Dos hombres fueron detenidos en Tlalnepantla, Estado de México, por arrastrar a un perro pitbull desde una camioneta; el animal sufrió heridas en las patas.
Dos hombres fueron detenidos en Tlalnepantla, Estado de México, luego de que llevaran colgado y arrastraran a un perro pitbull desde una camioneta. El animal, de un año y dos meses, presentaba heridas sangrantes en las patas.
La detención ocurrió durante un patrullaje del Operativo Intermunicipal sobre el Boulevard Manuel Ávila Camacho, en la colonia San Andrés Atenco. Los policías fueron alertados sobre el vehículo y, tras el señalamiento, detuvieron a Miguel Ángel “N” y Ricardo “N”, identificados como el conductor y dueño del perro, respectivamente.
Ambos fueron puestos a disposición del Ministerio Público, donde se determinará su situación jurídica por su presunta responsabilidad en el delito de maltrato animal. Mientras tanto, los agentes resguardaron al perro, llamado Terry, y lo trasladaron al Hospital Veterinario de Especialidades Ceylán para recibir atención médica.
La fotodocumentalista y cofundadora de Movimiento Consciencia realizó las imágenes que muestran por primera vez en los libros gratuitos de secundaria el sufrimiento de los animales.
La Nueva Escuela Mexicanaincorporó por primera vez en los libros de texto gratuitos de secundaria fotografías reales que muestran el sufrimiento de los animales. Las imágenes fueron realizadas por Elideth Fernández, fotodocumentalista y cofundadora de Movimiento Consciencia, quien ha dedicado su trabajo a visibilizar la violencia sistemática contra los animales y a romper con la normalización del maltrato.
El trabajo de Fernández busca generar reflexión sin recurrir al morbo, al mostrar de manera directa situaciones de vulnerabilidad y violencia que enfrentan los animales. Su incorporación a los materiales educativos pretende que millones de estudiantes aprendan desde las aulas que los animales sienten y sufren, y que el respeto hacia ellos también forma parte de una convivencia basada en el cuidado, la solidaridad y la responsabilidad.
La propuesta parte de que la empatía se aprende y se cultiva desde edades tempranas. El texto señala que distintos estudios de psicología y criminología han encontrado una relación entre la crueldad hacia los animales y otras expresiones de violencia, por lo que trabajar el respeto y la sensibilidad puede contribuir a prevenir conductas agresivas, acoso escolar y dinámicas de dominación o maltrato.
Con esta iniciativa, el trabajo de Elideth Fernández y Movimiento Consciencia llega a un espacio de formación para las nuevas generaciones y coloca el maltrato animal como un tema educativo y social. La apuesta es que mostrar esta realidad ayude a cuestionar la violencia contra los seres más vulnerables y a formar jóvenes con mayor capacidad de empatía, respeto y convivencia pacífica.
La agresión contra el animal quedó grabada en video y desató una ola de indignación en redes sociales, donde usuarios exigieron identificar a la responsable y reforzar las acciones contra el maltrato animal.
Un nuevo caso de maltrato animal provocó el rechazo de miles de personas en redes sociales, luego de que una joven fuera captada pateando en la cabeza a un pony durante la Feria Regional del Rebozo, celebrada en el Pueblo Mágico de Santa María del Río, San Luis Potosí. La agresión ocurrió sin que el animal representara peligro alguno y fue registrada en video por asistentes al evento.
En las imágenes, que rápidamente se viralizaron, se observa cómo la joven se acerca deliberadamente al pony y le propina una fuerte patada en la cabeza, para después alejarse corriendo entre risas junto con otras personas. La grabación generó una fuerte condena entre internautas, quienes calificaron el acto como una agresión cobarde e injustificable contra un animal indefenso.
La difusión del video reavivó el debate sobre el maltrato animal en San Luis Potosí, donde colectivos y ciudadanos han denunciado en diversas ocasiones la necesidad de fortalecer la cultura del respeto hacia los seres sintientes y aplicar con mayor firmeza la legislación vigente contra quienes cometen este tipo de actos.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre la identidad de la responsable ni sobre la apertura de una investigación por estos hechos. Sin embargo, usuarios de redes sociales solicitaron que el caso no quede impune y que se revisen las cámaras de seguridad y el material audiovisual disponible para ubicar a la agresora.
Habitantes de la colonia Centenario alertaron sobre la muerte de al menos una decena de animales y pidieron una investigación urgente ante el riesgo que representan las presuntas sustancias tóxicas para la población.
Autoridades de Quintana Roo investigan un presunto envenenamiento masivo de perros y gatos en la colonia Centenario, en Chetumal, luego de que vecinos denunciaran la muerte de al menos una decena de animales, tanto domésticos como en situación de calle. Los habitantes solicitaron la intervención inmediata de la Fiscalía General del Estado (FGE) y de las autoridades ambientales para esclarecer los hechos y evitar nuevas afectaciones.
De acuerdo con los testimonios, durante los últimos días comenzaron a aparecer mascotas sin vida en distintas calles de la colonia. Conforme avanzaron las horas, el número de casos aumentó, lo que despertó la preocupación entre los residentes, quienes sospechan que una persona habría colocado alimentos contaminados con sustancias tóxicas en calles y áreas verdes.
Los vecinos advirtieron que la situación no solo representa un caso de maltrato animal, sino también un posible riesgo para la salud pública, ya que cualquier persona podría entrar en contacto con el presunto veneno. Alertaron que niñas, niños y otros habitantes que frecuentan parques o espacios abiertos podrían resultar afectados si las sustancias permanecen en la zona.
Ante esta situación, los ciudadanos exigieron la participación de la Secretaría de Medio Ambiente, la Fiscalía General del Estado y las autoridades municipales para realizar una investigación exhaustiva, identificar a los responsables y retirar cualquier material peligroso que pudiera permanecer en la colonia.
Además de castigar a quien resulte responsable, los habitantes pidieron una revisión completa de calles y áreas verdes para garantizar que el lugar sea seguro para las mascotas y la comunidad. Mientras continúan las indagatorias, la población hizo un llamado a extremar precauciones y evitar que animales o menores tengan contacto con alimentos abandonados en la vía pública.
La muerte del can agravó el proceso penal por maltrato animal y la imputada podría enfrentar hasta ocho años de prisión.
La Fiscalía General del Estado de Coahuila informó que solicitará la pena máxima contra Liliana “N”, luego de que esta arrastrara y atropellara a su perro “Rocky” en calles de Saltillo, luego de que el animal muriera a consecuencia de las graves lesiones sufridas durante la agresión.
“Rocky”, un perro de raza Gran Pirineo de 14 años, falleció por un trauma medular agudo que le provocó daños neurológicos irreversibles. El caso se hizo público tras la difusión de un video en el que se observa al can siendo arrastrado por una camioneta y posteriormente atropellado en varias ocasiones.
La mujer fue vinculada a proceso y permanece en prisión preventiva justificada en el Reclusorio Femenil de Saltillo. Inicialmente enfrentaba cargos por maltrato animal con lesiones, pero la muerte del perro modificó la gravedad del delito y permitió a la Fiscalía buscar una sanción más severa.
De acuerdo con el Código Penal de Coahuila, el delito de crueldad y violencia contra los seres sintientes contempla penas de dos a cuatro años de prisión, pero cuando las agresiones ocasionan la muerte del animal o daños de mayor gravedad, las sanciones pueden incrementarse. En caso de ser declarada culpable, Liliana “N” podría recibir hasta ocho años de cárcel.
La muerte del can endurece el proceso penal contra Liliana “N”, quien permanece en prisión preventiva mientras avanza la investigación por maltrato animal.
El caso de Rocky, el perro de 14 años que fue arrastrado y atropellado por su propia dueña en Saltillo, Coahuila, tuvo un desenlace fatal. Tras permanecer hospitalizado desde el lunes debido a la gravedad de sus heridas, el animal murió este miércoles, lo que podría duplicar la condena que enfrenta Liliana “N”, señalada como responsable de la agresión.
El ataque ocurrió el pasado fin de semana en el fraccionamiento San Miguel, al norte de Saltillo, cuando la mujer ató a Rocky a una camioneta, lo arrastró por varias calles y posteriormente lo atropelló. La agresión fue captada por vecinos en video y las imágenes se viralizaron en redes sociales, provocando una ola de indignación y movilizaciones de colectivos defensores de los animales que exigieron justicia.
Tras las investigaciones, la Fiscalía General del Estado de Coahuila obtuvo una orden de aprehensión contra Liliana “N”, quien ya fue presentada ante un juez de control. La autoridad judicial le impuso prisión preventiva justificada, por lo que permanecerá internada en el Centro Penitenciario Femenil de Saltillo mientras continúa el proceso penal en su contra.
El delegado de la Fiscalía en la región Sureste, Julio Loera Ruiz, explicó que la legislación estatal contempla una pena de hasta cuatro años de prisión por el delito de maltrato animal. Sin embargo, debido a que Rocky falleció como consecuencia directa de las lesiones sufridas, la sanción podría aumentar hasta ocho años de cárcel, al actualizarse el agravante previsto en la ley.
Las autoridades también informaron que el juez rechazó los argumentos de la defensa, que pretendía acreditar un supuesto trastorno mental de la imputada para solicitar su traslado a un centro de atención psiquiátrica en lugar de permanecer en prisión. Hasta el momento, no existen elementos que respalden esa petición, por lo que el proceso continuará por la vía penal ordinaria.
En el mismo caso, el esposo de Liliana “N” fue detenido por el presunto delito de obstrucción de la justicia, aunque posteriormente recuperó su libertad. Mientras tanto, la muerte de Rocky ha reavivado el debate sobre el endurecimiento de las penas por maltrato animal y la necesidad de aplicar sanciones ejemplares contra quienes ejerzan violencia contra los seres sintientes.
La iniciativa plantea sancionar a quienes promuevan o justifiquen la violencia contra los animales en medios de comunicación y redes sociales, con penas que podrían alcanzar hasta 15 años de prisión.
La diputada de Morena, Elizabeth Mateos Hernández, presentó en el Congreso de la Ciudad de México una iniciativa que ha sido denominada públicamente como “Ley Anti Pedro Sola”, luego de la polémica desatada por los comentarios del conductor de Ventaneando sobre envenenar perros. La propuesta busca endurecer las sanciones contra el maltrato animal y castigar la difusión de mensajes que promuevan o normalicen este tipo de violencia.
La iniciativa surgió después de que Pedro Sola expresara al aire que le daban “ganas de aventar un trozo de carne envenenada” por la presencia de perros en establecimientos públicos. Aunque el conductor y Patricia Chapoy ofrecieron disculpas tras la controversia, la legisladora sostuvo que las figuras públicas tienen una responsabilidad especial por el impacto de sus declaraciones ante millones de personas.
El proyecto propone reformar el Código Penal de la Ciudad de México para sancionar la apología del maltrato animal, es decir, cualquier expresión que incite, promueva o justifique actos de crueldad contra los animales, especialmente cuando sea difundida a través de medios de comunicación, televisión, radio o plataformas digitales. Además, contempla que las sanciones sean más severas cuando los mensajes provengan de comunicadores, influencers o personas con una amplia audiencia.
Otro de los puntos centrales de la iniciativa es el endurecimiento de las penas por maltrato animal. La propuesta establece hasta ocho años de prisión para quienes provoquen lesiones a animales de compañía y hasta 15 años de cárcel cuando se cause deliberadamente la muerte de un ser sintiente. La diputada argumentó que la reforma busca impedir que la violencia sea minimizada o presentada como una simple broma, pues ello contribuye a normalizar conductas de crueldad.
Por ahora, la “Ley Anti Pedro Sola” permanece en análisis dentro de las comisiones del Congreso capitalino, por lo que aún no ha sido aprobada ni se encuentra vigente. En caso de avanzar, los legisladores deberán evaluar su constitucionalidad, el alcance de las sanciones y el equilibrio entre la protección animal y el derecho a la libertad de expresión, un debate que ya comenzó dentro y fuera del ámbito legislativo.
Tras decir que quería lanzar carne envenenada a perros, el conductor de TV Azteca apareció rodeado de mascotas rescatadas en un intento por cambiar la percepción pública.
Después de la ola de críticas que recibió por sus comentarios contra los perros y sus dueños, Pedro Sola reapareció junto a animales rescatados, en una visita que usuarios en redes interpretaron como un intento por limpiar su imagen tras la polémica que protagonizó semanas atrás.
El conductor de Ventaneando acudió al hospital veterinario Yacuná, ubicado en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, donde convivió con perros en situación vulnerable y aseguró que la experiencia lo dejó “muy emocionado” e incluso “a punto de llorar”.
Durante el recorrido, Sola conoció casos de animales con graves problemas de salud, como Kira, una perrita con cáncer en la vejiga; Shane, que perdió movilidad en una pata tras ser atropellada; y Tasmania, con un tumor cerca del oído.
La escena llamó la atención debido a que apenas semanas antes el presentador generó indignación al afirmar durante una transmisión que le daban ganas de “aventar un trozo de carne envenenada” a los perros que se encontraban en espacios públicos, además de lanzar comentarios contra sus propietarios.
Aunque posteriormente ofreció una disculpa y aseguró que nunca lastimaría a un animal, sus palabras provocaron rechazo entre organizaciones defensoras de los derechos de los animales, quienes exigieron una postura más responsable por parte del comunicador.
Ahora, con cámaras frente a él y en medio de un refugio, Pedro Sola buscó mostrar una faceta distinta al convivir con perros rescatados y llamar a la adopción, aunque en redes sociales varios usuarios recordaron sus declaraciones anteriores y cuestionaron si se trató de una verdadera reflexión o simplemente de una estrategia para recuperar su imagen pública.
Tras la polémica provocada por el enemigo número uno de los canes, Pedro Sola, TV Azteca publicó un comunicado para deslindarse de sus declaraciones, reafirmar su “compromiso con el bienestar animal” y tratar de terminar con la polémica. Sin embargo, el mensaje llega como un intento de contener una crisis de imagen más que como una medida real.
Después de que Pedro Sola desatara una ola de indignación por sugerir que le daban ganas de lanzar carne envenenada a los perros que veía en espacios públicos, TV Azteca salió a hacer control de daños. La televisora difundió el comunicado “Aliados de los animales: nuestro compromiso permanente”, un mensaje que busca marcar distancia de las palabras del conductor y recordar que la empresa, en el papel, siempre ha estado del lado de la protección animal.
En el texto, la empresa asegura que cree “firmemente en la protección animal y el respeto por todos los seres vivos”, además de presumir años de colaboración con fundaciones y organizaciones dedicadas al bienestar animal. También sostiene que ha documentado casos de maltrato y que “el cuidado de los animales es una prioridad social”. Todo ello contrasta con el revuelo provocado por uno de sus rostros más conocidos, cuyas declaraciones terminaron eclipsando ese discurso institucional.
Creemos en el respeto y la protección de todos los seres vivos.
Ese ha sido siempre nuestro compromiso y hoy lo reforzamos con acciones para fortalecer una cultura de respeto y bienestar animal.
El comunicado evita mencionar a Pedro Sola por su nombre, pero el destinatario del mensaje resulta evidente. La empresa afirma que “expresiones recientes, contrarias a estos valores, no reflejan lo que promovemos como organización”, y añade que ya se ofreció una disculpa pública porque esas palabras “no representaron ese compromiso“. Una respuesta que llega sólo después de que las críticas inundaran las redes sociales y crecieran las peticiones para que hubiera consecuencias más allá de una disculpa.
Como medida correctiva, TV Azteca anunció un programa interno de sensibilización sobre bienestar animal para su personal, con la intención de reforzar una cultura de respeto hacia los animales. El comunicado concluye asegurando que “nuestro compromiso con la protección animal permanece firme” y que seguirán siendo “aliados de los animales”. El problema es que, cuando el mensaje institucional necesita salir a desmentir a una de sus figuras más visibles, la credibilidad no se recupera con un comunicado, sino con acciones que demuestren que esas palabras realmente tienen consecuencias.
Trabajadores del zoológico YUMKÁ denunciaron la muerte o desaparición de monos capuchino rescatados.
Nuevas denuncias de trabajadores del Centro de Interpretación y Convivencia con la Naturaleza (YUMKÁ), en Tabasco, señalan irregularidades en el manejo de fauna silvestre, entre ellas la muerte o desaparición de monos capuchino rescatados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), además del deterioro físico de otros animales bajo resguardo del parque, según información publicada por Excélsior.
De acuerdo con el reporte del diario, empleados del parque aseguraron que siete de los diez monos capuchino entregados por la Profepa en abril murieron o escaparon sin que exista un reporte oficial ante la autoridad ambiental o la Fiscalía General de la República. Los ejemplares habían sido asegurados tras ser transportados de forma ilegal y fueron enviados al YUMKÁ para recibir atención veterinaria debido a su estado de salud.
Los trabajadores también denunciaron el deterioro de una leona que ingresó recientemente al zoológico, así como de un órix cimitarra, ambos con signos de descuido. Estas acusaciones se suman a la polémica generada por la muerte del hipopótamo Rufino, cuyo fallecimiento fue atribuido a complicaciones derivadas de una fractura expuesta.
Finalmente, el personal acusó a la directora general del YUMKÁ, Diana Victoria León Mendoza, de haber despedido a médicos veterinarios y cuidadores con experiencia para sustituirlos por personas sin la preparación técnica necesaria para el manejo de fauna silvestre. Hasta el momento, las autoridades del parque no han emitido un posicionamiento público sobre las nuevas denuncias.