El dirigente panista amenaza con impugnar reformas y acusa falta de garantías para las audiencias, aunque su reclamo ocurre en medio de cuestionamientos al papel histórico del PAN frente a los medios.
El líder del Cártel Inmobiliario, Jorge Romero, anunció en una entrevista con Azucena Uresti que su partido buscará que la presidenta Claudia Sheinbaum garantice el derecho de réplica en las conferencias mañaneras, al argumentar que el gobierno no puede defender los derechos de las audiencias mientras no permita responder a quienes son señalados públicamente.
Romero aseguró que el partido impugnará por la vía legal la reforma relacionada con medios y comunicación, al considerar que representa una amenaza contra la libertad de expresión. Sin embargo, sus declaraciones han generado críticas, al acusar censura desde el poder mientras el propio PAN arrastra cuestionamientos sobre su relación con medios y voces críticas durante sus gobiernos.
El dirigente panista sostuvo que cualquier persona o institución mencionada en una conferencia presidencial debe contar con mecanismos para aclarar información. No obstante, sus detractores señalan que el reclamo parece más una estrategia política que una defensa genuina del derecho ciudadano, al surgir en medio de la disputa partidista contra el gobierno federal.

Además, es importante recordar que Romero fue de los primeros en señalar que la Mañanera nadie la veía, sin embargo, la audiencia de esta varía de forma masiva según la plataforma, registrando picos de hasta 2.74 millones de espectadores en tiempo real en YouTube, un promedio de más de 400 mil vistas por transmisión digital, y una audiencia adicional considerable a través de la televisión abierta y la radio nacional, de acuerdo con una investigación de Pop Lab.
El líder blanquiazul insistió en que su partido acudirá a todas las instancias legales para frenar lo que considera una afectación a las libertades, aunque sus críticas contrastan con el historial de gobiernos panistas que también fueron señalados por limitar la crítica pública y mantener una relación privilegiada con ciertos medios de comunicación.
La polémica vuelve a colocar al derecho de réplica como una herramienta dentro de la disputa política, donde partidos opositores buscan convertir el debate sobre medios y audiencias en un nuevo frente de confrontación contra la administración de Claudia Sheinbaum.














