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  • PROPUESTA DE REDUCCIÓN DE JORNADA LABORAL A BUROCRATAS DEL APARTADO “B” DEL ART. 123 DE NUESTRA CONSTITUCIÓN

    PROPUESTA DE REDUCCIÓN DE JORNADA LABORAL A BUROCRATAS DEL APARTADO “B” DEL ART. 123 DE NUESTRA CONSTITUCIÓN

    ¡Y los trabajadores del apartado “A” apá!

    México es un precursor en derechos sociales, principalmente en el derecho laboral, sin embargo, durante todo el periodo neoliberal no hubo ningún avance en la protección de estos derechos, incluso nuestro país pasó a los últimos lugares a nivel mundial.

    Recordemos que el salario mínimo solo aumentaba un peso por año con el pretexto de que al aumentarlo provocaría inflación, además con la legalización del outsourcing se afectaron gravemente los derechos laborales y de seguridad social.

    Nadie nunca se preocupó por los derechos de los trabajadores durante los gobiernos del PRI Y PAN.

    Es hasta la llegada de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, que se comienzan a hacer reformas para revertir los daños ocasionados a los derechos laborales durante los gobiernos del régimen neoliberal.

    Primeramente, se realizó la reforma a la ley federal del trabajo para eliminar el outsourcing con lo cual se logró que varias empresas afiliaran a sus trabajadores al seguro social y fueran reconocidos como empleados directos de las mismas, ya no como una mercancía de prestación de servicios como sucede con el outsourcing. 

    También desde la llegada del presidente AMLO, se llevó a cabo un aumento real al salario mínimo como hemos sido testigos en los últimos 4 años.

    Recientemente entró en vigor la reforma laboral de vacaciones dignas, México era uno de los países a nivel mundial que tenía menos días de vacaciones, únicamente superado por China e Indonesia con 5 días de vacaciones, en México apenas se llegaba a los 6 días durante el primer año, colocándolo en último lugar en los países de Latinoamérica, donde países como Brasil, Cuba, Perú entre otros, otorgan 30 días, y la mayoría de los países latinoamericanos un promedio de 15 días, México con la reforma a partir del 1º de enero de 2023 tendrán un mínimo de 12 días al año cumplido.

    Ahora surge una propuesta del senador Miguel Ángel Mancera donde propone reformar el Apartado “B”, fracciones I y II, del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

    La reforma constitucional que propone el senador consiste en reducir la jornada máxima de trabajo diurno a seis horas, y la nocturna, a cinco horas.

    Asimismo, propone que por cada cinco días laborados, el empleado pueda gozar de dos días de descanso, entre los motivos de su propuesta señala lo siguiente:

    “Cada vez son más los trabajadores cuya jornada laboral es excesivamente prolongada, una tendencia que da lugar a un incremento en el número de personas que corren riesgo de sufrir discapacidades o fallecer por motivos ocupacionales”, expresó al exponer su propuesta.

    De acuerdo con lo expuesto por el legislador, detalla que un total de 398,000 personas murierona causa de un accidente cerebrovascular y otras 347,000 debido a cardiopatía isquémica a causa de haber laborado alrededor de 55 horas a la semana o más.

    Señaló que entre el año 2000 y el 2016, el número de muertes por cardiopatía isquémica causadas por las jornadas laborales prolongadas sufrió un aumento de 42%; en el caso de las defunciones por accidente cerebrovascular fue de 19%.

    Por los motivos mencionados es que aseguró que la bancada del PRD se encuentra promoviendo dicha reforma para prevenir enfermedades mortales, como las mencionadas, a los trabajadores y permitirles permanecer más años con sus familias.

    Se ve excelente la propuesta del senador, pero lo limita al apartado “B” del artículo 123 de nuestra constitución, el cual solo involucra a los servidores públicos, es decir; Mancera propone se reduzca la jornada laboral para los funcionarios públicos, pero deja fuera a la clase trabajadora del apartado “A”, lo cual se me hace injusto, acaso los trabajadores del apartado “A”, ¿no sufren accidentes cerebrovascular?, ¿no padecen de estrés laboral?, a caso ¿no llegan a infartarse?, acaso Mancera piensa que la clase trabajadora ¡son robots!

    ¿Por qué excluye en su propuesta a los trabajadores del apartado “A”?

    Claro, Mancera es servidor público y entra en el apartado “B”, pareciera que su propuesta va encaminada a beneficios de ellos solamente, no se preocupa por la clase trabajadora, 

    No obstante que; en primer lugar, los servidores públicos gozan de grandes beneficios como ejemplo 20 días de vacaciones, bonos, seguro de gastos médicos, caja de ahorro, más días de aguinaldo, etc. beneficios que no tienen los trabajadores del apartado “A”.

    Pero además los funcionarios públicos dejan mucho que desear, ya que no les gusta “servir”, “atender”, lo hacen de mala gana, otros están ahí solo por los beneficios pero no les agrada su trabajo, no tienen espíritu de servicio público, un ejemplo son los funcionarios del SAT que han negado la atención a la población, desde que comenzó la pandemia, solo atienden por supuestas citas que se deben tramitar en su plataforma, pero NUNCA HAY CITAS DISPONIBLES cuando alguien pretende agendar una, ¡ah! pero si hay citas que cínicamente venden los mismos funcionarios que están en esa institución. 

    La propuesta de Mancera debería ser encaminada a reducción de jornadas laborales, pero que incluya el apartado “A” del artículo 123 de nuestra constitución, porque incluyendo solo los burócratas del apartado B, es dar más privilegios a funcionarios como él, parece que solo piensa en ellos mismos y se olvida del pueblo que mayormente se concentra en el apartado “A”, los neoliberales, siendo neoliberales.

    Lo que se busca es piso parejo, no seguir legislando con privilegios para unos y dejando de lado a los otros.

  • A propósito de la violencia generada por el Narcotráfico

    A propósito de la violencia generada por el Narcotráfico

    La captura de Ovidio Guzmán, hijo del el Chapo Guzmán, en Culiacán, Sinaloa, fue noticia internacional. Medios tan importantes y tan lejanos como Al- Jazeera, Deutsche Welle, Euronews y otros internacionales han hecho eco del suceso, no tanto resaltando el mérito del gobierno mexicano en la recaptura del capo, sino en la violencia que generó la detención, la cual y según las imágenes y videos, puede catalogarse perfectamente como actos de terrorismo. Entonces, ¿qué hacer al respecto de ello?, ¿puede evitarse de alguna forma la violencia generada por capturas de grandes capos?, ¿realmente los Cárteles son tan fuertes y violentos como se presume?, ¿con esto se acaba el tráfico y violencia en esa zona del país?

    Existe gran cantidad de análisis al respecto que intentan responder esas y otras preguntas en torno al fenómeno del Narcotráfico, y aunque muchos de ellos pueden parecer diferentes y distantes, la mayoría coincide en algo: aunque se avanza en la lucha y esta captura fue un importante logro del gobierno, esto no significa, de lejos, una solución al problema de la violencia o del tráfico ilegal de drogas, más bien se habla de un reacomodo que favorece a algunos grupos y perjudica a otros.

    ¿Qué queda para México?, ¿resignarse por compartir frontera con el mercado de compra y consumo de drogas más grande del mundo? Si bien es cierto que por primera vez en mucho tiempo se intenta una estrategia diferente a la represión, y que la perspectiva del presidente López Obrador es abatir los problemas sociales a través de políticas públicas que promuevan la justicia redistributiva y la igualdad, ello puede no ser suficiente para abordar problemas tan complejos como la violencia que genera el narcotráfico, que parece tener casuísticas diferentes y cuya solución se vislumbra más compleja. Es algo así como deshacerse de un gran cáncer para el cuerpo humano que, una vez instalado en él, parece no resignarse hasta acabar con la vida del depositario. 

    Entonces, ¿cuál es la perspectiva y qué se puede hacer? Solo hay un caso en la historia donde un gobierno que había prohibido una droga en un principio, dio marcha atrás y permitió su producción y comercialización debido a la gran violencia que generó la competencia entre bandas que se dedicaban a ello al margen de la ley : el alcohol en Estados Unidos en los años 20, lo cual es un caso paradigmático pero que no se replica en países latinoamericanos porque la venta y comercialización no se encuentra en ellos, sino en el mismo Estados Unidos, es decir, la situación está fuera de sus manos hasta cierto punto. En México se producen drogas y se venden y consumen en Estados Unidos, y mientras ello no cambie por medio de una regulación inteligente o porque desde Washington no haya una real lucha contra la venta y distribución de drogas (aunado al caso de las armas donde los Cárteles pueden comprar tantas como poder quieran tener), entonces el rompecabezas seguirá incompleto y países como México y otros productores de droga seguirán condenados a padecer la violencia generada por el Narcotráfico a pesar de los esfuerzos coercitivos y preventivos que hagan.  

    En síntesis, no interesa a Estados Unidos emprender una lucha real contra el millonario negocio de las drogas, como tampoco interesa limitar y regular la venta de armas porque, afortunadamente para ellos, la violencia solo se genera en países como México; de otra forma, ya hubieran tomado cartas en el asunto como lo hicieron con la regulación del alcohol en los años 20.

  • EL EXCELENTÍSIMO TRABAJO DEL GOBIERNO DE AMLO EN LA FORTALEZA DEL PESO MEXICANO

    EL EXCELENTÍSIMO TRABAJO DEL GOBIERNO DE AMLO EN LA FORTALEZA DEL PESO MEXICANO

    “La fortaleza del peso mexicano no se debe a López Obrador”, típica frase de personas que no aceptan el hecho por el cual Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, está haciendo un excelente trabajo, tal vez simplemente no han indagado lo suficiente, ni contextualizado cómo era la situación del peso mexicano en tiempos de neoliberalismo, a diferencia de los de ahorita de López Obrador.

    Previo a la entrada del gobierno de Andrés Manuel, según “economistas y comunicadores expertos” juraban en medios de comunicación amarillistas, la gran depreciación del peso y el supuesto pésimo manejo de la economía que haría el gobierno de AMLO, hoy en día a 4 años del sexenio de López Obrador, la mesa ha girado 180 grados, y  los resultados han callado la boca a esos “economistas y comunicadores expertos” con hechos, ya que el peso mexicano fue en el 2022 y actualmente es la moneda mas apreciada frente al dólar en todo el mundo.

    Durante la época del neoliberalismo, el sexenio que se llevó la corona de devaluar el peso y darle pérdida de poder, fue el de Enrique Peña Nieto por parte del PRI, ya que el peso mexicano pasó de valer 13.10 en 2012 a valer 20.59 en 2018, es decir, se depreció más de 7 pesos mexicanos, esto fue un gran golpe a la economía mexicana, sin embargo López Obrador ha demostrado que con buenas políticas sin corrupción, aplicando acciones y políticas a favor de las y los mexicanos, se pueden obtener resultados buenos. 

    Este enero de 2023 el peso ha posicionado su valor en alrededor de 18.85 pesos mexicanos, y esto es excelente, porque se ha hecho un trabajo sorprendente a pesar de haber recibido un gobierno que por mas de 30 años con continua depreciaron de la moneda, y después enfrentar una pandemia sanitaria mundial por mas de 2 años, además de presenciar la guerra de Rusia – Ucrania, y sin hacer énfasis de ser el gobierno de AMLO uno de los más atacados con fake news y golpes de estado desestabilizadores en toda la historia mexicana. 

    Para finalizar, de acuerdo con lo anterior mencionado López Obrador de haber recibido la divisa mexicana en 20.59  y en vez de depreciarla, apreciarla a 18.85 ha sido un trabajo excepcional, sin embargo no falta quien mencione que eso no es gracias a López Obrador; pero claro que sí lo es, ya que las políticas que ha implementado como el de la autosuficiencia de hidrocarburos y energía mediante la recuperación de empresas mexicanas como Pemex (que por poco y Peña ya la privatizaba), el combate a la corrupción, apoyos sociales, mejores negociaciones a favor de las y los mexicanos en tratados como el T-MEC, brindar confianza a inversionistas a que inyecten su capital en México, confianza de migrantes de mandar su dinero a México, proyectos que favorezcan al turismo como el aeropuerto AIFA o el Tren Maya, y demás que finalmente son políticas que han aportado a la apreciación del peso y a la mejora de la economía mexicana.

  • Terrorismo estéril

    Terrorismo estéril

    Como ya he externado en esta misma columna, sé bien que es muy delicado hablar de terrorismo: usar el vocablo es lidiar con una sabandija ponzoñosa y traicionera. Pero también he argumentado que en algunos casos no es prudente alejarse de la palabra y no mentarla, porque proceder así sería dar por perdida una batalla, una batalla semántica relevante. En ciertos casos hay que tomar el toro por los cuernos.

    La situación es paradójica: denunciar acciones comunicacionales con propósitos terroristas implica darles resonancia e impulsar su propósito, causar terror, pero, al mismo tiempo, no hacerlo, guardar silencio, es aceptar tácitamente que dichos mensajes son válidos —el que calla otorga—. Escapar de esta paradoja no es fácil, pero es decisivo intentarlo.

    La reacción y sus esbirros mediáticos llevan ya varios meses tratando de establecer en el imaginario nacional una narrativa en torno al metro de la Ciudad de México que provoque terror. Desde el colapso en el tramo elevado de la línea 12 ocurrido en mayo de 2021, el conservadurismo no ha dejado de atizar el tema. Y, claro, después del choque de dos trenes en la línea 3 sucedido el sábado pasado la andanada comunicacional se ha intensificado. Dado que es una estrategia propagandística cuyo objetivo es causar terror, sostengo que es una campaña terrorista. Si está montada o no en accidentes —hechos no premeditados— o en actos de sabotaje es otro asunto.

    Ayer jueves en Twitter la estrategia terrorista se descaró cuando el conservadurismo lanzó el HT #MetroDeLaMuerte. Cuentas manejadas por personas de carne y hueso, muchos reputados pejefóbicos y famosos odiadores de la 4T, las y los opinócratas que llevan años endiablados y tecleando tonterías desde la rabia, politicastros del prianismo, pero también granjas de bots, la reacción se dio vuelo esparciendo memes, videos reciclados, caricaturas, rumores, mentiras, denuestos, groserías… La intención del HT #MetroDeLaMuerte no es sólo propagar el mensaje de que viajar en metro es muy peligroso, letal.

    Además, es obvio un propósito aparejado: arremeter en contra de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, específicamente damnificar su posible y muy probable candidatura a la Presidencia de la República por parte de Morena. Los HT #ClaudiaRenuncia, #EsClaudiaLaResponsable y #EsClaudiaCorrupta así lo muestran. Incluso hay quienes se animaron a ser más descarados: #ClaudiaEsUnPeligroParaMexico. Quizá sea notorio, pero vale la pena subrayarlo: en este nado sincronizado —#MetroDeLaMuerte— el propósito aparejado —pegarle a Claudia— es el verdadero objetivo. La seguridad de la gente que viajamos en metro les tiene, como siempre, sin ningún cuidado.

    Por lo demás, decir que viajar en metro es extremadamente peligroso, mortal, es una tontería tan grande que únicamente puede resultar verosímil para quienes no viajen en metro o sufran de un grado de desinformación casi doloroso o experimenten por antipatía una ofuscación generalizada. Hace unos días, Statistics feed tuiteó: Cows kill more people every year than sharks. Es decir, que resulta mucho más probable que una vaca mate a alguien a que lo haga un tiburón. No indicaron la fuente en la cual basan su afirmación, pero no es necesario, el puro sentido común permite concluir que es así, no sólo porque hay una inmensidad de reses y muy pocos tiburones, sino porque es incomparable la cantidad de seres humanos que conviven cotidianamente con vacas y toros respecto a los que nadan entre peces carnívoros.

    Sin conocer las estadísticas correspondientes, también el sentido común permite que cualquier gente medianamente al tanto del mundo en el que vive pueda darse cuenta del tamaño de la estupidez que es llamar “de la muerte” al sistema de transporte colectivo de trenes de la CDMX. Ahora que conociendo algunos números la tarugada puede dimensionarse mejor… A causa del colapso del tramo elevado del metro acaecido en 2021 lamentablemente fallecieron 26 personas, y el saldo letal del accidente del sábado fue de una joven.

    Según las estadísticas de accidentes de tránsito terrestre (INEGI), en 2021 en las calles de la Ciudad de México 17 hombres y mujeres murieron por “colisión con objeto fijo”, y 128 personas sufrieron una “colisión con ciclista”, de la cuales 4 fallecieron. De las 858 que tuvieron la mala fortuna de sufrir el mismo percance, pero no con una bicicleta sino con una motocicleta, 28 perdieron la vida. En efecto, las motos son más peligrosas que el metro. Claro, los automóviles son el verdadero peligro: 32 personas fallecieron en choques, y de las 445 personas que fueron atropelladas por un coche, 69 murieron.

    El metro sigue siendo el medio de transporte más seguro de la CDMX. La gente lo sabe porque lo vive. Con todo, no deben seguir sucediendo eventos que pongan en riesgo a ningún pasajero. ¿Accidentes, sabotaje? A pregunta directa en la mañanera del jueves 11, la jefa de gobierno contestó: “No quisiera yo ponerle nombre, pero sí son acciones, momentos, hechos atípicos que están ocurriendo en el metro”. Como suele serlo, también el presidente fue muy cauto: “lo que queremos es que no haya sicosis, que encima de todos los problemas cotidianos… tengan la preocupación de algún accidente en el metro y que pueda ser provocado. Vamos a tener vigilancia y si a eso le llaman militarización, o como le llamen, asumimos la responsabilidad, porque vale más prevenir que lamentar. Entonces, vamos a cuidar al pueblo en el metro”. Bien: que no haya sicosis, no hay que hacerle el caldo gordo a la campaña de miedo. El terrorismo facho seguirá siendo estéril.

  • Privaticemos la verdad

    Privaticemos la verdad

    En un esfuerzo titánico ─publicado a finales del año pasado─ para la verificación de datos y el combate de la desinformación que se comparte en línea, The Associated Press, leyó de inicio a fin un documento, de no más de tres cuartillas, publicado por la revista londinense The Economist, titulado: “Los poco probables ganadores económicos del 2022”.

    El objetivo: desmentir la afirmación, hecha en redes sociales, que sostenía que la revista inglesa publicó un conteo en el que ubicó a la economía mexicana como la sexta mejor del mundo. El resultado ─una gala de lectura de comprensión y rigor interpretativo─ de dicho esfuerzo, concluyó que The Economist nunca ubicó a la economía mexicana como la sexta mejor del mundo, sino que realizó un conteo donde solo incluyó a 34 de los 38 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en su mayoría países ricos, y en ese conteo ubicó a la economía mexicana como la sexta mejor de esos 34 países.

    No faltara quien piense que la precisión hecha por The Associated Press es una ridiculez, un no querer ver los logros de la CuatroTe con no otro objetivo que el de seguirla desprestigiando. Se equivocan, el extremo rigor de la AP es una declaración de principios que debemos celebrar, una denominación de origen que no podemos permitir que sea profanada: la verdad le pertenece a quienes se oponen, a quienes buscan una manera distinta de hacer las cosas, a quienes ─recurriendo a la desinformación infodémica─ buscan fragmentar la percepción de la realidad, en nombre del desprestigio de gobiernos que pretendan transformar las condiciones materiales de su ciudadanía; y, bajo ninguna circunstancia debe permitirse la más discreta de las exageraciones en pos de celebrar a los enemigos de la sumisión al orden colonial.

    De esta manera, no importa si el listado propuesto por The Economist considera a 34 de las principales economías del mundo, lo importante es que deja fuera a 161 o 173 países (dependiendo el listado al que cada uno se apegue). Y si esos países están fuera, más allá de que su desempeño económico haga innecesario incluirlos en la lista, entonces México no puede ser ubicado en el sexto nivel mundial por el simple hecho de que el listado no es mundial. Punto.

    ¿Qué más da si el 2022 fue un año económicamente malo para la gran mayoría del mundo y se pretendía destacar a las economías que hicieron un buen trabajo? ¿Para qué señalar que el desempeño de la economía mexicana fue mucho mejor que el de la Alemana? ¿Quién necesita aplaudir que la inflación en nuestro país es inferior a la de países neoliberales como Gran Bretaña? Nada aporta a la discusión el detenernos en detalles mínimos como que el desempeño económico de la CuatroTe, haya superado al desempeño económico de países ─modelos para nuestra oposición─ como Canadá (no nieguen que conocen a alguien quiere irse a vivir a Canadá para tener una “mejor vida”), Japón (tan disciplinados, honestos, ejemplares y con un desempeño peor al nuestro), Francia, Suiza, Noruega y ─¡Horror de los horrores!─ Estados Unidos de América, sí, el hijo predilecto del neoliberalismo, aparece en el listado de The Economist, catorce lugares por debajo de México, esta república nopalera que tendría que estar agradecida por el solo hecho de que alguien quiera saquear sus recursos naturales.

    Reparar en todo ello, no hace más que contribuir a la polarización de nuestra sociedad, permitir que cualquiera ─porque perdón, pero la gente de la CuatroTe y sus votantes son unos cualquiera que no saben lo que es vivir con privilegios, lujos, excesos y derroches─ se apropie de la verdad y la interprete libremente sin pasar por el filtro de la comentocracia nacional que todo lo matiza, maquilla, disfraza y acomoda para beneficio propio y el de sus patrones, es polarizar al punto de aislar a nuestra “N” veces heroica clase aspiracionista, dejarla sola en sus afanes por vivir en Europa y mandar a sus hijos a estudiar a Estados Unidos.

    En este sentido ¿Para que ahondar en que el mismo reporte de The Economist señala que entre las características de los países con peor desempeño económico, destaca la no soberanía energética? ¿Para que insistir en que la soberanía energética es un tema fundamental para tener no solo una economía sana, sino una sociedad prospera? ¿A quien beneficiaría hacerlo? Seguramente no a los X Gonzalez, mucho menos a sus hordas de esbirros y huelelillos. Y, si no los beneficia a ellos ¿Qué caso tiene mencionarlo?

    Entrados en gastos

    Tampoco tiene sentido insistir en que la fortaleza del peso en un contexto mundial en el que es más común que una moneda se devalúe constantemente a que se mantenga estable, es muestra del buen trabajo económico que se está haciendo desde el gobierno. Mejor argumentar que el tipo de cambio depende de múltiples factores, que afrontar la realidad y aceptar que, en una economía especulativa como la que habitamos, todo se reduce a la confianza que el gobierno genera en los mercados. A fin de cuentas, lo importante es que lo importante permanezca ajeno a quienes no importan y se convierta en ganancias de esa clase minoritaria y privilegiada que merece lucrar con el hambre y la miseria de todos los demás.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Dar las gracias no es suficiente.
  • La estrategia

    La estrategia

    La lógica indicaba que la solución al grave problema del narco gobierno gestado e incubado en los sexenios prianistas iba a ser una tarea ardua, demorada y que se debía librar con paciencia e inteligencia operativa.

    A casi 5 años del comienzo del gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador se comienzan a dar resultados concretos y se avizora de manera palpable que los objetivos trazados se han venido cumpliendo a cabalidad, pues era necesario primero tener un conocimiento profundo del grado de penetración que tenían los cárteles en o desde las instituciones gubernamentales para después proceder a cercenar los tumores y el cáncer delincuencial que se padecía. 

    Era de esperarse que ello no podía darse de forma inmediata, pues como todo comienzo, tenía que darse una comprensible limpia e introspección con acciones concretas y ordenadas desde la voluntad política de la cabeza del Estado mexicano. 

    Como un librito o instructivo, la estrategia del Presidente ha quedado muy clara, inicio atacando los graves problemas estructurales que atizaban la desigualdad y malestar social, posteriormente procedió a preparar a las fuerzas y efectivos federales entorno a una guardia nacional y preparadas por las instituciones castrenses poniéndolas a tono para servir a la patria cumpliendo labores que van paulatinamente enalteciendo su identidad, ocupando y custodiando infraestructura estratégica para el país. 

    Vimos cómo el ejecutivo dotó de múltiples tareas al gran conglomerado de fuerzas armadas para la materialización de sus proyectos prioritarios con la intención de usar su preparación y fuerza, al mismo tiempo conjurando cualquier intención o asomo de golpismo que pudiera darse por los afines al grupo que dominaba, véase el ejemplo en el sur del continente. En ese sentido cobra relevancia que ante esa estrategia nos encontremos más cerca de la idea que el mismo titular del ejecutivo ha planteado que ahora si existe una real distinción entre autoridad y crimen organizado, cuestión que no ocurría así desde hace algunos sexenios. 

    Por otra parte, el papel de los medios masivos tradicionales de comunicación develan lo que está significando para sus dueños el golpe asestado al crimen organizado pues es bien conocido que estos mismos empresarios tienen intereses y contubernios con las empresas criminales y sus cabezas principales. En ello conllevan un riesgo importante de ser descubiertos y puestos en evidencia, el dramatismo y línea editorial enfocada en querer pintar un escenario sanguinario y de desastre en Sinaloa con su narrativa perversa y tergiversadora de “sufrimiento de la población” ha creado un intento de desdeñar o minimizar el gran trabajo que se llevó a cabo en el operativo y captura de uno de los criminales más buscados del orbe y dejó de utilizar aquellas grandes puestas en escena que solían narrar cuando eran beneficiarios de personajes oscuros como García Luna quienes hasta les llegaron a montar operativos a diestra y siniestra para que las televisaran en vivo, pues es bien conocido que todo lo armaban y fabricaban por conveniencia mutua, cometiendo graves delitos y culpando inocentes exhibiendo chivos expiatorios, otro ejemplo el caso de Israel Vallarta y Florence Cassez.

    Esos tiempos afortunadamente terminaron y con ello, esperemos que cada vez se vaya conjurando la atroz violencia que nos lastima a todos.

  • Lógica y política

    Lógica y política

    Desde la infancia, las personas van formándose poco a poco, sobre todo en el arte de la Lógica, ya que es un conocimiento indispensable para la convivencia social. 

    Se empieza a aprender cómo un «algo» es único en sí mismo (principio de identidad). Por ejemplo, en el futuro, no habrá otro miércoles 11 de enero de 2023. Se vive en un día que jamás se volverá a repetir.

    Por otra parte, del principio de identidad se deriva otro, del cual se hablará ahora, es decir, el principio de no contradicción.

    Pero antes, para comprender en su completud dicho principio, primero hay que tener presente otro más: el principio de tercero excluido. 

    Este principio consiste en que  determinar la veracidad o falsedad de algo. Esto quiere decir que una oración como: “está lloviendo”, será verdadera, siempre y cuando, efectivamente, esté cayendo agua de las nubes. Y será falso si eso no acontece.

    Esto quiere decir que no hay una tercera opción (por eso el nombre). Si algo no es verdadero, entonces es falso; y si algo no es falso, entonces es verdadero (lo mismo aplica en términos morales: entre lo bueno y lo malo; o correcto e incorrecto).

    Y es esto lo que lleva al principio de no contradicción. Un «algo» no puede ser verdadero y falso al mismo tiempo (recuérdese que se habla en los términos de la lógica formal).

    Por tanto, si se clasifica algo como una acción equivocada, incorrecta, mala, etc., como fue, por ejemplo, no concretar la detención de Ovidio Guzmán («Culiacanazo» 2019) no habría por qué decir lo contrario ahora que las fuerzas armadas lograron concretar su detención.

    Sin embargo, aquí es donde entra la política. Porque, por más contrario que sea a la lógica, en la política (no la ciencia política, sino el entorno político) el principio de no contradicción no opera como tal; es nulo.

    Hace unos días, por ejemplo, se decía que la apreciación de la moneda nacional (el peso) era contraproducente. Un mal augurio. Pero antes de eso, se decía que la depreciación también lo es.

    Entonces ¿si sí, mal y si no, también? Al parecer, en la política no importa si no se respeta el principio de no contradicción, o al menos eso demuestra la actual oposición, la cual parece estar en contra de todo lo que proponga la administración pública actual, aunque eso signifique entrar en contradicción (Peña, diría otra cosa).

    Si llegara a presenciar esto Lakatos, seguramente diría que estamos ante elementos característicos de la pseudociencia. Algo que no extrañaría, pues la época actual permite un abundamiento de meras opiniones sin ningún sustento científico.

    Por lo mismo, de acuerdo con el húngaro, la pseudociencia se caracteriza por no aportar nada al conocimiento científico, porque no se atreve a dar traspiés. Por tanto, en lugar de aceptar los fallos, se inventan mil excusas para explicar el por qué no pasó lo que se dijo que pasaría.

    Y esto último también ha pasado en los últimos días (pero que no es nada nuevo). En los medios, por ejemplo, se hacen afirmaciones que tras no cumplirse, se tratan de justificar. 

    Pasó ahora con la llegada de Biden a México. Se dijo no aterrizaría en el AIFA, y eso fue lo terminó por pasar. Ante el fallo, surgieron las excusas.

    Y este es un problema que también hay que atender. Popper decía que «aprendemos del error», pero cuando no se está dispuesto a cometer errores, nada se aprende.

    Al final, no solo es lógica y política, sino también ética. Pero eso será tema para otra ocasión. Eso sí, en nada contribuye en descalificar todo lo que afirma un contrario y pensar que uno mismo es el que poseedor de todas las respuestas. Ya Sócrates había advertido sobre las consecuencias de esa actitud.

  • Hacia una universidad no neoliberal

    Hacia una universidad no neoliberal

    La universidad juega un papel fundamental en la gestión del conocimiento. El conocimiento pasa por distintas fases de un mismo ciclo, primero se genera, luego se difunde y finalmente se aplica. La universidad es pieza clave y tiene el desafío de mantener un balance en la dinámica de este ciclo del conocimiento sin descuidar ninguna de sus fases. Es en la universidad en donde se lleva a cabo gran parte de la labor de investigación científica y tecnológica de un país. La universidad genera nuevo conocimiento y cuestiona el ya existente con miras a mejorarlo. Económicamente, la universidad contribuye al producto de una nación, entre otras cosas, por el conocimiento que aporta, de ahí la importancia de impulsar a las universidades en su labor científica, académica y social. La universidad se presenta como respuesta a muchas de las interrogantes y encrucijadas que se presentan a nivel mundial en materia de desarrollo y bienestar.

    Es muy importante que las universidades mejoren en la forma en que crean conocimiento y lo dan a  conocer a la sociedad, es decir, mejorar en la forma en que el conocimiento que se genera en sus aulas, laboratorios y centros de investigación llega a la comunidad que los envuelve, y no me refiero sólo a los pares investigadores o colegas científicos de distintas disciplinas, no me refiero únicamente a la difusión de sus resultados de investigación entre pares, de una forma horizontal, sino a una divulgación de este conocimiento también de forma vertical, que trascienda las fronteras del tecnicismo y de la jerga disciplinar y que permita llegar a una mayor cantidad de población, a las masas de la sociedad, que le llegue al pueblo de una forma simple y cotidiana.

    Un reto al que se enfrentan las universidades es el de encontrar los canales de comunicación y de transmisión efectiva de este conocimiento y cumplir con su compromiso social. En ocasiones, quizás por una falta de orientación y rumbo (tal como ha ocurrido en el periodo neoliberal), las propias universidades son víctimas de la trampa del conocimiento y de forma arrogante separan la ciencia de la sociedad olvidando con ello que, desde su naturaleza, el conocimiento es social, parte de la sociedad y llega a la sociedad, es decir, es la sociedad el principio y el fin del propio conocimiento. 

    La labor de la universidad en la generación de conocimiento es ardua y permanente. Son abundantes los recursos que se necesitan para que la labor de las universidades se lleve a cabo de manera efectiva al interior de una sociedad. Cumplir a plenitud con estos objetivos requiere de talento y de libertad entre sus dirigentes y sus autoridades (todo lo contrario de lo que ocurre en la UNAM), talento para diseñar estrategias que los lleven al éxito de su plan institucional y libertad para no caer en intereses de grupos de poder que privilegien los intereses supremos de la ciencia y de la generación de recursos humanos de alta calidad. Para ello se requiere tener conciencia del importante papel que juega la universidad como punta de lanza del desarrollo, no sólo al interior de la misma, entre sus agremiados, sino fuera de esta, es decir, entre la misma sociedad, entre el pueblo raso, el ciudadano común. Es mediante una visión abierta a la sociedad en la que se puede incentivar la mejora continua, la transparencia y la rendición de cuentas. Es en el cumplimiento de sus objetivos fundamentales y en la presentación de sus resultados medibles y palpables en donde en términos reales la sociedad puede evaluar el papel de la universidad y juzgar su éxito o su fracaso (si medimos con esta vara sabremos que muchas de las universidades del centro del país y del interior de la república han fracasado en su intento por hacerse llamar la “máxima casa de estudios”).

    Es muy importante que la universidad no neoliberal se evalúe a sí misma desde una posición de honestidad y que en contraste con los resultados de sus pares, ya sea a nivel local, regional, o incluso nacional e internacional, se ubique en la posición que le corresponde en materia de generación de nuevo conocimiento y desde ahí, tome medidas para una mejora continua, mejora que en ocasiones demanda decisiones radicales en la forma de operar y de gestionar sus recursos, es decir, es desde el reconocimiento de las posibles falencias desde donde se puede mejorar de forma real y verdadera, sin simulaciones. En ocasiones las propias universidades llevan a cabo malas prácticas y de forma coludida y en contubernio con las agencias certificadoras hacen como que “cumplen a plenitud” con los “estándares”, en donde se preocupan más por “pasar” la evaluación que por cumplir en términos reales con las necesidades básicas que requieren sus docentes para la investigación, o con las necesidades de infraestructura o de material de trabajo que requieren sus alumnos para brindarles un espacio digno de enseñanza y aprendizaje.  

    La universidad no neoliberal requiere tener como prioridad brindar a sus estudiantes un espacio libre de corrupción y ser un referente ético. Si en una universidad se llevan a cabo actos de corrupción, la universidad pierde con ello la calidad moral de brindar a sus estudiantes una educación honesta con principios y valores, se requiere enseñar con el ejemplo. Los mismos estudiantes son autocríticos y se dan cuenta, ellos pueden distinguir la hipocresía de sus autoridades y la falta de congruencia entre los resultados de las certificadoras y su realidad educativa, esto provoca en los propios estudiantes una baja autoestima y una falta de credibilidad en la gestión de sus directores de facultad, coordinadores o jefes de departamento. Frente a estas malas prácticas, más allá de aliarse, las autoridades se separan de la comunidad universitaria hasta conformar una élite. Es muy recurrente encontrar que tanto en universidades públicas como en universidades privadas lleguen autoridades que más allá de fortalecer los principios universitarios, se dediquen a cometer delitos que le cuestan en su prestigio a toda la comunidad universitaria, estudiantes y egresados, por ejemplo, autoridades que cometen delitos de enriquecimiento ilícito, desvío de recursos, lavado de dinero, tráfico de influencias, nepotismo, influyentísimo, corrupción, entre otros (véase como ejemplo la lista de universidades que aparecen en “La Estafa Maestra”). 

    En ocasiones, las mismas universidades supuestamente “certificadas en calidad educativa” son las mismas que presentan bajos salarios para su personal, contrataciones temporales y condiciones laborales injustas e indignas, aulas de clase deterioradas, falta de insumos básicos (copias, impresiones, plumones, proyectores, etc.), bibliotecas desactualizadas, profesores poco preparados, falta de mobiliario, carencia de personal de limpieza, insumos de higiene y sanitarios, falta de seguridad en el plantel, necesidades de infraestructura tecnológica (equipos de cómputo, softwares, acceso a revistas especializadas y otros recursos electrónicos), falta de revistas científicas y de divulgación propias de la universidad por facultad y disciplina, ausencia de espacios de recreación y de formación continua, falta de cubículos docentes y espacios para el asesoramiento y la regularización de estudiantes, así como la carencia de personal para identificar el talento universitario o para tratar alumnos con necesidades educativas especiales o para atender estudiantes que padecen racismo, clasismo, discriminación, o que son víctimas de violencia o son excluidos por su idioma o por su dialecto, o por su cultura, religión o tono de piel, entre otros.

    El concepto de “calidad de la educación” a nivel universitario requiere ser replanteado. Por ejemplo, un estudiante de calidad requiere un docente de calidad, es decir, un docente que sea mediador entre el conocimiento que genera y el conocimiento que le brinda a su alumnado, de ahí la importancia de que los docentes se involucren en actividades de investigación científica y que su formación alcance los mayores niveles de estudio posible, para este propósito la universidad requiere brindar todas las condiciones al docente para una mejor formación, una formación continua de aprendizaje, de un aprendizaje y formación profunda de su disciplina, no meramente una “capacitación” técnica o instruccional (como con cursos básicos de manejo de office o cursos de manejo de estrés en el aula de clases), no, sino de un conocimiento serio y formal, con la didáctica y la andragogía que demanda la enseñanza y el aprendizaje de su propia disciplina, es aquí donde se privilegia, además de la creación del conocimiento, su difusión, la habilidad del docente de difundir entre sus colegas los resultados de su investigación y de tomar retroalimentación para su perfeccionamiento e impartir su disciplina entre sus estudiantes con nuevas y mejores formas de enseñanza. 

    El docente universitario de una universidad no neoliberal requiere desarrollar la habilidad de crear nuevo conocimiento, de difundirlo y de divulgarlo. No cabe la idea de que, por un lado, en una localidad se cuente con una “universidad de calidad” si únicamente se limita a la formación de recursos humanos y a la publicación de investigaciones en revistas indexadas y que, por otro lado, la sociedad que envuelve a ese centro de estudios viva en condiciones de miseria, o en pobreza extrema, o que la mayor parte de la población sea víctima de una concentración del ingreso desmedida. La universidad no neoliberal no puede ser espectadora de las injusticias sociales, de contemplar la marginación y exclusión de la población más vulnerable, por el contrario, requiere tener una visión incluyente y tener la convicción de ayudar a los demás con los recursos con los que cuenta, más allá de una responsabilidad social, tiene un compromiso de apoyar el alcance de los objetivos de desarrollo y mejorar la calidad de vida de las personas en el corto, mediano y largo plazo. Es en este punto que después de generar conocimiento y difundirlo, busque alternativas para su aplicación, para “aterrizar” o “descodificar” todo lo que se encuentra en la teoría al terreno de lo real, no contemplar sino incidir en la realidad para tener un impacto profundo y favorable en la sociedad. 

    Al día de hoy, lamentablemente las propias universidades suelen ser parte en muchas ocasiones de una trama privatizadora y no socializadora de conocimientos, sobre todo cuando obedecen a intereses de una cúpula ya sea universitaria, sindical, política o empresarial. Una universidad no neoliberal requiere establecer vínculos “hacia afuera” pero privilegiando la autonomía universitaria y permitiendo expandir el impacto que esta pueda tener en la calidad de vida de su población. Atender cada una de las partes del ciclo de conocimiento requiere de una supervisión por parte de las autoridades de la universidad, sobre todo de personal con liderazgo y visión a futuro (como dice nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, pensar en la siguiente generación no en la siguiente elección), dado que los procesos de desarrollo requieren de tiempo para su maduración. No resulta conveniente para los planes de desarrollo universitario el cambio de autoridades que obedezcan a vulgares intereses políticos o de alguna planilla en el poder, cuando eso ocurre, es síntoma de que la universidad se encuentra cooptada por intereses que sobrepasan el interés universitario de la propia comunidad (Véase el caso de la UdeG). 

    No se puede hablar de calidad en la educación si no se cuenta con personal honesto, sino se establecen lazos con la sociedad que permitan resarcir los graves problemas nacionales. En ocasiones los docentes universitarios se suelen limitar en su campo de acción, es decir, se limitan a dar clase para cumplir con su horario, o a publicar en una revista para atender las evaluaciones a su producción científica, descuidando el impacto social que su conocimiento puede llegar a tener en los grandes problemas del país. Estas limitaciones suelen justificarse dentro del claustro de profesores por distintas razones, incluso adjudicándolas a su propia “formación”, lo cierto es que no encuentran la manera de “descodificar” ese conocimiento teórico para llevarlo a un terreno empírico de mayor impacto (como dice AMLO, tienen que “subirle el nivel”), este tipo de docentes requieren de una mayor orientación y apoyo en sus actividades académicas para brindarles alternativas a su labor docente y que esta no sea limitativa a solo un plano profesor-alumno, por el contrario, que el docente se presente como un agente de cambio junto con el propio estudiante. 

    Está ampliamente documentado la crisis en el aprendizaje que nos ha traído esta pandemia, hoy más que nunca requerimos de los docentes universitarios fuera del aula de clases (más territorio y menos escritorio), hoy más que nunca requerimos de universidades de puertas abiertas, empáticas con los problemas graves de la humanidad, hay toda una agenda pendiente con la desigualdad económica que se vive a niveles globales y con el resarcimiento al daño que le hemos hecho al medio ambiente. La pandemia del Covid-19 ha dejado estragos en la población más vulnerable, las universidades requieren resaltar su lado humano y con ello su labor humanitaria, en ocasiones cometemos el error de dejarle esta labor a disciplinas como el trabajo social o a las humanidades, por el contrario, tenemos que apoyarlas y tomar estas como disciplinas transversales para que podamos llevar el conocimiento a un trabajo de campo. No podemos volver a cometer el error de seguir separando la ciencia de la sociedad, ni tampoco de excluir a la sociedad de los beneficios de la ciencia. 

    Hasta el momento la universidad que no cumple con el ciclo de conocimiento propuesto, requiere entonces reestructurar la forma en que gestiona sus recursos, en otras palabras, si el saldo de los resultados a nivel social es negativo, entonces requiere replantear su forma de operar y de manejar los recursos con los que cuenta. Hacer una mejor revisión de los insumos y resultados obtenidos le permitirá cambiar de estrategia, requerirá también de una oficina que guarde vinculación con la atención de las demandas sociales de la ciudadanía. Un esquema de incentivos al personal docente apoyaría esta labor social, estamos hablando de incentivos económicos que apoyen también la economía familiar del profesorado, amén de revisar sus propios términos de contratación y terminar de una vez por todas con las condiciones indignas, de explotación y tercerización que padece el personal docente contratado por asignatura o por tiempo definido de forma temporal y con esa incertidumbre de saber que esta un ciclo escolar pero el próximo quizás ya no. 

    La universidad no neoliberal puede contar con un área especializada y que se dedique exclusivamente en monitorear y medir el impacto que esta tiene en el bienestar y en el desarrollo de la localidad, de la misma manera puede llevar a cabo el monitoreo de la contribución que esta realiza al alcance de los objetivos de desarrollo a escala local, nacional e internacional. Por ejemplo, de los grandes problemas que demandan atención inmediata puede tener el registro de cómo es que la universidad apoya al logro de garantizar el cumplimiento de los derechos fundamentales; o monitorear de qué forma la universidad impacta en darle cumplimiento a una mayor justicia social, o a reducir la corrupción y combatir la impunidad; o bien apoyar a la población vulnerable, a mejorar la democracia, o mejorar el análisis de información y distinguir las noticias falsas, etc., en términos generales, se trata de apoyar a la humanización de la sociedad que tanta falta hace.

    Finalmente, hoy la universidad tiene la oportunidad de despojarse de una vez por todas del ropaje neoliberal y migrar hacia una universidad no neoliberal, de retomar el ciclo del conocimiento y de generar esta sinergia que permita resarcir los graves problemas que enfrenta la humanidad. Debe dejar viejos paradigmas y empezar a pensar y pensarse en su papel humanista de ahora en adelante, vislumbrar un futuro más prometedor donde ésta sea el centro y motor del desarrollo, mirarse a sí misma y ponerse como meta, por ejemplo, que no debiera haber pobreza donde haya una universidad, no debiera haber desigualdad donde hay una universidad, la universidad no neoliberal requiere adoptar todos estos problemas y hacerlos propios y atenderlos con humildad, honestidad, valor y vocación, características que distinguen a un humanista. Se va requerir de cambios y de replantear sus contenidos curriculares, pero esto es así, cambios continuos y revolucionarios, nos lo demanda la realidad. No hay cabida para la pasividad, ya no basta con únicamente “dar clase”, eso quedo en el pasado, la universidad no neoliberal requiere ser transformadora y de aquí en adelante ser punta de lanza de la justicia social y pilar fundamental del bienestar. 

  • No es polarización, es politización

    No es polarización, es politización

    Una frase muy hecha por la oposición ha sido la referente a que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y todos los millones que integran el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y la Cuarta Transformación (4T) sólo polarizan a la población y en vez de unir buscan la confrontación. La práctica nos ha demostrado que se equivocan y que justamente los opositores de derecha son quiénes caen en esas acciones. Por ello, decidí escribir las siguientes líneas a propósito de los últimos acontecimientos en la política nacional.

    Cómo te Ovidio

    Ya pasó una semana de la detención de Ovidio Guzmán, líder de una pequeña célula del Cártel de Sinaloa e hijo del gran capo (ya detenido) Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo. En un operativo que se realizó en la madrugada y que tenía planeándose más de seis meses se enfrentó a la resistencia de la delincuencia organizada que trajo unos días de caos y de guerra en el estado costero. Sin embargo, la situación ya fue controlada y se reportaron pocas bajas.

    Hace pocos años también se le había detenido pero en ese momento se tomó la decisión de soltarlo por el costo de vidas que traería si se le mantenía cautivo. El mismo AMLO dijo públicamente que había sido su decisión pues son primero las vidas humanas que la detención de esa persona.

    En un primer momento la oposición hizo de las suyas al mencionar que el presidente era empleado de Ovidio y por eso lo había soltado, que el gobierno estaba coludido con el narcotráfico que ahí estaba la prueba. Y si eso no era suficiente para su pobre intelecto, había que inventar que si AMLO saludó a la mamá del Chapo significaba su vínculo con los narcotraficantes, eran hechos contundentes.

    La maroma derechaira tuvo que dar varias vueltas con la reciente captura de Ovidio. Ahora tuvieron que decir que al coincidir con la visita del presidente estadounidense Joe Biden por la X Cumbre de Líderes de América del Norte era un regalito para él o incluso que había sido ordenado por el mismo gobierno de Estados Unidos, ya que AMLO pues trabaja para ellos. Y así, sucesivamente e increíblemente salen a relucir más teorías sin sustento real para seguir encubriendo la verdad, esa que les duele y es que están muy equivocados y no pueden reconocer ningún logro del gobierno actual.

    El verdadero choque de trenes

    Lamentablemente también en estos días nos enteramos que ocurrió un accidente nuevamente en el metro de la Ciudad de México (CDMX). Justamente cuando la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se encontraba en Michoacán para una gira con el gobierno de esa entidad aliada. Se tuvo que regresar a atender de manera seria el problema y reprogramar esa visita para después.

    Como viles zopilotes la oposición nuevamente atacó de manera visceral a Claudia con muchas calumnias. Era el momento idóneo para su golpeteo político, incluso las huestes de Ricardo Monreal y de Marcelo Ebrard se fueron a la yugular para tratar de debilitar la figura de la Jefa de Gobierno.

    Tanto unos como los otros pecan en contribuir a debilitar el actual proyecto de la 4T. Sí, es bueno ser crítico pero siempre con fundamentos y ética. No podemos caer precisamente en apoyar indirectamente a la derecha, no comprender los momentos que vivimos y la coyuntura política solo abona a que el bienestar de la mayoría de la población se pueda ver afectado.

    Animal Político

    Como seres humanos somos entes sociales, nos desenvolvemos –nos guste o no- en una sociedad y tenemos participación en ella. Por eso es de suma importancia que participemos en los asuntos políticos para no permitir que pasen cosas que nos afecten a nosotros pero también a las demás personas.

    Construir un mundo mejor es obligación del conjunto de personas que integramos las sociedades. La polarización como hemos visto viene más de los opositores que de quienes estamos convencidos de la 4T. Nosotros construimos y no destruimos, eso lo tenemos claro. Como dice nuestro presidente, no es polarización, es politización y que bueno que se tenga en un México acostumbrado a la despolitización y al saqueo neoliberal.

    • Redes: https://www.facebook.com/chaarlie.brown.5  y Twitter @CarlitosMarx5 
  • ODIO A LA DEMOCRACIA

    ODIO A LA DEMOCRACIA

    La noche del 27 de febrero de 1933, ocurrió uno de los acontecimientos más impactantes que marcarían al siglo XX, el incendio del edificio del Reichstag, el parlamento alemán de la entonces República de Weimar, surgida tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial. Como consecuencia, surgió un régimen totalitario que suprimió a la libertad de expresión, permitió el rearmamento militar y emprendió una brutal persecución contra los judíos, los gitanos, los testigos de Jehová y los homosexuales, bajo la dirección del líder (Führer) Adolf Hitler. 

    Una vez que Hitler asumió el mando del ejército alemán y anexionara Austria y Checoslovaquia a territorio alemán, tuvo lugar el peor pogromo de la historia instigado por los nazis en toda Alemania en noviembre de 1938, sinagogas fueron incendiadas; residencias y negocios judíos fueron destruidos por tropas de asalto alemanes, en  contubernio con la población civil; y millones de judíos fueron sacados a la fuerza de su casa para ser enviados a los campos de concentración para aplicarles la llamada Solución Final. ¿Por qué interrogar a la historia sobre este acontecimiento que está tomando relevancia en el presente? 

    Con el paso de los años, la toma del Reichstag se ha convertido en una práctica de la ultraderecha mundial para rechazar cualquier acto de democracia que atente contra sus intereses económicos e individuales. 88 años después de este ataque contra el parlamento alemán, activistas y seguidores del entonces presidente estadounidense Donald Trump tomaron el Capitolio el 6 enero del 2021, destruyendo oficinas, vandalizaron obras de arte como una expresión de su inconformidad tras elección del actual presidente de los Estados Unidos Joe Biden. 

    Con relación al ataque alemán y la toma del Capitolio, el pasado domingo 8 de enero del 2023, las sedes de los tres poderes en Brasil (Presidencia, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal) fueron asaltadas por seguidores del ex presidente brasileño Jair Bolsonaro tras avanzar ocho kilómetros desde los alrededores del Cuartel General del Ejército hasta la plaza de los Tres Poderes en Brasilia. Este acto fue calificado por medios internacionales como “la mayor amenaza a la democracia desde el golpe de Estado de 1964, que instauro una dictadura militar gobernando el país más grande América Latina por más de dos décadas”. A una semana de asumir por mandato popular, el presidente electo Luiz Inácio Lula da Silva ordenó la intervención federal en la capital Brasilia para asumir la seguridad en el Distrito Federal y sostuvo que habrá un “castigo ejemplar” a los responsables. 

    Tras asaltar la sede de los Tres Poderes, miles de bolsonaristas vestidos con los colores nacionales, vandalizaron las salas del Congreso, destruyen computadoras, monitores, muebles y hasta obras de arte que adornaban el Palacio Presidencial. Sin embargo, el orden fue restaurado en Brasil, Lula se reunió con el jefe de las Fuerzas Armadas y con el Ministro de Defensa. Se arrestaron a más de mil doscientos bolsonaristas, funcionarios de Brasilia fueron destituidos, campamentos fueron desmantelados y se impondrán penas hasta más de 20 años por daños a bienes históricos, daños corporales y los delitos de golpe de Estado. 

    ¿Cuál es la conexión entre los ataques al Capitolio estadounidense y a la sede de los Tres Poderes brasileño? Ambos tienen un personaje en común con los ex mandatarios Donald Trump y Jair Bolsonaro, es Steve Bannon. Bannon es un ejecutivo de medios, ex estratega de la Casa Blanca durante la administración del presidente Trump y se reunió con Eduardo Bolsonaro, diputado e hijo del ex presidente brasileño, en la Conferencia Política de Acción Conservadora, llevada a cabo en la Ciudad de México en noviembre del 2022.  

    No es una sorpresa que él estuviera detrás de estos ataques. Bannon fue acusado por un tribunal federal estadounidense por orquestar el ataque al Capitolio y fue sentenciado a 4 meses de prisión y de pagar una multa de 6,500 dólares. Ya libre, Bannon acusó a Lula, desde sus redes sociales, de robar las elecciones de Brasil e incitó a los bolsonaristas a “hacer lo necesario para defender la democracia”, con el hashtag #BrazilianSpring. Se necesito de una pequeña llama para encender el fuego y después se expandiera como en un maizal arrasando con todo. 

    Por otro lado, Bolsonaro voló a Florida días antes de la toma de posesión de Lula, para alojarse en la casa de un ex luchador de artes marciales mixtas, de origen brasileño, incumpliendo con la tradición de entregar la banda presidencial a su sucesor. Aunque es también es posible que haya volado para evitar alguna posible investigación judicial que lo acusara de algún delito cometido durante su administración. Y ahora más para evitar ser señalado como el principal instigador de este violento ataque.

    “Siempre que hay una crisis económica en el modelo capitalista, emerge el fascismo” menciona el politólogo español Juan Carlos Monedero. Para que el fascismo florezca se requiere de un elemento vital, la frustración de los sectores amplios de la ciudadanía (clases medias y sectores populares), frustración agravada por alguna crisis económica. De modo que la gente pierde estatus económico, nivel de vida social y ejercen su furia contra el poder económico y el poder político. 

    Como sucedió en el siglo pasado, las secuelas dejadas tras la pandemia de Covid-19, causado por el nuevo coronavirus SARS CoV 2, las crisis económica, la crisis del modelo neoliberal y la reciente guerra entre Rusia y Ucrania, han provocado de mucha gente perdiera su estatus económico y social, sintiéndose frustrado y más agravado por las fake news sobre los ascensos de los gobiernos progresistas en América Latina, acusándolos de ser populistas y que van a quitarles sus bienes materiales. 

    En una novela publicada en el 2004 por el fallecido escritor estadounidense Philip Roth, llamada La Conjura contra América. Una novela con un escalofriante paralelismo con la realidad, porque presento patrones similares ocurridos durante la administración de Trump. Trata de una historia alternativa en la que Franklin Delano Roosevelt pierde las elecciones de 1940 y así otorgándole una victoria al aviador estadounidense Charles Lindbergh, un simpatizante de los nazis, que promete no involucrar a los Estados Unidos en otra guerra. Sin embargo, el terror comienza cuando comienza a culpar a los judíos y a los simpatizantes de Roosevelt de empujar al país hacia la guerra. Por lo que suceden violentos saqueos y pogromos a las comunidades judías. Todo parte de un plan ejercido por los nazis para implantar la Solución Final en los Estados Unidos. La única razón de porque los fascistas no han ganado del todo, es por el poder que tiene el pueblo y las leyes para impedir todo tipo de acto de odio contra la democracia.