Etiqueta: Marco Rojo

  • La Política Económica en México. Otro éxito de AMLO en la 4T

    La Política Económica en México. Otro éxito de AMLO en la 4T

    El huracán “Otis” en el año 2023 fue un fenómeno natural que impacto fuertemente Acapulco. Contrario a lo que ocurría en administraciones pasadas que eran especialistas en administrar la tragedia y en lucrar con la desgracia de los afectados (acompañados de los montajes de los medios de manipulación), hoy se atendieron a todas y cada una de las familias afectadas y la economía se reactivó rápidamente. Con el PRIANRD cualquier “fenómeno natural” era motivo de que los estados se declararan inmediatamente en “emergencia”, con el objetivo que desde la Secretaría de Gobierno se les diera rienda suelta a recursos que terminaban en los bolsillos de los proveedores de siempre (vinculados al poder político) que le proporcionaban al gobierno local enseres a sobre precios, todo un negocio redondo donde la tragedia de unos era la riqueza de otros, incluso podría afirmarse que la hora de la tragedia (ej. tiempo de lluvias y huracanes) era esperado con ansias por unos (los proveedores que se enriquecían sin medida con recursos públicos) y con miedo por otros (los afectados de siempre, los más pobres y vulnerables).

    Esta tragedia no fue gestionada como las tragedias pasadas por otras administraciones, el Gobierno de México ahora sí atendió a los afectados de manera inmediata, creó un programa de registro de las familias damnificadas y se atendió a cada una ofreciendo recursos para su rehabilitación y limpieza, además de brindarles despensas y electrodomésticos para habilitar sus viviendas, y quizás lo más importante, se impulsó un programa de regularización y entrega de escrituras para su formalización. La atención se brindó por parte de la Secretaría de Marina, las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, fueron estas instituciones junto con la Secretaría del Bienestar las encargadas de manera responsable, con transparencia y sin corrupción, del registro, control y la entrega de los apoyos monetarios y en especie que permitió que Acapulco se recuperará en tiempo récord.

    Hoy tenemos un Acapulco de pie, con una dinámica más sólida en su labor turística y sin que esto afectara la cancelación de reuniones internacionales agendadas con anterioridad, como lo fue la 87 Convención Bancaria organizada por la ABM (Asociación de Bancos de México) que reúne a las instituciones y los personajes más importantes del sistema financiero y bancario del país. Por su trascendencia, el presidente AMLO desde su llegada a la presidencia ha asistido como invitado especial a esta convención, que, en términos comparativos, la ABM es para el sistema bancario y financiero lo que representa a la economía empresarial el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). En ambos casos, banqueros y empresarios, contrario a lo que pregonaban los que ya nos veían como Cuba y Venezuela (los creadores de la campaña sucia de: “AMLO, peligro para México”), ambos sectores (el empresarial y el bancario financiero) han apoyado al presidente en su administración y en el logro de sus objetivos de desarrollo nacional, claro, no ha sido fácil lidiar y llegar a consensos y falta mucho por hacer, pero AMLO ha logrado imponer una visión de la economía más apegada al bienestar social. 

    En la reunión estuvieron presentes los representantes de las instituciones encargadas de la política monetaria (Victoria Rodríguez Ceja, Banco de México) y de la política fiscal (Rogelio Ramírez de la O, SHCP) en México. Contrario a lo que se decía en los medios de manipulación de que México terminaría como un país socialista y comunista con AMLO, en donde te expropiarían tus propiedades, perderías tu empleo, el peso se devaluaría, habría fuga de capitales, se cerrarían negocios, en fin, toda una hecatombe económica, paso todo lo contrario. En esta convención se reflejó no solo la confianza y los beneficios obtenidos por la banca y el sector empresarial, sino también las medidas económicas llevadas a cabo con responsabilidad y profesionalismo por parte del Gobierno de México para brindarle a los inversionistas locales e internacionales un ambiente de negocios libre de riesgos y corrupción. 

    En palabras de Julio Carranza Bolívar (presidente de la ABM), en los últimos 5 años, la banca en México ha experimentado, entre otros, los siguientes beneficios: la cartera de crédito tuvo un crecimiento del 36% y el crédito en México ha crecido en promedio anual al 10% y, sin lugar a duda, se ha aumentado el crédito y el financiamiento para bienes inmuebles y bienes de consumo duradero, entre otros. La banca es importante no sólo para agilizar la comercialización y facilitar el flujo de dinero, sino también para la correcta asignación de recursos y para el desarrollo del país apoyando al sector empresarial y de consumo con créditos justos. Hoy vemos una banca más reculada en comparación con otros sexenios en los que descaradamente expresaban su vulgar interés por la riqueza y la acumulación de dinero, debido también por este equilibrio que da el tener en México un Estado fortalecido con gobernantes honestos como AMLO y no meros vulgares habidos de poder y del dinero como lo fueron los expresidentes anteriores, los exsecretarios de hacienda y expresidentes del banco central manchados de corrupción (como Agustín Carstens, Guillermo Ortiz o Luis Videgaray), que incluso eran multipremiados y salían en las principales portadas de revistas de banca y finanzas como personajes “honorables”. 

    En esta convención AMLO tomó la palabra y dio algunos datos sobre la economía mexicana que ahora les presento, esto con el propósito de ofrecerle a nuestro querido lector más elementos para dejar de dudar no sólo que México es un gran país con una economía fortalecida, sino también para dejar en claro que la única forma de llegar a esta condición de solidez económica es con gobernantes honestos. RECORD EN CREACIÓN DE EMPLEO (EMPLEO PLENO). Para marzo de este año se encontraban registrados ante el IMSS más de 22 millones de puestos de trabajo. RECORD EN REMUNERACIÓN PROMEDIO AL TRABAJADOR. Como nunca, la remuneración mensual promedio por trabajador asegurado para marzo de este año se registro en $17, 554 pesos. RECORD EN DESEMPLEO MÍNIMO. Tasa de desempleo del 2.6%, comparativamente muy por debajo de tasas de desempleo registradas por la mayoría de las economías del G-20. 

    FORTALECIMIENTO DEL PESO MEXICANO FRENTE AL DÓLAR AMERICANO (SÚPER PESO). Apreciación del tipo de cambio del peso frente al dólar, registrando cifras por debajo de los $17.00 pesos por dólar de forma consecutiva y recurrente. Y si revisamos el comportamiento del peso frente al dólar en cada sexenio de los últimos cuarenta años, estaríamos hablando de que en esta administración se rompería la maldición de la devaluación en México de cada año y de cada fin de sexenio, que mantenía en incertidumbre a los mexicanos y bajo una inestabilidad macroeconómica al país.

    CÍFRAS HISTÓRICAS en reservas internacionales en el Banco de México (BM), en remesas (63, 320 millones de dólares para el año 2023), en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV, crecimiento del 38%) y en la entrada de Inversión Extranjera Directa (IED). México se recuperó rápidamente de la pandemia (curva en “v”) experimentando tasas de crecimiento positivas al siguiente periodo y comparativamente mejores tasas de crecimiento anual medidas en porcentaje con respecto a otras economías del mundo. México ha desbancado a Canadá y a China y hoy se coloca como el principal socio comercial de Estados Unidos, lo que representa un comercio anual de poco más de 64.5 billones de dólares.

    CONTROL DE LA INFLACIÓN. México hoy registra una tasa del 4.4%, muy por debajo de lo experimentado por otras economías que se han visto desbordadas por el alza de precios. RECUPERACIÓN DEL SALARIO MÍNIMO. Desde el inicio de su gobierno de AMLO se hicieron incrementos anuales al salario mínimo como nunca, con el propósito de retrotraer la pérdida del poder adquisitivo (cerca del 70% en las últimas cuatro décadas), buscando un salario digno y terminando con el empobrecimiento al trabajador. Una mejora en los salarios y un control de los precios ha permitido ampliar el consumo de la canasta básica.

    BUEN MANEJO DE LA DEUDA, pese a la pandemia, al diversificado programa de inversión en megaproyectos y a la amplia lista de programas sociales, el buen manejo de la deuda se mantiene por debajo del 50% del PIB, incluso dejándole un amplio margen de holgura financiera a su sucesor. SOBERANIA ENERGÉTICA. Se expresa en una mayor producción y control de los precios en los energéticos (Luz, Gas LP, Petróleo, Gasolinas, Diesel, entre otros), ¡Ya no hay gasolinazos! (que consistía en el incremento cada mes de la tarifa). MAYOR SEGURIDAD EN LA ECONOMÍA. Las utilidades reportadas por la banca comercial (cifra récord de $273 mil millones de pesos en el año 2023) como en otros sectores estratégicos, han ido a acompañadas de una estrategia efectiva de seguridad que ha permitido disminuir los homicidios, los robos, el secuestro y los feminicidios, entre otros delitos de relevancia. 

    MENOS POBREZA Y MÁS IGUALDAD. Con AMLO les fue bien a los ricos, pero les fue mucho mejor a la gente pobre. Se redujo la desigualdad (la brecha entre ricos y pobres) y se sacó a 5 millones de personas de la pobreza. Los ricos multiplicaron sus fortunas (sumándole más ceros al total de su riqueza), sin embargo, la mejora en los pobres significó un cambio drástico en sus condiciones de vida, sin duda, una decisión humanitaria. Ahora la gente pobre cuenta con recursos (becas o apoyos económicos) para continuar sus estudios (por cierto, se redujo en 14% la deserción escolar en educación básica), para tener comida caliente en casa, para apoyar a sus padres, a sus abuelos o hermanos, para encontrar un mejor trabajo, para gozar de una mayor holgura económica, una paga justa y digna, con mejores condiciones laborales que al inicio del sexenio. 

    Todos ganaron con AMLO, pero a diferencia de los ricos, para la gente pobre esa mejora representó un segundo respiro, una segunda oportunidad, que se les tomara en cuenta, que se les visibilizara. Con las acciones humanistas y humanitarias de nuestro presidente hizo que les regresara el alma al cuerpo, que le encontraran un sentido diferente a la vida y que volvieran a creer en la esperanza y en la felicidad. No es casualidad (esto no lo entienden los conservadores) que cuando le preguntan a la gente pobre y humilde por el presidente y les dicen que ya se va, se le cristalicen los ojos y a todos los que podemos entender esa pequeña parte de la vida, nos gane el sentimiento y se nos ponga la piel chinita, se nos estremezca el cuerpo y el alma. 

    No cabe duda de que nuestro presidente vino a cambiarle el rumbo al país. Vino a hacer lo que nunca nadie, lo más difícil, se presentó como el punto de inflexión y vino a cambiar tendencias (que no es una cosa menor ni en términos estadísticos ni en términos reales). AMLO no vino a hacer sólo un cambio de gobierno y un cambio de partido, sino se enfocó en hacer un profundo cambio de régimen político, económico y social (en términos de su estructura y de su funcionamiento), un cambio de mentalidad, una revolución de las conciencias. Su política económica exitosa es muestra de ello, una política económica que servirá de referente para el mundo entero por sus resultados.  Por todo lo anterior y muchas cosas más: ¡Viva nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador y viva México!

  • ¿Cómo elegir a un buen presidente?

    ¿Cómo elegir a un buen presidente?

    Era muy interesante haber vivido en el periodo neoliberal, en ocasiones se nos olvida que en este periodo se realizaron modificaciones en los programas de estudio para eliminar las materias vinculadas con el humanismo, tales como: la filosofía, la ética, la lógica y el civismo. Algunas asignaturas como la historia, se impartían como una mera retacería, sin sentido ni coherencia. Era difícil ubicar en el tiempo a los personajes más emblemáticos, sus logros y sus victorias, se enfocaban más en los festivales sin sentido, en reproducir en la educación básica las efemérides, año con año, sin realmente saber por qué o el para qué. Teníamos una historia sin pasado ni gloria. Esa como ninguna otra materia era repudiada por los chicos y los jóvenes, se consideraba aburrida, tediosa y mucho tenía que ver con el hecho de que no tenía ningún sentido ni ningún propósito su enseñanza. 

    Hoy han cambiado en mucho las cosas, cada mañanera es una catedra de AMLO para el mundo, nos enseña de historia, economía, política y del humanismo mexicano como modelo de progreso para nuestro país. Por primera vez para un “hijo de la crisis” como yo (nacido a principios de los años ochenta), la historia tiene sentido y tiene una razón de ser. Por primera vez veo con claridad la importancia que tiene la historia como materia para todo ciudadano informado sobre el pasado de nuestro México, un país con una riqueza intelectual y cultural que como mexicanos a veces lo ignorábamos. Veía incluso que quienes tenían un mayor grado de estudios, no le encontrábamos sentido a la historia ni mucho menos a la historia económica, parecía que nos hubieran quitado el alma, nuestra esencia, nuestra naturaleza, nuestro propio criterio, nuestra filosofía. 

    Cuando se habló de “el fin de la historia” (popularizado por el politólogo de Harvard, Francis Fukuyama) sin duda se hablaba de borrar o en el peor de los casos manipular la historia para engrandecer a unos y empequeñecer a otros, para enaltecer algunas etapas o situaciones y darle poca importancia a algunos eventos importantes que debieran marcar nuestra identidad, nuestro pasado. Es así como se hacía del capitalismo el sistema imperante a nivel global por sobre todo tipo de sistema de producción alternativo. 

    En México, en el periodo neoliberal, era común ver en los libros de texto como se hacía de los “conquistados” unos barbaros, ignorantes, hombres y mujeres sin alma, que en ocasiones adquirían una categoría poco menos que la de un animal o un objeto, sin valor, sin conciencia, aptos en plenitud para el esclavismo; mientras que del lado de los “conquistadores”, a estos se les veía como los hombres fuertes, barbados, varoniles, hombres blancos, pulcros y a caballo, inteligentes, con armaduras brillantes, cultos hombres de letras, iluminados por la gracia divina con todos los permisos de Dios para esparcir por todo el mundo su maldad y su avaricia, grandes navegantes y estrategas, valientes mártires que lo único que buscaban en la “Nueva España”, era simplemente convertir nuestra condición de bestias a humanos. 

    Sin una base de humanismo en nuestras escuelas, era fácil perdernos en el abismo del tiempo futuro y rendirle un culto especial a la tecnología y la innovación, caer en la trampa de a todo llamarle “moderno” y aplaudir en las aulas de clase la llegada de la supuesta “globalización”. Nos quitaron el alma y la razón de ser, y en nuestra historia colocaron la imagen de México como un país de conquista, un país perdedor, lleno de gente floja, integrante del supuesto “tercer mundo”, lleno de gente alcohólica, de “indios pata rajada” que eran holgazanes, un país “subdesarrollado”; recuerdo que el símbolo característico de México en el exterior era un nopal o un borracho desalineado, se pensaba que un mexicano era un “Cantinflas” o un “Chapulín Colorado”, un personaje débil, torpe, sin elocuencia ni coherencia en su actuar, que no sabe de dónde viene ni a donde va, que nunca cumple lo que promete y que lo único que hace o logra es por mera suerte, sin tener el control de nada, ni de su propio ser, ni de su propia existencia. 

    La imagen del mundo para con el mexicano era compasiva, a las mujeres “las marías” y a los hombres los “hijos de la chingada”, frutos de una violación, de una imposición cultural, física e ideológica. No en pocas ocasiones, salir de México y referirse a este país en el extranjero era lidiar con la imagen del extranjero de un indígena con ropa de manta, despeinado, machista y parrandero, con una barba espinosa y bigotes a medio salir, tapado con un zarape y un enorme sombrero que le cubría la cara, una cara de vergüenza, tímido y sudoroso, sentado o en cuclillas, sin esperanza ni futuro. 

    Por eso es que digo: ¡Malditos los tiempos en que se pensaba esto de México y del mexicano, y malditos aquellos que lo permitieron! 

    En más de una ocasión el presidente AMLO ha recalcado la idea de que México es una gran potencia, una gran nación y que por muchos años esta gran civilización llena de cultura estuvo sometida, no sólo por naciones mezquinas, sino por gobernantes vende patrias y antinacionalistas, peleles manipulables y serviles al poder extranjero. No fue hasta que llegó AMLO que se le dio a México un lugar privilegiado en el concierto de las naciones, un verdadero respeto que va más allá de las reuniones diplomáticas, un aprecio y valor genuino a su gente, a su pueblo, a sus migrantes, por toda la grandeza que lo acompaña de miles de años, muchos años antes de que aparecieran por error los españoles avariciosos, usureros, mercenarios y de mal corazón.

     Hoy las relaciones con los demás países y sobretodo con los Estados Unidos han sido de manera digna y respetuosa, en equilibrio, sin que, como en otros gobiernos y gobernantes deplorables (como con cualquiera del PRI o del PAN), trabajaran al contentillo o para “quedar bien” con los dueños del poder internacional. Con AMLO se deja de lado la idea de que a los presidentes de México se les viera como los “gerentes” de su sucursal, a México se le dejó de ver como “el patio trasero” de los Estados Unidos. Resultaría increíble hace algunos años hablar de una moneda fortalecida como el súper peso que no se devaluara año con año frente al dólar, o de hablar de cifras históricas en el envío de remesas y de Inversión Extranjera Directa (IED). 

    Hasta hace unas décadas resultaría inimaginable pensar que ciudadanos norteamericanos vieran a México como un mejor lugar para vivir y no sólo como un lugar turístico de veraneo, ahora no resulta extraño, sobre todo teniendo un país como Estados Unidos, repudiado por muchos por su intervencionismo, odiado por otros tantos por sus numerosos golpes de estado orquestados por sus organismos multilaterales, y sumado a ello, un “imperio” que se desmorona por dentro por “la otra pandemia”, la del consumo de drogas y del fentanilo. Jamás habría pensado que la balanza de la historia se inclinara a favor de México, haciéndole justicia como una gran nación de civilizaciones milenarias. 

    Las clases de historia que nos regala día con día AMLO nos pone al día de lo que fue y de lo que ha sido nuestro pasado. Sabemos ahora que fue el conservadurismo quien asesinó a todos nuestros próceres y héroes nacionales, con ayuda o bajo conspiración coludida con el extranjero. El conservadurismo siempre ha sido antipatriótico y antinacionalista, nos lo dice la historia. Hoy sabemos que Miguel Hidalgo y Costilla murió por proclamar la libertad y erradicar la esclavitud, hoy nos sentimos orgullosos de Morelos por pensar un México con igualdad; hoy sabemos que Juárez fue un presidente humilde y justo, que velo por los intereses de la nación separando al Estado del clero con la máxima de “a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar”. Hoy le rendimos tributo a Madero por su valentía y a Zapata, Villa y los Flores Magón por nunca claudicar en sus ideales de libertad y de justicia. AMLO se ha encargado de recordarnos la hazaña del General Lázaro Cárdenas del Rio y de Adolfo López Mateos por expropiar el petróleo y la energía eléctrica.

    Son muchos los episodios de la historia y los personajes que han vestido de gloria nuestro pasado, un pasado latente y más vivo que nunca, que nos forma como mexicanos y forma parte de nuestra cultura, de nuestra esencia como una gran nación. Todas las naciones los tienen, sus héroes y heroínas que han luchado y pagado hasta con la vida por un futuro mejor, todos ellos y ellas han peleado contra el conservadurismo y por devolverle al pueblo sus propiedades, sus tierras, su dignidad.  En todas partes del mundo, con sus matices, la lucha entre la avaricia y la justicia, los liberales y los conservadores, los aliados del poder y los oprimidos, el pueblo y la oligarquía, siempre esa dualidad ha permanecido, y es en esa dualidad en la que el presidente AMLO ha dicho “fuera mascaras”, “es momento de definiciones”. 

    Hoy como en muchas otras naciones se gestan elecciones y quizás alguien pudiera preguntarse, sobre todo los jóvenes, cuál es la mejor elección, a quién votar, quién me podría asegurar un mejor futuro, con dignidad y justicia. Pues bien, AMLO también en eso nos ha dado una buena guía, tres elementos que el votante debe considerar al momento de elegir a sus gobernantes, sean del nivel que sean. Estos tres elementos son: 1) el candidato o candidata,2) la propuesta, y finalmente, 3) el partido.

    A mí me queda claro que en México hay dos proyectos de nación que se están disputando, uno para darle continuidad a la cuarta transformación de México y otro que lucha por el conservadurismo y volver al pasado de injusticias que se vivió en México, por tanto, tenemos dos proyectos de país, uno democrático cargado de humanismo mexicano y que asegura la continuidad transexenal del proyecto de nación que desdibujó AMLO en más de 50 años de trayectoria política y lucha social y otro proyecto, el de siempre y más vulgar, compuesto por los artífices del neoliberalismo y dirigido por quienes se beneficiaron de ese periodo de oscuridad. Ambos proyectos encabezados por dos mujeres que en lo único que se asemejan es en el género, porque en todo lo demás, difieren considerablemente, son como el agua y el aceite, una original y genuina, la otra arcaica y superficial. 

    Si hacemos caso de las enseñanzas de AMLO y miramos el candidato o la candidata, es claro que Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez difieren en su origen y trayectoria. Claudia emanada de la lucha social, específicamente de la lucha por los derechos y el acceso a la educación gratuita como uno de los dirigentes del Consejo Estudiantil Universitario (CEU), cuando se pensaba en cobrar cuotas y privatizar la educación en México, Claudia siempre lucho por ideales de justicia, democráticos y en favor de los estudiantes universitarios de la UNAM. Por su parte, Xóchitl Gálvez una supuesta “empresaria” que sale de la nada y se vuelve millonaria “vendiendo gelatinas”, inmiscuida en proyectos inmobiliarios “chuecos” en los que ella participó directamente con su empresa o indirectamente como funcionaria pública.

    Una estudiante, académica, profesora investigadora de la UNAM, institución de la que ambas egresan, sólo que Claudia con el máximo grado de estudios, con nivel de Doctorado en Ciencias compartido con la Universidad de Berkeley (universidad donde también estudio Francisco I. Madero). Una académica renombrada, de padres científicos, y otra una supuesta “empresaria exitosa”, con propiedades de millones de pesos casualmente vinculadas con las empresas inmobiliarias a las que le otorgó contratos. En ambos casos fueron alcaldesas en la Ciudad de México (CDMX), Claudia en la Alcaldía de Tlalpan y Xóchitl en la Alcaldía Miguel Hidalgo. Xóchitl trabajaría en la administración de Fox y Claudia como Secretaria del Medio Ambiente en el Distrito Federal (DF) con AMLO. 

    Así mientras Xóchitl era Senadora, Claudia Sheinbaum gobernó la Ciudad de México con resultados excepcionales en materia de seguridad, movilidad y bienestar social. Esta última fundadora y creadora intelectual junto con AMLO de los fundamentos de MORENA, ha visto desde su creación a este movimiento y lo ha apoyado desde sus bases, siempre de la mano con el presidente y sin titubeos en sus principios y convicciones de que se garanticen en México los derechos fundamentales y que lo que el conservadurismo veía como mercancías (la salud, la educación, el medio ambiente, la cultura, el agua, etc., ) se establezcan y se garanticen como derechos para todas y todos los mexicanos. 

    Aquí ya pasamos a la propuesta, la propuesta va estrechamente relacionada con el candidato (a) en el sentido de resultar coherente con lo que el candidato es y representa. Claudia representa los sentimientos y la filosofía de la cuarta transformación}; mientras que Xóchitl representa los intereses oligárquicos de la coalición electoral Fuerza y Corazón por México que reúne a lo peor del PRIAN y el PRD-MC. Xóchitl lucha por los privilegios de los conservadores, de los más ricos del país y de gente muy poderosa que ha gobernado en México y que se han hecho multimillonarios, muchos de estos ya expuestos cínicamente en su video de Periscope en la fiesta de cumple años del “Jefe Diego” donde asistieron la crema y nata de la corrupción en México y los artífices del modelo neoliberal. 

    Claudia no sólo propone darle continuidad a la agenda de AMLO, sino fortalecer las magnas obras, ampliar los mega proyectos y programas sociales y realizar las reformas correspondientes al poder judicial, también ofrece la gratuidad en la educación, un mayor apoyo a las mujeres tanto económico como en materia de seguridad, así como la ampliación y fortalecimiento de las vías férreas de carga y de pasajeros en México, un programa amplio de movilidad, cuidado del medio ambiente y el impulso a la ciencia. Por su parte, Xóchitl más allá de una propuesta, su lucha se basa en bots, mentiras, calumnias y desinformación, con falsas promesas que firma hasta con sangre y frente a un notario, tal como lo haría Peña Nieto en su momento, apoyada por todos los medios como el “producto chatarra” que es, en plataformas y redes sociales, con mucho dinero de por medio, “inflándola” de forma artificial a la manera de Javier Milei en Argentina o de Daniel Novoa en Ecuador, ambos farsantes oportunistas con intereses probados a favor de la élite y no del pueblo.

    Es fácil ver cómo existe una correspondencia entre candidato-propuesta-partido, este último es la bandera que los cobija, lo que les da sustento y apoyo, es la fuerza que los impulsa políticamente, es la cara y el color que los publicita y difunde ante la sociedad. El partido juega un papel fundamental a la hora de elegir un presidente, el partido es origen y destino, es lo que le da vida y avala al candidato, no puede haber un “buen candidato” con una “mala propuesta”, o un “buen candidato” con un “mal partido”, estas excepciones e incongruencias ocurren cuando no se tiene bien definido qué es lo que eres, qué propones y de dónde vienes, es decir, cuando hay una indefinición política

    Es por ello que de repente vemos personajes que salen de la nada y que, por su popularidad los lanzan al ruedo y con suerte ganan, pero son huecos, sin principios, y terminan siendo vulgares políticos que trabajan por dinero a favor del mejor postor, es decir, son empleados y obedecen a quienes los pusieron ahí y no a favor del pueblo. De esta manera se visten de cualquier color, amarillo, rojo, azul o naranja, sin importar lo que defiendan, hoy pueden estar a favor de los jóvenes y mañana mandar a desaparecerlos. Este tipo de personajes pululan en campaña (por eso es muy importante abrir los ojos e identificarlos), no tienen vergüenza ni decoro y su cinismo raya en la estupidez. Pueden ser “guapos”, chistosos o hasta carismáticos, pero eso no les quita lo miserable de aprovecharse de una imagen popular para obtener un puesto político a favor del poder. 

    Dichos personajes son utilizados y utilizan a los partidos políticos para saciar su avaricia y su corriente aspiración y para ello crean agendas y propuestas al vapor y llegan al poder a “aprender”, más allá de tener un proyecto de gobierno, que, para el caso de la presidencia, requiere de una visión de nación firme y clara como lo propuesto por Claudia Sheinbaum del partido de MORENA en la coalición electoral Sigamos Haciendo Historia

    Es esta la lección la que dejamos en este escrito, mirar bien el candidato, la propuesta y el partido, analizar su honestidad y su congruencia con la sociedad, su amor por el pueblo. No habrá un segundo AMLO, pero si quien se acerque a él en pensamiento y obra, hoy AMLO se presenta como un referente de lo que de ahora en adelante se merece el pueblo de México, no menos, él nos enseñó el camino y por ese camino México y su pueblo debe de transitar. AMLO ya dejo un faro de luz, desbrozo el camino, sentó las bases y sabemos lo que debemos hacer de aquí en adelante, el segundo piso de la cuarta transformación tal como lo propone Claudia Sheinbaum. 

    En México es difícil de que ocurra, pero la historia nos ha dado tantas lecciones de que esta fórmula de candidato-propuesta-partido puede fallar, hay muchos zorros con piel de oveja, pero puede ayudar las lecciones de nuestro querido presidente, sobre todo a los jóvenes a elegir un buen presidente y con ello un mejor país. Hoy los jóvenes transitan por la Era de la Mentira y por eso deben ser muy cuidadosos y no caer en las redes de la desinformación, esforzarse más por conocer su historia y no empeñar su futuro con su voto por promesas falsas que nunca llegarán como en el caso de Argentina con Javier Milei y otros tantos que se dicen leones y terminan siendo simples gatos del poder.

    ¡Viva AMLO, Viva Claudia y Viva la Cuarta Transformación!

  • Perú no se olvida ¡Libertad para Pedro Castillo y Betssy Chávez!

    Perú no se olvida ¡Libertad para Pedro Castillo y Betssy Chávez!

    Parece que fue ayer cuando México le abrió las puertas al indígena aimara Evo Morales, presidente de Bolivia para darle asilo político. México es un país noble y hermano de los demás países de América Latina y el mundo. Lo mismo ha hecho cuando se han instalado dictaduras en Chile con Pinochet o en España con Franco. También les ha tendido la mano a personas exiliadas por la guerra, por las crisis políticas y sociales como en el caso de Siria o de Argentina. México ha sido la casa de una gran parte de la población, incluidos los intelectuales que han visto en nuestro país un mejor lugar para vivir. Hoy le abre los brazos a los ciudadanos norteamericanos que huyen de la crisis de la droga y del fentanilo en ese país, con fraternidad, de la misma manera que lo hace con Argentina debido a la llegada del monstruo de Javier Milei al poder.

    Ésa es y siempre ha sido nuestra naturaleza como país, México siempre ha estado a favor de la paz y de la justicia, de la erradicación de la violencia. Es por demás sabido la apertura que nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha tenido con el periodista y activista político australiano Julian Assange, toda vez que, otro monstruo (el expresidente Lenin Moreno) en Ecuador le retirara el asilo y lo arrojara nuevamente a las garras de la incertidumbre sobre su destino. Es por ello que se subraya el carácter humano y humanista de la actual política de relaciones exteriores en México, una política no intervencionista ni injerencista y sí respetuosa de la soberanía de todas las naciones como ya lo ha expuesto nuestro presidente en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

    Hoy nos duele lo que pasa con el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania, lo que pasa con el conflicto armado entre Israel y Gaza y otras tantas tragedias que nos aquejan en la humanidad, injusticias que cubren de sangre la vulgar búsqueda de dinero y poder por el poder; Ucrania, un país que manejado y financiado por Estados Unidos de la misma manera que lo hace con Israel, busca echar andar la maquinaria bélica a costa de muertes (en su mayoría de niños y mujeres), ambas guerras en beneficio de los grupos de poder de Estados Unidos y perpetuando el modelo de guerra y sangre que les funcionó en el siglo pasado y empeñándose en imponer una supuesta democracia que se les cae a pedazos.

    Es importante saber que los poderes internacionales siempre han atentado contra la tranquilidad y los pueblos del mundo, aunque nos hacen creer lo contrario en sus campañas publicitarias y con el uso de los “medios de manipulación” que les lavan la cara después de las tragedias que dejan a su paso los buitres del poder financiero. No se nos olvida, por ejemplo, la injerencia de Elon Musk en el golpe de estado de Bolivia por los intereses que Tesla tiene en el litio de ese país; tampoco se nos olvida los intereses que tienen las mineras extranjeras que extraen y han extraído por décadas la riqueza del Perú y que están detrás de la usurpación en el poder de la espuria presidenta del Perú Dina Boluarte.

    Estas “estrategias del poder” ya se han registrado en la historia de América Latina antes, de ahí la importancia de no olvidarlas y de recordarlas siempre que se nos sea posible. Hoy la Argentina vive una situación crítica, resulta triste ver cómo la gente se coloca en el dilema de comprar comida o medicamentos para su salud, de buscar la mejor manera de llegar a su lugar de trabajo y a su hogar por el alza desmedida de los precios en el transporte, toda vez que se han retirado los subsidios y apoyos a la economía popular. 

    De la misma manera que lo hicieron en Bolivia y en el Perú, ahora están merodeando estos buitres a la Argentina para quitarles a los argentinos sus empresas públicas y colocar en sustitución un servicio privado que encarecerá más el costo de vida del día a día y se adueñara del futuro de los argentinos y argentinas, un futuro trágico porque van por todos sus recursos, toda vez que su perverso presidente (Javier Milei) lo ha anunciado con bombo y platillo que será un gran “festín” la destrucción de su Estado de Bienestar y el remate de las empresas públicas al mejor postor.

    Las prácticas privatizadoras de la Argentina ya las hemos vivido en los años noventa en México con el expresidente Carlos Salinas de Gortari que tres décadas después nos dejó un país hundido en la miseria, con una alta concentración de la riqueza en pocas manos y la mayor desigualdad que se halla registrado en la historia económica contemporánea del país.  Los años ochenta y noventa fueron los años en que la nube negra del neoliberalismo cubrió los cielos de los países en desarrollo de América Latina y en algunos casos llegaron para quedarse, bajo el cobijo de las elites de cada país (vende patrias y anti nacionalistas) y cubiertos con el velo de la mentira de los medios de comunicación (manipulación). 

    Es de esta manera que los medios de comunicación hacen de un mentiroso como Milei el “gran liberal libertario” de la Argentina, siendo que en la realidad obedece a la elite política local y a los intereses de las transnacionales y del FMI; son los medios que hacen creer que un presidente legítimo como Pedro Castillo es una persona sin “solvencia moral”, un supuesto rebelde y conspirador que quiso realizar un “autogolpe” de estado, cuando en realidad, Perú tenía a un gran presidente que venía del pueblo, elegido legítimamente, de origen humilde y que siempre fue presa del racismo, del clasismo y de la discriminación de la élite política peruana de ultra derecha, que no sólo se ha apoderado de la riqueza de los recursos del Perú con asesinatos, represiones y humillaciones al pueblo peruano, pero que más temprano que tarde, pagaran las consecuencias de sus dictaduras simuladas en supuestas democracias.

    El presidente Pedro Castillo del Perú sigue preso actualmente, y eso nos duele en toda América Latina, no sólo por la bajeza de los actos que lo llevaron a prisión de manera injusta, indigna y traicionera, violando sus derechos, y cómo olvidar la forma injerencista por parte de Estados Unidos y el papel de su agencia predilecta para ejecutar golpes de estado, la famosa OEA (Organización de los Estados Americanos). México le dio protección y cobijo a su familia, el presidente AMLO puso todo a su disposición para brindarles asilo político y quizás quitarle al compañero Castillo un poco del enorme pesar de saber cuál sería el futuro de su familia, hoy puede estar tranquilo de que su familia está en buenas manos, en territorio de un país hermano. 

    Las élites y los medios se alían para manchar la reputación de personajes que no les son útiles a sus intereses y engrandecen a personajes deleznables, carentes de principios y valores, huecos y que tienen la característica de ser deshonestos y corruptos. A estas bajezas se prestan, por ejemplo: Alejandro Fantino (Argentina), Fernando del Rincón (CNN, Perú), o Loret de Mola (Latinus, México) y otros tantos que han manchado la noble profesión del periodismo y que representan en cuerpo entero la actual decadencia del periodismo, un periodismo mercenario, chayotero o mermelero al servicio del poder. 

    La misma estrategia contra Pedro Castillo la realizaron con quienes apoyaban el gabinete de su gobierno (por ejemplo, contra el honorable profesor Aníbal Torres), no tuvieron compasión contra quienes apoyaban a Castillo, en sus actos violentos se reflejaba sin duda el odio contra el pueblo pobre y contra los indígenas del Perú, comunidades siempre desprovistas de lo indispensable, de zonas marginadas y excluidas del supuesto “desarrollo y progreso” del país, esos que se quedaron en el polo de mayor atraso, esos que no nacieron con privilegios y que la única forma que han tenido desde siempre ha sido la manifestación y la lucha insistente por su dignidad y por sus derechos, por todo lo que les han robado, todo menos la esperanza de una vida y un país mejor. 

    Por mucho sobresale dentro de su gabinete una mujer valiente y congruente con sus principios y sus ideales, una mujer que defiende, incluso detrás de las rejas la idea de un mejor Perú, un Perú democrático e incluyente, detrás de las rejas sigue luchando por aguantar la presión política, el mal trato, la tortura y el constante hostigamiento contra ella y su familia, sin duda que vive un infierno dentro y fuera de la cárcel. Me refiero a Betssy Chávez con quien la oligarquía peruana se ha ensañado, dirigiendo todo su poder represivo, de manipulación, de un hostigamiento constante, una tortura física y mental, su sufrimiento ha sido todo un deleite para la clase política, la élite del poder en el Perú, esa élite que desprecia al pueblo del que se sirve, que maltrata al pueblo que le da de comer y del cual ha tomado todas sus riquezas, una élite que discrimina, que ofende, una élite que asesina, una élite inmunda e inhumana, de ultra derecha, fascista y golpista. 

    Al día de hoy, Betssy Chávez y Pedro Castillo, como lo fueron los héroes que nos dieron patria, son personas de una sola pieza, íntegros, fuertes, que han resistido, con una autoridad ética y moral en su pensamiento y en su actuar. Ellos como muchos presos políticos lo están por querer cambiar el rumbo de su país, por buscar en sus pueblos una mayor equidad, una mayor justicia, son personas con alta calidad humana, ejemplos a seguir en esta nueva ola social progresista y de verdadera izquierda. A estos dos gigantes, como a muchos otros se les debe parte de la historia de la democracia en el mundo y el respeto de seguir de forma congruente con sus ideales, de no claudicar, de no flaquear en los momentos más oscuros de la maldad de unos cuantos. 

    ¡Hoy exigimos justicia para Betssy Chávez y Pedro Castillo! 

    Hoy Perú al igual que México presenta un sistema de justicia podrido y al servicio del poder, que simulan un apego a la legalidad y al derecho pero que mienten y traicionan a la patria cometiendo injusticias y actos de corrupción al cobijo del poder. En México ya le llegó la hora a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), las reformas presentadas por el ejecutivo en el congreso van en esa dirección de “limpiar” al poder judicial de personas que se han enriquecido abruptamente cometiendo injusticias contra el pueblo de México, no sólo avalando leyes que van en contra de la soberanía del país con intenciones entreguistas y antinacionalistas, sino modificando la constitución, o de manera vulgar y burda liberando expresamente delincuentes o cuentas bancarias de estos, sintiéndose intocables y aprovechándose de la corrupción para crear un estado permanente de impunidad. 

    Hoy reafirmamos que desde México seguimos luchando, educando y re-educando a los jóvenes para que nunca más regresen gobiernos que le hagan daño al pueblo, gobiernos deshonestos o proyectos de nación como el que representa el Frente Amplio por México (FAM), un frente multipartidista que reclutó a lo peor y más añejo y rancio de los tres partidos PRI, PRD y PAN y que conmina en lo obscurito con Movimiento Ciudadano (MC). Hoy ya no queremos que regresen esos traidores a la patria que sumieron a México en la miseria, que lo llevaron a una decadencia, hoy por eso vamos con la única candidata del partido MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional), la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, una política y científica mexicana que ha puesto a prueba sus principios, su congruencia, su honestidad y su valentía a tal grado de que nuestro presidente y líder moral AMLO le ha dado el bastón de mando para dirigir a nuestra nación a la siguiente etapa de esta cuarta transformación, el segundo piso de la 4T. 

    Hoy le decimos al pueblo hermano del Perú, resistan con fe y fortaleza que ya pronto llegará la luz que los guie, que tienen a grandes próceres a quien seguir, grandes ejemplos para la democracia de nuestra gran América Latina, que México los quiere y México los respeta, que Perú no se olvida y que juntos gritamos fuerte: ¡Libertad para Pedro Castillo y Betssy Chávez!

  • ARGENTINA 0 – 1 FMI, con autogol de Javier Milei

    ARGENTINA 0 – 1 FMI, con autogol de Javier Milei

    Es muy interesante observar que parecen recurrentes los eventos que pasan en la historia de la humanidad. Chile ya ha experimentado las políticas neoliberales y de privatización impulsadas por gobiernos autoritarios como el ejercido por el gobierno de Pinochet y sustentados económica y políticamente por una ideología neoliberal apoyada por el Departamento de Economía de la Universidad de Chicago, o más específicamente, del grupo de economistas chilenos mejor conocidos como los “Chicago Boys”. 

    La estrecha relación entre economía y política ya la hemos resaltado en entregas previas, no son nuevas y tienen una larga data. La economía ha obedecido a políticos corruptos y la política se ha manejado por economistas tecnócratas neoliberales que han sustentado y fundamentado los actos de corrupción, primordialmente con sus tecnicismos que sólo ellos entienden y que ya engarzados los hacen pasar como “teorías” geniales que nada explican y poco a portan al pensamiento económico serio. Uno de estos payasos economistas fue Milton Friedman, un economista que es considerado como el padre del monetarismo y que sostenía, entre otras cosas, que el manejo de la economía se determinaba por el control monetario. 

    La Teoría Monetaria pudo haber sido interesante en su momento (por cierto un momento de crisis en la Teoría y el Pensamiento Económico), sin embargo, el trasfondo de su aplicación con el paso del tiempo le dio una fama desmedida a Friedman y paso de ser un simple economista a un operador político con poder intervencionista otorgado por los Estados Unidos que le permitió llevar a cabo, por un lado, su doctrina económica a todas las universidades y escuelas de economía del mundo y por otro lado, su doctrina política a países en desarrollo que deseaban implementar gobiernos neoliberales, pequeñas dictaduras o democracias simuladas. 

    Friedman no impulso solo esta campaña de economistas deplorables o mejor conocidos como economistas liberales, lo llevó a cabo de la mano de la Escuela Austriaca y más recientemente de la Escuela Neoclásica. Economistas colocados en puestos clave de las principales universidades del mundo, con una supuesta autoridad en la materia, se encargaron de difundir y diseminar este pensamiento dando por hecho que sus propuestas de política económica eran exitosas. Por ejemplo, resaltaban como logro el control de la inflación, pero omitían decir que estas medidas habrían cobrado vidas humanas por causa de la represión. También, por ejemplo, controlaban los salarios bajos con el pretexto de que un aumento al salario provocaría una mayor inflación y por décadas, para el caso de México, mantuvieron una política de salarios miserables que a la larga afecto el bolsillo de los mexicanos y los empobreció perjudicando con ello su poder adquisitivo. 

    Son este grupo de economistas, aunque con un poco de camuflaje, los que privilegiaban el crecimiento por encima del desarrollo o como antesala necesaria del mismo, aunque lo que ocultan realmente es que el crecimiento lo impulsaban porque beneficiaba a las grandes empresas y a los más ricos y perjudicaba al grueso de la sociedad y en mayor medida a la clase trabajadora. Es este grupo de economistas que ha llevado al mundo al punto de mayor desigualdad y concentración de la riqueza en pocas manos, economistas que dirigen países, ministerios y secretarias y que tienen como prioridad mantener el estatus de una cierta clase privilegiada política y económicamente sin importarle el pueblo, ni la clase baja o la gente más pobre de su país o del mundo en general. 

    Ese grupo de economistas ahora con la bandera de una supuesta “libertad” va engañando al mundo, con tecnicismos económicos que los hacen ver como eruditos, pero que lo que realmente ocultan es su ignorancia por la sociedad, que se escudan en modelos sofisticados y matemáticas complejas para poder sostener una sarta de mentiras que llevan dentro de sí una política dañina para la humanidad. Estos economistas que hoy son financiados por organismos internacionales, que se colocan en universidades privadas (como el ITAM en México o la Torcuato Di Tella en Argentina) y que desde ahí difunden sus engaños, van avanzando poco apoco de la esfera política a la económica y viceversa, se retroalimentan, generan redes y se protegen entre sí, se colocan ellos mismos, incluso pueden llegar a cooptar ministerios de gobierno como si se tratara de un negocio familiar de egresados de esas universidades y como si los egresados de estas fueran los “más aptos” para el puesto, colocándose en las productoras de gente inmoral.

    Pues es de esta camada de la que viene al que yo llamo “el Cantinflas Milei”, pero que también es conocido como el “gatito mimoso” del poder económico, o el “Peluca Milei”, toda una Rock Star entre la farándula de falsos economistas y que al día de hoy es presidente de la Argentina. Milei cumple con todos los requisitos de todo gobernante miserable: corrupto, hipócrita, neoliberal, falsario e ignorante. Es fácil ver que es un producto chatarra resultado de una campaña de publicidad y propaganda en redes que caló en lo profundo de la población argentina, una población por demás analfabeta en temas económicos, que padece un analfabetismo provocado desde el propio poder, es decir, que hoy la ignorancia y manipulación de los argentinos ha llevado al poder a algo más o menos parecido a un monstruo. 

    Milei es resultado no solo de una ignorancia económica que sus gritos y pataleos engañaron a más de uno, resultado también de una crisis política y un desgaste del peronismo en la Argentina, particularmente de los fundamentos del peronismo, también por gobernantes que, simulando una izquierda, pensaban, actuaban y vivían igual o mejor que la gente de supuesta derecha, esta distinción con el paso del tiempo se fue haciendo más tenue y con la llegada de una nueva generación, más joven y también ignorante de temas económicos le dieron paso al monstruo de Milei. 

    Pero ahí no acaba el asunto, otro factor de importancia lo jugó los medios de manipulación (no de comunicación) que envuelven al pueblo de Argentina por décadas, personajes que gozan del arte de la mentira y que dominan y malversan la opinión pública del pueblo hermano de Argentina, tal como lo hace Jorge Ramos en Estados Unidos desde UNIVISIÓN o tal como lo hace Fernando del Rincón en Perú desde su medio de manipulación CNN o Loret de Mola en México desde Latinus, etc. Los medios han jugado un papel crucial en este engaño, son ellos los que han tejido la red y los que le han amarrado la venda en los ojos a los argentinos y argentinas, que ya desde antes padecían una vida poco menos que indigna.

    El otro elemento importante de la ecuación es el FMI, el rey de todos los elementos que juegan en contra de la Argentina, casi equiparable a Jorge Macri o Luis Caputo, que no han sido más que los gerentes del poder, los empleados del FMI que obedecen a intereses privados y extranjeros, que son unos antinacionalistas, vende patrias y que ha usado al pueblo de Argentina para amasar riquezas multimillonarias para ellos y para sus jefes en el extranjero.  No son todos los jugadores, hay otros que están ocultos, en la banca, y que están también detrás de todos estos desastres, que operan en el anonimato pero que sin duda obedecen a intereses de las empresas transnacionales y que han minado la soberanía argentina y buscan permanecer en ella con la mísera estrategia parasitaria con la que se han establecido desde un inicio, extrayendo riqueza y explotando y pagando sueldos miserables a los argentinos. 

    Todo este equipo antes descrito es el que ha conspirado contra el pueblo hermano de Argentina, y si el lector me lo permite hacer una analogía con el futbol, Milei sería un cambio de jugador a medio partido que el pueblo de Argentina realizo lleno de esperanza de por lo menos conseguir algo mejor que el gobierno anterior, pero los engaño, Milei siempre ha jugado a favor del equipo contrario, siempre ha estado financiado por el equipo contrario y su ideología política y económica siempre ha estado del lado de la casta, de manera servil no ha sido más que el cachorro del poder. Una vez que han visto la primera jugada al minuto diez, que una vez que entra Milei se va a estampar con todo y balón a la portería de la Argentina de manera traicionera (pero simulada), que con su caminar bobo y patético entra a la portería de la Argentina, se puede ver como el pueblo se desmorona y a manera de ola van resistiendo el paso de una inflación duplicada, incremento en los precios de los alimentos y medicinas, la caída de su poder de compra que no les alcanza ni para el alquiler o para llevar a la familia al médico.

    Todo sube, como esa ola que se hace en los grandes estadios, se oye ese estruendo de llanto, de lágrimas y desesperación de los padres de familia que no les alcanza, que no le pueden dar una vida digna a sus hijos, que no se pueden auto sostener y necesitan endeudarse, pedir ayuda de todas partes, hasta de sus hijos. Esa ola de inconformidad y de angustia también es coreada por los jubilados que ven su pensión menguada, cortada con esa sierra maldita de la indiferencia, la sierra de Milei, también los enfermos que no pueden comprar una caja de medicamentos completa y la compran por partes o por piezas, también ese malestar e indignación se suma a las mentadas de madre en contra de Milei, el que supuestamente sería el jugador estrella. 

    Ante tal sorpresa, imagine usted que Milei se ríe de forma estúpida como es su costumbre y promete una mejor Argentina en 35 años o más, una cantidad de años en los que probablemente la mayoría de los que lo votaron no vivan o no tengan las fuerzas para reclamar una promesa fantasiosa y nuevamente falsa de Milei, les hace una nueva oferta “compre sufrimiento hoy y goce del paraíso en el mañana”, ese paraíso que nunca llegará porque Milei es un infeliz mentiroso, esa es la verdad. 

    Algunos en las gradas mueren del llanto, otros se rasgan las playeras, otros más se toman de los cabellos y se arrepienten de tan malas decisiones en las urnas. Otros tantos saltan al campo de juego y quieren detener el partido, pero no es nada fácil, Milei tiene de su lado al poder militar y de seguridad policial, y esta injusticia o traición irá acompañada siempre de la represión y la represión de muerte y la muerte de sufrimiento. Esto es lo que trajo Milei a la Argentina, un personaje ocurrente, artificial, sin historia y que de forma coyuntural brota como la mala yerba porque encuentra el caldo de cultivo adecuado del de donde nacen los dictadores como Pinochet o como Hitler. ¿Qué pasará con el pueblo argentino? Se paró el reloj por un momento, pero el juego tiene que continuar, todos los días comen los argentinos y las ratas que ahora están en la casa rosa tendrán que salir a la sociedad algún día a darles la cara, de frente y no desde Tik Tok. 

    El supuesto León, no es más que un simple gato del poder. El supuesto economista no es más que un farsante, el jugador estrella del equipo de Argentina, no era más que un traidor, con la camisa albiceleste, pero con las letras grabadas del FMI en su piel y en su cerebro. Ya no se escuchan esos estruendos gritos del desesperado Milei que a falta de la razón ocupaba la imposición de una visión rancia y arcaica como la de la economía austriaca. 

    Eso sí, la experiencia de Argentina deja claro que la humanidad y la historia se encuentra siempre en un péndulo, México ya paso por esas penumbras y a un minuto del estallido social busco su soberanía, como lo harán los argentinos, entre todos, con todos y todas los argentinos y argentinas, no sólo los que ellos llaman “argentinos de bien”. Ya no hay espacios para los hombres únicos, los que yo llamo hombres-país o mujeres-país, tal como un Messi, no señores y señoras, Messi no es la Argentina, la Argentina es mucho más que un jugador, Messi al igual que muchas figuras deportivas solo han sido un instrumento del poder para virar la atención a lo menos importante, para ponerle un velo a la tragedia nacional, para sentirse orgulloso por un solo argentino mientras que el país entero se desmorona, un Messi que ni siquiera vive en Argentina. 

    Por ahora no veo a un Messi o al equipo de la selección regresándole un poco de sus millones al pueblo de Argentina que muere de hambre, ese pueblo al que se deben y al que le deben toda su fama y su fortuna, no veo a los artistas o incluso a las universidades publicas salvando al país, todo es un hermetismo, todos se han quedado callados, todos menos el pueblo de Argentina que sale a la calle, que se agrupa en las juntas barriales y que hoy más que nunca debe mirar muy bien a sus jugadores y a su equipo, y saldrán adelante como nación, unidos, con algunas bajas, con algunas infracciones, con lesiones y desgastados, pero saldrán adelante esa es mi fe y mi profundo deseo porque nadie, ningún pueblo del mundo se merece estar en manos de un gobierno neoliberal que encarna el mal y deja desgracia a su paso. 

    Dios está con el pueblo de Argentina porque su propósito es noble y no meramente barato y vulgar por dinero como el de la casta, sino porque desean con el corazón una Argentina mejor, una Argentina no como la de finales del siglo veinte tan añorada, sino una mucho mejor Argentina digna de los argentinos del futuro, eso es lo que se juega en esta partida, el futuro de los argentinos del presente.

    Mi abrazo fraterno al pueblo hermano de Argentina y esta analogía no busca herir susceptibilidades sino aclarar un mejor entendimiento de la situación económica, social y política de la Argentina que se vive en estos momentos. Este escrito es en especial para mis estudiantes argentinos de grado y posgrado del que me he nutrido de sus charlas, comentarios y experiencias y con los que sufro a la par con ellos su sentir por el daño que le han hecho a esa hermosa patria que es la Argentina.

  • ¿AMLO DICTADOR? Cifras socio-económicas del supuesto “peligro para México”

    ¿AMLO DICTADOR? Cifras socio-económicas del supuesto “peligro para México”

    Informarse es muy importante, la información es poder y una persona informada es menos manipulada por los “medios de comunicación”. Es muy interesante la hipótesis que lanza el presidente AMLO sobre la grave situación de seguridad que nos heredó Felipe Calderón, considerando que cuando entra al poder (2006-2012), en el siguiente año 2007 se tenía registro de una cifra de 8,867 homicidios, una cifra baja y que no ameritaba declarar la supuesta “guerra contra el narco” y que esta medida fue tomada para legitimar su gobierno espurio como resultado de una elección fraudulenta. 

    Lamentablemente ese narcoestado que se instala con Felipe Calderón dio frutos elevando la cifra de homicidios hasta llegar a finales de su sexenio en el año 2012 a 25,967 homicidios pero dejando con ello una tendencia a la alza y registrando su máximo histórico con Enrique Peña Nieto en el año 2018 de 36,685 homicidios. Revertir esa cifra no es nada fácil pero afortunadamente en el gobierno de AMLO se ha venido reduciendo paulatinamente, al día de hoy se registran poco más de 25,004 homicidios para el cierre de este año 2023. Si AMLO fuera dictador como lo sostienen sus adversarios, la cifra de homicidios en México habría seguido la misma tendencia hacia arriba que venía con Felipe Calderón y México seguiría siendo un matadero por decisiones de gobiernos genocidas como en administraciones pasadas donde gobernaba el PRI y el PAN. 

    Podemos decir por tanto que AMLO no, no es un dictador ni un peligro para México, un dictador no genera empleo ni reporta una cifra histórica de puestos  de trabajo registrados en el IMSS de 22 millones 409 mil 268 empleos, reduciendo con ello la informalidad y ofreciéndole a la gente mejores oportunidades para ganarse la vida honradamente y con una paga justa y digna considerando que la remuneración mensual promedio de los trabajadores asegurados ante el IMSS es de $16,268 pesos a cifras de noviembre de este año 2023. 

    La generación de empleo en México se ve reflejado en su contraparte, el indicador de desempleo, que en relación al mes de octubre, en este año fue del 2.6%, cifra histórica en la reducción del desempleo. Estaríamos hablando que para el mismo periodo mensual, México tendría una menor tasa de desempleo con respecto a España (11.8%), Colombia (9.2%), Chile (8.9%), Italia (7.8%), Francia (7.4%), Austria (6.3%), Canadá (5.7%), Bélgica (5.6%), Estados Unidos (3.9%), Australia (3.7%) y Alemania (3.1%), entre otras.   

    Si AMLO fuera un dictador, el peso mexicano no se habría apreciado con respecto al dólar 15.2%, también una cifra histórica, al día de hoy el tipo de cambio es de $17.28 pesos por dólar. AMLO ha hecho que el peso que siempre se devaluaba, que se debilitaba y perdía valor frente al dólar, ahora se aprecie y sea el súper peso , no así con monedas que se han depreciado frente al dólar como el Euro (-5.1%), el dólar canadiense (-2.3%), o la Libra esterlina (-1.5%), esto de acuerdo con datos de Bloomberg para el periodo que va del 30 de noviembre del 2018 al 06 de diciembre del 2023. No debemos olvidar que en sexenios pasados, el peso siempre y de forma paulatina iba perdiendo terreno frente al dólar.

    Si AMLO fuera un dictador, no se enviarían remesas del exterior a México, pero esto se da por la confianza que tienen nuestros hermanos migrantes, porque saben que el dinero que envían le es útil a sus familiares y que pueden consumirlo, ahorrarlo o invertirlo. En lo que va del año, en enero del 2023, las remesas reportaban un total de $4, 427 millones de dólares, un 13% más que lo reportado en el año 2022 que fue de $3,918 millones de dólares. Para diciembre de 2023, finales de año, el presidente espera que se llegue a un total anual de remesas de más de 63, 000 millones de dólares aproximadamente. Los migrantes han aportado mucho colocándose como la principal fuente de ingresos del país. 

    Si AMLO estuviera destruyendo al país y fuera un peligro para México, como tanto lo pregonaron los conservadores, no se registrarían cifras históricas en Inversión Extranjera Directa (IED) que para este año 2023 se tiene un estimado de $32,926 millones de dólares. Hoy México se presenta como un lugar predilecto que le brinda confianza a los inversionistas extranjeros, no sólo porque es un país lleno de oportunidades de negocio, sino porque se ha disminuido la corrupción, la inversión se ha abierto a los negocios sanos y que beneficien al país, no sólo al capital extranjero. 

    Si AMLO fuera un dictador, no sería hoy el principal socio comercial de Estados Unidos. De acuerdo con cifras del United Census Bureau de los Estados Unidos, México representa el 16% del comercio de los Estados Unidos, estamos hablando de que en monto representa una relación comercial de $72.8 billones de dólares, muy por encima del monto (medido en billones de dólares) y porcentaje que representan economías como: Canadá ($65.7/14.4%), China ($57.6/12.7%), Japón ($20.3/4.5%), y Alemania ($19.8/4.4%) al mes de octubre del presente año. 

    Si AMLO fuera un dictador, no habría recuperado la economía casi instantáneamente después de la tragedia sanitaria y económica que trajo la pandemia del COVID-19. Gráficamente este “rebote” o lo que claramente viene siendo una gráfica de línea en “v”, de una caída del -19% en el segundo trimestre del año 2020 que fue cuando más fuerte se resintió la caída, pasamos a una pronta recuperación del 15.4% de acuerdo con la variación porcentual al tercer trimestre del mismo año. Nuevamente AMLO hace junto con su equipo de trabajo una hazaña económica, que consistió en recuperar la economía después del duro golpe de una crisis que no se veía en los últimos cien años, lamentablemente no todos los países tuvieron la misma suerte, por eso tener a AMLO de presidente es un lujo, envidiado por otras economías del mundo. Solo para su conocimiento, al tercer trimestre del año 2023 el crecimiento de México fue de 1.1%, por encima de Corea del Sur (0.6%), Bélgica (0.4%), España (0.3%), Italia (0.1%), entre otros. 

    Si AMLO fuera un dictador no habría controlado la inflación, de acuerdo con datos del INEGI, la inflación va a la baja y se mantiene controlada, para noviembre del 2023, la inflación se encontraba en el 4.3%, recordemos que si bien es cierto que gran parte de la inflación que padecemos es importada, es decir, viene del exterior por los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania, otra parte de la inflación se explica por el control de las tiendas de distribución que se ponen de acuerdo para manipular los precios a su antojo. 

    AMLO ha llegado a un acuerdo con los productores para el control de la inflación y ha replanteado con las tiendas de distribución que el control de los precios se modere para no afectar a los consumidores y reducir el porcentaje de la inflación que le corresponde a los alimentos que es del 1.7%, muy por encima del 0.5% que reporta Estados Unidos en este mismo rubro.

    AMLO, el que según los conservadores esta “destruyendo el país”, anunció un incremento al salario mínimo del 20% para el primero de enero del año 2024. Es así como el salario mínimo empezó a incrementarse después de décadas de estancamiento. Para darse una idea apreciable lector, a finales de los años ochenta, el salario mínimo era de cerca de $163.5 pesos y fue disminuyendo. En el año 2018, cuando AMLO llega a la presidencia el salario mínimo era de $112.7 pesos, sin embargo, uno de sus primeros ajustes fue al salario y eso ha permitido un incremento paulatino y sustancial hasta llegar al próximo año  a $248.9 pesos, lo que representa un incremento del poder adquisitivo del 110% con respecto al año 2018. Ahora alcanza para una mayor cantidad de bienes en la canasta básica de consumo del mexicano promedio.

    AMLO, el supuesto dictador ha reducido la pobreza, del 46.2% de personas que se encontraban en pobreza en el año 2014, la redujo a 36.3% para el año 2022, a pesar de la pandemia, esto de acuerdo con datos del CONEVAL, nuevamente una hazaña histórica y que refleja su lado humano del presidente, el siempre preocuparse por los menos favorecidos, siempre haciendo valer su frase “primero los pobres” la que complementa comúnmente con “arriba los pobres y abajo los privilegios”. También ha reducido la desigualdad, esto se registra en una reducción en el Coeficiente de Gini que refleja que la brecha entre ricos y pobres se ha disminuido, por ejemplo, con Felipe Calderón el que ganaba menos frente al que ganaba más la diferencia era de 35 veces, ahora la diferencia es de 15 veces.

    Son múltiples los indicadores socio económicos que podemos tomar para mostrar y comprobar que AMLO no es un dictador ni tampoco ni mucho menos es un “peligro para México”, todo lo contrario a lo que nos hicieron creer en esa campaña funesta orquestada por los principales medios de manipulación. En la Bolsa de Valores también se han experimentado ganancias (30%), la deuda pública es la menor registrada comparativamente con otros sexenios, también hemos llegado a un máximo de las reservas del Banco de México de $207 mil millones de dólares, otro dato histórico, también se tiene mayores reservas de petroleo y se ha mejorado la producción y disminuido la deuda de PEMEX, extrayendo de forma más eficiente y a menor costo. Cada una de las decisiones de política económica se ve reflejada en mejora en los precios en los energéticos y combustibles, ya no hay gasolinazos y también en indicadores de seguridad como los homicidios, robo, secuestro, etc., se han disminuido. 

    No cabe duda que tenemos no solo al mejor presidente, sino también al mejor economista que haya conocido, con un juicio práctico admirable. 

    ¡Viva nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador! 

  • Economía de la tragedia

    Economía de la tragedia

    Poco a poco se van ajustando las piezas para poder darle continuidad a la cuarta transformación en México en el 2024. Claudia Sheinbaum se ha colocado ya como líder y coordinadora nacional y Clara Brugada como coordinadora de la cuarta transformación  en la Ciudad de México (CDMX), en ambos casos, tienen asegurado el éxito, no solo por ser quienes en su imagen y en su actuar representan los principios y convicciones del movimiento, sino también por ser mujeres valientes y dignas dirigentes que han trabajado largo tiempo por un país más justo y democrático. Basta  con mirar al pasado para ver la lucha del movimiento estudiantil en la que participó activamente Sheinbaum (quien hoy ostenta el bastón de mando), o el trabajo comunitario realizado por Brugada (quien es la alcaldesa mejor calificada), ambas están hechas de buena madera, mujeres de gran valor ético y cívico, no están hechas al vapor, no son productos chatarra como los candidatos y candidatas de la oposición que si de algo carecen es de dignidad.

    Vamos bien en el movimiento, es por ello que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) con tranquilidad pero sin descansar ni un sólo día, aún en su día de cumpleaños (13 de noviembre), sigue inaugurando obras que desde el primer día de su gobierno ha mandado a realizar, sigue reconstruyendo o terminando obras que debido a la corrupción de gobiernos anteriores  dejaban abandonadas, sin concluir y en el olvido. AMLO se ha propuesto no sólo terminar las magnas obras emblemáticas de su gobierno, sino que sigue visitando cada uno de los estados de la república apoyando las demandas sociales y reforzando política y financieramente a todos los gobiernos (no importando el color) para que avancen en sus planes de desarrollo. Sin duda son muchas las obras que no prometido y aún así las está realizando, por mucho ha excedido las promesas de campaña, atendiendo a todos pero siempre y con mayor cuidado a los más desfavorecidos. 

    No han sido pocas las adversidades que ha enfrentado nuestro presidente que con otro gobierno se habrían salido de las manos, no sólo por su ineptitud o su irresponsabilidad, sino porque carecen de un amor genuino al pueblo, a la sociedad, a la gente, porque los gobiernos corruptos de oposición representan eso, un servirse de la gente, no servir a la gente, es por ello que, por ejemplo, de la pandemia del COVID-19, o de cualquier otra calamidad habrían optado por hacerse multimillonarios y colocar la desgracia de la gente por delante, habrían hecho el negocio de su vida (recordemos que querían vender las vacunas). Esta visión va en contra de todo lo humano, estas actitudes superan cualquier tipo de patología, esta actitud de rapiña sobrepasa cualquier acto de perversidad, es carroñeria pura, es anti-natura, pero existe, y hasta antes de llegar AMLO al poder, era un verdadero “modelo de negocio”, uno de los más exitosos, más rentables económicamente y redituables políticamente, resulta que este “modelo” era el predilecto para aquellos políticos corruptos de poca monta que querían pasar a ser de la noche a la mañana los nuevos millonarios del momento. 

    En clases de negocios les digo a mis estudiantes, si quieren perder su dignidad y hacerse millonarios, sean políticos corruptos, pero si deciden serlo, no entren a esta clase, porque aquí en mi clase no se enseña a ser un vulgar miserable, se enseña economía. Aquí, les subrayo, se enseña una economía digna, diferente, que rompe con muchos de los paradigmas establecidos, precisamente con aquellos paradigmas de ciertos intelectuales que por encargo publican sus “grandes” libros y que desde las “grandes” universidades y con portadas bonitas y pasta dura, venden sus libros al mejor postor y hacen de la academia un burdel de ideas inconexas desde la cual nos enseñan esta basura de economía donde el dios es el dinero, donde el máximo propósito es la generación y acumulación de riqueza, sin sentido y de forma mezquina.

    Una vez aclarado este punto, procedo a explicarles de qué trata esto que llamamos Economía de la Tragedia, un tema por demás interesante, veamos esto con mayor detalle. Aquí y en otros documentos hemos dicho que la academia ha sido un mecanismo para trasmitir una ideología del poder como lo es el neoliberalismo, hemos señalado también que, por ejemplo, en el caso de los economistas, la enseñanza universitaria, en su mayoría, se ha reducido al aprendizaje de la teoría neoclásica que es la que le da sustento a la política económica neoliberal. En algunas ocasiones los alumnos se sorprenden, incluso algunos profesores se indignan al escuchar esto, lo cierto es que no lo pueden negar, no pueden negar que las “grandes” escuelas de economía se han retorcido y por debajo de estas se ha enraizado el paradigma neoclásico y neoliberal que coloca al día de hoy al economista en una situación de ignorancia de lo ético y lo humano, es sencillamente un economista deshumanizado, con cerebro  pero sin corazón, una especie de hombre de hojalata. 

    En nuestra visión de economía, hemos definido a esta como una ciencia no que se reduce a “administrar los recursos que son escasos”, no, en nuestra definición, la economía es la ciencia que busca las distintas formas de mejorar la vida de las personas, esta, nuestra definición, va más acorde con la Economía Moral. En la economía tradicional, sabemos que el individuo busca consumir y el empresario busca producir y vender y bajo esta “lógica económica”, ambos interactúan en el mercado, uno para comprar y despojarse de su dinero y otro para vender mercancías de consumo que le permitan hacerse de dinero para una futura re-inversión. Es así como, casi como robots, ambos, consumidor y empresario, se ven en el mercado y procuran intercambiarlo todo, de tal forma que el consumidor llene sus bolsas de mercancías y el empresario salga del mercado con los bolsillos llenos de dinero. En ambos casos, si esto ocurre, son felices, porque supuestamente encontraron todo lo que buscaban. 

    Bajo esta dinámica económica y esta visión un tanto básica no hay mucho que agregar porque el gobierno aparece como un simple receptor de impuestos de las transacciones que ambos realizan y finalmente con ese dinero el gobierno busca brindarles las condiciones para que en ese mercado, haya seguridad y certeza de que lo adquirido por el consumidor y lo recaudado por el empresario, se use en beneficio y satisfacción de cada quien. 

    En este mundo ideal todo fluye, no existen contratiempos, ni tampoco adversidades o tragedias que hagan del consumidor un ser humano real ni tampoco del empresario una persona viva con más aspiraciones que el lucro. Aún permaneciendo en este esquema, una “desgracia natural” como la ocurrida por el huracán OTIS en Acapulco nos diría que, dado que el desastre provoca que se cierren las empresas y negocios, y por otra parte, que se clausuren los puntos de venta y los canales de distribución y logística de las empresas, eso provoca que haya una menor oferta de bienes y de servicios, en otras palabras, la curva de oferta se contrae y eso provoca que los precios aumenten, aplicando la máxima de que la escasez provoca el alza en los precios.

    Es este esquema en el que es “permitido y justificado” que, quienes vendan, vendan a precios altos y quienes compren, los que puedan, compren a precios altos, en otras palabras, en esta grave situación y delicada porque pone en riesgo la vida de las personas, se aplica la estrategia de “sálvese quien pueda”, sólo van a sobrevivir aquellos que tengan lo suficiente en dinero para poder alimentarse o buscar un refugio o pueda tener acceso al agua o a otros servicios básicos de sanidad, alimentos o seguridad. En este perverso esquema que muchos lo ven como “normal”, como “así es el mundo”, sólo pueden resguardar a su familia o trasladar sus pertenencias a un refugio aquellas que tienen los recursos para pagarlo, sólo tiene una cobija el que puede pagarlo, o una botella de agua quien puede pagarlo. 

    Resulta lógico que esta economía rechace la existencia del Estado o la reduzca a una mera oficina burocrática o intermediaria, a una ventanilla de trámites o a un ente que le resguarda su dinero al sector privado para después asignárselo por adjudicación directa a proyectos corruptos y así abusar del recurso público a manos llenas.  En este modelo el Estado no existe, ni siquiera las personas que mueren para ellos son personas, son simples consumidores que representan una canasta de consumo o un consumo potencial, no hay familias ni niñas o niños, ni gente adulta, son simples consumidores a los que hay que vender, todo esta en la venta, todo es dinero, se lucra con todo, con la tragedia, el dolor y el sufrimiento humano, mientras más hondo es la necesidad, mayor es el precio que se tiene que pagar por lo que se quiere, incluso con la propia vida.

    Esa economía tradicional, ortodoxa o como le quieran llamar, es una Economía de la Tragedia, porque no antecede la necesidad de las personas desde un punto de vista humano sino económico, no existe la ayuda, sino pagas por ella, no existe la colaboración, sino una simple e inhumana relación entre dos agentes económicos que intercambian si pueden, todo lo material que les resulte atractivo, todo es mercancía y dinero, incluso las personas y su dignidad, es el reino del dios dinero.

    Ahora se entiende por qué cada que había un “desastre natural”, salían de sus cuevas los bandidos a ganar todo lo que podían. En un principio era algo espontaneo, pero con el paso del tiempo se regularizó, en tiempo y espacio, por esa razón, en temporada de lluvias y huracanes, ya todos los proveedores estaban listos para enriquecerse al amparo del poder público, para exprimir el presupuesto de gobierno declarándose todas las entidades en situación de riesgo y justificando así una supuesta ayuda que nunca llegaba, de esta manera ,un proveedor de insumos en ese tipo de eventos se volvía millonario de la noche a la mañana.  

    Era cuestión de seducir al secretario de gobierno en turno para que este asignara los recursos por medio del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y se convirtiera una élite en “proveedores estrella” que sin ninguna regulación o supervisión y dada la urgencia de la situación, le asignaran los precios que quisieran a una cobija, una lámina o a un electrodoméstico, multiplicando así las ganancias de los supuestos empresarios. 

    No había certeza de que lo que comprara el gobierno le llegara a la gente, los medios hacían su parte, haciendo una apología de la tragedia o tomando fotos y videos de supuestas entregas para repetirlas una y otra vez en los medios y dar por echo de que la ayuda se estaba entregando tal como se había prometido, sin embargo, era parte del montaje resultado de la coalición entre gobiernos corruptos, falsos empresarios proveedores y medios de manipulación al servicio vulgar del dinero mal habido.

    En esta Economía de la Tragedia ganaban todos menos el pueblo, los gobernantes corruptos se hacían millonarios con el moche del proveedor, los falsos empresarios, incluidos los de los medios de manipulación, también se enriquecían, si embargo, el pueblo no, la gente desfavorecida aunado a su pobreza se le sumaba la tragedia personal por la perdida de su patrimonio, o  familiar por la perdida de sus seres queridos, aunado a ello, venía el abuso del poder, el enriquecimiento al cobijo del sufrimiento de la gente, eran los empresarios de la desgracia, especialistas en gestionar el desastre y en lucrar con las necesidades sentidas de un pueblo.

    Estos falsos empresarios carroñeros esperaban feliz y plácidamente la tragedia del día de mañana y la del próximo año, ya sea que las “bonanzas” y los “contactos” les trajeran negocios para aprovechar una sequía en una comunidad o una inundación en una localidad, o el desbordamiento de un rio, o el deslave de un cerro, o la caída de un puente, o un socavón o el desmantelamiento de una carretera, etc., cualquier “desastre natural” que les permitiera obtener riqueza de la pobreza y desgracia de los demás. 

    Hasta qué punto los “desastres naturales” lo son del todo, bajo esta Economía de la Tragedia, algo que parecería “natural” se volvió normal y común, es decir, se normalizó la tragedia como algo habitual y cotidiano, de esta manera era normal que quienes se inundan, se inunden cada año, que quienes padecen de falta de agua, lo hagan cada año, lo anterior da a pensar que de alguna manera puede ser provocado, algo que oculta la Economía tradicional, da por hecho que existe la escasez cuando en realidad la escasez es provocada. 

    También se puede modelar la tragedia, se puede incluso inducir a ella con políticas publicas corruptas, con funcionarios sin escrúpulos, y con mafiosos que se creen empresarios y que cuando todos esos elementos se conjuntan se puede entender, por ejemplo, cómo es que se lleva a cabo un programa de vivienda cerca de una barranca para después lucrar con la tragedia de que estas vivienda se vengan abajo; o que por la necesidad sentida de vivienda se realicen desarrollos inmobiliarios en donde no hay agua; o que quieran hacer un aeropuerto sobre un lago, secando un vaso regulador de agua para millones de personas; o enfermar a una población con cáncer por emisiones de contaminación y después venderles servicios médicos y medicamentos altamente costosos, sin duda una lógica perversa e inhumana. 

    Apreciables lectores, estudiantes y alumnos, esta es la Economía de la Tragedia, es esta la que vivíamos antes de AMLO y la que aprendimos a normalizarla desde la universidad, es este paradigma el que esta por extinguirse y junto con el todas las lacras institucionales que la provocaban, que la justificaban y que la normalizaban. 

    No ha sido fácil tratar de erradicarla, hay muchos intereses de por medio, malas prácticas que muchos de los funcionarios de gobiernos pasados que permanecen en esta administración (en distintos niveles de gobierno) o que tienen redes de complicidad que no se han limpiado del todo, siguen buscando estas “oportunidades de negocio”, de ahí el odio que le tienen, tanto funcionarios como estos falsos empresarios, ya no les deja lucrar ni burlarse del pueblo, ya no hacen negocio con el dolor de las personas, yo no hacen esa cobertura del sufrimiento. 

    Sin embargo, todavía hay despistados como Ricardo Salinas Pliego que sigue viviendo en el pasado y que sigue golpeteando al presidente con su televisora y tirando los trozos de dignidad que le quedan lanzando una linea editorial a sus conductores (como en el caso del miserable y farsante de Javier Alatorre) para ofender al presidente y manchar la imagen de un gobierno pulcro, con excelentes resultados en lo económico, en lo social y en lo político. Hoy nos acercamos más a una Economía Moral y dejamos atrás esa Economía de la Tragedia, hoy al pueblo de México se le respeta y también a nuestro presidente, cada vez veo a más y más gente que se suma al apoyo de nuestros hermanos de Acapulco, que se suman a la defensa de cualquier ofensa en contra de la investidura presidencial, hoy cada vez más veo a más personas que defienden a nuestra cabecita de algodón que es sin duda un lujo de presidente, muchas felicidades en su setenta aniversario, lo vuelvo a repetir, es un honor estar con Obrador. 

    ¡Viva AMLO, viva la Cuarta Transformación y viva México!

  • La ardua labor del maestro en la 4T

    La ardua labor del maestro en la 4T

    Como lo hemos sostenido en entregas previas, el neoliberalismo también se enseña y también se aprende y uno de los pilares para que este proceso de enseñanza-aprendizaje se realice de forma natural ha sido la escuela. La escuela fue cooptada por una ideología, la ideología neoliberal y todo lo que se producía en ella favorecía este modelo. De esta manera es como todos y cada uno de los elementos que conforman la escuela como la conocemos hoy en día sufrieron cambios profundos, se perdió la esencia de la escuela en el camino y se convirtió en un instrumento más de la maquinaria neoliberal. La educación universal y la universalidad de la educación se perdió y en cambio se heredó de una generación a otra la idea de una educación “a modo” para “capacitar” a las personas y “habilitarlas” para que se pudieran “adaptar” a un mundo injusto, sin ni siquiera tener los elementos para cuestionarlo, ni tampoco para transformarlo. 

    Vayamos por partes. La escuela, la podemos pensar como este espacio educativo que puede ser de nivel primaria o universitario, pero que concentra los conocimientos más recientes y sofisticados que podríamos adquirir del mundo tan cambiante que nos rodea. Podemos ver también a la escuela como un faro de luz que guía a las personas en senderos de oscuridad en busca de la verdad. La escuela se nos puede presentar también como un espacio de recreación, de superación personal, del conocimiento de uno mismo y de sus pares, de su tiempo, como un espacio social de experimentación y esparcimiento donde fortalecemos nuestros valores y retroalimentamos nuestros principios rectores, un lugar que nos hace mejores personas, personas de bien, nos forma y nos transforma continuamente, nos orienta, en fin, nos da vida por medio de la palabra. 

    En más de una ocasión he escuchado decir a mis colegas y amigos que la escuela ha sido aquel lugar de donde han tomado su referente de vida. En más de una ocasión he escuchado que ha sido en la escuela el lugar donde se encuentra el primer amor, al mejor amigo, al maestro ejemplar y que sirve, en muchas ocasiones, como un modelo a seguir. Es en la escuela en donde encontramos nuestra vocación, nuestra profesión, en el que elegimos a que queremos dedicar nuestro tiempo de vida productiva, nuestro esfuerzo físico e intelectual a favor de los demás, es ahí, en la escuela, en donde aprendemos las reglas, la buena conducta, en donde crecemos y vivimos gran parte de nuestra vida, algunos, como en mi caso, la escuela ha sido el espacio que me ha permitido regresar lo mucho que me han dado mis maestros y maestras y un poco de las tantas cosas que he aprendido de ellos.  

    La escuela tiene un origen social, sirve a la sociedad, tiene un carácter humano y humanista. La escuela, es donde se encuentra la fuente del conocimiento y es por ende el espacio donde se discuten y analizan los tantos problemas que aquejan a la humanidad, y es también en donde se buscan las distintas soluciones posibles, donde se diseñan y se formulan los planes y programas que pueden permitir llevar a la práctica lo aprendido. La escuela tiene una posición noble y honorable en la sociedad, es motor del progreso y del desarrollo de toda la población que la habita y la circunda, donde hay una escuela hay una promesa de cambio, donde hay una escuela esta la esperanza de una mejor vida que da el conocimiento, donde hay una escuela hay un mejor entendimiento del hombre y de su naturaleza y de la naturaleza que lo envuelve. 

    En su origen, la escuela tenia un propósito genuino de transmitir conocimientos socialmente útiles y favorables a la sociedad, al ser humano, buscando siempre no dañar la vida, por el contrario, preservarla y hacerla enriquecer desde un aspecto no sólo material sino espiritual. Esta idea de escuela se vio empañada al instalarse un tipo de pensamiento neoliberal a nivel mundial que consideraba que más que la vida (se privilegia la muerte), más que la naturaleza (se privilegia lo artificial), más que la sociedad (se privilegia al individuo), más que su bienestar (se privilegia su riqueza material), y más que cualquier cosa, lo más importante era el dinero. Este tipo de pensamiento se desarrolla en un sistema capitalista que de por sí ya es injusto desde su nacimiento, pero que al conjugarse con el modelo neoliberal deja salir los peores males y demonios existentes en el propio ser humano. 

    El neoliberalismo se instala en las instituciones y la escuela como institución no fue la excepción. Los portadores de este pensamiento comenzaron a realizar cambios en los programas, se modificaron los planes de estudio y se borraron del mapa materias clave vinculadas con el humanismo, particularmente la historia, la filosofía, la ética, el civismo, etc. Con ello se comenzaron a impartir carreras que no tenían ni historia ni ética y es por esto que muchas de las profesiones tenían como resultado egresados “huecos” o “vacíos”, es decir, con “conocimientos técnicos” pero sin fundamento humano ni social. De esta manera, al día de hoy, podemos encontrarnos abogados, contadores, economistas, o médicos con una falta de humanismo y sin conciencia social; podemos también encontrarnos administradores que no saben de historia, ni de su profesión ni de los negocios, no saben el origen y razón de ser de la empresa, sin embargo saben administrarla bien, no tienen conciencia social ni tampoco conciencia de clase, pero pueden realizar un buen balance financiero, simplemente ven a la empresa como una unidad a administrar y no como un agente que  incide socialmente y que forma parte de un modelo económico, sencillamente visualizan a la empresa como una dadora de empleo y no como una posible generadora de explotación y de desigualdad. 

    Concretamente, el neoliberalismo, por medio de la educación, “normalizo” las injusticias y para ello también se dio a la tarea de “inventarse” fundamentos relativamente “coherentes” para poder salir adelante. Por ejemplo, la idea de que si se aumentan los salarios aumenta la inflación, fue una de las grandes mentiras que se sostuvieron como dogma no sólo en la academia entre los economistas, sino en la práctica entre los tomadores de decisión de la política económica en nuestro país, es por ello que por más de cuatro décadas los incrementos al salario se encontraron al margen de la inflación, privilegiando más no incumplir con los límites a la inflación dictados por el Banco Central que la pérdida del poder de compra y del bienestar de los trabajadores. Esto explica por qué al día de hoy los magros y paupérrimos incrementos al salario a lo largo de todo el periodo neoliberal (1983-2018) dieron al traste con el nivel de vida de los trabajadores y los arrojaron a una situación indigna con salarios de miseria.

    La escuela pasó de ser un centro de conocimientos a un espacio de capacitación y entrenamiento donde el mercado laboral ponía la pauta de lo que se deseaba enseñar y aprender. Finalmente, el mercado es el que decía lo que se debía instruir y por tanto la educación perdió su universalidad. Esta visión utilitarista de la educación colocó a los profesionistas en una situación en donde su formación era muy endeble y pobre, sólo sabían lo que les redituaría en el mercado laboral, todo lo demás era una “pérdida de tiempo”. Se comenzaron a implementar programas mínimos donde egresaban en menor tiempo, con lo “necesario” para “integrarse” al mercado laboral, por lo que se decía que al final del día teníamos egresados que eran “idiotas funcionales”, es decir, que le servían al mercado pero que no tenían ni las capacidades ni las habilidades para cambiar su realidad ni tampoco para entenderla. 

    Las altas tasas de desempleo colocaron a los profesionistas en una carrera desenfrenada por la búsqueda de una fuente de trabajo, aunque con bajos salarios y condiciones laborales indignas. Se ”vulgarizó” la educación, se hizo ver a la educación pública como de “baja calidad” y creció exponencialmente la privatización de la educación, ahora vemos por todas partes colegios y universidades que prometen brindar una educación de “excelencia”. Finalmente lo que se hizo con la educación es tratarla como una mercancía, de esta manera, sólo accedían a una “educación de calidad” aquellos que podían pagarla. Se denigró al maestro y se le colocó como un simple docente, que “guiara” a los estudiantes  de una forma meramente instruccional y técnica, sin realmente buscar en el “estudiante” una formación sólida, sino, meramente, una producción en masa de egresados que engrosaran las filas del mercado laboral, cargando una credencial y con esta también la mentira de una “buena educación”. 

    La educación en esta escuela neoliberal era una educación simulada, en la que se privilegiaba más la forma que el fondo, ser docente (que no maestro), pasó a segundo término, las decisiones comenzaron a guiarse por un interés meramente servil y lucrativo en el que la verdadera educación perdía su esencia. En la escuela neoliberal el dinero (inscripción, colegiaturas, etc.) es lo que marcaba el rumbo de la educación. Se creaban de manera simulada indicadores para medir la supuesta “calidad” y la supuesta “excelencia”, sin verdaderamente buscar en los estudiantes una formación profunda y rigurosa. Es frente a esta simulación en la educación que creció el modelo neoliberal, se le perdió el respeto a la escuela, al maestro y al estudiante, hasta llegaron a realizar programas de televisión mofándose de la escuela, literalmente hicieron de esta una “escuelita”.

    Es frente a este escenario perverso y desolador al que se enfrenta el maestro, no en todos los espacios educativos, pero si en la mayoría, desde primaria hasta nivel universitario. Se sigue pensado a la educación como un mero instrumento de paso y no como un fin en sí mismo para una transformación genuina y real del ser humano, para hacer de este una mejor persona. A la escuela se le privó de la formación honesta del alumnado, incluso se le llegó a ver como meramente un espacio para “hacer relaciones”, es decir, a verse de una forma vulgar como un lugar donde importan más los “contactos”. Incluso se ha pensado que las altas colegiaturas en ciertas universidades y colegios eso es lo que pagan, además de un falso estatus (que se resalta más en una sociedad altamente desigual). 

    Cuando se coloca la educación en el mercado y se le ve como mercancía, esta se coloca como un objeto servil, que le sirve al mejor postor y que puede ser rechazada por quien la paga o la consume, es meramente un producto y un servicio y se paga por ello. Esta visión  sin duda es muy limitada pues se olvida del carácter social y humano de la escuela y de la educación. El maestro se enfrenta por tanto a estos escenarios día con día y los pretende transformar, tal es mi caso, incluso a costa de poner en riesgo mi permanencia en el siguiente ciclo escolar, como me ha pasado en varias ocasiones en varias escuelas. Como maestro, no sólo se lucha en contra del material educativo neoliberal (libros, revistas, etc.) ya sea físico o virtual que se encuentra atiborrado de esta ideología que sigue buscando instaurar este tipo de pensamiento, también se lucha con las ideas de los propios colegas (que en ocasiones te excluyen), amigos o profesores que siguen formando a sus estudiantes con estas artimañas deshonestas para enriquecerse a toda costa una vez que egresan (como en algunos casos de mis compañeros abogados). 

    El bienestar del egresado y un buen salario no esta peleado con una buena formación, una formación humanista y social, por el contrario, a mi parecer, de hoy en adelante el futuro del egresado será el de integrar en su formación una fuerte base moral y ética para ejercer su profesión. 

    Además de sus conocimientos técnicos, el  alumno requiere empaparse de todo lo que significa ser una buena persona y un buen ciudadano para hacer el bien a los demás y no dañar al prójimo ni al medio ambiente. Es esta la tarea que realizamos en el aula de clases, no se enseña la economía como esa ciencia lúgubre que te enseña a cómo hacerte rico, sino como una ciencia humana, que moralmente puede ser viable para todos sin buscar ni el progreso ni el bienestar de unos a costa o en perjuicio de otros. 

    Resulta evidente que muchas de las ciencias y disciplinas que se imparten requieren esta renovación en sus programas de estudio, pero también en quienes las imparten, muchos de estos profesores fueron los diseñadores y artífices del modelo educativo neoliberal, sin saberlo o con conocimiento de causa, y son quizás los actores más reacios en dejar que se construya este cambio de mentalidad.

    Como maestro, derrumbamos en cada sesión de cada una de mis clases, premisas falsas y dogmas de la ciencia económica neoliberal. Discutimos la historia a la luz del presente para tratar de entender de dónde venimos y hacia a dónde nos dirigimos. Con la historia de trasfondo entendemos las razones de esta cuarta transformación (4T) y se pueden apreciar con mayor claridad y magnitud los logros realizados por nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).  Los hechos y datos oficiales nos permiten tener un registro de la historia económica contemporánea de México y de cada una de las entidades de la república. Al final de las sesiones se resalta el carácter ético y moral de la economía como una ciencia que busca las mejores formas de mejorar la vida de las personas, y no meramente, administrar los recursos que son escasos, vemos también las injusticias cometidas en México a lo largo de todo el periodo neoliberal, y vemos con ejemplos concretos que la escasez también se genera y que gran parte de todos los males que experimentó nuestro país se explica por la corrupción. 

    Muchos de mis estudiantes se quedan atónitos por las cifras tan escandalosas que se presentan, el número de concesiones, el desvío de recursos, la evasión de impuestos, el costo de las obras inconclusas, la adquisición de bienes vía tráfico de influencias, la impunidad en delitos por parte de delincuentes de cuello blanco, los distintos grupos de poder y sobre todo, y algo fundamental, el papel que juegan los medios de manipulación en toda esta trama. Poco a poco se le va perdiendo la respetabilidad a quienes no la merecen, presidentes, legisladores, magistrados, jueces, incluso organismos internacionales que nunca se imaginaron que estarían vinculados a este modelo, tales como el Banco Mundial, el FMI y la ONU. La clase es toda una descarga de emociones, desde una sensación de injusticia hasta una sensación de repudio al abuso de las supuestas autoridades que gobernaron a México. 

    Pero a pesar de todo, apreciable lector, después de tragos amargos e increíbles e inimaginables sendas por las que atravesamos mis estudiantes y yo, después de esta montaña rusa de cifras, llegamos al acuerdo de que AMLO es el mejor presidente. Es con esta premisa con la que empiezo mis clases, y es esa premisa que trato de demostrar a lo largo de todas las sesiones, y hasta el día de hoy, me sale positiva, es decir, cuento con elementos suficientes para demostrar lo que sostengo, hasta el día de hoy nuestra cabecita de algodón no nos ha dado elementos para pensar que estemos en el lugar incorrecto, por el contrario, reafirmamos que estamos del lado correcto de la historia y subrayamos nuestras convicciones y podemos seguir diciendo, dentro y fuera del aula de clases, a mucho orgullo ¡Es un honor estar con Obrador!

  • ¿Por qué AMLO es el mejor presidente?

    ¿Por qué AMLO es el mejor presidente?

    El gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha resistido los embates de la derecha conservadora, tanto lo que se refiere a la oligarquía mexicana como aquella oligarquía influyente del extranjero. El más reciente embate, que no el único, ha sido el de los libros de texto, que por su peso ya se develo que no tienen nada de comunistas como lo afirmaba Ricardo Salinas Pliego (el gánster empresarial) con sus supuestos libros de texto con un “virus comunista”. Es muy interesante observar como después de que se les acaba un negocio a estos corruptos y traficantes de influencias (como el caso del monopolio de los libros de texto) comienzan a inventar una sarta de mentiras que difunden en sus medios de manipulación. 

    Resulta curioso cómo es que en más de una entidad los medios de manipulación enfocaban todos sus reflectores para entrevistar a supuestos padres de familia, seudo-profesores o “líderes” de asociaciones civiles que hablaban del tema sin, por un lado, haber leído el contenido de los libros, y, por otro lado, sin ser expertos en el tema. Es decir, en el mejor de los casos se tomaba la “opinión” de aquellos que no tienen conocimiento del tema y que lo único que expresaban era el resultado de la manipulación mediática de los medios locales, nacionales o extranjeros, o también, por qué no decirlo, aportaban una opinión sesgada como resultado de un velo de ignorancia o ceguera voluntaria por defender los intereses económicos y/o políticos del conservadurismo local.  

    En el caso de los libros de texto se hablaba de estos con tal certeza pero sin haber tenido los libros en la mano ni haberlos revisado con mayor detenimiento, por ejemplo, no se tenía conciencia de la utilidad del libro como una mera herramienta, auxiliar y alternativa en la formación de los estudiantes; tampoco se hablaba del libro como un perfectible, no, reducían todo el “fracaso o éxito escolar” al contenido de un libro sin tomar en cuenta todas las demás fuentes de información, recursos virtuales o material didáctico, pedagógico o de lectura del que se auxilia el profesor para enriquecer la materia. Dejaban de lado todo el proceso de enseñanza-aprendizaje para enfocarse sólo en un instrumento.

    El caso de los libros de texto es un ejemplo emblemático de lo que es la guerra sucia de la derecha. Como si fuera una tolvanera, sus malas prácticas se levantan sobre la falta de verdad, se alimentan de la opacidad, del miedo, de la ignorancia, del sensacionalismo y la mera manipulación. Como en todos los casos, las calumnias, falsedades y los inventos de la derecha, son fruto de la oscuridad, de la perversidad de quienes lo piensan así, lo diseñan y lo llevan a cabo. Es por ello que se sostiene que el conservadurismo se encuentra sobre la base de una economía de muerte, de una ideología neoliberal y de malas prácticas políticas, esas que han llevado a lo largo de toda la historia de la humanidad a separar a la sociedad finalmente en dos grupos, uno de opresores y otro de oprimidos. 

    Si uno observa en retrospectiva, la historia se ha llenado de pasajes de luz y de oscuridad, de florecimiento y de prosperidad para las sociedades, pero también de momentos de muerte y desesperanza. En esta trama mundial, México también puede caer en esta clasificación, pero para ello, es muy importante conocer su historia, sobre todo, la historia de los vencidos para no quedarse con una sola cara de la moneda. Los libros de texto nos dan ahora una diferente versión de los hechos, una distinta forma de pensar, de ver la vida, de realizar una re-lectura de los acontecimientos del pasado. Es frente a esta nueva visión de nuestra “nueva escuela mexicana” que se hace una afrenta, los conservadores no quieren que se tenga una segunda versión de los hechos, no quieren que haya alternativas a la visión lineal y unilateral que impuso el neoliberalismo a la educación en México. 

    Una de los grandes cuestionamientos a los libros de texto, por ejemplo, es que “ya no habrá matemáticas”, reclamando y vociferando la supuesta falta de matemáticas en los libros de texto, ignorando por completo la nueva forma de su enseñanza mediante la metodología de proyectos, una metodología integral y con mucho éxito en el aprendizaje de los estudiantes a nivel mundial. En un extremo de locura, la derecha reclama el pasado, como si los libros de texto anteriores hubieran sido excelentes en su contenido y con mucho éxito en la enseñanza de las matemáticas, nada más fuera de la realidad. 

    Apreciable lector, reflexione en lo siguiente, si eso hubiera sido así, si todo hubiera estado tan perfectamente bien como lo anuncian los conservadores, entonces por qué México siempre obtenía tan bajos niveles de puntaje en las pruebas internacionales en materia de matemáticas y razonamiento lógico, contéstese usted mismo, si todo estaba bien, entonces por qué los estudiantes (en todos los niveles, desde nivel básico hasta universitario) en los último cuarenta años terminaban odiando las matemáticas, eligiendo carreras que “no tuvieran nada que ver con matemáticas”.

    ¿Por qué, por qué ocurría esto?, pues bien, yo se lo diré apreciable lector, por el simple hecho de que la enseñanza de las disciplinas (lamentablemente no sólo en matemáticas) era una verdadera basura de metodología, por eso, porque aburría a los estudiantes, porque era una metodología elitista, excluyente, porque era abstracta, fuera de la realidad, no aplicada a la realidad para entenderla, era anti-social, meritocrática, sexista y era también injusta, por eso. 

    Porque con la estúpida idea de la “competitividad”, se creía que sólo el “genio”, era el que podía “entender las matemáticas” y no es así, las matemáticas son un lenguaje universal, que está presente en todas partes en nuestra vida cotidiana y que se tiene que entender como parte de nuestra naturaleza y no como algo privilegiado sólo para unos cuantos (en su mayoría hombres, o usted sabe apreciable lector, a cuantas mujeres se le ha otorgado la Medalla Fields que es como el nobel de las matemáticas). 

    Tenía que venir un presidente, el mejor, con una conciencia íntegra y con el valor suficiente para hacer cambios de fondo en la manera en que nos enseñan a ver la vida. Lo hemos sostenido en diversas ocasiones y lo seguimos repitiendo, el neoliberalismo como ideología es resultado de un proceso de enseñanza que también se da en las escuelas, es por ello que la derecha se ve trastocada, porque su ideología, la ideología neoliberal y conservadora, se empieza a resquebrajar con esta “nueva educación”. Recordemos que AMLO habla de la revolución de las conciencias, que implica no sólo que reflexionemos sobre lo que vivimos en México, sino que lo cambiemos, que lo transformemos.

    La corrupción vista como malas prácticas, se comenzó también a normalizar por medio de la educación, una educación meramente instruccional y vacía, por ejemplo, al formar profesionistas sin ética, con una formación “técnica” y no humanista, al final del día, al egresar, se tenían personas con un fin vulgar de tener dinero a toda costa y de buscar un “empleo” que satisficiera sus expectativas consumistas, sin importar lo que ello implicara en su dignidad o en el prestigio de su carrera. Es por eso que teníamos abogados, médicos, economistas, administradores, contadores, etc., que formaban parte de un entramado de corrupción institucional en todas las dependencias en las que se suscribían, incluso teníamos dependencias de gobierno totalmente cooptadas por carreras o escuelas, por ejemplo, véase el caso del ITAM en el Banco de México, del ITESM en la Secretaría de Economía, del COLMEX en SHCP y del CIDE en la SCJN y CONEVAL, por citar sólo algunos ejemplos. 

    Repito, el neoliberalismo se enseña y se aprende, los mismos profesores que en un momento fueron profesionistas y profesionales de la corrupción, regresaban a su alma mater (como ahora en el caso de la UNAM con Lorenzo Córdova y Ciro Murayama), a formar “nuevos cuadros” de profesionistas para poder cubrir las vacantes de las instituciones que tenían controladas, abusando así no sólo de su presupuesto sino de todo su proceso de contratación, de sus vacantes, de la asignación de sueldos de forma discrecional, de oficinas, recursos materiales, transporte, fondos o fideicomisos, etc. 

    Una nueva educación entonces incomoda al régimen, al conservadurismo, porque la educación en sí misma encierra la promesa de cambio y en su esencia es revolucionaria, es por ello que celebro que nuestro presidente AMLO se haya atrevido por fin a darle paso a una nueva educación, una educación necesaria para desaparecer de una vez por todas esta era neoliberal que tanto daño le ha hecho a México. Todos sabemos que es por medio de la educación por la que una sociedad puede generar cambios de fondo y no sólo de forma. La educación se presenta como uno de los factores más determinantes en la movilidad de social y de clases, y si es que queremos entender la corrupción y erradicarla, tenemos que echar mano de la educación de estas y de las nuevas generaciones. 

    Sin duda nuestro presidente es un estadista y visionario, sin duda su honorable simpatía le permite seguir pensando en los demás, en los que vienen atrás de él, su legado por eso va a trascender generaciones, será recordado no sólo como el presidente más honesto, sino por haber sido el mejor presidente que hemos tenido en los últimos ochenta años (tomando como referente último al general Lázaro Cárdenas del Rio). No podemos negar todas las bendiciones que ha tenido nuestro presidente, las “circunstancias” que le han permitido avanzar en esta misión de hacer de México un México mejor. Como bien lo dice, “el hombre es él y sus circunstancias” y queda claro que las fichas se han acomodado milagrosamente para que este gran hombre pueda avanzar en su noble propósito. 

    Los cambios de AMLO se registran en su quinto informe de gobierno, realizado en Campeche, algo inusual y que rompió con todos los protocolos de informes previos. Primero, fue a puerta cerrada, con el gabinete de la gobernadora Layda Sansores San Román, su comitiva, los gobernadores y algunos legisladores del movimiento que lo acompañaron. Poca afluencia de gente al salir, no hubo mucha publicidad al respecto, fue un informe poco común ya que al final del mismo daría un primer viaje de prueba en el tren maya que iría de Campeche en dirección a Mérida.

    En este quinto informe, hablo de los grandes logros que ha tenido no sólo en la reducción de la pobreza, sino en la reducción de la desigualdad, resalto fuertemente el cierre de brecha que se ha tenido entre ricos y pobres. Las cifras que presentó en el Centro de Convenciones Campeche XXI, sin duda dejan en claro el éxito de su modelo económico que ha implementado en lo que va de su gobierno, un modelo económico basado en la economía moral y de corte humanista. Este modelo es original y ha rendido frutos, se caracteriza por una noble y genuina ayuda a los más desprotegidos, apoyando el mercado interno e impulsando de forma contundente los programas sociales. Estas medidas de política económica son congruentes con su pensamiento y ponen en alto el lema emblemático de la cuarta transformación de “primero los pobres” y que ahora se complementa con la idea de “arriba los de abajo y abajo los privilegios”. 

    Los resultados económicos no se limitan a las grandes obras, la mejora en salarios, el aumento en la inversión, la disminución en el desempleo, la baja en la inflación y el aumento en las expectativas de crecimiento económico. También estos excelentes resultados económicos van de la mano con el amor y cariño que la gente le tiene, no sólo en México sino en todas las latitudes del mundo, lo mismo en Chile que en Colombia, lo mismo en Perú que en Bolivia, los mismo en Argentina que en Estados Unidos o en Centroamérica, no cabe duda que las muestras de cariño para AMLO y para la dama de primera, su esposa Beatriz nos llenan de orgullo y admiración. Resulta evidente que el presidente AMLO ha superado todas las expectativas, y si en estos momentos dejara la presidencia, se iría con honores y con los máximos índices de aprobación de cualquier presidente que se haya tenido registro en por lo menos las últimas ocho décadas. 

    El bienestar económico se complementa con la estabilidad social y política que se vive hoy en México. Actualmente ya se tiene registro de quien coordinará esto que él llama “cambio con continuidad”, le ha entregado el bastón de mando a la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, una militante de morena que se ha caracterizado por su congruencia en sus ideales y principios, por toda una trayectoria de vida en la política, una política con ética y valores que se encuentran cimentados en el movimiento de MORENA desde sus orígenes, movimiento del que fue fundadora junto con AMLO. Esta alternancia asegura a todas luces no sólo una victoria de la izquierda social y progresista en nuestro país, sino que deja claro que el pensamiento y la esencia del obradorismo y esta filosofía de pensamiento del humanismo mexicano llevado a la práctica permanecerá y echará raíces para dejarnos un mejor futuro. 

    No es casualidad de que, a pesar de que comentaristas, seudo especialistas y comunicólogos como Sabina Berman (que hipócritamente y por más que lucha consigo misma, no puede ocultar del todo su rancio conservadurismo), hoy se habla del momento mexicano (Mexican Moment), hoy se habla del “súper peso”, hoy se habla de México como una potencia, un país de progreso y de respeto en el concierto mundial. 

    Con orgullo lo digo, se quedaron atrás la vergüenza que representaban nuestros diplomáticos y gobernantes, presidentes de poca monta, hoy tenemos gente integra, con principios, con ética, con una visión de México como un país de progreso y de justicia, hoy se ve a México como un país de oportunidades, de hecho, se habla ya del “sueño mexicano”. Hoy lo puedo gritar a los cuatro vientos porque la vida me ha permitido ver a un presidente a la altura de lo que es y de lo que representa nuestro hermoso país que es México, un país querido por el mundo por su cultura y por la nobleza de su gente, hoy, con un libro en la mano autografiado por nuestro presidente (gracias a Edith, mi esposa), le digo apreciable lector, hoy vivimos tiempos que pasarán a los libros de historia, por fin, seremos historia, usted y yo seremos protagonistas de una historia llena de dignidad y de gloria, por eso le digo y le repito que AMLO es el mejor presidente. 

  • El falso “virus comunista” de los libros de texto

    El falso “virus comunista” de los libros de texto

    La polémica sobre los libros de texto se basa en la idea de un falso “virus comunista”. El empresario Ricardo Salinas Pliego ya calificó a los nuevos libros de texto como “Libros comunistas”. Es muy interesante esta reacción de uno de los magnates más importantes del sistema económico capitalista mexicano que junto con sus medios de comunicación como TV Azteca y ADN 40 se lanzan contra esta iniciativa del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de crear libros de texto más objetivos, críticos y con una visión humanista y liberal. 

    Hoy sabemos que dentro de los negocios más jugosos de estos disque “empresarios” como Salinas Pliego, se encontraba la edición y publicación de los libros de texto, la cual estaba retenida y administrada por un oligopolio de empresas y editoriales que se beneficiaban por contratos multimillonarios de miles de millones de pesos cada año. Este tema no termina con los contratos y la corrupción por décadas en este rubro, la trama va más allá, ya que las mismas editoriales de la mano de los empresarios se encargaban de diseñar los contenidos y establecer lo que consideraban “la mejor manera de educar a los mexicanos”. 

    Seguramente apreciable lector recuerda de qué educación le estoy hablando, sí, de esos libros en donde, por ejemplo, la invasión y el saqueo de los españoles se le llamaba “conquista”, sin detenerse a explicar las miles de muertes y la destrucción cultural, arquitectónica y artística que dejaron a su paso los españoles; o por ejemplo, de esos libros en los que se hablaba del día de “la raza” a la llegada de Colón como una fecha que requería “celebrarse” como el “encuentro de dos mundos”, sin explicar por ejemplo, que Colón da inicio a la tragedia que posteriormente culminara Hernán Cortés, que Colón y su famosa expedición alimentaría la avaricia de España por invadir otros pueblos y culturas de América Latina y apropiarse de riquezas que no les pertenecían y que ahora presumen en sus Museos como si fueran trofeos, sin ser más que el resultado de la bajeza de su pequeñez cultural e intelectual. 

    Son esos libros de texto los que la élite conservadora, incluidos políticos, empresarios y clérigos, pretenden defender, libros en los que nos hacían creer que Europa era el centro de la cultura y de la civilización, es en esos libros en los que a nuestros antepasados indígenas mexicanos no se les bajaba de barbaros, poco civilizados, sin alma, que habría que “educar”, “domar” sus sentimientos porque éramos poco menos que bestias, sin cultura ni religión. Nada más ajeno a la realidad, en esos libros de texto no se reconoce el egocentrismo y la ignorancia del europeo, tampoco se habla de la arrogancia con la que por medio de la fuerza y la imposición tomaron nuestras ciudades, violaron a nuestras mujeres, destruyeron nuestras pirámides y nuestros dioses, no se habla de la ceguera de los europeos que continua hasta nuestros días (véase la relación de Francia con los países de África) de no reconocer la importancia de otras culturas superiores a la suya. 

    En esos libros se hacía un festín de la tragedia, se ocultaba la verdad y se manipulaba la historia, era la historia de los vencedores sobre los vencidos, eran la versión de la élite sobre el pueblo, era solamente una cara de la moneda. A los verdaderos héroes se les ocultaba, se les empequeñecía, se les ridiculizaba, tómese el ejemplo de Benito Juárez del que se burlaban de su apariencia y de su color. En esos libros la historia era una sarta de padecería sin coherencia ni lógica, no se tenía conexión de un evento con otro, violaba todo sentido común, la hacía ver tan aburrida y poco interesante que teníamos que recurrir a la memoria para “aprendernos” lo necesario para poder pasar el examen.

    No se deje engañar apreciable lector, los libros viejos que fueron cuna de la formación de muchos mexicanos que hoy se encuentran en edad adulta hicieron más daño de lo que parece. Imagínese usted que de niños nos hacían hacer maquetas, fichas bibliográficas, realizar monografías o biografías de personajes ficticios, trabajos “a modo”, para poder adaptar una realidad a una ideología, a la ideología conservadora y neoliberal de esos tiempos. De esa manera, por ejemplo, nos hacían creer que el “árbol de la noche triste”, es triste porque ahí lloro Hernán Cortés su derrota frente nuestro héroe y guerrero Cuitláhuac, nada más alejado de la realidad, fue triste para ellos, para los españoles, no para nosotros los mexicanos, ese árbol se debería llamar el “árbol de la noche alegre” y no triste, para nosotros esa fecha debería ser una fecha de celebración y algarabía. 

    Lo mismo que ocurría con las materias de Historia General y con la Historia de México ocurría también con las materias de Historia Regional o Local. A los próceres que nos dieron patria, a nuestros héroes que nos dieron libertad, que lucharon contra la injusticia y la esclavitud se les oculto, se les borró del mapa, se ponía más énfasis en lo trivial y no en lo sustantivo de los hechos históricos. De ahí que la historia como disciplina haya sido tan repudiada y excluida, la hicieron ver tan poco importante como para justificar que la hayan quitado del currículo de los programas de estudio, toda una tragedia, eso fue un asalto a la educación y a la formación de verdaderos estudiantes, universales. 

    Borrar la historia con estas artimañas provocó que hoy tengamos profesionistas ignorantes, sin historia ni pasado, hoy hay administradores que no saben de dónde vienen las empresas, que siguen pensando que Carlos Slim es un empresario honorable y no un prestanombres de Carlos Salinas de Gortari que se adueñó de TELMEX bajo actos de corrupción y tráfico de influencias; o tenemos economistas que no saben quiénes fueron los Secretarios de Hacienda o los Gobernadores del Banco de México de sexenios pasados (esos que salen en revistas de supuestos “líderes mundiales” y no son más que un grupo de élite conservadora del más alto nivel de corrupción y sin vergüenzas), siguen pensando que podemos entender la Economía sin la Política, en fin, la Historia como una disciplina tan importante para la formación de todo estudiante mexicano fue destruida dejando un halo de ignorancia de nuestro pasado.

    Los libros de texto de historia justificaron el fin de la historia, replicaban lo que la élite quería escuchar o quería que leyéramos, por ejemplo, que le siguiéramos llamando en Champotón (Campeche) a una fecha tan especial el “día de la mala pelea”, a la fecha en la que el héroe indígena guerrero maya Moch Couoh derrota a los españoles y los hace retroceder y huir, “mala pelea” para ellos, para nosotros fue una excelente pelea, una lucha en la que triunfó la dignidad y el respeto a México y a nuestra patria, ese día es un día especial, nacionalista, de orgullo por defender a nuestro territorio, y no como ellos nos lo hicieron creer con sus viejos libros de texto. 

    De la misma forma que en la historia, fue en las demás materias, por ejemplo en las matemáticas, apreciable lector, recuerde que de cada 10 estudiantes, 9 reprobaba las materias de matemáticas y por ende las repudiaba, sin conocerlas, porque en realidad esos libros no buscaban una cosmovisión de la materia, no buscaban enriquecerla de un contenido social, cultural o étnico, no, únicamente privilegiaban la abstracción de forma tan aburrida como para justificar que mejor se continuara con estudios universitarios en carreras que no tuvieran nada que ver con las matemáticas, porque los estudiantes “no eran buenos” para las matemáticas o eran “burros”, y ese estigma de la primaria o secundaria lo llevaron hasta su vida adulta y profesional, muchos, muchos mexicanos y mexicanas (lo confirmo ahora con mis estudiantes de grado y posgrado).

    Los libros de texto de matemáticas fueron todo una mentira y un rotundo fracaso, una disciplina tan bella y estética, una materia universal y transversal y súper importante para entender el mundo y la vida, la redujeron a una materia de élite, que únicamente “pasaba la materia” quien era “inteligente”. Se implementaron prácticas pedagógicas y didácticas excluyentes (“competitivas” les llamaban) y muchas veces discriminantes y ofensivas, elitistas en las que se privilegiaba solo al que “sí sabía” de matemáticas.  De esa manera se resaltó el individualismo y la meritocracia y se excluyó a la mayoría, esos no importaban, se dejó fuera a la comunidad. La baja tasa de científicas y científicos mexicanos tuvo mucho que ver con la mala formación o deformación en esta disciplina, tan fácil que habría sido verla como un lenguaje, como una forma de comunicarnos con los demás, para poder entender nuestra vida cotidiana, no, la llevaron a las nubes donde sólo los “privilegiados” o “iluminados” pueden llegar, nada más anti social y neoliberal que eso. 

    De la misma manera, tanto en las humanidades como en las ciencias, la élite y el conservadurismo metieron mano en nuestra educación (vía los libros de texto) para poder, por un lado, justificar la llegada del neoliberalismo, y, por otro lado, soportar las injusticias sociales, económicas y políticas que este modelo dejaba a su paso. Los viejos libros de texto le han servido a la oligarquía, por ejemplo, para normalizar males ya añejos de nuestra sociedad como la pobreza, la desigualdad y la corrupción, entre otros 

    Somos el resultado de una educación mediocre y pobre en contenidos educativos de calidad, una educación soportada por libros de texto que tenían un propósito político y de la que fueron cómplices gobiernos y líderes magisteriales. Esa pobreza educativa ha pasado de generación en generación, de sexenio tras sexenio, hasta el día de hoy. Hoy podemos celebrar que ya hay un cambio verdadero, pequeño, pero profundo, hoy nos dirigimos a una educación diferente, más humanista, que atiende realidades diversas con cosmovisiones diferentes y que le abren un mundo de posibilidades a los niños y jóvenes de nuestro tiempo. 

    Los inconformes de la élite y sus voceros (los medios de comunicación) luchan por mantener su negocio de la edición y publicación de los libros de texto (que ya se les acabó) también pelean por seguir sosteniendo su ideología conservadora y neoliberal por medio de “su educación” y de “sus libros de texto” (que también ya se les terminó). El presidente AMLO ha sido claro en esta decisión que celebramos con júbilo, además de sentirnos orgullosos de verdaderos funcionarios humanistas y nacionalistas como Marx Arriaga o la propia secretaria de educación, la maestra Leticia Ramírez Amaya, una mujer integra que se crece ante las adversidades y que hoy (a pesar de toda una campaña deleznable por parte de la derecha conservadora que ha intentado ridiculizarla por todos los medios) se presenta como una gigante dentro del gabinete de nuestro presidente López Obrador.

    Hoy hemos dado un paso firme a lo que deseamos que sea nuestra nueva educación y nuestra nueva escuela. Una educación sin tanta ideología neoliberal, sin tanta hipocresía, una educación en la que a las cosas se les llame por su nombre, una educación que busque reconstruir nuestra verdadera historia, nuestros valores y principios rectores, que les dé el lugar que merecen a nuestros héroes, que no oculte los males que nos dañan o que nos han hecho mucho daño, que no se oculte el FOBAPROA ni los fraudes electorales, que le digan a los niños y jóvenes de dónde venimos para saber realmente hacia a donde nos dirigimos. 

    En esta nueva educación y en esta nueva escuela se busca que a los alumnos se le den elementos para ser universales, con una formación sólida en diversas disciplinas, que no sea excluyente, que desenmascare a los corruptos y que se deje de diplomacias lavándole la cara a tantos expresidentes que laceraron a nuestro pueblo. Una manera de liberarnos de sus garras, de las garras del neoliberalismo será por la educación y un paso hacia este propósito es revolucionar nuestros libros de texto y el presidente ha hecho un excelente trabajo en esta dirección. Quedan muchos pendientes en el tintero, pero el paso principal ya se ha realizado de manera contundente, todavía este resquicio de ideología puede haber quedado en algunos de los materiales de trabajo, pero se irá depurando con el paso del tiempo, como todos sabemos, el quehacer educativo es perfectible. 

    La idea del “virus comunista” no es más que otra campaña de desinformación, de manipulación, no es más que otra de esas estrategias de pánico y de miedo mal infundado que le quieren arrojar a la sociedad, pero lamentablemente estas ya no tienen el efecto que solían tener décadas atrás, en años pasados estas estrategias habrían derrocado presidentes o habrían causado rebeliones masivas, angustia y miedo, tensión e incertidumbre como lo que provocaron con lo de “el chupacabras”, usted lo ha de recordar amable lector, sino pregúntele a sus padres o abuelos, toda una campaña de manipulación para distraer a la sociedad y enfocar los reflectores a lo poco relevante. 

    Hoy sabemos que Ricardo Salinas Pliego es una cara dura y sin vergüenza, que no tiene calidad moral para hablar de educación, siendo él uno de los artífices de esos viejos libros de texto. Hoy también sabemos que el tal “virus del comunismo” no existe más que en la imaginación de los medios de comunicación y que el verdadero miedo lo tiene la élite, le tienen miedo al comunismo y a Marx ¿por qué será? ¿por qué será que a este economista y filósofo de Marx lo quitaron de las facultades universitarias? ¿por qué tanto odio contra Carlos Marx? Posiblemente sea porque Marx señala la explotación (como esa que se da en las empresas de Elektra y Banco Azteca), quizás porque Marx crítica la opulencia del capitalista a costa de aquello que no le remunera al trabajador (tal como lo hace Ricardo Salinas Pliego), o quizás porque Marx nos da una mejor visión y conciencia de clase y de la lucha de clases en donde el mundo bobo de Salinas Pliego y su vida bizarra y de opulencia de sus descendientes hacen que rayen en la estupidez y pase, por ejemplo, de ser un supuesto “líder” a un simple payaso mediático y que en caso de una rebelión de los trabajadores, de acuerdo con Marx, Salinas Pliego  y la fragilidad de su imperio tendrían sus días contados. 

  • La política vulgar

    La política vulgar

    En México hemos tenido ejemplos de políticos que surgen de la nada, creados mediáticamente, diseñados a modo para los intereses de la oligarquía. El mejor ejemplo de ello es Enrique Peña Nieto en México o el caso del precandidato a la presidencia Javier Milei en Argentina, personajes que dicen y actúan de la forma en que esperan escuchar y ver los detractores de los movimientos de izquierda o del progresismo social. En ocasiones, estos se mimetizan, sus estrategias se enfocan en minimizar la importancia de la izquierda y dentro de sus medidas más exitosas están el de hacer que a la sociedad se les olvide la historia, suelen “partir de cero y mirar hacia adelante”, sobre todo la historia que los involucra a ellos, a su partido o a sus coordinadores de campaña en actos de corrupción. 

    Nada más falso es el diseño de un candidato a un puesto político, incluso se han diseñado cursos y diplomados (en el ITAM, por ejemplo) de Marketing Político para poder ver al candidato como una mercancía y tratarlo como tal, viendo al ciudadano como un consumidor y a la arena política como un mercado. Es de esta manera que sí el votante quiere que el precandidato se vista de payaso (o utilice una botarga de dinosaurio), este lo hará, o si quiere que este cante corridos, ande en bicicleta, se tire de un paracaídas o vaya a la villa a orar, entonces este lo hará. El Marketing Político no es más que otra de las caras del economicismo que ve en todo acto social un fenómeno marginalista al fiel estilo de la economía neoclásica, sí, esa escuela de pensamiento que sirve de base para la ideología del neoliberalismo.

    Es de esta manera en que los candidatos salen a la calle a venderse al mejor postor, en este sentido la moneda de cambio no es tanto la afiliación al partido o que se conmine con la propuesta política (si la hay), tampoco que le guste el candidato o lo atrape su carisma, tampoco que lo convenza de algo en particular, al final del día el interés primordial es la moneda de cambio en la que se convierte el voto en las urnas. Así, un candidato falso en su actuar e incongruente suele ser traicionado por su naturaleza y en actos de campaña suelen salir a la luz sus peores y bajos instintos antidemocráticos.

    La naturaleza los traiciona, un falso candidato siempre se encuentra en dilemas, las campañas y precampañas suelen ser muy desgastantes porque siempre se encuentran al filo de la verdad y de la falsedad, es por eso que los conservadores de derecha electos suelen ser unos magos y profesionales de la mentira, la deshonestidad e hipocresía suele ser su especialidad y pueden dar la cara sin tapujos proponiendo, por ejemplo, crear nuevamente una refinería en Tula, Hidalgo o volver a construir los puentes nunca construidos, o poner las carreteras que nunca construyeron y que prometieron, es decir, sin vergüenza ni mesura alguna suelen hacer las mismas promesas de siempre, claro, con los mismos propósitos de siempre: lucrar con la necesidad de la gente.

    Es en esta dirección que se crean supuestas agendas de gobierno que buscan atender las demandas ciudadanas, lo de siempre, creación de hospitales, escuelas, brindar seguridad a la ciudadanía, hacer caminos, puentes, drenajes, etc., todo aquello que le aqueja al ciudadano común y que lo separa de un mayor sendero de bienestar, para él y su familia. El falso candidato emplea esta política vulgar lucrando con la necesidad y el dolor de la gente (se vuelve experto en la manipulación del odio y del miedo), trafica con sus carencias, con su miseria, con la escasez de recursos que lo envuelven y manipula esa necesidad para traducirla en una promesa de cambio. Al PRI esta narrativa le funcionó muy bien por casi un siglo en el gobierno, al PAN también, su careta de cambio logro perpetuar y consolidar de forma más descarada este contubernio entre el PRI y el PAN, lo que ha dado origen a lo que hoy se conoce como el Frente Amplio por México. 

    ¿Cómo poder distinguir un falso candidato de un candidato genuino? Primeramente, el falso candidato se auxilia de la política vulgar para obtener lo que busca, su pensamiento raya en un maquiavelismo político en el que se sostiene que “los fines justifican los medios”, deja a un lado su dignidad y puede hacer a un lado sus principios, sus valores y su imagen por una simple cuota de poder, es ambicioso, avaricioso y altamente corrupto, se dice “jugar el todo por el todo”, sin el mínimo recato de prudencia o de respeto por sus contrincantes, no es estratega sino que actúa bajo consigna, obedece a intereses personales pero dirigidos por intereses oligarcas en los que comúnmente están involucrados políticos, empresarios e intelectuales (nacionales y/o extranjeros) a favor del régimen conservador. 

    Esta política vulgar no sólo se da en México, es una característica de todo sistema político en el mundo con sus diferentes matices, algunos más descarados que otros. La distinción entre el falso candidato y el candidato genuino va más allá de elementos superficiales (que es lo que más resaltan los medios de comunicación porque se le da mejor al candidato bizarro y postizo) como la forma correcta de caminar, de sentarse, de vestirse, si ríe de un lado o de otro, si es de color o es blanco, si come con cubiertos o con la mano, en términos generales si cumple o no con lo que dicta el Manual de Carreño de la buena conducta y los buenos hábitos. De hecho, es algo muy curioso porque si miramos al pasado, en cada gobernante encontramos que cumplen con el Manual de Carreño a la perfección, por ejemplo, los expresidentes se ven como hombres impolutos, pulcros, serios, inteligentes, educados, todos muy bonitos por fuera, pero deshonestos, hipócritas, rastreros, cleptómanos, inhumanos por dentro, como dice el dicho, no han sido más que “sepulcros blanqueados”, lindos por fuera, pero putrefactos por dentro. 

    Cada país tiene su ejemplo de falso político (Salinas en México, Uribe en Colombia, etc.), muchos de estos se han quitado la máscara llegando al poder y se les ha tenido que soportar por todo un periodo de gobierno, la ciudadanía y todo un país completo ha tenido que soportar un gobierno de falsedad. El falso candidato, dado que no tiene ideales y carece de principios (recordemos a Vicente Fox), se debe a quienes lo pusieron en el poder, por lo que, como dicta la historia, una vez llegando al poder suele pagar con dadivas, puestos públicos, contratos, etc., cada uno de los apoyos recibidos en su campaña.  Es de esta manera en que se consolida una transacción política, de un voto por un candidato, es por ello que se tiene que tener cuidado con los falsos candidatos y definir claramente lo que se entiende por un candidato genuino, en principio, diciendo que este nunca se rebajará a tomar como bandera la política vulgar

    Decimos que el candidato genuino no aparece en la arena política de la nada, de forma espontánea, no surge porque de bote pronto haya tomado un puesto público y ahora quiera ser presidente, no es tan así. Un candidato genuino, por respeto a sí mismo y por el reconocimiento que ello merece, lleva sobre su espalda años de lucha, décadas de refrendar sus ideales día con día, en distintos momentos del tiempo, lo mismo en las turbulencias que en los buenos momentos, de hecho brilla más en tiempos de tempestad y oscuridad, es congruente consigo mismo y con sus principios rectores, su vida misma se alinea a sus ideales, de hecho coloca sus ideales por delante de su propia vida, es por eso que muchos de los candidatos genuinos, verdaderos políticos, han perdido la vida en defensa de sus principios y de sus ideales (recordemos a Colosio o a Lucio Cabañas). 

    Un candidato genuino se ve superado por el interés del colectivo (recordemos a AMLO cuando dice “yo ya no me pertenezco”), supone que su lucha es la lucha de todos aquellos a quienes representa, por lo que no claudica o vende su propuesta al mejor postor o regatea sus propósitos, no es así, el político verdadero que es un candidato genuino da la pelea en la esfera social, no en lo “oscurito”, expone sus propuestas no en un gabinete o en un centro de convenciones, no, lo hace a foro abierto, en las calles, con  la gente, en lugares comunes, con el pueblo, en kioscos, plazas públicas, en camiones, sindicatos, escuelas, visita las universidades, tiene un dialogo franco y sincero con la población, suele ser un ciudadano ejemplar, recto, honesto, valiente, con alta calidad moral para poder hablar sin tapujos y de cara a la corrupción y a la deshonestidad. 

    Un candidato genuino tiene una propuesta de campaña que ha construido a lo largo de toda su vida política, desde su origen hasta el día de su candidatura, su propuesta no es más que una extensión de su naturaleza, de lo que él o ella es en realidad, de lo que lo conforma. No hace propuestas de campaña al vapor, por obedecer a una moda o a alguna tendencia política, no, la construye con base en el conocimiento de su pueblo y de su gente, tiene un fundamento social y nacional, no viene de afuera esa propuesta, no la dictan los organismos internacionales o las corporaciones, es una agenda del pueblo y para el pueblo, por ejemplo, es una agenda que antecede el desarrollo al crecimiento económico, que antecede el bienestar humano a la riqueza o a los bienes materiales, va más allá de un bienestar meramente económico o simplemente tecnológico, por el contrario, es una propuesta integral que privilegia el bienestar físico, humano y espiritual.

    Hasta aquí hemos hablado de dos características que distinguen a un candidato genuino de un falso candidato, mientras que uno se va por una política de nivel, el otro opta por una política vulgar, mientras que uno privilegia la democracia, otro opta por mantener un régimen de gobierno oligarca y de simulación, son dos propuestas diferentes que se acompañan de candidatos diferentes. Todo candidato se acompaña de su agenda de gobierno, de su propuesta de desarrollo y esta va respaldada de un tercer elemento que consta de saber quiénes están detrás de todo esto, quienes lo apoyan y son su soporte, no solo del candidato, sino de su propuesta. Por ejemplo, Va por México y el Frente Amplio por México han montado un show para supuestamente registrar “posibles “candidatos y “abrirse” a la ciudadanía reflejando hipócritamente apertura y pluralidad, candidatos que hacen efectivo su derecho de participar pero que carecen claramente de historia y de propuesta de campaña. Estos son los mejores ejemplos de falsos candidatos, detrás de este grupo de políticos vulgares esta la clase empresarial y los intereses de la oligarquía y del conservadurismo.

    Al falso candidato lo elige la cúpula de poder, no el pueblo, sus mecanismos o métodos de selección son opacos y poco transparentes, es desde su origen el resultado de la mentira y el fracaso. Se basan en el engaño y articulan bien sus palabras, pero lo que impera en su narrativa son las falacias. Por su parte, al candidato genuino lo elige el pueblo, la gente, se apega a procesos democráticos de selección, son transparentes y honestos en su elección y en su selección. Es por ello que AMLO ha insistido en distinguir el bloque de derecha del bloque de izquierda con la idea de que representan dos proyectos de nación diferentes y contrapuestos. Hoy el candidato o candidata a la presidencia para el 2024 no solo requiere ser genuino, con una larga trayectoria de lucha y de historia, congruente, con una propuesta de desarrollo a favor del pueblo, que le dé continuidad a la cuarta trasformación y que luche de forma incansable por consolidar el proyecto de nación del presidente Andrés Manuel López Obrador. 

    AMLO es un claro ejemplo de candidato genuino, cumple lo que promete y hasta el día de hoy sus ideas como sus actos se corresponden, pregona con el ejemplo, siempre ha sido un hombre de lucha y ha seguido adelante, sin apego al poder ni al dinero, un verdadero mexicano, nacionalista. Hoy nos dice AMLO que hay relevo generacional y los futuros candidatos deben definirse entre seguir siendo candidatos genuinos o quitarse la careta.