El histórico luchador, figura de la época dorada del pancracio y referente del CMLL y la Arena México, deja un legado de más de tres décadas.
El mundo de la lucha libre mexicana está de luto tras el fallecimiento de Heriberto “Rizado” Ruiz, una de las figuras más representativas de la época dorada del pancracio nacional. El Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) confirmó la noticia y rindió homenaje al gladiador con un minuto de aplausos en la Arena México, mientras que las causas de su muerte no han sido dadas a conocer.
Originario de Sombrerete, Zacatecas, “Rizado” Ruiz inició su carrera en la entonces Empresa Mexicana de Lucha Libre (EMLL), donde se consolidó como uno de los favoritos de la afición gracias a su estilo técnico y aguerrido. Además, formó parte de una de las familias más reconocidas del pancracio, siendo hermano de Rodolfo Ruiz y tío del actual luchador Averno.
El momento más importante de su trayectoria llegó el 21 de abril de 1964, cuando conquistó el Campeonato Nacional de Peso Welter tras derrotar a Halcón Dorado en la Arena México. Durante su reinado defendió exitosamente el cinturón ante rivales como Raúl Reyes y el legendario Huracán Ramírez, con quien protagonizó una de las rivalidades más recordadas de la lucha libre mexicana.
Con la muerte de “Rizado” Ruiz, la lucha libre despide a uno de los exponentes de la vieja escuela, recordado por su disciplina, técnica y entrega sobre el cuadrilátero. Su nombre permanecerá entre las grandes figuras que marcaron la historia del deporte espectáculo en México y ayudaron a consolidar el prestigio de la lucha nacional.
La Copa del Mundo 2026 concluyó con España como campeona y dejó para México un legado de unidad, orgullo e históricos momentos deportivos; pero también cuestionamientos sobre la FIFA, la politización del torneo y los desafíos que aún enfrenta el país.
Con España como campeona del mundo concluyó el Mundial 2026, una edición histórica celebrada en Estados Unidos, Canadá y México. En donde nuestro país que por tercera ocasión fue sede de la máxima justa futbolística. Durante un mes, millones de personas vivieron una fiesta deportiva que mostró al mundo la capacidad organizativa, la hospitalidad y la riqueza cultural de México.
Foto: Cuartoscuro
La Copa del Mundo llenó al país de vida. Familias enteras se reunieron para seguir los partidos y miles de personas salieron a celebrar, incluso quienes habitualmente no siguen el fútbol se sumaron al ambiente mundialista.La Selección Mexicana quedó eliminada en los octavos de final tras caer 3-2 frente a Inglaterra, pero firmó una de sus actuaciones más destacadas en años al mantenerse invicta durante sus primeros cuatro encuentros: venció 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural, 1-0 a Corea del Sur y 3-0 a Chequia en la fase de grupos, además de derrotar 2-0 a Ecuador en los dieciseisavos de final.
El torneo también dejó momentos que marcaron a la afición mexicana. Raúl Jiménez anotó su primer gol en un Mundial tras haber superado una fractura de cráneo que puso en riesgo su carrera; Guillermo Ochoa disputó su última Copa del Mundo con una emotiva despedida en el Estadio Azteca; Gilberto Mora confirmó, con apenas 17 años, que el futuro del fútbol nacional está en buenas manos; y Julián Quiñones, con cuatro anotaciones, demostró que un mexicano puede nacer en cualquier lugar.
Foto: Luis Garduño
La ilusión del “¿Y si sí?” volvió a unir al país. Miles de aficionados celebraron los triunfos del Tricolor en el Ángel de la Independencia y en plazas públicas de todo México, generando imágenes que dieron la vuelta al mundo. Pero no se quedó ahí, ya que al finalizar el torneo, la Selección Mexicana se consolidó en el décimo lugar del ranking mundial de la FIFA, mientras que Julián Quiñones apareció en el noveno puesto entre los mejores jugadores ofensivos del campeonato y Roberto “El Piojo” Alvarado ocupó la misma posición en la categoría de creatividad.
Las sedes mexicanas: Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco,vivieron jornadas que quedarán grabadas en la memoria colectiva. Además de los estadios, restaurantes, hoteles, pequeños comercios y espacios públicos recibieron visitantes de todos los continentes. La gastronomía, la música, las tradiciones, la hospitalidad mexicana y un pato vestido del conjunto tricolor conquistaron a miles de aficionados, incluidos ciudadanos y futbolistas iraníes que encontraron en México una bienvenida cálida en medio de las tensiones por las políticas de Estados Unidos.
Foto: Araceli López
En el plano deportivo, el Mundial también dejó momentos históricos para el fútbol internacional. Lionel Messi rompió el récord de más partidos ganados por un jugador en Copas Mundiales, con 21 victorias; mientras que Cristiano Ronaldo se convirtió en el primer futbolista en marcar en seis Mundiales distintos. Para ambos, al igual que para Luka Modrić y Neymar, la edición 2026 representó su última participación en una Copa del Mundo. Esto mientras, talentos jóvenes empiezan a marcar hitos, como Kylian Mbappé, que se convirtió en el jugador con más goles anotados en Copas del Mundo, con 22 tantos.
Foto: Roberto Schmidt
El torneo también trajo consigo grandes sorpresas. Paraguay eliminó a Alemania, cuando pocos apostaban a ello; Egipto llevó al límite a Argentina en un duelo memorable; y Curazao debutó en un Mundial anotándole un gol a Alemania, demostrando que las selecciones consideradas pequeñas pueden competir de igual a igual con las grandes potencias.
Como suele ocurrir tras la eliminación del Tricolor, la afición mexicana adoptó nuevas causas mundialistas. Cabo Verde, un pequeño archipiélago africano de poco más de medio millón de habitantes, se ganó el cariño de millones de mexicanos por su desempeño frente a selecciones como España y Argentina. La figura de su portero, Vozinha, se convirtió en una de las favoritas del torneo. También Noruega despertó simpatías gracias al carisma y la capacidad goleadora de Erling Haaland, por lo que muchos remaron como verdaderos vikingos.
Foto: HQpcrt
Sin embargo, el Mundial 2026 también dejó asuntos que invitan a la reflexión. Mucho se dice que el deporte y el fútbol no deben ser políticos; sin embargo, la realidad demuestra lo contrario. No podemos dejar de cuestionar que Estados Unidos fue anfitrión de un torneo que promueve la paz mientras mantiene el bombardeo a Irán y el respaldo a Israel en medio del genocidio en Gaza.
A ello se sumó la entrega de un supuesto Premio de la Paz por parte del presidente del organismo, Gianni Infantino, a Donald Trump, así como el uso de más de 65 mil voluntarios sin remuneración para operar un evento que produjo ganancias multimillonarias. Tampoco faltaron las controversias arbitrales y las decisiones que numerosos aficionados consideraron favorables para determinadas selecciones.
A estos cuestionamientos se sumaron diversos hechos de violencia registrados durante la competencia, incluidas las cuatro personas que perdieron la vida durante los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana en Reforma. También quedaron evidenciados problemas como la reventa de boletos a sobreprecio, las estafas que afectaron a miles de aficionados y los retos que aún persisten en materia de seguridad en el país. Lejos de ocultarlos, el Mundial nos enseña que aún queda mucho por hacer. Se deben asumir estos retos como oportunidades para mejorar y evitar que estas manchas opaquen momentos que son motivo de orgullo.
Foto: Cuartoscuro
Disfrutar del deporte, celebrar a una selección o emocionarse con un partido no implica respaldar las decisiones políticas de la FIFA, de Estados Unidos o de cualquier otro gobierno. Ambas dimensiones pueden coexistir: es posible vivir la pasión del fútbol sin dejar de cuestionar aquello que ocurre dentro y fuera de la cancha.
El Mundial terminó, pero el sentimiento permanece. México volvió a demostrar que su mayor fortaleza no reside únicamente en sus estadios o en su capacidad para organizar un evento de talla internacional, sino en la calidez de su gente. Ese será, quizá, el trofeo más valioso que dejó la Copa del Mundo 2026: la certeza de que, cuando el fútbol logra unir corazones, las fronteras desaparecen y los recuerdos permanecen para siempre.
El delantero de Tigres fue sancionado tras cubrirse la boca durante una discusión con un rival.
Rodrigo “Búfalo” Aguirre se convirtió en el primer futbolista expulsado en la Liga MX por la denominada “Ley Prestianni”, luego de cubrirse la boca mientras discutía con un rival durante el partido entre Xolos de Tijuana y Tigres, correspondiente a la Jornada 1 del Apertura 2026.
La jugada ocurrió en el tiempo de compensación del primer tiempo, cuando, tras una falta, el delantero uruguayo comenzó un intercambio verbal con un adversario. El árbitro Ismael Rosario López revisó la acción en el VAR y determinó mostrar la tarjeta roja, dejando a Tigres con un jugador menos cuando ya perdía 1-0 por el gol de Ramiro Árciga.
La medida deriva de una disposición impulsada por la FIFA para combatir posibles insultos racistas o discriminatorios que no puedan comprobarse cuando un jugador se cubre la boca durante una confrontación. Bajo este criterio, cualquier futbolista que incurra en esa conducta puede ser expulsado de manera inmediata, al considerarse una acción contraria al Fair Play.
Con esta sanción, Aguirre deberá cumplir un partido de suspensión, ya que la expulsión no es apelable. El atacante se perderá el duelo de Tigres ante Atlético de San Luis, correspondiente a la Jornada 2 del Apertura 2026, y podrá regresar a la actividad hasta la tercera fecha del torneo.
La Liga MX hizo oficial la desaparición del ascenso y descenso a partir de la temporada 2026-2027, una decisión que beneficia a los propietarios de los clubes y deja el mérito deportivo en segundo plano.
La Liga MX oficializó la eliminación definitiva del ascenso y descenso mediante su nuevo Reglamento de Competencia para la temporada 2026-2027, confirmando que los clubes de Expansión MX ya no podrán llegar a Primera División por resultados deportivos. Lo que en 2020 se presentó como una medida temporal durante la pandemia terminó convirtiéndose en una política permanente, impulsada bajo la gestión del priista Mikel Arreola.
El reglamento establece que, por acuerdo del Comité Ejecutivo de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), ningún equipo de Liga MX descenderá y ninguno de la Liga de Expansión ascenderá, cerrando por completo la posibilidad de que el rendimiento en la cancha determine quién merece competir en la máxima categoría. En otras palabras, la Primera División deja de ganarse y pasa a conservarse por decreto.
La decisión representa un auténtico blindaje para los dueños de los clubes, quienes ahora podrán entregar torneos mediocres sin preocuparse por perder la categoría. Mientras millones de aficionados pagan boletos, suscripciones y mercancía esperando competencia real, los propietarios podrán dormir tranquilos sabiendo que el fracaso deportivo ya no tiene consecuencias. La famosa “estabilidad” de la que presume Mikel Arreola terminó siendo estabilidad… pero únicamente para los bolsillos de los dueños.
Como si fuera poco, la tabla de cociente seguirá apareciendo en el reglamento, aunque únicamente con fines estadísticos, pues también desaparecen las multas económicas para los peores equipos del circuito. Es decir, la clasificación que durante años sirvió para medir el riesgo de descenso ahora quedará como un simple adorno administrativo, una especie de recuerdo de cuando el futbol mexicano todavía premiaba el esfuerzo y castigaba el mal desempeño.
El caso del Atlante ejemplifica el nuevo modelo. Aunque era el único club certificado para competir en Primera División, su regreso no llegó por la vía deportiva, sino mediante la compra de una franquicia tras la desaparición de Mazatlán FC. Con ello, la Liga MX consolida un sistema cerrado donde el negocio pesa más que la competencia y donde el mérito queda relegado frente a los intereses de unos cuantos.
Gracias a la gestión de Mikel Arreola, el futbol mexicano se parece cada vez menos a una liga deportiva y cada vez más a un exclusivo club privado donde los dueños jamás pierden, aunque sus equipos sí.
Tres de cada cinco jóvenes de entre 18 y 22 años participan en apuestas deportivas, una práctica que generar adicción y que ya afecta la salud mental.
Las apuestas deportivas en línea se han convertido en una de las principales amenazas para la salud mental de los jóvenes universitarios. Un análisis publicado por Psychology Today y titulado “La epidemia silenciosa: las apuestas deportivas están descarrilando a los estudiantes universitarios” advierte que tres de cada cinco personas de entre 18 y 22 años han participado en apuestas deportivas, de acuerdo con una encuesta de la NCAA de 2023.
El estudio señala que las plataformas de apuestas están diseñadas para generar conductas adictivas mediante algoritmos que explotan los mecanismos de recompensa del cerebro. Los expertos advierten que muchos estudiantes llegan a considerar las apuestas como una inversión basada en estadísticas y no como un juego de azar, lo que los lleva a endeudarse, perseguir pérdidas y desarrollar problemas de ansiedad, depresión y bajo rendimiento académico.
Además, la creciente promoción de las apuestas deportivas, al considerar que normaliza una actividad con importantes riesgos para la salud pública.
Los especialistas alertan que el problema suele pasar desapercibido porque las apuestas se realizan desde teléfonos móviles y no presentan señales físicas evidentes. Entre los principales focos de alerta destacan el endeudamiento, las solicitudes constantes de dinero, el deterioro de las calificaciones, el aislamiento social y la obsesión por los resultados deportivos.
Ante ello, hacen un llamado a reforzar la regulación de la industria de las apuestas y a que familias y autoridades actúen para prevenir una crisis que afecta cada vez a más jóvenes.
La semifinal del Mundial 2026 revive una de las rivalidades más intensas del fútbol, marcada por la Guerra de las Malvinas y el histórico Argentina vs. Inglaterra en México 1986.
Argentina e Inglaterra disputarán este miércoles 15 de julio uno de los partidos más esperados del Mundial 2026, al enfrentarse por un boleto a la gran final. La Albiceleste buscará defender el título conquistado en Qatar 2022, mientras que la selección inglesa intentará poner fin a una sequía de 60 años sin levantar la Copa del Mundo.
En punto de la 1 pm, hora México, las estrellas de ambas selecciones, Messi y Harry Kane, se verán las caras en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Georgia, Estados Unidos, ante más de 71 mil espectadores y ante el mundo.
Más allá de lo deportivo, el encuentro vuelve a colocar en el centro una de las rivalidades más emblemáticas del fútbol internacional, marcada por el conflicto de las Islas Malvinas y por la histórica Guerra de 1982 entre ambos países. Un conflicto bélico de 74 días entre ambas naciones, que fue del 2 de abril al 14 de junio de 1982, por el control y la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, territorios del océano Atlántico Sur.
La tensión entre ambas naciones también tiene un profundo significado futbolístico desde los cuartos de final del Mundial de México 1986, cuando Diego Armando Maradona protagonizó dos de las jugadas más recordadas de la historia: el polémico gol conocido como “La Mano de Dios” y el llamado “Gol del Siglo”.
Foto: Alejandro Ojeda Carbajal
La rivalidad ha trascendido generaciones y continúa presente en la identidad de ambas aficiones. Durante este Mundial, los seguidores argentinos han convertido a Maradona y a las Malvinas en parte de sus cánticos, mientras que en Inglaterra el recuerdo de aquel partido de 1986 sigue siendo una de las heridas deportivas más profundas.
A pesar del contexto histórico, dirigentes y excombatientes argentinos han llamado a separar el deporte del conflicto bélico. Organizaciones de veteranos de la Guerra de las Malvinas han insistido en que el encuentro debe vivirse como una competencia futbolística y no como una prolongación del enfrentamiento militar ocurrido hace más de cuatro décadas.
Foto: Martin Cleaver/AP
Con ese trasfondo, la semifinal entre Argentina e Inglaterra promete convertirse en uno de los duelos más significativos del Mundial 2026. Además de definir a uno de los finalistas, el partido volverá a reunir historia, política y fútbol en un escenario que trasciende los 90 minutos.
La modernización del inmueble contempla una inversión superior a 22 millones de pesos para recuperar las condiciones necesarias para el futbol profesional.
La rehabilitación del estadio Los Dorados, en Culiacán, registra un avance general del 65%, informó el secretario de Obras Públicas de Sinaloa, Raúl Montero Zamudio, durante un recorrido de supervisión por el inmueble. Los trabajos forman parte del compromiso del Gobierno estatal para recuperar el recinto y convertirlo nuevamente en una sede apta para el fútbol profesional, con una inversión superior a 22 millones de pesos.
Las obras incluyen trabajos de pintura, instalación eléctrica, impermeabilización, mantenimiento y rehabilitación de vestidores, baños, sala de prensa, pasillos y áreas bajo las gradas. Además, se reconstruyó el sistema de drenaje sanitario y se sustituyó por completo la red eléctrica, que había sido vandalizada, incorporando iluminación que cumple con los estándares de la Federación Mexicana de Futbol.
Montero Zamudio señaló que el objetivo es entregar un estadio en condiciones de albergar nuevamente a un equipo profesional, al destacar que anteriormente el inmueble no reunía los requisitos mínimos para disputar encuentros oficiales.
Por su parte, los responsables de la obra informaron que el sistema eléctrico y de iluminación presenta un avance del85%, mientras que las graderías, pasillos y áreas interiores ya fueron rehabilitados. En las próximas semanas concluirán los trabajos en vestidores y sanitarios, además de instalar104 lámparas LED de 1,200 watts que iluminarán la cancha.
El jugador anunció su retiro tras la derrota ante Noruega, cerrando un ciclo de 16 años, 130 partidos y 80 goles con la Verdeamarela.
Las lágrimas de Neymar en el MetLife Stadium marcaron el final de una era para Brasil. Tras la derrota 2-1 ante Noruega en los octavos de final del Mundial 2026, el delantero del Santos anunció su retiro de la selección brasileña. “Lo intenté, lo intenté. Ahora se acabó. Empecé aquí y la cierro aquí”, dijo el jugador para dar punto final a una trayectoria de 16 años con 80 goles en 130 partidos.
El destino quiso que su despedida ocurriera en el mismo escenario donde debutó el 10 de agosto de 2010, cuando tenía apenas 18 años y anotó de cabeza ante Estados Unidos. Dieciséis años después, volvió a Nueva Jersey para jugar sus últimos minutos con Brasil. Ingresó al minuto 67 y, ya en tiempo agregado, cobró el penal ante Noruega, un gol que terminó siendo el último de su carrera internacional y el noveno en Copas del Mundo.
La carrera de Neymar con la selección estuvo marcada por récords, títulos y también por profundas frustraciones. Superó a Pelé como máximo anotador de Brasil, conquistó la Copa Confederaciones 2013 y la medalla de oro olímpica en Río 2016, donde anotó el penal decisivo ante Alemania. Sin embargo, la Copa América nunca llegó a sus manos y sus cuatro Mundiales terminaron con eliminaciones dolorosas: la lesión que lo dejó fuera en 2014 antes del histórico 1-7 ante Alemania, la caída ante Bélgica en 2018, la eliminación por penales frente a Croacia en 2022 y ahora el adiós en 2026.
Más allá de los títulos, sus 80 goles, 58 asistencias y presencia constante durante más de una década lo convirtieron en uno de los jugadores más influyentes en la historia del país. A los 34 años, afectado por las lesiones y con un rol cada vez más secundario, cerró su ciclo con la misma camiseta con la que conquistó al mundo siendo un adolescente.
Con su retiro, Brasil pierde a uno de los futbolistas más talentosos y carismáticos de su historia reciente. El país seguirá esperando una Copa del Mundo que no gana desde 2002.
Partido México vs Inglaterra mantiene su horario a las 18 horas
Tras avanzar venciendo 2-0 a Ecuador, México enfrentará a Inglaterra este domingo a las 18:00 horas, horario ratificado por intereses comerciales pese a tormentas.
-Sebastian Segura
La FIFA confirmó que el partido de Octavos entre México e Inglaterra se jugará el domingo a las dieciocho horas, descartando los rumores por clima. El encuentro de los Octavos de Final del Mundial 2026 entre las selecciones de México e Inglaterra no sufrirá modificaciones en su programación. La FIFA determinó que el juego se disputará este domingo 5 de julio a las 18:00 horas en el Estadio Ciudad de México (conocido históricamente como Estadio Azteca), tal como estaba previsto desde la definición de las llaves de eliminación directa.
Durante este viernes, la cadena deportiva Claro Sports y el periódico británico BBC reportaron de manera preliminar que el partido se adelantaría a las 12:00 horas debido a los pronósticos del clima. Estas fuentes señalaban una fuerte tormenta eléctrica con caída de granizo en la zona sur de la Ciudad de México para la tarde y noche dominical. No obstante, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, aclaró en conferencia de prensa que las autoridades capitalinas no recibieron ninguna notificación de cambio por parte del organismo rector, por lo que el operativo se mantiene.
Con el horario estelar ratificado, el equipo dirigido por Javier Aguirre buscará mantener su marcha perfecta en el torneo y extender su récord como local. El cuadro anfitrión ostenta una condición de invicto absoluto jugando la Copa del Mundo en casa, sumando los resultados de México 1970, México 1986 y sus primeros cuatro triunfos consecutivos en la actual edición 2026, donde además mantienen su portería en cero.
Por su parte, los registros históricos de la FIFA muestran una balanza a favor del equipo de los Tres Leones. En un total de nueve compromisos oficiales, los europeos suman seis victorias, un empate y solo dos derrotas ante el conjunto tricolor. El único antecedente directo entre ambas naciones en un Mundial de categoría mayor ocurrió en Inglaterra 1966, donde los locales se impusieron por 2-0 en el Estadio de Wembley con anotaciones de los delanteros Bobby Charlton y Roger Hunt.
El duelo de octavos de final cambiaría de horario de último momento, aunque la FIFA aún no confirma la modificación que busca prevenir afectaciones por el clima.
El partido de octavos de final del Mundial 2026 entre México e Inglaterra habría cambiado de horario de último momento y se jugaría a las 12:00 horas del domingo 5 de julio en el Estadio Ciudad de México (Azteca), de acuerdo con información de Claro Sports, aunque la modificación aún no ha sido confirmada oficialmente por la FIFA.
Según esta versión, el encuentro estaba programado originalmente para las 18:00 horas, pero se habría adelantado debido al pronóstico de tormentas eléctricas en la Ciudad de México durante la tarde y noche del domingo.
La decisión tendría un carácter preventivo ante dichas condiciones meteorológicas, que incluyen lluvias fuertes y actividad eléctrica en la capital, lo que también ha generado preocupación en otros partidos del torneo. Incluso, durante esta edición del Mundial, ya se han aplicado protocolos por clima adverso, como el retraso de una hora del partido entre México y Ecuador por una tormenta eléctrica.
De confirmarse el ajuste, el cambio impactaría también la programación de otros encuentros cercanos en horario, como el Brasil vs Noruega, mientras que la FIFA mantiene por ahora el calendario oficial sin modificaciones.Se espera que en las próximas horas la organización confirme o descarte el ajuste en la programación.