Etiqueta: Grito de Independencia

  • ¿Por qué sabe mejor el recalentado del 16 de septiembre?

    ¿Por qué sabe mejor el recalentado del 16 de septiembre?

    Después de los festejos patrios, lo que sobra del banquete se convierte en un deleite que solo el recalentado puede ofrecer. Y no es coincidencia: hay ciencia y tradición detrás de su sabor único.

    Cada 16 de septiembre, México se llena de colores, música y aromas que inundan hogares y plazas con el espíritu de la Independencia. Tras los fuegos artificiales y el Grito, las mesas quedan cargadas de platillos típicos: pozole, chiles en nogada, tamales, carnitas, sopes, pambazos y una gran variedad de guisados que, al día siguiente, se transforman en el famoso recalentado.

    ¿Por qué sabe mejor? La explicación combina química y cultura. Al recalentar la comida, los sabores tienen tiempo de fusionarse y asentarse, potenciando aromas y suavizando texturas. Las salsas se vuelven más intensas y los guisos adquieren un sabor profundo que no se logra en el primer servicio.

    Además, para muchos mexicanos, el recalentado es sinónimo de compartir y continuidad, un momento en que la familia se reúne nuevamente alrededor de la mesa para disfrutar lo que quedó de la celebración, reforzando la tradición y la memoria gastronómica.

    Este fenómeno no solo ocurre en los hogares. En muchos restaurantes, fondas y mercados de la Ciudad de México, el recalentado del 16 de septiembre se convierte en una verdadera delicia: platillos que estuvieron en la mesa patriótica ahora son una experiencia de sabor más rica y compleja, casi como si la comida tuviera su propio homenaje a la independencia.

    Así, el recalentado no es solo un ahorro, es una tradición que se celebra con gusto y orgullo, igual que el Grito y el desfile. Porque en México, la historia y la gastronomía se entrelazan, y hasta la comida sobrante tiene su momento de gloria.

  • Primer Grito de Sheinbaum honra a heroínas olvidadas de México

    Primer Grito de Sheinbaum honra a heroínas olvidadas de México

    La Presidenta dedicó vivas a Josefa Ortiz, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra y “La Capitana”, además de migrantes, mujeres indígenas y la dignidad del pueblo.

    El 15 de septiembre de 2025, el Zócalo de la CDMX se convirtió en escenario histórico: Claudia Sheinbaum Pardo encabezó su primer Grito de Independencia como primera mujer Presidenta de México. Desde el balcón de Palacio Nacional, acompañada de su esposo Jesús María Tarriba, la mandataria ondeó la bandera y tocó la campana en una ceremonia sobria pero cargada de simbolismo.

    La Presidenta rompió con la tradición al dar protagonismo a mujeres que fueron clave en la gesta independentista. Entre sus arengas resaltaron los nombres de Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra y Manuela Medina, “La Capitana”, además de un homenaje a las heroínas anónimas, mujeres indígenas y hermanas migrantes, sectores históricamente invisibilizados en los discursos oficiales.

    Sheinbaum también exaltó valores como la libertad, igualdad, democracia y justicia, reafirmando su visión incluyente. La ceremonia, que ella misma definió como austera, tuvo como antesala un espectáculo musical con la Arrolladora Banda El Limón, el Colectivo Legado de Grandeza y la cantante Alejandra Ávalos, en un ambiente de fiesta popular que reunió a miles de personas.

    Un detalle simbólico fue la banda presidencial que portó Sheinbaum: la primera confeccionada para una mujer en la historia de México, bordada a mano por la Sedena con hilos de oro y plata. Con ella, la mandataria selló un capítulo inédito de la vida republicana del país.

    El Grito 2025 concluyó con vivas, fuegos artificiales y un Zócalo lleno de orgullo, recordando que la Independencia ahora también se grita con voz femenina, reconociendo a quienes, desde el frente de batalla o el anonimato, dieron patria a México.

  • Claudia Sheinbaum hace historia en el Grito: más de 280 mil en un Zócalo lleno de soberanía y fiesta

    Claudia Sheinbaum hace historia en el Grito: más de 280 mil en un Zócalo lleno de soberanía y fiesta

    El 215 aniversario de la Independencia reunió a miles en el corazón de México, en un festejo histórico encabezado por primera vez por una mujer Presidenta.

    La noche del 15 de septiembre de 2025 quedará marcada en la historia nacional. El Zócalo de la Ciudad de México recibió a unas 280 mil personas que celebraron en paz el 215 aniversario de la Independencia, en un evento encabezado por primera vez por una Presidenta: Claudia Sheinbaum Pardo.

    El ambiente fue de fiesta, respeto y organización, con la música de la Banda El Limón que encendió los ánimos hasta minutos antes de las 11 de la noche. Tras ello, las miradas se centraron en la figura de Sheinbaum, quien apareció acompañada de su esposo, el mazatleco Jesús María Tarriba, para dar un Grito de Independencia con rostro de mujer.

    La mandataria capitalizó el momento al incorporar nuevos nombres femeninos al repertorio de los “vivas”, entre ellos Josefa Ortiz con sus apellidos de soltera, además de mencionar a heroínas anónimas, la soberanía, la libertad y a los migrantes. Un sello que imprimió sobriedad y un mensaje de inclusión.

    El Himno Nacional fue coreado con fuerza, los vivas retumbaron y el cielo se iluminó con fuegos artificiales mientras sonaba Lucha Reyes. Entre la multitud ondeaban banderas mexicanas y, en un gesto de solidaridad internacional, también algunas de Palestina.

    La Secretaría de Gobierno de la CDMX (SECGOB) informó que la jornada concluyó con saldo blanco, con solo 17 atenciones médicas menores y sin necesidad de traslados hospitalarios. La policía capitalina y protección civil garantizaron la seguridad de los asistentes.

    El resultado fue una celebración histórica, pacífica y multitudinaria que consolidó la imagen de Sheinbaum no solo como la primera mujer en dar el Grito de Independencia desde Palacio Nacional, sino también como símbolo de un nuevo capítulo en la memoria colectiva del país.

  • ¡Un Zócalo repleto! ¡Y un Grito que estremece a la nación!

    ¡Un Zócalo repleto! ¡Y un Grito que estremece a la nación!

    Una escolta de seis mujeres rompe el protocolo de dos siglos

    Las heroínas silenciadas finalmente hablaron a través de la voz de la presidenta Claudia Sheinbaum.

    Por Ricardo Sevilla

    Hoy, la noche del 15 de septiembre de 2025, el Zócalo de la Ciudad de México se ha convertido en el escenario de un momento histórico: la primera vez que una mujer, la presidenta Claudia Sheinbaum, ha dado el tradicional Grito de Independencia.

    La ceremonia no ha podido ser más emotiva. Y es que este evento engloba una serie de cambios profundos en la narrativa histórica y la simbología del poder en México.

    La crónica de esa noche pasará a la historia porque ha revelado una reescritura consciente de los ritos patrios, con un enfoque en la inclusión y la reivindicación de figuras históricas que, infelizmente, hasta hoy, habían sido silenciadas.

    La escolta: un símbolo de ruptura y equidad

    La ceremonia ha comenzado con una escolta de seis cadetes del Colegio Militar, notablemente compuesta por seis mujeres.

    Esta composición no fue fortuita ni, por supuesto, accidental.

    Se trata de un acto sutil pero contundente. La presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido proyectar una imagen de las Fuerzas Armadas más equitativa y diversa, reflejando, con este acto contundente, un profundo cambio de paradigma en instituciones tradicionalmente dominadas por hombres.

    Esta escolta ha dejado a un lado la imagen estereotipada del poder militar y ha abierto la puerta a un futuro donde la paridad de género sea la norma, no la excepción.

    El Discurso: nuevas voces y figuras en el Panteón de Heroínas

    Definitivamente, el momento culminante de la noche llegó cuando la presidenta Sheinbaum salió al balcón de Palacio Nacional.

    Su atuendo —un vestido morado y la banda presidencial— estuvo pensado para simbolizar no solo el poder, sino también la conexión con los movimientos feministas.

    El Grito, y hay que subrayarlo, no ha sido la simple repetición de la fórmula tradicional. ¡No! Esta vez, junto a los héroes canónicos, se incluyeron nuevos nombres, principalmente mujeres y grupos históricamente marginados.

    La presidenta gritó “¡Viva Leona Vicario!”, “¡Viva Gertrudis Bocanegra!”, “Josefa Ortiz Téllez-Girón” y, de manera muy significativa, “¡Viva Manuela Molina, la capitana!”.

    La inclusión de estas heroínas no es un mero adorno retórico; es una auténtica reparación histórica.

    Además, la mención de “¡Vivan las heroínas anónimas!” y “¡Vivan las mujeres indígenas!” rompió con el canon patriarcal, reconociendo el papel fundamental de las mujeres en la lucha por la independencia.

    ¡Qué alegría haberlo escuchado!

    Los gritos por los “hermanos y hermanas migrantes” y la “dignidad del pueblo” han expandido el concepto de patria más allá de las fronteras geopolíticas, abrazando a una comunidad global de mexicanos y mexicanas.

    El Zócalo: un mar de emoción y expectativa

    El Zócalo ha lucido despejado de lluvia y de nubarrones, completamente abarrotado. Diría la frase hecha: no cupo ni un alfiler.

    Y ojo: la emoción no solo era por el fervor patriótico, sino por el significado de la ocasión: el primer Grito dado por una mujer.

    Este hecho trasciende el acto protocolario; es un momento de catarsis colectiva, un hito que marca la consolidación de un nuevo orden político y social. ¡El 215 aniversario de la independencia de México! Y la protagonista ha sido una mujer: la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

    La energía que ha palpitado en la multitud refleja, sin temor a equivocarme, el reconocimiento de que la historia está siendo escrita en ese mismo instante, una historia en la que las mujeres, por fin, son protagonistas.

    ¡Viva México!

  • Grupos de choque disfrazados de comerciantes agreden a personal del Gobierno en víspera del Grito

    Grupos de choque disfrazados de comerciantes agreden a personal del Gobierno en víspera del Grito

    Vendedores ambulantes se enfrentaron a funcionarios de Vía Pública en los alrededores del Zócalo capitalino, generando incidentes a pocas horas del aniversario de la Independencia de México.

    En el Zócalo de la Ciudad de México, vendedores ambulantes, conocidos como “toreros”, protagonizaron una confrontación con personal de Vía Pública, luego de que se les negara la instalación de puestos en la Plaza de la Constitución. La riña se registró en los alrededores del centro histórico y requirió la intervención de las autoridades para contener los incidentes.

    Testigos indicaron que entre los involucrados había grupos de choque disfrazados de comerciantes, presuntamente vinculados con la Alcaldía Cuauhtémoc, bajo la administración de Alessandra Rojo de la Vega, quienes aprovecharon la negativa a los permisos de venta para generar enfrentamientos.

    El incidente se produjo a pocas horas de los festejos patrios, cuando familias comenzaban a llegar al Zócalo para celebrar el aniversario de la Independencia de México, registrándose golpes y empujones durante la trifulca. El personal de Vía Pública mantuvo presencia en el lugar, pero fue necesario el refuerzo de la Policía de la CDMX para controlar la situación.

    Videos en redes sociales muestran los enfrentamientos, confirmando la magnitud de los altercados. Autoridades y comerciantes han señalado que este tipo de incidentes pueden generar riesgos para la seguridad de los visitantes y afectar la operación normal del Centro Histórico durante fechas emblemáticas.

    Usuarios en medios digitales compartieron testimonios sobre los hechos, destacando que los altercados interrumpieron la llegada de familias al Zócalo. Las autoridades locales continúan evaluando la situación y las medidas necesarias para prevenir futuros enfrentamientos en el área.

  • Claudia Sheinbaum hará historia: primera mujer en dar el Grito de Independencia en México

    Claudia Sheinbaum hará historia: primera mujer en dar el Grito de Independencia en México

    Este 15 de septiembre, la Presidenta ondeará la bandera desde Palacio Nacional, marcando un parteaguas en más de 200 años de tradición patriótica.

    Por primera vez en la historia de México, una mujer presidirá la ceremonia del Grito de Independencia. La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezará los festejos desde el balcón de Palacio Nacional, recordando la gesta iniciada en Dolores, Guanajuato, en 1810, por Miguel Hidalgo y Costilla.

    Desde la instauración de la República, la tradición había sido liderada únicamente por hombres. Este año, Sheinbaum será la encargada de rendir homenaje a los héroes de la independencia, desde Hidalgo y Morelos hasta Josefa Ortiz de Domínguez y Leona Vicario, reforzando el papel de las mujeres en la historia nacional.

    El Grito conmemorará la lucha iniciada por Hidalgo, quien convocó al pueblo mediante el repique de la campana de la parroquia de Dolores, vitoreando a la Virgen de Guadalupe, imagen que fungió como estandarte de la insurgencia. La ceremonia de este año mantendrá la solemnidad histórica, sin excesos ni grandes banquetes, siguiendo la línea de austeridad de los últimos sexenios, y se espera que congregue a miles de ciudadanos en el Zócalo capitalino.

    De acuerdo con información de Israel George para Milenio, a lo largo de más de dos siglos, cada presidente ha dejado su impronta en la arenga del 15 de septiembre. Porfirio Díaz modificó la tradición en 1896, instalando la campana de Hidalgo en Palacio Nacional, mientras que sexenios recientes han adaptado el discurso para incluir derechos, cultura indígena y memoria histórica. Este año, la primera Presidenta de México imprimirá su sello, celebrando la independencia con un mensaje inclusivo y con perspectiva de género, consolidando un hito histórico y social.

    La ceremonia de este 15 de septiembre será recordada como un momento histórico que rompe barreras de género y reafirma la importancia de la participación femenina en los eventos patrióticos, proyectando un México más inclusivo y consciente de su legado.

  • Rocha anuncia Grito de Independencia solemne en Sinaloa: “Gobernar es un acto de responsabilidad”

    Rocha anuncia Grito de Independencia solemne en Sinaloa: “Gobernar es un acto de responsabilidad”

    El mandatario estatal informó que este año no habrá festejos masivos; el acto cívico estará a cargo de los tres Poderes del Estado y las Fuerzas Armadas.

    El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, anunció que la conmemoración del Grito de Independencia se realizará de manera sobria y solemne, limitándose a un acto cívico encabezado por los tres Poderes del Estado y las Fuerzas Armadas, sin celebraciones masivas ni espectáculos artísticos.

    En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Rocha explicó que la decisión responde a un ejercicio de alta responsabilidad, ya que gobernar significa velar por el interés superior de las familias sinaloenses. “Gobernar es asegurar el bienestar, la seguridad y los derechos de la gente. Sé que muchas y muchos sinaloenses esperaban la celebración, y agradezco a los artistas invitados por su disposición. Les pido comprensión e invito a que celebremos en nuestros hogares el orgullo de ser mexicanos”, expresó.

    El mandatario subrayó que septiembre es un mes para exaltar los valores cívicos, rendir homenaje a la memoria histórica y fortalecer la identidad nacional, elementos que, dijo, deben inspirar a las y los sinaloenses a mantener viva la unidad y la fortaleza de Sinaloa y del país.

    Asimismo, Rocha confirmó que se mantendrá vigente el operativo estatal de seguridad, a cargo de corporaciones de los tres órdenes de gobierno, con el objetivo de garantizar la tranquilidad de las familias durante estas fechas patrias.

    Con esta determinación, el Gobierno de Sinaloa reafirma su compromiso de tomar decisiones orientadas al bienestar común, privilegiando la seguridad, la paz social y el respeto a las tradiciones en un momento donde la responsabilidad pública se coloca por encima de cualquier interés particular.

  • El Grito de Independencia será austero en Iztapalapa

    El Grito de Independencia será austero en Iztapalapa

    Debido al terrible acontecimiento de la explosión de una pipa de gas LP en el puente la Concordia y la suma de 13 fallecidos hasta el momento, por el incidente, en una muestra de solidaridad, la alcaldía de Iztapalapa anunció que habrá una ceremonia cívica el 15 de septiembre y se suspenderá la verbena popular.

    Aleida Alavez, alcaldesa de la demarcación informó que en una muestra de respeto y acompañamiento a las víctimas y familiares del pasado 10 de septiembre se suspenderá la verbena popular y las 6 ceremonias que se llevarían a cabo en diferentes puntos de la alcaldía, la única que se mantiene es la de la explanada de la alcaldía Iztapalapa.

    “Este año no celebramos como acostumbramos. La situación que estamos viviendo nos exige estar más concentrados en el acompañamiento a las familias afectadas por esta tragedia”, afirmó la alcaldesa.

    El Grito de Independencia será austero, según las indicaciones de la alcaldesa Alavez, una ceremonia solemne a la cual está invitanda toda la población: “será un evento sencillo y significativo, ya que es nuestra oportunidad, de rendir homenaje a nuestra patria, en un momento de reflexión colectiva, aseguró Aleida Alavez.

    El mismo día, se realizará por la mañana la ceremonia de izamiento de las banderas monumentales de la Ciudad de México. Una será la de Periférico Oriente (Periférico y Ermita Iztapalapa) de 240 kilos, a las 10:00 horas.

    La alcaldesa agradeció con profunda simpatía la solidaridad de todos los que brindaron apoyo ante la reciente tragedia, “el pueblo iztapalapense ha demostrado una vez más su fuerza, empatía y solidaridad”, destacó.

    “Será un evento sencillo y significativo, ya que es nuestra oportunidad, de rendir homenaje a nuestra patria, en un momento de reflexión colectiva” -Aleida Alavez.

    Finalmente, Aleida Alavez invitó a la comunidad a no dejar de enaltecer los símbolos patrios este 15 de septiembre, porque hacerlo también significa “un acto de unidad”.

  • Claudia Sheinbaum ensaya para el Grito de Independencia

    Claudia Sheinbaum ensaya para el Grito de Independencia

    La presidenta Claudia Sheinbaum realizó su primer ensayo para el Grito de Independencia, programado para el 15 de septiembre en Palacio Nacional. Este evento marca un hito histórico, ya que será el primer Grito encabezado por una mujer en México.

    La presidenta Claudia Sheinbaum se preparó para el Grito de Independencia con un ensayo que tuvo lugar el miércoles. Desde el balcón de Palacio Nacional, ella lanzará arengas que celebran la independencia de México.

    Sheinbaum comentó sobre la importancia de este evento cívico. “Es un acto tan importante, tan emotivo y fundamental para la vida pública y la unión del pueblo de México”, expresó. También anunció que no habrá rueda de prensa matutina el lunes, ya que se concentrará en la ceremonia.

    La celebración en el Zócalo contará con la actuación de la Arrolladora Banda el Limón. Aunque la presidenta mencionó que la fiesta será austera, prometió un ambiente festivo y lleno de música. La expectativa crece para el primer Grito de Independencia de Sheinbaum, quien busca unir a la ciudadanía en esta importante conmemoración.

  • ¡A México se le respeta!

    ¡A México se le respeta!

    Es impresionante la llegada de cientos de miles de personas al zócalo de la capital para el grito de independencia. Desde hace algunos días previos ya se había convocado en medios y el presidente AMLO había anunciado en la mañanera que sería un día especial. A esa invitación llegaron propios y extraños, vinieron personas y familias enteras de todos los estados de la república, muchos hermanos migrantes de los Estados Unidos y de otras partes del mundo y también extranjeros que ven en el grito de independencia un evento lleno de alegría, de fiesta, de múltiples colores y sabores, lleno de cultura y tradición, muy a la mexicana, ¡muy chingona! Todos esperábamos el grito porque sabíamos que en ese momento se encontrarían dos sentimientos provocados por AMLO, por un lado, nuestro orgullo de ser mexicanos y, por otro lado, la añoranza de saber que faltan muy pocos días para su partida, para la despedida de un gran presidente, el mejor presidente de México. 

    Todos llegaron a la cita convocada por el presidente, unos tomaron vuelos agendados meses antes, otros llegaron en carro o caminando, en metro o en autobús, en fin, por todos los medios posibles, pero llegaron a la cita, no podían perder la oportunidad de estar en el último grito del presidente. Algunos se hospedaron cerca de la plancha del zócalo, otros llegaron a casa de familiares, otros iban sólo al grito y regresaban el mismo día, en fin, eran tantos los testimonios de las personas que se escuchaban que realmente provocaban un sentimiento que te contagiaba de una verdadera gratitud y de un amor genuino del pueblo por su presidente, algo nunca antes visto en la historia, por lo menos no en mi generación, no en las últimas décadas. Recuerdo que la última vez que fui al zócalo en el día del grito fue para gritarle ¡asesino! a Felipe Calderón, y de Peña Nieto ni siquiera consideré que valiera la pena gastar mis cinco pesos (un boleto del metro) para ir a mentarle su pinche madre. 

    Ese era el sentimiento del pueblo de México, de alta estima para nuestro presidente, de respeto y admiración, de gratitud, entre otras cosas por habernos regresado la dignidad y el orgullo de ser mexicanos. En ese día era común ver adultos mayores que sacaban fuerzas de todos lados para estar en primera fila, que les exigían a sus familiares que los llevaran para despedirse de nuestro presidente porque, lo expresaban, ven en AMLO a un salvador, una persona que los rescató de la marginación y del olvido. Por ejemplo, llegué a escuchar a un adulto mayor que consideraba a AMLO como a un “Tata”, como a un padre, porque según él, un padre es aquel que da todo sin pedir nada a cambio y para este adulto mayor “TataAMLO” era como su padre, el que le da su gasto para su comida y para sus medicamentos, de repente ese adulto mayor se quitó el sombrero y se le llenaron sus ojos de lágrimas. Me hizo recordar a mi abuelita “Domi” cuando le besaba su mano al saludarla, con ese amor y ese respeto ven a AMLO. Mi padre y “Domi” gozaron de la pensión al adulto mayor y por eso siempre estaré profundamente agradecido con mi presidente. Es difícil expresar todo el valor, toda la dignidad y la confianza que se le devuelve a un adulto mayor cuando goza de estos programas sociales nunca antes vistos.

    AMLO está en ese altar, en ese pedestal donde lo ha colocado el pueblo de México y del que no se irá jamás. A muchas personas les preguntaban qué harían si lo tuvieran cerca y me sorprendía que una señora dijo: “…yo por mi presidente haría todo, si yo viera que hay un charco y él va a pasar, yo me pongo de tapete ahí para que él pase…” Al escucharlo se me hizo un nudo en la garganta, porque se vuelve a romper el mito de pensar que el pueblo es tonto, cuando no lo es, el pueblo es sabio y no sólo piensa y decide, sino que también siente y ama y lo expresa, a su manera, de forma espontánea, incluso infantil, que raya en la ternura y que ennoblece a cualquier corazón. Por un momento pensé que AMLO era padre de muchos de los que estábamos ahí, de estudiantes a los que les dio su beca, de personas con discapacidad, madres solteras o adultos mayores que les dio un apoyo, como el apoyo que cualquier padre tendría para con sus hijos e hijas, siempre estuvo ahí, nunca los abandonó. 

    El festejo se vio como una gran celebración familiar, había niños y ancianos, jóvenes y adultos, de distintas regiones, con distintos oficios o profesiones, muy diversas, pero había un hilo conductor que nos hermanaba y convertía ese momento y ese lugar en un espacio acogedor y fraterno, así como es la naturaleza del mexicano. Había hombres vestidos de charro, mujeres vestidas de Adelita o de trajes típicos de sus estados. Iban personas caracterizadas de AMLO o de Miguel Hidalgo, muchos con su “amlito” bajo el brazo o con algún distintivo de AMLO, playeras, llaveros, banderas, cobijas, gabanes, sombreros, matracas, banderillas, mantas, carteles, pañuelos, pancartas o simples cartulinas en donde expresaban palabras de gratitud hacia nuestro presidente y a su gran gobierno. Muchos de los asistentes confesaban haberle compuesto poemas, pintado cuadros y murales o compuesto canciones y hasta corridos a nuestro señor presidente, algunos los llegaron a recitar y cantar y muchos de ellos se les quebraba la voz antes de que terminaran, la verdad es que les ganaba el sentimiento y las lágrimas. 

    La plaza del zócalo estaba llena de medios tradicionales que tenían como línea editorial proyectar las fiestas patrias y eclipsar esa explosión de sentimientos por AMLO, a los entrevistados les pedían hablar del momento, pero sin que se mencionara nada sobre AMLO, de lo contrario era censurado, ya saben, como siempre, algo característico de estos medios chayoteros: la simulación. A pesar de ello, la gente se daba cuenta de los montajes y los ignoraban y mejor daban entrevistas a medios alternativos, a los benditos yutuberos. Me da mucho gusto ver que ya no domina Televisa ni TV azteca la escena pública, ya no dictan la manera de festejar, ya no redactan lo que para ellos debe de ser nuestra cultura, ni la manera de comportarse en sociedad, ya son tristemente un simple lastre, grupos empresariales repudiados por la sociedad mexicana que fue por mucho tiempo manipulada, insultada y maltratada por estos mismos mercenarios de la comunicación.

    Algunos entre el tumulto recordaban pasajes legendarios como cuando AMLO defendió a México en la Casa Blanca en Estados Unidos, recordaban también sus discursos en el zócalo o la valentía que siempre presentó frente al constante acoso del exterior y de los poderes mediáticos y económicos internacionales. AMLO siempre resalto el orgullo de ser mexicanos y siempre sostuvo una postura de protección a su pueblo, siempre lo defendió frente a las ofensas de senadores de Estados Unidos o de congresistas de España, o de los supuestos “intelectuales” o “líderes de opinión” multipremiados, que constantemente escribían en los principales periódicos y revistas internacionales. El amor a su pueblo y la correspondencia de su pueblo que tanto lo ama, esa estrecha relación, llenaba de seguridad a AMLO en donde quiera que se presentara, siempre encontraba un respaldo en el pueblo porque él siempre, desde sus orígenes, le profesó un profundo amor a su gente, a su pueblo. Al día de hoy sobraría quien diera la vida por AMLO y sin duda esa acción se vería como un acto patriótico.

    AMLO logró separar el poder económico del poder político, lucho arduamente contra la peste de la corrupción que se había apoderado de todo el sector público, que había manchado ya instituciones respetables de nuestra nación y que estaba enquistado en el gobierno de México. AMLO logró con su ejemplo hacer un manejo transparente y eficiente de los recursos, invirtió como nunca antes ningún gobernante en programas sociales, infraestructura y bienestar. AMLO siempre ha considerado al pueblo de México como su amo, y él visto así mismo como el guardián de los dineros del pueblo. Tras su partida, AMLO deja consigo esa mentalidad de que el funcionario público está para servir al pueblo y no para servirse de éste. Para AMLO el pueblo lo es todo, es su escudo protector y su batería, es el que lo llena de energía y de motivación para seguir adelante, el que lo inspira y llena de alegría, es el pueblo y en específico los pobres quienes lo han salvado de tantas triquiñuelas políticas que le han orquestado desde la mafia del poder económico y político de México y de otras partes del mundo.

    Me llena de orgullo saber que fue mi gente de Iztapalapa quien lo apoyo frente al desafuero, me llena de orgullo saber que fue mi pueblo de Iztapalapa el que marcó la diferencia y le dio los votos suficientes (cerca del 3%) para que gobernara la Ciudad de México, me llena también de alta satisfacción saber que Iztapalapa siempre ha sido un bastión y referente político para que él le hiciera frente a los que se creían dueños de México. Tal vez por ese apoyo sincero a su movimiento siempre fuimos rezagados y olvidados, siempre fuimos los pobres y marginados de la zona oriente, pero eso ya se acabó, Iztapalapa está resurgiendo del atraso y le ha llegado su momento de esplendor, de desarrollo y de bienestar. El mismo presidente ha reconocido la importancia del pueblo de Iztapalapa en su larga trayectoria política y ha valorado todo su apoyo y esto también se ha visto reflejado en el impulso de una gran fuerza política para llevar a la futura jefa de gobierno Clara Brugada y a la Dra. Claudia Scheinbaum al poder en la presidencia de la república, Iztapalapa rifa y eso es de reconocerse. 

    AMLO es pueblo, viene de abajo y se siente cómodo con los pobres y desfavorecidos, él se ha autodenominado naco, haciendo referencia a un presidente humilde, de perfil bajo, pero con el alma y la dignidad de un gigante.  Es un referente intelectual y político progresista y de izquierda, historiador, social-demócrata, conocedor de las ciencias sociales, un estratega y un estadista, es como se suele llamar, un hombre de nación, que es más que un hombre de estado. Líder indiscutible, un político de altos vuelos que es respetado por todas las naciones del mundo, incorruptible y honesto, a la altura de nuestro país ¡México lindo y querido! Es hasta hoy que llega un gobernante que da gusto saludar y despedir, que da gusto acompañarlo en marchas, reuniones y mítines, que la gente lo busca, que compran sus libros y lo leen, gente que incluso pasa noche enteras en vela para esperarlo a su pasar. AMLO es el presidente del pueblo, que trabaja con el pueblo y para el pueblo. 

    AMLO ha marcado en sus discursos que el pueblo es el soberano, que con el pueblo todo y sin el pueblo nada. Le ha dado un lugar especial a su gente, a su cultura, a sus héroes, heroínas y personajes patrióticos, ha resaltado también la importancia de la historia como parte fundamental y uno de los pilares del humanismo mexicano. AMLO le apuesta a la memoria histórica para no olvidar que México es heredero de grandes culturas y civilizaciones y lanza la hipótesis de que el pueblo de México y su gente son honestos y trabajadores y que sus valores y principios vienen de lejos, del México profundo de cientos de años antes de que llegaran los españoles. No es casualidad que en el autorretrato que mandara hacer la presidencia de la república, AMLO escogiera tener como fondo al pueblo de México en la plaza del zócalo, esa plaza que tantas veces y como nunca nadie llenó, a esa plaza al que acudían a su llamado cientos y miles de personas por ese poder de convocatoria que lo caracteriza. 

    Nunca dejaré de recordar la fortaleza y la genialidad de su gabinete, de hombres y mujeres que parecen gigantes, tal como se reconocía al gabinete de Juárez. Hombres y mujeres honestos y de una sola pieza, con una fortaleza moral y ética indiscutibles, firmes y leales a su presidente. También gobernadores y legisladores, hombres y mujeres que a estas alturas de la despedida de AMLO los he visto romperse, resquebrajarse en llanto, hablar de su presidente con lágrimas en los ojos, con la voz entrecortada y con un nudo en la garganta, tal es el caso del gobernador de Baja California Sur (Víctor Manuel Castro Cosío) o la gobernadora de Baja California Norte (Marina del Pilar) o el gobernador de Sonora (Alfonso Durazo Montaño), o la Secretaria de Cultura (Alejandra Frausto Guerrero) o la diputada Erika Vanessa del Castillo Ibarra, y así, muchos más, momentos muy emotivos que a más de uno le rompen el corazón en mil pedazos. 

    Ahora, a unos días de su despedida, no falta el medio que pregunta por las calles ¿qué le dirías a tu presidente como despedida?, y es muy común ver cómo la gente se desmorona, se le cristalizan los ojos, se le seca la boca, aprietan el puño, se agarran el pecho, voltean la cara, se quitan la gorra o el sombrero, se acomodan el pelo, o se quitan los lentes y se aprietan los ojos para disimular el dolor tan profundo que les deja la partida del mejor presidente que ha tenido México. Jóvenes y ancianos, propios y extranjeros, de todas las latitudes, todos coinciden en una cosa, AMLO va a dejar una huella profunda en nuestros corazones.

    A AMLO se le va a recordar por muchas razones, por todo lo que dio, pero también por todo lo que defendió a su pueblo frente al extranjero. Presidente de una sola pieza y valiente, AMLO ha repetido en numerosas ocasiones que a México se le respeta. Los incidentes diplomáticos (¡de pena ajena!) con Argentina, España y Ecuador, y el acoso constante de Estados Unidos se dan porque todavía no les entra en la cabeza de que México ya cambio, su pueblo ya cambio de mentalidad, cambio su gobierno y también cambio su régimen de corrupción, ya no tiene gobernantes paleros, mediocres y sin vergüenzas como en el pasado. Ahora a México lo gobiernan hombres y mujeres honestas, políticos con principios morales y con ideales de justicia, reales demócratas. Hoy México cuenta con un pueblo altamente politizado, que se informa y que tiene el fundamento y los medios para replicar y para combatir la infodemia que sale desde las entrañas del poder mediático.

    Hay que subrayar que en México manda el pueblo, ya no manda la oligarquía. Faltan muchas cosas por hacer, sí, pero los 36 millones de mexicanos y mexicanas que votamos por la Dra. Claudia Sheinbaum confiamos en que seguirá el sendero y los pasos de AMLO, su guía y su ejemplo con mayor fuerza y con mayor profundidad, que sobre su legado edificará el segundo piso de la cuarta transformación con todos y con todas. AMLO nos encargó mucho a la nueva presidenta y sé muy bien que tendrá el respaldo del pueblo de México, la confianza y el respeto de todas y de todos, la defenderemos como defenderíamos a nuestra propia patria de cualquier injuria e intervencionismo extranjero. Que no se les olvide y que les quede claro a nuestros adversarios y detractores que la nación mexicana es una gran nación con una gran cultura milenaria y que hoy tenemos a una gran presidenta que nos representa con alta dignidad.  

    En su discurso en el VII Consejo Nacional de Morena, la Dra. Claudia Sheinbaum dijo algo que le tiene que quedar claro a todos y a todas: “…no creemos en el consumismo, ni en el poder del dinero, ni en la avaricia y no, no nos arrodillamos nunca frente al poder del dinero ni frente a ningún poder extranjero, creemos en un pueblo de libertades, en un México de libertades, de justicia, un México soberano de democracia verdadera donde el que mande sea siempre el pueblo de México…”. Son estas las palabras de nuestra futura presidenta, la que pronto se convertirá en la mejor presidenta del mundo.

    Que se oiga lejos y que se oiga fuerte que ¡A México se le respeta!

    ¡Viva nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador!

    ¡Viva la mejor presidenta del mundo Claudia Sheinbaum Pardo!

    Y ¡Viva México cabrones!