Etiqueta: columna

  • Trump es la oposición

    Trump es la oposición

    Llegó por segunda vez el fascista de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos de América y con él un buen de cosas se vienen en el contexto geopolítico dado, en ese sentido gran parte de la oposición de derecha de México se quitan las máscaras y apoyan totalmente al hombre naranja gringo. De esto hablaremos a continuación.

    Chimoltrufia

    Así como digo una cosa digo otra. Así está la oposición en nuestro país que hasta hace no mucho decían muy enojados que AMLO no le respondía a Trump y peor aún era su amigo, amigo de un racista que no quiere a los mexicanos y más adjetivos usaban.

    Esa colera viene distinta ahora donde señalan como triunfo que Trump gane la presidencia nuevamente, ahora es su salvador y están muy contentos de que vaya a atacar a México con sus decisiones. ¿No pues que lo odiaban? ¿ahora lo aman?

    Ídolos de papel

    La oposición no tiene ningún referente serio actualmente, incluso en muchos años han estado a la deriva. Sufrieron una derrota aplastante en el 2018 y nunca se pudieron levantar de la lona. Llegó 2021 y sobre todo 2024 donde parece que han acabado con su vida.

    Por eso recurren a ídolos extranjeros que discursivamente les desagradaban, aunque todas y todos sabemos que son muy similares a ellos y realmente se sienten identificados y representados por los fascistas naranjas Trumpistas. Además de que los caracteriza su entreguismo y colonialismo mental, son traidores a la patria.

    Derrotados

    Incluso han estado hablando de que no irán en unidad nacional contra Trump. La presidenta no los ha llamado a la unidad porque no necesita hacerlo, tenemos el respaldo de 36 millones de votos en las pasadas elecciones y una aprobación actual de casi 80%. Los poquitos de la oposición no nos suman, son irrelevantes.

    El problema y reto Trump será lo único que puede representar obstáculos a nuestro proyecto transformador en beneficio de las mayorías del país. La oposición irá en la cola de la cola del Trumpismo tratando de colgarse medallas que perjudiquen a México, son unos farsantes y merecen todo nuestro desprecio.

    Redes sociales

  • ¿QUÉ ES ESTADOS UNIDOS PARA MÍ?  EL RETO INTERNACIONAL PARA MÉXICO

    ¿QUÉ ES ESTADOS UNIDOS PARA MÍ?  EL RETO INTERNACIONAL PARA MÉXICO

    La semana pasada, Jacobo Elnecavé, periodista y conductor del medio digital Noticiero en Redes¸ entrevistó al Dr. Lorenzo Meyer, historiador y profesor emérito del Colegio de México, al final del informe de los Cien Días de la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo como presidenta de México en el Zócalo de la Ciudad de México. El historiador expresó su gusto hacia el discurso de la titular del Poder Ejecutivo, en especial, las remembranzas que compartieron los presidentes mexicanos y estadounidenses en su historia. Así, por ejemplo, la ayuda que recibió Benito Juárez por parte de Abraham Lincoln en su lucha contra la intervención francesa; el respeto del presidente Franklin Delano Roosevelt hacia el general Lázaro Cárdenas tras la Expropiación Petrolera de 1938 y se asegurara apoyo estratégico para los estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial; y la relación de respeto y colaboración del primer periodo de Donald Trump con el presidente Andrés Manuel López Obrador. 

    Por otra parte, el periodista preguntó al historiador con respecto al impacto del segundo periodo de Trump en el país, ¿México está preparado para enfrentar este reto internacional con la Dra. Sheinbaum? A lo que respondió con asombro La pregunta es buenísima, la respuesta es imposible¸ lo vamos a ir comprobando sobre la marcha, para la defensa de una soberanía relativa.  

    What is America to me? Esta pregunta en inglés es parte de la letra de una canción de Frank Sinatra titulada The House I live in, escrita por Earl Robinson, autor de canciones de campaña para Franklin D. Roosevelt y el vicepresidente Henry A. Wallace, que significa “¿Qué es Estados Unidos para mí?”. Elabore esta columna en base a la pregunta al Dr. Meyer y la letra de esta canción, sobre el reto que implicaría el segundo mandato de Trump para el Gobierno de México.

    Desde el inicio de su campaña electoral y en las semanas posteriores a su triunfo en las elecciones, el mandatario ha ido presentando algunas de sus líneas clave que serán las directrices de su nuevo mandato, la deportación a migrantes indocumentados, la imposición de aranceles a las importaciones en “defensa de los trabajadores estadounidenses”. En política exterior,  prometió cambiar el nombre al Golfo de México, “retomar” el Canal de Panamá, alinearse claramente con Israel en Medio Oriente, desafiar el ascenso de China y acabar la guerra entre Ucrania y Rusia, gracias a su entendimiento con Vladimir Putin. Todavía cabe señalar, Donald John Trump se convirtió en el primer convicto en ocupar el cargo de Presidente de los Estados Unidos, después que un tribunal en Nueva York lo declarara culpable de 34 cargos por soborno y subversión electoral. 

    “La era dorada de Estados Unidos empieza ahora. En cada uno de mis días al frente del gobierno, pondré a Estados Unidos primero. “Se detendrá inmediatamente toda entrada ilegal, y comenzaremos el proceso de devolver a millones y millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron. Restableceremos mi política de Quédate en México, pondré fin a la captura y puesta en libertad y enviare tropas a la frontera sur para repeler a la desastrosa invasión de nuestro país”, así dijo el 47° presidente estadounidense en su primer discurso en el Capitolio, en Washington D.C.

    Para hacer valer sus bravatas, firmó múltiples de órdenes ejecutivas que modificaran la política estadounidense ante una audiencia de 20,000 personas en el Capital One Arena de Washington, así por ejemplo: 

    • La introducción de un estado de “emergencia nacional” en la frontera sur para detener la migración ilegal y otorgó estatus de organizaciones terroristas a los carteles de la droga.
    • La retirada de EE.UU. de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Acuerdo de París del Cambio Climático. 
    • Señaló que EE.UU gastó 200 mil millones de dólares más que Kiev y otros países de la OTAN, por lo que sus miembros tendrán que aumentar el gasto de defensa al 5% del PIB.
    • Redefinición de la Enmienda número 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos, en el que se le negara la nacionalidad estadounidense por nacimiento a los niños y niñas de padres indocumentados, el cual causará un conflicto con las cortes federales estadounidenses. 
    • La firma de una directiva para prevenir la censura estatal y restaurar la libertad de expresión. 
    • El indulto a 1,500 personas involucradas en el asalto al Capitolio del 6 de enero del 2021 y conmuto la sentencia de sedición y violencia a seis de esas personas. 

    No obstante, Marco Rubio, nombrado Secretario de Estado por el presidente estadounidense, declaró ante los senadores que espera trabajar en cooperación cercana con México para abordar las amenazas de los carteles de la droga y la migración. “Entonces mi esperanza en un mundo perfecto es que podamos trabajar con una enorme colaboración con las autoridades mexicanas para deshacernos de estos grupos”, así lo reiteró durante una audiencia de ratificacipon de su nombramiento. 

    ¿Qué es Estados Unidos? Es el reto geopolítico inédito para comprobar la capacidad del Gobierno de la Dra. Sheinbaum para tomar las decisiones a favor de los intereses de México, moviéndose alrededor del sistema político estadounidense que baila al son de los intereses de los oligarcas estadounidenses. Por lo que debe de haber un manejo adecuado de la política exterior, no solo para la renegociación del T-MEC que se llevara a cabo en el 2026, sino para el futuro del proyecto de la Cuarta Transformación.

  • Partido Nacional Teslista

    Partido Nacional Teslista

    Tenemos hoy en día un mundo marcado por la crisis; crisis en lo ambiental, político, económico, social e incluso en lo ético. Este periodo comenzó con el lento pero continuo colapso del sistema económico neoliberal y la crisis en la hegemonía de los Estados Unidos. 

    Es actualmente más vigente que nunca la afirmación del pensador italiano Antonio Gramsci, “en el claroscuro surgen los monstruos”. Y, es que en lo que termina de morir el sistema depredador ultra capitalista neoliberal, aún muestra resistencia en algunos de los gobiernos del mundo; pasa lo mismo con la caída de la hegemonía imperial estadounidense, país en el que podemos apreciar claras muestras de dicha crisis. 

    Ahora es importante mencionar que la cara más visible del colapso neoliberal es el libertarismo (que no es más que otro nombre del neoliberalismo); mientras que el movimiento representante del colapso “gringo” es el trumpismo. El trumpismo rompe con este clásico discurso librecambista del siglo XX y principios del XXI para comenzar con un proteccionismo y nacionalismo de papel.

    Me es interesante como es que ambos movimientos reaccionarios (nacidos de la resistencia del sistema moribundo) son también representados por el hombre más rico del mundo: Elon Musk. Su discurso y acciones parecen sintetizar dos aspectos clave del sistema neoliberal y su crisis: el fetichismo tecnológico y la concentración de poder económico en manos de unos pocos. Al mismo tiempo, su cercanía con movimientos como el trumpismo revela una profunda contradicción: mientras Musk representa al capitalismo globalizado con sus empresas como Tesla y SpaceX y maneja este discurso fuera de su país (como en Argentina), también coquetea con un proteccionismo nacionalista que va en contra de las bases del neoliberalismo clásico.

    Otro aspecto relevante de esta contradicción es cómo Musk encarna la figura del “salvador tecnológico” que promete soluciones a problemas globales mientras perpetúa las mismas dinámicas extractivistas y desiguales del sistema que pretende superar. Su apuesta por tecnologías como los vehículos eléctricos o la exploración espacial se presenta como una respuesta al colapso ambiental y a la necesidad de expandir los límites de la humanidad, pero estas iniciativas están profundamente enraizadas en una lógica de acumulación capitalista que prioriza el lucro sobre el bienestar colectivo.

    Asimismo, la figura de Elon Musk ejemplifica cómo los grandes capitalistas logran adaptarse y prosperar en medio de las crisis, apropiándose del discurso del cambio y la innovación mientras perpetúan las dinámicas que alimentan estas mismas crisis. Su capacidad para moldear narrativas ya sea como un visionario que busca “salvar al mundo” le han servido para posicionarse dentro del ámbito empresarial de Estados Unidos y la política de su país. 

    Bajo esta lógica, Elon Musk no solo opera como un empresario, sino como un arquitecto de ideologías que legitiman la continuidad del sistema neoliberal en su etapa más crítica. Sus proyectos y discursos apelan a una visión de futuro individualista y tecnocrática, en la que el progreso se entiende como el triunfo de las élites innovadoras sobre las masas dependientes del Estado.

    Bajo el reflector de las controversias recientes, el gesto que muchos interpretaron como un saludo nazi durante la toma de posesión de Trump en 2025 refuerza la conexión de Elon Musk con el trumpismo y su carga simbólica. Al mismo tiempo que hace explicita la frase del Gramsci citada con antelación. 

    Y es precisamente en este contexto de crisis y polarización que figuras como Elon Musk encuentran su terreno más fértil, navegando entre contradicciones ideológicas y utilizando su imagen para perpetuar la confusión. Su capacidad para moverse entre el libertarismo radical y el nacionalismo de papel del trumpismo refleja cómo los restos del sistema neoliberal buscan sobrevivir adaptándose a nuevas narrativas. Sin embargo, estos movimientos no ofrecen soluciones reales a las crisis actuales, sino que profundizan las desigualdades y tensiones que amenazan con desbordar el sistema. Así, Musk se convierte en un símbolo de la decadencia de una era que aún no encuentra su reemplazo.

  • El Tercer Reich en la Casa Blanca

    El Tercer Reich en la Casa Blanca

    No hay plazo que no llegue ni fecha que no se cumpla, y el pasado lunes 20 de enero, Donald Trump regresó a la presidencia de los Estados Unidos. Como si el tiempo no hubiera pasado, su discurso sigue resonando con tintes peligrosamente similares a la Alemania nazi: un llamado a la “pureza” y el rechazo absoluto al diferente, bajo la bandera de acabar con la migración y reforzar la supuesta supremacía nacional.

    Entre sus primeras acciones como presidente, Trump firmó una orden ejecutiva para militarizar la frontera con México, cancelando el programa CBP-One que permitía a miles de migrantes trabajar de manera legal en Estados Unidos. Este acto no solo afecta a las personas que buscan una vida digna, sino que también perpetúa la narrativa de criminalización de la migración, evocando el concepto de “enemigos internos” que Hitler utilizó para justificar la persecución de minorías.

    Aún más alarmante es su declaratoria de los cárteles mexicanos como grupos extranjeros terroristas, abriendo la puerta a la intervención militar directa bajo el pretexto de la “seguridad nacional”. Este movimiento, disfrazado de lucha contra el narcotráfico, recuerda las invasiones justificadas por el Tercer Reich en nombre de la “protección del pueblo alemán”. Pero aquí, el trasfondo es igual de claro: el imperialismo y el sometimiento de las naciones vecinas.

    Como si esto fuera insuficiente, también autorizó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a realizar redadas en escuelas, iglesias y hospitales, con tal de detener y deportar migrantes. Este ataque directo a los lugares considerados sagrados para la protección de los derechos humanos configura un escenario donde el miedo y la persecución institucionalizada se convierten en herramientas de control social.

    Lo que resulta aún más indignante es cómo ciertos sectores de la derecha mexicana, particularmente dentro de los partidos PAN y PRI, han aplaudido estas medidas o han permanecido cómplices mediante su silencio. Su apoyo al intervencionismo estadounidense, lejos de defender la soberanía nacional, los convierte en traidores a la patria. Celebran las agresiones contra su propio país mientras se alinean con un discurso que deshumaniza y somete a sus connacionales.

    Estos sectores no solo ignoran la historia, sino que también parecen olvidar que las políticas de Trump son una amenaza directa a los derechos humanos y la estabilidad de nuestra región. Al igual que en la Alemania nazi, este tipo de discursos y acciones no se detienen en las fronteras; el odio se expande como un virus que eventualmente afecta a todos, incluyendo a aquellos que creen estar a salvo por su colaboración.

    Es fundamental que desde México se denuncie el autoritarismo disfrazado de legalidad y se rechace cualquier intento de someternos a intereses extranjeros. Hoy más que nunca, es necesario recordar las palabras de Benito Juárez: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. La complicidad de la derecha mexicana con un gobierno que busca imponer su voluntad por la fuerza es un acto de traición que no debemos permitir ni olvidar.

    La resistencia frente a Trump no solo es una cuestión de dignidad nacional, sino también una lucha por la justicia y los derechos humanos a nivel global. Si permitimos que se consolide este tipo de gobierno autoritario, estaríamos abriendo la puerta a un futuro en el que la soberanía y la humanidad sean conceptos del pasado. Es momento de actuar con firmeza y determinación, porque el silencio también es complicidad.

  • México no teme a bravuconadas

    México no teme a bravuconadas

    En su toma de protesta Trump deja en claro su posición fascista hacia nuestro México. Entonces, cabe la pregunta: ¿Porqué voltear a ver al norte si de nuestros vecinos solo tenemos amenazas, rapiña e intentos de desestabilización? Somos un país con inconmensurables riquezas y lastimeramente compartimos frontera al Norte, con el Estado más ambicioso, destructor y salvaje que existe en el planeta.

    El mundo se reorganiza con ideas innovadoras y de fortalecimiento social, económico y político hacia los pueblos; mientras el imperio continúa su arcaica política de subyugación. Colonizar, sancionar, militarizar, destruir, son las estrategias que usa para mantener su poderío.

    Sin embargo vemos que en otro puntos del planeta los países se unen en las BRICS, sus economías se desdolarizan para crecer y avanzar sin el yugo imperialista, optan por la multipolaridad y actúan en consecuencia. Las BRICS tendrán su propia moneda y su propio banco, evitando con eso el FMI y el BM, ambos, tentáculos de la bestia.

    Mientras tanto, Europa y Canadá, supuestos aliados de EU, son arrastrados a la guerra, obligando a sus pueblos a sufrir las consecuencias de las absurdas sanciones impuestas por los amos del mundo, consumiéndose en la devastación económica y llevando a las familias europeas a subsistir sin gas o con un coste exorbitante de los energéticos. Cada vez mas gente en EU y sus aliados viven en la calle, bajo puentes o dentro de sus autos, una situación inhumana que repercutirá en un mayor desastre social. Es decir, en el imperio, ni sus pueblos cuentan.

    México no es ajeno a las ambiciones del vecino imperialista; la invasión la hemos vivido de diversas maneras hasta nuestros días. Por eso para muchos mexicanos nos es ilógico que debamos hacer el rol de apéndice.

    No es un papel digno estar al “mande usted” ante todos los caprichos del vecino. Sabemos que es un país poderoso a quien injustamente le debemos mucho dinero, pues los tratos con EU no han sido entre iguales. Un país con un gobierno inmoral no hace tratos imparciales ni equitativos.

    Eso lo entendemos, lo que no se puede aceptar es que el “grandulón” nos vea como el niño manso e ingenuo al que se le puede controlar.

    Las repuestas verbales de la presidenta han sido adecuadas, pero en los hechos, hemos sido condescendientes; como ejemplo tenemos la suspensión de un contrato con China, sobre la extracción de Litio, el cual estaba dentro de los lineamientos constitucionales. O no reconocer que la OTAN ha dotado de todo tipo de recursos a Ucrania, intentando devastar a Rusia con la guerra.

    En cuanto al conflicto contra Palestina, México jamás rompió relaciones con el Estado asesino de Israel. Nos convertimos en el principal socio comercial de EU, debilitando nuestros lazo mercantiles con Asia, la región más próspera y siempre dispuesta a apoyar países vulnerados. Esos pasos los hemos dado para tener contento al imperio.

    La situación de México es delicada, difícil y compleja en el tema de las relaciones con EU, pero no olvidemos que hubo un presidente que enfrentó a la bestia y a sus aliados en diversas invasiones militares.

    Juarez actuó sin miedo y con total firmeza. Porque cuando el líder es justo y valiente, el pueblo lo respalda.

    El pueblo de México no dudaría en apoyar a la Presidenta. Por eso, la Presidenta debe dar pasos firmes con total libertad, sin acatamientos ni subordinaciones al imperio.

    ¡VIVA MÉXICO SOBERANO!

  • Trump sienta a la mesa a la ultraderecha

    Trump sienta a la mesa a la ultraderecha

    Trump podrá recular sobre sus amenazas de inmigrantes y aranceles, pero donde no podrá echarse para atrás es en el liderazgo de la ultraderecha mundial que representa una amenaza para el verdadero mundo democrático.

    Su proyecto no tiene como prioridad elevar el nivel de participación política de los estadounidenses para profundizar en la aparente democracia ni rescatar el poderío económico. Su misión va más allá del nacionalismo de derecha y se ubica en el fortalecimiento mundial del radicalismo conservador.

    Intenta convertirse en el líder de la ultraderecha mundial, muy semejante a un Hitler del siglo XXI.

    El flamante presidente de Estados Unidos todavía menosprecia el poder de los inmigrantes dentro de su territorio, desconoce la fuerza de su lealtad porque nunca la ha practicado y entiende el nacionalismo sólo como una medida proteccionista de la economía. Pero en el campo de la política, en la realidad del siglo XXI, hay factores sociales que ni siquiera imagina.

    La lista de invitados de Trump habla por sí sola, entre ellos está Giorgia Meloni Viktor Orbán, Javier Milei, Nayib Bukele, Jair Bolsonaro, Santiago Abascal, todos ellos implicados en impulsar, de palabra y hecho en golpes de Estado y apoyo público a acciones desestabilizadoras en países con gobiernos democráticos.

    De ahí que el humanismo mexicano representado ante el mundo y dentro de nuestro país por la presidenta Claudia Sheinbaum, irrumpe como el filo de una navaja en la ultraderecha mundial. Su responsabilidad implica también un liderazgo, consecuencia de la popularidad dentro de México y su consenso internacional.

    Ante el surgimiento de una postura radical que intente liderar a la ultraderecha desde la Casa Blanca se requiere un liderazgo que haga contrapeso a esa reunión de radicales que, con el pretexto de la toma de posesión de Trump, se reagrupa para tomar el poder dentro y fuera de sus respetivos países.

    La invitación a estos personajes podría ser sólo una muestra de capacidad de convocatoria de la ultraderecha planetaria, pero puede convertirse en un cónclave que tenga en esta ocasión su primer encuentro y la creación de una agenda.

    Sin querer Trump hace líder a Claudia Sheinbaum, no sólo será un contrapeso sino alguien con quien tendrá que lidiar todo su mandato. Desde diciembre de 218, el mundo sabe que México que hay una larga frontera entre Estados Unidos y México, que no se diluye con la sumisión habitual de los presidentes que gobernaron nuestro país antes d esa fecha, ni se vuelven infranqueables con muros o medidas restrictivas para el libre tránsito de seres humanos.

    Es por eso que involuntariamente, pero no sin conocimiento de causa Claudia Sheiunbaun puede convertirse en el contrapeso del liderazgo mundial de un loco de ultraderecha que perdió la brújula y el calendario y añora la guerra fría, por eso invitó a representantes del pasado para sentirse en su ambiente.

    Si Trump comete el error de intentar convertirse en el líder de la ultraderecha internacional, surgirá de manera espontánea y automática –no sólo pro proximidad geográfica—, el liderazgo mundial de una democracia progresista y humanista.

    Tendrá un camino que no escogió pero que la comunidad designó, elección natural que surge desde el momento en que voltearon a verla ante el fanatismo de los conservadores en busca de venganza ancestral.

    Las contundentes declaraciones de la Presidenta de México, la presentan ante el mundo como la interlocutora que encara, de igual a igual, al emisario de pasado que intenta erigirse en el amo del mundo conservador, bélico y anacrónico.

    La capacidad política y diplomática de la Presidenta y su equipo puede contener esa posibilidad, sin enfrentamientos directos, ni rupturas. Desde luego que se antoja algo inédito pero son tiempos impredecibles para los que los mexicanos estamos preparados.

    Con un pueblo empoderado que está consciente de su fuerza, que saber que es escuchado se convierte en un arma política sin igual en el mundo. Estados Unidos, con más muros que raíces, tiene en su conformación inmigrante una dispersión de identidad que hace vulnerable a su propio gobierno.

  • La necesidad de una real oposición para La 4T y Morena

    La necesidad de una real oposición para La 4T y Morena

    Es indispensable en cualquier país del mundo que se considere democrático, tener una retroalimentación constante que parta de una visión crítica, que no se dedique solo a ensalzar lo que hace un partido. Las fuerzas políticas deben pasar por procesos de revisión constante que muchas veces es prácticamente imposible que se lleven a cabo por los fuertes intereses de las cúpulas. Es inevitable que los partidos políticos quieran proteger el poder que han alcanzado, lo paradójico de la    situación es que precisamente querer cuidarlo a toda costa. Sin el termómetro honesto de la autocrítica: se vuelve como un boomerang que acaba por destruir el poder logrado. 

    Ejemplos tenemos varios en nuestro país: El PRI como partido único que cavó su tumba; primero al pretender institucionalizar una revolución ficticia, que al inicio dio pinceladas con la creación de programas sociales que favorecían el apoyo a los campesinos, educación con la construcción de escuelas en lugares de difícil acceso, sindicatos para los maestros, por largo tiempo olvidados. La creación de una de las mejores universidades del mundo: La UNAM. Así como la creación del IMSS como un gran logro en materia de salud para la clase trabajadora del país. También se instituyeron hospitales de salud cada vez más especializados. 

    Era lo que se perfilaba como un presente prometedor; faltaba muchísimo por hacer sin duda. Un país que avanzaba con políticas públicas para las clases menos favorecidas después de una revolución “inacabada” que por lo pronto logró ponerle fin a un dictador por más de 30 años, y se iniciaba a ver un poco de luz para los pobres…Sin embargo todas estas instituciones, sindicatos; creados con la finalidad de mejorar la calidad de vida de la población, se convirtieron gradualmente en aparatos para el robo cada vez más descarado de cada “servidor público” desde el presidente hasta los puestos administrativos. Así como los dirigentes de los sindicatos más importantes que fueron viendo su trabajo como un botín incluso heredable, hasta la fecha. Esta recapitulación es con la intención de ejemplificar a lo que ya llegamos una vez con un único partido en el poder.

    Lo más complejo es cuando nos detenemos a pensar quién podría convertirse en esa oposición real, honesta y congruente. Que además cumpla con tener una visión de país que privilegie los programas sociales indispensables para la mayoría de la población sumida todavía en condiciones de “sobrevivencia”. Así mismo continuar con la creación de escuelas públicas, centros de salud, y el apoyo a las empresas mexicanas que alienten el empleo. También continuar con una política externa que favorezca la inversión extranjera en nuestro país: un sistema autárquico o cerrado La historia nos ha enseñado que ningún país puede ser completamente autosuficiente o independiente, sin morir en el intento.

    La economía mixta nos ha demostrado que hasta la fecha es la que ha arrojado mejores resultados en el mundo. El capitalismo salvaje o el neoliberalismo (sin política social) que promueve la Derecha en el mundo y que en nuestro país tiene ya no solo como representante al PAN, si no ahora también al casi extinto PRI que se han unido en una melodía caótica en la que ya lo que menos importa son los principios y en la que la ideología es el dinero y la corrupción. Actualmente ambos forman parte de una caterva o clan de convenencieros, que están a la espera del mejor postor para vender a nuestro país. En ese sentido fue el llamado de su reciente candidata a la presidencia Xóchitl G a nuestro vecino del norte, para intervenir los comicios en México, dentro de una visión profundamente colonialista.

    ¿Entonces de dónde podríamos sacar una oposición que realmente valga la pena? Porque no podríamos hablar de los otros partidos que juegan como complementos a modo, es decir de acuerdo a como juegan los vientos: Partido Verde, PT he incluso Movimiento Ciudadano. 

    Ya dijimos que es fundamental tener una oposición, pero que sea legítima, honesta y que no solo juegue a ser un partido que ve al servicio público y a la política como un negocio entre cuates que buscan enriquecerse a costa de lo que sea.

    Otro tema que sale a colación es evitar las dinastías en el poder y la política. Práctica muy usual de querer perpetuar la influencia entre generaciones. Como si fueran los dueños de una empresa que les pertenece por derecho natural. Y entonces se repiten los apellidos Alcalde, Macedonio, Batres, Monreal, incluso Obrador (con todo y el cariño del pueblo a un gran presidente) como si el apellido les diera la ideología, la lucha social, el hambre de justicia…

    Seguramente la oposición saldrá de la misma 4T y de Morena. De las bases que no han sido tomadas en cuenta y que cada vez exigirán con mayor fuerza que no se destruya lo trabajado en por lo menos 33 años del éxodo por la democracia, en que AMLO, junto con otros personajes imprescindibles como el pueblo de huaraches recorrió el sureste, y después toda la república. Con lo que conoció las necesidades de la gente y la urgencia por regresar a la democracia. En nombre de lo avanzado y de los periodistas y políticos asesinados por gente como Duarte, Madrazo, Salinas de Gortari y Calderón. Qué no se pierda la lucha por lo justo y digno para el pueblo de México…!Por favor!    

  • Bad Bunny y la gentrificación

    Bad Bunny y la gentrificación

    El nuevo álbum de Bad Bunny, “Debí tomar más fotos” es la expresión de la realidad en que vivimos, y no, no me refiero a una “degeneración de la sociedad”, (con lo que muchos analistas relacionan su música), sino al problema social de la gentrificación.  DtMF problematiza en torno a dicho tema situándolo en Puerto Rico; sin embargo, al hacerlo, también describe a toda Latino América. Y es que no podemos olvidar que la música es un reflejo de los procesos que viven los pueblos. 

    El desplazamiento es un problema social en nuestra América Latina del que muy poco se habla. Ya sea por el fenómeno de la turistificación, de la gentrificación, del crimen organizado o crisis climática; día a día, la gente se ve obligada a movilizarse con el dolor de soltar todo aquello que construyó, conoció, aquello que los hacía vivir en comunidad; para tratar de vivir sin miedo, sin incertidumbre y sin hambre. Sin embargo, cuando hablamos de desplazamiento forzado solemos no incluir el ocasionado por la gentrificación. 

    La canción “lo que le paso a Hawái” de Bad Bunny se siente no solo en Puerto Rico, también en barrios como Lastarria en Santiago de Chile, Palermo en Buenos Aires, la Roma en la Ciudad de México. Por mencionar unos cuantos casos. 

    “Quieren quitarme el rio y también la playa
    Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya
    No, no suelte’ la bandera ni olvide’ el lelolai
    Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái”. 

    El desplazamiento forzado se puede clasificar en interno y migratorio.  Entre las causas del DFI, de acuerdo al diagnóstico del Gobierno de México encontramos: conflictos armados y desastres naturales; sin embargo, no hay ninguna causa que haga referencia o logre medir tal cuál el problema de la gentrificación. Aunque sí incluye categorías como “conflictos de propiedad” y “proyectos de desarrollo a gran escala”, estás no son específicas para visibilizar el desplazamiento forzado y la crisis de vivienda, que provoca el fenómeno social de la gentrificación, síntoma del capitalismo en sus formas de globalismo y neoliberalismo.  

    Centrándome más en el caso mexicano, a pesar de que el DFI no mide estas estadísticas, las cifras marcan que, debido al proceso de gentrificación, la gente tiende a un desplazamiento interno (DFI).  De acuerdo con El Proyecto del Programa General de Ordenamiento Territorial (PGOT), en la CDMX, 20,000 hogares son expulsados a la periferia cada año por la falta de oferta de vivienda asequible. 

    “Aquí nadie quiso irse y quienes se fueron sueñan con volver 
    Si algún día me tocara, que mucho me va a doler”.

    Aún queda mucho trabajo por hacer, en México desde los 70’s se han documentado los casos de DFI; sin embargo, no fue hasta 2019, en el sexenio de AMLO, cuando de manera oficial se reconoció la existencia y gravedad de este fenómeno del desplazamiento forzado interno. Por ello, no podemos dejar de lado que la gentrificación, en la actualidad es una “causa” del desplazamiento forzado interno y comenzar a estudiarlo, a cuantificarlo, abro paréntesis (no en el sentido de ver a las personas como números, sino para conocer la profundidad de este desplazamiento y las políticas públicas que se deben llevar a cabo). 

    La música al igual que el arte, antes de ser estética, es política y expresa los contextos en que se vive. La música ha acompañado los movimientos sociales en Latinoamérica porque los visibiliza y ayuda a que se hable y se conozca una realidad que no nos es ajena, y evidencia que existe una lucha social en contra, en este caso, de la gentrificación. A partir de esto, creo que nos podemos plantear las siguientes preguntas: Yo como pueblo ¿qué puedo hacer para conocer a profundidad esta problemática? ¿Qué políticas públicas debemos exigir para su regulación? y ¿cómo accionar para que se hagan efectivas? r para conocer a profundidad esta problemática? ¿Qué políticas públicas debemos exigir para su regulación? y ¿cómo accionar para que se hagan efectivas?

  • Hocico de puerco

    Hocico de puerco

    Después del informe de los 100 días de gobierno de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum y de la aprobación histórica que mantiene por encima de los 80 puntos, que se reflejó por más de las 100,000 personas que estuvimos acompañándole en el Zócalo. 

    Había un pendiente muy importante. Más allá de escuchar el resumen de todas las cosas positivas que ha llevado a cabo el gobierno de la 4Ta transformación con la Dra. Claudia al frente y el logro de las reformas constitucionales anunciadas en el mandato de nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador, estaba en vilo la respuesta que daría Sheinbaum a Donald Trump después de los embates contra nuestro pueblo y nuestra nación.

    El Presidente de los Estados Unidos de América tomará protesta el 20 de enero. En cada discurso pronunciado por él se ha dedicado a denostar y a hablar mal de los mexicanos, estigmatizando a nuestro pueblo. Ha retomado la vieja idea de querer montar un muro enorme sobre la frontera del norte y acusa a nuestro país de ser culpable del tráfico de migrantes y fentanilo a las tierras estadounidenses, tratando de contextualizar un símil entre migrantes y drogas para poder criminalizar a quienes por necesidad cruzan al otro lado de la frontera. Pero no solo ha buscado responsabilizar a nuestro país del fenómeno migratorio o el tráfico de drogas, sino que la narrativa de Trump se acerca peligrosamente a señalar el problema del crimen organizado y el narcotráfico como terrorismo, con la posibilidad de que el discurso xenófobo de Trump justifique el intervencionismo extranjero en nuestra nación. Además, desde la óptica machista del Presidente estadounidense, tiene el atrevimiento de la denostación y la provocación a nuestro gobierno y a la nación mexicana.

    Trump ha dicho que nuestro país está gobernado por el narcotráfico, ha amenazado con las deportaciones masivas de mexicanos y ha hablado sobre cambiar el nombre del Golfo de México a “Golfo de América”. En cuanto a la política comercial, Trump ha amenazado con imponer nuevos aranceles y ha criticado a México por ser un “puente” para productos chinos, especialmente en la industria automotriz.

    El hecho es que la respuesta del gobierno mexicano y en particular de nuestra presidenta ha tenido eco a nivel internacional al mencionar que: “Nuestra visión es el Humanismo Mexicano, la fraternidad entre los pueblos y las naciones. Eso sí, siempre tendremos la frente en alto. México es un país libre, independiente y soberano. Y como lo he dicho… Nos coordinamos, colaboramos, pero nunca nos subordinamos”.

    El mitin de la presidenta Claudia Sheinbaum es un recordatorio a la unidad mexicana y la apertura del himno migrante muestra la fuerza y solidaridad del pueblo mexicano que debe estar preparado para reaccionar ante las amenazas de Trump.

    Con estos asuntos recordé una cosa importante que aprendí en los años en que fui estudiante de la facultad de políticas de la UNAM. Tiene que ver con el concepto de “hybris” que se refiere a la arrogancia o exceso de confianza que puede surgir en personas que ostentan el poder. En el libro “En el poder y la enfermedad” de David Owen, se describe cómo este síndrome afecta a líderes políticos y otras figuras de autoridad. Trump parece ser un claro ejemplo de este síndrome, con su comportamiento arrogante y provocador.

    Además, es importante recordar que Trump ha sido acusado de corrupción, lo que añade otra capa de complejidad a su ya controvertida figura política. Su condena reciente por falsificación contable en el caso de Stormy Daniels es un recordatorio de los desafíos éticos y legales que enfrenta. 

    La presidenta Claudia Sheinbaum también ha destacado la importancia de consolidar la unidad de América Latina y fortalecer el comercio con América del Sur. En su discurso, Sheinbaum propuso la creación de un nuevo tratado comercial con los países del sur del continente, con el objetivo de convertir a América Latina en una potencia económica mundial. Esta visión busca enfrentar con éxito la competencia de las economías asiáticas y promover la prosperidad y el respeto a la soberanía de todos los pueblos y naciones.

    Recientemente, las comunidades de paisanos en Estados Unidos han organizado protestas heroicas en respuesta a las amenazas de deportaciones masivas y abusos por parte del gobierno de Trump. Estas movilizaciones representan la unidad, valentía y respaldo al gobierno de continuidad de la 4ta transformación. Los paisanos, con coraje y determinación, se enfrentan a un monstruo de xenofobia y odio, demostrando la fuerza y solidaridad del pueblo mexicano. Organizaciones protectoras de derechos humanos en Estados Unidos están preparando demandas para proteger a los migrantes y asegurar que no se violen sus derechos constitucionales.

    Finalmente, hoy toma protesta Trump como Jefe de Estado de Norte América, con invitación especial para muy pocos presidentes identificados con las ideologías de derecha y embajadores de todas las naciones en el caso de nuestro país será el Embajador Esteban Moctezuma.

    Mi padre mencionaba seguido contra los neoliberales y farsantes que llegaban a engañar a la gente con su discurso ¡Hocicos de puerco! Mientras los veía en televisión o los escuchaba en radio, hoy en todo el mundo veremos uno muy trompudo.

  • Demócratas y Libertarios

    Demócratas y Libertarios

    Intento definir lo que comprendo sobre los propósitos y métodos de estos dos “grupos” de pensamiento político. Al mismo tiempo quiero diferenciarlos de sus verdaderos contrarios, a quienes veo como más auténticos y rectos.

    Los demócratas simulan ser impulsados por la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, pero en realidad son dirigidos por los intereses de los grupos de poder económico, a los que se ha dado en denominar grupos fácticos, porque en los hechos son quienes tienen el poder y lo manifiestan a través de la violación impune y permanente de las leyes, especialmente de las leyes laborales.

    Algunos de éstos, en el caso de México, son los Presidentes de la República en casi todos los sexenios precedentes al de Carlos Salinas de Gortari, pero especialmente en los de Diaz Ordaz, el asesino de Tlaltelolco, el de Luis Echeverría, el asesino del Cine Cosmos y del Casco de Santo Tomás, además de precursores de la corrupción galopante del Gobierno Mexicano,

    En Estados Unidos hay una lista de militares y militaristas que pasa por John F. Kennedy, el del inicio del bloqueo a Cuba y la carencia de derechos de los migrantes; Bill Clinton, con quien se intensificaron las crisis económicas en América Latina propiciadas por su política monetaria y el consumo de drogas dentro de su propio país; Barak Obama y su “persecución” de Osama Bin Laden que recrudeció la violencia en el Medio Oriente y al mismo tiempo fortaleció al régimen sionista de Israel continuando su avance sobre el territorio de Palestina. 

    Está claro que esos dos ejemplos son presentados de manera simple y poco rigurosa porque el análisis de las presidencias de los dizque demócratas de Estados Unidos es abiertamente similar a la de los del Partido Republicano, del que han venido los peores represores del Pueblo Estadounidense y los que han generado la mayor explotación irracional de los recursos humanos y naturales del continente. 

    Son ellos los más fervientes seguidores de la doctrina Monroe, que empieza a tener forma y cierto vigor desde James Madison y que en el inicio era solo una frase que pretendía expresar la necesidad de echar de todo el continente a los gobernantes europeos, aunque la idea imperial-republicana ya existía en el ideario de Madison y de su grupo; para ellos la democracia era una forma de tiranía, según Gonzalo Diez Álvarez en su artículo James Madison: the Challenge of History and Human Nature for the Ordinary Politician (El desafío de la historia y la naturaleza humana para el político práctico. UFV 30/11/16). 

    La “tiranía de las mayorías” que ahora esgrime la derecha mexicana, proviene directamente del ideario fundacional del imperialismo norteamericano, no es un invento de ellos, están convencidos de que las mayorías siempre serán manipulables y que, por tanto, permitir su participación en las decisiones que afectan a todos, siempre será manipulable por líderes con otros intereses. Quizás con intereses tan obscuros y mezquinos como los de ellos mismos. Dicen que “el león cree que todos son de su condición”. 

    Si hay una contraparte mucho más íntegra y humana, esa que no está centrada ni fincada en la dominación y explotación del ser humano por el ser humano, una en la que la igualdad es principio básico.

    El caso de los que se autodenominan “libertarios”, no difiere de la concepción original de los republicanos estadounidenses, desnudada y clarificada por cada presidente de aquel país en cada postura contra el mundo, vaya como ejemplo el permanente desacato del voto contra el bloqueo a Cuba por parte de Estados Unidos, que ahora puede ablandarse con la afiliación cubana al grupo de los BRICS+ y que ya se manifiesta al quitar a la tierra de José Martí de la lista de países promotores del terrorismo, la que debieran encabezar ellos mismos.

    El único matiz de diferencia que se aprecia entre demócratas-republicanos y libertarios, es el enfoque que proponen. Para su “ideólogo”, el argentino Milei, hay que darle libertad a todo y para él, eso significa que todo, absolutamente todo, se convierta en mercancía, incluidos los DERECHOS HUMANOS, aunque esto implique condenar a la miseria, a la insalubridad, al hambre y a la ignorancia a todas las familias. Tal como ocurría en el feudalismo, donde solo la aristocracia tenía derechos. La responsabilidad social del estado desaparece y éste se convierte en un facilitador de recursos y riquezas para unos cuantos. Es el neoliberalismo en su más cruda y vil expresión. 

    Antes mencioné una contraparte mucho más íntegra y humana. Quiero explicar con sencillez y simplicidad el concepto que voy a presentar y que, en muchas formas, está ligado al pensamiento del Humanismo Mexicano, pero que en su esencia es más radical. 

    En el principio de los 60’s del siglo XX, algunas agrupaciones de trabajadores y trabajadoras se separaron de las centrales sindicales oficiales, convirtiéndose en Sindicatos Independientes, pues ni atendían a los límites impuestos por el PRI-Gobierno, ni a los candados establecidos por las centrales obreras que controlaban a todas las organizaciones de este tipo en el país, léase Congreso del Trabajo y sus aliados CTM, CROM, CROC, etc. 

    Muchos de estos gremios se unieron y formaron una nueva organización, la Unidad Obrera Independiente, dentro de la que se respetaba con alegría, la autonomía de cada sindicato que la conformaban, lo más interesante era que aquellos sindicatos resultaban ser los que lograban los mejores salarios y prestaciones contractuales del país. 

    Estas agrupaciones tenían como norma fundamental y origen de su fortaleza, el lema “todo el poder a la asamblea”, así que todas las decisiones eran tomadas por sus Asambleas Generales a partir de la discusión en las áreas de trabajo y en Asambleas Seccionales de cada problemática colectiva que se presentaba, de ese modo se conocían alternativas y podía decidirse con total conciencia el sentido del voto o la discusión en las “Generales”. En los casos de situaciones individuales, la defensa era realizada por el propio Comité Ejecutivo Nacional y los abogados que las agrupaciones contrataban. 

    La UOI, llegó a presentar emplazamientos a huelga por solidaridad, sin que en ningún caso se tuviera que llegar al estallamiento de la huelga y hasta donde tengo información, ha sido la única organización que lo hizo de manera formal y no desde el discurso de algún dirigente ambicioso. 

    El concepto que pretendo explicar al resaltar el lema “todo el poder a la asamblea”, es el sentido no demócrata de esta ideología, sino el sentido más serio y responsable de la misma, el sentido DEMOCRÁTICO, que difiere del demócrata, que no es sino el que revela a la democracia burguesa. Lo democrático en esencia, dimana del Pueblo, de la mayoría, que va a determinar el sentido de las decisiones que la afectan directamente y por eso es mucho más puro y recto que cualquier otro. Esa es la razón por la que ser democrático es distinto de ser demócrata.

    Demócratas eran Lyndon B. Johnson, Henry Kissinger, Richard Nixon, Luis Echeverría Álvarez, Miguel de la Madrid y demás fauna nociva. DEMOCRÁTICOS eran José Martí, Fidel Castro, Walter Ulbricht, Ricardo Flores Magón, Misael Núñez Acosta y algunos otros, pero no, Francisco I. Madero no. 

    En algún sentido, Andrés Manuel López Obrador es también un tanto democrático y eso necesita ser Claudia Sheinbaum Pardo. Hay situaciones en el país en las que es preciso actuar como tal, especialmente en el caso de las decisiones relacionadas con el campo, el agua y la seguridad pública. El Pueblo es sabio y puede decidir democráticamente qué y cómo. ¿O qué queremos ser, demócratas al estilo de la democracia burguesa o democráticos, al estilo del Pueblo?