La calificadora reconoce la solidez financiera de la institución y confirma su nivel AAA con perspectiva estable, en línea con la evaluación previa de Moody’s.
La calificadora Fitch Ratings asignó al Banco del Bienestar la nota más alta dentro del sistema financiero mexicano. El organismo le otorgó una calificación AAA con perspectiva estable.
Esta decisión coincide con la evaluación reciente de Moody’s, que también le dio al banco la misma calificación positiva. Ambas agencias resaltan el mandato social de la institución y su papel como banca de desarrollo.
Según Fitch, la estrategia del Banco del Bienestar sigue de cerca los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 del Gobierno Federal. La calificadora también identificó las metas operativas de la institución para los próximos años.
Además de repartir los programas sociales, el banco busca captar más ahorro del público en general. Para lograrlo, planea aprovechar su red de sucursales y así fortalecer la bancarización de la población vulnerable.
El respaldo del Gobierno explica la calificación
Fitch sustenta esta calificación en la alta probabilidad de que el banco reciba apoyo extraordinario del Gobierno de México. La calificadora subraya que la institución es enteramente pública y que su mandato legal queda establecido en el Artículo 10 de su Ley Orgánica.
Por otra parte, Fitch destaca el papel estratégico e irreemplazable del banco en la entrega de los Programas Sociales del Bienestar. La institución logra una inclusión financiera clave, ya que opera en zonas remotas donde la banca privada no llega.
Una red que cubre casi dos mil municipios
El Banco del Bienestar cumple siete años de operación en México. Actualmente cuenta con 3 mil 150 sucursales activas, distribuidas en mil 972 municipios del país.
Gracias a esta infraestructura, la institución lleva servicios bancarios a comunidades rurales de difícil acceso. Ahí, los bancos comerciales tradicionales no abren sucursales por falta de rentabilidad.
Bajo el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el banco enfoca sus prioridades en dos ejes centrales. Primero, busca consolidar la bancarización para que los beneficiarios mantengan saldos y usen sus tarjetas en comercios, en lugar de solo retirar efectivo.
Segundo, la institución trabaja para absorber el crecimiento constante de los programas sociales. Al mismo tiempo, procura evitar el colapso de su infraestructura física y su red de cajeros durante los días de pago masivo.












