Etiqueta: Medios de comunicación

  • Juez desecha la millonaria demanda de Trump contra The Washington Post

    Juez desecha la millonaria demanda de Trump contra The Washington Post

    Un tribunal de Florida concluyó que Trump no acreditó que el diario actuara con “malicia real”, requisito indispensable para sustentar una demanda por difamación.

    Un juez federal de Florida desestimó la demanda por difamación de 3 mil 800 millones de dólares que Trump Media & Technology Group, empresa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó contra The Washington Post por un reportaje publicado en 2023 sobre la estructura financiera de Truth Social

    El juez Thomas Barber concluyó que la compañía no presentó pruebas suficientes para demostrar que el periódico actuó con “malicia real”, el estándar legal exigido en este tipo de casos cuando el demandante es una figura pública. La resolución representa un nuevo revés judicial para Trump y su empresa, que han recurrido de forma reiterada a los tribunales contra medios de comunicación críticos

    Durante el proceso, los abogados de The Washington Post sostuvieron que el reportero Drew Harwell investigó de manera exhaustiva la información publicada y actuó con la convicción de que era veraz al momento de su difusión, argumento que fue respaldado por el juez.

    Aunque The Washington Post corrigió posteriormente dos afirmaciones del reportaje tras el proceso de descubrimiento de pruebas, el diario sostuvo que dichas afirmaciones se basaban en la información disponible cuando se publicó la investigación. Pese a ello, Trump Media insistió en reclamar una indemnización multimillonaria y acusó al medio de formar parte de una conspiración para perjudicar a la empresa.

    El fallo se suma a una serie de derrotas judiciales de Donald Trump en su ofensiva contra la prensa. En los últimos meses también fueron desestimadas demandas promovidas contra The Guardian y The Wall Street Journal, mientras mantiene litigios abiertos contra la BBC, The New York Times y el Des Moines Register. 

    El mandatario utiliza estas demandas millonarias para presionar a medios de comunicación y desacreditar investigaciones periodísticas, aun cuando los tribunales han determinado que no existen elementos suficientes para sostener sus acusaciones.

  • La verdad también debe exigirse a los medios de comunicación

    La verdad también debe exigirse a los medios de comunicación

    En una democracia, los medios de comunicación desempeñan una función indispensable. Informan, cuestionan al poder y contribuyen a la formación de la opinión pública. Precisamente por esa enorme responsabilidad, su principal obligación debería ser una sola: publicar hechos comprobados.

    Lo ocurrido recientemente con El Universal demuestra por qué ese principio nunca puede relajarse. El diario publicó una supuesta entrevista de Carlos Monsiváis con expresiones atribuidas al escritor sobre el expresidente Andrés Manuel López Obrador y, posteriormente, tuvo que retirarla al reconocer que no podía acreditar su autenticidad.

    No se trató únicamente de una rectificación editorial. Vale la pena preguntarnos cuántas personas ya habían leído, compartido y dado por cierta esa información antes de que el propio medio admitiera que no podía sostenerla. Para entonces, el daño ya estaba hecho.

    Este episodio confirma que la desinformación no proviene únicamente de cuentas anónimas en redes sociales. También puede originarse en medios tradicionales de enorme alcance, cuando el afán de sostener una narrativa termina desplazando la obligación elemental de verificar los hechos antes de publicarlos.

    Desde hace años, diversos medios con una línea editorial conservadora han mantenido una postura particularmente crítica frente a los gobiernos de izquierda. Esa posición es legítima y forma parte del pluralismo democrático. Lo que deja de ser aceptable es que la línea editorial prevalezca sobre el rigor periodístico. Una democracia necesita medios críticos, pero también responsables; medios que cuestionen al poder sin renunciar a la verdad.

    La crítica nunca debe construirse sobre información cuya autenticidad no puede demostrarse. Cuando eso ocurre, el periodismo pierde autoridad moral y la ciudadanía pierde confianza. Las consecuencias de una publicación falsa, incompleta o insuficientemente corroborada pueden ser profundas e irreversibles.

    Como jueza electa en materia penal, conozco bien el valor de la prueba. En un tribunal nadie puede ser condenado con rumores, percepciones o documentos cuya autenticidad no está acreditada. La presunción de inocencia es uno de los pilares del Estado de Derecho y constituye una garantía frente al abuso del poder. Ese mismo principio de prudencia y responsabilidad debería inspirar el ejercicio periodístico. Antes de afirmar, es indispensable corroborar.

    Lo digo también desde la experiencia personal, ya que fui objeto de publicaciones en las que algunos medios afirmaron o insinuaron que había dejado en libertad a un feminicida. Esa versión se difundió ampliamente y generó una percepción equivocada sobre mi actuación como jueza electa. Sin embargo, omitía un hecho fundamental: esa persona nunca recuperó su libertad y actualmente existe una sentencia condenatoria de 45 años de prisión en su contra. Ese dato, indispensable para comprender el caso en su totalidad, prácticamente desapareció del debate público.

    No se trata de una defensa personal. Se trata de evidenciar cómo la información parcial también desinforma. No siempre es necesario publicar una mentira; en ocasiones basta con omitir los hechos relevantes para conducir al lector hacia una conclusión equivocada.

    Ese tipo de coberturas no sólo afecta la reputación de las personas involucradas. También deteriora la confianza ciudadana en las instituciones y en quienes las integran. Cuando se desacredita a juezas y jueces mediante información incompleta o fuera de contexto, el debate público deja de sustentarse en los hechos y comienza a construirse sobre percepciones.

    El caso de El Universal debería abrir una discusión que durante mucho tiempo se ha evitado. Así como los medios exigen transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad a los poderes públicos, la sociedad también tiene derecho a exigirles el mismo estándar de rigor, ética y profesionalismo.

    La libertad de expresión no está en debate. Es uno de los pilares de nuestra democracia. Lo que sí debe debatirse es la responsabilidad con la que se ejerce. Tener una línea editorial, sea de izquierda, de centro o de derecha, es completamente legítimo. Lo que nunca será legítimo es presentar como verdad aquello que no ha sido verificado o difundir sólo la parte de la historia que conviene a una determinada narrativa.

    En los tribunales, una sola prueba insuficiente puede significar la absolución de un culpable o la condena de un inocente. Por eso el Derecho exige pruebas antes de emitir un juicio. Quizá ha llegado el momento de exigir el mismo estándar a quienes tienen el poder de informar. Porque en una democracia, la verdad no debe ser una opción editorial: debe ser una obligación ética.

  • Los medios no son tribunales

    Los medios no son tribunales

    Lo sucedido contra Israel Vallarta, encarcelado 20 años, sin sentencia, declarado inocente de secuestro, debería ser, por sí solo, un motivo fundamental para la normatividad de los medios con falta de ética y los periodistas carentes de profesionalismo; sin embargo, cualquier modificación a la impunidad en la que viven actualmente los medios es considerado por toda su estructura como un acto de censura y un atentado a la libertad de expresión.

    Es precisamente por esa impunidad que los medios se convirtieron en tribunales y juzgaban en lugar de la Suprema Corte, ordenaban detenciones como si fuesen ministerios públicos, definían la culpabilidad que les dictaban los intereses que los patrocinan. Incluso mostraban con todo descaro, la podredumbre de un Sistema Judicial, que hacía de los delincuentes personas honorables y de éstas unos delincuentes como es el caso de Israel Vallarta.

    El poderío de los medios, con la anuencia del poder político, llegó al extremo de fabricar culpables y se armaron montajes para seguir el juego a una mafia de secuestradores que iniciaba en el Poder Judicial y terminaba en los medios, arrojando un sinnúmero de víctimas que representan una de las peores violaciones a los derechos humanos, con la complicidad de presidentes de empresas de medios y presidentes de la República.

    A lo largo del tiempo, los medios se convirtieron en el campo de batalla ideal de la guerra sucia política. Es decir, los espacios estaban abiertos a cualquier tipo de información sin importar si era verdadera o falsa, bastaba que es espacios fueran recomendados, alquilados o vendido para su difusión. Sin reglas claras en el periodismo la democracia que sustentaría por definición, se convierte en delito fascista.

    Los medios convertidos en depositarios de dimes y diretes que tienen sus espacios propios de debate y discusión y que los sustituye el discurso libre e inconexo de la realidad de la noticia falsa. Marginando así prácticas legislativas que deben realizarse con mayor altura más nivel intelectual, pero que, en los medios cobran la calidad de calumnia.

    La fuera sucia desatada contra la actual gobernadora de Veracruz, consistió en un sinnúmero de reportajes, declaraciones, entrevistas compradas, supuestos testimonios que una serie de medios dieron por hechos consumados, con el objetivo de detener el avance de Rocío Nahle a la gubernatura. A pesar de esa guerra, ella ganó con 28 puntos de ventaja, a su más cercano competidor, un perdedor de varias elecciones, José Yunes Zorrilla.

    La demanda que realizará Israel Vallarta contra Carlos Loret de Mola, –en cuyas declaraciones señala que fueron más conductores de noticias quienes contribuyeron a su encarcelamiento, a sabiendas que se trataba de un montaje, como Ciro Gómez Leyva, Joaquín López Dóriga, Jorge Fernández Menéndez, entre otros–, es una muestra de la necesidad de que haya una reglamentación contra la mentira que muchos medios difunden todos los días, sobre todo en el ámbito político y que sirven de insumo para desgastar personajes, políticos, funcionarios, gobiernos, etc.

    Acostumbrados los medios convencionales a que sus espacios sean utilizados para alcanzar objetivos viles, en una falta de respeto a sí mismo, en urgentemente necesario corregir excesos en favor de la Sociedad, el Pueblo, la Democracia y la Justicia.

  • La televisión mexicana ha decrecido 34% como fuente informativa; TV Azteca encabeza la crisis: Reuters

    La televisión mexicana ha decrecido 34% como fuente informativa; TV Azteca encabeza la crisis: Reuters

    Un nuevo informe revela que el consumo de noticias en televisión cayó a mínimos históricos en México, mientras TV Azteca enfrenta problemas financieros, deudas y una reestructura que evidencia el declive de la pantalla tradicional frente a las redes sociales.

    La televisión mexicana atraviesa una de sus peores crisis de audiencia y credibilidad, y TV Azteca se ha convertido en el principal símbolo de ese desplome. De acuerdo con el más reciente Reporte de Noticias Digitales 2026 del Instituto Reuters, el uso semanal de la televisión como fuente informativa cayó hasta 34 por ciento, prácticamente la mitad de lo que registraba en 2017. Mientras millones de personas migran hacia redes sociales, plataformas digitales y contenidos en video bajo demanda, las televisoras tradicionales pierden relevancia a un ritmo acelerado.

    El estudio señala que las redes sociales dominan por completo el ecosistema informativo mexicano, ya que el 66 por ciento de la población las utiliza cada semana para informarse. Facebook, WhatsApp, YouTube y TikTok concentran la atención de las audiencias, especialmente entre los sectores más jóvenes, que han abandonado progresivamente los noticieros de televisión abierta. Este cambio de hábitos ha obligado a los medios tradicionales a modificar sus estrategias de distribución y monetización para intentar sobrevivir.

    En este escenario, TV Azteca aparece como el caso más representativo del deterioro de la televisión mexicana. El informe destaca que las crecientes deudas y presiones fiscales llevaron a la empresa propiedad de Ricardo Salinas Pliego a iniciar un proceso de quiebra voluntaria durante 2026 con el objetivo de reestructurar sus finanzas. Además, la compañía impulsó la fusión de Azteca Noticias con las operaciones informativas de ADN 40, una medida interpretada por analistas como parte de los esfuerzos para contener la crisis.

    A la caída de las audiencias se suma otro problema: la confianza. El reporte revela que la confianza general en las noticias descendió hasta 31 por ciento, su nivel más bajo desde 2017. Aunque algunas marcas informativas conservan credibilidad entre ciertos sectores, el desgaste institucional y la competencia digital continúan debilitando a los medios tradicionales.

    Mientras tanto, medios digitales, creadores de contenido y plataformas independientes siguen ganando terreno. El informe concluye que el futuro de la información en México se encuentra cada vez más lejos de la televisión abierta y más cerca de los dispositivos móviles. Una transformación que ya comenzó y que tiene en TV Azteca uno de sus ejemplos más visibles.

    Aquí puedes consultar el reporte completo: https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/digital-news-report/2026

  • Congelan bienes de Diario El Faro tras denunciar presuntos tratos de Bukele con pandilleros

    Congelan bienes de Diario El Faro tras denunciar presuntos tratos de Bukele con pandilleros

    El medio salvadoreño acusó al gobierno de Nayib Bukele de congelar bienes y cuentas bancarias de sus socios después de difundir un documental sobre supuestos acuerdos con grupos criminales.

    El reconocido diario digital El Faro denunció que el gobierno del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ordenó el congelamiento de bienes y cuentas vinculadas a socios del medio de comunicación, en lo que calificó como una represalia directa por sus investigaciones sobre presuntos acuerdos entre el mandatario y pandillas salvadoreñas.

    De acuerdo con el periódico, las medidas afectan una cuenta bancaria y un inmueble relacionados con accionistas de la empresa periodística. Aunque las autoridades argumentan una supuesta deuda fiscal, El Faro sostiene que la decisión ocurre poco después del estreno de un documental que profundiza en las denuncias sobre presuntos pactos entre el gobierno de Bukele y estructuras criminales para facilitar su llegada al poder en 2019.

    En un comunicado difundido por el medio, los periodistas señalaron que “la dictadura ha empezado a proceder contra los accionistas del medio”, acusando además al gobierno salvadoreño de utilizar instituciones del Estado para presionar y silenciar a voces críticas. Actualmente, parte del equipo editorial de El Faro trabaja desde el exilio tras denunciar hostigamiento y persecución política en El Salvador.

    El documental publicado recientemente por el medio retoma investigaciones sobre supuestos acuerdos entre funcionarios y pandillas, los cuales —según la publicación— habrían colapsado en 2022, dando paso a la llamada “guerra contra las pandillas” impulsada por Bukele bajo un régimen de excepción que continúa vigente. El presidente salvadoreño ha negado reiteradamente cualquier vínculo con grupos criminales y ha defendido su estrategia de seguridad como una de las más exitosas de América Latina.

    La ofensiva contra las pandillas ha derivado en la captura de más de 92 mil personas sin orden judicial, según cifras oficiales. Sin embargo, organizaciones internacionales y juristas han advertido sobre posibles violaciones a derechos humanos, detenciones arbitrarias y posibles crímenes de lesa humanidad en el marco del estado de excepción implementado por el gobierno salvadoreño.

    El Faro aseguró que el congelamiento de activos busca asfixiar financieramente al medio y limitar su trabajo periodístico. “El objetivo final es silenciarnos”, afirmó la redacción, que considera estas acciones como parte de una estrategia de concentración de poder y debilitamiento de la prensa independiente en El Salvador.

  • Trump presume rescate militar en Irán y emite advertencias contra medios

    Trump presume rescate militar en Irán y emite advertencias contra medios

    En medio de la celebración del Lunes de Pascua en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump destacó una operación militar en Irán que permitió el rescate de dos pilotos, asimismo amenazó con acciones contra medios que filtraron información del  operativo. 

    El presidente Donald Trump encabezó la celebración del Lunes de Pascua en la Casa Blanca junto a la primera dama Melania Trump, en un evento que reunió a niños y familias en el marco del 250 aniversario de la fundación del país. La jornada estuvo atravesada por el contexto de tensión internacional con Irán. 

    Trump destacó una operación militar en territorio iraní que permitió el rescate de dos pilotos de un caza F-15 derribado días antes. El éxito de la misión se debió a que se sostuvo en secreto el rescate de uno de los tripulantes, permitiendo ganar tiempo y ejecutar la segunda fase del operativo. 

    El despliegue que llevó a cabo, involucró a más de 170 aeronaves militares, divididas en dos misiones, una inicial con poco más de 20 aviones y una segunda mucho más amplia. Dos aeronaves de transporte quedaron inutilizadas en el proceso y fueron destruidas, lo que reflejó la complejidad  de la operación.

    Asimismo, Donald Trump arremetió contra medios de comunicación que difundieron filtraciones sobre el operativo, advirtiendo posibles acciones legales y exigiendo la revelación de fuentes bajo el argumento de seguridad nacional. Este nuevo conflicto ha elevado la tensión entre el gobierno estadounidense y la prensa. 

  • Oligarcas tecnológicos consolidan el control de los medios

    Oligarcas tecnológicos consolidan el control de los medios

    Por: Frank Alvarado

    Magnates tecnológicos concentran el control de medios y plataformas: financian fusiones, adquieren periódicos y dominan redes, mientras los medios pierden hasta 25% de su tráfico, reduciendo la diversidad informativa.

    Un grupo reducido de magnates tecnológicos, como Elon Musk, Larry Ellison y Jeff Bezos, está concentrando el control de los medios de comunicación en Estados Unidos y el mundo mediante adquisiciones y dominio de plataformas digitales. La investigación de MediaJustice, titulada “Media Capture: Who Controls the Story Controls the Future”, revela que este fenómeno no solo transforma el ecosistema informativo, sino que también reduce la pluralidad de voces.

    Entre los principales actores identificados se encuentran Elon Musk, propietario de X (antes Twitter), que ha tomado decisiones como la suspensión de periodistas y la modificación de políticas de moderación de contenido. También figura Larry Ellison, fundador de Oracle, quién financió con cerca de 6 mil millones de dólares la fusión de Paramount con Skydance Media y busca adquirir Warner Bros. Discovery, lo que le daría control sobre CBS News y CNN

    El informe también menciona a Jeff Bezos, dueño de Amazon, quien compró The Washington Post por 250 millones de dólares y ha impulsado recortes, como el despido de más de 300 periodistas en 2026. Otros empresarios destacados son Marc Benioff, propietario de Time Magazine, y Patrick Soon-Shiong, dueño de Los Angeles Times.

    El reporte detalla que estas adquisiciones son posibles debido a la combinación de enormes reservas de capital en el sector tecnológico y la crisis financiera de los medios tradicionales. Por ejemplo, Paramount acumulaba cerca de 14.6 mil millones de dólares en deuda antes de su fusión. Según MediaJustice, el costo de estos rescates financieros suele traducirse en control editorial y cambios en la línea informativa.

    Además de la compra directa de medios, el informe destaca la creciente dependencia económica de las redacciones respecto a empresas como Google y Meta, que han financiado medios mediante programas como Google News Initiative y Meta Journalism Project. Estas compañías también controlan el flujo de ingresos publicitarios: en 2024, Meta generó alrededor de 160 mil millones de dólares en publicidad, mientras que Alphabet superó los 260 mil millones.

    Este control de plataformas digitales amplifica esta concentración de poder, ya que Meta, propiedad de Mark Zuckerberg y que tienea su mando Facebook, Instagram y WhatsApp, concentra miles de millones de usuarios, mientras que Oracle, de Larry Ellison, también participa en el control del algoritmo de Tik Tok en Estados Unidos.

    El documento también advierte sobre el papel de la inteligencia artificial en este proceso. Grandes medios han firmado acuerdos millonarios con empresas tecnológicas como News Corp y Open AI por 250 millones de dólares. Sin embargo, estas alianzas han contribuido a una caída de hasta 25% en el tráfico hacia sitios de noticias debido a los resúmenes automatizados en buscadores, afectando especialmente a medios locales y comunitarios.

    Para MediaJustice, esta propiedad de medios, financiamiento y control tecnológico configura un sistema en el que unos pocos empresarios no solo influyen en qué noticias se producen, sino también en cuáles llegan al público. En la práctica, esto se traduce en menos cobertura de problemáticas que afectan a comunidades marginadas, como el racismo estructural, la violencia policial o la desigualdad ambiental, así como en la desaparición de medios locales que históricamente han dado voz a estos sectores.

  • Televisa en crisis: pérdidas millonarias, desplome satelital y fuga de suscriptores en 2025

    Televisa en crisis: pérdidas millonarias, desplome satelital y fuga de suscriptores en 2025

    Ni el crecimiento en móvil ni la banda ancha lograron ocultar el deterioro financiero del gigante mediático, que cerró el año con números rojos y una caída estructural en su negocio tradicional.

    Grupo Televisa cerró 2025 sumido en pérdidas y con señales claras de deterioro en su modelo de negocio. En el cuarto trimestre del año, la empresa reportó una pérdida neta de 7 mil 534 millones de pesos, según su informe financiero enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Aunque el monto es menor al quebranto de 9 mil 872 millones registrado en el mismo periodo de 2024, el balance confirma que la televisora sigue sin recuperar estabilidad financiera.

    El panorama anual es aún más revelador: Televisa acumuló pérdidas por 8 mil 561 millones de pesos en todo 2025, superando incluso las cifras negativas de 2024. Lejos de tratarse de un tropiezo aislado, los datos exhiben una tendencia persistente de debilitamiento, especialmente en sus negocios históricos.

    Los ingresos totales cayeron 5.4%, al ubicarse en 58 mil 878 millones de pesos, arrastrados principalmente por el colapso del segmento satelital, que retrocedió 16.8%. Este rubro, otrora uno de los pilares de la compañía, registró más de 304 mil desconexiones en el año, en su mayoría de video, confirmando el abandono acelerado de usuarios.

    Entre octubre y diciembre de 2025, Televisa perdió 31 mil 263 suscriptores de video, una cifra que evidencia el desgaste del modelo tradicional de televisión de paga. Aunque la empresa presume contar con 3.8 millones de RGU satelitales, el flujo va claramente a la baja y sin señales de reversión.

    La llamada utilidad operativa cayó 0.6%, mientras que los servicios empresariales tampoco escaparon al ajuste, con una reducción de 4.2% en ingresos. El discurso corporativo atribuye la baja a “factores de comparación”, pero el reporte confirma un estancamiento generalizado.

    Televisa intenta amortiguar el golpe con banda ancha y telefonía móvil: cerró el año con 5.7 millones de usuarios de internet y 95 mil nuevas altas móviles. Sin embargo, estos avances no compensan la magnitud de las pérdidas, ni frenan la erosión de su negocio principal.

    Desde la Ciudad de México, el informe financiero deja claro que el consorcio enfrenta una crisis estructural, con ingresos a la baja, fuga de clientes y un proceso de ajuste que, hasta ahora, no logra sacar a Televisa del terreno de los números rojos.

  • Clara Brugada desmiente “pacto de silencio” y acusa campaña de desinformación mediática

    Clara Brugada desmiente “pacto de silencio” y acusa campaña de desinformación mediática

    La Jefa de Gobierno de la CDMX rechazó categóricamente versiones sobre censura y aseguró que en la capital hay plena libertad de expresión, al tiempo que llamó a un diálogo abierto sobre ética periodística y nota roja.

    La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, desmintió de manera tajante las versiones difundidas por algunos medios de comunicación que aseguraban que su administración había solicitado un supuesto “pacto de silencio” en torno a la nota roja. La mandataria calificó dichas afirmaciones como mentiras y llamó a cuestionar la ética periodística de quienes, dijo, recurren a la desinformación.

    Ni pacto de silencio ni censura. Son mentiras las informaciones que señalan que pedí un pacto de silencio. Todos ustedes estuvieron presentes y son testigos de este hecho”, afirmó Brugada ante medios, subrayando que en la capital no existe persecución ni censura contra periodistas, a diferencia de lo que ocurría en administraciones pasadas.

    La mandataria capitalina sostuvo que, si bien es legítimo que algunos medios no coincidan con el proyecto de transformación de la ciudad, lo que no es válido es mentir o desinformar. Reiteró que los medios tienen una función histórica de crítica y control del poder, la cual su gobierno respeta, pero advirtió que es distinto ejercer el periodismo a convertirse en difusores de miedo y falsedades.

    Brugada también puso sobre la mesa el debate sobre la percepción de inseguridad, al señalar que, pese a que los homicidios y delitos de alto impacto han disminuido más del 50% de forma objetiva y verificable, la percepción ciudadana no ha bajado en la misma proporción. Reconoció que uno de los factores es el papel de la nota roja en algunos medios.

    Finalmente, convocó a abrir un espacio de diálogo con periodistas, académicos, especialistas y organizaciones sociales para reflexionar sobre la función social de los medios, la ética periodística, el impacto de la nota roja y la relación entre medios y gobierno en una ciudad democrática y de derechos.

  • Armenta refrenda alianza con medios: “La comunicación define el rumbo de Puebla”

    Armenta refrenda alianza con medios: “La comunicación define el rumbo de Puebla”

    El gobernador subrayó que la percepción social es una responsabilidad compartida y que el periodismo crítico fortalece la democracia y el buen gobierno en el estado.

    La percepción social es un eje fundamental para gobernar y los medios de comunicación son actores clave en la transformación de Puebla, afirmó el gobernador Alejandro Armenta durante un encuentro con más de 100 directores, concesionarios y líderes de opinión del sector informativo.

    En su mensaje, el mandatario estatal reiteró el principio “Gobernar es Comunicar” y reconoció el compromiso, profesionalismo y amor por Puebla de quienes forman opinión pública. Sostuvo que su administración mantiene una alianza basada en el respeto absoluto a la libertad de expresión, con el objetivo de dar resultados concretos a las y los poblanos.

    Armenta destacó que su gobierno escucha y atiende las propuestas, críticas y señalamientos que contribuyan a mejorar el servicio público. Subrayó que las observaciones periodísticas, incluidas las denuncias por omisiones o fallas de funcionarios, son valiosas porque permiten investigar, corregir y fortalecer la gestión gubernamental.

    El gobernador señaló que la seguridad es una prioridad de su administración y que la labor periodística resulta indispensable para mantener una relación transparente, cercana y responsable con la sociedad. En ese sentido, reafirmó que su única preocupación es cumplirle a Puebla con hechos.

    Durante el encuentro, el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, enfatizó que sin libertad de expresión no hay democracia, y que los medios libres y críticos son indispensables para servir a la gente. Reconoció que la cobertura informativa de la labor gubernamental permite escuchar la voz ciudadana y ajustar políticas públicas.

    Por su parte, la coordinadora general de Comunicación y Agenda Digital, Claudia Hernández Medina, resaltó que la comunicación es parte esencial del ejercicio de gobierno, al ser un principio rector de la administración estatal. Afirmó que la percepción social es una responsabilidad compartida, donde medios y autoridades contribuyen al bienestar de las familias poblanas.