Etiqueta: Medios de comunicación

  • Chomsky y la dominación mental

    Chomsky y la dominación mental

    El odio y la polarización me parece que son el resultado de la manipulación y la ignorancia. En esa medida la derecha, desde hace décadas, ha utilizado a los medios de comunicación tradicionales como lacayos a su servicio para engañar y perpetrar su ideología entre sectores de las audiencias que los ve como casi dioses y dueños de la verdad absoluta.

    En México la ultraderecha ha ganado adeptos de esta manera y ahora con las redes sociales coptadas, utiliza un discurso de odio que hace imposible el dialogo entre posturas de izquierdas o derechas. Nosotros en la izquierda por ejemplo, creemos en el convencimiento a través de debates y argumentos respetuosos, mientras que a ellos no sólo no les interesa ni quieren debatir. Quieren destruir, quieren desaparecer, quieren borrar del planeta, asesinar a la gente que no piensa como ellos y en el colmo de la intolerancia e incongruencia, acabar con las “hordas salvajes” que son los mismos que les sirven de súbditos para enriquecerse.

    A propósito de lo anterior, Noam Chomsky escribió hace varios años diez estrategias de manipulación mediática de las cuales quiero mencionar algunas que aplican hoy por hoy,  a la forma como han funcionado los medios de comunicación comerciales en nuestro país.

    Los medios chayoteros desvían  la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de informaciones insignificantes. Como las famosas cortinas de humo que distraen a la gente de lo verdaderamente trascendental.

    Presentan programas enteros o secciones extensas sobre la violencia, incluso llegan a provocar accidentes o sabotear  marchas a fin de que el público repruebe al gobierno actual y sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la misma libertad o la democracia. Como el caso de la cobertura extensa de la marcha en defensa del INE y de accidentes en el Sistema de Transporte Metro provocados por extraños y casuales objetos de metal arrojados a las vías.

    Dice Chomsky que los medios comerciales en la mayoría de su publicidad utilizan discursos, argumentos, personajes particularmente infantiles. Muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental (por ser pobre o moreno). Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad”. ¿Les suena familiar?

    Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad es otra estrategia que Televisa y sus secuaces han utilizado por años para que el pueblo sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. Piensa la derecha: “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores” 

    Promueven en el público el amor a la mediocridad y les hacen creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto o ser violento.

    Hacen creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera estados depresivos o complejos de inferioridad, cuyos efectos pueden ser la apatía y el desinterés por su entorno.

    En la actualidad los medios de comunicación en su gran mayoría sirven a los intereses del capital extranjero y nacional llegando al extremo de imponer presidentes como Peña Nieto u orquestar golpes de estado. Ojalá un día se pueda hacer frente a esta guerra contra la psique del pueblo con medios públicos dignos, vigorosos, honestos, educativos y de alta calidad.

  • ¿Es hora de regular los medios?

    ¿Es hora de regular los medios?

    Aunque el presidente López Obrador ha sido enfático en decir que la prensa se regula con la prensa y que no hace falta una legislación a los medios tradicionales, las cifras indican otra cosa. Según datos de la CELAG (2022), los medios de comunicación en América Latina atraviesan una grave crisis de credibilidad.

    En México, 66.5% desconfía de los medios tradicionales; en Ecuador, 54.8%; en Chile, 66.7%; en Colombia, 64%; en Bolivia 69,1% y en Argentina 81.3%, por citar algunos ejemplos.

    El derecho a la información es fundamental en cualquier democracia, y si bien todos tienen una postura política e ideología según el origen de su financiamiento o su pertenencia, lo cierto es que ninguno de ellos debería mentir, decir verdades a medias o tergiversar datos para beneplácito de nadie, por ello se vuelve necesario algún control o vigilancia para exigir mínimos de ética informativa y periodística.

    En el caso mexicano se observa un fenómeno interesante: las posturas políticas a favor o en contra del gobierno cada vez son más evidentes y menos disimuladas en el ámbito periodístico y comunicativo. El llamado círculo rojo -medios convencionales, maquinaria periodística e intelectuales orgánicos al servicio de oligarcas- pasó de ser un grupo selecto, conocido y respetable a uno cada vez más irrelevante y falto de credibilidad para la mayoría de la población, llegando al absurdo de caer en contradicciones burdas, radicalismos insultantes y maniqueísmo superficial, todo en detrimento de la calidad informativa y de análisis político que necesita la sociedad mexicana, y cuyos miembros han encontrado refugio en medios alternativos, redes sociales, o que directamente recurren a la fuente original en la “Conferencia Mañanera” del presidente López Obrador.

    En Ecuador se propuso una regulación a los medios durante el gobierno del presidente Rafael Correa, y si bien la intención fue buena, el planteamiento y resultado final no lo fueron tanto, porque fue tomado como ataques a la libertad de expresión, pero al menos sentó un precedente importante en la región.

    En Argentina hay una especial preocupación por la gran inestabilidad política y económica que atraviesa ese país, y cuyos medios de comunicación como el Clarín y otros aliados con la derecha más neoliberal se han dedicado a justificar decisiones del gobierno Macrista que convirtió a ese país en el más endeudado del mundo como proporción de su PIB, y que al mismo tiempo apoyan el lawfare ejercido contra Cristina Kirchner, ello mientras utilizan al Peronismo de manera hipócrita para captar votantes.

    En Bolivia, los medios de comunicación se dedicaron a justificar el golpe de Estado en contra de Evo Morales y del MAS, todo con el auspicio de Washington y en complicidad con las élites económicas que se vieron afectadas por las políticas públicas de un gobierno que utilizó sus vastos recursos naturales para ayudar a la población en vez de favorecer el entreguismo y negocios para unos cuantos. Afortunadamente, el gobierno golpista de Añez cayó por la reivindicación en elecciones democráticas del MAS, a pesar de la desinformación de los medios de derecha.

    En América Latina, la mayoría de medios de comunicación son propiedad de grandes oligarcas que buscan proteger sus intereses económicos y tener influencia política, y mientras esta estructura no cambie y no exista una regulación orientada a tener información veraz, real y objetiva; la democracia estará en riesgo, la inestabilidad política estará a la orden del día y los gobiernos progresistas no lograrán su objetivo fundamental de ayudar a quien más lo necesita, todo en perjuicio de las grandes mayorías.

  • El Mejor Cartón del Día

    El Mejor Cartón del Día

    El mejor cartón de este martes 4 de octubre es del Monero Jerge, quien titula su creación como “Prensa Amarillista”, en alusión a recientes sucesos en donde los comunicadores de medios tradicionales tratan de reclamar el monopolio de las luchas sociales.

    Y es que los medios hegemónicos se han lanzado en contra de jóvenes estudiantes que pidieron que Denise Dresser se fuera de la movilización por el 2 de octubre, criminalizando una vez más la protesta de las juventudes.

  • CINISMO MEDIÁTICO

    CINISMO MEDIÁTICO

    Tras la serie de sucesos de vandalismo de la semana anterior por parte de los grupos delincuenciales provocados por la detención de líderes de esos mismos cárteles en los últimos días, es de llamar la atención el manejo editorial de los medios convencionales de comunicación, radio, prensa y TV, donde se minimizan los logros de las autoridades federales e inclusive evitan transmitir dicha información. 

    En contraste, se habla de un “país en llamas” como parte de su lógica para hacer quedar mal las estrategias de seguridad del gobierno. Pareciera que para los miembros del otrora círculo rojo los logros de las autoridades de seguridad pública federal no son de tomarse en cuenta.

    Es una vergüenza la postura de los “analistas” en los medios, que solo buscan golpear el proyecto del presidente para recuperar la paz social.

    Es indudable que el impacto de los logros en lo que va del año en materia de seguridad y de justicia son gracias a las estrategias y coordinación por parte de las autoridades, que se reflejan en la disminución de los delitos que aún siendo mínimos, aproximadamente del 10%, se dio después de contener su crecimiento, como se venía dando al principio de la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador desde finales del 2018, como herencia de la llamada guerra contra el narcotráfico impulsada por Felipe Calderón.

    ¿Cuál es el objetivo, a qué intereses responden los medios corporativos, por qué la necedad de seguir atacando al presidente ?

    Sabemos que el proyecto de Andrés Manuel López Obrador sirve como referente en algunas otras naciones donde se está reconociendo que la 4T ha logrado la estabilización de la economía en nuestro país a pesar de la pandemia, la guerra y sobre todo los ataques de los opositores a través de sus voceros en los medios convencionales.

    Así las cosas, esperemos ver cómo se maneja la información en torno a la detención de #MurilloKaram y la postura de los analistas, editorialistas, especialistas, expertos y demás fauna nociva en los medios, que ya se percibe en apoyo al grupo compacto, de la misma forma como se dio el apoyo de los partidos opositores al presidente del PRI Alito Moreno, bajo la amenaza de que si le pegan a uno, les pegan a todos… 

    ¿No será que sabe demasiado el llamado proxeneta priísta, que los tiene controlados ? Porque de otra  forma, no se entiende cómo pueden defender a tan nefasto personaje, después de estar siendo evidenciado a través de sus audios, donde menciona a famosos conductores de Radio Fórmula y Televisa, como Ciro Gómez, Carlos Marin, López-Dóriga… Como parte de la mafia del poder mediático, dónde se puede incluir a tantos personajes como la mayoría de los miembros y colaboradores de Aristegui Noticias.

    Es cada vez más evidente el cinismo de los medios convencionales tratando de defender sus intereses, que su credibilidad se encuentra en los niveles más bajos, donde ya nadie se salva.

  • Acuerdos para la cobertura “informativa”

    Acuerdos para la cobertura “informativa”

    Aquel jueves 24 de marzo del 2011 se dieron cita en el patio central del Museo Nacional de Antropología, me refiero a quienes utilizaban los espacios públicos como propios es decir empresarios, dueños de medios corporativos, líderes de opinión, periodistas, organizaciones sociales, académicos, artistas, en fin, representantes de todos los ámbitos afines al entonces presidente Felipe Calderón, con el fin de signar el llamado Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia.

    Aunque en las bases de este acuerdo se plantearon los denominados “principios rectores y criterios editoriales”1, en realidad su objetivo esencial tenía que ver más con la necesidad oficial de encubrir y maquillar la realidad que se había tornado, conforme avanzaba el sexenio calderonista, cada vez más insufrible para millones de mexicanos vulnerables a la agudización de la violencia generada a partir del momento en que Calderón “declaró la guerra” al narcotráfico, lo cual por cierto le había acarreado una imagen internacional nada envidiable.

    No es casual la coincidencia del año en que se llevó a cabo la firma del citado acuerdo con los datos ofrecidos en el cuadro Índice de Letalidad de las Fuerzas Armadas y Guardia Nacional, elaborado por la SEDENA y presentado por el presidente López Obrador en su conferencia del pasado viernes 19 del mes en curso2. Ese gráfico dividido en tres segmentos 2006-2012, 2012-2018 y 2018-2022 muestra que precisamente es el año 2011 en el que se ubican los niveles más altos ocurridos en 16 años de cuatro indicadores: civiles fallecidos (1,412), civiles heridos y detenidos (1,127), agresiones a las Fuerzas Armadas (1,076) y en el que se acentúa el incremento del índice de letalidad que pasa de 285, en 2011 a 424 en el 2012.

    En la estadística se observan incrementos sustanciales, en tan solo dos años, en los cuatro indicadores incluidos. Los datos señalan que de 2009 a 2011 civiles fallecidos pasó de 228 a 1,412; civiles heridos y detenidos 506 a 1,127; agresiones a las Fuerzas Armadas de 213 a 1,076 y finalmente el índice de letalidad fue de -278 a 285 en ese periodo. En contraste, la misma fuente muestra una sensible disminución a partir de 2012 con un ligero incremento en lo que va del gobierno de la 4T.

    Esta información confirma lo que efectivamente ocurrió en el sexenio calderonista cuando en abierta violación a la Carta Magna se militarizó de facto el país, provocando la exacerbación de la violencia cuyas víctimas predominantes se encontraban entre la población civil. Un análisis aparte requiere todas las implicaciones que desapariciones forzosas, secuestros, asesinatos y otras agresiones hicieron de la población que opuso resistencia al estado de cosas prevaleciente en México, tanto por parte del Estado como del crimen organizado que en la represión popular actuaron conjuntamente.

    Había mucho que ocultarle a la llamada opinión pública nacional e internacional, estaba la imagen de Felipe Calderón de por medio. El multicitado Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia fue ampliamente difundida en medios. Llama la atención la encomiable nota que, sobre el evento en el Museo de Antropología, distribuyó Notimex, cuyo enlace comparto al final de este artículo3, la cual por cierto estuvo a cargo del periodista Sergio Uzeta Murcio a quien el Órgano Interno de Control de la agencia lo encontró culpable de la compra con sobreprecio de equipo de televisión. Uzeta fue destituido de su cargo en la agencia de noticias e inhabilitado por diez años para laborar en la administración federal además de imponérsele una multa de 4 millones de pesos.

    A once años de la firma del Acuerdo presenciamos al gobierno de López Obrador, sometido a un cotidiano bombardeo por prácticamente los mismos personajes, organizaciones sociales y civiles; de mentiras, calumnias, manipulación e infundios. Veamos si no. Los conductores del evento fueron Carlos Loret de Mola y Sergio Sarmiento. Los firmantes, entre otros, Javier Alatorre, José Cárdenas, Ciro Gómez Leyva, Pedro Ferriz de Con, Joaquín López Dóriga, Adriana Pérez Cañedo y Denise Maerker, además de 50 directivos representantes de un número superior a 700 medios.

    Pero también se incluyeron figuras públicas para avalar el documento. A saber: el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, José Narro Robles; el presidente del Consejo Rector de Transparencia Mexicana, Federico Reyes Heroles; el presidente de la Asociación Internacional de Universidades, Juan Ramón de la Fuente, el poeta y escritor Homero Aridjis y Julieta Fierro Gossman, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM.

    Representantes de la academia privada como Manuel Durán, rector de la zona metropolitana de la Ciudad de México del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; Héctor Aguilar Camín, director de la revista “Nexos”; Rodrigo Villar Esquivel, de New Ventures Global, y Armando Laborde de la Peña, director de Ashoka México.

    La “sociedad civil” se hizo presente con más de 45 representantes de organizaciones sociales, así como más de 250 personas que signaron como adherentes, entre las que se encontraban periodistas, académicos, intelectuales y empresarios. También se sumaron grupos como la Asociación Alto al Secuestro, de Isabel Miranda de Wallace; Causa en Común, de María Elena Morera; Artículo 19 para México y Centroamérica, A favor de lo mejor en los medios y el Consejo de la Comunicación. Los empresarios a través del Consejo Coordinador Empresarial y el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, entre otras.

    Aunque no se cuenta con información de que el 96% de los dueños de medios corporativos se encuentren organizados formalmente en un pacto o algo parecido para enfrentar a la 4T, lo que sí es evidente es que los empresarios mediáticos comparten una estrategia y tácticas comunes. Diariamente podemos confirmarlo con tan solo revisar publicaciones o escuchar y ver la parafernalia infodémica dirigida a desvirtuar la trascendencia que, para la mayoría de los mexicanos, tiene el cotidiano quehacer transformador. Ya sea de manera “espontánea” o premeditada el caso es que la acción concertada no para ni cede un ápice de su influencia en sectores medios y altos de la sociedad mexicana.

    La diferencia del acuerdo de 2011 y del que cada día se reitera desde el 1 de diciembre de 2018, es que ahora se promueve la violencia y la inestabilidad del país como lo demuestra el manejo propagandístico que se hizo en la mayoría de los medios electrónicos e impresos, de los hechos ocurridos en algunas poblaciones de Baja California, Chihuahua, Jalisco, Guanajuato y Michoacán. Sobre lo ocurrido se magnificaron las imágenes de algunos vehículos y tiendas incendiándose, afirmando que hubo cientos de muertos y calificando esos hechos de actos terroristas, como queriendo llamar la atención de los círculos del poder estadounidense. Recordemos que, en Estados Unidos, como consecuencia de los atentados a las Torres Gemelas del 11 de septiembre del 2001, el tema del terrorismo resulta altamente sensible para el gobierno y otras instancias, al grado que en su momento fue incluido en varias legislaciones federales y estatales.

    Desde la derecha y sus voceros se escucharon aseveraciones temerarias o de plano mentirosas sobre de que la “violencia ya se le salió de control a AMLO”, “el país está en llamas de norte a sur y de este a oeste”, “no resultaron los acuerdos con el crimen organizado”, “la violencia está siendo promovida por el propio López”, “la militarización del país avanza con la Guardia Nacional para establecer una dictadura”, y un inacabable etcétera.

    Los contrastes de la oposición. En 2011, la realidad se pretendió acallar, ocultar, negar. En el 2022, la “realidad” creada como producto ideológico de su narrativa, lo único que ha inventado es un “universo paralelo” que nada tiene que ver con lo que verdaderamente está ocurriendo. Hoy, la realidad que vivimos millones de mexicanos se aleja poco a poco de aquella que padecimos cuando se estableció como un estado de cosas permanente. Sin embargo, en palabras de Antonio Gramsci, lo viejo no termina de morir ni lo nuevo termina de nacer.

  • Cuarto poder

    Cuarto poder

    ¿Por qué se le conoce como cuarto poder a la práctica del periodismo?

    Algunos periodistas han comentado que inclusive se tiene más poder que los mismos políticos, y que es más redituable porque la carrera de algunos políticos dura determinado tiempo, y la de los “comunicadores” puede trascender por décadas. Tal es el caso de  López Doriga, Carlos Loret de Mola, Carlos Marín o Carmen Aristegui, quienes se autonombran periodistas independientes.

    La realidad es que dicho concepto de independencia no es válido en los medios convencionales de comunicación escrita o electrónica, es evidente que todos ellos reciben y se concretan a difundir “información” con base en una línea editorial ya prepactada con los directivos o dueños de dichos medios. También se llenan la boca con conceptos que no entienden o evaden de manera cínica como la objetividad, libertad y neutralidad que pregonan de manera constante para justificar su interés o inclinación por determinada ideología.

    La realidad es que todos los medios de comunicación determinan desde su misma formación su línea editorial, de acuerdo a los intereses propios de la empresa, mediante su consejo de administración o consejo editorial. ¿De dónde pueden obtener los periodistas, comunicadores, columnistas la libertad de exponer ideas, conceptos, críticas, en contra de una ideología a la cual sirven ? ¿De dónde pueden lograr ser objetivos sin lastimar los intereses de los grupos a los que pertenecen y aportan los dueños de estos medios de comunicación que de manera directa aportan recursos para la manutención de sus colaboradores? Que dicho sea de paso, reciben recursos más que suficientes para vivir de manera holgada, y que inclusive se ha demostrado que algunos obtienen “ganancias” que les dan para obtener propiedades en el extranjero, similares a las de los miembros de la delincuencia organizada.

    Dicho lo anterior, es lógico entender que sería absurdo esperar que hubiera neutralidad, objetividad y libertad, cuando Aristegui Noticias realiza un convenio con Grupo Radio Centro para transmitir su “noticiero”. Algo que a muchos extrañó por el cambio de ideología en Carmen Aristegui.

    En ese sentido, es de suma importancia aprovechar los espacios que tenemos para manifestarnos y buscar el equilibrio que tanta falta hace, ya que no podemos esperar que los dueños de los medios nos den voz. La alternativa es promover, difundir, compartir, debatir, argumentar y fundamentar la información a nuestro alcance, inclusive de manera directa, para contrarrestar el desequilibrio que existe en el ámbito de los medios masivos de información.

  • Los medios de comunicación en América Latina: ¿Informadores o servidores de las plutocracias oligárquicas?

    Los medios de comunicación en América Latina: ¿Informadores o servidores de las plutocracias oligárquicas?

    Analistas, críticos e intelectuales cuestionan por qué el presidente López Obrador hace conferencias diarias de dos o más horas: “sigue en campaña”, “podría trabajar en cosas importantes durante ese tiempo”, “no hace lo que hacen otros líderes brillantes, como tal o cual personaje”, “manipula y miente para sus más ignorantes seguidores”, son solo algunos de los argumentos que ofrecen sus más férreos críticos, pero ¿alguien se ha preguntado realmente por qué lo hace?, y más importante, ¿cuál es la relevancia de este ejercicio de diálogo circular en el contexto político mexicano?

    El mismo presidente López Obrador dio la respuesta en la conferencia del 28 de diciembre de 2020 cuando, en tono de broma, se refirió al día de los inocentes: “ya no se hará la conferencia matutina, porque finalmente los medios cumplen con su objetivo de informar sin distorsionar”, fue el mensaje que transmitió el primer mandatario, y vale la pena profundizar en ello.

    En América Latina, los medios de comunicación NO informan con objetividad e imparcialidad, de hecho, desde una perspectiva sociológica crítica, son considerados el cuarto poder –ejecutivo, legislativo y judicial serían los otros tres en la acepción democrática clásica-, uno que no tiene límites, que no está regulado, que no tiene contrapesos, pero lo más importante: que carece de legitimidad por la verdadera falta de representación social y la falta de profesionalismo y servilismo de quienes los dirigen y controlan, es decir, de plutocracias oligárquicas que históricamente han impuesto gobernantes y manipulado gobiernos a conveniencia, con especial énfasis en el periodo neoliberal.

    Los medios de información de orientación conservadora en América Latina, lejos de cumplir con una función ciudadana-social, son instrumentos de poder y control al servicio de minorías rapaces. Ya lo decía Rafael Correa, expresidente ecuatoriano: los medios de información creen que están más allá del bien y del mal, y si asumen una postura política, deben aceptar respuestas políticas. Su poder es inconmensurable e históricamente han coadyuvado a legitimar represiones, fraudes bancarios y hasta golpes de Estado.

    Afortunadamente, la influencia de estos medios es cada vez menor debido a la democratización que ofrecen las redes sociales y medios alternativos, por un lado, pero también a ejercicios de comunicación directa y frecuente como “la mañanera” de López Obrador, por el otro, quien parece haber aprendido la lección de la caída de la primera gran ola izquierdista en América Latina, encabezada por los Kirchner en Argentina,  Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador,  Pepe Mujica en Uruguay y Evo Morales en Bolivia: no basta con llevar a cabo un proyecto democrático a favor de las grandes mayorías, hay que comunicar y enfrentar día a día el descrédito y las mentiras de la derecha, especialmente de aquella intransigente y radical, la que es capaz de mentir sin mesura e incluso de llevar a cabo golpes de Estado con tal de recuperar el poder.

    ¿Cuál es la lección hacia el futuro? Pues que para los países latinoamericanos cuyos gobiernos promueven un proyecto antagónico al neoliberalismo,  el ejercicio de comunicación permanente es de vital importancia. No basta con tener representantes o hacer entrevistas de vez en cuando. En este sentido y como gran precursor de la segunda ola izquierdista de América Latina, López Obrador es el ejemplo para Petro en Colombia, Lula en Brasil, Boric en Chile, Fernández en Argentina y Arce en Bolivia; quienes observan atentamente el caso mexicano y aprenden lecciones valiosas para sus países.

  • Los medios de comunicación parecen no entender ni aprovechar el momento

    Los medios de comunicación parecen no entender ni aprovechar el momento

    Los medios de comunicación, en especial las grandes televisoras, se están equivocando por aferrarse al pasado. 

    Hoy tienen la gran posibilidad de explotar positivamente el buen ánimo del país, ya que tenemos, como nunca, a uno de los mejores presidentes del planeta, algo digno de presumir, resaltar y enorgullecer al país entero; esto lleva al buen ánimo de la población, lo cual seguramente será provechoso para todos, y para los medios de comunicación más. 

    La publicidad de sus medios, productos y servicios se verían desde una buena óptica y positivismo, tendríamos un gran flujo de compra-venta .. 

    Publicidad de pantallas, refrigeradores, muebles, ropa, zapatos, teléfonos, automóviles, etc .. En fin, si los medios aprovecharan el buen momento, el buen ánimo y la buena economía saldrían ganando, sin embargo siguen anhelando los viejos métodos de hacerse de recursos (la corrupción, chantaje y chayote).

    Creo que aún están a tiempo, tiene 2  años para “explotar” la imagen de un líder verdadero, auténtico e irrepetible, esperemos no lo dejen pasar .

    Tal vez también ahora veamos a Televisa, TV azteca, Grupo Imagen y demás diciendo: #esunhonorEstarConObrador