Etiqueta: Fraking

  • NO al fracking

    NO al fracking

    Desde FUDEMAH sostenemos una convicción que no debería escandalizar a nadie: respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum no significa renunciar al pensamiento crítico. Al contrario, quienes creemos en un gobierno democrático, popular y transformador, estamos seguros de que la pluralidad no puede reducirse al consentimiento automático y menos para un gobierno emanado de la lucha popular. Por eso, frente a la reapertura del debate sobre el fracking en México, nuestra postura es clara: no estamos de acuerdo con esa ruta por más que se le agregue el adjetivo calificativo de “sustentable”. 

    Aquí el problema de fondo es que el llamado “fracking sustentable” merece ser puesto bajo sospecha porque al igual que otras voces verdaderamente críticas, nosotros sostenemos que el solo hecho de fracturar la roca, inyectar fluidos a presión y gestionar residuos tóxicos sigue entrañando riesgos ambientales, sanitarios y territoriales de enorme magnitud.

    En Mendoza, Argentina, el discurso dominante presentó al fracking como una necesidad inexorable del desarrollo y a toda resistencia social como irracionalidad o atraso, sin embargo, un estudio publicado en Perfiles Latinoamericanos resultó revelador porque exhibió cómo, en estos casos, el lenguaje del progreso terminó funcionando como dispositivo de presión política en el que se trató como enemigos del bienestar colectivos a quienes cuestionaron los costos sociales, ambientales o territoriales de esa práctica.

    Hay que decirlo con claridad: por donde se mire no existe el “fracking responsable”, baste con recurrir a la literatura crítica sobre la geopolítica del fracking que ha documentado la presión severa que ejerce esta práctica sobre abastos locales de agua, los riesgos de contaminación por químicos peligrosos y efluentes tóxicos, así como una huella climática que no puede minimizarse de ninguna manera como no pueden minimizarse los trastornos reproductivos vinculados a exposición a compuestos del fracking. Hagamos una analogía sencilla: El fracking “sustentable” es tanto como querer sanar un cuerpo humano perforándole órganos vitales con la promesa de que ahora la aguja es más fina. Aquí el problema no desaparece porque el instrumento sea más sofisticado pues si se fuerza al organismo, si se le inyectan sustancias agresivas, si se alteran sus equilibrios internos y después se le obliga a procesar desechos peligrosos, el cuerpo termina resintiendo el procedimiento, aunque el médico jure que esta vez la técnica es de última generación. Lo mismo sucede con la tierra, pues también tiene venas, presiones, fluidos, ciclos y límites y cuando se rompen sus equilibrios, el daño no se queda abajo del suelo, sube al agua, al aire, a la salud y a la vida comunitaria. 

    Ahora bien, sostenemos que es acertado que la UNAM, la UAM y el IPN trabajen de manera coordinada para revisar costos y beneficios pues nadie sensato podría estar en contra del conocimiento científico serio, pero también hay que ser conscientes que dicho esfuerzo sólo será valioso si se apega al rigor, a la independencia y a la honestidad intelectual y no termina por convertirse en un instrumento técnico de legitimación pues eso no va, de ninguna manera acorde a lo que representa este gobierno.

    Por otra parte, estamos de acuerdo con el argumento de fondo pues México consume alrededor de 9 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural y produce apenas una fracción, por lo que depende fuertemente de importaciones, sobre todo de Estados Unidos. El dato es real y el problema estratégico existe. Pero precisamente por eso hay que discutirlo con seriedad: sustituir una dependencia externa por una dependencia tecnológica, hídrica, territorial y climática también atenta contra la soberanía. Si para producir más gas comprometemos acuíferos, exponemos comunidades, extendemos la vida de los combustibles fósiles y aplazamos la transición energética, lo que se fortalece no es la soberanía, sino una lógica extractiva que termina subordinando la política energética al corto plazo.  

    • Luis Tovar
      Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH

  • Fracking y soberanía

    Fracking y soberanía

    Estamos en guerra, y no hay lugar para la neutralidad. Son momentos en los que no matar es suicida.

    Si en una guerra alguien muere, está cediendo, con su vida, parte de la soberanía, entonces el sometimiento y la sumisión se aproxima y anuncia una derrota.

    Si actualmente el fracking aparece como una contradicción con el gobierno anterior, acusa un desconocimiento de la visión general del problema. La oposición es superficial y simplista, incluso llega al extremo de adoptar las noticias falsas, aclarados puntualmente, como hechos concretos y repetirlos como si fueran balas de salva contra el gobierno. Ejemplos hay muchos que hacen evidente su falta de argumentos sobre la realidad concreta del país.

    Nadie olvida la condena del expresidente López Obrador hizo sobre este método de extracción del gas. Imposible olvidarlo, pero debemos tener en cuenta la inherente evolución y los cambios inherentes al tiempo que se vive en la historia que en todo momento existen.

    En materia de gas la producción nacional crece de manera más lenta de la necesaria y hay que adoptar medidas que en tiempos normales serían rechazadas, pero no sin antes reconocer que el método del fracking se ha vuelto menos agresivo que hace un par de años. Hay cambios sustanciales en la matriz energética de los químicos que intervienen en la extracción del gas a través de este método, que todavía no es tan amigable con la naturaleza como se desea, pero es una alternativa en tiempos difíciles para mantener la soberanía y la dignidad ante las políticas depredadoras del vecino.

    Esta transformación habla de la larga vida que todavía tienen los minerales fósiles como fuente de energía esencial, por lo que se busca que cada día sea más amigables con el ambiente. La utilización el agua, que fue uno de los cuestionamientos más sólidas en su momento, ahora puede reciclarse, y puede ser agua tratada para la extracción de gas.

    A pesar de que los cambios no son difíciles de encontrar en la información que acompaña la decisión de la Presidenta de México de utilizar el fracking ante el peligro de que el delirante vecino del norte intente cerrar la llave del gas de cuyo suministro depende México en poco más del 80 por ciento de su consumo, paralizando al país, la oposición cambia de visión sobre el fracking que antes defendía para advertir una aparente contradicción entre los presidentes de la 4T. La simple dependencia actual vuelve vulnerable a México ante un demente que se cree Dios. Peligro real que no existió el sexenio anterior.

    La inversión privada necesaria para realizar esta extracción a través de una contribución mixta tampoco es la misma que hace un par de años, ahora la rectoría del estado en la producción de energía es clara y precisa.

    Denuncian en la falta de concordancia la ruptura entre López Obrador y Sheinbaum Pardo, tan esperada por una oposición que sólo puede basar en la difusión de los errores del contrincante su existencia.

    Es preferible sutilizar el fracking, aprovechado su evolución, antes que colocar en el campo de batalla el suministro de gas para México. No es el momento de sacrificar la congruencia por la soberanía y fortalecer la dignidad. El mundo cambia y la oposición no lo advierte.

  • AMLO destacó las medidas e implementaciones que ha realizado el gobierno de la 4T en defensa del medio ambiente (VIDEO)

    AMLO destacó las medidas e implementaciones que ha realizado el gobierno de la 4T en defensa del medio ambiente (VIDEO)

    Este martes en la conferencia matutina de prensa, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, informó acerca de las medidas e implementaciones que ha hecho el gobierno de la Cuarta Transformación en mejora del medio ambiente.

    En un primer momento, el tabasqueño comentó que no se ha permitido el “fraking”, es decir, estimulación productiva de un pozo a través de la inyección de un fluido para obtener hidrocarburos, este proceso se ha utilizado como un medio de explotación petrolera mediante el mecanismo que afecta mantos acuíferos.

    Otra de las medidas en defensa del medio ambiente y de la salud pública, fue la prohibición del maíz transgénico y reiteró en que no hay concesiones para la explotación minera.

    Asimismo, Andrés Manuel aseveró en que no se han hecho licitaciones de nuevos bloques del territorio para la explotación petrolera, además de las 17 mil hectáreas de las tierras de las playas que fueron declaras como reservas naturales protegidas por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

    También comentó que el programa Sembrando Vida, ha realizado una inversión de 2 mil millones de dólares al año y se han sembrado más de mil millones de árboles.

    Cabe destacar que este martes se ha declarado a López Obrador como el Presidente que ha logrado el mayor número de áreas naturales protegidas en toda la historia de México.