Según la última encuesta telefónica de De Las Heras Democtecnia, la que tuvo la segunda predicción más acertada en la elección presidencial y una de las 3 de mayor renombre en México, el presidente Andrés Manuel López Obrador cierra con los siguientes números:
7.8 de calificación y 73% de aprobación: para poner en perspectiva estos números, solo hay 3 casos en el mundo que tienen un nivel de aprobación general con sus asegunes. El primer caso es el del presidente Vladimir Putín, cuyo país, Rusia, se encuentra actualmente en guerra y, según los estudiosos de las encuestas, eso genera un sentimiento patriótico y de apoyo al presente a pesar de los pesares (paradójico que, aunque Estados Unidos siempre está invadiendo algún país en nombre de la democracia el apoyo, no lo tengan sus presidentes). El segundo caso sería el presidente Nayib Bukele, quien cambió la constitución para reelegirse y que, se presume, ha bajado sorprendentemente los índices de criminalidad pactado con las bandas y no tanto mejorando la calidad de vida de las personas (algo así como bajar de peso con pastillas en vez de con dieta y ejercicio, al final fracasará). Y el tercer caso es el del presidente Narendra Modi, que ha sacado a millones de indios de la pobreza, sí, y también tiene controlados todos los medios de comunicación y la opinión pública, gran diferencia con México. En cualquier caso, podemos decir que el presidente López Obrador ha logrado lo que ninguno otro en la historia de México: mantener niveles de aprobación por encima del 70% teniendo en contra a la mayoría de medios de comunicación con honrosas excepciones.
Lo mejor valorado de su gobierno son los apoyos para adultos mayores: en México era común ver personas mayores como indigentes, mendigos, vendiendo cosas en carritos o trabajando a pesar de su cansancio y fragilidad. Hoy, eso ha empezado a cambiar y si bien hay mucho camino por recorrer, las personas de la tercera edad tienen asegurados los alimentos y la dignidad. No es cualquier cosa en un país con tanta pobreza y saqueo histórico. Siempre hubo el presupuesto, pero nunca la voluntad, y no es una ayuda para captar votos, es un derecho constitucional que puede cobrar el más acaudalado de los ricos o el más pobre en la montaña de Guerrero. Qué bueno que por el bien de todos primero los pobres y los mayores olvidados y vulnerables.
Lo peor valorado de este gobierno es no disminuir la inseguridad: hay que aclarar que todos los delitos del fuero federal han disminuido, es decir, los que directamente son responsabilidad de AMLO (los más aquejaban y dolían a los mexicanos eran el secuestro, el robo a mano armada y el robo a vehículo). También bajó el homicidio y la tendencia continúa, pero no lo suficiente, y aunque esto es responsabilidad de los gobiernos estatales, lo cierto es que México sigue teniendo niveles de violencia similares a países en guerra. El narco, desafortunadamente, sigue enquistado y gobierna muchas zonas del país cometiendo cualquier tipo de atrocidades para imponer su voluntad. No todos los gobiernos estatales son iguales. Guanajuato y Chihuahua, donde gobierna el PAN, tiene los peores índices de violencia; mientras que la CDMX y Yucatán han logrado bajar los homicidios sin pretextos, pero con estrategia y táctica correctas.
8 de cada 10 personas creen que sí logró una transformación para bien y 20% para mal: este dato es consonante con la aprobación del presidente y valida el triunfo de Claudia Sheinbaum.
¡Que siga la transformación y el cambio para México!
El domingo 22 de septiembre, Morena llevará a cabo su Congreso Nacional Extraordinario, a raíz del último resolutivo del TEPJF. Este obligó a nuestro partido a realizar cambios en la estructura del Comité Ejecutivo Nacional, respecto a la presidencia y la secretaria general. Sin embargo, la dirigencia aprovecho para convocar a renovar once carteras del CEN y proponer que tanto Consejeros Estatales y Nacionales puedan prorrogarse en su encargo tres años más esto es, hasta el 2027 sin tener un proceso interno que defina en las asambleas distritales a los nuevos consejeros del partido; así también, estuvo previsto en la convocatoria el ingreso de 195 Consejeros Nacionales que se sumarán con la característica de no ser votados, sino propuestos en lista por el CEN, además de la modificación a los documentos básicos, declaración de principios y estatutos del partido.
Y aunque estas líneas las escribo previo al Congreso Nacional Extraordinario y sus resultados, puedo aventurarme a decir, que morena tiene una oportunidad para reivindicar la fortaleza del movimiento político a razón del reconocimiento de las bases militantes o bien transitar por el camino natural de la búsqueda de institucionalidad de un partido común y corriente, a través de la vía que deja de empujar y profundizar transformaciones para mantenerse en el sistema de partidos.
En las filas del partido suenan dos compañeros, el domingo tendremos claridad de sus encargos en el Comité Ejecutivo Nacional. La Compañera Mtra. Luisa Alcalde y Lic. Andrés Manuel López Beltrán, encargados de cuidar el movimiento desde los principios e ideales del Presidente Obrador, pues cuentan con la legitimidad suficiente por la cercanía con el dirigente máximo.
La familia Lujan, es cercana a López Obrador y sin duda reivindica los primeros pasos dentro de las dirigencias afines en su totalidad al presidente, es reconocido su compromiso con los ideales y principios originarios y son un factor de estabilidad entre la dirigencia como entre las bases.
Las secretarias nacionales restantes se definirán con base en el poder político que concentran gobernadores y actores políticos cercanos a la presidenta electa, puesto que los consejeros actuales que muy probablemente serán ratificados 3 años más también son representativos de los grupos de poder más fortalecidos en cada Estado. Propios y ajenos al movimiento, hoy dirigentes de morena locales, estatales o nacionales, fueron quienes lograron imponerse a la militancia de base en el proceso electivo de 2021 en su mayoría.
Desde aquí, es donde partimos con la prospectiva. Morena tiene el camino de empujar al movimiento de transformación apegado a sus bases, que al interior de los partidos son las que no perciben salario o encargo alguno y que se reconocen como creyentes en el argot de los partidos políticos. Esto, con la finalidad de no perder el apoyo territorial de quienes sin encargo o condicionamiento alguno salen a las calles a promover, convencer e informar.
Sin embargo, ante la repartición de encargos a diestra y siniestra a grupos de poder, que antes lucharon contra nuestro movimiento y que oportunistas y utilitaristas llegaron al movimiento provocando que las bases duden de la credibilidad de los documentos básicos, los ideales, principios y proyecto que representa el partido político (no así el movimiento), pues lo escrito en papel choca con la cruda realidad.
De modo que, las dirigencias no solo estarán obligadas a representar a los diversos grupos políticos al interior del partido, sino que tienen la responsabilidad de evitar el desprendimiento de los más idealistas del movimiento, de quienes, ante la salida del dirigente moral y los reacomodos de la dirigencia con el ingreso de personajes funestos del viejo régimen, podrían retirarse de la construcción territorial, movilización y comicios próximos.
Si la dirigencia peca de soberbia, privilegiará a algunos que se comprometerán mediante el condicionamiento a realizar las tareas partidistas y llevar a cabo los procesos de información y difusión en territorio, pero sin la convicción necesaria que empuja el terreno de la 4ta transformación.
Entonces, ante un panorama de este estilo, las palabras de la Dra. Claudia Sheinbaum no harán eco.
“…Que se pueda trazar una ruta clara, que separe la labor del partido y la labor del gobierno en el proceso de transformación”
Puesto que si en el movimiento, los obradoristas que son más, no empujan los procesos políticos coyunturales y venideros, existirá una tendencia a perder gobiernos municipales y congresos locales. Sera la respuesta de la falta de acción y consideración de los militantes, terminando por socavar la credibilidad del partido.
Pero, además es importante considerar que ante la falta de Andrés Manuel en el partido político y la necesidad de la Dra. Claudia Sheinbaum de mantener un equilibrio en las fuerzas políticas internas, deben considerarse elementos que involucren y reconozcan a las bases partidistas en un nivel similar al reconocimiento de las dirigencias ejecutivas, tanto en los procesos selectivos locales como en la lista de Consejeros Nacionales que presente el CEN ante el Congreso Extraordinario. Si no se considera a militantes de base de prestigio y reconocimiento, se entenderá que el partido responde al interés de una élite política y que ha reservado en su gran mayoría los incentivos para personajes cercanos a la cúpula partidista. Esto, provocaría que la militancia de base volviera a aletargarse y esta vez sin el dirigente moral, quién sabe cuánto tiempo más, tendría que pasar para levantarse nuevamente.
La modificación a los documentos básicos también es muy delicada, puesto que si se cambian los ideales que se construyeron para dar vida a un proceso histórico de crecimiento político que partió desde la oposición y se redactan de nueva cuenta pensados hacia el centralismo o incluso con aires que nieguen la virtud de ser de izquierda, vendrá el desencanto de la militancia. Y aunque se haya estableció un periodo de participación para recabar las propuestas de las bases, este no ha tenido gran éxito, puesto que prevalece el mensaje de ya estar planchada la propuesta principal.
En otras palabras, este ejercicio organizado por el INFP solo tiene la finalidad de cumplir con el acto protocolario y ser escudo de posibles impugnaciones al proceso de modificación estatutaria. Una modificación estatutaria acorde al empuje y profundización de la 4ta transformación, así como al reconocimiento a pugnar por mantener principios e ideales tendría un eco importante en las bases y reforzaría los procesos de legitimidad que requiere el partido político, ante el cambio tan fuerte que enfrentará.
Finalmente, el indicio principal de como estará el reacomodo institucional y cuál será el giro que tomará el partido no solo podrá analizarse desde los nuevos miembros del Comité Ejecutivo Nacional, sino desde la perspectiva de los 190 consejeros que ingresararán a razón del artículo 36 del estatuto, sin ejercicio de votación.
Así, mediante las definiciones tomadas en el congreso, como la posibilidad de prórroga a consejeros y congresistas electos en 2021, el ingreso de una lista propuesta por el CEN de los consejeros nacionales faltantes, la definición de los nuevos actores del Comité Ejecutivo Nacional y la modificación de los documentos básicos y sus estatutos, serán claves para reconocer el rumbo que tomará el partido político. La institucionalización de Morena como partido político depende de varios factores.
Algunos de ellos como, por ejemplo. ¿Cómo logrará Morena legitimar sus procesos y designaciones sin la figura moral de Andrés Manuel López Obrador ante la militancia de base y electores? ¿Cuál será el nivel máximo de penetración de los nuevos grupos de poder internos? y ¿Cómo se logrará equilibrar el reparto de incentivos colectivos (ideales y principios entre otros) y selectivos (para quienes perciben encargos, reconocimientos y recursos) para evitar que la militancia y los creyentes pierdan su conexión partidista frente a los arribistas?
En otras palabras, existe el fantasma de convertirse en los partidos de siempre, ser como el viejo PRI o encontrar nuestra realidad en la conformación de corrientes como las extintas perredistas. Estos fantasmas se hacen presentes en el Congreso Nacional Extraordinario y veremos con los resultados, si siguen siendo fantasmas o trágicas realidades partidistas.
¿El salvavidas? En la dirigencia el reconocimiento a la militancia, el compromiso de continuidad de ideales y principios y el equilibrio de poderes al interior del movimiento. En las bases, el análisis de los resultados de dicho congreso con los comités de afinidad, temáticos, distritales, seccionales y territoriales. Y la reorganización en torno a las fortalezas del movimiento político que tiene su esencia en la reivindicación de las enseñanzas del dirigente máximo.
“Tenemos que hablar de Vicente”. Hace poco más de dos años así titulé mi columna. De entrada, ofrecía disculpas por el fastidio que podía causar, pero entonces realmente pensaba que teníamos que hablar de Vicente Fox Quezada.
Sabía bien que el señor, desde hace mucho tiempo, harta. Sabía y sé que abundan quienes con sensatez argumentan que lo mejor que podemos hacer con el expresidente prianista es no hacerle el menor caso, sabía y sé que hay quienes desde hace años sostienen que reaccionar a las fantochadas de Fox es sólo hacerle el caldo gordo. O mejor, y dicho de forma muy nuestra, sabía y sé que sobran razones para tirarlo de a loco. Así que no negaba que ignorarlo resulta casi siempre la estrategia más sana. Ojo…: casi siempre, pero no siempre.
En aquella ocasión juzgué conveniente atender las tarugadas de Fox porque el señor había espetado una barbaridad particularmente reveladora. Impertinente, había tuiteado:
PIDO VEHEMENTEMENTE A LOS DE ARRIBA, SE ORGANICEN Y NOS CONDUZCAN A LA VICTORIA!! 2024
Cuando el ex empleado de Coca-Cola pidió “A LOS DE ARRIBA” que en 2024 “CONDUJERAN A LA VICTORIA” mostró groseramente su verdadero rostro. Verdad de Perogrullo: los de arriba no son los de abajo. Y uno no tiene que haber leído la novela de Azuela para saber a quiénes nos referimos en México cuando hablamos de Los de abajo: desafortunadamente son la enorme mayoría de mexicanos y mexicanas, de tal suerte que tampoco se requiere ningún sustento estadístico para saber que los de arriba son la minoría. Fox quedaba expuesto y convenía explicitarlo: a quien se supone que tendría que pasar a la historia como el primer presidente del México post revolucionario electo democráticamente —en “plena normalidad democrática”, según el eufemismo acuñado por su antecesor, Ernesto Zedillo—, en realidad le importa un comino la opinión de la ciudadanía. El tuit de marras fue en realidad una confesión.
Pues hace dos años, cuando escribí aquella columna, no me imaginaba que llegaría el día en que también tuviéramos que hablar de Ernesto.
Porque tenemos que aceptar que la grosera insolencia de Zedillo Ponce de León fue sorpresiva. Digo, el expresidente llevaba lo que va del siglo lejos de México y en cauto silencio… Prácticamente un cuarto de siglo en las sombras, alejado del ágora nacional. Pero, como constatamos hace unos días, decidió romper lo que él mismo llamó una regla autoimpuesta, la de abstenerse de comentar públicamente los acontecimientos políticos del país. Y lo hizo muy muy mal: a destiempo, pronunciando un pésimo discurso, agraviando a varios millones de personas y sin el menor tino de cálculo político.
Todo mal, desde el prólogo del evento…, porque al doctor Zedillo le pareció una buena idea reaparecer en México anunciando su próxima alocución… ¡en inglés!
Zedillo fue el encargado de abrir la Sesión Inaugural de la Conferencia Anual de la International Bar Association, celebrada este año en la Ciudad de México. Pues lo primero que hizo el expresidente fue tratar de victimizarse, difamar al presidente López Obrador y aventurar una profecía: “Estoy consciente de que la reacción del presidente será, como siempre ante quien disiente, critica o piensa distinto a él, la calumnia, el insulto y la amenaza.” Como era de esperarse, el macroeconomista erró en su augurio: días después, AMLO ni lo calumnió ni lo insultó ni lo amenazó… Eso sí, se burló de él.
Ernesto Zedillo llegó pronto a la parte más importante de su mensaje. Apenas en el tercer párrafo de su largo discurso sentenció: “Nuestro Congreso Federal acaba de aprobar —y ha sido ratificado por una mayoría de Legislaturas estatales—, un conjunto de reformas constitucionales que destruirán el Poder Judicial y, con ello, enterrarán la democracia mexicana y lo que quede de su frágil Estado de derecho”. Y aquí podríamos dejar todo, porque, en pocas palabras, de lo que vino a quejarse es de que el Legislativo, integrado democráticamente y conforme a nuestras leyes, haya hecho su trabajo. Según su opinión, la opinión de un economista —licenciatura en el IPN y doctorado en Yale—, pero también la opinión de los priístas y los panistas, es decir, la opinión unánime del PRIAN, la reforma judicial propuesta por el Ejecutivo y aprobada por la mayoría calificada de las dos cámaras federales y luego por la mayoría de los congresos locales, significa “la demolición” —para usar la expresión de Piña— del Poder Judicial y el fin de nuestra democracia. El Apocalipsis según San PRIAN. O aun con menos palabras: Zedillo afirma que la actuación conforme a derecho de la mayoría democrática va a destruir el Estado de Derecho y la democracia. La misma cantaleta que el conservadurismo ha repetido machaconamente durante las últimas semanas. He ahí y hasta ahí el meollo del mensaje de Zedillo.
Seguiría una luenga perorata en la que Zedillo se dedicó a hablar mal del sistema político mexicano antes de 1994, es decir, antes de que él llegara a Los Pinos, para luego narrar las decisiones y acciones que él tomó para encaminarnos por la venturosa senda de la democracia, mediante las reformas constitucionales que él y su partido, el PRI, entonces mayoritario, impulsaron con auxilio del PAN. ¿Y de dónde provino todo? De él, por supuesto: “Esa reforma surgió de mi convicción de que la dificultad de México para satisfacer las demandas incumplidas de nuestro pueblo de progreso económico, social y político se enraizaba fundamentalmente en nuestro fracaso histórico de construir una verdadera democracia.” O sea que según Zedillo no fue la doctora Dresser quien nos quitó las cadenas, sino las reformas que surgieron de su convicción personal y con las que se consiguió la “ruptura con el pasado semi-autoritario”.
Continuaría el exmandatario detallando las bondades de sus reformas, lo civilizado de su propio proceder, incluso se animó a decir que la elección que lo había llevado a la Presidencia “había sido legal, pero no justa”, por lo cual había decidido reformar el sistema electoral. Curioso, tan buen actuar le trajo por consecuencia al PRI y a Zedillo perder las elecciones en el 2000…, pero, “México se convirtió en una verdadera democracia”. Claro, del 2006 no dijo nada.
Zedillo tiene todo el derecho de creer esto y quizá también que endeudándonos con el Fobaproa salvó al país. También tiene el derecho de criticar la reforma al Poder Judicial y de pregonar que “todos los principios esenciales del Estado de derecho podrán ser pisoteados”. El hombre puede pensar y decir que “los nuevos antipatrias quieren transformar nuestra democracia en otra tiranía”…, imponiendo la democracia. El problema es que su alocución llega a toro pasado. La propuesta de reforma al Poder Judicial se presentó hace más de medio año. Después, durante las campañas electorales previas a los comicios de junio, se explicitó que el propósito era impulsar esa reforma ganando para ello la mayoría calificada… ¿Nunca escuchó hablar del Plan C? Me pregunto, además, ¿y por qué no se dio una vuelta por México el doctor Zedillo para advertirnos a tiempo de tanta perversión y demolición y tiranía? ¿Por qué viene a hacerlo a unos días de que AMLO deje la Presidencia? Él sabrá, pero cualquiera que sea la respuesta no le quita lo inoportuno e impertinente a su reaparición en la arena pública mexicana.
Por mi parte, no me cabe en la cabeza la idea de que no es democrático que la ciudadanía elija democráticamente a sus jueces y magistrados. Entiendo, eso sí, que muchos defiendan esa idea, Zedillo, Marko Cortés, Alito, el PRIAN, Claudio X. González, Norma Piña, Pedro Ferriz, Alazraki, en fin… El caso es que hoy la reforma judicial ya entró en vigor y es inimpugnable. Y como dijo alguien el 1 de julio de 1997: “Ese es el principio de la democracia, que aceptemos todos que una vez que se da la valoración, eso es lo que cuenta y que podamos vivir con ese resultado”. Ese alguien era entonces presidente de la República y se llamaba Ernesto Zedillo.
Tampoco entiendo muy bien que alguien tan inteligente como debe de serlo un doctor en ciencias económicas graduado en Yale pueda decir, como lo hizo en entrevista con Gómez Leyva, que “no hay que faltarle el respeto a la gente” y que votamos engañados. En efecto, Zedillo piensa que la mayoría de la ciudadanía mexicana es… ingenua, para no decirlo muy feo.
También para no decirlo muy feo, pienso que fue muy ingenuo por parte de Zedillo agraviarnos. El resultado está a la vista.
El jueves 19 de septiembre de 1985, a las 7:19 de la mañana se paró el reloj de enormes edificaciones, tales como el Hotel Regis -donde celebridades como Frank Sinatra habían pasado su luna de miel en sus palaciegas suites-; era también la hora en que repartidores y voceadores empezaban a circular la edición que celebraba apenas el primer aniversario del diario La Jornada, cuando un terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter y de dos minutos de duración, sacudió a la ciudad de México.
Ambos sucesos aparentemente inconexos marcaron y contribuyeron a un cambio de época en la vida pública de México. El nacimiento de La Jornada el 19 de septiembre de 1984 y los sismos de un año después, condensaron el surgimiento del vehículo y de la corriente de opinión crítica que comenzó a cuestionar cada vez más abierta y profundamente el agrietado sistema político mexicano, denominado coloquialmente como PRI- gobierno.
El pueblo rebasó a las instituciones desde la ayuda mutua, la solidaridad verdadera y la restauración de la comunidad ante la tragedia y la emergencia; luego que los sismos desnudaron los frutos podridos de la corrupción y la negligencia criminal del gobierno entonces prácticamente de partido único, pues hospitales, escuelas, multifamiliares y dependencias habían colapsado por la tolerancia del viejo régimen a la degradación de construir con materiales de tercera clase y de no verificar o actualizar reglamentos para la seguridad ante los riesgos naturales.
Retomando la causa de periodistas independientes al poder, que, en la saga de los esfuerzos de Excelsior, Unomásuno, e incluso Proceso se habían desarrollado desde los años setenta, diversas voces y plumas que habían librado verdaderas batallas contra la censura, la intolerancia, la represión, la desinformación y la manipulación, se agruparon para dar vida hace cuarenta años a un medio excepcional, sin el cual incluso los mismos ecos de los sismos de 1985 no hubieran quizá podido explicarse a gran escala, como un despertar social en medio de la más grande adversidad.
La Jornada, para los que hemos vivido la transición a la era digital, ha sido más que un medio, en aquellos años donde privaba un férreo control a la libertad de expresión por parte del aparato del Estado. La Jornada se convirtió en nuestra escuela de formación política y de construcción de ciudadanía, pues con valentía y honestidad los trabajadores del diario compartieron información al pueblo, con ello se abonó a tener mayores elementos para la toma personal y colectiva de decisiones.
Hoy día es imposible censurar la información, prácticamente todo ciudadano que lo decida puede aspirar a convertirse en un medio de comunicación, las redes y los dispositivos ayudan a testificar prácticamente todo acontecimiento, pero en la década del surgimiento de La Jornada y quizá hasta el cambio de siglo, bastaba al aparato policiaco del PRI- gobierno mandar a recoger todos los ejemplares del diario o bloquear su distribución si en alguna ciudad o entidad le era incomoda alguna información de entre sus páginas al gobernante o la autoridad. Casi que la tinta de La Jornada circulaba contra viento y marea, en un proceso autónomo, diverso, plural pero profundamente comprometido con la verdad, y de auténtica concientización popular.
En la época donde la televisión monopolizaba a su antojo las noticias, y las editorializaba conforme a los intereses del viejo régimen, cuando el 95% de la población se enteraba de los sucesos por ese medio; la irrupción de La Jornada contribuyó de manera significativa a posibilitar el que se conocieran, se comprendieran, e incluso se reconocieran como propias, causas y luchas protagonizadas por otros sectores del mismo pueblo. Lo que desembocó en episodios de solidaridad con aquellas luchas y en los movimientos que empezaron a transformar el país con afanes democratizadores.
Las secuelas sociales de la emergencia de los sismos de 1985 y las luchas políticas devenidas a partir de las reivindicaciones justas de damnificados, habitantes de cuartos de azotea, inquilinos de vecindades y costureras del sindicato 19 de septiembre entre otras; la Asamblea de Barrios y el icónico Superbarrio Gómez; el movimiento estudiantil del CEU de la UNAM en 1986 y 1987; la aparición de la Corriente Democrática de Cuauhtémoc Cárdenas, y la ruptura con el PRI que agrupó y ganó las elecciones de 1988 con el encuentro del nacionalismo revolucionario y las izquierdas aliadas bajo las siglas del Frente Democrático Nacional; el propio fraude electoral de 1988 que llevó al espurio Carlos Salinas a la presidencia para profundizar la aciaga era neoliberal; el surgimiento en el sureste del movimiento Democrático de Andrés Manuel López Obrador ese mismo 1988; la fundación del PRD el 5 de mayo de 1989; el Éxodo por la democracia de 1991- 1992; el plebiscito por la democracia en 1993 para el ejercicio de los derechos políticos de los capitalinos; el surgimiento del EZLN en 1994, la Convención Nacional Democrática a la que convocaron, sus consultas populares y marchas a la ciudad de México; el triunfo de la izquierda en 1997 para elegir por primera vez jefe de Gobierno en la capital del país; la Consulta sobre el Fobaproa en 1998; el movimiento estudiantil del Consejo General de Huelga de la UNAM en 1999-2000, son algunos procesos, movimientos y hechos intensos que sin La Jornada hubieran tenido menciones marginales en televisión o simplemente hubieran sido ocultados, tergiversados, minimizados y que gracias a las páginas del diario, al esfuerzo y cooperativismo de sus directivos y trabajadores hoy forman parte del legado de luchas democráticas y sociales que forman el asidero y la brújula de momentos históricos como guía para el porvenir.
De aquellos años de La Jornada un recuerdo fraterno, y una vida de lucha por Carlos Payán, Carlos Monsiváis, Luis Javier Garrido, Miguel Ángel Granados Chapa, Jaime Avilés, Manuel Ahumada, Adolfo Gilly, por citar parte de la constelación luminosa de periodistas generosos e intelectuales éticos que forjaron y hoy alumbran una nueva cultura política para la liberación del pueblo a través del despliegue de la información veraz y la defensa de la verdad. Un abrazo fraterno a todos los jornaleros.
Fueron miles los que se dieron, nos dimos cita. Muchos llegaron de diferentes partes de México y del extranjero. Usted, ¿de dónde viene? De Inglaterra, ¡Ah caray! ¿Y usted? Yo nada más vengo de Sonora. ¡Cómo! Nada más vine a ver a mi presidente, a despedirme de mi cabecita de algodón! ¡Voy a llorar! ¿Y usted? Yo vengo de California, ahhh ¿y usted? Nosotros bajando del avión de Oaxaca, directito al grito y de retache. Nosotros venimos de Naucalpan, mi hijo le hizo esta manta al presidente y lo venimos a despedir. Estamos alegres pero a la vez tristes de que es su último grito, siento alegría pero al mismo tiempo dolor, tristeza, algo agridulce porque es el último año que lo vamos a ver y siento refeo. Nunca pensé que iba a llorar porque se iba un presidente. Bien raro ¿verdad?
El día estaba pleno de luz, hermoso, el sol brillante y exultante con el calor a todo lo que da, el meteorológico decía que estaríamos a 25, 26°C aunque se sentían como si estuviéramos a 30 y tantos grados (como hace unos meses) y más si estabas directo al sol, sin paraguas y sin qué cubrirte y pues sí, así estuvimos, primero, aguantando el solazo, inclemente pero ni se sentía, era más la euforia por esperar el momento que sentir el calorón.
Súrtanse de agua, va a estar larga la espera, ¿comieron bien? ¿Ya fueron al baño? Estando ya adentro en medio del mar de gente no van a poder salir, así que mejor vayan preparados y llévense una agüita para que no se deshidraten, nos dijo una de las personas (con su clásico chaleco guinda) que estaban por parte del gobierno federal para ayudarnos o auxiliarnos, dándonos indicaciones para pasarla bien como si fuera nuestra mami… ternurita, la amé; y así estábamos mientras llegaba la hora de ingresar a la primera parte de la plancha del zócalo, puesto que lo habían dividido.
¡Amigos, que se sienta el ánimo! Vamos a echarle porras al presidente! ¡Es un honor estar con Obrador! ¡Es un honor causarles tanto ardor! ¡No te vayas presidente! Se escuchaba por doquier. Estábamos a un costado de la Suprema Corte y se escucha también ¡Fuera Piña, fuera piña! Nuestro grupo, ya formado era variopinto, hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, en sillas de rueda, con andaderas, niños, chicas, chicos jóvenes, guapas, guapos, altos, bajos, gordos, más gordos, flacos, en fin, de todo tipo, vestidos de colores, familias enteras, muchos con trajes regionales, todos con algo alusivo a nuestras fiestas mexicanas, con sus mantas, otros más presumiendo su muñequito de Andrés Manuel y yo, porrrrr su puesto que llevaba el mío, único, ya es famoso.
La policía a mi lado, (yo era la primera de la fila) ¿Usted de dónde viene señora? Yo nada más de aquí de Tlatelolco. Ahhh, bien cerquita, oiga pero hay gente que vino desde bien lejos, me dice la policía que llevaba horas de guardia. Ya me quiero ir a mi casa. Ohhh, ¿llevas muchas horas aquí? Sí, nos tocó guardia y salimos hasta mañana. Pasu, es mucho. Sí, es mucho pero nos tocó.
Llegamos temprano, a buena hora para alcanzar buen lugar y conociendo a los demás, “vecinos de evento”, amigos de ocasión que fuimos conociendo a lo largo del día y más valiera que nos lleváramos bien porque íbamos a estar muchas horas ahí esperando, paraditos unos junto a otros, muy juntitos y a tratar de pasarla bien y tener un agradable día, quedaba mucho tiempo para, aunque sea, conocer al de al lado y poner buena cara, al fin y al cabo que el objetivo era el mismo para los miles y miles que llegaron.
Y llegaron desde lugares tan lejanos que difícil es creer que sólo tenían en la mira el llegar a despedir al presidente, llegar a escuchar y dar el último grito de independencia con su presidente al que le corearon y le gritaron ¡Gracias! Pero no me adelanto.
Transcurrió el día y llegó la tarde-noche, ya todos casi casi llevándonos de piquete de ombligo, eran muchas las horas que ya habían transcurrido y ahí seguíamos. Un señor ya no aguantó, ¿A dónde va? Es que ya no aguanta y va al baño. Oiga no, ya no va a poder regresar, ya está lleno y no va a poder entrar otra vez. Pues ni modos, dijo su familiar, allá él, para qué no se aguanta, y pues sí, no aguantó y no regresó. Ya era imposible que regresará, eso estaba a reventar.
Dijeron que iba a llover, ¿usted trajo con qué taparse? Si, bueno, no, sólo traje mi gabardina y mi chipiturco pero no traje sombrilla. Mi esposo me dijo, no te lleves muchas cosas para que no andes cargando y pues no, no llevé muchas cosas y por ahí de las 7 pm que se viene el primer chubasco y a taparse, a ponerse lo que llevaba para no quesque mojarme y pues sí, nos mojamos algo, pero con la camaradería que ya habíamos hecho, a tratar de taparnos entre todos. Pásale mi paraguas a la señora para que tape al niño, me dijo mi vecina, ya en puntos de viejas amigas.
Ay que bueno que ya pasó la lluvia. A disfrutar del mariachi, (mariachis de la Secretaría de Marina y del Ejército) no importa que ya andemos un poco mojados y todos como borrachos de cantina y ya en nuestro punto a cantar (creo que llovió alcohol porque parecíamos borrachos todos cantado) pero era de júbilo y alegría ¡Pero sigo siendo el rey! ¡Viva México! ¡Viva! ¡Viva América! ¡Viva! Ohhh pueblo bendito de Dios!!! ¡Porqué me haces llorar, porqué me haces sufrir!! Si nos dejan, nos vamos a vivir a un mundo nuevo… y yo extrañando a mi amor para comérmelo a besos. Y el espectáculo seguía… un popurrí de canciones famosas de Pedro Infante y se escucha “Naaaana Pancha” ¡Sube! Naaaaana Pancha, ¡Arriba! Y seguía, bailables folklóricos, una orquesta oaxaqueña haciendo las delicias de todos, en fin… un buen espectáculo que disfrutamos de cabo a rabo.
Y que se viene el siguiente aguacerazo, este si fue en serio. Llegó de a poco, gotitas nada más. Como ya había llovido no pensábamos que fuera a ser tan intenso ése segundo chubasco. Las vecinas, señoras grandes ya de plano acostaditas, para qué se paraban si acababa de llover y no creíamos que llegara otra lluvia y que llega pero con ganas y todos ahora sí a arrejuntarnos más, sí, bien juntitos, el agua estaba a todo lo que da. El cielo nigérrimo a más no poder se estaba cayendo caray, como si nos estuviera poniendo a prueba pero ni eso nos amilanó. Se escucha, “¡chin chin el que se raje!” y pues nadie se rajó. Ya eran muchas horas como para darse por vencido a sólo dos horas de que iniciara el momento por el que estuvimos esperando tanto tiempo.
Y llega la banda MS, y para encender más los ánimos empieza con mi canción El Sinaloense, de allá soy y pecado sería que no me la supiera y pues a cantarla con todo: “Desde Navolato vengo dicen que nací en el Roble, me dicen que soy arriero porque les chiflo y se paran, si les aviento el sobrero ya verán cómo reparan, ¡ay ay ay! ¡Ay mamá por Dios!”, y luego sus canciones, todos coreándolas y yo volteando a verlos, a ver cómo todos a mi alrededor se las sabían, unas alegres, mucha alegría y otras con dolor y con dolor las cantaban, eso que ni qué. Me gustó aquella que decía: “Yo ya no quería tomar pero te tomé la mano… no quería probar alcohol pero te probé los labios” o aquella otra que decía “ayer la vi por la calle” y yo, ¡ay dolor, ya me volviste a dar!
Y llegó la hora esperada, la hora por la que muchos, un año antes dijeron, dijimos, yo sí voy a venir el próximo año a despedir al presidente y henos aquí, esperando y que empieza… 10, 9, 8, … 2, 1. Se anuncia en una de las pantallas “214 Aniversario del Inicio de la Independencia” y vemos en una de las pantallas gigantes que colocaron al lado del palco principal, al presidente tomando de la mano a su esposa y cómo van caminando a través de los pasillos lustrosos y rechinando de limpios. Afuera, abajo, la multitud corea a todo pulmón ¡Sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo! Y sale el presidente y empieza: ¡Mexicanas, mexicanos! Y allá, en la plancha del zócalo el gritadero desaforado, el pueblo volcado, ¡qué Luis Miguel ni qué nada! A esperar… empieza el presidente con sus arengas, 21 en positivo, 21 vivas de cualquier índole, 4 “muera” y los clásicos últimos 3 ¡Viva México! 28 arengas en total y cada una con su respectiva respuesta de todos y cada uno, a responderle hasta desgañitarse la garganta, con todo… los vivas y los muera. Y a tocar la campana, con ganas, con enjundia, como si en eso se le fuera la vida, sesenta veces, con todo y a ondear nuestra bandera, chula, hermosa, llena de color, por algo es la más bonita.
Empieza el Himno Nacional Mexicano… todos y cada uno cantándolo solemnemente con un orgullo rebosante por todos lados, con dignidad, honor y a todo pulmón. Cada uno sacando el vozarrón como queriendo que nuestra voz se eleve más que las de los demás, igual que en las arengas, a gritar con todo el júbilo guardado por tantas horas.
Se vuelve a escuchar ¡Es un honor estar con Obrador! Se apaga todo, el zócalo queda completamente a oscuras, sólo iluminan, alumbran el Palco Presidencial y se escucha el estruendo de la gente, de la gente y de los cuetes. Se encienden miles de celulares, a la par, cuetes y celulares, todos bien entretenidos con las luces de mil colores y de repente… surge por encima de Palacio Nacional un enorme ¡GRACIAS! En verde, blanco y rojo, con luces y como ondeando para uno y otro lado para que lo vieran todos por todos lados. Los drones y las luces hacen un juego hermoso dando las gracias y en el sonido se escucha el Mambo de Pérez Prado, el ¡Viva México! Con Antonio Aguilar o la Canción Mexicana. Y el estruendo de todos los ahí presentes y salen otras dos palabras en blanco proyectándose sobre las paredes de Palacio Nacional: GRACIAS MÉXICO, y arriba de la cúpula de Palacio, cambian los drones por la palabra MÉXICO, también en verde, blanco y rojo y lo más bonito, con su acento en la e y todos, todos, pienso yo, con la piel chinita.
Siguen los juegos de luces, los rayos en blanco, volteo hacia arriba, hacia el cielo y pareciera que estamos bajo un domo formando una telaraña con las luces, los juegos de luces, los rayos, los cuetes y los miles y miles de celulares, todo eso se ve apoteósico, increíble.
Y la pareja allá arriba, el presidente y su esposa y termina el espectáculo, empieza la despedida, y todos acá abajo gritando ¡Es un honor estar con Obrador! ¡Sí se pudo! ¡Gracias! ¡Sí cumpliste! Y él, el gigante de Macuspana mandando abrazos, y se abraza a él mismo en un claro mensaje que nos dice que nos abraza a todos. Se queda despidiéndose y el zócalo resuena con un ¡No te vayas, no te vayas! Voltea y señala para su lado derecho, sabemos que es a Claudia que está en el balcón contiguo, ya la divisamos. Nos emociona y él se emociona más, pareciera que no se quiere ir, pero toma a su esposa y poco a poco se va yendo, se va metiendo y nosotros nos vamos quedando sin él. Algunas mujeres lloran conforme el presidente se va metiendo y alejando del balcón. Abajo, se da paso a una enorme, gigante pancarta, desde donde estamos no se ve claro qué dice, ya en las fotos panorámicas supimos que lo que se lee es ¡GRACIAS! Otro gracias por parte del pueblo que despide a su presidente.
Inmediatamente retoma su presentación el grupo MS con una canción alegre, no da tiempo a la tristeza y se ponen a cantar aquella canción que dice: “Con sal y limón y chile, con sal y limón y chile” y luego, luego aquella otra más alegre, “Me siento muy contento, me siento muy feliz, ya es fin de semana y me pienso divertir” paradójica e irónicamente cuando muchos estaban tristes. Y yo lista para mi regreso, los pies me revientan, muero de sed, de hambre, de frío, se empieza a manifestar las horas enteras de estar parada, el cansancio llega y llega con ganas pero voy contenta rumbo a la salida, voy muy contenta de haber estado ahí, en ese momento que ya hizo historia. Mis pies se encaminan a la salida caótica pero nadie se queja. Todos vamos en montón, tratando de salir, aguantando los apretujones, los pisotones, el maremágnum de gente es inmenso pero a todos se les ve felices y cuando logras pasar el embudo de gente que se hizo en una de las salidas, se siente la libertad, libertad del pesar, de la despedida, del Hasta Siempre Presidente.
Hay mil muestras de cariño, de amor para el presidente que luchó contra el sistema y al que le negaron no dos, no tres, cuatro veces su derecho a llegar a los puestos por los que peleó. Los primeros en su tierra natal y las dos últimas a la presidencia, y sin embargo, por su férrea fuerza de voluntad, llegó y ahora se va… y nuevamente nuestra despedida… Hasta siempre presidente.
Disgregando
1
El 30 de septiembre acaba el sexenio, el 1 de octubre empieza el legado y la leyenda
2
Sí, hay momentos difíciles en ciertos estados del país, la violencia de los cárteles, algo está pasando, en un solo día 31 muertos… de dónde viene esa violencia precisamente en estos últimos días del sexenio obradorista. Sinaloa sin su fiesta mexicana. Qué pesar. Hay gato encerrado, lo dije una vez, mancharán a como dé lugar el final del sexenio. Este presidente tocó intereses realmente pesados y no lo van a dejar ir así como así, aunque la popularidad del presidente esté muy pero muy por arriba de cualquiera de los expresidentes, la violencia es su talón de Aquiles y de ahí se van a agarrar estos últimos días, todos, gobiernos extranjeros, asociaciones “ciudadanas”, intereses trasnacionales, medios de comunicación tradicionales o corporativos, periodistas huérfanos del chayote, bancos extranjeros, empresarios, la oposición o todos juntos… cueste lo que cueste… aunque eso sea con vidas de connacionales, eso son los que menos les importa.
3
Miles, si no es que millones dimos el grito junto con el presidente, lo dimos fuerte, fortísimo, llenos de alegría, de agradecimiento, de felicidad y de tristeza por el fin de este sexenio, pero sé de otros que lo dieron aún más fuerte con coraje, llenos de rabia, de frustración y llenos de furia pues nada les funcionó, ni la guerra sucia, ni los millones y millones de pesos invertidos para manchar al presidente, ni los artículos sacados en los medios extranjeros, ni los medios chayoteriles y gansteriles de la prensa basura, y ahora están que trinan de coraje pues se aprobó, se promulgó y se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la Reforma al Poder Judicial, firmada y publicada el mismo 15 de septiembre.
4
“La reforma judicial enterrará la democracia en México y su frágil Estado de Derecho, el poder judicial será arrasado transformándolo en un servidor de quienes detentan y concentran el poder político, quieren corte sumisa, destrucción del Poder Judicial, es una felonía”. Ernesto Zedillo Ponce de León.
El menos adecuado, el menos indicado para hablar de la reforma al poder judicial es Zedillo cuando él, iniciando su sexenio, dejó al país sin poder judicial durante un mes completito para quitar a todos, a los 26 magistrados de la Suprema Corte ya que todos esos ministros venían de los sexenios de Miguel de la Madrid y del de Salinas de Gortari y como él, Zedillo, sí era un nini, que ni le gustaban ni les tenía confianza, ARRASÓ con todos esos ministros, propuso leyes para su reforma y acomodó a los que quiso para navegar todo tranquilito durante su sexenio. Vaya cinismo y descaro del sujeto para venir a querer dar lecciones de democracia, pero más cinismo de aquellos que lo trajeron para hablar al respecto como si el señor estuviera recubierto de una estela de honorabilidad, de decencia y de respetabilidad.
Vaya manera de mostrar su desprecio al pueblo con un sujeto como Zedillo, se hacen ndejos por decir lo menos. Ya no se acuerdan de las matanzas (de las que ya hablé en un artículo hace unos meses atrás) que hubo en su sexenio como las de Aguas Blancas, de Acteal, del Charco, de la entrega de los ferrocarriles a manos extranjeras, de la crisis de diciembre, más conocido como la crisis “efecto tequila”, la creación de los paramilitares, los asesinatos de dirigentes opositores, sí, en su sexenio mataron a más de 300 dirigentes, luchadores sociales del, en aquel entonces, partido opositor o mejor dicho, de luchadores de la izquierda, de los más de mil millones de pesos desviados de Pemex para la campaña de su candidato Labastida conocido ahora como el Pemexgate, de cuando descubrieron que su familia política, sí, la de su esposa estaba metida en el narcotráfico, y el más lamentable, el FOBAPROA, aquél desfalco donde dejó a México hipotecado, endeudado y si bien nos va, por ahí del año 2070 se terminará, terminaremos de pagar. Lo dicho, cinismo puro.
5
Tanto han gritado “narcopresidente”, le invirtieron mucho, mucho dinero y sus medios convencionales nunca tocaron el tema donde una regidora panista, Denisse Ahumada fue sentenciada a 3 años de prisión por haberle encontrado 42 kilos de cocaína que estaba transportando. De esto obviamente no se enteraron los seguidores de los medios convencionales porque primero, es panista, y segundo porque los medios convencionales nunca darán información de la oposición de la que ellos forman parte. No atacarán a una de su equipo.
A mi papá, hombre increíble, incansable y lleno de amor, de sabiduría. Te amo papá, eres mi héroe, uno de mis dos amores. No sabes cuántas lecciones de vida me has dado a lo largo de mi existencia, gracias por el regalo de la vida. Gracias, papá.
Para Chepis, mi hermana hermosa, a Lola, mi hermana preciosa, y para todos los que no pudieron asistir, con mucho cariño… descrito así Chepis, a detalle para que lo disfrutes.
El fin de este sexenio no pudo tener mejor marco que el grito de independencia por el 214 aniversario de nuestra justa independiente, con un López Obrador aclamado hasta el cansancio por decenas de miles de personas que nos dimos cita en la plancha del zócalo capitalino. AMLO cierra un ciclo y con él también se cierra el ciclo de muchos luchadores sociales que vieron materializadas sus esperanzas y anhelos de tener un país distinto en el que se demostrara que lo único que se necesitaba en este país era voluntad política y temple de acero para no sucumbir ante los poderosos. Eso hizo López Obrador, demostrar que era posible desafiar a las élites si se contaba con el respaldo del pueblo; el mismo respaldo que se hizo latente este domingo en el que la banda, con mucha nostalgia y con muestras de gratitud, despedía al hombre que, quieran o no (ya sean seguidores o adversarios), transformó la actividad política del país dando un giro radical que le significó lo altos niveles de aprobación, al mismo tiempo que desenmascaró ante la opinión pública a los farsantes que gobernaron la nación desde hace décadas.
Andrés pasa desde inicios de su sexenio a ocupar un lugar significativo en la historia, pero no se despide solo, con él también se despiden otros personajes (la mayoría de ellos anónimos) que llevan años luchando por la democracia desde distintos ámbitos como el movimiento indígena, campesino, ambiental, cultural, etc. Camaradas que salían a las calles sin afán de ocupar un cargo público o ganar reconocimientos, sino comprometidos con las causas. Esos compañeros sin duda, también vieron con este gobierno la culminación de su lucha pues por fin quedaron asentadas las bases de lo que buscaban transformar y, al igual que AMLO, hoy pueden sentir satisfacción porque su lucha no fue en vano. Por supuesto que no quiere decir que dejen de haber pendientes y menos en un país que era atracado cada sexenio, ya que siguen existiendo deudas y no son pocas, solo que ahora, gracias a este gobierno, gracias a Andrés, el camino para resolverlas tiende a alejarse de la mancha de la corrupción, de la insolencia y de la indiferencia.
Como a muchos mexicanos me llena de nostalgia despedir al compañero Andrés, al Licenciado, al líder, al luchador social, al amigo que plagado de contradicciones (sin que estas puedan leerse en sentido peyorativo), se aferró a una lucha que vale la pena documentar como fenómeno social por la trascendencia que tuvo más allá de nuestras fronteras. Pero también me llena de nostalgia al recordar a muchas compañeras y compañeros de una lista tan larga como interminable que fueron parte del movimiento y que su ausencia física no les permite celebrar estos momentos.
Creo que así es como se debe entender lo que se vive como momento histórico, no es la figura de un solo hombre, sino el movimiento en sí lo que debe analizarse pues hasta el día de hoy en las calles, es la gente la que se expresa muy a pesar del menosprecio de una minoría, esa misma gente que le otorgó al tabasqueño el poder de dirigir sus destinos. Así que el agradecimiento efectivamente es a Andrés y a 65 millones de mexicanos que ahí están, tan dispuestos a seguir respaldando al movimiento como preparados para exigir rectitud a los responsables de esta nueva etapa.
Hasta pronto Andrés, es hora de descansar placenteramente y disfrutar la lluvia y el sol, la familia y los bellos atardeceres del sureste con un pozol y sin duda preguntarle como Pellicer al trópico ¿para qué te dio las manos llenas de color? Hasta pronto hermanos, amigos de lucha también, sepan que nadie se olvidó de ustedes, se les reconoce con un lindo y combativo recuerdo. A ustedes y a Andrés Manuel López Obrador nos resta decirles con mucho orgullo ¡gracias! pues de cara a la historia cumplieron, vaya que cumplieron.
Cuando algunos gobernadores de Estados Unidos, como Gregg Abbott, insisten en que debe calificarse a los narcotraficantes mexicanos como terroristas, para que la CIA absorba un mayor presupuesto y la DEA y el FBI rindan pleitesía a esta agencia que no depende directamente del gobierno de la Casa Blanca, los banqueros del otro lado de la frontera rezan para que no suceda porque se quedarían sin ingresos importantes por lavado de dinero.
La propuesta hecha a Joe Biden tenía como objetivo final preparar una andanada militar contra México, con el pretexto de combatir el narcotráfico y así asustar a los migrantes que intentaran llegar por Texas a la pesadilla norteamericana.
En México, los cambios no sólo hacen historia sino que sirven e inspiración a otras naciones para realizar transformaciones similares, por lo que en el contexto de América Latina la les sería más justa si se considerara a los golpistas terroristas, quienes en esta parte del continente tienen complicidades en varios países que van desde Estados Unidos hasta España, como sucede exactamente con los terroristas. Varios países han nutrido financieramente a asociaciones mexicanas evidentemente golpistas.
La comunidad internacional suele imponer criterios políticos desde fuera sin conocer a fondo la problemática de algunos países, principalmente si no mantienen un ritmo ascendente en su desarrollo económico basado en la dependencia y la corrupción, por eso los estadounidenses no quieren el orden que implica la reforma al Poder Judicial. Pero lo fuerte de América Latina y su historia no es la economía sino la política, de al cual han aprendido hasta los países desarrollados. Un ejemplo es la transformación del Poder Judicial en Estados Unidos.
El daño que han hecho a los derechos humanos de los hombres y mujeres latinoamericanos es superior a las agresiones violentas de los territorios en el mundo entero. No habría razón para que quienes intervengan en los golpes de Estado, enemigos confesos de las leyes y los gobiernos democráticos sean investigados, perseguidos y sancionados como terroristas, con penas ejemplares.
En las leyes del mundo, no hay lugar para los castigos a los golpistas; el contrario, hay estímulos para que se multipliquen y México no está exento de este grave problema, ahora más que nunca, con Poder Judicial añejo, herido de muerte; medios aullando por un subsidio inmerecidos, analistas políticos exigiendo “apapacho”, una derecha agonizante y un empresariado resentido porque debe pagar impuestos.
La impunidad campea en México desde los segmentos de la población ansiosos por recuperar sus privilegios y juegan tanto dentro de la ley como fuera de ella sin que haya justicia que los sancione, los jueces se dicen perseguidos políticos, los medios y sus escribanos se dicen víctimas de la libertad de expresión coartada, los empresarios lloran al decir que se atenta contra la libertad privada.
Todos ellos juegan un doble papel para que, ante cualquier intento de sancionarlos, acudan a las instancias del extranjero para que den vuelo a la información de represión. En este caso las instancias fuera del país, que deben procurar la paz y fortalecer la democracia, impulsan las intervenciones militares y subsidian la caída de presidentes elegidos mayoritariamente en las urnas por la población.
Quienes ahora denuncian represión en foros internacionales, desde Norma Pina hasta legisladores panistas, en su momento fueron parte de la represión contra el pueblo mexicano. Lo sabe la ONU, la OEA, USAID, NED, desde el vecino del norte, y en el país, la fundación de Alejandro martí, Valentín Díaz Morodo y Antonio del Valle.
Más de un golpista en américa Latina ha ordenado asesinatos. Los inconformes con los resultados electorales han orquestado homicidios contra su propia gente para culpar a los que quiere destituir por la mala. Esto es terrorismo.
Hace apenas unos días se celebraba en la cámara de Senadores la aprobación de la Reforma al poder Judicial, un hecho histórico sin duda lleno de controversia marcada por el voto de los Yunes quienes de último minuto respaldaron la propuesta de reforma enviada por nuestro querido presidente.
Este hecho tan peculiar, pero a la vez trascendental nos lleva a reflexionar acerca de cómo se mueve la política en esta 4ta transformación, ese sorpresivo golpe de timón que muchos políticos dan cuando se percatan de que el agua les llego a su cuello y buscan de alguna manera salir lo menos golpeados en esta revolución política y social que este pasado 2 de junio arraso en las urnas y que dicho sea de paso dejo una oposición llena de corruptos en un momento de fragilidad que se ha manifestado en sus diferentes formas, por una parte de escucho fuerte el rumor de que Alito negociaba en lo obscurito con personajes de MORENA a fin de que la reforma fuera aprobada sin embargo esta maroma se cayó a última hora ya que el político quedo marcado por la decisión del INE en donde fallaron en contra de la reforma a los estatutos del PRI para que este personaje hiciera su famosa reelección su peso en el Senado se vio muy comprometido, así que de última hora no se formalizo el supuesto acuerdo que se venía forjando por lo que no le quedo de otra más que seguir en la línea que le han marcado a esa oposición derrotada y maltrecha en la que se han convertido.
El otro impresentable es el presidente de Acción Nacional Marko Cortés quien realizara acciones de represión al interior de su bloque opositor obligando a base de amenazas a los senadores a de viva voz afirmar el color de su voto en contra de la reforma judicial y señalando abiertamente que quienes faltaran a ese compromiso serían expulsados del ya de por si maltrecho partido y para rematar su actuación de reclamo en la tribuna del senado donde señalaba las los acuerdos que tuvo con los Yunes vino a dar al traste con la poca dignidad que le quedaba al ya de por si maltrecho Markitos el cual solo atino a dar un discurso lleno de despecho y frustración lo que ocasiono una vez más quedar al descubierto su incapacidad de ser una figura de liderazgo para el partido que representa y junto con la verborrea de Lilly Téllez gritando Bellaco al presidente del Senado culminó una madrugada de espanto para toda la oposición.
El nuevo integrante de este bloque es el Movimiento Naranja quienes con la bandera de 2da fuerza política intentaron mostrar un musculo que resulto muy débil y en cada intervención demostraron que la línea de MC será golpear al gobierno de la 4ta Transformación que pronto encabezará la Dra. Sheinbaum sin embargo se les olvida a las citadas naranjillas que no cuentan con suficiente fondo electoral además de que la elección de Jalisco aún se encuentra en el aire por lo que la necesidad de tener una línea de comunicación legislativa con la contraparte morenista pues se sabe que cuentan con un montón de ropa sucia en los gobiernos estatales que encabezan así que esta actitud retadora y de bloqueo a las propuestas hechas por el actual gobierno seguramente les pasaran una gran factura en las elecciones intermedias donde estará en juego el estado de Nuevo Leon donde el gobernador Samuel Garcia le debe su cuello político a nuestro presidente Lopez Obrador con esa obra del cuchillo 2 y todo el apoyo que recibió durante la crisis de agua que sufrió el estado y que a la gente de Nuevo Leon no se le olvida que Marianita se bañaba en su alberca en compañía de sus perros demostrando su ya conocida frivolidad y falta de empatía con la ciudadanía mientras miles de personas realizaban filas para conseguir un balde de agua, así que dentro de 3 años a ver si no se les despinta mucho ese naranja y queda como un Amarillo tipo PRD.
Por lo pronto nuestro presidente cenó en fin de semana de la independencia de Mexico un caldo de oposición totalmente de derrotada con una rebana de PRIAN y un juguito de naranja, por lo que a 6 años de gobierno una vez más Andres Manuel Lopez Obrador demostró que a la oposición se la desayuna, come y cena a las brasas en cada ocasión que le ha tocado poner sobre la mesa los grandes temas de interés nacional.
Hoy por hoy la gente Neoliberal no son rival para esta transformación que se lleva a cabo en el país y por lo que se observa en el horizonte seguirán en ese estado los próximos 6 años con la Dra. Sheinbaum.
Gracias Andrés Manuel por todo tu voluntad, compromiso y lealtad para con tu pueblo, ese pueblo que te aplaudió, gritó, lloró en el zócalo por última vez y que se queda con la alegría de haber vivido tu época y la tristeza de verte por última vez tocando las campanas de dolores. ¡No es un adiós sino hasta pronto ¡
Pasó una noche de 15 de septiembre más donde miles de personas se reunieron en la plancha del zócalo capitalino para celebrar un aniversario más del inicio de la guerra de independencia de nuestro país, México. Pero no era otro 15 como cualquiera, era el último en el que estaría nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador, dando el grito. De esto hablamos a continuación.
Hasta siempre presidente
Noche de 15 de septiembre, una multitud de personas generaban una gran fiesta en el corazón capitalino de nuestro país. La celebración no paró, aunque se viniera una gran lluvia, no era suficiente para ahuyentar a miles de personas que querían celebrar al ritmo de la MS y que querían ver a AMLO dar el grito.
Estamos hablando que quizás fue uno de los últimos mensajes que frente al pueblo de México daría nuestro presidente en el zócalo, las lágrimas y los sentimientos encontrados salían a flor de piel, más de quienes estuvieron desde el comienzo del obradorismo a finales de los ochenta, e incluso quienes han estado desde mucho antes en la lucha democrática.
Pero también las nuevas y las no tan nuevas generaciones que nos ha costado mucho sobrevivir al neoliberalismo mexicano, vimos con mucha melancolía este grito de AMLO y este posible adiós de uno de los referentes más importantes en este siglo a nivel mundial. No es poca cosa nuestro presidente.
La agonía opositora
Además, el grito se daba unas horas después de que AMLO publicara el decreto de reforma constitucional donde el poder judicial pasaría a ser un organismo del pueblo quien lo elegiría democráticamente, erradicando la corrupción y su relación directa con el poder económico.
Todo eso generó que la ya muerta oposición saliera a criticar el grito con puras ocurrencias jaja cómo lo han hecho desde 2018. Primero la Xóchitl Gálvez dando su propio grito en redes sociales con vivas al poder judicial y la división de poderes jaja haciendo el ridículo. También salió el buen Ciro Gómez Leyva criticando el uso de pirotecnía al final del grito ¿desde cuándo les importan esas cosas a los mercenarios de la información?
En fin, muchas y muchos opositores criticaron que se había acabado la independencia de México con la reforma judicial, si ellas y ellos celebraban cuando el país era entregado a los ricos extranjeros para que saquearan nuestras riquezas en el neoliberalismo. Bien les decía Monsi, son hipócritas los conservadores.
Lo cierto que esas reacciones de frustración del supremo poder conservador son el reflejo y la muestra de que están muertas y muertos, su agonía y últimas pataditas son patéticas. Que bueno que ya se van y que ya se fueron.
Viva México
Hoy podemos gritar viva México con mucho orgullo, y podemos repetir varias de las arengas que hizo AMLO hace unas noches, porque hemos sido participes de esta transformación. Nuestro presidente guió el proceso que hicimos todas y todos. Ésta es nuestra transformación, nuestra revolución, celebremos que seguiremos defendiendo el legado obradorista y lo profundizaremos.
“… El debate y la discusión entre los militantes, el debate y la discusión entre los activistas de un movimiento social, sobre todo en momentos de cambio social, en momentos en que estamos tratando de construir una nueva etapa de la historia de México es fundamental …”.
Armando Bartra. Consejero interno del Instituto Nacional de Formación Política de Morena (INFP). En El Futuro de la Transformación y el papel de la Militancia. Charla en el INFP. 13 de septiembre de 2024.
En el marco de los trabajos previos a la discusión de los documentos básicos del partido-movimiento, Morena, el pasado viernes 13 de septiembre se llevó a cabo la mesa de discusión con el tema El Futuro de la Transformación y el papel de la Militancia, en cuyo marco se dieron cita varios de los consejeros internos del Instituto Nacional de Formación Política (INFP).
De acuerdo al orden en que hicieron uso de la palabra, en el encuentro participaron Armando Bartra, Paloma Saiz, Héctor Díaz-Polanco, Consuelo Sánchez y Paco Ignacio Taibo II. Todos, desde sus propias perspectivas, coincidieron en la necesidad de reflexionar acerca de que Morena se convierta solo en un instrumento electoral y haga a un lado su vocación sustantiva como movimiento, dado el ambiente triunfalista de los recientes resultados electorales y sobre todo tras la aprobación legislativa de la reforma judicial.
El contexto sin igual que las fuerzas progresistas disfrutan desde el 2 de junio pasado, no puede obnubilarlas, es decir reducirles el nivel de vigilia y conciencia requeridas para continuar la transformación y enfrentar exitosamente los retos por venir durante los próximos años. Lo anterior, considerando por un lado la ausencia del presidente López Obrador y por otro la transición que necesariamente llevará por lo menos algunas semanas hasta en tanto la presidenta Claudia Sheinbaum se hace con plenitud del control del poder ejecutivo e inicia el liderazgo nacional de la Cuarta Transformación.
Aun y cuando las coincidencias de los participantes en la mesa El Futuro de la Transformación… los vincula claramente, hubo particularidades en las cuales pusieron su acento personal. A continuación, me refiero a algunos de los principales aportes expuestos, sin embargo, brevemente me permito subrayar la esencia de la perspectiva compartida: la militancia, los simpatizantes y en general la ciudadanía, que reiteró su apoyo a la continuidad con cambio, debe asumir el control de la calle, en la plaza pública. La movilización popular no puede dejar de respaldar, en territorio, a sus representantes en los ámbitos federal, estatal y municipal.
Armando Bartra enfatizó que en estos momentos el debate es particularmente importante debido a que ahora gira no en torno a lo que ya se hizo durante la etapa conducida por el presidente López Obrador, sino en lo que falta por hacer, lo que hay que corregir o sobre lo que hay que hacer de nuevo porque no se ha hecho. Podemos tener ideas diferentes, hay que confrontarlas, sacar conclusiones de modo de que quienes van a gobernar tengan opiniones de la gente, opiniones sustentadas, discutidas.
Bartra indicó que, si todos tenemos la obligación de discutir, la tienen con mayor razón los militantes de un partido que gobierna la gran transformación del siglo XXI. Los morenistas tenemos la responsabilidad de discutir problemas internos, pequeños que nos molestan, de discutir problemas con las dirigencias. De discutir sobre la falta de democracia al interior del partido, sobre la necesidad de una comisión de honor y justicia a la altura de las circunstancias, acerca de cómo deben organizarse las secretarías dentro del partido, debemos discutir los grandes problemas nacionales.
Quien es también especialista y un participante activo, por años, en movimientos sociales puntualizó el cómo la militancia quiere que el mundo del trabajo, el mundo obrero, el mundo campesino, los trabajadores tengan mejores condiciones; cómo democratizar y crear los sindicatos que no existen. Cómo desarrollar organizaciones campesinas que nos sean clientelares, corporativas. Cómo incidir desde Morena en el movimiento de las feministas que es un movimiento importantísimo y que sin embargo tiene una agenda muy débil en los temas de las mujeres indígenas, de las trabajadoras. Cómo incidir en el movimiento de los jóvenes estudiantes, que son fundamentales cuando se trata de un cambio histórico. Todos estos cuestionamientos resultan fundamentales en la etapa que espera al progresismo en nuestro país.
Aspectos esenciales como la consolidación del cambio de régimen, la instauración del Segundo Piso de la transformación y el fortalecimiento del posneoliberalismo deben vincularse a partir de la relación orgánica de Morena con los movimientos populares de amplia gama.
El ámbito de la vida partidaria en todo el país, cuestión relevante si consideramos que la misma podría tender hacia la burocratización y por ende a una previsible desmovilización, fue abordado por la promotora incansable de la cultura y por años de la lectura a través de la Brigada para Leeren Libertad y las ferias del libro del Zócalo capitalino, Paloma Saiz se refirió a la necesidad de retomarla, desde su más pequeña expresión organizativa: los comités. Es necesario darles vida a todos los comités locales. Se requiere que la militancia discuta, no solo “levante la mano” en las sesiones de los comités, y coincidió con Bartra en fortalecer al partido-movimiento, como un instrumento que irradie movilización hacia la población en general.
Por su parte el legislador y otrora presidente de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, Héctor Díaz-Polanco coincidió en la falta de democracia al interior del partido guinda, por lo que invitó a realizar acciones en torno a su democratización, tomando en cuenta las tendencias contrarias a la misma surgidas en cualquier partido en el gobierno. Es necesario, señaló, solventar procedimientos para seleccionar autoridades, dirigencias y sobre todo escoger candidaturas, este último un punto altamente sensible entre la militancia morenista.
Recordó que en ese partido hay dos procedimientos combinados para la selección de candidatos: la elección y la insaculación subrayando a este último, fundamentado en el azar, como el que convence más a los electores. Pero también refirió la relevancia de revivir el consejo consultivo. En su momento el consejo consultivo, integrado por 100 o 200 reconocidas figuras que asesoraban a los directivos era la masa craneana. Se requiere gente así en la comisión de elecciones. En ese sentido, es necesario un cambio en los estatutos. Asimismo, en el estatuto debe incorporarse una comisión tripartita de elecciones integrada por nueve miembros a elegirse: 3 por el consejo nacional, 3 por el consejo consultivo y 3 por el consejo ejecutivo del partido.
En su intervención Consuelo Sánchez recordó que Morena debe ser el partido del pueblo, con el pueblo y para el pueblo. Coincidió con las posturas de sus compañeros en el sentido de evitar el proceso de burocratización fomentando la autocrítica a través de una militancia atenta y crítica. Esto fomentará la democracia participativa y deliberativa en Morena. Tenemos una militancia cada vez más crítica y participativa. Considera que en esta fase de organización del partido debe haber una articulación con los movimientos populares, tal y como lo afirmó Bartra. Se deben mantener los principios éticos, estar con la gente.
Finalmente, el analista, escritor y promotor de la lectura entre los jóvenes desde su incansable labor como director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II haciendo a un lado las formalidades, como es usual en él, inició su intervención afirmando por un lado la ambivalente relación de amor-odio que sostiene con Morena y por otro los cuestionamientos que ha hecho a Mario Delgado, y que nunca ha ocultado. Preguntó cómo transformar a un partido-movimiento el cual hoy ya es solo partido.
Afirmó que la izquierda hace mucho que dejó de hacer investigación social. Poco, muy poco es lo que se produce hoy en México en este ámbito. Propuso que sea el INFP quien lleve a cabo esa tarea, pues resulta muy necesaria. Insistió, como otros consejeros del Instituto, en que Morena debe ir a las fábricas, a las industrias, estar cerca de los trabajadores para vincularlos en la participación, en la movilización.
Sin duda varias fueron las coincidencias entre los participantes de esta conversación. Destaco: la necesidad del partido de mantener la característica esencial de ser un movimiento, la vinculación de Morena con los movimientos sociales del pueblo mexicano, la democratización y la amplia participación de las bases, de la militancia en las estructuras y en los procesos de elección partidista.
Mesas como esta seguirán organizándose en el INFP, las cuales serán muy útiles sobre todo en el marco de la reforma a los documentos básicos del partido guinda y ante los preparativos del Congreso Nacional Extraordinario a realizarse el próximo día 22 del mes en curso. Sin embargo, este congreso tiene un propósito electivo, de la dirigencia nacional, por lo que no se espera contar con espacios de discusión de los documentos básicos que están siendo analizados y las propuestas generadas.
Cabe mencionar que la nueva dirigencia tendrá entre sus responsabilidades la convocatoria a otro congreso que efectivamente revise y actualice todos los documentos de Morena. Para pronta referencia acerca de lo anterior y su cabal comprensión pueden escuchar la intervención del secretario Técnico del Consejo Nacional de Morena, Álvaro Bracamontes, en el arranque de las mesas de trabajo rumbo al Congreso Nacional Extraordinario, el pasado 14 de septiembre. https://fb.watch/uDfwRhwJ27/
Me permito sugerir sigan tanto estas mesas de trabajo como el desarrollo del próximo congreso morenista. Una alternativa para ello puede ser entrando al canal del Instituto en las redes sociales, aquí dejo un par de ligas para su acceso.