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  • La agonía del PRIAN

    La agonía del PRIAN

    La larga agonía al PRI y al PAN los obliga a radicalizarse. Gritar para demostrar que está ahí todavía, que su voz, que es lo único que le queda, se convirtiera en grito para darle vida a un membrete desgastado por los excesos de sus miembros.

    Un PRI, senil, débil y con los días contados quiere echar abajo la elección del Poder Judicial y convoca a los medios a su alcance, -esos mismo que podría matar de hambre si quisiera según dijo el líder Alito-, para que hagan eco de sus amenazas.

    Los que une a los grupos fácticos con el PRI, el PAN y MC es la esperanza de que ganen, cuando, en realidad, todos son decadentes y tienen la costumbre de desperdiciar los triunfos, porque desconocen el ejercicio político. Si ganan celebran el triunfo, si pierden se laceran unos a otros, pero ninguna de las dos circunstancias los mueve a trabajar. Costumbre en la administración pública.

    Para los medios, el contenido de esos partidos son la única esperanza de que regrese el subsidio que recibían antes de diciembre de 2018. Pero la esperanza muere al último y no tienen muchas alternativas de volver a esas prácticas más que agarrarse de un clavo caliente y seguirles el juego informativo de costumbre.

    El PRI es la vieja política que dio lo que pudo, el PAN es el conservadurismo pro empresarial, y MC es una política todavía más anacrónica que la del PRI, pero para disimular la decadencia del pensamiento vetusto de Dante Delgado, le llama nueva política.

    De hecho, el INE acaba de ordenar una transformación en los estatutos de MC debido a que cumpla con las normativas sobre violencia política contra las mujeres en razón de género y paridad sustantiva, donde tienen un grave atraso en sus normatividades internas, que deben buscar la erradicación de la violencia política de género y garantizar la participación equitativa de las mujeres en la política, cosa que, hasta el momento no habían tomado en cuenta. Es un partido viejo con jóvenes encabezándolo.

    Es una vieja costumbre entrar a trabajar “al gobierno” para tener una plaza segura y trabajar poco. Tradición que estaba a punto de convertirse en ley no escrita que se rompe en 2018. Burócratas sin compromiso y trabajadores sin responsabilidad, sometidos a su propia mediocridad, criterio que permeaba desde los secretarios de estado hasta los empleados operativos.

    La vieja política que arrastra a esos tres partidos nunca se preocupó por crear cuadros en las oficinas, pero no del partido sino de una burocracia comprometida, de una capacitación permanente y un servicio profesional de carrera transparente y real. Todo era recomendaciones, palancas, amistades, nepotismo, compadrazgo.

    Hacer como que trabajaba una burocracia sin compromiso con nadie más que son sus vacaciones y aumentos salariales.

    El individualismo, la meritocracia el aspiracionismo como norma de vida dañaron mucho la administración pública a agrado tal que fueron los que derribaron las instituciones. Cuando se les transforma, en el sexenio de López Obrador, sólo se barrieron los escombros de instituciones en ruinas que cayeron por su propio peso carcomidas por la corrupción. Ahora quieren culpar al nuevo régimen de la desaparición de las instituciones, cuando se trataba de escombros derribados por la conducta de sus funcionarios en todos sus niveles.

    La radicalización de la oposición tiene que ver con una libre interpretación de la realidad, así ellos dicen si la presidenta está enojada, si está contenta y colocan como un rompecabezas fantástico el origen de su estado de ánimo. Aseguran que se enojó la Presidenta porque atraparon a El Mayo, o que se pone feliz por cualquier cosa que ellos quieren que ella esté contenta, cuando son apreciaciones subjetivas. Ellos saben perfectamente cuando está la mandataria enojada, capacidad de apreciación que envidiaría hasta su esposo. Incluso contratan gente que lea la expresión corporal y grafología, para especular sobre lo que piensan los principales funcionarios públicos, incluyendo la presidenta. Esa es su manera de hacer política, como si se tratara de la una revista Cosmopolitan para quinceañeras.

    Las bases de los partidos de oposición están pudriéndose desde hace años, su origen y desarrollo desde las bases se encargaron de deteriorar su propia cotidianeidad.

    Es esa vida diaria que se encaminó hacia la comodidad la que derrotó a los simpatizantes de la vieja política, que exige la individualidad, el egoísmo que se requiere para no tener sensibilidad social y la envidia suficiente como para aislar beneficios propios y hasta alejarlos de la familia cercana.

    La oposición no tiene remedio, sus bases están contaminadas con una especie de virus que empieza con la pereza y termina con la sicopatía.

  • La commedia è finita (La comedia ha terminado)

    La commedia è finita (La comedia ha terminado)

    Todo parecía marchar bien en el Imperio. Dominaban el planeta a su antojo, las noticias eran válidas sólo si ellos las aprobaban, las guerras eran necesarias para defender al “mundo libre” de los tiranos de oriente e invadían países para llevarles democracia y libertad. Su reino parecía no tener fin, justo como en sus películas de acción, pero su historia dista mucho de ser una epopeya contra el mal.

    Cuando culminó la 2a guerra mundial en 1945, tal vez no fueron capaces de visualizar, al menos no para los años inmediatos sino para las décadas posteriores, el impacto que tendría a nivel global, el dar la libertad de toma de decisiones a su antojo, como la que pusieron en bandeja, al Estado de Israel. A su vez, y debido a las consecuencias de destruir una gran parte de un país como Japón y aniquilar a cientos de miles como parte de dicha guerra, los Estados Unidos supusieron que su dominio del mundo no tendría un final. ¿Quién les iba decir que la caída de su reino vendría de la mano de su propia gente, de su presidente, el más popular, el más “caucásico”, el más parecido a ellos?

    Con las redadas contra migrantes en el vecino país del norte, se echa por tierra el ideal de libertad y puritanismo de la política exterior que durante años han aparentado políticos norteamericanos para mantener su imagen impoluta, gracias a las decisiones irrisorias y demenciales de su dirigente, tal vez el más racista y clasista o cuando menos, el que no tiene empacho en mostrarse como tal, frente a todo el mundo. Para él, presentarse en dichas condiciones es un símbolo de autoridad, de hombría, de ser “todopoderoso”; ante el resto de países, es volver a repetir la historia que desencadenó en la última guerra mundial.

    Hoy, en los albores de una nueva afrenta global, a raíz del conflicto bélico entre Israel e Irán, un Israel desbordado en soberbia y deseo de dominio y sometimiento de los más débiles, justo como su mentor, y con el deseo en este lado del planeta, de “aniquilar” a inmigrantes, a quienes tienen un tono de piel más oscuro y hablan distinto, a quienes los más intolerantes les dicen “speak english” y miran con desprecio, a quienes solo sirven para recolectar en el campo, trabajo que ningún estadounidense quiere hacer, hoy valdría la pena preguntarnos si fue un acierto global el ser tan complacientes.

    Ante estas condiciones de precariedad social y moral, resulta doblemente importante el ser testigos de las protestas que se han organizado en ciudades como Los Ángeles, Chicago o Nueva York, esta vez con hijos de esos migrantes mexicanos que salieron de su país en busca de mejores oportunidades de vida, esos hijos que a su vez ahora son ciudadanos norteamericanos bajo la legalidad de la Constitución de aquel país y que se sienten en completa razón de protestar por esa vida digna de un sueño americano, no sólo para ellos, sino para quienes les precedieron.

    Hoy, esos hijos de migrantes son los estudiantes de la high school, graduados de Yale o Columbia, NYU o Harvard, son sus actuales abogados, economistas, físicos o astronautas. Portan a su vez, orgullosos sus títulos, universitarios o de puestos laborales en las grandes empresas y conglomerados internacionales, lo mismo que defienden con orgullo su color de piel y sus raíces, heredadas de sus padres, quienes vieron pasar toda su vida en cocinas de restaurantes o campos de cultivo, o como trabajadores de empresas, todos ellos con la obra de la persecución de la migra, hoy conocida como ICE.

    Hoy, la afrenta pública, no es solo contra migrantes mexicanos, o salvadoreños, o guatemaltecos, u hondureños, sino con ciudadanos norteamericanos, quienes ponen en jaque y confrontan a un país dirigido por un hijo de migrantes, que ha olvidado su historia. Hoy el compromiso mundial es no repetir la historia, mi vida en el holocausto más grande en la historia del hombre ocurrido el siglo pasado, es evitar que el más grande, fanfarrón y poderoso destruya al más chico, abandonado a su suerte, por conveniencia políticas, como ocurrió hace más de medio siglo.

  • Un pacifista llamado Trump

    Un pacifista llamado Trump

    Los premios Nobel de la paz se le suelen dar a personas que no tienen mucho de pacifistas. Realmente el concepto de paz para los ricos es que se mantengan sus intereses intactos y continue la explotación voraz. Aquí hablamos de un gran mito, el Trump pacifista.

    Geopolítica

    Pareciera que Trump es tan codo que no busca meterse en guerras extranjeras. Por eso busca por todas las vías (en apariencia) evitarlas o terminarlas. Esto sería real si no fuera por que las guerras suelen ser un gran negocio capitalista para los gringos.

    Trump no quitó a sus tropas de todas las bases estadounidenses del mundo. No dejó de presionar en varios lugares donde hay conflictos y grandes tensiones. Solo comunicó y expresó que estaba contra la violencia en esos lugares.

    Así vimos que dijo terminar la guerra de Rusia contra la OTAN en Ucrania, donde iba a someter a los ucranianos a una suerte de colonia (justo como lo hace con sus cachorros europeos) pero al final no ha terminado ese conflicto. Sigue la guerra y su capacidad negociadora fue puro choro.

    Lo mismo en Medio Oriente. Con su perrito faldero de Israel que busca por todos los medios entrar en guerras, continuar su genocidio en Gaza y someter a los países árabes cercanos. 

    Los sionistas son criminales de guerra, son lo mismo que los Nazis, Netanyahu es Hitler. Y Trump salió a defenderlo, hasta dijo que lo apoyaría en su limpieza étnica que realiza Israel.

    En ese conflicto, los gringos según negociaban con Irán para la no proliferación de armas nucleares de ese país asiático. Es bien chistoso, Estados Unidos si puede tener armas nucleares, el mismo Israel las tiene, pero Irán no las debe de tener porque pone en riesgo la seguridad de sus regiones e intereses. Vaya pacifismo jaja.

    Y mientras negociaban, Israel atacó a Irán. El monstruo naranja dijo que ellos no sabían que no los atacaran por favor jaja. Pero respaldó la postura de su hermanito sionista. A nadie engaña, ese conflicto lo provocó y validó Estados Unidos, vaya pacifismo. 

    Guerra interior

    Y pues tampoco hay paz en su propio país. Su guerra interna fascista contra las personas migrantes o de origen latino se ha intensificado. Las redadas gringas de la ICE no le piden nada a las redadas de la Gestapo y de la SS nazis, son lo mismo.

    Aquí también ha encontrado resistencia, se ha formado todo un movimiento pacífico y en momentos violento (pero de la violencia chida) contra el autoritario naranja al que ya catalogan como rey.

    Una verdadera guerra interna que pondrá en jaque al monstruo no pacifista. Su aceptación popular se ha reducido considerablemente. Trump va en picada y su inconstitucional reelección se ve muy lejos, ya hasta el nazi de Musk lo abandonó.

    Paz

    Es de revolucionarios promover la guerra revolucionaria en momentos de resistencia y de toma por el poder. Así como también lo es pugnar por la paz en tiempos de guerra imperialista.

    El mito del Trump pacifista seguirá en caída libre. Tiene lo mismo de pacífico que Hitler (al cual también lo llamaban pacífico en momentos previos a invadir Polonia). Donald es un rey fascista que seguirá destruyéndose, estaremos ahí para presenciarlo y escupirle.

    Redes sociales

  • LA CONJURA CONTRA AMÉRICA

    LA CONJURA CONTRA AMÉRICA

    Pido perdón a los lectores si hago spoilers

    En el 2004, el escritor estadounidense Philip Roth (1933-2018) escribió su novela ucrónica La Conjura contra América, en la que Franklin Delano Roosevelt pierde las elecciones presidenciales de 1940 ante el renombrado aviador y aislacionista Charles Lindbergh, apodado “el Águila Solitaria” tras realizar el primer vuelo transatlántico en solitario sin escalas, de la ciudad de Nueva York a París en 1927. A parte de expresar públicamente sus simpatías por la Alemania nazi, ha culpado a los judíos de empujar a Estados Unidos hacia una nueva guerra mundial, en favor de una neutralidad. 

    A través de los ojos de una familia judía estadounidense de Newark (Nueva Jersey), los Roth, nos ilustra cómo el miedo y el racismo invade todos los hogares judíos estadounidenses una vez que Lindbergh asume el cargo como 33° presidente estadounidense, la firma de un acuerdo en Islandia con Adolf Hitler para respetar las virulentas conquistas de Europa y otra con los japoneses en Hawái para no interferir en sus conquistas en Asia; la ficticia Oficina de Absorción Americana (OAA) envía a todos los niños judíos a pasar tiempo con familias de intercambio al sur y centro del país para “americanizarlos”; la emigración de vecinos judíos de Newark a Canadá ante el temor a ser perseguidos; y el más inquietante, la censura del comentador de radio Walter Winchell tras criticar duramente las políticas de la administración de Lindbergh, de manera que termina siendo asesinado una vez que decide lanzarse a la presidencia. 

    El asesinato de esta figura y la extraña desaparición del presidente desencadenan una serie de violentos disturbios antisemitas, imposiciones de toques de queda en el país, movilizaciones de la Guardia Nacional y el arresto de prominentes figuras como Henry Morgenthau Jr., Bernard Baruch, el alcalde de Nueva York Fiorello La Guardia y el mismo Roosevelt por el FBI, bajo los cargos de orquestar la desaparición del presidente y articular un complot judío para obtener control del país, con supuestas evidencias proporcionadas por agentes alemanes. No obstante, la violencia se detiene después que Anne Morrow-Lindbergh, la Primera dama de los Estados Unidos, trasmite un mensaje por la radio pidiendo a sus compatriotas detener la violencia, liberar a los presos políticos y destituir al presidente en funciones mediante elecciones extraordinarias de 1942. Con el fin del reinado de terror, Roosevelt vuelve a la presidencia y los estadounidenses entran a la guerra después que los japoneses atacan Pearl Harbor. 

    En la novela, la pareja Lindbergh fue chantajeada con impedirles volver a reunirse con su hijo primogénito quien estaba vivo tras su desaparición en 1932, si no accedían a cumplir con el proyecto expansionista de Alemania. Una vez alcanzada la presidencia, se puso en marcha estratagemas políticas dictadas desde Berlín para “iniciar en Norteamérica un proceso sistemático de marginación que, en un futuro previsible, lleve a la confiscación de la riqueza y a la total desaparición de la población judía, sus pertenencias y sus propiedades”. A diferencia de Europa que tiene una historia de antisemitismo que datan en la Edad Media, la posibilidad de implantar con rapidez y eficacia la llamada “solución final” en América se vio obstaculizada por ciertas garantías implantadas en la Constitución estadounidense, combinadas con ciertas tradiciones democráticas.

    El cineasta estadounidense J.J. Abrams dijo una vez que “Historias en las que se produce la destrucción de la sociedad son la exploración de los miedos sociales y los problemas que los cineastas, novelistas, dramaturgos y pintores han estado examinando desde hace mucho tiempo”. Aunque la novela fue escrita hace 21 años, explora los problemas sociales y los sentimientos de odio en la nación estadounidense, similar a los judíos de Newark aterrorizados por las políticas del aviador. Así, por ejemplo, en el presente Trump, expresa discursos de odio que envalentona a los xenófobos, igual que el Lindbergh ficticio; la movilización de la Guardia Nacional y marines para controlar las recientes manifestaciones en la ciudad de los Ángeles, producidas a raíz de las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE sus siglas en ingles) para arrestar brutalmente a migrantes de ascendencia mexicana o aquellos que tengan piel morena, sin importar que tengas la nacionalidad estadounidense; el asesinato de la legisladora demócrata de Minnesota Melissa Hortman y su esposo por “motivos políticos”; y sobre todo la irracional acusación de Kristi Noem, secretaria de seguridad nacional estadounidense, a Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, de “alentar” violentas protestas en la ciudad californiana, al mismo tiempo que advertía de mayores medidas de represión contra “protestas violentas” en aquella y otras ciudades del país, incluyendo Washington.

    “Nací en 1933, el año en que Roosevelt asumió el cargo. Fue presidente hasta que cumplí doce años. Desde entonces, he sido demócrata de Roosevelt. Encontré muchas cosas alarmantes sobre ser ciudadano durante los mandatos de Richard Nixon y George W. Bush. Pero, independientemente de las limitaciones de carácter o intelecto que percibiera, ninguno de los dos era tan pobre humanamente como Trump: ignorante del gobierno, de la historia, de la ciencia, de la filosofía, del arte, incapaz de expresar o reconocer sutilezas o matices, carente de toda decencia y con un vocabulario de setenta y siete palabras que se podría llamar más jerga que inglés. Es más fácil comprender la elección de un presidente imaginario como Charles Lindbergh que la de un presidente real como Donald Trump. Lindbergh, a pesar de sus simpatías nazis y sus inclinaciones racistas, fue un gran héroe de la aviación. En cambio, Trump es simplemente un estafador.”, así respondió el autor en una entrevista para la revista New Yorker a finales de enero del 2017, dos meses después de las elecciones presidenciales del 2016. 

    Por otro lado, el estreno de la adaptación de la novela en una miniserie de seis capítulos por HBO, coincidiera con las elecciones del 2020 que culminaron en el asalto al Capitolio el 6 de enero del 2021, en el que una multitud de seguidores del presidente republicano en un intento por frenar formal de la derrota del mandatario en las elecciones que ganó el demócrata Joe Biden. La Conjura contra América puede que haya sido escrita no como una advertencia o una novela de clave política, sino para intentar comprender los signos de una realidad que padecen los estadounidenses y afectan a toda la comunidad migrante, quienes contribuyen más de 2 billones de dólares al PIB estadounidense y las redadas del ICE es una violación fundamental a los derechos humanos y constitucionales de aquel país, lo que refuerza la idea de una “locura estadounidense” en el que un país va encaminado hacia el fascismo y desbordaría una violencia política inimaginable en la historia. 

    BIBLIOGRAFÍA

    Roth, Philip, La Conjura contra América, traducción de Jordi Fibla, sexta reimpresión, Barcelona, Penguin-Random House-Grupo Editorial, 2020, 428 p. (Colección Debolsillo) 

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  • El incendio que amenaza con consumir al mundo: Irán vs. Israel

    El incendio que amenaza con consumir al mundo: Irán vs. Israel

    La historia no se repite, pero rima. La actual escalada bélica entre Irán e Israel va más allá de ser solo una disputa regional; es el inicio de un conflicto que podría arrastrar a las potencias globales hacia una guerra con consecuencias impredecibles. Aunque la tensión entre estos dos países se ha acumulado durante décadas, el momento que vivimos ahora marca un verdadero punto de quiebre. Nunca antes se habían cruzado las líneas rojas de manera tan abierta.

    Desde el 7 de octubre de 2023, cuando Hamás lanzó un ataque sin precedentes contra Israel, la región ha caído en una espiral de violencia que se vuelve cada vez más difícil de controlar. La respuesta de Israel en Gaza fue devastadora, con miles de civiles muertos, y el conflicto se ha extendido hacia el sur del Líbano, Siria, Irak y Yemen. A lo largo de estos meses, Irán ha estado operando en las sombras a través de sus grupos aliados —lo que se conoce como el “Eje de la Resistencia”—, pero las reglas no escritas de la guerra indirecta han comenzado a desdibujarse. El ataque directo con misiles y drones iraníes contra territorio israelí, junto con la respuesta israelí bombardeando objetivos en Isfahán, marcan un nuevo paradigma: el paso de la guerra por delegación a una confrontación directa.

    Este no es únicamente un conflicto en el que se enfrentan dos naciones. La guerra Irán-Israel encapsula una pugna más lejana: la pugna que enfrentan dos visiones geopolíticas del orden de la región. Para Irán, la hegemonía israelí en Oriente Medio – avalada y financiada por Washington – supone una ofensa a su soberanía, además de una amenaza a su influencia. Para Israel, la presencia militar que tiene Irán en sus fronteras – unida a su programa nuclear – representa una amenaza existencial.

    Pero lo que realmente hace peligroso este escenario es la inevitable internacionalización del conflicto. Estados Unidos no puede – ni quiere – mantenerse al margen y ha aumentado su presencia militar en la región. Rusia, por su parte, si bien está distrida por la guerra en Ucrania, sigue con interés cómo se desestabiliza otro frente en el que puede debilitar el poder occidental. China, que ha apostado por una diplomacia económica en Oriente Medio, ve tambalear sus inversiones estratégicas si la región estalla del todo.

    Nos encontramos, por lo tanto, ante una guerra que podría cambiar el orden mundial. No porque lo quiera Irán o Israel, sino porque los hilos de las alianzas, los intereses energéticos, los nacionalismos religiosos y las luchas de poder ya no pueden ser mantenidos al margen. En este sentido, cualquier error de cálculo puede derivar en un gran incendio. Un ataque desproporcionado sobre instalaciones nucleares. Una intervención masiva de EEUU. Un gesto intempestivo de Hezbollah. El margen de maniobra disminuye año tras año.

    La comunidad internacional ha demostrado, por otra parte, una pasividad cómplice. Occidente, con su doble rasero, es capaz de tolerar crímenes de guerra si son producto de su aliado, y publica los de su adversario a una escala de atrocidad; y los organismos multilaterales están, por el contrario, atascados en vetos y luchas de poder. La única salida posible es la diplomática, pero implica algo que hoy en día escasea: voluntad política, empatía humana y visión estratégica.

    El conflicto entre Irán e Israel no es solo el drama de los dos pueblos presos de sus gobiernos y de su historia sino que es el espejo de ese mundo que sigue pensando que se puede resolver el conflicto sólo con fuego. Y si no logramos apagar a tiempo este fuego, puede ser que pronto todos nosotros estemos respirando el humo.

  • Computación cuántica en palabras claras. Así va a transformar tu vida

    Computación cuántica en palabras claras. Así va a transformar tu vida

    Durante años, el término “computación cuántica” ha habitado los laboratorios, los congresos científicos y las series de ciencia ficción. Hoy, sin embargo, se ha abierto paso hacia la esfera pública con una promesa tan poderosa como inquietante: cambiará nuestras vidas, aunque no sepamos bien cómo ni cuándo. En esta columna no encontrarás fórmulas ni tecnicismos, sino una mirada clara a un fenómeno que ya impacta la salud, la economía, la seguridad digital y el diseño de políticas públicas. En un contexto internacional que se disputa la soberanía tecnológica, México tiene ante sí una decisión crucial: quedarse mirando o entrar a tiempo a una de las revoluciones más determinantes del siglo XXI.

    Si una computadora clásica es como una fila de interruptores encendidos o apagados, la cuántica se parece más a una red de luces que pueden estar encendidas, apagadas o ambas cosas al mismo tiempo. Eso permite explorar millones de combinaciones a la vez, en lugar de una por una. Es lo que se conoce como “superposición”, y cuando se combina con otras propiedades como el entrelazamiento y la interferencia, surge un nuevo paradigma: uno que no se trata solo de hacer las cosas más rápido, sino de hacer cosas que hoy, sencillamente, son imposibles.

    Desde la perspectiva ciudadana, los beneficios pueden parecer invisibles, pero serán profundos. En medicina, por ejemplo, se podrían simular moléculas para crear fármacos personalizados con menos efectos adversos. En ciudades congestionadas, ayudaría a planificar rutas escolares, redes de transporte y turnos hospitalarios con una eficiencia inédita. Y en nuestras casas, nos permitirá acceder a servicios digitales más inteligentes, seguros y adaptados a nuestras necesidades, sin instalar una computadora cuántica en el escritorio.

    El riesgo, por supuesto, también está presente. Hoy protegemos nuestras cuentas bancarias, historiales médicos y documentos oficiales con sistemas de seguridad digital basados en problemas matemáticos complejos. Pero si una computadora cuántica suficientemente potente cayera en malas manos, podría romper esos sistemas en cuestión de minutos. Es por eso que países como Estados Unidos ya han iniciado la migración hacia algoritmos de “criptografía post-cuántica”, una carrera silenciosa por blindar los datos antes de que sea demasiado tarde.

    Mientras tanto, otras naciones van más allá. China ha construido redes de comunicación cuántica a nivel nacional. Alemania y Canadá invierten en centros de simulación para sus industrias. Y Estados Unidos, además de su músculo empresarial, ha abierto el acceso a procesadores cuánticos en la nube y ha estandarizado normativas de ciberseguridad. El mensaje es claro: esta tecnología no se quedará en los laboratorios. Quien la domine, definirá las reglas del juego económico, militar y diplomático en las próximas décadas.

    En este momento de la historia, se estaría configurando un nuevo mapa de poder global, donde ya no bastaría con tener petróleo, oro o influencia militar: el control del conocimiento cuántico marcaría el rumbo de las decisiones estratégicas. Esta tecnología permitiría definir políticas de defensa, sistemas de comunicación inviolables y modelos económicos con capacidad predictiva sin precedentes. Por esa razón, países como China, Canadá y Alemania no habrían escatimado en inversiones públicas millonarias, alianzas académicas y centros de simulación de vanguardia. Desde nuestra óptica, si México decidiera mantenerse al margen de estas transformaciones, su soberanía digital quedaría subordinada a las decisiones de quienes sí se anticiparon al cambio. Por tanto, participar activamente en esta carrera no sería una cuestión de ambición científica, sino de supervivencia estratégica.

    En este panorama, la pregunta no es si la computación cuántica llegará a nuestras vidas, sino cómo llegará y quién decidirá su uso. La capacidad de simular con precisión nuevos materiales permitirá productos más sostenibles y baratos. Algoritmos cuánticos como el de Grover o el de Shor transformarán la inteligencia artificial, la logística, el aprendizaje automático y el análisis de datos. Incluso tareas cotidianas como detectar fraudes financieros o traducir conversaciones en tiempo real se verán profundamente modificadas.

    Pero no todo es futurismo. En 2024, la Universidad de Oxford demostró que una persona podía acceder a un procesador cuántico remoto sin comprometer su privacidad, gracias a la llamada “computación cuántica ciega”. El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), por su parte, ya lanzó CURBy, un generador cuántico de números aleatorios certificados. ¿Por qué importa? Porque detrás de un sorteo justo, una elección digital o un contrato seguro, hay números que no deben seguir patrones predecibles. Y solo la física cuántica puede garantizarlo de forma verificable.

    En términos de estrategia nacional, la situación de México es delicada. El país no cuenta aún con una política pública robusta en materia cuántica ni con un marco legal actualizado en criptografía de nueva generación. Mientras tanto, universidades, centros de investigación y jóvenes talentos desarrollan proyectos con presupuestos limitados, sin una hoja de ruta nacional. Las consecuencias de no actuar hoy serían la dependencia tecnológica, la vulnerabilidad digital y la pérdida de competitividad en sectores clave como salud, energía y defensa.

    Sin embargo, también hay señales de esperanza. En los últimos años, instituciones académicas mexicanas han colaborado con redes internacionales de investigación, y existen iniciativas locales de divulgación, formación y emprendimiento tecnológico que podrían multiplicarse si se les dotara de visión política, presupuesto sostenido y marcos regulatorios inteligentes. No se trata de inventar desde cero, sino de coordinar lo existente y construir sobre lo que ya hemos sembrado.

    La computación cuántica no es un lujo futurista. Es una necesidad presente. Como país, deberíamos garantizar que esta revolución tecnológica no sea decidida únicamente por quienes tienen el mayor presupuesto, sino también por quienes tienen el mayor compromiso social. Las decisiones que tomemos ahora definirán si tendremos voz en la gobernanza tecnológica global o si quedaremos relegados a ser consumidores pasivos de herramientas diseñadas por otros países, para resolver sus propios intereses.

    México no parte de cero: tiene talento, instituciones académicas reconocidas y vínculos internacionales. Pero si no se toma acción ahora, el país quedará fuera de las decisiones estratégicas que definirán el siglo XXI. Este es el momento para sembrar capacidades, formar liderazgos y asegurar que la revolución cuántica también hable español, tenga rostro latinoamericano y se rija por principios de inclusión, soberanía y justicia tecnológica.

  • IMSS invade EU

    IMSS invade EU

    Más de 14 mil connacionales que viven en Estados Unidos se incorporaron al Instituto Mexicano del Seguro Social hasta el pasado mes de mayo, bajo el esquema de Personas Trabajadoras Independientes. El trámite puede realizarse en los 53 consulados en el vecino país.

    La noticia llega en el momento en que el gobierno estadounidense retira los apoyos económicos a los servicios de salud, para la población, afectando a los menos favorecidos así que la demanda de mayores afiliaciones está en proceso.

    Esto contrarrestará la discriminación, ya que a los empresarios les interesará tener subsanados los servicios médicos de los trabajadores y éstos deberán ser mexicanos que estén asegurados en su país, a través del Seguro Social.

    Por otro lado, es necesario que los servicios de salud de los mexicanos en el extranjero gocen de los beneficios como si estuvieran en territorio nacional, que en cualquier momento puede convertirse en un privilegio, porque el retiro de presupuesto a los servicios de salud para los estadounidenses afecta la productividad de los que nacieron allá, quienes deben pagar a sobreprecios la salud. La salud nunca ha tenido un servicio gratuito en el vecino país, aunque se precian de tener a los mejores médicos, algunos de ellos también trabajan en lugares como el IMSS, y otros hospitales en México.

    Momentos de transición política y de enfrentamientos sociales que tienen como un bálsamo para los mexicanos contar con servicios de salud en un país que no es el suyo. Al mismo tiempo abre la posibilidad de convertirse en un puente para que haya unas relaciones más armoniosas no sólo entre los dos pueblos, que existe y de manera clara, sino entre los dos gobiernos que tienen intereses diferentes, que pueden conciliarse partir del bienestar de los trabajadores.

    Una vez que los connacionales solicitan su alta en el IMSS, se genera una línea de captura con la opción de pago al mes, o el año. El Área de Investigación Científica, señala que este esquema de aseguramiento existía en la Ley del Seguro Social de 1973, pero con la reforma de 1997 se acotaron los beneficios a la atención médica con algunas restricciones.

    Con una nueva modificación legal en 2020, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se recuperó la cobertura total para trabajadores independientes.

    El titular de la Unidad de Incorporación al Seguro Social, invitó a personas que laboran en Estados Unidos y en México a registrarse. Este esquema da mayor flexibilidad y no requiere de una relación laboral con un patrón ni tampoco que se llegue a la simulación para poder afiliarse al Instituto.

    Por el momento en que surge este proceso de filiación pareciera convertirse en un suceso político, sin embargo, se trata de un proyecto que estaba programado desde meses atrás, incluso este programa se extenderá a Centroamérica próximamente. La salud no tiene precio, aunque en Estados Unidos sí lo tenga.

    Los beneficios de ser mexicano traspasan fronteras, lo relevante es que sucede en momentos en los que las restricciones económicas en el vecino país del norte, donde sufren consecuencias que en México hubieran ocurrido si no se hubiera corregido el rumbo de la economía. Esto deben tenerlo muy en cuenta quienes cuestionan la actual administración, porque el libertinaje con el que se manejaban las medicinas, los engaños en la construcción de clínicas y hospitales y haber adoptado al sector salud como caja chica para subsidiar a los medios, llevaría por el mismo camino que ahora padecen los estadounidenses, cuya quiebra económica pareciera inminente.

    El sector salud es donde más se resiente la falta de liquidez de los gobiernos. El esfuerzo que se hizo en México durante la pandemia fue un gran aprendizaje en México y su administración, mientras otros países lo vieron como un castigo a su economía y caminaron por el rumbo equivocado, sobre todo en el sentido de solicitar créditos a instancias internacionales y adquirir deuda, problema del que ahora no sabe cómo salir la administración Trump.

    Por muchos años el gobierno mexicano tomó dinero del sector salud para pagarles a los columnistas de los diarios convencionales para que ocultaran lo malo y exaltaran lo bueno, pero como no había nada bueno que informar, empezaron a inventar con loas consecuencias que ahora vemos, con supuestos analistas mitómanos y medios convertidos en partidos políticos.

    Incorporar a los mexicanos en el extranjero con servicios de salud, con las puertas abiertas en las clínicas dentro y fuera de del país donde se encuentran, es un alivio.

  • El secreto de las fuerzas armadas de E.U., 1 de cada 5 son latinos o hispanos

    El secreto de las fuerzas armadas de E.U., 1 de cada 5 son latinos o hispanos

    Mucho se ha hablado del desfile militar que el presidente Donald Trump ordenó como parte de la conmemoración de los 250 años de las fuerzas armadas norteamericanas o, como otras personas lo han señalado, para festejar su cumpleaños. Pues, al mero estilo de dictadores como Porfirio Díaz, Trump aprovechó una fecha patriótica para hacerse un pachangón.

    Todas y todos sabemos del racismo y la embestida voraz que el Ejecutivo norteamericano está implementando en contra de los migrantes latinos, lo que ha provocado una desestabilización muy importante en distintas ciudades como California. Pero hay un tema que poco se ha mencionado al respecto: la evidente falta de apropiación del ejército norteamericano y de experiencia ante dicho acto.

    Los desfiles militares sirven para mostrar el poderío, la organización y la preparación del ejército. A través de la marcha coordinada, el uso de uniformes, armamento y vehículos, se exhiben disciplina, cohesión y capacidad de respuesta. Además, refuerzan el orgullo nacional y el sentido de pertenencia. Se preparan como forma de rendir homenaje a la patria y a quienes la defienden.

    Pero este desfile militar solo expuso que el gobierno norteamericano no tiene preparación, ni una marcha coordinada, ni siquiera uniformes a su medida.

    Tal vez esto también tenga que ver con las políticas de Trump en contra de los latinos, porque no hay que olvidar lo cercanos que están Estados Unidos y América Latina, no solo por geografía, sino por su gente.

    Fuentes del Departamento de Defensa, en su informe demográfico de 2022, refieren que el 18.4 % de las personas activas de las fuerzas armadas norteamericanas se identifican como hispanos o latinos, mientras que en el Ejército el porcentaje es de aproximadamente 20.4 % para el personal activo, considerando tanto oficiales como alistados. En la Marina, el 16.6 % se identifica como hispano o latino.

    Pero en su informe de 2023, el número aumentó en la Marina hasta 27.7 % de fuerza activa hispana o latina. Es decir, uno de cada cinco miembros en servicio activo de Estados Unidos se identifica como hispano o latino.

    A eso le sumamos que la música que ambientó el desfile era del género Heavy Metal, música creada en Inglaterra. La mayoría de artistas que sonaron eran británicos, como Black Sabbath, AC/DC y Deep Purple. Paradójicamente, un desfile que pretendía exaltar el orgullo estadounidense terminó pareciendo un tributo a la corona británica.

    ¿Qué sentido de identidad puede tener una fuerza armada que desprecia sus raíces latinas, olvida sus propios símbolos culturales y celebra su día más importante con música extranjera? Quizá la respuesta está en lo que Trump quiere borrar: que gran parte del músculo que mueve a Estados Unidos habla español, tiene raíces en Oaxaca, en Michoacán, en El Salvador o en Puerto Rico.

    La migración no es un delito. Es una respuesta a las crisis que el propio sistema ha generado. Criminalizar al migrante mientras se celebra la libertad es la contradicción más grande de un imperio en decadencia. Y tal vez por eso, ni con todo su poderío, lograron hacer un desfile que uniera a su nación. Porque no se puede marchar en bloque cuando se excluye a quien camina contigo.

  • Hablemos pues en voz alta

    Hablemos pues en voz alta

    Si, tenemos que hablar porque callar nos haría cómplices silenciosos de cuanta maldad abunda en el país del norte. 

    Muy indignante y enojoso resulta cada dicho del terrible personaje anaranjado del chuchuluco rubio volador, cada vez que declara, dice, ordena, propone y decide, comete alguna tropelía que se convierte en daño generalizado en el mundo. 

    Las marchas y concentraciones en ciudades del país al norte del Río Bravo son prueba del hartazgo y rechazo que cada vez más personas tienen hacia su propio presidente. Hasta sus Senadores han pagado el precio. 

    La falta de respeto hacia todas las instituciones otrora intocables en los Estados Unidos se ha convertido en la costumbre cotidiana de este intento de dictador a quien su propio pueblo rechaza de manera tajante con marchas gigantescas en lugares como Nueva York, Chicago, Filadelfia, Los Ángeles, San Antonio y otras más. En todas ellas el rechazo al fascismo que se devela en el Gobierno Federal de los Estados Unidos de América es abierto e innegable. 

    Mientras tanto, el huésped de la Casa Blanca, sigue creyendo que puede ser un reyezuelo cuyo pueblo le rendirá pleitesía. Todo apunta a que se ha vuelto loco y hasta los propios jefes militares y gobernadores de los Estados lo rechazan y están en contra de todas las medidas y órdenes que ha dado.

    La producción agrícola depende de los migrantes, lo mismo ocurre en varios cientos de empresas productoras de diferentes artículos, de donde por la fuerza, han sacado a trabajadores nomás por parecer latinos. Estos extremos han provocado reacciones en todos los sectores productivos de aquella nación y su economía va a sufrir las consecuencias. Donald Trump, el criminal, se autoproclama dictador y empieza a actuar como uno. 

    Frente al genocidio en Palestina y los bombardeos entre Israel e Irán, la falta de cordura y mesura de Trump y las tensiones en Europa producidas por las dos guerras desatadas en el medio oriente por Netanyahu, la invasión Rusa contra el régimen fascista de Ucrania, las tensiones entre las dos Coreas y la postura de China al respecto, además de la crisis entre India y Pakistán, el mundo se debate con el inicio de la Tercera Guerra Mundial, la que parece tener más de un frente de batalla. 

    Los frentes se multiplican, no es en Europa solamente, ni en el Medio Oriente o solo en el Pacífico o Asia y solo falta nuestro continente, donde la actitud de Trump, su poblamiento de tropas en su frontera con México, las declaraciones sin pruebas de Marco Rubio, Secretario de Estado y de la falsaria Kristi Noem, Secretaria de Seguridad Nacional y de la provocación creada por el show de la patrulla incendiada y el agente sobre ella con la Bandera Mexicana, deben alertarnos sobre la posibilidad de que el gran mentiroso de Washington pretenda invadir nuestro territorio. No podemos soslayar semejante riesgo, porque en México ya hay un número muy grande de grupos armados que seguramente serían usados para seguir golpeando a nuestro gobierno y al Pueblo mismo.

    Ojalá que solo sea una especulación asustada de mi parte. Ojalá.

    IMSS TABASCO

    Me alegra mucho confirmar que el personal del IMSS en el HGZ Número 46, Dr. Bartolomé Reynés Berezaluce, a pesar de las tremendas carencias que a diario padecen en todas las áreas y de que la cantidad de pacientes que tienen que atender los rebasa por mucho, han dado una muestra de la calidad con que hacen su trabajo y sirven a los trabajadores y trabajadoras afiliados al Seguro Social. 

    El Dr. Williams Denis Pérez Jesús, Coordinador de Donación de Órganos y Tejidos del HGZ No. 46, informó de la primera procuración multiorgánica en este hospital. Se trata de pulmones, hígado y riñones de Sergio N. un joven que cursaba la carrera de medicina y que en un accidente sufrió un traumatismo craneoencefálico severo perdiendo la vida, pero cuyo deseo de ser donador de órganos se cumplió a cabalidad con la habilidad del personal del Hospital en mención.

    Es triste que un joven con tan buenos sentimientos pierda la vida, sin embargo, que se respete su deseo de ser donador y haya personal capaz y eficiente para conseguir rescatar todos esos órganos es digno de encomio para la familia de este joven y del personal del hospital. 

    Este hecho es prueba de que lo que falta en el HGZ no. 46 son equipos, consultorios y médicos. Sería deseable que se duplicara su capacidad, pero a Zoe Robledo y a Claudia Sheinbaum no parece importarles. Los enfermos de cáncer siguen muriéndose en Tabasco por falta de equipos de radioterapia en espera de poder ser atendidos en Yucatán, junto con los pacientes de Campeche y Quintana Roo además de los del propio Yucatán. 

    El IMSS invierte en el Centro Médico Nacional Siglo XXI en toda clase de equipos para cualquier número de enfermedades, incluido el cáncer, pero en los estados del Sur y Sureste, seguimos en el subdesarrollo y en la carencia, a pesar de la enorme calidad y calidez del personal que trabaja en la institución. Es tiempo de que reaccionen o ¿Tendremos que manifestarnos como en Estados Unidos?

  • ¿Quiénes son los enemigos?

    ¿Quiénes son los enemigos?

    No toda izquierda es verdadera izquierda, y, de hecho, parece que hay una izquierda muy extraviada en sus conceptos más fundamentales. Defender la naturaleza y cuidar los recursos está bien, pero caer en el ecologismo que provoca la pérdida de competitividad de una economía no lo está; defender a las mujeres víctimas de violencia está bien, pero caer en el falso feminismo que radicaliza y clama por un inexistente patriarcado no lo está; defender la tolerancia para personas con preferencias sexuales está bien, pero hacer pensar que los valores de la familia tradicional son anticuados y de derechas no lo está; priorizar la visión de soberanía energética y alimentaria está bien; pero caer en falsos y exacerbados patrioterismos o divisionismos como país no lo está; extender la mano a quien lo necesita, al migrante, al pobre, y al enfermo está bien; pero lucrar con esas banderas para un beneficio personal no lo está; apoyar a la cuarta transformación como proyecto de éxito para México está bien; pero solapar todo lo que hace Morena y los herederos del obradorismo no lo está; recordar la historia para no repetirla está bien, pero no repudiar el imperialismo o sus formas más atroces de conquista como un genocidio no lo está. Entonces, ¿quiénes o qué son los verdaderos enemigos y contra qué debemos unirnos como izquierda?

    El primer gran enemigo de la verdadera izquierda es el liberalismo o neoliberalismo en su interpretación más moderna. Es falso que el mercado se regula solo, es falso que el objetivo de las empresas sea el bienestar social, y es falso que sin la intermediación del Estado una sociedad será más próspera o que, en pocas palabras los fuertes no se aprovechen del resto para su propio beneficio. Incluso en los países occidentales más avanzados donde claman por una supuesta libertad para el empresario, siempre hay mecanismos para impedir que la voluntad de este último se imponga sobre las grandes mayorías, y en México, a principios de los 80, nos quisieron hacer creer que la solución para todo era la privatización porque los empresarios son más eficientes en la administración de organizaciones, cuando toda la evidencia científica empírica ha mostrado que servicios tan importantes como la salud, la educación o el transporte suelen empeorar cuando pasan a manos de particulares.

    El segundo gran enemigo es el capitalismo en su concepción e interpretación anglosajona, aquel que ha logrado deshumanizar a las personas por dinero, diluir conceptos culturales tan importantes como la familia y la comunidad, destruir economías locales en beneficio de las grandes empresas extranjeras, poner y controlar políticos que se supone que deberían estar al servicio de las grandes mayorías, entregar recursos naturales y permitir la contaminación y sobre explotación de la naturaleza, empeorar la calidad de vida de las personas a pesar del desarrollo tecnológico y los grandes avances científicos, pervertir elementos tan básicos como el ocio, el descanso o la recreación, y priorizar el crecimiento del capital por encima de todas las cosas, incluso de las personas.

    El tercer gran enemigo es, a nivel macro, el imperialismo gringo y su derivación más perversa: el sionismo. El supuesto país de las libertades y la democracia es, en realidad, el causante de las mayores desgracias, invasiones, hambre, perversión, destrucción y muertes en el mundo. Nada ni nadie ha hecho tanto daño como la clase política estadounidense y su máquina de guerra distribuida a lo largo y ancho de todos los 5 continentes, y los demonios que la controlan están, principalmente, en Israel y tienen como propósito último culminar el genocidio que tiene lugar en Gaza para, después, seguir agrediendo y conquistando territorios y recursos en el Medio Oriente, de tal manera que puedan cercar a sus grandes adversarios geopolíticos: Rusia y China.

    La derecha ha utilizado estrategias para dividir a la clase trabajadora y hacernos perder foco sobre los verdaderos enemigos. Es importante dar la lucha no solo a nivel de derechos o políticas públicas, sino a nivel cultural y de conceptos, y no permitir que los propagandistas y sicarios a sueldos de las oligarquías impongan la verdad que le interesa a sus dueños.