, el líder del Cártel de Sinaloa difundió una carta a través de su abogado, en la cual asegura que fue engañado y sacado de suelo mexicano por autoridades estadounidenses, lo cual es sumamente grave.

    En el documento, Ismael Zambada afirma que asistió a una reunión convocada por Joaquín Guzmán López para resolver un conflicto político entre el actual gobernador de Sinaloa, Rocha Moya, y Héctor Cuén, quien fue asesinado el día de la detención. Según Zambada, al llegar al lugar, saludó al exalcalde de Culiacán, Héctor Cuén, y luego fue agredido por un grupo de personas que lo sometió, encapuchó y llevó a un aeropuerto, desde donde voló aproximadamente tres horas hasta Texas.

    Hay dos puntos importantes a resaltar en este relato. Primero, a pesar de la intención de involucrar al actual gobernador de Sinaloa, Rocha Moya, no hay evidencia de que él participara en la reunión, ni siquiera de que esta reunión existiera. Segundo, la acción de las autoridades estadounidenses en México, sin la debida autorización o conocimiento del gobierno mexicano, constituye una violación a la soberanía nacional y debe ser condenada.

    Los recientes acontecimientos reflejan una vez más la complejidad y el alcance del narcotráfico en México. La intervención de autoridades extranjeras sin coordinación con el gobierno local plantea serias preguntas sobre la soberanía y la eficacia de nuestras instituciones. A medida que surgen más detalles, es crucial que el gobierno mexicano y la sociedad en general exijan transparencia y rendición de cuentas para garantizar que la lucha contra el narcotráfico no sea solo una guerra de palabras, sino una estrategia efectiva y respetuosa de nuestras leyes y derechos.

  • El enemigo de la oposición, la oposición misma

    El enemigo de la oposición, la oposición misma

    La desesperación de la oposición se agudiza. Hoy que la agenda legislativa está centrada en la iniciativa de reforma al Poder Judicial, Gobierno Federal gestiona transición entre dependencias, y la mayoría de ciudadanos quiere escuchar lo que les beneficiará directamente, ellos, los políticos de siempre siguen peleando algún resquicio legal para sacar más “agua para su molino”.

    Todo listo, una vez más, para una “genuina movilización social” en donde personajes polémicos buscan apelar al espíritu ciudadano y abarrotar la acera frente a las instalaciones del INE para “defender la democracia”. 

    Ahora, dicen ellos, protestan por la inconstitucionalidad de una sobrerrepresentación legislativa desde el septiembre próximo de Morena y sus aliados.

    ¿Quién convoca? Inicialmente lo hicieron la senadora y ex candidata presidencial Xóchitl Gálvez Ruiz, el Frente Cívico Nacional, Sociedad Civil México y cualquier otra organización con nombre rimbombante que, desde luego, reciba impulso en redes sociales de parte del empresario Claudio X. González. 

    Más que señalar el doble discurso, porque ya se ha hecho de sobra y no hay máscara divina que les sirva a personajes tan quemados, da para pensar si realmente un ejercicio similar a los que se utilizaron para “defender al INE” o para respaldar la coalición Fuerza y Corazón Por México les resultará favorable, tiene algún sentido o en qué proporción importa al ciudadano.

    Pero veamos, las primeras dos marchas, una en 2022 contra la iniciativa de reforma electoral y luego en 2023 para presionar a que la SCJN la declarara inconstitucional, no pasaron de grandes concentraciones en la Plaza de la Constitución y de ocasionar desinformación entorno a la desaparición de un arbitro electoral. 

    Tal parece que desde ahí, ellos ya estaban en campaña política, aglutinando esfuerzos para la carrera presidencial. El mismo expresidente Felipe Calderón Hinojosa reconoció, bien mimado desde Madrid, que esa secuencia narrativa “trataba de transformar la llamada marea rosa en una militancia partidista y en una ciudadanía activa en política. Eso se debió haber traducido en que las más de 20 mil candidaturas que estaban en juego pudieran ser encabezadas por un líder capaz de movilizarlos a todos, pero eso desgraciadamente no ocurrió”.

    La gente no creyó en el liderazgo que ponderaron en la última marcha, realizada el mismo día del tercer y último debate presidencial, pues, aunque no es el único parámetro que se debe considerar dentro del capital político, la estrategia no se tradujo en votos. 

    Ahora, buscan presionar al INE y Tribunal Electoral para que consideren las denuncias por supuesta sobrerrepresentación que tendría Morena, considerando la sumatoria de curules junto a sus aliados PVEM y PT, sin embargo, la ley electoral establece que se asignan por partido. 

    Seamos claros, lo que les duele es el bolsillo, pues según las proyecciones de la distribución de curules para la integración de la LXVI Legislatura en la Cámara de Diputados, en total tendrían PAN, PRI, PRD  126 legisladores, ya contando los principios mayoría relativa y representación proporcional.

    Además del temor que les generan las reformas constitucionales que planea realizar la mayoría calificada el Movimiento de la Transformación, con 373 diputados, están desesperados por rescatar espacios a su favor. No importa con qué fin, la cosa es tener poder o un salario oneroso.

    Difícil que la gente tome en serio a figuras con proyectos tan individualistas, como Marko Cortés, Alejandro Moreno o el mismo Claudio X, y compre el discurso, una vez más, de que su marcha es por “la democracia”.  

  • La casa de las víctimas famosas

    La casa de las víctimas famosas

    El reality show La Casa de los Famosos producido por Rosa María Nogerón para Vix, la plataforma de Televisa, está dejando muy en claro que actualmente las audiencias conocen las palabras bullying, acoso, violencia de género, homofobia, transfobia, salud mental… pero parece que no hay reflexión alguna al momento de usarlas.

    Y es que estas palabras se han vuelto más que denuncias públicas, herramientas “estratégicas” para jugar el papel de víctima y ofrecer las actuaciones más dramáticas que conquisten a las audiencias. Quien haga mejor el papel de víctima ganará la simpatía del público y con ello se llevará un premio millonario a casa.

    Es una conducta cada vez más común entre la población que ya está en contacto con los términos, pero que los utiliza sin rigor, sin conciencia en materia de derechos humanos.

    A ver seamos claros, la homofobia existe, la violencia de género existe, el bullying existe, el acoso existe, lamentablemente, y son temas demasiado serios, por lo tanto usar esos conceptos irresponsablemente con el único propósito de crear una narrativa telenovelesca en el que a la buena o al bueno del culebrón siempre le va mal con tal de recibir el apoyo del público, no solo es peligroso, es la forma más miserable de llegar a la fama.

    Me sorprende francamente que con la relevancia que ha logrado la emisión de La Casa de los Famosos, ninguna de las autoridades en materia de Derechos Humanos que tenemos en México, ni ninguna de las lucrativas asociaciones civiles que supuestamente luchan por la inclusión, la no violencia, etcétera, se hayan pronunciado enérgicamente al respecto.

    A la producción de La Casa de los Famosos bien le vendría recibir un curso de sensibilización o varios… en materia de Derechos Humanos. Es el programa de tv más visto de México, su repercusión e influencia son cosa seria y nadie está haciendo nada.

    Obviamente no propongo censura, pero alguna medida que no afecte el rating se podría aplicar para generar un mejor contenido, no que eduque, que entretenga pero sin violar los principios que nos permitan transformar México en una nación mejor.

  • Las mañaneras desPejeadas

    Las mañaneras desPejeadas

    Desde los días iniciales del primer gobierno federal de la 4T, las evidencias apuntaban para allá. Y a medio sexenio, la cosa fue ya palmaria para quienes tuvieron ojos para ver y oídos para escuchar: quedó sobradamente claro, y todos, incluidos los adversarios declarados de Andrés Manuel López Obrador y hasta sus más enconados malquerientes, por no hablar de la mayoría de la gente que lo apoya, todos entendimos las mañaneras como parte sustantiva de la renovada vida pública de nuestro país. Desde diciembre de 2018, ni tiros ni troyanos han podido obviarlas.

    A medio camino, en diciembre de 2021, decía yo que las mañaneras se habían convertido en nuestra ágora, en el sitio y la ocasión en la que se ventilan los asuntos públicos de interés nacional. De lunes a viernes nos hemos encontrado al primer mandatario a tiro de piedra, atendiendo personalmente, cara a cara, a la prensa, sin que antes se hayan acordado las preguntas, sin mayor aparato de producción diseñado para apantallar con magnas escenografías y artilugios estrambóticos. Hoy las mañaneras son parte de nuestra vida cotidiana, pero hace apenas seis años ni los medios de comunicación ni la burocracia ni la ciudadanía en este país estábamos habituados a un ejercicio de esta naturaleza. En buena medida porque nuestra relación con los presidentes era igual a la que se tienen que ajustar los espectadores con actores, comediantes y demás celebridades. En la Presidencia de la República no despachaban seres humanos, sino histriones, intérpretes de spots, figurantes de eventos en los que cada detalle se pensaba para hacerlos lucir fuertes, inteligentes, buenos, justos, superdotados, infalibles…; personajes que no eran personas de carne y hueso, sino productos de una producción. Las contadas veces que se decidían a salir a la palestra todo tenía que estar bajo control, desarrollarse siguiendo un guion, incluso la mayoría de las veces ensayado. Era absolutamente impensable que cualquier participante tratara de hacer algo fuera de lo programado, ya no digamos que intentara poner en aprietos al presidente, discutir con él, increparlo… Así era hasta hace poco… Por eso, el desconcierto no fue menor cuando, de buenas a primeras, tenemos diariamente en la mañana a un señor que, sin más, llega y dice buenos días y se pone a disposición de los periodistas que se animaron ese día a madrugar… Por supuesto, el hombre es como cualquier otra persona, normal quiero decir, así que a veces llega de buenas y a veces no tanto o incluso de malas, y eso resulta evidente, se le nota, igual que algunas veces se puede apreciar —no hay actuación— que amaneció indispuesto o ronco o de plano enfermo… Entre quienes detestan a AMLO abundan los que lo llaman a él “tlatoani” y a las conferencias “su púlpito”, pero lo que hemos presenciado es justo lo contrario: la desacralización del presidente. Las mañaneras son todos los días, no son eventuales, son cotidianas, no pueden ser especialmente cuidadas, al menos no en lo que respecta a la presencia del presidente López Obrador; no es extraño que de vez en cuando salga a cuadro con la corbata mal ajustada, por ejemplo. Antes era imposible que el primer mandatario en turno, entonces sí el tlatoani, apareciera en la televisión con mácula alguna, simple y sencillamente porque lo que veíamos era, repito, una producción, una realidad montada, el trabajo de un montón de gente que implicaba horas y horas y al que se le invertían un demonial de recursos. Así que el doblez del pantalón o lo bien o mal boleado de los zapatos no ocurrían y no eran tema. No olvidemos que todo lo que aquellos personajes salían a declarar había sido escrito antes, siempre por otra persona y no pocas veces por una tropilla de estresados funcionarios. Unos mejor que otros, pero todos, desde hace varias administraciones solían usar teleprompter. En cambio, la espontaneidad a AMLO le abonó más credibilidad. Por lo demás, si antes de diciembre de 2018 no era extraño que el Peje impusiera la agenda nacional, es decir, desde la oposición y con todos los medios de comunicación en su contra, desde la Presidencia, prácticamente no la ha soltado nunca. Además, durante toda la semana, desde muy temprano, establece los tiempos y jerarquiza los temas de interés público. Esta situación no sólo se debe a la destreza política y comunicacional de AMLO, interviene también una oposición vacua y contestataria…, perdón, sólo contestataria, que se limita a contestar, a replicar, pues. El acontecer del día comienza con las novedades que se difunden desde las mañaneras, así que desde hace tres años los periódicos casi se volvieron inútiles. 

    Grandes beneficios han traído las mañaneras, en principio, la vuelta al terreno de los asuntos de interés público de la cosa pública. No es un juego de palabras: venimos de un período durante el cual el público chismeaba sólo de cosas privadas, mientras que de la cosa pública, de la política, mejor no se hablaba…, eso era privado.

    Ahora que la presidenta electa Claudia Sheinbaum ya confirmó que atenderá lo que la encuesta que se hizo exprofeso arrojó, esto es, que siguen las mañaneras, me animo a dejarle aquí solamente un par de sugerencias:

    • Discrepo totalmente de quienes dicen que la presidenta está obligada a marcar o hacer diferencias con respecto a AMLO, que porque Claudia no es Andrés Manuel. Pues claro, Claudia no es Andrés Manuel, ni es él ni es ninguna otra persona, Claudia es Claudia. Eso es obvio, palmario, así que no se requiere imprimir esfuerzo alguno para hacerlo notar. Por ello mismo, no está obligada a cambiar nada de la mañanera sólo con el propósito de que sea diferente. Será necesariamente diferente, aunque se trate de conservar el formato, porque serán mañaneras desPejeadas, porque las encabezará ella, porque parten, no como hace seis años, de un ejercicio conocido y de probada utilidad cívica.
    • Pienso que lo que más tiene que cuidar, conservar y fortalecer es el rol de las mañaneras como el asidero de certidumbre política del día a día mexicano. Me explico: desde hace mucho ocurre que ante cualquier posible discrepancia al interior de las huestes del cuatroteísmo, ante cualquier alerta roja nacional o internacional, ante cualquier ataque o infundio de la oposición facha, ante cualquier oleaje no previsto en la travesía, la gente cauta suele pensar o de plano expresar: — Bueno, a ver mañana que dice el presidente… Y sí, la estrategia ha funcionado: al otro día, AMLO responde, opina, sugiere, informa, confronta, manifiesta una postura política. Es decir, ejerce su liderazgo. Y en este caso, tampoco es difícil que Claudia lo consiga, porque, aunque parezca una tautología, resulta que lo único que tendrá que hacer, ni más ni menos, es eso: ejercer su liderazgo todos los días y a primera hora.
    • @gcastroibarra
  • Venezuela como botín de la derecha internacional

    Venezuela como botín de la derecha internacional

    “Extraño dictador ese Hugo Chávez, que sacó a millones de sus compatriotas de la pobreza y el analfabetismo”, ironizó el enorme Eduardo Galeano.

    En América Latina las fuerzas conservadoras se siguen aglutinando en torno a una restauración neoliberal tal como ahora está sucediendo en la Argentina de Javier Milei. Resulta ingenuo pensar que las viejas y nuevas elites abandonarían por convicción democrática, un sistema económico que los hizo beneficiarios de las enormes ganancias que representa el saqueo de los recursos públicos y de los recursos naturales.

    Después de verse contundentemente derrotados en las elecciones presidenciales en México, hoy presenciamos como los personajes más defenestrados del Directorio de la derecha internacional, asumiendo hipócritamente el discurso de la “defensa de la democracia”, se vuelven a articular para intentar desestabilizar el orden constitucional de un estado soberano. 

    Acabar con la Revolución Bolivariana que existe en Venezuela -desde tiempos del comandante Hugo Chávez Frías-, ha sido el objetivo de todas las fuerzas de derecha en América Latina y Europa quienes no tienen reparos en justificar el bloqueo y la asfixia económica que sigue implantado los Estados Unidos. 

    Porque la importancia de Venezuela no es solamente económica y geopolítica en un mundo que se sigue moviendo con el petróleo; sino que, en el contexto de la lucha de los pueblos en contra de la dominación imperial norteamericana, la República Bolivariana de Venezuela es el símbolo que se implantó desde la primera revuelta popular conocida como “el Caracazo” en 1989 y primera derrota en las urnas del modelo neoliberal continental en 1999. 

    A Venezuela, tal como sucedió con Cuba, no se le perdona haber sido en el cambio de siglo el primer núcleo de resistencia que logró demostrar cómo es posible ejercer la soberanía de un pueblo bajo un modelo de desarrollo propio. Desde el primer triunfo electoral de Hugo Chavez hemos presenciado una sostenida campaña de desprestigio contra la revolución bolivariana que lanza el grito histérico que llama dictadores a los gobernantes que se ponen del lado de sus pueblos.

    En América Latina el proceso político en Venezuela, todos los días ha sido demonizado en los medios de comunicación hegemónicos, siendo el parámetro preferido de la derecha para denigrar los procesos populares y nacionalistas. A cualquier proyecto de izquierda se le pretende estigmatizar con “el ejemplo de Venezuela” que se dibuja como “el infierno en la tierra” al que se cae por “la irresponsabilidad de los pueblos que votan por sus representantes”.

    La demonización de Venezuela alcanza incluso a muchos analistas supuestamente “progresistas” quienes se adjudican la atribución de calificar el gobierno de un país independiente, para justificar su intervencionismo en la actual crisis provocada por los resultados de la reciente elección presidencial donde se reeligió al presidente Nicolás Maduro. Con el pretexto de la supuesta defensa de la democracia, cunde la enésima campaña de abierta desestabilización.

    Ahora vemos el auge de quienes justifican un golpe de Estado, tan solo porque no les ha gustado el gobierno que los venezolanos eligieron en 29 de las ultimas 31 elecciones, en este caso por cierto en un proceso automatizado que evita cualquier sospecha. Estamos presenciando como la derecha no duda en llamar (o justificar) la sublevación a las fuerzas armadas venezolanas.

    En esta última semana hemos sido testigos como los medios de comunicación convencionales trasmitían en vivo las movilizaciones que aspiraban a escalar -proclamando muertos que nadie pudo comprobar-, más allá de los actos de las guarimbas o barricadas inducidas por la líder de la derecha desestabilizadora María Corina Machado, quienes cantaban fraude desde días antes de la jornada electoral.

    El último paso en la estrategia de desestabilización es la intromisión del gobierno de los Estados Unidos reconociendo sin pruebas el triunfo del candidato de la derecha, reeditando la pifia de nombrar a un tal Juan Guaido que solo sirvió para legitimar el despojo de los activos internacionales venezolanos en los países “libres”, quienes sí expropiaron los bienes del pueblo de Venezuela.   

    Hoy presenciamos la intervención golpista de viejos actores como la OEA, secundado por gobiernos de derecha latinoamericana tan impresentables como lo son Perú, Ecuador o Argentina; sumamos a la campaña de oligarcas como Elon Musk quienes difunden fake news o promueven llamados en las redes sociales a la violencia y hasta azuzando a la ejecución extrajudicial del presidente Maduro tal como sucedió en Libia con el patrocinio de los Estados Unidos.

    Solo es asunto del pueblo de Venezuela ratificar un proyecto o cambiar en las urnas el rumbo que han tomado. La migración inducida de miles de venezolanos pobres es más responsabilidad de quienes han impuesto cientos de sanciones económicas criminales que pegan a la población de a pie, y de quienes justificaron los abiertos saqueos sobre los recursos como la expropiación de fondos y empresas venezolanas. 

    Los tristes representantes de la reacción mexicana como Marko Cortes y Vicente Fox han encontrado una nueva causa que apoyar después de la humillación que aquí recibieron el pasado 2 de junio; pero, así como nuestros conservadores hacen causa común con los sectores más retrogradas, promoviendo derrocar al chavismo después de 25 años de resistencia popular, nosotros, quienes militamos en la causa de la justicia social y la liberación de la humanidad, no podemos nunca renunciar al principio de la auto determinación de los pueblos.

  • López Obrador y la justicia ambiental

    López Obrador y la justicia ambiental

    Desde hace varios años en el ámbito internacional, los acuerdos y resoluciones tendientes a garantizar el derecho de todas y todos a un medio ambiente limpio y sostenible se han incrementado considerablemente. Sin embargo, en México como en muchos otros países, la adhesión a dichos acuerdos comúnmente se hacían bajo dos lógicas: la de establecer políticas públicas “al ahí se va” mediante programas poco eficaces y costosos que a la postre se convertían en letra muerta y, por otro lado, imperaba la lógica de mantener con plena vigencia los beneficios de las empresas y organismos que en el hecho solapaban la contaminación y contribuían al deterioro del medio ambiente gracias al cobijo eterno del manto de la corrupción.

    Y sí, con argumentos sólidos y evidencias irrefutables, para muchos verdaderos ambientalistas (casualmente los mismos de siempre), ningún programa resultaba eficaz cuando menos hasta el gobierno de Peña Nieto, pues estos carecían de indicadores que establecieran parámetros mínimos para determinar su conveniencia y si habrían de continuar o no.

    Teniendo este antecedente, para 2018 la apuesta de muchos movimientos pseudoambientalistas muy alineados al oficialismo recién derrotado, se basaba en describir a AMLO como un gobernante insensible ante la grave crisis ambiental a nivel internacional y auguraban un escenario desolador para el medio ambiente en lo que sería su sexenio. Pero ¿Qué esperar de estos colectivos si siempre se caracterizaron por recibir cuantiosos recursos de gobierno para realizar programas vinculados al medio ambiente? Estos (por todos conocidos) aparecieron desde el gobierno de Vicente Fox como una herramienta más para desviar recursos bajo la bandera ambientalista, igual como sucedía con el movimiento campesino, pero, como dice el clásico: con sus honrosas excepciones. Así que si uno echa un vistazo por encimita a las actividades en general, fácilmente encontraremos que las declaraciones en contra de AMLO les llevan más tiempo que sus acciones a favor del medio ambiente. 

    Por eso atinó AMLO al señalar la hipocresía con la que se manifestaban los voceros de dichos movimientos que mucho se preocupaban por los recortes presupuestales como si en el derroche de recursos acostumbrado se encontrara la varita mágica que resolvería el tema ambiental, especialmente el cambio climático.

    Hacían falta hechos y hoy se puede constatar que vinieron con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Para muestra un botón de más de 14 mil hectáreas establecidas en el Lago de Texcoco que hoy da muestra del cumplimiento de su objetivo a simple vista. Es decir, más allá de los estudios, análisis e investigaciones, una sola mirada a la zona, deja constancia plena de que la justicia social y la justicia ambiental se hicieron realidad en ese espacio emblemático de México y exige uno de los más amplios reconocimientos al tabasqueño.

    El lago de Texcoco ha sido el hábitat de flora y fauna exepcionales, con una cultura lacustre mística que preservan sus habitantes; espacio indiscutible de aves residentes y refugio de especies migratorias que engrandecen aún más su valor biocultural que dieron nombre e identidad a una nación. En pocas palabras, un lago que, por donde se observe, es el alma del valle de Anáhuac.

    Precisamente esta concepción del lago de Texcoco, la identidad con la tierra y el conocimiento histórico se convirtieron en el genuino signo ambientalista de este gobierno para hacer frente al cambio climático, al mismo tiempo que se le rinde homenaje a nuestra cultura y a nuestros ancestros. Suena fácil en este 2024 señalar 6 años de acciones que fueron antecedidas de sexenios de abandono y olvido donde la naturaleza les valió madre, pero vaya que significó sin duda todo un desafío para llevarlo a cabo y contrarrestar el daño del que, por cierto, muchos ambientalistas ni voltearon a ver. Pero el desafío tuvo enfrente acciones concretas impulsadas por este gobierno a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, de ahí que resulte necesario reconocer la conducción de López Obrador, pero también la ejecución de un servidor público comprometido y con verdadera vocación de servicio, identificado con el proyecto real de la Cuarta Transformación y con una de sus causas más nobles que pocos, muy pocos enaltecen y que es la ambiental. Nos referimos en efecto al Maestro Adán Peña, cuya labor deja claro que la justicia social va de la mano de la justicia ambiental cuando se trata de alcanzar el bienestar para todas y todos.

  • EL TIEMPO DE ANDRÉS MANUEL Y EL TIEMPO PARA ANDRÉS MANUEL

    EL TIEMPO DE ANDRÉS MANUEL Y EL TIEMPO PARA ANDRÉS MANUEL

    La columna del día de hoy es una reflexión acerca del por qué AMLO se retira de la política, este tema ha sido conversación en muchas ocasiones y por ende se derivan múltiples hipótesis acerca del por qué nuestro querido Andrés Manuel deja la política para convertirse en un investigador y escritor allá en una quinta de Palenque, Chiapas.

    Los años de lucha han llegado a su fin para nuestro mandatario, esas luchas que parecían pérdidas desde su concepción y que décadas después se han convertido en rotundas victorias y por ende sendas derrotas para la oposición, sin embargo a pesar de este panorama de triunfo nuestro máximo líder ha decidido marcharse, dejar todo atrás y dedicarse a cosas que nada tendrán que ver con decisiones políticas; difícil de asimilar para nosotros que hemos tenido en la figura de Andrés Manuel un pilar de apoyo para poder consolidar el cambio verdadero y que es muy normal sentir el hecho que se vaya así nada más y pareciera que deja en la orfandad política a millones que lo hemos seguido desde muchos años atrás, la sola idea de ya no contar con el respaldo de nuestro presidente para afrontar los momentos difíciles o de decisión provoca una sensación de pérdida muy grande, sin embargo como siempre nuestro presidente ha tomado decisiones difíciles pero acertadas que a diferencia de la mayoría que lo apoyamos AMLO siempre ha puesto por delante el bienestar del país y del movimiento que con tanto sacrificio ha formado a lo largo de décadas y que hoy luce fuerte  con muchas posibilidades de mantenerse varios sexenios por lo que con mucha madurez política el mayor líder se hace a un lado para dar paso a ese cambio generacional que significa Claudia Sheinbaum y su nuevo gobierno, Andrés Manuel entendió que más que ser un apoyo sería un peso en contra para la Doctora y como alguna vez lo dijo Tatiana Clouthier pasa a ser parte de la porra que seguirá apoyando al gobierno desde otras latitudes aun cuando la decisión sea difícil ha sido tomada y aceptada por nuestro presidente de la mejor manera pero estoy seguro que como siempre el tiempo le dará la razón.

    Andrés Manuel se ha referido a la Doctora Sheinbaum como una GIGANTA, una persona muy preparada para enfrentar los retos que se avecinan en un gobierno que se está consolidando de una manera muy rápida y sabe que está preparada en todos los aspectos para resolver los grandes temas de la agenda nacional, no en balde ha sido su alumna en esta escuela de la vida política desde hace muchísimos años y eso le da la confianza a nuestro presidente para poder irse a su casa y descansar de estos vertiginosos 6 años de gobierno en donde ha trabajado sin descanso para lograr devolver a Mexico la esperanza y sobretodo el valor ante el mundo que gracias a los malos gobiernos Neoliberales perdió no solo económicamente si no en lo general nuestro país era visto como una nación llena de corrupción y devaluada para los inversionistas extranjeros y los propios empresarios mexicanos preferían hacer negocios en el extranjero antes de emprender en su país.

    Aún queda un largo camino por recorrer para poder afirmar que Mexico está libre de los vicios de antaño sin embargo ese andar del presidente López Obrador abrió los ojos del mundo a Mexico y poco a poco se han ido incrementando las buenas notas en todos los sentidos a tal grado que hoy nuestro Mexico es uno de los países con mejores notas para invertir y esto se ha hecho palpable en los nuevos proyectos de inversión los cuales se han incrementado de manera exponencial a raíz de la toma de protesta de AMLO en el 2018.

    Hoy Andrés Manuel López Obrador dejará un país fuerte, en vías de autosuficiencia energética, con una oportunidad histórica de crecimiento económico con el NearShoring, en donde de acuerdo a datos recientes nuestro país podría atraer más de 400 empresas para invertir y que esto se traduciría en aproximadamente 35 mil millones de dólares, y como ejemplo está la inversión anunciada de BMW de 800 millones de Euros en su planta de San Luis Potosí para el ensamblaje de autos eléctricos, y como este ejemplo serán muchos mas que podremos ver a lo largo de este inicio de sexenio.

    El reto es grande, pero se tiene la capacidad en el nuevo gobierno de la Dra. Claudia, como lo ha dicho AMLO, así que la misión está cumplida; no hay nada que se le pueda reprochar a nuestro presidente, así que puede irse con toda la tranquilidad de que no les falló a aquellos que votamos por él y que sabemos que cumplió, sin nada que reprochar.

    La vida está llena de retos y Andrés Manuel López Obrador los ha sorteado como solo él sabe hacerlo…A SU MANERA y ha sido un éxito rotundo, pero como todo camino debe hacer un alto y descansar para poder disfrutar de lo construido para no vivir siempre luchando por eso en Octubre se ira con toda tranquilidad a descansar y hacer eso que tanto ha postergado, por lo tanto podemos decir que partir de que entregue la banda presidencial dejara de ser el tiempo de Andrés Manuel y se convertirá en el tiempo PARA Andrés Manuel el cual bien merecido se lo tiene.

    A Descansar Mi Cabecita de Algodón Te lo has Ganado.

    Gracias Presidente, no nos fallaste.

    ¡Juntos a la Victoria!

    • @Rimaru21
  • Televisa y sus noticias

    Televisa y sus noticias

    Luego de dos meses de darse a conocer los resultados de la elección para el gobierno de Veracruz, sale a la luz la extorsión protagonizada esta vez por Televisa, y uno de sus más altos directivos para que para 200 millones de pesos, que seguramente tendría esa empresa que compartir con quien le envió la información que no es otro que Miguel Ángel Yunes Linares, quien utilizó a un patiño para hacer el papel de investigador sobre las supuestas propiedades de Rocío Nahle.

    Casos como peste ocurrían continuamente en los medios tradicionales, uno de ellos es el caso de Radio Fórmula, que pidió al gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, 100 millones de pesos para hablar bien de él, y evitar críticas a su gobierno. El ex futbolista se negó y empezó una campaña de mentiras en su contra.

    Así trabajan los medios convencionales es por ello que en 8 años han perdido casi el 60 por ciento de su audiencia, motivado por sus propios excesos. Aquí lo importante es la complicidad entre una familia mafiosa de Veracruz, identificada con una serie de delitos que van desde la pederastia hasta el fraude al ISSSTE, por 15 mil millones de pesos.

    Esos son los insumos de la televisión privada para dar a conocer su información, es el reflejo de la realidad de México hacia el mundo y una manera de exponer la política mexicana y a sus políticos, situación que nunca atendieron cuando en realidad desde los presidentes hasta los empleados de barandilla, eran corruptos.
    La desorientación de la mayoría de los mexicanos a saberse engañados, los obliga a que se resistan a aceptar que vivieron en un país cuya realidad era un invento, ni existe ese país que intentaron reflejar los medios convencionales.

    Por su parte, Rocío Nahle tuvo que realizar una campaña en el campo de batalla de una guerra eficaz pero son causa. A pesar de ello, obtuvo dos millones 124 mil 130 votos, los cuales representaron el 53.89 por ciento de la votación total que se registró el pasado 2 de junio, es decir un 27 por ciento arriba de un gris candidato de la oposición.

    Es aquí donde se inicia el delito que debe ser castigado desde el que mueve los hilos y financió la “investigación” Miguel Ángel Yunes Linares, su títere Arturo Castagné, quien dijo haber viajado a Estados Unidos y nuevo león a comprobar la veracidad de la propiedad; el candidato Pepe Yunes, quien en más de un discurso de campaña dio por cierto lo que él sabía que se trataba de una ficción. Pero hay más y muchos si tomaos en cuenta a decenas de columnistas veracruzanos que afirmaban que el golpe de la mentira sobre sus supuestas propiedades había hecho bajar en las encuestas a Nahle y que esto producía un enojo en el Presidente López Obrador que la había dejado sola en la contienda.

    Sin la intervención de los analistas de Veracruz la guerra sucia no hubiera sido posible. Incluso propietarios de medios, diarios y portales daban cobijo a las mentiras porque pensaron que Yunes les regresaría las dádivas a las que están acostumbrados esos medios y esos extorsionadores que se dicen llamar periodistas que debieron ser merecedores del Premio Nacional de Extorsión que deberían escribirlo al final de todas sus columnas.

    Una vez creado este panorama en los medios veracruzanos, en los que tampoco nadie cree, –de otra manera no hubiera ganado la ex secretaria de Energía–, quisieron imponer su guerra con cobertura nacional, no sólo para detener el triunfo de Nahle en Veracruz sino para terminar con su carrera política en la que ven como un peligro a futuro.

    Habrá que preguntarse cuánto pagó Yunes y Castagné a Radio Fórmula por la entrevista que le hizo Dóriga a un don nadie, quienes saben perfectamente de dónde venía el rumor.

    Hay dos versiones: o Televisa le creía Arturo Castagné, sin dudar, a pesar del origen de la especia, o sabía todo el contexto y sólo quiso ser parte del negocio. O sea que cualquiera puede llegar a la televisora con dinero en la mano y sugerir reportajes o simplemente ser recomendado de la mafia. Esto ya no puede quedar en la impunidad.

  • La otra Venezuela

    La otra Venezuela

    Tanto hemos escuchado noticias y discursos sobre el país sudamericano de Venezuela donde nos pintan un lugar que tiene todos los defectos existentes en el mundo, parece una idealización de los males sociales. Sin embargo, esa narrativa falsa se puede contrastar con un poco de geopolítica y de datos duros del gobierno de izquierda de ese país y su resistencia.

    La era neoliberal

    Así como lo podemos imaginar, Venezuela entró al neoliberalismo después de brutales represiones y gobiernos dictatoriales en el marco de la guerra fría. Así, desde inicios de los ochenta se da ese pequeño giro económico que vino a traer resultados esperados.

    La economía se fue más abajo y las desigualdades sociales se exponenciaron increíblemente. Hambre y pobreza era lo que veíamos cotidianamente. Situación que motivó muchos movimientos sociales.

    Uno de ellos fue a comienzos de los noventa cuando Hugo Chávez (1992) intenta hacer una revolución que fracasa. Después de años en la cárcel, regresa ahora a la contienda electoral y gana de manera clara la presidencia de la república, dando comienzo a su mandato y a la revolución bolivariana.

    Justicia social

    Su proyecto político genera una economía fuerte, algo dependiente del comercio y producción del petróleo, pero que fortalece la zona al incluir a países vecinos en dinámicas que generan contrapeso a los Estados Unidos.

    En ese sentido, Venezuela se vuelve el líder de la izquierda latinoamericana del siglo XXI porque desarrolla un modelo autónomo que pone en el centro a la justicia social y al pueblo venezolano.

    Así, con acciones como los barrios adentro y muchas otras, saldrán de la pobreza muchísimas personas que verán dignificadas sus vidas: mayor salario (hasta 30 veces más su valor real) cobertura de alfabetismo, derechos sociales como la educación y la salud totalmente garantizados y un gran etcétera. 

    Geopolítica

    Pero ese desarrollo generó muchas tensiones con los gringos que al verse desafiados y al haberles quitado la explotación del petróleo han buscado derrocar a los gobiernos de izquierda de Venezuela del PSUV.

    Sin importar el cómo, han intentado dar golpes de estado, desestabilizar políticamente y económicamente al gobierno chavista. Así, tenemos bloqueos comerciales, guerra mediática con noticias falsas, construcción de narrativas mentirosas y mucho más.

    Pero el pueblo venezolano ha resistido todo el injerencismo gringo y los ha derrotado una y otra vez, esta ocasión no será la excepción. Queremos y exigimos que los gringos saquen las manos de Venezuela y respeten su soberanía.

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