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  • Cuauhtémoc a 500 años de su asesinato ¡Honor y gloria al gran tlatoani!

    Cuauhtémoc a 500 años de su asesinato ¡Honor y gloria al gran tlatoani!

    No me iré por las ramas, no hay mucho tiempo que perder. Es muy importante que todos los jóvenes en México conozcan a los héroes que defendieron hasta el último minuto de sus vidas la dignidad y la gloria de nuestra gran nación que hoy es México. Este escrito está dirigido principalmente a mis estudiantes a quienes me debo y por quienes escribo, por ellos y para ellos van estas palabras que no buscan otra cosa más que una reflexión sublime que los lleve a amar a su patria, a su tierra, a su pasado y nunca más a cometer el atropello de darle la espalda a la historia que es la madre de todas nuestras enseñanzas y aprendizajes. 

    De Cuauhtémoc diré que como fecha de su muerte se data el 28 de febrero de 1525, fecha en que los españoles le dieron muerte de la forma más cruel e infame. Como lugar de este acto vil y miserable se ubica a la localidad de Itzamkanac o El Tigre, antigua Ciudad Maya que se encuentra en lo que hoy es el actual Municipio de Candelaria, en Campeche. Cuauhtémoc lucho contra los españoles después de que estos ya habían dado muerte a Moctezuma y de que Cuitláhuac hubiera muerto de viruela, él toma el poder y lucha incansablemente y defiende con honor al pueblo azteca. Después de una lucha sangrienta y después de decenas de días sitiados por los españoles y por el gran amor a su pueblo al verlos sufrir por falta de agua, por hambre y por el padecimiento de enfermedades traídas por los españoles, finalmente decide poner a salvo a su pueblo y a su familia y se dirige a Tlatelolco, pero es apresado en su trayecto. 

    Es doloroso escribirlo, pero se sabe que Cuauhtémoc fue torturado, que le quemaron las manos y los pies con aceite hirviendo (para que les dijera a los españoles supuestamente dónde escondía el oro), lo ahorcaron y desmembraron, le cortaron la cabeza y la clavaron y colocaron en un lugar visible de la Ciudad de Itzamkanac para tormento de su pueblo y para denigrar al gran tlatoani. Hay registros que narran que el resto de su cuerpo fue colgado de pies de lo más alto de una Ceiba, árbol que para los mayas es sagrado. Tanto era el odio de los españoles que habrían querido desintegrarlo, machacarlo y mostrarle al resto de su pueblo, a los que presenciaron tal atrocidad, su supuesto “poder”. No cabe duda, cada día me convenzo más de lo retrograda, arcaico y rancio del pensamiento español de aquella época (y un tanto de la época actual). Su supuesto poderío basado en la ignorancia, en la pequeñez de sus hombres ambiciosos, miserables, traicioneros y sedientos de riqueza. 

    Sin duda este episodio será una mancha más en la historia del supuesto “imperio español” que dejó en ruinas a toda América Latina, una grandeza de la que hoy se jactan pero que tiene detrás el sufrimiento de gente buena y noble, de pueblos enteros a los que saquearon. Pero, por lo menos en México ya se les termino su cuento de la supuesta “conquista”, nunca nos conquistaron, su invasión y saqueo no nos logró dominar, porque nunca lograron dominar nuestros corazones, nuestro gran amor por México. Hoy salen de las penumbras y del polvo lo olvidado de nuestra grandeza cultural, de nuestro pasado de gloria, hoy podemos distinguir los dos pensamientos que siempre han estado en pugna (el pensamiento liberal y el pensamiento conservador), y del pensamiento conservador podemos decir que para vergüenza de muchos hoy es desnudado frente a los reflectores de la verdad y repudiado por todos los que fueron ofendidos y maltratados en la oscura noche neoliberal que recientemente ha terminado (con la llegada de AMLO en el 2018).

    Cuauhtémoc representa un pasado de lucha, de una lucha por la defensa de un pueblo, de toda una civilización muy avanzada para su época, del gran imperio de Tenochtitlan. Que nunca se nos olvide, quisieron borrarlo de nuestros libros de historia, que quisieron que Cuauhtémoc sólo fuera la simple y vulgar referencia de una cervecería en México, hasta eso se quisieron robar, hasta el nombre de un líder y guerrero azteca, pero no pudieron, Cuauhtémoc es más que eso, es un símbolo viviente de dignidad, de resistencia y de valentía. 

    Así es que, a partir de ahora, apreciable alumno y alumna, cada que vea usted el nombre de Cuauhtémoc lo recuerde con el sentimiento de toda una nación, con respeto y dignidad. Repito, Cuauhtémoc no es un cualquiera en la historia, no es el nombre de una Alcaldía en la CDMX (por cierto, altamente corrupta y corrompida), no, eso no es Cuauhtémoc. Tampoco Cuauhtémoc es el nombre de un futbolista que sabe más de futbol que de gobernar un gran estado como Morelos, no, no se confunda, Cuauhtémoc es el nombre de un héroe nacional que se merece todo nuestro respeto y admiración, por eso, saque el pecho y siéntase orgulloso y orgullosa cada vez que se hable de este hombre, procure que a este indígena azteca nunca más se le sobaje, que nunca más se nos olvide de dónde venimos. 

    Hoy a 500 años de su asesinato, hoy se hacen conmemoraciones y homenajes a este gran hombre que defendió con su vida al pueblo de México frente a la avaricia del extranjero. En los documentos de aquel entonces, por cartas y escritos de los frailes que acompañaban a los españoles, se sabe que era un hombre bueno, que de forma estoica enfrento su sufrimiento y que nunca pidió ni perdón ni tampoco imploró frente a sus agresores, un ejemplo de resistencia, de dignidad que quedará recordado en la historia, historia de la que poco se habla en las aulas de clases pero que ahora tiene que resplandecer y hacer retumbar en los oídos de nuestros alumnos y alumnas, que sepan que estamos hechos no sólo de polvo de estrellas, sino también de la sangre derramada de grandes héroes que nos han defendido y enseñado el valor nuestra dignidad hasta su último suspiro. 

    ¡Viva Cuauhtémoc y el Municipio de Candelaria!

    ¡Vivan todos las y los estudiantes que son agentes de cambio en esta nueva historia!

    Y ¡Que viva nuestra gran nación que es México!

  • ¿Quién fue Jacinto Canek?

    ¿Quién fue Jacinto Canek?

    Jacinto Canek fue sentenciado y ajusticiado, fue martirizado, torturado y molido a golpes, le ataron las muñecas hasta desangrarse y le reventaron la espalda con azotes y latigazos, le rompieron con palos todos sus huesos y fue desmembrado frente a todo el público que asistió a la plaza de armas en Mérida, después de tanto alargar infinitamente su dolor y el suplicio, fue quemado vivo y sus cenizas se las llevó el viento a cada rincón del pueblo maya y a cada parte del mundo, es por eso que digo, que entre nosotros hay aún una parte infinita de Canek que late, que nos reclama y que grita ¡Justicia!

    Marco Rojo

    Dicen que la causa de su muerte fue la tortura, un castigo severo por cometer el delito de pedir justicia para el pueblo maya. En el mural de F. Castro Pacheco aparece encadenado de pies y manos con gruesos grilletes sobre una mesa de madera gruesa que soporta el peso de un indígena maya de raza pura como era él, Canek, un hombre fuerte y valiente que lucho por la dignidad de su pueblo a finales del siglo XVIII. La importancia de su rebelión sobresale por levantarse en armas contra los españoles y exigir su libertad décadas antes de que en México se llevaran a cabo la lucha por la independencia y la supuesta “lucha de castas”.

    Se sabe que la lucha armada se desató en Cisteil en Yucatán, pero pocos saben que Canek nació en Campeche, en lo que hoy conocemos como el Barrio de San Román, famoso porque año con año se festeja en el mes de septiembre la fiesta grande del milagroso Cristo Negro, Señor de San Román. Poco se sabe de este gran hombre, corpulento, maya originario, estudioso y educado, para muchos un rebelde e idealista que tuvo la osadía de alzar la voz frente a la injusticia y frente al feroz y rapaz yugo español. Protector de la dignidad maya, Canek tomó las armas para terminar de una vez por todas con la esclavitud y con la servidumbre que se le rendía a la clase ociosa y oligárquica española. 

    El Rey Canek o serpiente negra (Kaan éek´), con la sangre hirviendo de coraje de ver a su comunidad sometida a los españoles, convoco al pueblo de Cisteil a que lo siguieran en esta lucha que fue cruenta y terrible. Se cuenta que en esta rebelión a los primeros mayas que lograron aprisionar los masacraron en la plaza pública para mandar una señal clara del escarmiento que les pasaba a los rebeldes. Gritos, llantos de suplicio y terror se vivió en la comunidad al levantarse el pueblo indígena el 19 de noviembre de 1761. 

    Algunos, los que no murieron en el acto, lograron huir y esconderse entre la selva, otros, los más sufridos, se quedaron a ver la tragedia de mirar la sangre de sus hermanos y hermanas correr, desmembrados, sin cabeza, quemados, tasajeados, con la piel quebrada por el látigo español.

    Los “rebeldes” fueron “ajusticiados” con azotes, a otros los ahorcaron, a muchos más los quemaron vivos, a otros los desmembraron en plena plaza pública y otros más los acuchillaron y les cortaban alguna extremidad como señal y marca que destacaba a los insurrectos y subversivos contra el sistema de dominación español. Cada una de las muertes de los mayas les daba una mayor tranquilidad y consolación a la clase blanca y privilegiada española, volvían a tener la tranquilidad de sus cosechas, de sus propiedades, haciendas y privilegios, de ahí la importancia de que se castigara con el mayor dolor, con la mayor fuerza y brutalidad para que los mayas “aprendieran la lección” y no se les ocurriera revelarse jamás. 

    Se cuenta que era tanto el odio y el desprecio contra los indígenas que los españoles quemaron el pueblo completo de Cisteil y lo tapizaron de sal.  Pero lo peor lo vivió Canek, todavía me duele el solo imaginar su suplicio. En el mural que retrata su tortura se ve al hombre maya semidesnudo, descalzo con un taparrabos, tirado sobre una mesa gruesa de madera, encadenado con grandes grilletes y rodeado de una turba de gentes, cada uno con un arma, con punzones hirviendo para acercarle el metal incandescente sobre la piel. Otros más con palos golpeándole cada extremidad hasta romperle los huesos, vituperándolo, maldiciéndolo y abriéndole llagas y heridas profundas, pero con la instrucción precisa de no dejarlo morir hasta verlo sufrir y dejar en cada parte de su cuerpo una herida. La escena es por demás trágica que supera todo texto escrito de su muerte (incluso la prosa escrita por Ermilo Abreu Gómez), una escena que duele hasta el día de hoy. Incluso, hay quienes cuentan que los quejidos de Canek cimbraban en las entrañas de quienes lo escuchaban, pero que nunca se le escucho pedir ni piedad ni perdón frente a los españoles, eso me llena de orgullo.

    Canek murió como todos los hombres de su talla, con la frente en alto y con la dignidad integra, fuerte como una Ceiba, Jacinto Canek siempre será recordado no sólo como un mártir sino como un líder, un libertador del pueblo maya. Hoy poco se habla de él, de hecho, tengo la impresión de que se oculta su historia, de que no se acepta la grandeza de su gran hazaña. Nadie lo ubica ni en Campeche ni en San Román, incluso algunos no reconocen su propia existencia y lo reducen a un mito solamente. Es lamentable que el pensamiento retrógrada y conservador que todavía pulula en el sureste de México no quiera reconocer sus atrocidades ni el sufrimiento causado para el pueblo maya, hay quienes, por el contrario, embellecen los altares de la llegada de los españoles, festejan su arribo y entre orquestas y carnavales se olvidan del exterminio indígena maya cometido. 

    ¡Cuánta falta nos haces Canek! (Digo en mis adentros) Yo todavía lo recuerdo con melancolía y más en octubre cuando todos se visten con su ajuar españolizado, y festejan poniéndose del lado de los españoles y no de sus compatriotas mayas, irónicamente son esos mismos que hasta hacen mofa mal pronunciando palabras en maya como si eso reivindicara la dignidad del pueblo indígena, a ese pueblo que se le sigue pisoteando, marginando y abusando de él con injusticias. Es ese mismo pueblo maya al que el mejor presidente de México (AMLO) le pidió perdón, pero que en sus tierras los siguen humillando y excluyendo con su racismo, con su clasismo.

    Ese pensamiento español sigue hasta nuestros días, se fueron los españoles, pero se quedó su pensamiento conservador y recalcitrante, se quedaron sus hijos y nietos, su descendencia que hipócritamente y con la palabra en la boca de “igualdad”, siguen gozando de privilegios, de sus haciendas y siguen explotando las tierras que no les pertenecen.

    Quisiera terminar diciendo que este escrito tiene una razón de ser, como todos mis escritos y esa razón de ser son mis jóvenes estudiantes. Hace unos días llegando a clase les pregunté si sabían cómo se llamaba el mercado que se encuentra en la cabecera municipal de Candelaria (Campeche) y me dijeron no saberlo, a lo que les respondí, se llama: Jacinto Canek. Y les pregunté si querían saber quién fue Jacinto Canek y este breve escrito es una parte de mi respuesta. Sean pues estas palabras para dar a conocer una leyenda de nuestra historia llena de héroes y de dignidad que tanto se han empeñado en ocultar.

    Canek está a la altura de uno de los grandes guerreros mayas como Moch Couoh. Que este breve escrito sirva para que cuando vaya al mercado de Candelaria, se quite el sombrero mi amigo antes de entrar en honor y reverencia a Jacinto Canek y para que cuando venga a Campeche y se siente a disfrutar de las fuentes marinas del malecón voltee a mirar al parque de Moch Couoh y vea en el al gran guerrero champotonero maya que defendió nuestra dignidad frente a los españoles y no lo reduzca a un simple parque para perros y pista de skate. 

    ¡Que viva la dignidad, Jacinto Canek y Moch Couoh!

    ¡Y que vivan nuestros jóvenes estudiantes, promesas de un mejor futuro!

  • De la Wonder Woman a la Wonderful Woman

    De la Wonder Woman a la Wonderful Woman

    Hoy viajamos de la fantasía a la realidad. No es la primera vez que un mandatario llena de elogios y muestra respeto hacia nuestra doctora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el mismo presidente AMLO decía de ella que era una mujer excepcional, muy inteligente y con un gran corazón. También hemos visto cómo en la recién cumbre del G-20 primeros ministros de otros países como en el caso de Emmanuel Macron de Francia muestran un gesto de respeto al besarle la mano a nuestra presidenta. Recientemente en una conferencia de la Turning Point Action de corte conservador en donde se presentó Donald Trump, éste habla de la presidenta refiriéndose a ella como una mujer maravillosa (Wonderful Woman). 

    Bien dicen que la realidad supera a la ficción y podríamos llegar a pensar que en México tenemos a una superheroína de carne y hueso y no ficticia como la Wonder Woman de la DC Comics. Es muy interesante ver que ambas mujeres extraordinarias guardan muchas cosas en común, por ejemplo, el hecho de que nuestra presidenta también posee múltiples habilidades y conocimientos gracias a los años de lucha y entrenamiento que ha desarrollado en la izquierda mexicana y por décadas al lado de grandes dirigentes como el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). 

    De la misma manera que la Wonder Woman norteamericana, también nuestra presidenta desde sus orígenes políticos y primeras luchas contra gobiernos neoliberales y autoritarios, siempre ha velado por la justicia, por el amor, por la paz y por la igualdad, al grado de que el faro de luz de su campaña fue convertir en derechos todo lo que el neoliberalismo se encargó de convertir en mercancías, como en el caso de la educación, la salud, el medio ambiente, la cultura, el agua, la vivienda, etc.

    Honesta, confiable y leal a los principios de la cuarta transformación, nuestra Wonderful Woman mexicana también es un referente del feminismo en el mundo, ha luchado por la igualdad sustantiva de género en México y siempre se ha conducido como un ejemplo de rectitud y de un actuar ético como funcionaria en la administración pública, tanto como alcaldesa o jefa delegacional como siendo Jefa de Gobierno de la CDMX y ahora como la primera presidenta de la república. 

    Nuestra presidenta Sheinbaum ha roto con muchos de los paradigmas que se tenían sobre las mujeres en épocas pasadas, sobre todo, con los esquemas machistas y discriminatorios que veían a la mujer como un ser débil, inferior y sin criterio propio, por el contrario, hoy la presidenta se muestra frente al mundo como una mujer con fuerza y poder y con todas las virtudes y cualidades que definen a una primera mandataria de excelencia. 

    Hoy es ella la que por su valentía y arrojo posee el bastón de mando de los pueblos originarios y ha penetrado donde nunca antes una mujer tenía permitido entrar. Imagínese usted querido lector que, en México, un país “tercer mundista” (como siempre nos lo han querido presentar), tenemos más democracia y más igualdad que en Estados Unidos (un supuesto país “primer mundista”), aquel país vecino que se cree padre de la democracia en el mundo, pero que lamentablemente no ha dejado (ni dejará por su pensamiento conservador y retrograda) llegar a una mujer a la presidencia, y en México sí, tenemos mucha presidenta (con A), que es el orgullo de todos los mexicanos y de todas las mexicanas. 

    Ella viene de lejos, la presidenta Claudia Sheinbaum es quien es por su actuar, por sus hechos, por toda la historia de lucha y de honestidad que la precede. No sólo ha dejado en mejores condiciones y con mayor seguridad a la CDMX, sino también conoce y ha recorrido todo el país con el presidente AMLO, que siempre se refiero a ella con aprecio diciendo que además de tener una gran capacidad de análisis, es una mujer cercana a la gente, que ama a su pueblo, pero, sobre todo, que es incorruptible. 

    La Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, le ha dado continuidad en el segundo piso de la cuarta transformación a los principios fundacionales del movimiento de no mentir, no robar y nunca traicionar al pueblo de México, principios que fueron establecidos por el presidente AMLO. Hoy sabemos que, gracias a su esfuerzo y dedicación, como lo hacía nuestro presidente en su momento, México ha avanzado con fuerza en el inicio de esta nueva era de progreso y de prosperidad compartida. Desde los primeros días de su gobierno se ha empeñado en impulsar las reformas a la constitución que dejó pendientes el presidente y que ella misma también ha propuesto, entre las que destacan la reforma al poder judicial. 

    En estos primeros meses de gobierno podemos decir que la presidenta ha demostrado cabalmente y con resultados su leal compromiso con el movimiento y con el ideal de país que visualizaba en su momento nuestro presidente AMLO. No ha sido fácil, pero al día de hoy sigue avanzando con paso firme, con esa entereza ética y moral que la caracteriza y con ese respaldo que le brinda el pueblo de México que en las encuestas rebasan en promedio más del 70% de aceptación de su gobierno. Sin duda, una presidenta querida por los mexicanos y siempre con la imagen presente que nos dejó el presidente AMLO de ella, de que la Dra. Sheinbaum sería la mejor presidenta del mundo. 

    Por todo lo anterior, ahora es fácil entender las expectativas que tenía AMLO de nuestra actual presidenta, porque la presidenta Sheinbaum sencillamente es un ejemplo a seguir, una guía moral sobre el correcto actuar como persona y como servidora pública (basta recordar la carta que mandó a los servidores y funcionarios públicos al día siguiente de su toma de protesta como presidenta en la que nuestra mandataria expresa claramente su pensamiento de la forma en que un servidor se debe de conducir en su labor cotidiana frente a la ciudadanía).  De la misma manera que con el presidente AMLO, ella refleja ese amor al pueblo, ese respeto al prójimo y esa entrega en cuerpo y alma a la noble causa de gobernar nuestro país, especialmente su compromiso se resume en dejar a su paso una mejor nación. 

    Es esa fortaleza la que la hace maravillosa, esa fortaleza que como mujer se le refleja en la luz de su mirada, en su rostro, en su semblante que refleja bondad, pero a su vez firmeza en sus decisiones, es una mujer valiente de la que AMLO decía que tiene cabeza, corazón y carácter. Para ser honestos estimados lectores y con el lazo de la verdad atado a mis manos, les digo que me siento muy orgulloso de que ella sea nuestra presidenta, que México no pudo haber elegido mejor, ya lo decía mi querido presidente AMLO, es una bendición para nuestra patria que ella haya llegado al poder. 

    Nuestra Wonderful Woman es mexicana y es real, no es ficticia o creada en el imaginario de un comic (como la Wonder Woman americana de las historietas), ella es de carne y hueso y se llama Claudia Sheinbaum Pardo y es la presidenta de México, es digna de admiración y dentro de sus cualidades extraordinarias está la de ser honesta y amar a su pueblo con todo su corazón y defenderlo, no me queda duda, de los estruendosos vientos del norte que se avecinan con esta nueva era Trump, ahora que éste tome el poder en enero del próximo año 2025. 

    Finalmente, apreciable lector, quisiera terminar con un hermoso poema que me recuerda a nuestra maravillosa presidenta y a lo maravillosas que son también todas nuestras mujeres mexicanas que la siguen en su lucha. El poema es del poeta italiano Dante Alighieri y se llama TANTO GENTILE: 

    Tanto es gentil el porte de mi amada,
    tanto digna de amor cuando saluda,
    que toda lengua permanece muda
    y a todos avasalla su mirada.

    Rauda se aleja oyéndose ensalzada
    -humildad que la viste y que la escuda-,
    y es a la tierra cual celeste ayuda
    en humano prodigio transformada.

    Tanto embeleso el contemplarla inspira,
    que al corazón embriaga de ternura:
    lo siente y lo comprende quien la mira.

    Y en sus labios, cual signo de ventura,
    vagar parece un rizo de dulzura
    que el alma va diciéndole: ¡Suspira!

    ¡Viva nuestra maravillosa Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo!
    ¡Viva Andrés Manuel López Obrador ¡
    ¡Viva México!

  • Diálogos por la universidad en Campeche

    Diálogos por la universidad en Campeche

    La cuarta transformación ha puesto las bases para que tengamos un México mejor, ese era el sueño de nuestro gran presidente Andrés Manuel López Obrador y es el mismo sueño por el que lucha nuestra actual presidenta la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo. Para darle continuidad a esta gran transformación y construir juntos el segundo piso se requiere difundir y profundizar nuestra forma de pensamiento que se resume en el humanismo mexicano, que llegue a un mayor número de personas, que la mayor parte de la sociedad se apropie de este conocimiento, que lo asimile y se integren en este movimiento de la revolución de las conciencias. El Instituto Nacional de Formación Política (INFP) de Morena ha hecho una enorme labor en esta dirección, pero falta aún mucho por hacer, particularmente me refiero a la atención a la comunidad estudiantil de universitarios de distintas disciplinas en todo el país.  

    No es nuevo que en la mayor parte de las universidades públicas del país se hayan frenado los intentos por democratizar la justicia, la igualdad y por introducir los valores éticos y morales que hoy sostienen a nuestro movimiento de regeneración de la vida pública de México. De hecho, abiertamente, universidades como la UNAM se han puesto abierta y descaradamente encontrar del propio plan de gobierno apelando a su falsa “autonomía universitaria” cuando en verdad, en las últimas décadas, se ha convertido en un brazo político que le ha sido útil a la derecha en México, no sólo para producir y reproducir esta ideología neoliberal academicista y para servirse del presupuesto a sus anchas y mantener a una “elite dorada” parasitaria, sino también para convertirse en la cueva o el refugio de exfuncionarios y políticos corruptos que se esconden bajo el velo de supuestos “académicos o docentes universitarios” integrantes de la comunidad UNAM. 

    Ejemplos de este tipo hay diversos, está el caso de Enrique Cabrero que después de desfalcar y desviar dinero del antiguo CONACYT por cerca de más de 50 millones de pesos en tiempos de Peña Nieto, siendo incluso SNI-Nivel III y antiguo director del ya podrido neoclásico y neoliberal CIDE, sin el mayor empacho y campantemente ahora forma parte desde el año 2021 de la Junta de Gobierno de la UNAM. Otro caso muy sonado es el de la patética mancuerna de Ciro Murayama y Lorenzo Córdova, uno como profesor en la podrida Facultad de Economía (de donde viene el actual Rector de la UNAM) y otro como SNI Nivel III e investigador del mercenario Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, que se dedica a publicar y a financiar investigaciones a modo para ir en contra de la 4T, como lo fue en el caso de la reforma al poder judicial.

    Así podríamos tener múltiples ejemplos de supuestos “académicos” que bajo el velo de “universitarios” forman parte de los operadores de la derecha que han construido de forma articulada y le han dado “fundamento”, desde la academia, al neoliberalismo. Se forman en las aulas universitarias públicas, con fondos públicos, con el erario del pueblo, con becas nacionales y/o para irse al extranjero, para después regresar y ocupar “posiciones estratégicas” y darle en la madre al pueblo. De la misma manera tenemos el caso del farsante “jurista”, el constitucionalista Miguel Carbonell que bajo el cobijo del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM apoya abiertamente a la derecha, se encuentra en contra de la reforma al poder judicial y forma parte del “tanque de pensamiento” que fundamenta las acciones de las múltiples asociaciones que dirige Claudio X. González. 

    De manera hipócrita y falsa el Dr. Carbonell (otro SNI Nivel III) se hace pasar por un abogado pulcro lavándose la cara con su asociación civil “Centro Carbonell” promoviendo sus programas de estudio que saben mucho de derecho, pero no de justicia, que saben mucho de leyes, pero poco de moral. Este abogado sin ética, forma en la UNAM a los futuros abogados con ese pensamiento neoliberal y de derecha, así es, vive del presupuesto del pueblo y va en contra del pueblo, basta recordar que siendo un supuesto “especialista constitucionalista” nunca dijo nada cuando se ultrajó la constitución reformándola una y otra vez a diestra y siniestra para que desde Carlos Salinas se tuviera una constitución a modo para que el terrible modelo neoliberal se introdujera a profundidad en México y que se aplicara de forma “legal”. Carbonell forma parte de la “elite dorada” de la UNAM y de vez en cuando se le cae la careta, aunque sigue haciendo un esfuerzo constante por hacerse ver como un pulcro ciudadano cualquiera. 

    Seguiríamos así sin descanso enunciando ejemplos de traición de académicos y supuestos investigadores, de exfuncionarios públicos y políticos que tomando como escudo protector a las universidades y envolviéndose con en el velo de la “autonomía”, de forma cobarde e hipócrita viven del pueblo y laceran al pueblo. Esta terrible mala práctica de nepotismo, corrupción y tráfico de influencias heredada del viejo régimen priista se da a nivel nacional y se multiplica descaradamente a nivel estatal y local. En la mayoría de los casos, son las mismas “universidades autónomas” de cada estado las que forman parte del brazo político o se presentan como la “caja chica” para la operatividad de los partidos políticos o de ciertos funcionarios o exfuncionarios que se apropian de la universidad y de su presupuesto para intereses personales o de un grupo muy selecto. 

    Su actitud es vil y rastrera, nunca les ha importado la verdadera comunidad universitaria ni la sociedad, es de esta manera que se puede decir que lamentablemente las supuestas “autoridades” universitarias son simples “gerentes” de los grupos de poder y de la oligarquía que se creen dueños de la vida universitaria, son los que verdaderamente ordenan y mandan en la universidad, los que dictan lo que está permitido y lo que no. Tal es el caso que nos trae a colación en esta ocasión para abordar el tema de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM o UAC), una universidad que próxima a cumplir su 60 aniversario, continúa siendo un lastre para el desarrollo del estado. La UAC año con año se traga el presupuesto que se le otorga anualmente y que asciende alrededor de $1,300 millones de pesos (lo equivalente al presupuesto de todo un municipio del estado) y que no se ve reflejado en la calidad universitaria. Literalmente, la UAC se ha convertido en la ubre multimillonaria de una clase política y académica altamente corrupta. 

    El pasado 26 de octubre el Congreso del Estado lanzó la invitación al evento “Diálogos por la Universidad”, convocado por la bancada de morena e impulsado principalmente por el presidente del congreso, el diputado Antonio Jiménez. La reunión tuvo efecto a las 16:00 horas en la Plaza Pablo García. A la cita llegaron alumnos y profesores de distintas facultades, en su mayoría de ingeniería del Campus V, uno de los más abandonados y con mayores deficiencias en materia de infraestructura y transporte. También asistieron algunos medios de comunicación, padres de alumnos y exprofesores (entre los que me cuento). De acuerdo con sus organizadores, este dialogo tenía como objetivo “escuchar el sentir de la comunidad universitaria y buscar desde el Poder Legislativo tomar acciones para mejorar las condiciones de la UAC”. Lo cierto también es que este evento se da como respuesta a la negativa de la universidad de dejar que el Poder Legislativo informe a la comunidad universitaria sobre sus acciones a favor del estado, obstaculizando con ello el plan de democratización y de divulgación de la cultura legislativa. 

    Esta negativa por parte de las autoridades, específicamente por parte del Rector de la UAC el Dr. José Antonio Abud Flores, tiene su encono cuando contrario a la apelación de esta falsa “autonomía”, la UAC le abre descaradamente las puertas para que miembros o exponentes de partidos como el PRI o Movimiento Ciudadano impartan conferencias y realicen eventos, dejando fuera a partidos de izquierda como MORENA y el PT. Obviamente, por su carácter hipócrita, las autoridades apelan a su supuesta “autonomía universitaria”, pero lo que está detrás es que la UAC tiene sus preferencias y desde su nacimiento y hasta el día de hoy, es gobernada por grupos de poder de origen priista.

    La reunión se dio sin sobresaltos y quisiera sintetizar las distintas participaciones en cuatro grupos. Un grupo que expuso sus experiencias y apelaba a la falta de infraestructura y servicios esenciales en las distintas facultades, por ejemplo, aulas en malas condiciones, laboratorios con faltas de material, falta de transporte, etc. Otro segundo grupo de exposiciones se centró en el tema de la escasa comunicación entre autoridades y los trámites burocráticos, la falta de oportunidades en materia de becas para los estudiantes en la universidad (locales y foráneos) y la falta de transparencia en su asignación y permanencia, así como una falta de visión de la salud y del deporte de forma integral al interior de la universidad; un tercer grupo, sobre todo de exprofesores, abordaron el tema de los despidos injustificados, del nepotismo a la hora de asignar plazas, de la opacidad de los concursos de oposición, del tráfico de influencias por parte del sindicato al momento de concursar por una vacante en la universidad, etc., y finalmente, un cuarto grupo que básicamente representa mi intervención en la reunión que ha quedado documentada y que se dirige a enfatizar la necesidad de un cambio de paradigma al interior de la universidad, un cambio hacia una educación con valores basada fundamentalmente en la ética y en el humanismo. 

    Hablando del sindicato, curiosamente a esta reunión también asistió Joaquín Berzunza, secretario y supuesto “líder sindical” de la UAC que ha pasado por décadas en ese puesto y que forma parte también de la mafia del poder en la universidad. Algunos exprofesores lo encararon y le reclamaron sus actos de corrupción, nepotismo e intimidación, prácticas desde luego características del viejo régimen priista. Berzunza hablaba de algo muy interesante, un modelo universitario donde, para él, existen tres elementos: los trabajadores (administrativos y docentes), las autoridades de la universidad y la clase estudiantil. Efectivamente, es eso mismo lo que retrata a la UAC, una universidad “cerrada” que siempre ha estado alejada de la sociedad, que vive de la sociedad y del presupuesto del pueblo, pero que jamás le ha dado algo al pueblo (sin impacto social), por el contrario, es productora de egresados con una ideología altamente conservadora y corrupta, reproductora de desigualdades y de actos de injusticia que al día de hoy se ven como “normales”. El modelo de los tres elementos de Berzunza es eso, una UAC vista como una burbuja donde la élite ordeña y se alimenta del presupuesto público poniendo de parapeto y de fachada a los estudiantes y a una falsa comunidad universitaria.

    En su intervención, no sé si a Berzunza le ganó el descaro o el cinismo al mencionar que ha pasado por varias administraciones de rectores en la UAC y “con nadie” ha tenido problemas, sin darse cuenta que develaba representar un rancio cacicazgo que ha lastimado por décadas los procesos democráticos de la clase trabajadora de la UAC, otro ejemplo más de que lo inmoral en ocasiones se normaliza. Ahora resulta que se encuentra sorprendido de las malas condiciones laborales de la universidad y condena, sin ninguna calidad moral, al rector Abud, sin duda toda una escena surrealista. 

    Si bien es cierto que el rector Abud es un corrupto y traidor, Berzunza también forma parte del grave problema en el que se encuentra hoy la universidad. Recientemente la Gobernadora Layda Sansores ha develado que Abud se alineó a intereses del poder en la universidad, paradójicamente a grupos de poder cercanos a “Alito” (como Fernando Medina Blum), quien fuera el porro que lo sacaría a patadas de la UAC por órdenes del gobernador en turno José Antonio González Curi. Es triste y lamentable el papel de Abud, de alguien en el que se tenían esperanzas de que sacara adelante a la universidad que sigue en el oscurantismo total, claro, bien pintadita por fuera y con los jardines bien podados, pero por dentro podrida, sin esencia ni identidad, sin un genuino amor por el avance de la ciencia y el conocimiento. Si bien hay algunos casos de éxito y atisbos de gloria, son sólo eso, golondrinas que no hacen verano y que si se han dado han sido a pesar de toda esa trama de corrupción institucionalizada al interior de la universidad.

    Abud y Berzunza pasarán a la historia por ser los personajes siniestros que dan la cara en la universidad, pero hay otros que ni siquiera se mencionan, eso son lo realmente dueños de la UAC, es cuestión de seguir la ruta del dinero para poder saber quiénes son los que por años se han beneficiado del presupuesto de la universidad, esa universidad que en los medios tanto cacarean como la “máxima casa de estudios”, pero que en la realidad, y lo saben porque lo padecen los estudiantes en el día a día, carece de sanitarios dignos, tiene aulas con ventiladores descompuestos, laboratorios sin equipar, sin agua, sin luz, oficinas de informática con computadoras descompuestas, en fin, todo un fracaso pese al basto presupuesto que año con año se le destina y que es dinero del pueblo.

    Se valora la iniciativa del diputado Antonio Jiménez, aunque en la hoja de acuerdos de ese día sólo se hayan registrado las cuestiones técnicas de forma y no de fondo de lo que requiere la universidad para verdaderamente hacer un cambio. Sin duda, falta mucho por hacer por la universidad y estas iniciativas son un primer paso para lograrlo. De la misma manera, considero que un cambio verdadero en el estado requerirá de la clase universitaria que es quienes poseen la juventud y la energía, que es momento de despertar a nuestros jóvenes del letargo del neoliberalismo y transformar a Campeche.

  • Ortiz Mena: De Ministro a bufón en Harvard

    Ortiz Mena: De Ministro a bufón en Harvard

    No es la primera vez que una persona que se dice mexicano va a los Estados Unidos a hacer el hazme reír, de eso tenemos mucha experiencia los mexicanos con los antiguos gobiernos del PRIAN que nos han llenado de buenos ejemplos. Quién podría olvidar al Presidente Peña Nieto intentando saludar a la vez de forma tímida y torpemente a Obama y a Trudeau o a Xóchitl Gálvez yendo a Washington con su inglés no tan fluido al Centro Woodrow Wilson a hacer el ridículo, ahí mismo en el lugar que es común para los vende patrias de todo el mundo que van a que les dicten las agendas colonialistas e imperialistas de los Estados Unidos.  

    Tristemente nuestra relación con Harvard es de larga data. Harvard ha sido por tradición el centro educativo por excelencia de los delincuentes más viles del mundo y de México en particular. Grandes personalidades de la corrupción, del desfalco, de las privatizaciones, de las grandes contaminaciones y del daño al mundo y a la humanidad se han formado ahí en esa mal llamada “escuela” de gran fama por ser una fachada de grandes “genios”, cuando en realidad es la “escuela” por excelencia de los sin vergüenzas que van ahí a “formarse” para robar a manos llenas, como si pareciera que su título es el permiso internacional (con “prestigio”) para robar con impunidad. El proceso es muy sencillo, los forman, los egresan, los devuelven a sus países con instrucciones dadas, roban y después regresan a Harvard para que se laven la cara haciéndose pasar por académicos de renombre o “conferencistas internacionales”.

    Para muestra basta un botón, véase por ejemplo el caso de Carlos Salinas de Gortari, que estudia dos maestrías en Harvard, una en Administración Pública y otra en Economía Política y termina su doctorado en Economía Política y Gobierno y es, hasta el momento, el presidente más ladrón de la historia reciente de México, incluso con daños más severos que los heredados por Zedillo, otro ladrón, pero este formado en la Universidad de Yale, donde dirige supuestamente un centro de estudios para la globalización. Es así, sin pena ni gloria, los “educan”, roban en sus países y Harvard les abre la puerta para dictar cátedra para enseñarle a sus nuevos “estudiantes” cómo robar y vivir en la impunidad, tal es el caso de Felipe Calderón, otro egresado de la Maestría en Administración Pública en Harvard y que cínicamente después de dejar la presidencia y al país bañado en sangre, fue a la Escuela de Gobierno de Harvard a supuestamente dar clases. 

    Yo no me imagino a un estudiante de Harvard eligiendo sus materias para tomar, por ejemplo, con Calderón las materias de: Guerra contra el narco I y II, o con Salinas la asignatura de: Asesinatos de Políticos I y II, o con Zedillo la materia de: Matanza de Acteal y Fobaproa I y II, o en el colmo del absurdo, que todos ellos dicten las materias de Ética y Democracia. De esta calaña es la Universidad de Harvard, enaltecida por políticos corruptos y por organismos internacionales y financiada a su vez por empresas transnacionales que han sido manchadas de sangre, de corrupción, de escocidos o de saqueos monumentales, particularmente en países de desarrollo. 

    Harvard ha sido desde siempre el bastión donde se gestan las ideas y el pensamiento que posteriormente adoptan la falsa intelectualidad y los políticos ladrones para poder entrar por la puerta grande a las secretarías o ministerios hasta llegar a la presidencia y desde ahí, desde los lugares económicos, políticos y financieros estratégicos mantener una política entreguista, una agenda anti desarrollista en beneficio de la oligarquía nacional e internacional y en contra de la mayoría de la gente y en nuestro caso, en contra del pueblo de México. Claro que puede haber un egresado de Harvard honesto, pero son más la excepción que la regla. 

    Esta “normalidad” de mirar a un egresado de Harvard como un “genio” que trae las respuestas a los problemas del desarrollo se impulsó con mayor énfasis en el periodo neoliberal, visto como una especie de “salvador erudito”, poco a poco los medios y la falsa intelectualidad en México se encargaron de enaltecer lo extranjero por lo nacional, también en este rubro. No se nos olvide que en las universidades todo lo que venía de Harvard era como ley, académicos y estudiantes se tragaban todo lo que venía de Harvard, de sus distintas escuelas y facultades, en distintas disciplinas, casi era un pecado cuestionar lo que venía de Harvard. En Economía, por ejemplo, fueron precisamente las teorías que ahí se gestaron lo que ideológicamente contaminó el pensamiento económico de que, por ejemplo, “la apertura económica trae consigo la prosperidad”, o de esta idea de que “los salarios bajos de los trabajadores son una ventaja competitiva para las naciones y para la atracción de inversiones”, y así un largo etcétera. 

    Dejando claro este punto como antecedente y dejando fuera también otras tantas evidencias, vayamos a lo que nos ocupa en esta ocasión por demás especial. Lo que se nos presenta al día de hoy es una joya de ejemplo para saber cómo es el proceder de las personas de Harvard, ¡veamos esto con mayor detalle! Tomando de ejemplo al bufón de ministro o al ministro bufón Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, sí, aquel que vive, que se alimenta y que va con el dinero de todos los mexicanos a Harvard, que cada peso y centavo que se gasta en su ministra y pulcra vida viene de ese pueblo al que tanto desprecia.  Pues verá usted apreciable lector, le cuento que el payasito Ortiz Mena hizo su actuación en la Escuela de Leyes en Harvard y narrando como buen bufón que es y con el carisma que le caracteriza, hizo reír a los “expertos” que se encontraban presentes en la reunión al hablar sobre la reforma al poder judicial en México. 

    Con un inglés fluido característico de los hijos de buena cuna de donde viene Ortiz Mena que sería algo así como el Nene consentido de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), se lanzó en contra de la reforma judicial tratando de dejar en mal la iniciativa propuesta por el ejecutivo y votada por mayoría en el legislativo y haciendo ver como estúpidos a los 36 millones de mexicanos que votamos por el segundo piso de la cuarta transformación y a favor del plan C. Claro, como egresado de la Maestría en Derecho de Harvard, Ortiz Mena regresa a su casa de estudios como “exalumno distinguido” para divertir a los asistentes con sus narraciones un tanto tragicómicas sobre la elección popular de jueces, ministros y magistrados al decir que: “…es el fin de esta era, de esta era del tribunal constitucional…”. 

    Pero qué podría esperarse del pícaro Ortiz Mena si fue puesto en su curul por Felipe Calderón, otro cómico de la política mexicana que sigue haciendo el hazme reír a nivel mundial al declarar sobre la reciente sentencia de Genaro García Luna que él nunca supo nada, de la misma manera que los “analistas” y “expertos” que tampoco vieron nada, mientras se cubría el país de sangre. Evidentemente el jenruchito de la jurisprudencia Ortiz Mena tampoco vio nada de las masacres de Calderón en su famosa guerra contra el narco, y es que el pulcro magistrado no estaba para eso, lo habían colocado en su puesto de trabajo para defender a la oligarquía, a las grandes corporaciones de la iniciativa privada nacional y extranjera, lo hizo desde siempre en su carrera como funcionario público de la Administración Pública Federal desde el Servicio de Administración Tributaria (SAT). 

    Ortiz Mena de manera irónica se ha educado con nuestros impuestos, con los impuestos de cada mexicano y mexicana del pueblo de México, a ese pueblo que tanto desprecia y que utiliza de mofa para hacer reír a la alta nobleza de Harvard. Desde su licenciatura como abogado en la UNAM, se la pagamos con nuestros impuestos, de la misma manera su Maestría en Derecho en Harvard gracias a la beca “Fulbright – García Robles”, que es de una fundación que ofrece becas financiadas en buena parte por contribuciones del gobierno de México. Este hipócrita desde hace más de veinte años viene viviendo del erario del pueblo dentro de la Administración Pública Federal. Sólo como dato, en el SAT, por ejemplo, fue administrador general de Grandes Contribuyentes y nunca se pronunció en contra de la evasión fiscal de las grandes empresas en México. Así de esta calaña es este payaso que vive y seguirá viviendo del erario del pueblo porque su cargo como ministro durará hasta el año 2027, por eso tanto ruido por la reforma al poder judicial, porque más pronto que tarde se le comenzarán a terminar sus privilegios.

    Aquí cabe destacar que Fulbright COMEXUS  (Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio Educativo y Cultural (COMEXUS), es una comisión un tanto elitista y opaca, por decir lo menos, basta con ver al Consejo Directivo que lo conforman, entre los que destacan, la señora Mónica Aspe, la hija del economista y ex secretario de hacienda Pedro Aspe quien fuera el principal impulsor del modelo económico de Salinas, también está Alfonso de Angoitia quien se presenta como co-presidente ejecutivo de Grupo Televisa, Patrick J. Ottensmeyer presidente y director ejecutivo de Kansas City Southern (KCS) que fuera la empresa a la que Zedillo le vendió los ferrocarriles y para rematar, el gerente de los intereses corporativos de Estados Unidos en México, el minúsculo embajador Ken Salazar. Ahora se entiende por qué los hijos de la oligarquía mexicana tienen aseguradas sus becas al extranjero con dinero del pueblo de México para luego regresar al país a saquearlo de manera pusilánime y entreguista.

    Me parece que hasta aquí queda claro que este personaje Ortiz Mena sigue y seguirá siendo un fiel servidor de la oligarquía en México. Deseamos en el futuro cercano no producir más bufones como él, es por ello que la reforma al poder judicial busca democratizar y abrirle las puertas para darle oportunidad a verdaderos ciudadanos juzgadores de la ley, que antepongan la justicia al derecho y la pongan al servicio del pueblo y no del poder. Está por demás también recalcar la nefasta actuación de Harvard en el impulso al modelo neoliberal en México y en el mundo, imponiendo planes y agendas de desarrollo con el velo perverso de la “educación de calidad” y de la “gran escuela”, ya eso es una retórica trillada y obsoleta de los medios y de las agencias calificadoras el de colocar a Harvard en el top de las supuestas “mejores universidades”. Si, por ejemplo, hiciéramos un índice mundial para medir el impacto de las universidades por el menor daño que le han hecho al mundo con sus egresados, sin duda Harvard quedaría en el último lugar del Rankin. Harvard tiene mucho que aclarar entre lo que pregona y publica y los hechos.

    Quisiera terminar diciendo que me quedo con las palabras de mi cabecita de algodón AMLO, de dejar ya de acomplejarnos por lo proveniente del extranjero, no le hace que venga de Harvard, a México se le respeta, México es una potencia cultural, ancestral, México es una gran nación. También quisiera decir que me llena de orgullo las palabras de nuestra presidenta de la república, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo de que nadie se burla de los mexicanos ni de las mexicanas, de que ella está aquí para defender a su pueblo, a su país, a su patria.  Ese amor y entrega por México es la que tenemos todas y todos los que creemos en el segundo piso de la cuarta transformación. Sin duda, nuestra presidenta es una gran mujer, va muy bien y tiene todo nuestro apoyo, AMLO nos la encargó mucho, pidió encarecidamente que nunca la dejemos de apoyar, que nunca le negáramos el respaldo del pueblo y eso será lo que haremos.

    ¡Viva nuestra presidenta la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo!

    ¡Viva el segundo piso de la cuarta transformación!

    ¡Viva México!

  • ¡A México se le respeta!

    ¡A México se le respeta!

    Es impresionante la llegada de cientos de miles de personas al zócalo de la capital para el grito de independencia. Desde hace algunos días previos ya se había convocado en medios y el presidente AMLO había anunciado en la mañanera que sería un día especial. A esa invitación llegaron propios y extraños, vinieron personas y familias enteras de todos los estados de la república, muchos hermanos migrantes de los Estados Unidos y de otras partes del mundo y también extranjeros que ven en el grito de independencia un evento lleno de alegría, de fiesta, de múltiples colores y sabores, lleno de cultura y tradición, muy a la mexicana, ¡muy chingona! Todos esperábamos el grito porque sabíamos que en ese momento se encontrarían dos sentimientos provocados por AMLO, por un lado, nuestro orgullo de ser mexicanos y, por otro lado, la añoranza de saber que faltan muy pocos días para su partida, para la despedida de un gran presidente, el mejor presidente de México. 

    Todos llegaron a la cita convocada por el presidente, unos tomaron vuelos agendados meses antes, otros llegaron en carro o caminando, en metro o en autobús, en fin, por todos los medios posibles, pero llegaron a la cita, no podían perder la oportunidad de estar en el último grito del presidente. Algunos se hospedaron cerca de la plancha del zócalo, otros llegaron a casa de familiares, otros iban sólo al grito y regresaban el mismo día, en fin, eran tantos los testimonios de las personas que se escuchaban que realmente provocaban un sentimiento que te contagiaba de una verdadera gratitud y de un amor genuino del pueblo por su presidente, algo nunca antes visto en la historia, por lo menos no en mi generación, no en las últimas décadas. Recuerdo que la última vez que fui al zócalo en el día del grito fue para gritarle ¡asesino! a Felipe Calderón, y de Peña Nieto ni siquiera consideré que valiera la pena gastar mis cinco pesos (un boleto del metro) para ir a mentarle su pinche madre. 

    Ese era el sentimiento del pueblo de México, de alta estima para nuestro presidente, de respeto y admiración, de gratitud, entre otras cosas por habernos regresado la dignidad y el orgullo de ser mexicanos. En ese día era común ver adultos mayores que sacaban fuerzas de todos lados para estar en primera fila, que les exigían a sus familiares que los llevaran para despedirse de nuestro presidente porque, lo expresaban, ven en AMLO a un salvador, una persona que los rescató de la marginación y del olvido. Por ejemplo, llegué a escuchar a un adulto mayor que consideraba a AMLO como a un “Tata”, como a un padre, porque según él, un padre es aquel que da todo sin pedir nada a cambio y para este adulto mayor “TataAMLO” era como su padre, el que le da su gasto para su comida y para sus medicamentos, de repente ese adulto mayor se quitó el sombrero y se le llenaron sus ojos de lágrimas. Me hizo recordar a mi abuelita “Domi” cuando le besaba su mano al saludarla, con ese amor y ese respeto ven a AMLO. Mi padre y “Domi” gozaron de la pensión al adulto mayor y por eso siempre estaré profundamente agradecido con mi presidente. Es difícil expresar todo el valor, toda la dignidad y la confianza que se le devuelve a un adulto mayor cuando goza de estos programas sociales nunca antes vistos.

    AMLO está en ese altar, en ese pedestal donde lo ha colocado el pueblo de México y del que no se irá jamás. A muchas personas les preguntaban qué harían si lo tuvieran cerca y me sorprendía que una señora dijo: “…yo por mi presidente haría todo, si yo viera que hay un charco y él va a pasar, yo me pongo de tapete ahí para que él pase…” Al escucharlo se me hizo un nudo en la garganta, porque se vuelve a romper el mito de pensar que el pueblo es tonto, cuando no lo es, el pueblo es sabio y no sólo piensa y decide, sino que también siente y ama y lo expresa, a su manera, de forma espontánea, incluso infantil, que raya en la ternura y que ennoblece a cualquier corazón. Por un momento pensé que AMLO era padre de muchos de los que estábamos ahí, de estudiantes a los que les dio su beca, de personas con discapacidad, madres solteras o adultos mayores que les dio un apoyo, como el apoyo que cualquier padre tendría para con sus hijos e hijas, siempre estuvo ahí, nunca los abandonó. 

    El festejo se vio como una gran celebración familiar, había niños y ancianos, jóvenes y adultos, de distintas regiones, con distintos oficios o profesiones, muy diversas, pero había un hilo conductor que nos hermanaba y convertía ese momento y ese lugar en un espacio acogedor y fraterno, así como es la naturaleza del mexicano. Había hombres vestidos de charro, mujeres vestidas de Adelita o de trajes típicos de sus estados. Iban personas caracterizadas de AMLO o de Miguel Hidalgo, muchos con su “amlito” bajo el brazo o con algún distintivo de AMLO, playeras, llaveros, banderas, cobijas, gabanes, sombreros, matracas, banderillas, mantas, carteles, pañuelos, pancartas o simples cartulinas en donde expresaban palabras de gratitud hacia nuestro presidente y a su gran gobierno. Muchos de los asistentes confesaban haberle compuesto poemas, pintado cuadros y murales o compuesto canciones y hasta corridos a nuestro señor presidente, algunos los llegaron a recitar y cantar y muchos de ellos se les quebraba la voz antes de que terminaran, la verdad es que les ganaba el sentimiento y las lágrimas. 

    La plaza del zócalo estaba llena de medios tradicionales que tenían como línea editorial proyectar las fiestas patrias y eclipsar esa explosión de sentimientos por AMLO, a los entrevistados les pedían hablar del momento, pero sin que se mencionara nada sobre AMLO, de lo contrario era censurado, ya saben, como siempre, algo característico de estos medios chayoteros: la simulación. A pesar de ello, la gente se daba cuenta de los montajes y los ignoraban y mejor daban entrevistas a medios alternativos, a los benditos yutuberos. Me da mucho gusto ver que ya no domina Televisa ni TV azteca la escena pública, ya no dictan la manera de festejar, ya no redactan lo que para ellos debe de ser nuestra cultura, ni la manera de comportarse en sociedad, ya son tristemente un simple lastre, grupos empresariales repudiados por la sociedad mexicana que fue por mucho tiempo manipulada, insultada y maltratada por estos mismos mercenarios de la comunicación.

    Algunos entre el tumulto recordaban pasajes legendarios como cuando AMLO defendió a México en la Casa Blanca en Estados Unidos, recordaban también sus discursos en el zócalo o la valentía que siempre presentó frente al constante acoso del exterior y de los poderes mediáticos y económicos internacionales. AMLO siempre resalto el orgullo de ser mexicanos y siempre sostuvo una postura de protección a su pueblo, siempre lo defendió frente a las ofensas de senadores de Estados Unidos o de congresistas de España, o de los supuestos “intelectuales” o “líderes de opinión” multipremiados, que constantemente escribían en los principales periódicos y revistas internacionales. El amor a su pueblo y la correspondencia de su pueblo que tanto lo ama, esa estrecha relación, llenaba de seguridad a AMLO en donde quiera que se presentara, siempre encontraba un respaldo en el pueblo porque él siempre, desde sus orígenes, le profesó un profundo amor a su gente, a su pueblo. Al día de hoy sobraría quien diera la vida por AMLO y sin duda esa acción se vería como un acto patriótico.

    AMLO logró separar el poder económico del poder político, lucho arduamente contra la peste de la corrupción que se había apoderado de todo el sector público, que había manchado ya instituciones respetables de nuestra nación y que estaba enquistado en el gobierno de México. AMLO logró con su ejemplo hacer un manejo transparente y eficiente de los recursos, invirtió como nunca antes ningún gobernante en programas sociales, infraestructura y bienestar. AMLO siempre ha considerado al pueblo de México como su amo, y él visto así mismo como el guardián de los dineros del pueblo. Tras su partida, AMLO deja consigo esa mentalidad de que el funcionario público está para servir al pueblo y no para servirse de éste. Para AMLO el pueblo lo es todo, es su escudo protector y su batería, es el que lo llena de energía y de motivación para seguir adelante, el que lo inspira y llena de alegría, es el pueblo y en específico los pobres quienes lo han salvado de tantas triquiñuelas políticas que le han orquestado desde la mafia del poder económico y político de México y de otras partes del mundo.

    Me llena de orgullo saber que fue mi gente de Iztapalapa quien lo apoyo frente al desafuero, me llena de orgullo saber que fue mi pueblo de Iztapalapa el que marcó la diferencia y le dio los votos suficientes (cerca del 3%) para que gobernara la Ciudad de México, me llena también de alta satisfacción saber que Iztapalapa siempre ha sido un bastión y referente político para que él le hiciera frente a los que se creían dueños de México. Tal vez por ese apoyo sincero a su movimiento siempre fuimos rezagados y olvidados, siempre fuimos los pobres y marginados de la zona oriente, pero eso ya se acabó, Iztapalapa está resurgiendo del atraso y le ha llegado su momento de esplendor, de desarrollo y de bienestar. El mismo presidente ha reconocido la importancia del pueblo de Iztapalapa en su larga trayectoria política y ha valorado todo su apoyo y esto también se ha visto reflejado en el impulso de una gran fuerza política para llevar a la futura jefa de gobierno Clara Brugada y a la Dra. Claudia Scheinbaum al poder en la presidencia de la república, Iztapalapa rifa y eso es de reconocerse. 

    AMLO es pueblo, viene de abajo y se siente cómodo con los pobres y desfavorecidos, él se ha autodenominado naco, haciendo referencia a un presidente humilde, de perfil bajo, pero con el alma y la dignidad de un gigante.  Es un referente intelectual y político progresista y de izquierda, historiador, social-demócrata, conocedor de las ciencias sociales, un estratega y un estadista, es como se suele llamar, un hombre de nación, que es más que un hombre de estado. Líder indiscutible, un político de altos vuelos que es respetado por todas las naciones del mundo, incorruptible y honesto, a la altura de nuestro país ¡México lindo y querido! Es hasta hoy que llega un gobernante que da gusto saludar y despedir, que da gusto acompañarlo en marchas, reuniones y mítines, que la gente lo busca, que compran sus libros y lo leen, gente que incluso pasa noche enteras en vela para esperarlo a su pasar. AMLO es el presidente del pueblo, que trabaja con el pueblo y para el pueblo. 

    AMLO ha marcado en sus discursos que el pueblo es el soberano, que con el pueblo todo y sin el pueblo nada. Le ha dado un lugar especial a su gente, a su cultura, a sus héroes, heroínas y personajes patrióticos, ha resaltado también la importancia de la historia como parte fundamental y uno de los pilares del humanismo mexicano. AMLO le apuesta a la memoria histórica para no olvidar que México es heredero de grandes culturas y civilizaciones y lanza la hipótesis de que el pueblo de México y su gente son honestos y trabajadores y que sus valores y principios vienen de lejos, del México profundo de cientos de años antes de que llegaran los españoles. No es casualidad que en el autorretrato que mandara hacer la presidencia de la república, AMLO escogiera tener como fondo al pueblo de México en la plaza del zócalo, esa plaza que tantas veces y como nunca nadie llenó, a esa plaza al que acudían a su llamado cientos y miles de personas por ese poder de convocatoria que lo caracteriza. 

    Nunca dejaré de recordar la fortaleza y la genialidad de su gabinete, de hombres y mujeres que parecen gigantes, tal como se reconocía al gabinete de Juárez. Hombres y mujeres honestos y de una sola pieza, con una fortaleza moral y ética indiscutibles, firmes y leales a su presidente. También gobernadores y legisladores, hombres y mujeres que a estas alturas de la despedida de AMLO los he visto romperse, resquebrajarse en llanto, hablar de su presidente con lágrimas en los ojos, con la voz entrecortada y con un nudo en la garganta, tal es el caso del gobernador de Baja California Sur (Víctor Manuel Castro Cosío) o la gobernadora de Baja California Norte (Marina del Pilar) o el gobernador de Sonora (Alfonso Durazo Montaño), o la Secretaria de Cultura (Alejandra Frausto Guerrero) o la diputada Erika Vanessa del Castillo Ibarra, y así, muchos más, momentos muy emotivos que a más de uno le rompen el corazón en mil pedazos. 

    Ahora, a unos días de su despedida, no falta el medio que pregunta por las calles ¿qué le dirías a tu presidente como despedida?, y es muy común ver cómo la gente se desmorona, se le cristalizan los ojos, se le seca la boca, aprietan el puño, se agarran el pecho, voltean la cara, se quitan la gorra o el sombrero, se acomodan el pelo, o se quitan los lentes y se aprietan los ojos para disimular el dolor tan profundo que les deja la partida del mejor presidente que ha tenido México. Jóvenes y ancianos, propios y extranjeros, de todas las latitudes, todos coinciden en una cosa, AMLO va a dejar una huella profunda en nuestros corazones.

    A AMLO se le va a recordar por muchas razones, por todo lo que dio, pero también por todo lo que defendió a su pueblo frente al extranjero. Presidente de una sola pieza y valiente, AMLO ha repetido en numerosas ocasiones que a México se le respeta. Los incidentes diplomáticos (¡de pena ajena!) con Argentina, España y Ecuador, y el acoso constante de Estados Unidos se dan porque todavía no les entra en la cabeza de que México ya cambio, su pueblo ya cambio de mentalidad, cambio su gobierno y también cambio su régimen de corrupción, ya no tiene gobernantes paleros, mediocres y sin vergüenzas como en el pasado. Ahora a México lo gobiernan hombres y mujeres honestas, políticos con principios morales y con ideales de justicia, reales demócratas. Hoy México cuenta con un pueblo altamente politizado, que se informa y que tiene el fundamento y los medios para replicar y para combatir la infodemia que sale desde las entrañas del poder mediático.

    Hay que subrayar que en México manda el pueblo, ya no manda la oligarquía. Faltan muchas cosas por hacer, sí, pero los 36 millones de mexicanos y mexicanas que votamos por la Dra. Claudia Sheinbaum confiamos en que seguirá el sendero y los pasos de AMLO, su guía y su ejemplo con mayor fuerza y con mayor profundidad, que sobre su legado edificará el segundo piso de la cuarta transformación con todos y con todas. AMLO nos encargó mucho a la nueva presidenta y sé muy bien que tendrá el respaldo del pueblo de México, la confianza y el respeto de todas y de todos, la defenderemos como defenderíamos a nuestra propia patria de cualquier injuria e intervencionismo extranjero. Que no se les olvide y que les quede claro a nuestros adversarios y detractores que la nación mexicana es una gran nación con una gran cultura milenaria y que hoy tenemos a una gran presidenta que nos representa con alta dignidad.  

    En su discurso en el VII Consejo Nacional de Morena, la Dra. Claudia Sheinbaum dijo algo que le tiene que quedar claro a todos y a todas: “…no creemos en el consumismo, ni en el poder del dinero, ni en la avaricia y no, no nos arrodillamos nunca frente al poder del dinero ni frente a ningún poder extranjero, creemos en un pueblo de libertades, en un México de libertades, de justicia, un México soberano de democracia verdadera donde el que mande sea siempre el pueblo de México…”. Son estas las palabras de nuestra futura presidenta, la que pronto se convertirá en la mejor presidenta del mundo.

    Que se oiga lejos y que se oiga fuerte que ¡A México se le respeta!

    ¡Viva nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador!

    ¡Viva la mejor presidenta del mundo Claudia Sheinbaum Pardo!

    Y ¡Viva México cabrones!

  • ¿Es AMLO como Jesucristo?

    ¿Es AMLO como Jesucristo?

    Apreciable lector, antes del prejuicio de sus pensamientos y de sus palabras, dese la oportunidad de leer este escrito hasta el final y deme a mí la oportunidad de exponerle argumentos a mi favor y de esta manera, juntos, intentar responder esta pregunta en comunión.  Estará de acuerdo conmigo en que todo hombre en sociedad es un hombre político, cada una de sus decisiones y de sus actos influyen en los demás y tiene que gestionar esta cuota de poder frente a los otros. Es por ello que parto de la idea de que toda persona que se desarrolla en sociedad independientemente de las complejidades por las que atraviese, elije en algún momento tomar una decisión y es en ese momento en que su naturaleza social se recubre de su naturaleza política. De esta manera sostengo que al igual que lo fue Jesucristo, AMLO (Andrés Manuel López Obrador) es un actor político en sociedades que atraviesan tiempos distintos, claro, como cualquier persona de nuestro tiempo, pero AMLO y Jesucristo no fueron ni son cualquier persona, veamos esto con mayor detalle. 

    Estará de acuerdo que del siglo I hasta nuestros días (siglo XXI), el mundo en su conjunto ha tenido cambios importantes en lo geográfico, en lo económico, en lo social, en lo político, etc. Sin embargo, también es importante reconocer que la esencia de la lucha entre el bien y el mal, esa ha permanecido y permanecerá en la humanidad. Es precisamente esta dualidad la que ha hecho avanzar o retroceder a las sociedades del mundo, algunas estancarse y otras avanzar en esta dinámica eterna que separa el bien del mal, lo divino de lo maligno, la bondad de la perversidad. Es de esta manera en que podemos encontrar tiempos de luz y de oscuridad en la historia de la humanidad. Podemos encontrar en una sociedad de luz el progreso social, su desarrollo, el imperio de las ideas y del esfuerzo humano a favor del prójimo y, en contraparte, tiempos de oscuridad, de muerte, de la imposición del hombre sobre su propia especie, de la destrucción de la naturaleza y de su medio ambiente por el propio hombre, del autoritarismo, del salvajismo que trae consigo sufrimiento y desdicha. 

    Son incontables los pasajes de la historia que pueden darnos cuenta de los ciclos de luz y oscuridad de la humanidad, es precisamente la lucha entre el bien y el mal lo que ha escrito la historia del ser humano y de todo lo que lo rodea. Del total de la sociedad, algunas personas han estado bien definidas de qué lado estar, mientras que otras, no han tenido claridad sobre el camino correcto a elegir, y es aquí donde surgen los grandes líderes y guías, algunos liderando la oscuridad, otros liderando y guiando a la humanidad a los tiempos de luz. AMLO al igual que Jesucristo son resultado de la lucha constante del bien y del mal y llegan en un momento clave donde los cielos se cubrían de oscuridad y donde la maldad y la injusticia eran el común denominador de la mayoría de los actos humanos. 

    Es esta necesidad sentida del pueblo la que da origen e impulso a dos grandes líderes que han marcado la historia del mundo, dos hombres que han puesto su vida al servicio del prójimo, que han ofrecido su tiempo de vida y su sacrificio a favor del bien común. En ambos casos, Jesucristo y AMLO, cada cual, en su tiempo, padecieron gobiernos autoritarios y represores, gobiernos que ocupaban el poder para beneficio propio y no de su pueblo. En ambos casos también se experimentaban sociedades altamente desiguales, por un lado, los aristócratas y gobernantes colmados de riquezas y de opulencia, y en contraparte, un pueblo sediento y hambriento de justicia. Hoy con AMLO al igual que ayer con Jesucristo, la justicia estaba ausente, se encontraba corrompida, dominaban los excesos, el dinero, los lujos, el oro, las joyas y todas las excentricidades para unos cuantos mientras que la mayoría quedaba excluida de lo indispensable. Eran tiempos áridos y difíciles, tiempos en los que unos se desvivían por el derroche, por los grandes templos y construcciones, mientras que otros morían o mataban por hambre, huían de la muerte por la persecución o simplemente migraban a otras latitudes por la búsqueda de otras tierras, de futuros más prometedores. 

    Es tanta la similitud que a lo largo de lo que resta del escrito, es posible apreciable lector que no sepa distinguir si estoy hablando de la Jerusalén (provincia de Judea del siglo I) o del México contemporáneo. Son tantas las coincidencias que posiblemente en algún momento no logre distinguir si estamos hablando de AMLO o de Jesucristo. Por ejemplo, podremos coincidir en que ambos fueron influyentes y líderes políticos. En ambos casos también encontramos que son predicadores de lo que para cada uno ha considerado como su visión del mundo moral y ético. En ambos casos por doquier camino que pisan sus pasos los siguen multitudes, los aman y abrazan con tal dicha que hacen brotar el llanto de alegría por su presencia y de dolor por su ausencia. Desde la montaña hasta la plaza pública, desde los santuarios o sinagogas hasta los centros de convenciones, en calles y avenidas, caminos artesanales y veredas, cerca de ríos y mares, recorriendo regiones enteras a pie o en mula pregonando su palabra, hablando con la gente, con parábolas o moralejas, con lenguaje genuino y simple, pero profundo y entendible para su pueblo.

    En ambos personajes podemos encontrar esa virtud de grandes oradores, ese carisma genuino, esa atracción de un espíritu y de un ser que se encuentra en paz, lleno de luz, de verdad y de honestidad tanto en sus palabras como en sus actos. En ambos casos, en su momento, ambos entraron a la discusión y con valentía a un fuerte debate, Jesucristo apoyando la idea de aclarar la forma de seguir a Dios, de lo que Dios quería para su pueblo y la manera de seguirlo en sus palabras y en sus actos; por su parte, AMLO, aclarando la idea de la forma adecuada de llevar una nación como México al progreso, a una mejor etapa de desarrollo en democracia y con justicia, sobre todo con justicia social para los más desprotegidos. En ambos casos se tenía como prioridad atender al desvalido y darle voz a aquellos que eran invisibles y marginados. En ambos casos su lucha social la hicieron abajo, con el pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

    Ambos han sido maestros y aprendices, han heredado sus enseñanzas y han formado discípulos y seguidores. En ambos casos su influencia ha trascendido fronteras y han pasado de boca en boca llegando sus palabras a todo el planeta. Por ejemplo, guardando las proporciones, si Jesucristo se presentara en nuestros días sin duda sería un streamer y ocuparía el primer lugar de los contenidos más vistos en plataformas, tal como lo hizo nuestro presidente AMLO en septiembre del 2023 con sus conferencias matutinas (¡las mañaneras!). Si Jesucristo formara parte de un ranking de líderes mundiales sin duda se encontraría en los primeros lugares de los índices como los realizados por la firma Morning Consult, como en el caso de AMLO, no sólo sería uno de los líderes de mayor aprobación, sino que ésta se mantendría a lo largo del tiempo por el apoyo genuino por parte de su pueblo. 

    Está por demás decir que en ambos casos han sido acusados, perseguidos y juzgados. En ambos casos los grupos de poder y conservadores de los privilegios de élite los han difamado y calumniado, en ambos casos les han realizado campañas negras de desprestigio con el propósito de manchar su imagen, sin conseguirlo. En ambos casos han sido asediados y seducidos por los amos y señores del poder económico y político de su época. En ambos casos han sido espiados por sus detractores, tuvieron infiltrados y padecieron traiciones de sus más allegados. Nuevamente, guardando las proporciones, en ambos casos crearon comunidades que los siguen y que han conformado un movimiento que tiene como fundamento sus principios y enseñanzas. En ambos casos han dejado plasmada su vida y obra, para el caso de Jesucristo la religión del cristianismo y para el caso de AMLO una escuela de pensamiento llamado humanismo mexicano. En ambos casos sus actos fueron humanos y bondadosos, se guiaban por el principio de honestidad, de coherencia y congruencia de su palabra con sus actos, colocando como principios rectores no robar, no mentir y no traicionar, en ambos casos siempre apoyaron la idea del amor al prójimo y de ser feliz estando bien con el prójimo, con dios y con nuestra propia conciencia, que van de la mano con los populares diez mandamientos de Moisés.

    Redentor es quien libera y de la misma manera en que Jesucristo es el redentor por haber dado su vida por la humanidad para ofrecerles a esta el reino de los cielos como un mundo nuevo y eterno; de la misma manera AMLO ha redimido al pueblo de México, un pueblo que se encontraba cautivo, esclavizado en la penuria, en el dolor y en el sufrimiento al que lo habían llevado sus gobernantes mediocres, rateros y asesinos. Quizás estaría por demás mencionar el baño de sangre y de lágrimas que dejo a su paso la guerra contra el narco de Calderón, o la infamia de las privatizaciones y la estela de desempleo y miseria que dejó Zedillo. Si lo piensa por un momento mi querido lector, México antes de AMLO era un país destazado (concesionado) y vendido al mejor postor, o hipotecado con el FMI. Recordemos que los gobernantes pusilánimes del pasado neoliberal en México habían empeñado hasta nuestra dignidad, no teníamos ni autonomía ni soberanía, éramos, como actualmente en muchos países de América Latina y el mundo, una oligarquía simulada de democracia.

    Entiendo estimado lector que por nuestra religión nos sea difícil ver a Jesucristo como simplemente un ser humano que hizo el bien sin quitarle este halo de divinidad y trascendencia que tiene. AMLO también es un ser humano y también ha realizado el bien hacia los demás sin esperar nada a cambio, incluso ha pedido que no quiere imagen o lugar que lleve su nombre, está decidido de que al terminar su mandato se retirará por completo de la escena pública aislándose del mundo, sin recibir visitas en su Quinta en Palenque. El lunes 30 de septiembre será la última vez que lo veamos y será (como con Jesucristo), como si él mismo se fuera a su sepulcro y pusiera la roca que lo separará de su pueblo en vida. 

    No podía venir el bienestar que goza hoy el pueblo de México sino es por orden divino. No lo permitieron las leyes naturales ni el hombre, los gobernantes anteriores a AMLO no tenían ni esa humanidad ni esa calidad moral y ética como para compadecerse de su pueblo, sentir compasión y aliviar su sed de justicia. Tuvo que llegar AMLO para ordenar las cosas. De la misma manera que Jesucristo, multiplico los panes y peces en el hogar de los adultos mayores que hoy gozan de un programa social que les permite solventar (con $6,000 pesos mensuales) una vida digna y hacerse de los bienes básicos para su subsistencia, apoyo que antes no tenían. De la misma manera ha hecho milagros con los desvalidos y discapacitados, hoy en México una persona con discapacidad recibe un apoyo bimestral que haciende a los $3,100 pesos y que le permite sortear sus medicamentos, llevar un tratamiento o apoyar en su transporte y movilidad. 

    No cabe duda que la luz se abre paso en la oscuridad. También AMLO ha expulsado demonios, todos ellos viven ahora en Madrid o se encuentran en Atlanta, tal como los expresidentes Peña, Calderón y Salinas o como el corrupto del PAN Ricardo Anaya, otros más se encuentran extraditados o purgando juicios y condenas en Estados Unidos o escondidos en Israel.  No ha detenido tempestades, pero si ha construido barreras de contención como en el caso de la construcción de presas, ha evitado tragedias con la realización histórica de obras públicas para evitar las desgracias como en el caso de las inundaciones, además de atender con efectividad los desastres naturales como lo experimentado en Acapulco con el huracán Otis, ha realizado caminos y carreteras donde antes era tierra y lodo, ha comunicado a los pueblos con puentes, trenes, puertos y nuevos aeropuertos.

    AMLO ha atendido la inseguridad y combatido la delincuencia atendiendo las causas con programas sociales, de una forma humana y no bestial y visceral como en el caso de Calderón. Les ha dado una atención especial a los jóvenes con becas y apoyos económicos para sus estudios y su primer empleo, ha mejorado la infraestructura en las escuelas en todos los niveles y de manera histórica ha construido la mayor cantidad de universidades que se haya tenido registro. Siempre ha mantenido una política de respeto al prójimo, entre personas como entre naciones. Ha apoyado al migrante nacional y extranjero, teniendo siempre una política humanitaria frente al foráneo. Desde su visión, el migrante que deja su país y apoya a sus connacionales es un héroe y heroína y recientemente los celebró con un significativo festival agradeciéndoles por todo el apoyo brindado a México con sus remesas, que son el fruto de su trabajo y de su esfuerzo.

    Apreciable lector, si usted busca en su diccionario la palabra resurrección, se dará cuenta que es una palabra bellísima. Pues sí, AMLO también ha hecho resurrecciones, así es, por sorprendente que le parezca. Por ejemplo, si entendemos la palabra resurrección como sinónimo de renacimiento, como sinónimo de una nueva vida, pues es esa misma la que le ha dado AMLO a México, de la misma manera que lo hizo Jesucristo con Lázaro, le dio una nueva vida, una nueva oportunidad de vivir. Si usted lo recuerda, México estaba en las penumbras, la clase política era deplorable y la fe y la esperanza de ver un México mejor cada día venía a menos, todo era robo y corrupción, todo era tranza, había entre la gente desesperanza, hartazgo, desánimo y desilusión, era un panorama nacional triste y gris en el que había un consenso de que México no se merecía tanto daño de su clase política. 

    Tuvo que venir AMLO a purificar la vida pública de México y erradicar la corrupción, hoy se castiga social y moralmente los actos de corrupción, esos mismos que antes se celebraban y se ponían de ejemplo de una “buena vida”. AMLO le ha dado una nueva vida al pueblo de México, un nuevo respiro, lo ha resucitado. Son infinitas las muestras de cariño ahora que ya se acerca la hora de la despedida, son infinitas las lágrimas sinceras de su gente y de su pueblo, muestras de agradecimiento, pero también de nostalgia. AMLO nos hizo volver a creer en la política y en los políticos, en la honestidad de los gobernantes, nos ha dado una segunda oportunidad para construir un mejor México entre todos, sin duda, ha desyerbado el camino y puesto las bases para el segundo piso de la cuarta transformación.

    Finalmente, quisiera terminar diciendo que al igual que la era de la humanidad se divide entre la era antes de cristo (a.C.) y después de cristo (d.C.), en México, AMLO ha marcado una nueva era. Desde ahora, los libros de historia se tendrán que reescribir notando que, a mi humilde parecer, habrá un México antes de AMLO (a.AMLO) y un México después de AMLO (d.AMLO), así es mi querido lector, de tal envergadura es el impacto de nuestro presidente, ¡ahora todo tiene sentido!, y si usted cree que no es así, por favor, déjeme en esta locura y deje que a usted y a mí nos juzgue la historia. 

    ¡Viva AMLO y viva México!

  • Lecciones de economía para Javier Milei “El Topo”

    Lecciones de economía para Javier Milei “El Topo”

    Amo!
    Amo ser el topo dentro del Estado,
    Soy el que destruye el Estado desde adentro…

    Entrevista a Javier Milei,
    Presidente de Argentina.

    Siempre he pensado que cuando la cúpula del poder pone a sus marionetas en cargos públicos para administrar sus negocios, éstos, los empleados del poder, tienen que tener características muy particulares para poder cumplir con éxito sus órdenes. Por ejemplo, estos deben ser serviles al poder, les debe gustar mucho el dinero, con un apego especial a lo banal, a lo material, individualistas, requieren ser los grandes mentirosos y muy hipócritas, caras duras que pueden engañar al pueblo, pero, además, deben tener un poder de convencimiento exponencial apoyado por los medios de manipulación. Podrían vender a su madre si le asignaran un precio, son traidores a la patria y tienen que estar convencidos de los objetivos para los que el poder los puso ahí, en ese lugar de privilegio y, además, son desechables. Son zalameros también, lame botas, sin dignidad, sin valores ni principios morales ni éticos de ningún tipo, conveniencieros, camaleónicos, tienen la facilidad de ser miserables, pero mostrarse con una careta de “gente de bien”.  Algo así como “El Topo” de Javier Milei, vergonzosamente hoy el presidente de la Argentina.  

    Javier Milei “El Topo” es un orco desaliñado que le miente constantemente al pueblo de Argentina, desde la Casa Rosada, que es el bunker donde habita (cuando no anda de viaje en el extranjero vendiendo a la Argentina al mejor postor), los medios de manipulación le hacen el trabajo (todos ellos vendidos) de supuestamente dar a conocer las “medidas de su gobierno”, desde su jaula porque no puede salir a la calle a enfrentarse con el pueblo, no puede salir más allá de las rejas de su palacio en donde se crean montajes de supuestos niños de colegio que lo van a saludar y se toman fotos. Estos montajes los conocemos bien en México, aquí el experto en eso es Carlos Loret de Mola, un criminal corrupto de los medios que se hace pasar por periodista, pero que le sirve de manera vulgar y sínica al poder. 

    Al día de hoy, la Argentina está tomada por todos lados, amarrada por todos sus frentes, al grueso de la población le importa únicamente sobrevivir a una crisis inducida por los gobiernos pasados y exacerbada por este gobierno de Javier Milei “El Topo”. Los medios han hecho su trabajo de crear un ambiente de “esperanza” de mirar a Javier Milei “El Topo” como el “genio” economista que está sacrificando el presente por un mejor futuro en la Argentina, futuro que nunca llegará. Los jóvenes votantes han caído en la trampa de pensar que todas las desgracias sociales, económicas y políticas que pasan en su país, tienen un propósito mayor y que llegará con el paso del tiempo, en 30 o 40 años, una Argentina de progreso como la de principios del siglo XX, algo nada más alejado de la realidad. Lo cierto es que generacionalmente, para cuando pasen 30 o 40 años, estos jóvenes votantes, si sobreviven a la decadencia de su país, no tendrán ya ni siquiera fuerzas para manifestarse en una plaza pública, ni para reclamar lo que algún día fue suyo y que le robaron a plena luz del día.

    Argentina tiene una población educada pero alejada de los temas públicos, desencantada por la política corrupta de su país, individualizada, manipulada por las redes sociales, sin medios de comunicación alternativos, es una población cautiva del conservadurismo y de la extrema derecha que ha provocado que coloque a Javier Milei “El Topo” en el presidente que ocupa el tercer lugar a nivel mundial con mayor aprobación y popularidad, de acuerdo con la agencia Morning Consult. Javier Milei “El Topo”, el destructor de Estados, se ha convertido hoy en el showman de la economía, por un lado, un modelo a seguir entre los fundamentalistas, y por otro, una vergüenza para la profesión de economista en el mundo. Una lengua larga que puede autoproclamarse merecedor del Premio Nobel de Economía, cantinfleando en “explicar” sus supuestas aportaciones, dando conferencias (todas ellas financiadas por asociaciones y agencias promotoras del conservadurismo y de la extrema derecha en el mundo), con supuestas teorías sin sentido que sólo él y su supuesta genialidad entienden, pero que, en resumen, en los hechos económicos, se expresa en la destrucción de la base social de la Argentina. 

    Es importante saber que no hay genialidad en la destrucción de un Estado que se ha construido por décadas, no hay genialidad en erradicar la pobreza matando a la gente de hambre, mejoran las estadísticas, sin duda, pero a qué costo. No hay genialidad reduciendo la inflación disminuyendo a cero el consumo de las personas, no hay genialidad en lanzar a la calle a la gente y con ello reducir el número de ministerios, no hay genialidad en buscar un “déficit cero” a costa de matar a media Argentina, y la otra mitad, optar por la migración, o por quedarse a vivir lo que se le viene después de una crisis económica, sí, lo que se viene siempre que no hay para comer, más pobreza, más delincuencia, más violencia, etc. Javier Milei “El Topo” es un ente maldito, no le puedo llamar ser humano porque carece de humanidad, su hipocresía es tal, que puede destinar recursos para colmar de comodidades y llenar de veterinarios a sus perros imaginarios, pero llevar a cabo acciones para estrangular los comedores comunitarios. Con Javier Milei “El Topo”, la Argentina no verá la luz ni hoy ni mañana, lamentablemente la condenará a décadas de penumbra, de oscuridad, de dolor, de injusticia y de desigualdad.

    Javier Milei “El Topo” inició su campaña y su aparición en la arena pública con el argumento de ser el “destructor de Estados”, un “liberal-libertario”, su forma tan efusiva de expresarlo sorprendió a muchos y convenció a muchos más, finalmente, el lobo con piel de oveja entró a la casa y al parecer no hay nada que hacer, sólo mirar cómo destruye todo lo que tenga a su paso. Como economista, Milei es el ejemplo perfecto de lo que un economista ético y honesto no debe de ser ni hacer, su actuar le ha hecho mucho daño (como todos los economistas corruptos) a la profesión, contrario a lo que piensa la gente, ser economista en un país donde los economistas son ladrones de cuello blanco y han robado a manos llenas, da hasta vergüenza. 

    Los economistas rateros y con Doctorado (PhD) se han puesto el velo de la técnica y de la educación, del mayor grado de estudio, tratando de purificar su imagen en sociedad y haciendo creer que, si vienen de Harvard, o vienen del MIT o de alguna de estas universidades de élite, entonces “son expertos”, “saben lo que hacen”, “son educados”, pero todo eso es mentira, pareciera que los prepararan allá para saquear a sus países en desarrollo, dejarlos en la calle para después lavarles la cara y aparecer en las principales portadas de las revistas de negocios (Ej. TIME, The Economista). Una lección al señor Javier Milei “El Topo” es que, no se necesita ser doctor para gobernar un país con honestidad y no se necesita ser economista para administrar la hacienda pública con responsabilidad.

    Javier Milei “El Topo” puede llenar sus argumentos de tecnicismos, puede en sus entrevistas y conferencias enredar a la audiencia hablando de forma rimbombante y “sabionda”, incluso puede soltarse el pelo si así lo desea, pero en términos llanos, simples e intuitivos, la gente, su pueblo, sólo quiere vivir una vida digna y ésta no será sino es con el Estado.  Otra lección para el señor Javier Milei “El Topo”, es que el Estado es mucho más que el gobierno, es un ente supremo que vela para garantizar los derechos fundamentales de todo ser humano, el Estado son sus tierras, es su gente, son sus recursos, es su cultura, son sus tradiciones, cuando Javier Milei “El Topo” habla de destruir al Estado le importa un carajo llevarse por delante a todo lo que esto significa. Llegó a destruir al Estado, sí, sus tierras tan productivas y fértiles, vender sus recursos naturales (petróleo, minerales, etc.). A un anti-social e individualista como Milei, no le interesa el pueblo argentino, no le incomoda ni mínimamente dejar a las personas sin sanidad, sin alimentación, sin vivienda, sin lugares de recreación, sin acceso a la cultura, sin seguridad, no le interesa ni el arte ni la ciencia de la Argentina que en algún momento fue un referente para América Latina y para el mundo, no le importa nada.

    Jamás me habría imaginado a la Argentina en una situación como la actual, manejada por sicarios económicos que la han llevado a la desgracia. Abrazada por la maldad del FMI y sus gerentes, Argentina y su pueblo padecerán las locuras del señor Javier Milei “El Topo”. Todavía falta mucho por ver, la película apenas comienza, un experimento neoliberal en su máximo esplendor en los albores de pleno siglo XXI. Al recorte del presupuesto le seguirá el desempleo, al desempleo la indigencia, la informalidad y la migración; a la falta de ingresos le seguirá la pobreza, a la pobreza el hambre, al hambre la violencia, a la violencia la muerte; Argentina se convertirá en un paraíso de pocos ricos con privilegios fiscales en el poder y muchos, la mayoría, empobrecidos y algunos que otros, los que tienen laburo, con la creencia falaz de que son “clase media y privilegiada por el sistema”, se les adoctrinará para su defensa, de esta manera, si alguien desea cambiar algo en la Argentina (por ejemplo, remover las estructuras de poder), pondrán por delante a la supuesta “clase media” para incomodarla y decirles “no te dejes, ellos quieren que seas pobre, te quieren comunista, socialista”, en fin. 

    Es posible que, por ahora, la gente que deambula por las calles, que sale temprano a su trabajo o a sus trabajos (porque no les da para vivir un solo laburo), este pensando que todo esto pasará como en una pesadilla, que habrá tiempos mejores, lo cierto es que no, la experiencia latinoamericana a lo largo de la historia económica nos muestra que no, que esto apenas comienza. Se darán cuenta que Javier Milei “El Topo” sólo es el bufón que da la cara ante los medios y que podrían terminar con él cuando lo deseen, por ejemplo, acusándolo de pedófilo, de perteneciente a una red de trata de personas o develando un supuesto consumo de drogas y estupefacientes; sinceramente es de lástima y pena ajena porque, al final del día, para el poder es muy fácil echar a la basura a un tipo como Javier Milei “El Topo”, está en sus manos y la Argentina en las sucias manos de Milei.  

    En un país con hambre de justicia, como el que se vivió en México en el periodo neoliberal, lamentablemente el abrupto empobrecimiento de la gente provocó que, por un lado, creciera la pobreza extrema (casi al 30%) y, por otro lado, la lista de ricos de la revista Forbes se ampliará, es decir, más extremadamente ricos y muchísimo más pobres y en extrema pobreza. Los gobiernos pasados, sin atender las causas, se dedicaron a “combatir la delincuencia”, delincuencia que tuvo como origen el empobrecimiento, pero estas estrategias eran para volver a hacer negocios (¡otra vez!), ahora ya no con la miseria ni el hambre de la gente, ahora con su seguridad, y apelando a que buscan la paz, lo cierto es que realizaban contratos con Estados Unidos para el suministro de armas y adiestramiento (como con el gobierno de Felipe Calderón en México), otra violación más a la soberanía nacional. Y así están ordenadas las lianas por las que los changos neoliberales se cuelgan de un sexenio a otro, hasta que se termina el camino, y la gente se cansa y los manda al basurero de la historia (¡A chingar a su madre!), como paso en México en las elecciones del año 2018 con el Lic. Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

    Tristemente (pero considerado como parte del modelo neoliberal del shock económico) el grueso de los argentinos se encuentra en una encrucijada de optar por salir a la calle y marchar para exigir sus derechos o asistir a sus trabajos para que a su familia no le falte el mate en casa. En algún momento el hartazgo de la gente llegará, tardará, pero llegará, las injusticias son tales que son invivibles, las carencias y la falta de lo indispensable llega a tal grado que (siguiendo la ideología del neoclásico y neoliberal Javier Milei “El Topo”) el costo de oportunidad de las personas entre vivir y morir sea cero, es decir, le resultará indiferente, en ese momento temblará la Argentina, le temerán a los pobres que son los que menos tienen que perder porque ya se lo han arrebatado todo y porque lo único que les queda que le tomen es su propia vida y con esa vida pagarán.

    Serán los pobres los que llenaran las calles, tomaran las oficinas y las plazas públicas y los miserables como Javier Milei “El Topo” y su secta saldrán huyendo (a Madrid quizás que se ha vuelto el refugio del conservadurismo), le temerán al pueblo, lo respetarán, le servirán, el pueblo será su amo y soberano. Dentro de su gente, la gente de abajo, del pueblo, saldrán los nuevos legisladores, los nuevos ministros y jueces, los nuevos líderes políticos honestos, leales a su nación y a su patria, eso que verdaderamente aman la justicia para su pueblo y dan su vida, verdaderos luchadores sociales de larga trayectoria (no personajes chatarra como el engendro de la televisión Javier Milei “El Topo”), y sólo así, solo así, saldrá la luz y se alejará la oscuridad. Suena radical, pero es más radical ver a la gente llenando las filas para tener un plato de comida caliente en una nación que fue la más rica del continente. Ninguna nación, ningún pueblo merece vivir una vida indigna, ninguno merece matarse en el laburo sin mirar la luz del sol y reprocharse no llevar lo suficiente para la comida del día, ninguno merece esa condición infrahumana que ofrece el neoliberalismo, y ninguna persona merece ser engañada por un supuesto “futuro mejor”, empeñando su presente y lo mejor que tienen en las manos, su vida. 

    Argentina, volverá a ser una Argentina de paz y de prosperidad, no como la del siglo XX, sino mejor, mucho mejor.  Argentina nos duele como país hermano y México la mira con nostalgia por todo lo que atraviesa. AMLO ha sido uno de los presidentes que ha alzado la voz en el contexto internacional para que ya cese el estrangulamiento monetario por parte del FMI, sin embargo, aunque esto se llegara a dar, hace falta más que eso, que por ahora no se visualiza en la Argentina, por ejemplo, se necesita un pueblo organizado y que tome las calles, un contrapeso alternativo en los medios de comunicación y líderes con honestidad moral probada y congruente (no ricos de izquierda), verdaderos social demócratas que entre sus ideales estén la de una mejor Argentina, una Argentina democrática, incluyente, de derechos y bienestar. 

    Para este reto social, se requerirá de un nuevo lenguaje, de nuevos términos, porque los actuales se encuentran manchados y desgastados, requerirá de una ideología, ir a la historia en busca de la justicia, revisarla de primera mano y extraer la esencia de la verdadera Argentina y no la contada por Javier Milei “El Topo” y sus medios de manipulación mediática. Posiblemente AMLO y su gobierno puede servir de referente, no como receta, sino quizás dé algunas lecciones que puedan ser de utilidad. Javier Milei “El Topo” le ha llamado a AMLO “ignorante”, pero su pueblo lo respalda, lo sigue, lo ama, es el mejor presidente que ha tenido México en las últimas décadas y los datos en cifras históricas así lo demuestran: menor tasa de desempleo, mayores salarios, mayor inversión en infraestructura (realización de mega proyectos), mayor inversión extranjera directa (IED), mayores reservas, disminución de la pobreza (cinco millones de pobres menos), disminución de la desigualdad, mayor cobertura en programas sociales (Apoyo para adultos mayores, becas a discapacitados, becas a madres solteras, becas para el estudio de jóvenes de media superior y superior, becas en posgrado y apoyo a la ciencia y el arte, entre otros), mayor cuidado al medio ambiente (declaratoria de mayores áreas protegidas y el mayor programa de reforestación del mundo –Sembrando vida-), disminución de la inseguridad, mayor creación de universidades y creación de espacios culturales, entre otros.

    Por eso y más…

    ¡Viva Andrés Manuel López Obrador!

    ¡Viva la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, nueva presidenta electa de México!

    ¡Viva México!

  • Enseñar economía sin política… ¿qué es eso?

    Enseñar economía sin política… ¿qué es eso?

    Comencé en un día miércoles a finales de mayo a dar la materia de economía y macro para chicos de marketing y turismo, mi primera clase estuvo repleta de impresiones sobre la política y su importancia en la economía, esto a flor de piel y en vísperas del calor de las elecciones del 2 de junio, una clase poco común para la que auguraba buenos resultados al final del cuatrimestre, pero para mi sorpresa eso no sería así. Días antes de mi futura segunda clase recibiría la llamada de mi coordinadora muy amable diciéndome que lo lamentaba mucho pero que el grupo había solicitado cambio de profesor, por lo que no concluiría con ellos esa materia, las posibles razones, muy diversas, que trataré de explicar con mayor detalle, pero la “justificación” del cambio de maestro, es que ellos argumentaron que no les gustaba que yo mezclara la política en clase de economía y que ellos no querían saber nada de política, me dije a mí mismo: ¡interesante!

    ¿Por qué jóvenes universitarios no querrían saber nada de política? ¿Por qué se tendría que impartir, como antes, la economía sin política? ¿cuáles son las consecuencias de ello?

    Es posible que un chico de marketing o de turismo este más interesado en cómo hacerse millonario con una campaña para Cristiano Ronaldo o que le llame más la atención saber cómo funciona el turismo en Mónaco, algo alejado de su realidad, algo que no los involucrara con la realidad en la que viven y se desenvuelven. Posiblemente les haya incomodado decirles que el marketing es anti ético al crear campañas de publicidad y de marketing para envenenar a una comunidad como lo hizo Coca-Cola con los tzotziles en los altos de Chiapas en los que no sólo se apropió de su agua y de todos sus espacios socio-culturales, sino que logró sustituir el líquido vital por el consumo de su veneno volcando a la comunidad hacia el padecimiento de un problema grave de salud pública de diabetes por el exceso en el consumo de bebidas azucaradas. O para la gente de turismo, que les haya comentado que en Campeche hay una infraestructura hotelera concentrada en pocas manos que deja fuera de los beneficios del desarrollo del turismo a las mayorías, a los desprotegidos y explotados de siempre del sector turístico. 

    Me queda claro que ellos no querían saber nada de eso, de cómo funciona su realidad ni mucho menos de cómo cambiarla, no les interesaba que abordáramos el problema de la pobreza o de la desigualdad, de que hay una concentración de la riqueza en menos del 2.1% de la población que reporta un nivel de ingresos de más de cinco salarios mínimos y que la mayoría de la gente vive al día. Ellos querían entender cómo funciona la oferta y la demanda o posiblemente pensaban que la economía les daría las herramientas para hacerse millonarios por medio del emprendimiento, en fin, no querían saber nada que tuviera que ver con política ¿por qué? Su respuesta fue: ¡porque no profe! Posiblemente el desencanto de la clase se terminó cuando finalmente me preguntaron y usted a quien le va en las elecciones profe y yo respondí, yo le voy a todo aquel que le dé continuidad al obradorismo, ahhhhh entonces usted es morenista profe y les dije, no, yo soy obradorista, yo no tengo afiliación política a ningún partido, pero si afinidades ideológicas y de pensamiento con el obradorismo de Andrés Manuel López Obrador, ahhhh entonces usted es chairo, amlover, y les conteste en tono de broma, sí, así es, ahhhh pues con razón profe.

    Frente a estos hechos cualquiera podría decir que mi “error” fue aceptar una afinidad en términos del pensamiento de AMLO, pregunto yo, ¿acaso es un pecado creer en una forma de pensamiento comprobada con hechos y no por actos de fe de que ha sido el mejor modelo económico de los últimos 100 años? Yo como economista que he estudiado la economía desde hace más de 20 años y que he impartido clases de economía por más de 15 años a nivel de grado y de posgrado, que he escrito libros sobre el tema y publicaciones científicas, que no sólo soy un docente sino también doctor e investigador, acaso no tengo la autoridad para poder decirle a un chico universitario que lo que está viviendo y que los indicadores y estadísticas que se reportan jamás los había visto en toda mi vida, que el peso esta fortalecido, que no ha habido devaluaciones, que tenemos crecimiento económico, que se redujo la desigualdad, que sacamos 5 millones de personas de la pobreza, que somos la segunda mejor economía con la menor tasa de desempleo, que tenemos record histórico en remesas e inversión extranjera, que mejoraron el salario mínimo como nunca y que como nunca hay afiliados al seguro social, formalizando y dignificando así el trabajo. ¿Acaso es un pecado creer en ese modelo y quererlo replicar?, un modelo que ha traído bienestar a la gente de manera democrática, sin violencia y sin represión.

    Al parecer puede más la “moda” impuesta por los medios de manipulación de ir en contra de todo lo que represente los logros del gobierno, puede más la “moda” de denostar a las personas diciéndoles “chairos” cuando crees en un movimiento de izquierda que le ha traído progreso a la nación, que no ha excluido a nadie, un movimiento incluyente, que generó las más grandes obras de las que se hayan tenido registro en las últimas décadas, que hizo carreteras, puentes, hospitales, que comunicó al sureste de México, un sureste olvidado por todos los expresidentes y que sólo lo voltearon a mirar para explotar el Complejo Cantarell hasta dejarlo seco, sin el mínimo beneficio para su gente, para las comunidades campechanas. Eso se olvida, y de eso, al parecer, estos jóvenes no quieren saber nada. ¿Cómo entender el retroceso económico de décadas en Campeche sin hablar de política? ¿Cómo explicar el subdesarrollo y la falta de bienestar por décadas en Campeche sin entender a su sociedad, su clase política y su dinámica económica? Eso apreciable lector me parece francamente imposible. 

    Pero no se quería saber nada de eso, nada que tenga que ver con política, una economía sin vida prácticamente, sin tiempo ni espacio, sin historia, como la que recibimos los de mi generación en la universidad, una enseñanza de la economía matematizada, sin sentido, funcional al mercado, compleja, inentendible, en la etapa de mayor auge del modelo económico neoliberal y en la que predominaba la escuela neoclásica. Posiblemente esa economía es la que quieren, la que está repleta de números y gráficas, pero sin ningún sentido social, una economía a la que efectivamente se le puede quitar el contenido político dado que en esa economía sólo existe un individuo racional que optimiza todo lo que elije, un individuo perfecto que vive en una burbuja en la que no existe el tiempo, no hay Estado, no tiene familia, no existe la sociedad ni todas sus pasiones, que se mueve casi en el vacío de no ser porque en su mundo existe él, sus preferencias y sus famosas curvas de indiferencia. Esa economía es una economía bastarda que le ha hecho tanto daño al mundo, que egresó profesionistas con una mentalidad insana de la economía, para la cual no existe la sociedad, ni el mundo real que la envuelve. Sabíamos mucho de “economía”, pero poco de cómo funciona realmente el mundo, a nosotros sí nos enseñaron una economía sin política, pero es precisamente esa forma de pensamiento la que nos trajo hasta aquí, a vivir una situación decadente por décadas hasta el año 2018 cuando llega AMLO.

    A lo largo de muchos años, se esmeraron en escindir la economía de la política los estudiosos, los premios nobel y los eruditos de la materia con el propósito expreso de que el economista supiera más del mundo abstracto que del mundo real que lo rodea.  Que el economista supiera más de equilibrio general que de saber cómo elegir un candidato en las urnas, que supiera más de topología que de saber distinguir un proyecto neoliberal a uno alternativo de nación. A nosotros, sin pedirlo, se nos enseñó la economía sin política, lo que era antes la Economía Política se limitó únicamente a etiquetar así a las materias que tenían que ver con el marxismo o con la escuela de desarrollo (cepalina, estructuralista o regulacionista), y de manera arrogante y un tanto ofensiva, todo lo que no era “verdadera economía”, es decir, Teoría Económica (Escuela neoclásica-neoliberal), entonces era Economía Política. Y así se dividirían los dos grandes bandos (los de Teoría Económica y los de Economía Política) de luchas interminables en las escuelas, facultades y departamentos de economía que al día de hoy terminaron reducidos a una camarilla de grupos de poder de élite que goza de privilegios académicos y que por ahora les importa un carajo la verdadera enseñanza de la nueva economía, una nueva economía que demanda una nueva formación de economistas que respondan a un cambio de régimen y a un nuevo modelo económico de nación como el construido en la 4T con AMLO, esos nuevos economistas por ahora no existen, se siguen produciendo y reproduciendo en las universidades economistas formados por la vieja escuela, esa que alimentó el modelo neoliberal de los años ochenta, economistas sin principios ni ética, economistas sin humanismo, economistas con esa visión que privilegia el crecimiento por encima del desarrollo y que todavía creen que como determinantes del progreso de una nación es más importante la innovación que tener gobernantes honestos. 

    Hoy, sin saberlo, esos jóvenes piden que se les enseñe esa vieja economía, esa economía sin política, esa economía que enseña el BID, el FMI o el Banco Mundial en sus revistas de divulgación o en sus webinars, que hablan de todo menos de lo importante, que discuten en sus revistas “científicamente” todo de manera “profesional” pero sin el mínimo de ética y que mienten y no develan sus intereses perversos y corporativos a la hora de hacer sus recomendaciones (sobre todo para países en desarrollo), que sin lugar a dudas se suelen hacer famosas y poner de moda precisamente por todos aquellos economistas neoclásicos y neoliberales que sin saberlo o con conocimiento de causa sirven de mensajeros para difundir ese conocimiento en toda América Latina, esos economistas que se tragan todo sin masticarlo, que replican todo como merolicos, que lo repiten en clase como loros sin siquiera reflexionar lo que leen, lo que enseñan, son esos mismos los que hacen de los libros de Harvard, los más vendidos, son los paleros del sistema, del neoliberalismo y de la escuela neoclásica.

    Quizás si me lo hubieran pedido les hubiera dado esta explicación un poco más extensa y que no se fueran con la impresión de que soy un amlover ideologizado ignorante y pobre que no sabe, que no está informado y que es chairo por que viene de la UAM o porque soy chilango, o como dicen aquí, soy foráneo, casi casi un extranjero en mi propio país. Pero no nos dio tiempo de platicar, les ganó un poco quizás las pasiones encontradas en la clase, el contraste de ideas los desmotivo y quizás querían una clase mucho más tranquila, sin sobre saltos, una economía sin política. Es posible también que este desanimo tuviera como trasfondo el hecho de que han sido educados con base en la hipocresía, es decir, que les haya sorprendido que un profesor dijera yo soy obradorista y que eso les haya provocado un ¡qué barbaridad! cómo es posible que diga a los cuatro vientos su postura política cuando lo “normal” es que a cualquier profesor al que se lo pregunten les diga hipócritamente “yo no me meto en política”, pero claro, al momento de votar tienen perfectamente claro su conservadurismo y actúan como tal, con la hipocresía por delante. 

    También es posible que no lograran distinguir entre politiquería y política, dos conceptos distintos, ésta última vista como una ciencia de la gestión del poder. Puede que crean que política son los dimes y diretes entre Alito y Eliseo o que política es el show de Biby en el Foro Ah-Kim Pech con las obscenidades de El pulpo y sus teclados, pero no, eso no es política, eso es politiquería, pero bueno, esa clara distinción la hacemos en clase, pero no será. Es posible que estuvieran hartos de la politiquería, pero no de la política, y que cuando dicen “yo no me meto en política profesor” se olviden de que la política está y estará presente en toda su vida y en todas sus decisiones y que el negarse a tomar una postura política en sus actos y en su vida, es negarse la oportunidad de intervenir en asuntos públicos que les competen a todos, es renunciar a su libertad de ser agentes de cambio y conformarse en ser simplemente “nadie” políticamente hablando. 

    También supongo que estos chicos renuncian a su postura política porque finalmente así se les educó, se creyeron la idea de que “en la mesa no se habla de política ni de religión”, y sumisamente se alejaron de la política para “no incomodar a los demás”, para “no levantar polvo”, para pasar desapercibidos, para no estorbar al poder, para ser simplemente los de siempre, los de generaciones y generaciones pasadas que por miedo le han dejado al poder y a la elite que gobierna Campeche el camino libre para hacer lo que le venga en gana, para dejar que les diseñen su futuro.  Es válido renunciar cuando lo haces por convicciones, pero no por imposición, sin saberlo, en su forma de pensar esta impuesta la idea de no intervenir, no tienen una mentalidad libre, están altamente manipulados, los gobierna y paraliza el miedo, el miedo a ser diferentes a todos los demás, incluso han llegado al extremo de robarles a los jóvenes la rebeldía que los caracteriza, los han colocado en una encrucijada hasta biológica, como decía Salvador Allende: “ser joven y no ser rebelde, es una contradicción hasta biológica”.

    Puede ser que les haya incomodado también la idea de no usar diapositivas en clase, de reflexionar, de analizar lo que se escribe y lo que se toma de apuntes, de participar y de estar constantemente construyendo una retórica de la búsqueda de la verdad de manera conjunta, posiblemente no estarían de acuerdo en que no les diera todo digerido con diapositivas, para que solo ellos tomaran foto y listo, siguieran con sus asuntos en su computadora o en su celular, algo mucho más cómodo que no les exigiera respirar profundamente, ni discutir ni contrastar sus ideas, algo común, posiblemente una clase habitual en el que el profesor se reduce a ser poco menos que un bufón servil que baila al contentillo del alumnado, eso, definitivamente, en mi caso, no pasará, compadezco a quien me sustituyó, porque él o ella sí tiene una línea que debe de seguir, de lo contrario tendrá el mismo fin que yo, quedar en desempleo y ajustar a su familia y sus gastos por un “capricho” de “estudiantes” que como si fuera un menú a la carta elijen por su cuenta lo que desean que se les “enseñe”.

     No es fácil, no es la primera vez que me pasa, pero estoy convencido de los costos de participar activamente en la “revolución de las conciencias”. Desde el sector privado esta iniciativa de re-educación se percibe como una amenaza al sistema, es por ello que no la tenemos fácil, sobre todo cuando eres un simple docente por asignatura, pero aquí seguimos luchando, aquí también el conservadurismo se expresa y se cree dueño de nuestro destino, hoy nos emplea y mañana no, hoy te dan materias, mañana no, hoy estas en un grupo de WhatsApp, mañana te sacan, hoy estas en la reunión de inicio de ciclo donde no se cansan de decir que el profesor es lo más importante, y mañana no. En fin, los dueños podrán creer que tienen el poder sobre uno, pero se equivocan, no hay hombre más digno y libre que el que lucha por sus ideales, sin saberlo, esos mismos que se creen amos y señores también son esclavos del dinero, su dios. Es por ello que la lección que les dejo a mis queridos estudiantes es que nunca dejen de seguir sus convicciones, no todo es el dinero y pongan por encima siempre su dignidad, que esa, definitivamente, no tiene y nunca tendrá precio

    ¡Viva Andrés Manuel López Obrador! 

    ¡Viva nuestra Presidenta electa Claudia Sheinbaum Pardo!

    Y ¡Viva la Cuarta Transformación de la vida pública de México!

    ¡Viva México!

    ¡Viva México!

    ¡Viva México!

  • ¡Vamos todos con Claudia Sheinbaum y Clara Brugada!

    ¡Vamos todos con Claudia Sheinbaum y Clara Brugada!

    Es tiempo de elecciones y es muy importante estar informado para poder elegir lo que sería la mejor opción de gobierno. En tiempos pasados era frecuente ver una apatía en la gente, una cierta indiferencia sobre temas políticos, incluso hay quienes decían: “yo no me meto en política”, era común que se popularizará la idea de que para no tener “conflictos” con la familia, pareja o amigos, lo mejor era no abordar temas ni de religión ni de política sobre la mesa. Hoy las cosas son distintas, los mexicanos y mexicanas están altamente politizados, intervienen en asuntos públicos y se han dado cuenta que no es posible dividir la política de la economía, o la política de los temas sociales, hoy se han dado cuenta que la política puede determinar el rumbo de una ciudad o de una nación, hoy se meten a la arena política, se informan, argumentan, votan y deciden sobre el rumbo futuro y no lo dejan como antes a la suerte, como hoja que se la lleva el viento.

    Afortunadamente esta educación “apolítica” que se sembró y se enseñó por décadas, ha quedado atrás. Para los políticos de antes era muy importante que la gente no se informara, que la gente estuviera alejada de los temas trascendentales de la sociedad, que se les metiera en la cabeza que “la política es de los políticos” y que “todos son iguales”, que “todos roban”. Ese miedo y esas ideas le hicieron tanto daño al país (gracias a los medios de manipulación), desanimaron a la gente a tal grado de que cada temporada de elecciones les resultaba indiferente a quien votar, en el fondo sabían que una vez elegido, no volverían a ver a su candidato (como en el caso de Miguel Ángel Mancera o Felipe Calderón), de que al final robaría hasta el cansancio y se haría inmensamente millonario y de que en la siguiente elección sería lo mismo, parecía que México estaba condenado a perpetuar una democracia simulada.

    Sin embargo, AMLO les ha abierto los ojos a millones de mexicanos, hoy han cambiado las cosas con este gran movimiento de “la revolución de las conciencias”, los medios de manipulación han quedado al descubierto y las caretas de los malos gobiernos y de los malos gobernantes se han caído por completo. Hoy  esta “alfabetización política” se percibe en todas las clases sociales, desde la más humilde y pobre hasta la más rica y pudiente, todos intervienen, se involucran en los temas políticos, hoy también marchan los “fifís”, antes eran solo los jubilados, los maestros o los campesinos a quienes reprimían, perseguían, asesinaban o desaparecían, ahora no, ahora en una verdadera democracia todos hacen marchas con plenas libertades de expresión, todos se manifiestan, defienden sus ideas y sus argumentos y sin temor que por ello sean reprimidos.

    AMLO nos ha dejado muchas enseñanzas, con su ejemplo nos ha hecho creer nuevamente en los buenos gobernantes, hoy volvemos a creer en que el ejecutivo en el poder debe ser un líder, alguien respetable, honorable y honesto para llevar las riendas de esta gran nación que es México. Hoy sabemos que no todos son iguales y que sí, es muy importante entrarle a la política desde todas sus dimensiones y desde todas sus formas. AMLO nos ha entregado una visión de la política muy práctica, con un lenguaje sencillo y hasta intuitivo, ha construido un marco analítico de referencia que será sobre el cuál construyamos esta nueva democracia. Así como el agua y el aceite, AMLO separó la inmundicia de lo que significa un buen gobierno, separó lo conservador de lo liberal auxiliándose de la historia y él mismo se ha puesto de ejemplo para distinguir lo correcto de lo inmoral, lo honesto de lo corrupto.

    AMLO ha tenido la inteligencia política para definir y clasificar tan claramente a la oposición que los ha agrupado en un solo bloque de derecha, de la misma manera que el mercurio, los ha unido la avaricia y el odio y en una sola fauna de miserables y mentirosos se han colocado lo que para el mexicano votante actual deberá representar la basura política del pasado. Este ejercicio de alfabetización política deberá ser recurrente y profundo, que llegue hasta las raíces de nuestra conciencia para que nunca más llegue al poder un lobo con piel de oveja, para que nunca más regrese la derecha clasista, racista, y antipatriota del pasado. Es frente a estos antecedentes que la elección del 2 de junio se vuelve tan interesante, no es cualquier votación, es prácticamente el examen aplicado de todos los conocimientos vertidos por AMLO (el gran maestro). En esta elección como en las venideras, por fin, como en la verdadera democracia tan anhelada, será el pueblo el que elija, libremente y de manera informada.

    No desperdiciaré mis líneas en exponer la sarta de corrupciones y lo miserable que resultan los personajes de la oposición. Esta por demás recordar que Salomón Chertorivski como Secretario de Salud con Felipe Calderón formo parte del Cártel de los Medicamentos y nunca se pronunció en contra de las grandes compañías de la comida chatarra ni tampoco a favor de una regulación para que dejaran de envenenar a la población mexicana a quien la orillaron a un grave problema de salud pública que tiempo después fue la antesala de la alta tasa de mortalidad por efecto del COVID-19. Típico de los egresados de la Universidad de Harvard, son sínicos y ahora con un panfleto en la mano sobre políticas públicas Chertorivski se hace pasar por un intelectual y académico, siendo un sinvergüenza, miserable y corrupto ligado a Felipe Calderón y Miguel Ángel Mancera, pero ahora con nuevas ropas con Movimiento Ciudadano, un lobo con piel de oveja.

    De Santiago Taboada no hay más que decir, un niño rico de cuna privilegiada que se encuentra protegido por lo más podrido de la mafia del PAN y que ha realizado negocios altamente lucrativos al amparo del poder. Un vulgar corrupto que mantiene relaciones con la mafia del poder también en la CDMX y que forma parte de la cúpula del poder del Cártel Inmobiliario. Al igual que Chertorivski, no tienen vergüenza y tienen la facilidad de hacerse pasar por gente del pueblo, por buenos padres de familia y gente educada, pero detrás de esta careta son unos bastardos de la política que le han hecho tanto daño a la ciudad y que forman parte de los grandes males que hay que erradicar en la CDMX. Desgracias como la escasez del agua o el derrumbamiento de viviendas en temporada de temblores se explican por la adquisición y construcción de inmuebles irregulares que él y su grupo han impulsado por décadas y que se creen dueños de la Alcaldía Benito Juárez y que ahora quieren apoderarse del grueso de la CDMX, no les importa el bienestar de la gente, su Dios es el Dinero.

    Clara Brugada, por su parte, es una mujer ejemplar, de lucha, con una larga trayectoria política al lado de AMLO. Economista con excelentes resultados en materia de seguridad en la Alcaldía de Iztapalapa, una visionaria que ha revolucionado la forma de ver la cultura y el desarrollo social en la entidad. Impulsora de programas sociales para el bienestar, apoyó la construcción de proyectos para la movilidad urbana (como el Metrobús elevado, el teleférico, etc.) junto a Claudia Sheinbaum. Creo las UTOPIAS que son espacios culturales de recreación que ha apoyado la reconstrucción del tejido social y le ha permitido la recuperación de espacios públicos para la ciudadanía. Hoy Iztapalapa es una Alcaldía iluminada, segura y con una belleza sin igual en murales y en centros culturales y recreativos, con una inversión pública que no se había visto nunca. De la misma manera que AMLO, Clara Brugada trajo luz donde antes había sólo oscuridad.

    Si aplicamos el marco de análisis de AMLO de que al momento de elegir nos enfoquemos en los tres elementos: 1) candidato, 2) partido y 3) propuesta, resulta evidente que Clara Brugada es la mejor opción para jefa de Gobierno de la CDMX. Morenista, honesta que le ha hablado con transparencia a la ciudadanía y que le ha entregado resultados al pueblo de Iztapalapa, Clara Brugada es la mejor opción, su propuesta no sólo se limita a impulsar las UTOPIAS en toda la ciudad, sino en ir más allá, en reconstruir el tejido social, en impulsar la cultura, en erradicar de una vez por todas el problema del agua, en velar por la igualdad, en apoyar genuinamente a las mujeres bajo distintas perspectivas feministas, siempre a favor de su seguridad y de su integridad, tal como lo hizo con los caminos de mujeres libres y seguras en Iztapalapa que es un proyecto integral y multidisciplinario a favor de las mujeres.

    Sólo quien es de Iztapalapa puede ver los cambios positivos tan evidentes que Clara Brugada deja en su administración, es sin duda una funcionaria de resultados y honesta. Clara Brugada traerá prosperidad y progreso para la CDMX, desde una visión social y con sentido humano y humanista que es el que te siembran en la UAM-Iztapalapa de donde ella egresó como economista. Clara Brugada siempre ha sido fiel a sus convicciones y siempre ha estado del lado de la democracia, luchando hombro con hombro con personajes muy importantes de la izquierda en México. Coherente con sus ideas y congruente con sus actos, Clara Brugada ha dejado una estela de mayor desarrollo social en Iztapalapa, un desarrollo que sin duda requiere de una mayor continuidad y profundidad porque fueron muchos los años de olvido y de atraso.

    En Iztapalapa se respira otro ambiente, uno de  mayor optimismo y esperanza, fueron décadas de abandono en el que jamás se le volteo a mirar al oriente y en particular a Iztapalapa, además de que no en pocas ocasiones fue el desfile de gobernantes corruptos y oportunistas que veían en esta Alcaldía el trampolín para el enriquecimiento ilícito, para la impunidad y para la acumulación de poder sin pensar verdadera y genuinamente en la gente y en su pueblo. Con sinceridad lo digo, Clara Brugada vino a convertir en realidad lo utópico que parecía tener un mejor lugar para vivir y convivir. Los medios de manipulación hacían su trabajo desprestigiando en todo momento esta Alcaldía quizás porque en Iztapalapa siempre apoyamos a AMLO, lo hicimos ganar CDMX y también la presidencia, Iztapalapa siempre ha sido de izquierda y pago caro esta fidelidad con el abandono del poder, olvido que la llevó por décadas a la marginación y a la pobreza, un caldo de cultivo ideal para el crimen y para la delincuencia. Hoy tenemos otra Iztapalapa, una llena de vida y de colores, hoy Iztapalapa es una utopía hecha realidad y fue gracias a Clara Brugada.

    Clara Brugada y Claudia Sheinbaum han demostrado ser un dúo muy dinámico al momento de elaborar y ejecutar proyectos en conjunto. Su forma de trabajo es muy efectiva y al llegar ambas al poder, una a la jefatura de gobierno y la otra a la presidencia, se augura la continuidad de esta sinergia de prosperidad, pero ahora en esta nueva etapa del segundo nivel de la cuarta transformación. Ambos gobiernos, el federal y el local, se alinearían bajo una visión de izquierda y con un sentido social y humano por lo que estaríamos quizás frente a una de las épocas de mayor esplendor de nuestro México Tenochtitlan. Ambas mujeres, ambas de izquierda, ambas feministas, ambas comprometidas con la lucha social y el medio ambiente, ambas demócratas, ambas mujeres valientes y de resultados que tienen como lo dice nuestro presidente: “cabeza, corazón y carácter”.

    Claudia Sheinbaum es también una mujer ejemplar, científica, académica y política con una larga trayectoria en la lucha de las causas justas. Ha sido Secretaría de Medio Ambiente con AMLO cuando este era jefe de gobierno en la CDMX, fue alcaldesa, recientemente jefa de gobierno (la mejor que ha tenido la CDMX) y ahora será nuestra primera presidenta mujer en la historia de México. Una mujer de lucha, con convicciones, honesta y muy inteligente y preparada. Es en ella en la que AMLO confía y por consecuencia también en la quien confía el pueblo de México. En ella está depositada el bastón de mando y la continuidad de la 4T, su profundización y expansión en todos los rincones del país, es en ella en la que se depositan las esperanzas de millones de mexicanos que deseamos que México continúe con ese brillo de la gran nación que es y que por décadas se eclipsó por sus gobernantes antinacionalistas, apátridas, ambiciosos vulgares y corruptos.

    Claudia Sheinbaum al día de hoy, previo al tercer debate, tiene por mucho una ventaja abismal frente a la candidata de la oposición Xóchitl Gálvez, esta última un producto chatarra resultado de la comunión entre la mafia del poder y los medios de manipulación, como siempre, una candidata hecha a modo para “competir” en una lucha que la tiene perdida porque el pueblo de México ya despertó. En otros tiempos, Xóchitl Gálvez habría sido la heroína indígena que gracias a su “esfuerzo” logró “salir adelante”, sin embargo, son tantas las mentiras que repite que cada vez se hunde más. Es tanta la basura que emana de ella que se ha convertido en un títere del poder, muy triste, una mujer denigrada y con una dignidad perdida por la simple ambición al dinero y al poder. Afortunadamente Xóchitl Gálvez ha perdido toda conciencia y cada vez que se intenta “mimetizar” con el pueblo, su naturaleza torpe y su personalidad “chafa” e hipócrita sale a flote y la realidad la abofetea y la regresa a su punto de partida, todo un fracaso multimillonario, una mala inversión, una mala apuesta de la derecha mexicana.

    Tal es el fracaso de Xóchitl Gálvez en las encuestas que los dirigentes de su coalición han tenido que expresarle a Álvarez Máynez (otro lobo con piel de oveja) que decline su candidatura a favor de Xóchitl. Sin embargo, a pesar de que los dos perdedores se unan, no ganaran frente al pueblo de México que ya eligió a Claudia Sheinbaum. Y no ganaran porque como ya lo ha dicho nuestra futura presidenta, los mueve la ambición, los une el odio y los caracteriza la hipocresía, son falsos, tan falsos como la sonrisa de Máynez en los debates, tan falsos como la supuesta “juventud” de Movimiento Ciudadano que desde sus orígenes como narco partido siempre ha sido un instrumento político (como con Enrique Alfaro en Jalisco o Samuel García en MTY) para ocupar puestos públicos y enriquecerse.