Etiqueta: Felicidad

  • Preguntas infelices

    Preguntas infelices

    Debo aprender a contentarme con ser más feliz de lo que merezco.
    Jane Austen, Orgullo y prejuicio.

    Si el país se está cayendo a pedazos, como chillan y chillan el chisguete rosa y el prianismo en pleno, ¿por qué será que las mexicanas y los mexicanos somos cada vez más felices? ¿Por qué será que en 2021, cuando le preguntaron a la gente qué tan satisfecha(o) se encuentra actualmente con su vida, en promedio se autocalificó con 8.45, de por sí alto, y cuatro años después, en 2025, con un 8.62, que se acerca más a 9 que a 8? ¿Por qué será que los hombres siguen declarando que se sienten un poquito más satisfechos con su propia vida que las mujeres? Porque, efectivamente, resulta que según los más recientes resultados de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE), levantada por el INEGI en julio del año pasado, mientras que el 59.8% de las mujeres se dijeron totalmente satisfechas con su vida, en el caso de los hombres fue el 61%.

    Ahora, ¿quiénes se sienten más plenos, los jóvenes, los adultos o la gente ya entrada en los últimos tramos de su existencia? Si usted responde que la cosa va proporcional, que entre más viejo mayor satisfacción con la vida… o menor…, pues no tanto. Del grupo de los más jóvenes, quienes andan entre los 18 y los 29 años de edad, 61.3% se dijeron totalmente satisfechos con su vida actual, un nivel muy alto, cierto, pero menor que los adultos jóvenes (de 30 a 44 años): 62% de ellas y ellos dijeron experimentar una satisfacción total con su vida. Luego, desafortunadamente, o la mayoría de las personas se vuelve más autocrítica o exigente o ya no le va tan bien: del grupo de edad de 45 a 59, quienes afirman sentirse plenos son ya solamente el 58.1%, mientras que para el caso de los más experimentados, de 60 y más, el porcentaje baja a 56.6 puntos. Ahora, tampoco es para ponerse muy ansiosos por lo que la vejez nos deparará: únicamente 2.2% de la gente de 50 años y más se dijo nada satisfecha con su vida.

    ¿Y en qué filas se encuentra más gente satisfecha con su vida, entre los solteros o entre los casados? La diferencia no es menor: mientras que de los solteros y solteras el 56.5% contestó sentirse totalmente satisfechos con su vida, la proporción entre los casados sube a 63.4% Claro, los separados, divorciados y viudos no están mejor: 51.8%

    ¿Y qué, tiene caso estudiar? Una tendencia se mantiene: estudiar puede que no necesariamente sirva para amasar más dinero, pero de que ayuda a andar más satisfechos por la vida, ayuda, sin duda. Dicho en corto, a mayor escolaridad, mayor satisfacción total con la vida: nivel básico, 57.9%; nivel medio superior, 59.9%, y nivel superior, 62.7%

    Ahora un dato para quitarle un poco tanta carga romántica al asunto: la estadística comprueba lo que el sentido común dicta: ¿quiénes reportan mayores niveles de satisfacción con la vida, los hombres y las mujeres que tienen algún tipo de discapacidad o quienes no la tienen? 62.9% de quienes no la padecen se reportan totalmente satisfechos con su vida, en tanto que apenas 43.7% de quienes sí la presentan contestaron lo mismo.

    Curioso. ¿En qué entidades de la República se encuentra la gente más satisfecha con su vida? Ni en la más urbanas ni en las más rurales, ni en las más pobres ni en las más ricas. Los estados de México en donde se reportaron los promedios más altos de satisfacción con la vida en 2025 fueron norteños: Coahuila (8.85), Tamaulipas (8.79) y Durango (8.78), mientras que del otro lado, encontramos a tres estados costeros: Michoacán (8.48), Tabasco (8.37) y Oaxaca (8.32).

    Pregunta de Perogrullo: ¿la soledad y la sensación de satisfacción con la vida son condiciones aparejadas? Obviamente: De cada 10 personas que reportaron nunca haber sentido soledad en el mes previo a la encuesta, 7 se dijeron totalmente satisfechas con su vida.

    ¿En qué ámbitos personales se reportaron los promedios más altos de satisfacción? Pues aquí tenemos malas noticias para las tías panistas que juran que en México vivimos en una dictadura: la gente calificó con casi 9 la “Libertad para decidir sobre su vida” (8.9). Las relaciones familiares siguen siendo un factor crucial tanto para el tejido social de este país como para la felicidad de las personas: con 8.8 calificamos nuestros lazos familiares. ¿Y cuál fue el ámbito peor calificado? Claro, el nivel económico…, sin embargo, la calificación es aprobatoria: 7.45 en el caso de las mujeres, 7.55 en el de los hombres. Por cierto, en los ámbitos personales en los que se observa mayores diferencias entre la satisfacción que se reportan por sexo son “Salud mental o emocional” y “Situación o relación afectiva”, con 8.54 para varones y 8.15 para las féminas, y 8.21 y 7.82, respectivamente.

    A final de cuentas y promedios, estas cifras funcionan como un espejo incómodo para quienes han hecho del catastrofismo su principal herramienta política. ¡Sigan siendo infelices porque México está contento! Mientras el ruido constante intenta convencernos de que todo se desmorona, la realidad reportada por los propios mexicanos cuenta una historia de resiliencia y, sobre todo, de satisfacción cotidiana. Quizás la pregunta infeliz no sea la que se hace el ciudadano sobre su bienestar, sino la que deberían plantearse aquellos que, ante la evidencia de un país que se siente satisfecho, insisten en negarlo porque no tienen otra cosa que gritar.

  • Mexicanos reportan mayor satisfacción con su vida: Inegi

    Mexicanos reportan mayor satisfacción con su vida: Inegi

    La Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado revela un aumento en la satisfacción de los mexicanos tras la pandemia; Coahuila lidera el ranking nacional.

    La satisfacción de los mexicanos con su vida registró una mejora en 2025, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) del Inegi. En una escala de 0 a 10, el promedio nacional alcanzó 8.62 puntos, por encima del 8.45 obtenido en 2021, año marcado por los efectos de la pandemia de Covid-19. El estudio también muestra que, tanto en 2021 como en 2025, las mujeres reportaron una satisfacción ligeramente menor que los hombres.

    Los resultados reflejan que el nivel educativo también influye en la percepción del bienestar. Las personas con educación superior registraron una satisfacción promedio de 8.74, mientras que quienes cursaron únicamente educación básica obtuvieron 8.51. Por estado civil, las personas casadas o en unión libre alcanzaron la calificación más alta (8.75), seguidas por las solteras (8.52) y las separadas, divorciadas o viudas (8.25).

    A nivel estatal, Coahuila encabezó la lista de entidades con mayor satisfacción con 8.85 puntos, seguido por Tamaulipas (8.79), Durango (8.78), Sinaloa (8.77) y Baja California Sur (8.77). En contraste, los promedios más bajos correspondieron a Oaxaca (8.32), Tabasco (8.37), Michoacán (8.48), Guerrero (8.51) y Zacatecas (8.51).

    El balance anímico, indicador que mide el estado emocional de las personas con una escala de -10 a 10, también mostró una mejora. En 2025 el promedio nacional fue de 5.29, superior al 5.07 registrado en 2021. Sin embargo, se mantuvo una diferencia entre géneros: las mujeres obtuvieron 5.07, mientras que los hombres alcanzaron 5.55.

    Otro de los hallazgos destacados del Inegi es que los mexicanos mantienen un fuerte sentido de propósito y realización personal. La afirmación “siento que tengo un propósito o misión en la vida” obtuvo la calificación más alta, con 9.15 puntos. En contraste, el enunciado “siempre soy optimista con respecto a mi futuro” fue el de menor puntuación, con 8.45, aunque ambos resultados reflejan una percepción positiva del bienestar entre la población.

  • México se posiciona entre los diez países más felices del mundo en el Informe Mundial de la Felicidad 2025

    México se posiciona entre los diez países más felices del mundo en el Informe Mundial de la Felicidad 2025

    En un notable avance, México ha logrado escalar 15 posiciones en el Informe Mundial de la Felicidad 2025, colocándose como el décimo país más feliz del planeta, según el estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford, Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) de la ONU.

    Este informe, que evalúa el bienestar y la felicidad en más de 140 naciones, destaca que la mejora en las percepciones de apoyo social y la fortaleza de las estructuras familiares han sido factores clave en el aumento de la felicidad en el país. La Presidenta Sheinbaum destacó que, México anteriormente ocupaba la vigésima quinta posición, ahora se sitúa en el top 10, en un claro reflejo de la creciente alegría y empoderamiento de su población.

    El informe también señala que, a pesar de los desafíos que enfrenta la región, México se posiciona como el segundo país más feliz de América Latina, solo superado por Costa Rica, que ocupa el sexto lugar. Los países nórdicos continúan liderando el ranking global, con Finlandia manteniendo la primera posición por octavo año consecutivo.

    Este avance refleja el esfuerzo colectivo de la sociedad mexicana por construir un futuro más equitativo y solidario, donde cada persona puede sentir el apoyo de su gobierno y comunidad para disfrutar de una vida plena.

  • Se recupera el tejido social de México: por vez primera, nuestro país entra en el top de 10 países más felices del mundo

    Se recupera el tejido social de México: por vez primera, nuestro país entra en el top de 10 países más felices del mundo

    Por primera vez, México se encuentra entre los diez países más felices del mundo, de acuerdo con el Informe Mundial de la Felicidad 2025. El ranking, elaborado por la consultora Gallup, el Centro de Investigación sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, ubica al país en la décima posición, un logro histórico que resalta la calidad de vida y el bienestar en la nación.

    Junto con México, Costa Rica también hace historia al alcanzar el sexto lugar, consolidando a América Latina en este prestigioso listado. Pese a los desafíos económicos y sociales, estos países han logrado avanzar significativamente en bienestar social, apoyo comunitario y esperanza de vida saludable.

    Liderazgo nórdico y factores clave de la felicidad

    A nivel global, Finlandia se mantiene en el primer lugar por octavo año consecutivo, seguido de Dinamarca, Islandia y Suecia, confirmando el dominio de los países nórdicos en la clasificación. En el otro extremo, Afganistán ocupa el último puesto, reflejando una crisis de bienestar, especialmente entre las mujeres.

    El informe considera múltiples factores para evaluar la felicidad de las naciones, entre ellos:

    • PIB per cápita
    • Esperanza de vida saludable
    • Apoyo social (tener a alguien en quien confiar)
    • Libertad para tomar decisiones
    • Generosidad
    • Percepción de la corrupción

    Además, los investigadores destacan que la amabilidad y la confianza en los demás juegan un papel crucial en la percepción de felicidad, subrayando que la gente tiende a subestimar la bondad ajena.

    Latinoamérica en ascenso

    Históricamente, ningún país latinoamericano había logrado ingresar al top 10 del informe. Sin embargo, en 2025, Costa Rica y México marcan un precedente en la región. Otros países de América Latina que destacan en el ranking incluyen:

    • Belice (25)
    • Uruguay (28)
    • Brasil (36)
    • El Salvador (37)
    • Argentina (42)
    • Chile (45)

    En contraste, Venezuela sigue siendo el país menos feliz de la región, cayendo hasta la posición 82.

    Estados Unidos se desploma en el ranking

    Por otro lado, Estados Unidos registra su peor desempeño en la historia del estudio, cayendo al puesto 24. El informe advierte que el aumento del individualismo y la reducción en la interacción social han afectado negativamente el bienestar de su población.

    Un dato alarmante es que el número de personas que comen solas en Estados Unidos ha aumentado un 53% en las últimas dos décadas, lo que podría estar impactando en la percepción de felicidad de los ciudadanos.

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  • Acercar la Felicidad

    Acercar la Felicidad

    Soy parte de una generación que creció viendo comerciales entre todo el entretenimiento que podíamos consumir, la supuesta “gratuidad” de la TV nos costaba muy caro en lo que se refiere a exposición al marketing de los 80’s y 90’s, que ofrecían imágenes idealizadas de la vida a diestra y siniestra, ciertamente los publicistas sabían cómo responder a las realidades de múltiples carencias y el constante sentimiento de escasez y minusvalía impuesto por el sistema político y económico de entonces.

    Indudablemente crecimos con grandes huecos en el corazón, como es requerido para mantener funcionando el sistema de mercado que nos rige, sabiendo que nuestro objetivo en la vida era llenarlos con cualquier cosa, pero no “chafa”, ni “ordinaria”, así, los términos “exclusivo” “plus” o “platino” también se hicieron presentes para diferenciar a aquellos que supuestamente podían acceder a distintos niveles de bienestar y lujo.

    Después llegaron los 2000’s, que nos vieron ingresar a la vida adulta y con ello la explosión del internet, trayendo toda la basura new age recargada con nuevos mensajes de superación y poder mental para llegar a cualquier posición y obtener cualquier cosa que fuéramos capaces de imaginar.

    Frases como “si haces lo que te apasiona no tendrás que trabajar ni un día de tu vida” despojaron de significado el concepto de sacrificio y sufrimiento para alcanzar metas y lo sustituyeron con los perniciosos “sueños”, la alquimica fantasía de poder transformar la realidad con el poder de la mente, “trabajar inteligentemente” o el auge de la “inteligencia emocional”, todo ello destinado a hacernos mirar a otro lado para no ver cómo se realizaban los preparativos necesarios para la instalación de la última etapa del neoliberalismo y nada menos que su coronación: el Globalismo.

    Así, nos compramos la idea de que todo podríamos lograrlo, que nuestra generación era una promesa y que éramos parte de un bono demográfico que llenaría de combustible la nave del desarrollo, cuyo destino era el infinito y más allá (tal como lo veíamos concretar en todos aquellos bienes que obteníamos gracias a créditos fáciles y a la larga, impagables).

    Al colapso de las burbujas crediticias le siguió el de las inmobiliarias y con ello, nuestras propias burbujas existenciales, dejando un sabor amargo a ese cóctel pernicioso de la “auto superación”, que siempre señalaba el dedo de la responsabilidad del fracaso hacia uno mismo, cegando por completo nuestra capacidad de mirar una realidad multi factorial movida por fuerzas más allá de nuestro control.

    ¿El resultado? Un desencanto tal, un brutal despertar, una amargura del tamaño de sueños rotos que se acentuaron con la lectura de patrones en el estrepitoso y descarado (para quien lo quiera ver) mundo digital: los “sueños” se cumplen de acuerdo a tu posición social, de acuerdo a tu condición y capital.

    Es evidente que a la crianza de los ochentas y noventas no le faltó autoestima, mucho menos rebeldía y osadía para llenarnos de entereza y resiliencia para saltar al campo de batalla social y económico con audacia e imprudencia manifiesta, pero si algo era deseable que se nos hubiera enseñado, era conciencia de clase.

    Sin embargo, no hay manera de juzgar a los adultos de entonces, ellos mismos vivían estrangulados por condiciones económicas que les obligaban a presupuestar y adaptar las necesidades familiares casi a diario, con una inflación galopante e inclemente que hacía imposible tener planes a largo plazo y que de todos modos, no les impidió sacar adelante familias de cuatro, cinco o más hijos inculcando en ellos un hambre insaciable por escapar de tal opresión.

    Es necesario que nuestra generación, los nuevos adultos, aquellos que cargamos ya con las cicatrices y los muñones de la guerra, entendamos que nuestra generación y las que le siguen, cargan con una pandemia de depresión y ansiedad producto de esa lejanía con la que los medios nos enseñaron a ver el éxito, la plenitud, la satisfacción y la felicidad.

    Ante los sucesos trepidantes que no dan pie a que siquiera puedan reflexionarse, ante las noticias artificiales que parecen inundar nuestra mente con preocupaciones imposibles de procesar a la velocidad que son sustituidas por nuevas, nuestra psique no atina más que a colapsar, somos presa de la inmovilidad y el silencio material que producen el agotamiento y el ruido digital, como lo llama Byung Chul-Han, que nos aísla y nos atrapa en un bucle eterno de temor, frustración y desesperanza.

    Ante tal escenario no me queda mas que recuperar una anécdota que un conocido cantautor relató en un concierto al que acudí hace alrededor de un año: él mismo relataba haber experimentado una racha de crisis de ansiedad a las que llamó familiarmente “sacones de onda repentinos”, que lo llevaron a consultar con un profesional de la salud mental, quien le explicó que una de las razones para el desgaste de la psique y la consecuente aparición de señales físicas como estas era precisamente la condición de frustración cotidiana a la que estamos sometidos, producto de todas las razones antes expuestas y muchas más, las cuales podríamos resumir en simplemente, haber colocado la felicidad en el lugar de los premios de la vida, en el anaquel de las medallas o las copas de oro, alienada detrás de una vitrina y con precios impagables para obtenerla.
    Ante esto, el psicólogo recomendó al cantautor: “no alejes así la felicidad, acércala un poco más.”

    Da Capo

    Tal como nos acercamos la sal, la salsita o el guacamole, sería muy deseable que aprendiéramos a allegarnos la felicidad conscientemente, pero para ello es necesario que la bajemos del pedestal inalcanzable en el que el sistema de mercado basado en la escasez nos orilló a ponerla.

    Esto consiste en reconocer en primer lugar que somos felices, sin remordimientos ni culpas, que hemos sido felices y que lo seguiremos siendo, cada vez que nos permitamos acceder a esos pequeños detalles que hacen de cada día una experiencia mágica y digna de ser vivida.

    Acercarnos la felicidad es un acto de rebeldía supremo ante un sistema alienador que nos despoja de todo aquello que detecta que necesitamos, y le pone precio; por ello, también es necesario por más que nos cueste, aprender a hacerlo en silencio.

  • Ahora Claudio X. González dice que la 4T quiere concentrar el poder, pero en redes señalan que ya no sabe qué más inventar para justificar su fracaso político

    Ahora Claudio X. González dice que la 4T quiere concentrar el poder, pero en redes señalan que ya no sabe qué más inventar para justificar su fracaso político

    Una vez más el magnate, Claudio X. González, es puesto en su lugar por internautas y le recuerdan sus monumentales fracasos para tratar de frenar el cambio de régimen en el país, a pesar de que quiera justificar sus tropiezos culpando a la Cuarta Transformación.

    Luego de la aprobación de la reforma al Poder Judicial en el Senado de la República, el padre del PRIAN se lamentó en redes sociales y acusó, sin prueba alguna, que la 4T realmente quiere concentrar el poder  y que no busca mejorar la vida de los mexicanos y mexicanas.

     Sin embargo, dicha declaraciones no pasaron desapercibidas por los usuarios de la red social de X, quienes rápidamente contestaron a Claudio X. González, señalando que ya no encuentra más argumentos para justificar el fracaso de su proyecto político con el PRIAN, así como sus membretes autodenominados como “sociedad civil”.

    Mientras que otros usuarios de la red social, se divirtieron con el tema y le recomendaron que se tomara unas vacaciones, porque actúa como Carlos Alazraki, para asimilar el cambio que está viviendo el país y en donde la mayoría del pueblo es la que decide sobre su rumbo político. 

    Además, lo señalaron de ser un “hipócrita” y le recordaron que él siempre ha sido el “gandalla”, puesto que se benefició con los gobierno neoliberales a costa del sufrimiento de millones de mexicanos, y que ahora que la mayoría del pueblo mexicano está contento con la 4T, el magnate se queja porque solo busca su beneficio personal.

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  • Gracias al buen desempeño económico con la 4T, los mexicanos dominan lista de felicidad, celebra AMLO

    Gracias al buen desempeño económico con la 4T, los mexicanos dominan lista de felicidad, celebra AMLO

    El Presidente Andrés Manuel López Obrador comenzó su conferencia matutina de este miércoles, celebrando la felicidad que hay entre el pueblo de México debido a la estabilidad de la economía, mientras en contraste son los conservadores deshonestos los que están molestos con la 4T.  

    Desde el Salón de la Tesorería de Palacio Nacional, AMLO explicó que en la lista que mide la felicidad en 140 países, México está en el lugar número 25.

    “Los que están inconformes -y además tiene todo su derecho a enojarse- pues son nuestro adversarios, conservadores deshonestos, los que estaban acostumbrado a medrar, a traficar con la pobreza de la gente, a ellos les iba bien y al pueblo muy mal”.

    Dijo

    El tabasqueño aprovechó esta oportunidad para reiterar que se tienen que reforzar los valores familiares, debido a que en la etapa neoliberal se privilegió el individualismo de “cuánto tienes cuando vales, cómo te ven te tratan”.

    “Ánimo, ánimo, estamos bien y de buenas, muy bien. Los que están enojado son otros, pero no es la mayoría del pueblo de México, la mayoría del pueblo mexicanos está contenta, feliz, feliz. Acaba de hacer una encuesta, creo que de 140, 150 países, y México está como en el lugar, 20, 25 en felicidad y creció, estaba abajo y últimamente está arriba y la gente bien porque está bastante bien la economía, que eso es importantísimo, sobre todo la economía popular y el bienestar, la gente está contenta, la gente está contenta”.

    Agregó

    También comentó que México es una potencia cultural y que a nivel de economía mundial, el país siempre está entre los puestos 10 y 15.

    “Y vamos avanzando y lo que necesitamos es seguir fortaleciendo una nueva corriente de pensamiento en donde lo más importante sea siempre el amor al prójimo, no lo material y que se entienda algo muy sencillo de que solo siendo buenos podemos ser felices, y que la felicidad no es lo material, no son los aviones, los carros de lujos, las alhajas, los yates, la felicidad es estar con uno mismo y con nuestra conciencia y con nuestro prójimo”.

    Sentenció

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  • México brilla en el Informe Mundial de la Felicidad 2024: Escala 21 posiciones en dos años

    México brilla en el Informe Mundial de la Felicidad 2024: Escala 21 posiciones en dos años

    México ha experimentado un aumento en su felicidad, alcanzando el 25º lugar entre las naciones más felices del mundo, según el Informe Mundial de la Felicidad 2024, en el que se incluyen 125 países. Este avance de 11 posiciones desde 2023, y un total de 21 posiciones en dos años, evidencia una tendencia positiva. Para los menores de 30 años, México se sitúa en el 22º lugar y es el tercer país más feliz de América Latina, solo superado por El Salvador y Costa Rica.

    Con una calificación de 6.678 para el período 2021-2023, México se destaca tanto a nivel global como regional, superando a países como Uruguay, Francia, Arabia Saudita, Singapur, España e Italia. Este estudio proporciona un indicador objetivo del bienestar percibido de los ciudadanos mexicanos y muestra que la felicidad va más allá del PIB y la riqueza, resaltando la importancia de otros factores en la percepción de bienestar.

    A nivel mundial, Finlandia lidera la lista por séptimo año consecutivo, mientras que países como Serbia y Bulgaria han mostrado aumentos notables en su clasificación desde 2013. La publicación, que es el resultado de una colaboración entre varias organizaciones prestigiosas, se basa en encuestas que evalúan la vida de las personas en una escala de 0 a 10. Los resultados son analizados considerando aspectos como la esperanza de vida, la libertad, la generosidad, y la percepción de corrupción, entre otros.

    Este informe también destaca las variaciones en la percepción de la felicidad entre diferentes generaciones y muestra cómo ha cambiado la felicidad entre los jóvenes desde el inicio de la pandemia de coronavirus. La investigación subraya la utilidad de estos datos para que los líderes políticos puedan formular políticas efectivas basadas en una comprensión profunda de lo que contribuye al bienestar de la población.

    Lista de países más felices del mundo

    1. Finlandia (7.741)
    2. Dinamarca (7.583)
    3. Islandia (7.525)
    4. Suecia (7.344)
    5. Israel (7.341)
    6. Países Bajos (7.319)
    7. Noruega (7.302)
    8. Luxemburgo (7.122)
    9. Suiza (7.060)
    10. Australia (6.905)
    11. Nueva Zelanda (7.029)
    12. Costa Rica (6.955)
    13. Kuwait (6.951)
    14. Austria (6.905)
    15. Canadá (6.900)
    16. Bélgica (6.894)
    17. Irlanda (6.838)
    18. República de Checa (6.822)
    19. Lituania (6.818)
    20. Reino Unido (6.749)
    21. Eslovenia (6.743)
    22. Emiratos Árabes Unidos (6.733)
    23. Estados Unidos (6.725)
    24. Alemania (6.719)
    25. México (6.678

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  • Tal y como dijo AMLO, crece la esperanza; aumenta el porcentaje de mexicanos que consideran que en el 2023 mejorará la economía y la seguridad

    Tal y como dijo AMLO, crece la esperanza; aumenta el porcentaje de mexicanos que consideran que en el 2023 mejorará la economía y la seguridad

    En diversas ocasiones el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha mencionado que el pueblo de México está feliz con los avances de la Cuarta Transformación y se ha recuperado la esperanza que alguna vez intentó ser robada por los gobiernos neoliberales, palabras que ahora son demostradas por el más reciente sondeo realizado por el diario El Financiero.

    En su encuesta de fin de año, el rotativo conservador obtuvo datos que confirman la versión del Presidente Andrés Manuel, ya que un 44 por ciento de los encuestados en el mes de diciembre señalan que el 2022 fue un año bueno o muy bueno, un 31% asegura que el fue un año “regular”, mientras que un 25 por ciento considera que fue “malo o muy malo”.

    Estos datos señalan que este año que termina supera al pasado, ya que a finales de 2021, solo un 33 por ciento considero que fue un año bueno o muy bueno, mientras que un 53 por ciento lo calificó como muy malo o malo. En diciembre del 2020, 5 por ciento de los encuestados consideraron que fue un año bueno o muy bueno y un 80 por ciento lo calificó como malo o muy malo.

    Crecen las expectativas para el 2023 y más del 80 por ciento asegura que las cosas mejorarán más

    Las expectativas con miras al 2023 también aumentan, ya que 83 por ciento de los entrevistados ven un año entrante con expectativas buenas o muy buenas, dos puntos arriba que en el sondeo de finales de 2021, y superando el 62 por ciento de 2020.

    En cuanto a la economía un 49 por ciento augura que el 2023 mejorara en materia económica, un 22 por ciento considera que ésta va a empeorar y un 27% que se mantendrá como hasta ahora.

    En seguridad el optimismo también va a la alza y un 41 por ciento de los encuestados ven que se mejorará en este rubro, el cual primordial para la actual administración, un 19 por ciento ve que habrá un empeoramiento, mientras que un 37 por ciento no considera que habrá cambio alguno.

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