Estamos en guerra, y no hay lugar para la neutralidad. Son momentos en los que no matar es suicida.
Si en una guerra alguien muere, está cediendo, con su vida, parte de la soberanía, entonces el sometimiento y la sumisión se aproxima y anuncia una derrota.
Si actualmente el fracking aparece como una contradicción con el gobierno anterior, acusa un desconocimiento de la visión general del problema. La oposición es superficial y simplista, incluso llega al extremo de adoptar las noticias falsas, aclarados puntualmente, como hechos concretos y repetirlos como si fueran balas de salva contra el gobierno. Ejemplos hay muchos que hacen evidente su falta de argumentos sobre la realidad concreta del país.
Nadie olvida la condena del expresidente López Obrador hizo sobre este método de extracción del gas. Imposible olvidarlo, pero debemos tener en cuenta la inherente evolución y los cambios inherentes al tiempo que se vive en la historia que en todo momento existen.
En materia de gas la producción nacional crece de manera más lenta de la necesaria y hay que adoptar medidas que en tiempos normales serían rechazadas, pero no sin antes reconocer que el método del fracking se ha vuelto menos agresivo que hace un par de años. Hay cambios sustanciales en la matriz energética de los químicos que intervienen en la extracción del gas a través de este método, que todavía no es tan amigable con la naturaleza como se desea, pero es una alternativa en tiempos difíciles para mantener la soberanía y la dignidad ante las políticas depredadoras del vecino.
Esta transformación habla de la larga vida que todavía tienen los minerales fósiles como fuente de energía esencial, por lo que se busca que cada día sea más amigables con el ambiente. La utilización el agua, que fue uno de los cuestionamientos más sólidas en su momento, ahora puede reciclarse, y puede ser agua tratada para la extracción de gas.
A pesar de que los cambios no son difíciles de encontrar en la información que acompaña la decisión de la Presidenta de México de utilizar el fracking ante el peligro de que el delirante vecino del norte intente cerrar la llave del gas de cuyo suministro depende México en poco más del 80 por ciento de su consumo, paralizando al país, la oposición cambia de visión sobre el fracking que antes defendía para advertir una aparente contradicción entre los presidentes de la 4T. La simple dependencia actual vuelve vulnerable a México ante un demente que se cree Dios. Peligro real que no existió el sexenio anterior.
La inversión privada necesaria para realizar esta extracción a través de una contribución mixta tampoco es la misma que hace un par de años, ahora la rectoría del estado en la producción de energía es clara y precisa.
Denuncian en la falta de concordancia la ruptura entre López Obrador y Sheinbaum Pardo, tan esperada por una oposición que sólo puede basar en la difusión de los errores del contrincante su existencia.
Es preferible sutilizar el fracking, aprovechado su evolución, antes que colocar en el campo de batalla el suministro de gas para México. No es el momento de sacrificar la congruencia por la soberanía y fortalecer la dignidad. El mundo cambia y la oposición no lo advierte.
Hacemos comunicación al servicio de la Nación y si así no lo hiciéramos, que el chat nos lo demande.

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