Etiqueta: María del Pilar Ávila Olmeda

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    Aguas

    En los últimos días ha dado mucho de qué hablar la polémica en torno a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, luego de la difusión de audios relacionados con presuntos contactos con personas que se presentaban como intermediarios de autoridades estadounidenses. La propia mandataria reconoció la autenticidad de las conversaciones, aunque sostiene que fue víctima de un engaño organizado por terceros y que nunca tuvo intención de comprometer información sensible ni de actuar fuera de los cauces institucionales.

    El tema ha provocado un intenso debate político. Por un lado, existe quien considera que cualquier acercamiento con agencias estadounidenses constituye un acto cuestionable. Por el otro, también existe una realidad que pocas veces se explica con claridad: la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad no es nueva ni extraordinaria. Desde hace décadas ambos países mantienen mecanismos permanentes de intercambio de inteligencia para combatir el narcotráfico, el tráfico de armas, el lavado de dinero, el tráfico de personas y el terrorismo. Esa coordinación forma parte de la relación bilateral y está respaldada por acuerdos entre ambos gobiernos.

    Conviene hacer un paréntesis importante. Desde 2025 la gobernadora y su entonces esposo, Carlos Torres, hicieron pública la cancelación de sus visas estadounidenses. Estados Unidos nunca informó oficialmente las razones de esa decisión, mientras que ambos han sostenido públicamente que no existe una acusación formal en su contra y han negado cualquier conducta ilícita.

    Al mismo tiempo, en el espacio público han circulado diversas versiones sobre presuntas investigaciones financieras, propiedades en Estados Unidos y posibles indagatorias relacionadas con el entorno del exesposo de la gobernadora. Sin embargo, hasta este momento muchas de esas afirmaciones no han sido confirmadas oficialmente por autoridades estadounidenses ni mexicanas, por lo que deben entenderse como versiones y no como hechos acreditados.

    Y aquí es donde, desde mi punto de vista, vale la pena hacer una reflexión.

    Si una autoridad de otro país solicita una entrevista, una declaración o un intercambio de información dentro del marco legal, ¿realmente eso convierte automáticamente a una persona en culpable?

    La respuesta debería ser no.

    En Estados Unidos, particularmente agencias como el FBI, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la DEA o el Departamento de Justicia, realizan miles de entrevistas durante investigaciones que jamás terminan en una acusación penal. Formar parte de una investigación no equivale a ser declarado responsable. La investigación existe precisamente para determinar si existen o no elementos suficientes.

    Por ello me parece equivocado que algunos pretendan convertir una reunión, una llamada telefónica o una entrevista en una sentencia anticipada. El debido proceso existe precisamente para evitar que una persona sea condenada únicamente por la opinión pública.

    Si alguien tiene la certeza de su inocencia, comparecer acompañado de su abogado no debería representar un problema. Al contrario, es la oportunidad para aclarar cualquier duda y cerrar cualquier investigación con transparencia.

    Naturalmente, si en algún momento existieran pruebas contundentes sobre la comisión de un delito, entonces corresponderá a las autoridades actuar conforme al derecho. Pero mientras eso no ocurra, tampoco resulta correcto construir culpabilidades únicamente sobre rumores, filtraciones o especulaciones.

    Un tema distinto, aunque relacionado, es la cooperación judicial entre ambos países.

    Recientemente la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a mencionar el caso del exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, cuya situación jurídica continúa siendo objeto de controversia entre México y Estados Unidos. Independientemente de ese caso en particular, también vale la pena preguntarse si la cooperación bilateral debería extenderse para revisar la situación de otros personajes vinculados históricamente con organizaciones criminales que hoy permanecen en territorio estadounidense bajo distintas figuras legales, incluyendo algunos testigos colaboradores.

    Los acuerdos de colaboración con fiscales federales estadounidenses han sido una herramienta importante para desmantelar organizaciones criminales. Sin embargo, también generan cuestionamientos cuando algunos de esos colaboradores recuperan su libertad o continúan manteniendo influencia sobre estructuras delictivas desde el extranjero, según han documentado distintos procesos judiciales y reportajes de investigación.

    La cooperación internacional no puede convertirse en un mecanismo selectivo. Si el objetivo común es combatir al crimen organizado, entonces la colaboración debe alcanzar tanto a funcionarios públicos eventualmente investigados como a integrantes de organizaciones criminales que continúan representando un riesgo para ambos países.

    La justicia no debe distinguir entre colores partidistas, cargos públicos o antecedentes criminales. Debe distinguir únicamente entre pruebas y ausencia de pruebas.

    Al final, ni toda investigación significa culpabilidad, ni toda cercanía con autoridades extranjeras constituye una traición. Lo verdaderamente importante es que las investigaciones se conduzcan con profesionalismo, respeto al debido proceso y absoluta transparencia.

    Porque cuando la justicia se convierte en espectáculo político, pierde la sociedad. Pero cuando la justicia trabaja con evidencia, sin importar el nombre, el cargo o el partido, entonces gana el Estado de derecho.

  • Gobernadores de México respaldan el ambicioso “Plan México” de Claudia Sheinbaum para impulsar la economía

    Gobernadores de México respaldan el ambicioso “Plan México” de Claudia Sheinbaum para impulsar la economía

    La presidenta de la Conferencia Nacional de Gobernadoras y Gobernadores (CONAGO), Marina del Pilar Ávila Olmeda, ha expresado un sólido respaldo al “Plan México”, una iniciativa presentada por la Presidenta Claudia Sheinbaum que busca fortalecer la producción nacional y revitalizar la economía del país.

    La gobernadora Ávila Olmeda destacó que este plan es fundamental para el crecimiento económico, el fortalecimiento del mercado interno y la creación de empleos en todas las regiones de México. Los gobernadores y gobernadoras de las entidades federativas reafirmaron su compromiso de colaborar estrechamente con el Gobierno de México para garantizar el éxito de esta ambiciosa estrategia.

    “Cada entidad jugará un papel clave en el impulso de sectores estratégicos como la manufactura avanzada, la industria automotriz, las energías renovables, la tecnología y el turismo”, señalaron los líderes estatales. Este enfoque integral busca no solo incrementar la productividad, sino también atraer inversiones y fomentar la soberanía alimentaria y energética.

    Uno de los principales objetivos del “Plan México” es la creación de 1 millón 500 mil empleos especializados. Para lograrlo, cada estado se compromete a impulsar la capacitación de la fuerza laboral, preparándose para los desafíos del futuro y garantizando el desarrollo de talento humano en sectores clave.

    El plan, que contempla una inversión de 277 mil millones de dólares, también se enfoca en fomentar la inversión extranjera y nacional. La CONAGO subrayó que la relación bilateral con Estados Unidos es crucial para la estabilidad económica y comercial de México. “Gracias a la visión de la presidenta Sheinbaum, nuestro país mantiene una posición preferencial en el comercio global, evitando la imposición de aranceles y garantizando condiciones justas para nuestros productores y exportadores”, añadieron.

    Cada estado contribuirá al fortalecimiento de esta relación mediante el impulso de sectores clave, la atracción de inversiones y la modernización de la infraestructura logística. A través de este esfuerzo conjunto, México se reafirma como un socio estratégico de Estados Unidos, consolidando una colaboración basada en el respeto mutuo, la soberanía y la prosperidad compartida.

    La CONAGO celebra el liderazgo de Claudia Sheinbaum en la construcción de un futuro lleno de oportunidades para todos los mexicanos, reafirmando su compromiso con el desarrollo económico del país. Con el respaldo unánime de los gobernadores, el “Plan México” se perfila como una estrategia clave para enfrentar los retos económicos actuales y posicionar a México en el camino del crecimiento sostenible.