Etiqueta: Eduardo Verástegui

  • Eduardo Verástegui pide una “dictadura benevolente” para México

    Eduardo Verástegui pide una “dictadura benevolente” para México

    El excandidato presidencial sugirió que México necesita un líder con poder absoluto y puso como ejemplos positivos a figuras como Porfirio Díaz, Pinochet y Franco.

    El actor Eduardo Verástegui generó polémica en redes sociales luego de afirmar que México necesita una “dictadura con un dictador benevolente”, al considerar que la democracia mexicana “no funciona” y que los cambios de gobierno mantienen al país estancado.

    A través de su cuenta de X, Verástegui aseguró que el país requiere un gobernante con poder absoluto, pero con “honor, fe en Dios y amor por la patria”, capaz de transformar a México en una potencia mundial. Según su planteamiento, un solo líder podría lograr en una generación lo que, a su juicio, la democracia no ha conseguido en un siglo.

    El también promotor de una agenda conservadora afirmó que votaría por un mexicano “católico, patriota y valiente” que permaneciera en el poder “el tiempo que sea necesario”. Una propuesta que, para muchos usuarios, sonó menos a solución política y más a nostalgia por gobiernos autoritarios.

    Como parte de sus argumentos, Verástegui aseguró que Porfirio Díaz fue “el mejor presidente que ha tenido México” pese a haber gobernado durante décadas bajo un régimen dictatorial. Además, defendió las figuras de Augusto Pinochet en Chile y Francisco Franco en España, declaraciones que provocaron una nueva ola de críticas en plataformas digitales.

    Usuarios recordaron que los regímenes autoritarios mencionados estuvieron marcados por restricciones a derechos, persecución política y fuertes cuestionamientos históricos. Mientras Verástegui presentó su postura como una alternativa al sistema democrático, sus detractores señalaron que su propuesta representa un retroceso y una idealización del autoritarismo.

    Con su mensaje, el exaspirante presidencial volvió a colocarse en el centro del debate público, aunque esta vez no por una propuesta electoral, sino por plantear que la salida para México sería entregar el poder prácticamente sin límites a un solo gobernante.

  • Verástegui pide a Keiko Fujimori que no invite a Sheinbaum a toma de protesta

    Verástegui pide a Keiko Fujimori que no invite a Sheinbaum a toma de protesta

    El activista mexicano calificó al Gobierno de México como un “narcogobierno” y aseguró que, si dependiera de él, la presidenta Claudia Sheinbaum no sería invitada a la ceremonia de investidura en Perú.

    El “activista” Eduardo Verástegui volvió a generar polémica, ahora desde Perú, al pedir que la presidenta Claudia Sheinbaum no sea invitada a la toma de protesta de la presidenta electa Keiko Fujimori, programada para el próximo 28 de julio. Durante un encuentro organizado por Fuerza Popular en Lima, el también actor aseguró que, si estuviera en el lugar de la mandataria peruana, no extendería una invitación al Gobierno mexicano.

    Al ser cuestionado por la prensa, Verástegui afirmó que, aunque el protocolo diplomático suele marcar este tipo de ceremonias, él tomaría una decisión distinta. “Si yo estuviera en sus zapatos, no la invito“, declaró, insistiendo además en que considera complicado un eventual restablecimiento de las relaciones entre México y Perú.

    El activista fue más allá y volvió a lanzar una de sus acusaciones recurrentes contra la administración mexicana, al afirmar, sin presentar pruebas, que en el país existe un “narcogobierno“. Para respaldar su postura, aseguró que comparte la visión expresada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque no ofreció evidencia adicional para sostener sus señalamientos.

    Las declaraciones ocurrieron durante un acto religioso encabezado por Keiko Fujimori, quien hasta el momento no ha informado qué jefes de Estado serán invitados a su toma de posesión ni ha respondido a las declaraciones del activista mexicano. El evento reunió a dirigentes y simpatizantes de Fuerza Popular, partido liderado por la presidenta electa.

    Las relaciones entre México y Perú permanecen tensas desde la crisis política de 2022, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador expresó su respaldo a Pedro Castillo tras su destitución. Desde entonces, ambos países mantienen sus vínculos diplomáticos a nivel de encargados de negocios, sin restablecer el intercambio de embajadores. En ese contexto, las declaraciones de Verástegui vuelven a colocarlo en el centro de la controversia, aunque sin representar una postura oficial del Estado mexicano ni del gobierno peruano.

  • Verástegui tira la toalla: abandona la política tras fracasar en su intento de crear su propio partido

    Verástegui tira la toalla: abandona la política tras fracasar en su intento de crear su propio partido

    El actor ultraconservador anunció que deja la arena política luego de no lograr candidatura presidencial ni registrar su partido “Viva México”. Ahora dice que dará la “batalla espiritual”… con rosarios y películas.

    Después de varios intentos fallidos por convertirse en figura política, Eduardo Verástegui anunció su retiro de la política mexicana, luego de no conseguir consolidar su proyecto ultraconservador “Viva México” ni registrar un partido propio. El actor, que buscó una candidatura independiente a la Presidencia en 2024 y posteriormente intentó crear una nueva fuerza política en 2025, terminó reconociendo que su aventura terminó en un callejón sin salida.

    A través de un mensaje dirigido a sus simpatizantes, Verástegui admitió que el proyecto político no logró despegar, aunque intentó culpar al sistema electoral. Según su versión, el sistema político mexicano “impide que un outsider avance sin maquinaria partidista, financiamiento y estructura nacional”, argumento que utilizó para justificar su salida de la contienda pública.

    El actor agradeció a los seguidores de su movimiento Viva México, surgido durante la gira de su película Inesperado en 2019, y recordó que posteriormente impulsó campañas como la promoción de la cinta Sound of Freedom y su intento de reunir apoyos para competir como candidato independiente. Sin embargo, tras varios años de promoción política y religiosa, los resultados electorales simplemente nunca llegaron.

    Lejos de reconocer errores estratégicos o la falta de respaldo social, Verástegui aseguró que su decisión responde a un “proceso profundamente desgastante”, por lo que optó por abandonar temporalmente la política. En su mensaje, incluso ofreció una disculpa a sus seguidores por la incertidumbre generada tras el fallido intento de construir un partido político propio.

    Eso sí, el actor no planea desaparecer del todo del escenario público. Ahora afirma que continuará la lucha desde lo que llamó la “batalla cultural y espiritual”, dedicándose a producir cine con valores conservadores. Entre sus próximos proyectos anunció la preproducción de Sound of Freedom 2 y el estreno de Zero A.D. a finales de este año.

    Como si fuera el inicio de una cruzada religiosa más que política, Verástegui también anunció el arranque de una gira de 32 rosarios por México, comenzando en Guadalajara, uno por cada estado del país. Según el propio actor, la misión será orar por la “restauración de la nación”, cerrando su mensaje con una frase que resume el tono de su despedida política: “El hombre da la batalla, pero solo Dios da la victoria”.

  • La farándula en el poder: polémicas de actores mexicanos en la política

    La farándula en el poder: polémicas de actores mexicanos en la política

    De Sergio Mayer a Eduardo Verástegui. Varios actores mexicanos que incursionaron en la política han estado envueltos en críticas por su desempeño. Aquí un recuento de los episodios más controvertidos.

    La llegada de celebridades al Congreso o a la arena electoral en México no ha estado exenta de cuestionamientos, siendo el caso más reciente el de Sergio Mayer, quien fue diputado federal por Morena. Durante su gestión recibió críticas por su poca productividad legislativa y por haber solicitado licencia a su cargo en medio de debates relevantes para participar en La casa de los Famosos, lo que desató señalamientos por anteponer su carrera en el entretenimiento a sus responsabilidades públicas. También fue polémica su llegada vía plurinominal, lo que generó inconformidad incluso entre sectores del propio partido.

    Otro ejemplo es Carmen Salinas, actriz y diputada federal por el PRI entre 2015 y 2018. Su paso por San Lázaro estuvo marcado por críticas relacionadas con su nivel académico y por declaraciones públicas que fueron consideradas poco formales para el cargo. Además, en distintas entrevistas reconoció no haber presentado iniciativas propias en ciertos periodos.

    En el caso de Laura Zapata, aunque su incursión política no se tradujo en un cargo legislativo de alto perfil, sí ha sido protagonista de múltiples controversias por declaraciones en redes sociales. Sus comentarios, considerados por diversos sectores como clasistas o confrontativos, han provocado fuertes reacciones y polarización, especialmente por su postura crítica hacia gobiernos emanados de Morena.

    Finalmente, Eduardo Verástegui ha estado en el centro de la polémica por su activismo político conservador y su intento por contender como candidato presidencial independiente en 2024. Entre los episodios más controvertidos destaca un gesto realizado en un evento en Estados Unidos que fue interpretado como un saludo nazi, lo que generó condena pública. Además, sus posturas contra derechos reproductivos y agendas progresistas han dividido opiniones y provocado intensos debates.

    La experiencia de estos actores refleja un fenómeno recurrente en la política mexicana: el salto del espectáculo al poder suele atraer reflectores, pero también coloca bajo escrutinio la preparación, el desempeño y la coherencia de quienes deciden dar ese paso.

  • Verástegui se arrodilla ante Trump y lo llama “el mejor presidente que ha tenido México”

    Verástegui se arrodilla ante Trump y lo llama “el mejor presidente que ha tenido México”

    El actor convertido en activista celebró acciones militares de EUA, pidió “liberación” para México y terminó arrodillado ante la agenda de Washington.

    El actor y “político” de ultraderecha Eduardo Verástegui volvió a provocar indignación tras declarar, sin rubor alguno, que Donald Trump es “el mejor presidente que ha tenido México”, una frase que no sólo roza el absurdo, sino que exhibe un desprecio abierto por la soberanía nacional y por la historia democrática del país.

    Desde su cuenta en X, Verástegui publicó una serie de mensajes —algunos en inglés, como si buscara aprobación extranjera— en los que ensalzó al mandatario estadounidense. “El presidente @realDonaldTrump es el mejor presidente que ha tenido México”, escribió, repitiendo la consigna como si la insistencia pudiera convertirla en verdad.

    El exintegrante de Kairo, hoy reciclado como agitador político, no se quedó ahí. Hace unos días celebró acciones militares de Estados Unidos y lanzó una advertencia con tintes intervencionistas: “Next will be: Cuba. Mexico. Nicaragua. Colombia. Brazil. #Freedom”. Para Verástegui, la “libertad” parece llegar en aviones ajenos y decisiones tomadas fuera del país.

    En su cruzada ideológica, el actor arremetió contra gobiernos de izquierda y aseguró que “los zurdos están temblando” por haber defendido, según él, a criminales en el poder. En el caso mexicano, afirmó que existe un Estado infiltrado por narcos y corruptos, como si el señalamiento —lanzado desde la comodidad de las redes— sustituyera a las pruebas o a la responsabilidad política.

    Incluso compartió una imagen de Nicolás Maduro junto al expresidente Andrés Manuel López Obrador, insinuando alianzas criminales y repitiendo un guion conocido: criminalizar a sus adversarios y aplaudir cualquier presión extranjera que se alinee con su narrativa.

    Las declaraciones de Verástegui confirman una constante: cuando se trata de agradar a Washington, la patria estorba. En su afán de reflectores y protagonismo, el actor pasó de cantar baladas a aplaudir la injerencia, dejando claro que su proyecto político no mira a México, sino hacia el norte.

  • Verástegui y la libertad de expresión

    Verástegui y la libertad de expresión

    Sabina Berman entrevistó en su programa de Largo Aliento a Eduardo Verástegui, pero después las instituciones responsables del contenido decidieron no publicar la entrevista protegiendo el derecho de las audiencias, se vino el vendaval de opiniones argumentando supuesta censura, de esto queremos problematizar.

    El actorcito de ultraderecha (fascista pues) de Verástegui lanzó el grito al cielo y por unos días fue tendencia mediática su supuesta censura. Además de los obvios medios corporativos de comunicación tradicionales de derecha, aparecieron varios de izquierda a señalar que se trataba de censura abierta y que no se debían callar esas voces.

    Incluso organizaciones que llegan a ser referentes en el tema de libertad de expresión como “Artículo 19” lanzaron un comunicado de condena donde justifican que las opiniones del actor pueden ser “chocantes” pero que deben ser difundidas sin filtros. Neta, los fascistas solo son chocantes, hay que escucharles sin ningún problema jaja.

    Y bueno entendemos que quienes vienen de un pasado autoritario donde las estructuras del PRI y sus cacicazgos manejaban qué opiniones eran válidas y que otras no, ahora aboguen por la más amplia libertad de expresión y que debemos escuchar todas las voces con respeto.

    Solo habrá que precisar y ser claros, los discursos de odio no son libertad de expresión, los discursos de odio violentan simbólicamente a personas de grupos históricamente vulnerados, les excluyen, los discriminas, y también los pueden llegar a matar. Los discursos de odio alientan genocidios, los legitiman y los nutren de tal forma que en varias ocasiones se vuelve imposible pararles o se complica al menos.

    La libertad de expresión tiene límites constitucionales y no debe servir para violentar a otras personas, para negarles sus derechos. Menos en un medio público que su función es proteger derechos de las audiencias, porque eso tampoco les queda claro. Los fascistas ya hablan en los medios corporativos y en redes sociales, que no lo hagan en espacios que son pagados con nuestros recursos.

    En fin, Sabina Berman se enojó y subió en su canal de Youtube la entrevista y si tiene contenido de discurso de odio pues llama asesinas a las mujeres que interrumpen su embarazo y dice que solo existe un tipo de familia y todas esas cosas LGBTfóbicas.

    En los espacios donde los fascistas ya tienen su lugar seguiremos dando la batalla de ideas y demostrando que esos pensamientos retrogradas deben de desaparecer, no vamos a permitir que personas antiderechos ganen espacios políticos que nos ha costado décadas ocupar y conseguir.

    Redes sociales

  • Verástegui y Rojo: pelea de farsantes en la política

    Verástegui y Rojo: pelea de farsantes en la política

    Eduardo Verástegui y Alessandra Rojo de la Vega protagonizan un crudo intercambio de acusaciones. Ambos se presentan como líderes, pero sus acciones parecen más un show.

    Verástegui, exaspirante a la presidencia, arremete contra Rojo, acusándola de traicionar a Jesucristo. La alcaldesa de Cuauhtémoc, por su parte, no se queda callada y lo tilda de hipócrita.

    La disputa comenzó cuando Simón Levy anunció un movimiento político con Rojo. Verástegui descalificó esta iniciativa, llamándola ficción y humo. Critica a Levy por haber apoyado a la Cuarta Transformación antes de cambiar de bando.

    A pesar de sus discursos de oposición, ambos políticos parecen más interesados en el protagonismo que en el bienestar del país. Rojo le dice a Verástegui que no ha hecho nada por México. Verástegui responde que ella no representa los valores católicos que dice defender.

    Este intercambio de ataques revela la falta de propuestas concretas. Ambos solo se atacan en lugar de ofrecer soluciones a los problemas del país. Sus palabras parecen vacías, destinadas a atraer atención más que a generar un cambio real.

    Mientras la política mexicana enfrenta desafíos, Verástegui y Rojo continúan con su lucha de egos. La oposición sigue siendo un espejismo entre estas figuras.

  • El “león” terminó siendo un “gatito”: El mandatario argentino de derecha, Javier Milei, desaira a su compañero Eduardo Verástegui y decide no asistir a la Convención Ultraconservadora de la CPAC en México

    El “león” terminó siendo un “gatito”: El mandatario argentino de derecha, Javier Milei, desaira a su compañero Eduardo Verástegui y decide no asistir a la Convención Ultraconservadora de la CPAC en México

    Al ultraconservador Eduardo Verastegui no le debe de estar gustando, puesto que una de sus principales figuras que estarían en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), Javier Milei, habría cancelado su viaje a México.

    De acuerdo con el portal Todo Noticias (TN), el mandatario argentino autodenminado “libertario” decidió no acudir al encuentro de derechas más importante en el mundo, que se realizará este próximo sábado en la Ciudad de México. 

    El argentino de ultraderecha tenía programado viajar el jueves 22 de agosto a tierras aztecas. Aunque terminó por decantarse y quedarse a celebrar los 140 años de la Bolsa de Comercio de la ciudad de Rosario. En el que se tiene previsto que asistan alrededor de 800 empresarios de la agroindustria, financiero e industrial, entre otros funcionarios argentinos.

    Al respecto, Manuel Adorni,vocero presidencial, señaló que entre los planes del presidente Javier Milei, en su paso por México estaba contemplado sostener un encuentro con empresarios, pero no reunirse con el presidente, Andrés Manuel López Obrador. 

    Cabe mencionar que, el presidente López Obrador fue el primero en descartar un encuentro con Milei, pues señaló que no comparte los mismos ideales y pensamientos, pero aseguró que el argentino era libre para viajar y reunirse con los miembros de la ultraderecha internacional en el país.

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  • Ultraderecha tiene fiesta en México

    Ultraderecha tiene fiesta en México

    Todavía no sabemos nada sobre las transferencias de recursos desde el extranjero por 390 mil dólares, que recibió la precandidatura de Eduardo Verástegui, cuando intentó ser Presidente de la República, quien no pudo siquiera reunir el mínimo de formas que apoyaban su postulación.

    A pesar de que estos casos de la ultraderecha de intentar subirse a la legalidad electoral y competir, como si fueran paladines de la libertad, han sido rechazados por la población. Existen huecos en la oposición en general y la derecha en particular, que pueden abrirle la puerta a esta tendencia política en México. Apoyos económicos no le faltan, carecen de apoyo social.

    Sin embargo, los descalabros de la derecha mexicana, le abre las puertas a la ultraderecha, integradas por quienes apoyaron una línea “conservadora”, que no les condujo a ninguna parte. Las derrotas electorales siempre radicalizan posturas, producto de la frustración. Claman venganza y no democracia, odio en lugar de legalidad.

    El pragmatismo de los conservadores les indica que la ultraderecha puede ser la opción para resguardar sus intereses, se presenta como una alternativa, que si bien está en decadencia, concentra a los medios y el dinero como vestigios de la vieja era.

    El apoyo social para la derecha y la ultraderecha no existe aún en México, por lo regular su poder surge de la desesperación social. Esta miseria ideológica se demostró en la concentración frente al INE del domingo 11 de agosto donde se reunieron apenas 500 personas, según los cálculos más optimistas.

    Los resultados de este plantón mostraron a la sociedad lo lejos que está del poder la derecha. Distancia que no han logrado medir los líderes ni los cada día más despistados asistentes a este tipo de terapias.

    Estos descalabros de la derecha moderada en México, crean vacíos políticos sin futuro, pero con muchos intereses de por medio, que pueden ser llenados por una ultraderecha que puede ser impulsada desde dentro y fuera de territorio nacional, para competir en las urnas, al mismo tiempo que plantee, medios poco ortodoxos para obtener el poder fuera de la democracia.

    La Conferencia de Acción Política Conservadora, nacida en Estados Unidos, se lleva a cabo por segunda vez consecutiva en México, organizada nada menos que por Eduardo Verástegui, quien tiene como invitados a personajes más circenses que innovadores de la política.

    Se organiza en territorio mexicano por dos razones fundamentales, apuntalar la candidatura de Trump y picar piedra entre la conciencia de los mexicanos para echar agua a su molino.

    La Conferencia de Acción Política Conservadora, es encabezada por Matthew Aaron Schalapp, asistente adjunto y director político del presidente George W. Bush durante el primer mandato de Bush. Está casado con Mercedes Schlapp, ex directora de Comunicaciones Estratégicas de Trump.

    En enero de 2023, un asistente alegó que Schlapp lo manoseó después de que Schlapp había estado bebiendo. La víctima presentó cargos por agresión y difamación . El demandante proporcionó registros de llamadas telefónicas y mensajes de texto contemporáneos sobre los reclamos.

    Entre los intelectuales que darán a conocer sus brillantes puntos de vista sobre la política actual está Javier Milei, el tumbaburros, el hijo de Bolsonaro, René Bolio, aquel que invadió la embajada cubana en 2021, agrediendo al guardia de seguridad diciéndole “maricón”, “negro”, acompañado de Mariana Gómez del Campo y ahora asesor jurídico del partido Vida, que tiene su registro en Nuevo León, entre otras mentes brillantes de la decadencia. Los temas serán valores tradicionales, educación, política exterior, patria, soberanía, unidad, entre otros.

    Seguramente habrá entre ellos algún venezolano partidario de la oposición, que denunciará mil cosas inexistentes en su país. Un evento para familias bien, pero no de bien, ya que el boleto más barato será de 4,500 pesos y 6 mil con derecho a cena.

    Llama la atención que esta vez entre los ponentes no hay más que un empresario, Mario Rivera de Honduras, lo cual quiere decir, que están detrás y no con muy buenas intenciones.

    La mayoría de los participantes son, en la práctica golpistas, y habrá que darle una lectura profunda a su próximo encuentro en un hotel de Polanco.