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  • LA DISPUTA POR LA SILLA DEL ÁGUILA

    LA DISPUTA POR LA SILLA DEL ÁGUILA

    ¡Finalmente! Estamos en el tercer mes del año 2024, mes en el que se destaca las aportaciones de las mujeres en los acontecimientos históricos y la sociedad contemporánea y sobre todo mes en el que marca el arranque de las campañas rumbo a la Silla del Águila, Claudia Sheinbaum Pardo (Morena-PT-PVEM), Xóchitl Gálvez Ruíz (PRI-PAN-PRD) y Jorge Álvarez Maynez (Movimiento Ciudadano) se disputaran el cargo que actualmente ostenta Andrés Manuel López Obrador.  Sin embargo, la contienda presidencial será entre dos proyectos, aquel que encabeza Sheinbaum por la transformación radical para construir un Estado de bienestar; y aquel que encabeza Gálvez Ruíz, por la restauración de un fracasado modelo en el que se articularon formas de enriquecimiento de los funcionarios públicos, mediante las privatizaciones de empresas públicas y de sectores estratégicos. Aunque la presencia del candidato del partido de Dante Delgado en el tablero, serviría para restarle votos a la candidata del Frente Amplio por México. 

    Desde el Zócalo de la Ciudad de México, Claudia Sheinabum, candidata de la coalición Sigamos haciendo historia dio inicio a su campaña por la presidencia de México.  Ante la Plaza de la Constitución totalmente llena, Sheinbaum dio a conocer su proyecto de nación y destaca los avances de la transformación en la actual administración, por lo que pregunto a sus simpatizantes si se siente a la transformación después de destacar las acciones llevadas a cabo en beneficios de la gente. “Con el humanismo, se demostró que cuando hay honestidad alanzan los recursos y por eso hoy hay empleos y disminución de la pobreza. En 6 años se ha hecho mucho, pero falta por hacer y pregunta ¿vamos a permitir el regreso de los privilegios y la corrupción?”, a lo que los asistentes al Zócalo respondieron con un rotundo ¡No!”. “Vamos a seguir con la Cuarta Transformación que es construir patria por las actuales y futuras generaciones”, así lo aseguró la candidata antes de iniciar la lectura de sus 100 compromisos de gobierno, entre los que gobernará con respeto a las libertades, a los derechos humanos, a la libertad religiosa, a la libertad política; además, impulsará la defensa al derecho de los migrantes al otro lado de la frontera norte.  

    En cambio, Xóchitl Gálvez Ruíz, candidata de la derecha, ha centrado su campaña en temas de inseguridad y violencia desde el momento en que inicio su campaña en Fresnillo, Zacatecas, la ciudad con la mayor percepción de inseguridad del país, según datos del INEGI, gobernado por David Monreal, hermano de Ricardo Monreal. Además de firmar con sangre de comprometerse a no eliminar los programas sociales implementados por el actual gobierno, se comprometió a enfrentar los grupos criminales, darles prioridad a las víctimas de la violencia, a sacar de las actividades civiles a los soldados y a la marina y a construir una nueva prisión de máxima seguridad. Todas estas políticas recuerdan a las implementadas por Felipe Calderón Hinojosa en la que él declaró la guerra al crimen organizado y encomendó la estrategia a Genaro García Luna, amigo, asesor, confidente, mano derecha y secretario de Seguridad Pública de Calderón, declarado culpable por un jurado integrado por civiles por sus vínculos con el narcotráfico en Estados Unidos y sólo está a la espera de dictarse sentencia. 

    Durante el tiempo que duren las campañas, las fuerzas conservadoras y opositoras a la transformación del país continuarán la guerra sucia, con fake news, granjas de bots con el fin de desacreditar la trayectoria del presidente y Claudia Sheinbaum, en un desesperado intento por inclinar la balanza en favor de la candidata de la derecha. Por lo que estas elecciones serán muy importantes para la vida de México, porque cambiarán la geografía del país, se fortalecerían los derechos del pueblo, se gobernarían con ojos de mujer. O de lo contrario, se restauraría el régimen de privilegios y tendríamos una segunda ola de sangre, en el que la marina y el ejército saldrían a las calles para enfrentar a los grupos criminales, sin importarles los pactos de sangre. 

  • ROMPEOLAS DE SALINA CRUZ: LA NUEVA PUERTA COMERCIAL DE MÉXICO HACIA EL MUNDO

    ROMPEOLAS DE SALINA CRUZ: LA NUEVA PUERTA COMERCIAL DE MÉXICO HACIA EL MUNDO

    El 26 de febrero de 2024 quedará grabado en el desarrollo regional de México. En esta fecha el presidente Andrés Manuel López Obrador inauguró el Rompeolas del Puerto de Salina Cruz, Oaxaca, un proyecto estratégico destinado a impulsar el comercio internacional y fortalecer la posición de México en la escena económica global. Este gigantesco rompeolas no es sólo una obra de ingeniería marítima; es un faro de esperanza para el desarrollo sostenible en el sureste mexicano.

    El Rompeolas de Salina Cruz no se reduce a una estructura de concreto y roca; constituye un pilar fundamental en el ambicioso proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Con una inversión de 5,927 millones de pesos, se posiciona como el rompeolas más grande de América Latina. Su construcción responde a la visión de repotenciar el sur de México, generando un impacto directo en la economía regional y fortaleciendo la conectividad con mercados clave en Estados Unidos y Asia.

    En el contexto del desarrollo regional, el rompeolas emerge como un elemento estratégico en la nueva plataforma logística del Corredor Interoceánico. Su papel es crucial para brindar acceso a los mercados de Estados Unidos, Asia, Centroamérica y Sudamérica, consolidando a Oaxaca como una nueva ventana para el comercio internacional.

    Este coloso marítimo, con una extensión de 1.6 kilómetros y una profundidad de 24 metros, no únicamente ofrece refugio a las embarcaciones; representa una inversión en el futuro económico de la región. Su capacidad para recibir barcos de gran calado, incluidos los conocidos como Post Panamax, proporciona una infraestructura sólida para el transporte de mercancías a través del Océano Pacífico.

    La modernización y ampliación del puerto de Salina Cruz se traducen en una plataforma logística eficiente que potencia la vocación petrolera de la región, transformándola en un puerto logístico y comercial para carga de contenedores, servicios petrolíferos y petroquímicos, fertilizantes y productos agroalimentarios.

    Analizando su impacto económico, reconocemos al rompeolas como el motor que impulsará la economía regional y nacional. Su contribución a la logística eficiente y su importancia estratégica se reflejan en la modernización del comercio marítimo y la expansión de las capacidades comerciales del país.

    La inauguración del rompeolas es el primer paso en un proyecto más amplio. A pesar de ser una obra de infraestructura básica, el presidente López Obrador destacó la necesidad de seguir adelante con mejoras adicionales, como plataformas de descarga de contenedores, expansión del ferrocarril y la incorporación de nuevas instalaciones educativas para el sector.

    Con el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec y la conectividad a destinos nacionales clave como Veracruz, Chiapas y Ciudad de México, se abre una red de distribución eficiente que posiciona a Salina Cruz como un centro neurálgico en la cadena logística interoceánica, marcando el comienzo de una nueva era de conectividad, con Salina Cruz como epicentro.

    La construcción del rompeolas no solo se traduce en concreto y acero; representa la generación de empleo y desarrollo económico. Con más de 512 empleos directos y 2,560 indirectos generados durante su construcción, esta obra se convierte en un catalizador para la reactivación económica en el sur de México. Además, la visión de sustentabilidad incorporada en el proyecto demuestra el compromiso con el cuidado del medio ambiente y la biodiversidad.

    La capacidad proyectada de movilizar 1.4 millones de contenedores al año posiciona a Salina Cruz como un jugador clave en el transporte interoceánico de mercancías. La construcción en curso de un nuevo puerto comercial con características avanzadas ampliará aún más las capacidades de Salina Cruz en el futuro, impulsando el desarrollo y consolidándose como puerta comercial hacia el mundo.

    El Rompeolas de Salina Cruz no solo es una estructura marítima imponente; es la clave para un futuro de desarrollo y prosperidad. Su análisis revela un impacto económico y comercial sin precedentes, marcando el camino hacia relaciones comerciales más amplias con Estados Unidos y otros países. En su papel estratégico, Salina Cruz se proyecta como una puerta comercial de México hacia el mundo, impulsando el desarrollo regional y nacional. La inauguración del rompeolas es el inicio de una nueva era de oportunidades y crecimiento para el sur de México y el país en su conjunto.

    • Mariuma Munira Vadillo Bravo es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña. Contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira.
  • Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir

    Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir

    La principal virtud de nuestro sistema democrático, aquella de la que emanan el resto de sus virtudes, aciertos y sabios mecanismos para garantizar que todo se mantenga en su lugar, radica en que se trata de una democracia representativa, una democracia donde el/la/le candidato/candidata/candidate, se presenta como la voz del electorado que lo eligió y ―consecuentemente― los representa, incluso cuando esa voz, ese actuar y esa persona, no represente a nadie que no sea su propia persona y sus intereses, o los intereses de quienes interesadamente lo patrocinan, postulan, apoyan y encumbran al puesto de representación popular. He ahí la gracia y grandeza de la democracia representativa, permitir que la ciudadanía / pueblo “elija”, negando que la ciudadanía / pueblo tenga acceso a cargo público alguno y asegurándose de que no se ponga en riesgo la estabilidad de aquello que debe mantenerse estable. En ese sentido, a nosotros, la masa electoral, la masa que se inclina por alguna u otra alternativa dentro del espectro político nacional, no le queda más que aplaudir ―con férrea disciplina partidista― las decisiones que se toman en las cúpulas de los partidos políticos, cúpulas de dudosa procedencia democrática, a riesgo de evidenciar que no estamos del todo convencidos de aquello de lo que estamos convencidos.

    Así, sin importar cuan aristocrático sea el origen del votante de la derecha mexicana, o cuan aristocrático le gustaría a ese votante que fuera su origen; sin importar si vota por la derecha porque le gusta tener la bota en el cuello o porque al votar por la derecha siente que puede fantasear con ser privilegiado, ese votante debe aplaudir que su candidata firme con sangre el compromiso de no eliminar los programas sociales del gobierno progresista-comunista de Andrés Manuel López Obrador, aplaudir las manifestaciones de apoyo (genuinas o no, poco importa) de Xóchitl a la comunidad LGBTQ+, aplaudir que ambiguamente se manifieste a favor del aborto, aplaudir que hable mal el castellano y peor el inglés, que tenga un diluido origen indígena, un presunto pasado trostkista, y que vista con huipil ―así sea de Pineda Covalin. 

    Del mismo modo, pero del otro lado del espectro político, que cual circulo hermenéutico tiende a acercar a los opuestos, el votante perteneciente a  la masa obrera y que no se avergüenza por ello, debe aplaudir que PRIistas de la mejor peor ralea y PANistas extraviados ―por ultra conservadurismo o pragmatismo extremo, o una mezcla de las dos― resulten atractivos para los listados de candidatos a diputados y senadores de MORENA, además de una serie de personajes cercanos a MORENA y completamente alejados de las lejanías del obradorismo. Aplaudir fuerte y estruendosamente que aplaudir el que MORENA no se convierta en el PRI o PAN, sino que incorpore a sus listas a  representantes del PRI y El PAN y podamos encontrar personajes de la talla de Javier Corral, representante de la siempre combativa y obrera derecha moderada, que Ricardo Monreal siga teniendo un espacio, que aparezca Napoleón Gómez Urrutia, charro entre charros, Cuauhtémoc Blanco, ídolo de la afición americanista y notable gobernador de Morelos y Sergio Mayer, cuyo principal atributo es no tener atributos, por mencionar a algunos y sin olvidar que Scherrer tendrá una curul gracias a su hijo y al Partido Verde. Aplaudamos también que MORENA y el Partido Verde ―ejemplo del arte de hacer política para defender los privilegios familiares― sigan siendo aliados.

    Entrados en gastos

    Aplaudamos, así sea con desgano, a Álvarez Máynez, no por ser candidato a la presidencia, tampoco por lo que proponga o deje de proponer, ni siquiera por sus borracheras al mejor estilo yuppie. No. Aplaudamos a Álvarez Máynez y todo el Movimiento Naranja por dos razones. Por pura inercia, porque si algunos le aplauden a la marea rosa que parece más sargazo que un movimiento social, y otros aplauden a MORENA, partido político que reforma a lo peor de la clase política nacional para convertirlos en férreos defensores de la transformación, podemos aplaudir a lo que sea. Aplaudámosle porque a pesar de todo, consigue despertar todas las mañanas y hacer acopio de fuerzas para enfrentarse al peso aplastante de la realidad de ser él. Aplaudamos, en resumidas cuentas, porque, como escribió dijo e.e. cummings, podemos mandar todo al carajo, menos el circo.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Historia mínima del desempleo.
  • El pacto de Xóchitl

    El pacto de Xóchitl

    Fuimos testigos de un ridículo más de la candidata de Claudio X. González y del supremo poder conservador. Ahora en su arranque de campaña firmó un compromiso con notario público para dar fe y en esa escena dramática procedió a cortarse un dedo para firmar con sangre ese contrato. De lo simbólico de esto hablaremos a continuación.

    El narco

    Además de esa escena espantosa, en ese mismo arranque pero en otra ciudad habló de que crearía una cárcel de máxima seguridad donde los delincuentes tendrían miedo de caer ahí. Evidentemente, esa postura nos habla de una posible violación de derechos humanos mediante actos que rocen en la tortura.

    Pero no es de sorprenderse, esta candidata ha dicho que va a volver a realizar la guerra contra el narcotráfico de Calderón. En vez de continuar con la política de atender las causas de la violencia quiere provocar de nuevo un polvorín de inseguridad en todo el país.

    Los conservadores son amantes de las guerras, de las cuales se enriquecen y toman ventaja, o acaso ¿ya olvidamos que Calderón apoyó al cartel de Sinaloa bajo la fachada de una guerra contra el narco?

    Es decir, la postura de la cárcel para torturar personas no es sino otra fachada de supuestas buenas intenciones que podrían desencadenar en afectaciones al pueblo de México que ya ha sufrido mucho con las políticas de muerte del neoliberalismo.

    Sin miedo al éxito

    Ésta es una frase que utiliza mucho Xóchitl en sus spots de campaña. Donde nos habla fuera de contexto sobre que su proyecto político nos va a quitar el miedo que se vive actualmente. Incluso en esos videos se llega a caer en absurdos que la hacen ver más como una profeta que como una candidata (y se burlaban que AMLO era un supuesto mesías).

    Pero eso es normal, ella quiere comunicarse con el pueblo e intenta falsamente utilizar “sus palabras” para tener mayor efecto. Lo cierto es que las y los mexicanos nos damos cuenta de lo falso que resulta eso y ya no lo creeremos.

    Nunca más

    Lo cierto es que el arranque de campaña de ella es muy simbólico, su firma con sangre nos sugiere que toda la parafernalia utilizada es para convencerse a sí misma y a unos cuantos magnates de que puede mantener los privilegios de la élite mexicana, de esa minoría rapaz.

    Su pacto realmente es con la corrupción y se firma también en los obscurito en todas las reuniones que ha tenido con la oligarquía mexicana. Mientras que la candidata de la transformación hace política diferente llenando el zócalo y empoderando a las mayorías, vemos que la oposición prepara más bien su entierro.

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  • Las campañas presidenciales: entre el Proyecto de Nación y el proyecto del miedo

    Las campañas presidenciales: entre el Proyecto de Nación y el proyecto del miedo

    “… La transformación pacífica y democrática que hemos alcanzado, es una verdadera hazaña. Es un cambio verdadero sustentado en principios de honestidad, amor al pueblo y amor a la patria y fíjense bien, contrario a lo que piensan muchos, se ha logrado con diálogo, con el debate profundo de las ideas y proyectos y con la participación de todos los sectores… Andrés Manuel López Obrador nos ha enseñado a no caernos frente a ninguna adversidad, a no arrodillarnos frente al poder del dinero, a confiar en el pueblo y su dignidad, y a que cuando hay revolución de las conciencias y un pueblo se empodera, reconoce su fuerza y su historia… Tengo claro que el poder es honestidad y humildad, que nuestro pensamiento es el Humanismo Mexicano, que nuestra Nación y nuestro pueblo son grandiosos y tengo claro que somos la única opción que representa el bienestar y el progreso con justicia”.

    Claudia Sheinbaum Pardo. Zócalo de la CDMX. Inicio de campaña presidencial. 1 de marzo de 2024. 

    La Dra. Claudia Sheinbaum Pardo inició su campaña en pos de la presidencia de la República el viernes 1 de marzo del año en curso. El nombre de la coalición Seguiremos Haciendo Historia, por la cual es candidata, efectivamente hace honor al hecho histórico que representa por ser mujer, plenamente identificada con la izquierda, tener experiencia en encargos públicos, haber participado en movimientos sociales y ser la única candidata que realmente presenta al país no un Proyecto de Nación, sino el Proyecto de Nación, porque no hay otro. 

    El Zócalo de la capital del país lució lleno. Los miles de asistentes provenientes de todo México lo desbordaron y ocuparon también las calles que desembocan a esa magna plaza. La abanderada de Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde dio a conocer los 100 Compromisos que integran el Proyecto de Nación con el que se compromete a trabajar por el pueblo, a no defraudar a los mexicanos y a continuar con la construcción del segundo piso para fortalecer la Cuarta Transformación

    En el preámbulo de su alocución Claudia Sheinbaum preguntó a los asistentes si se sentía la 4T. Y ante la respuesta afirmativa de miles de voces procedió a confrontar al neoliberalismo, basado en la corrupción, con el Humanismo Mexicano, modelo propio diseñado durante largos años por López Obrador y aplicado durante este gobierno, el cual surgió de los mejores capítulos de nuestra historia y de un gobierno honesto y austero y desde aquí que nos oiga bien el presidente Andrés Manuel López Obrador: Es un honor… corearon cientos de los participantes encabezados por la candidata.

    La presentación de los 100 Compromisos se dividió a manera de los diversos escenarios que asumirá nuestra República. Así trascurrieron una a una las dimensiones republicanas: 1) la República democrática, justa, honesta, libre, participativa y responsable; 2) la fraterna; 3) la educadora, humanista y científica; 4) la lectora y cultural; 5) la sana; 6) con vivienda; 7) de y para las mujeres; 8) con trabajo y salario justo; 9) rural, justa y soberana; 10) con energía sustentable; 11) próspera y conectada; 12) de protección al medio ambiente y sus recursos naturales; 13) con derecho al agua y 14) segura y con justicia. 

    A lo largo de esos contenidos las 14 temáticas fueron detallándose hasta configurar lo que podría traducirse en el Plan Nacional de Desarrollo para los años 2024-2030. Se incluyen las bases necesarias para continuar con la transformación del régimen neoliberal en lo político y en lo económico a partir de una perspectiva social y de bienestar para el pueblo en materias de salud, educación, empleos y vivienda, enfatizando a las mujeres, a los niños y a los jóvenes. 

    El desarrollo de infraestructura carretera y de vías férreas, así como en lo relacionado con puertos y aeropuertos tiene especial énfasis. La soberanía nacional cobra relevancia en los ámbitos de la política exterior, energético y rural-alimentario. Los temas del agua, el medio ambiente y los recursos naturales son sustanciales en los compromisos. Asimismo, se incluyen los temas de seguridad y justicia vinculados con la atención a las causas de la violencia, el fortalecimiento de la guardia nacional y la tan necesaria reforma del poder judicial.

    La concepción que Sheinbaum y el movimiento de la continuidad con cambio tienen acerca del tema de la seguridad y el combate a la violencia queda totalmente clara en la exposición de la temática republicana en la que se encuentran inmersos los 100 compromisos. Es en el contexto de la República segura y con justicia, presentada en el lugar 14, en el que se plantea la profundización de la estrategia de seguridad y de los logros alcanzados

    Esto significa que para el Proyecto de Nación de la izquierda los avances en este importante rubro no serán posibles sin que se consolide la agenda destinada al bienestar de la población en el más amplio sentido de la atención a sus múltiples derechos, así como la construcción de la paz y la justicia. En este sentido, el papel del poder judicial deberá procurar la protección de los derechos humanos y el interés supremo del pueblo y de la nación. La construcción de la paz es una responsabilidad de todos los poderes y eso solo se logra limpiando de corrupción y con coordinación. 

    No pueden priorizarse la represión y el uso de la fuerza para “pacificar” al país. Sheinbaum es enfática cuando afirma: No es una cuestión de mano dura, de guerras o de autoritarismos, que no se olvide que los homicidios se incrementaron con la guerra contra el narco de Felipe Calderón. Además de que su entonces secretario de Seguridad, Genaro García Luna, ha sido declarado culpable por sus vínculos con el narcotráfico y está hoy preso en Estados Unidos solo en espera de que se le dicte sentencia.  

    En contraste a los logros alcanzados en este sexenio en la disminución de los diversos indicadores de violencia en el país e incluso con la percepción que en ese sentido tiene hoy la población del país, los candidatos de la oposición a la presidencia y a diversos encargos de elección popular iniciaron sus campañas blandiendo la bandera del miedo. Cuando afirman en sus mítines o en sus mensajes propagandísticos que la población “tiene miedo” a la violencia, a que se le quiten los programas sociales a perder su propiedad privada invocan las emociones menos racionales y más vinculadas a los sentimientos de vulnerabilidad, zozobra y temor. 

    Aunada a la estrategia de infundir miedo a la población, las “propuestas” formuladas por la derecha se asocian con mecanismos de represión como la construcción de una “mega cárcel” o el mayor financiamiento a los cuerpos de seguridad. Su oferta de “beneficios sociales” se simplifica a la burda copia de los programas sociales vigentes o a los derechos ya plasmados en la Constitución, atribuyéndoselos y mintiendo acerca del supuesto apoyo dado para su aprobación. Ahora resulta que tanto PAN como PRI ofrecen pensiones desde los 60 años o entrega de recursos a la juventud en tres módicas parcialidades.

    Pero la revolución de las conciencias efectivamente ha calado hondo en amplios sectores del pueblo. De aquellos tiempos en los que el prianismo apostaba a echar a andar a su “voto duro” para confrontar posibles resultados adversos en procesos electorales, como más recientemente lo intentaron en el Estado de México con resultados desfavorables a sus intereses, ya queda muy poco. Incluso los expertos afirman la posibilidad de la pérdida del registro nacional del PRI, ya no se diga del PRD, con lo cual se vislumbra la sobrevivencia solo del PAN y de Movimiento Ciudadano, este último con apenas el porcentaje necesario para mantener su registro.

    Este escenario está provocando en personajes de la derecha la incitación velada o abierta a mantener la guerra sucia contra el gobierno del presidente López Obrador, Claudia Sheinbaum, Morena y los candidatos de la coalición Seguiremos Haciendo Historia, e incluso a realizar otro tipo de acciones vinculadas con la violencia. 

    Uno de los más abiertos personeros promotores de todo lo anterior es Jorge Castañeda el cual sin ningún pudor en su artículo de la revista Nexos, de Aguilar Camín, publicado con el título “La aguja no se mueve” el 27 febrero del 2024, afirma: “La opción para modificar el statu quo no es obvia. Pero se puede uno imaginar un par de factores. El primero consiste en un descalabro del gobierno, desde #NarcoPresidente hasta un evento disruptivo en materia de seguridad, de salud, o financiero. Se ve poco probable, aunque no imposible. El segundo es más viable: una campaña negativa feroz, de rompe y rasga, de patín y trompón, en el fango, de una candidata contra la otra. Si se cerrara la actual brecha, no se puede descartar que Morena recurra a ello”. 

    Otra de Castañeda. Su intervención del lunes 4 de marzo en el programa televisivo “Es la Hora de Opinar” al no escatimar ni tener la menor pena por hacer comentarios como el siguiente “Es la guerra sucia, pero sucia en serio, contra Claudia (Sheinbaum), no es que yo recomiende que lo hagan… pero me parece lógico… con investigación de oposición, con chismes, con todo, no lo están haciendo, me dicen a mí que el PRI no quiere… si no lo hace de aquí a un par de semanas, tres semanas, ya no lo hicieron”.

    Veremos por delante aún muchos episodios como los anteriores con protagonistas de la reacción del país y del exterior, pero también asistiremos a la convicción de un pueblo interesado en la política y en su participación antes, durante y con posterioridad al 2 de junio. Las acciones enmarcadas en las campañas, durante las próximas 12 semanas, serán escaparates para que la población continúe formulando sus propios juicios y madurando su convicción acerca de favorecer con su participación, mucho más numerosa que la mostrada en el 2018, a la consolidación de la 4T.

    El Humanismo Mexicano traducido en los principios de amor al pueblo y a la patria, honestidad, justicia, democracia, libertad, responsabilidad y participación popular le dan el mayor de los contenidos, es decir el cómo hacer todas las tareas planteadas para llevar a cabo en los próximos años. En este sentido, cobran mayor relevancia las palabras finales formuladas por Claudia Sheinbaum el pasado 1 de marzo …tengo claro que mi obligación es llevar a México por el sendero de la paz, la seguridad, la democracia, las libertades y la justicia. Tengo claro que nuestra guía es el bienestar y la felicidad del pueblo, tengo claro que el segundo piso de la Transformación, lo vamos a construir juntas y juntos.

  • Periodistas y el golpe

    Periodistas y el golpe

    Dejar de cuestionar los trabajos de algunos personajes de la vida nacional autodenominados “periodistas” es abrir la puerta a la intervención de la derecha, a la probabilidad de golpismo, al que son proclives algunos de ellos. Actualmente hay casos emblemáticos que demuestran cómo, a pesar de no tener la razón, de carecer de legalidad, afirman que nunca mintieron.

    Saben de la vulnerabilidad de los ataques a la libertad de expresión y la violación a los derechos humanos como puente para intervenir, organizar golpes blandos, invasiones policiacas y militares. La violación a la libertad de expresión que es muy común en países como Estados Unidos, se convirtió en la mejor evidencia de que el gobierno es autoritario. Arma que han utilizado desde 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana. Esquema que han repetido en Nicaragua, El Salvador, Venezuela, Brasil, Honduras, Perú, Bolivia, Argentina, Chile, etc.

    Para los golpes de Estado modernos, se requiere una Poder Judicial corrupto, una prensa corrupta y legisladores en subasta que se vendan al mejor postor. De ahí que sea necesario contener la punta de lanza de la desestabilización democrática que comienza con la irrupción de la mentira en el periodismo.

    Más de un golpe de Estado se ha consolidado en América Latina teniendo como punta de lanza una supuesta violación a la libertad de prensa. Algunos grupos hicieron de los corresponsales de guerra el ejemplo de la labor periodística como modelo de tarea cotidiana dentro de la comunicación, cuando sabemos que en México Carlos Loret de Mola pagó para que los cañones sonaran cerca de la cámara y decir que arriesgaba la vida en favor de la libertad de expresión. Logró, para algunos ingenuos, convertirse en héroe.

    En las guerras reales, las verdaderas víctimas de las matanzas ni siquiera son recordadas por als organizaciones que ponderan la libertad de expresión como bandera, la gran mayoría de derecha. Paralelamente los medios se convertían en partidos políticos, en trincheras ideológicas conservadoras, en manipulación de agencias de información, en tergiversación de la realidad.

    Las guerras de Estados Unidos no sólo crearon adictos sino héroes de barro, entre ellos a los corresponsales de guerra, a quienes elevaban a nivel de dioses y dueños de la verdad. Eran tiempos en que se requerían figuras fantasmales la guerra necesitaba ejemplos a seguir, valientes, temerarios, hollywoodense.

    Un ejemplo claro de ello es el caso Venezuela, no hay medios internacionales que tenga un periodista en ese país y no porque no lo admitan sino porque se trataba de crear un hueco informativo. Lo que se sabe al respecto son especulaciones, es una abstracción donde lo único que puede saberse de cierto es el nivel de inflación, lo demás es rumor, pero lo adoptan los medios convencionales como sucursal del infierno y hay quienes aseguran que tienen razón.

    Decir que vamos a estar como en Venezuela donde prácticamente nadie conoce es un cuento infantil en el que todavía todos creen. Porque si a niveles de inflación vamos, la de Argentina es muy superior y al responsable de esto lo invita la derecha mexicana a dar su punto de vista sobre la economía y la política del continente. No es sólo cuestión de enfoques sino de los medios a los que la gente acude para informarse.

    La información, los medios y los periodistas no son ni ángeles ni demonios, son débiles ante la corrupción. Y ante la urgencia de tener dinero fácil venden lo que tienen, incluyendo la dignidad.

  • El segundo piso

    El segundo piso

    Dos inicios de campaña contrastantes, incompatibles

    Uno, el de Claudia, brillante, con el despliegue de cien propuestas de gobierno sobre temas sustanciales: educación, medio ambiente, seguridad, etcétera. Otro, el de Xóchitl, oscuro, cobijado por las sombras como si fuera una reunión de conspiradores embozados, y al estilo de El Yunque: con velas y anatemas contra el gobierno, con la violencia que tanto aprecia la derecha.

    Dos candidatas presidenciales opuestas 

    Claudia, sin pánico escénico al frente de la plataforma que la situó de cara al pueblo y con el suficiente ánimo para hablarle de tú a éste: “¿Ya se cansaron?”, pero sin pasarse de simpática para caerle bien a la gente. Xóchitl, en cambio, actuando como la Xóchitl bizarra: la que no puede hilvanar dos ideas seguidas, la teleprompter-dependiente abrazada al desesperado histrionismo de recurrir a la violencia del pacto de sangre para garantizar el cumplimiento de sus promesas.

    Claudia asumió responsablemente su compromiso de continuar el proceso de transformación iniciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero también estableció diferencias, no distancias. El tiempo y las circunstancias influirán en su gestión presidencial, a la que sin duda imprimirá su sello personal: metódico, inclinado más hacia la reflexión que al debate acalorado, menos educadora pero más constructora.

    Allá, perdida en las sombras, leyendo en el teleprompter el libreto escrito por los desplazados del presupuesto (oligarcas, intelectuales, periodistas, medios de manipulación masiva, pasquines inmundos) y por aquellos cuya demencial quincena pende de un hilito tan delgado como una mayoría legislativa absoluta (organismos autónomos, Poder Judicial),  Xóchitl pretende instalar el miedo en el debate público para atraerse el voto de quienes fueron humillados, soslayados, despreciados, explotados, enjuiciados, sometidos, castigados, violentados y reprimidos por quienes hoy la impulsan. Falsa desde su presunta candidatura “ciudadana” promovida por entes fantasma de la “sociedad civil” pero impuesta por los que mueven los hilos, Xóchitl carece de la capacidad y la autoridad para señalar la agenda en el debate, aunque los medios masivos a su disposición le sirvan de cámara de resonancia: lo que Natura no da, ni Reforma ni El Universal ni Radio Fórmula prestan.  

    Claudia se prepara con seriedad para llevar a cabo su propuesta de gobierno, en la que se condensan las marchas, las “pintas”, las “pegas”, los “boteos”, los mítines relámpago, las proclamas, los “volanteos”, las “corretizas”, las represiones, los discursos, las asambleas populares, los comités de base, las células, las organizaciones de inquilinos de vecindades, los movimientos urbanos populares, las luchas de sindicalistas y campesinos, que nunca se hicieron para pedirle caridad al gobierno sino para exigirle justicia. La justicia que comenzó en 2018 con la 4T y que continuará con Claudia.

    En la impostura, precipitada a la derrota que consiguió antes de que comenzara la contienda electoral, a la representante de la derecha sólo le queda el recurso del miedo. Pero ese es muy poco argumento frente a un pueblo que vive una etapa de transformación política, económica, social y cultural como nunca lo experimentó.

    Y al final, si la derecha no enloquece de frustración y se decide por la violencia que es su distintivo, las urnas tendrán la palabra.

  • Tú que hablas dialecto

    Tú que hablas dialecto

    Hace algunos días, viajando en el metro de la Ciudad de México, en el vagón venían dos mujeres de mediana edad hablando en una lengua que mi corto bagaje no me permitió identificar, ya que en la carrera de lingüística solo tuve oportunidad de estudiar la lengua purépecha y por mi cuenta explorar someramente el náhuatl. Las mujeres en cuestión sonreían mientras alegremente conversaban con toda soltura y naturalidad. Cuando descendieron del vagón, dos amigos, hombres treintañeros conversaron al respecto:

    «Hablan re cagado ¿verdad?
    Sí, güey. Sepa la verga qué idioma era.

    ¿Cuál idioma, pendejo? Es dialecto.
    Ah, perdón. Dialecto. Será el sereno, pero no se entendía ni madres.»

    En otra ocasión, y como parte de las clases que imparto, en la presentación donde se exponen los orígenes del inglés y el español, sale igualmente mencionado el concepto de dialecto. Entonces pregunto a los alumnos qué es para ellos un dialecto. Las respuestas son curiosas y regularmente erradas. Una persona dijo que se trataba de un idioma que no tiene alfabeto. Otra persona dijo que es como los idiomas que se hablan en México y que no son el español, como el náhuatl o el maya. Otra persona dijo que es algo que está en vías de convertirse en idioma, pero sus elementos no le alcanzan y entonces se queda en dialecto. Aunque más elaborada, esta respuesta es igualmente errónea. Por cierto, las lenguas sin escritura se conocen como lenguas ágrafas, pero igualmente son lenguas o idiomas con toda una estructura gramatical, pero sin transcripción ortográfica, al menos por parte de sus hablantes nativos.

    Evidentemente, se trata de un estigma social con el que cargan, sobre todo las lenguas originarias o indígenas de nuestro país, y en general de Latinoamérica, donde se impusieron las lenguas europeas en detrimento de las que ya se hablaban aquí, las cuales se asociaron con la imagen de primitivismo que el discurso hegemónico ha afianzado para caracterizar a quienes sufrieron la conquista. Para ilustrar un poco y ponernos en situación, dialecto es un término de la lingüística, y se refiere básicamente a la variante de un mismo idioma que está determinada por la geografía, es decir; un dialecto del español es el que se pueda hablar en la ciudad de México y otro el de Yucatán. Este último está influido por la herencia del maya, donde se utiliza recurrentemente una consonante que no existe en el español y que se articula haciendo un cierre con el músculo de la glotis. Entonces, las variantes difieren en léxico y prosodia, o sea, en las palabras y en la entonación.

    Existen otras subdivisiones que se hacen con base en otros criterios, pero que nos llevan a lo mismo: variantes del mismo idioma que difieren en léxico y prosodia. La propia ciudad de México, y en general los grandes centros urbanos son ejemplos de variantes del idioma que se dan entre las distintas clases sociales. Estas variantes se llaman sociolectos. De esta forma, un sociolecto será el que se hable en Tepito y otro el que se hable al sur de la ciudad, donde las posibilidades económicas son distintas y la versión del español se delinea en función de esto, con una gran presencia de anglicismos. Y también, incluso cada uno de nosotros tiene su propia variante de la lengua, con sus inflexiones, frases recurrentes y tono particular. A esto se le llama idiolecto. 

    El número de personas hablantes de una lengua originaria ha disminuido más del 50% en poco menos de un siglo. Según datos de la recientemente creada Universidad de las Lenguas Indígenas de México, en 1930 había 16 hablantes de lengua originaria entre cada 100 habitantes. Para 2020 este número se redujo dramáticamente a 6. Según el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), en México se hablan 68, aunque el número sube a 364 si se cuentan las variantes. Muchas de estas variantes presentan casos un poco dramáticos. En medio de la sierra de Oaxaca se llega a dar el caso de que cierta lengua o variante de la misma es hablada solamente por el abuelo y la nieta, porque en el contexto rural sigue habiendo cercanía entre generaciones tan dispares y la vejez no es motivo de rechazo. Así pues, cuando el abuelo muera, si la niña en cuestión crece con la noción de que aquella lengua originaria es un lastre para su desarrollo personal, no la practicará ni la compartirá, por lo que entonces, aunque existan registros, gramática y literatura al respecto, al no haber una comunidad donde esta lengua sea adquirida como materna, entonces, se considerará que está muerta.

    La confusión de llamar dialecto a una lengua originaria viene muy probablemente de la difusión de la obra de Guillermo Bonfil Batalla, sobre todo de su libro llamado El México profundo, donde de manera un tanto descuidada llama a estas lenguas como indígenas y por otros momentos como dialectos. Y es que, en un intento por concientizar sobre la riqueza de los pueblos originarios, tal vez un poco de mala gana por tener al TLCAN como prioridad, en los sexenios de Salinas y Zedillo se difundía información sobre la importancia de nuestra riqueza cultural tomando como base a este y otros autores, pero manteniendo la confusión sobre el término.

    «Y están aquí, en efecto. En las regiones indias se les puede reconocer por signos externos: las ropas que usan, el “dialecto” que hablan, la forma de sus chozas, sus fiestas y costumbres»

    Guillermo Bonfil Batalla, El México profundo

    En el fragmento anterior podemos observar que Bonfil Batalla ya entrecomillaba la palabra dilecto, probablemente haciendo alusión a la confusión que generaba. Sin embargo, no hay como tal otro pasaje en el libro que aclare dicha confusión. Así, en el imaginario popular se ha afianzado la idea de que nuestros pueblos originarios no hablan idiomas, sino dialectos, lo cual tiene la peyorativa connotación de que aquello que hablan es “inferior” al español y en general a las lenguas europeas, y que, de alguna forma que no alcanzan a dilucidar, no cumplen con las condiciones necesarias para ser consideradas idiomas. Aparte de ser algo totalmente equivocado, me parece que es un eco de lo que se pensaba de los antiguos pobladores que fueron conquistados, ya que de ellos igualmente se pensaba que no cumplían las condiciones para ser considerados humanos.

    Cada lengua trae consigo una cosmogonía completa, una manera de entender el mundo y de describir, muchas veces con una poesía que toma como base los elementos de la naturaleza, cuál es el origen del universo e incluso su destino. Las lenguas mueren en México porque los propios hablantes rechazan utilizarlas, víctimas de la colonización mental y haciendo suya la idea de que ser hablantes de un “dialecto” los hace inferiores o lastra su desarrollo social. Todos los secretos y maravillas que las lenguas originarias entrañan se desvanecen para siempre cuando dejan de surcar el aire en voz de los hablantes.

    Y como lo he dicho en otras entregas de esta serie de artículos, no hay lenguas ni malas ni buenas; ninguna es superior a otra y todo se puede decir en todas. No existe tal cosa como un organismo internacional que determine la estética de las lenguas o si una u otra reúnen los requisitos para acceder al prestigioso estatus de lengua, pues esto sería un completo acto arbitrario de fascismo que estaría menoscabando la soberanía y los derechos de los hablantes. Y como también lo he dicho en otras ocasiones, si esto fuera posible, quienes tenemos por lengua materna una con “menor prestigio”, simplemente ya nos fregamos. En la lengua, como en todos los órdenes de la existencia, deben imperar el respeto mutuo y la democracia. Y si hay cosas que ignoramos, actualmente tenemos computadoras de bolsillo listas para resolver nuestras dudas. Debemos seguir dando pasos firmes hacia la descolonización.

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  • Compromisos

    Compromisos

    Hoy escribo con la memoria puesta en el recuerdo imborrable de mi abuelito, quien partió de este mundo en un día como hoy en 1976, y de quien aprendí que valía la pena ser honrado y honesto hasta el extremo, y que el amor por la familia era equiparable solo por el amor a la patria, y que el trabajo siempre estaba asociado a la felicidad y a la paz interior. Él ayudó a los zapatistas a trasladar una fábrica de armas y cartuchos que terminó instalada en el tren en el que se movían muchas de aquellas heroicas tropas. Se separó de ellos al contraer paludismo, del que se recuperó tiempo después.

    Efectivamente, hay de compromisos a compromisos. Los que enumeró Claudia Sheinbaum se resumen en seguir construyendo una Patria para todos. Una en la que los excluidos de siempre ya no lo sean, una donde la justicia social sea real y constante, una en la que los juzgadores siempre actúen con rectitud, valor, imparcialidad y pongan por encima de todo, ser justos y estar del lado de las mayorías; que sean capaces de someterse al escrutinio minucioso del Pueblo. El compromiso con la Patria que se reconstruye y regenera desde la 4T. 

    Por otro lado, aparece Xochitl Gálvez pretendiendo ser como el Pueblo al que desprecia cuando dice, “¿para qué llevarles educación si así están bien?” y prefiere rozarse con la crema y nata de lo más podrido de la clase política neofascista. 

    Su pacto y su compromiso es con el poder imperial y va y ofrece regresar al pasado neoliberal y protofascista de los hijos de “doña Porfiria”. Se atreve a usar signos de un satanismo espantoso y terrible para terminar firmando con sangre el compromiso de no quitarnos lo que ya es nuestro por derecho, cuando siempre estuvo en contra de que lo tuviéramos y le pareció incorrecto que se convirtiera en un derecho. 

    El compromiso de Gálvez es continuar sirviendo a sus correligionarios, servidores del dios Mammon, creatura demoníaca que quiere la destrucción de cada persona y así ser servida por seres despersonalizados y despojados de toda dignidad y cuyo único motivo es el dinero. Por eso firma con sangre, porque cree que la gente es como ella, que lo único que le importa es el dinero y no la dignidad y la integridad. 

    Xochitl no tiene integridad, por eso es capaz de vestirse con una botarga, pegar un chicle y decir que es silvestre para justificar su actiar y al mismo tiempo comportarse como bufona sin ton ni son y hacerse pasar por sabia y capaz cuando está claro lo corrupta e inepta que es. La campaña de Xochitl baja de nivel cualquier debate posible, por eso Claudia y Clara no le responden, porque su interlocutora no tiene nivel y da pena ajena. 

    Está claro que no hay posibilidad para Gálvez y sus secuaces del prianerredé, pero es preciso que no consigan ni siquiera los votos para sus plurinominales, o habrá que desaforarlos rápidamente. ¡Que siga el plan C!

    En otro contexto, las trabajadoras y trabajadores de México siguen siendo la deuda más grande de la 4T y se vislumbra que en los 100 compromisos, salvo por lo que se refiere al salario mínimo, no hay alguno que los refiera y se requiere de la fuerza laboral para continuar avanzando en la transformación. 

    La fortaleza de los movimientos de transformación está en la base social articulada y organizada que puedan aglutinar, así, la Revolución Rusa contó con los trabajadores del campo y la ciudad en armonía con los bolcheviques, lo mismo ocurrió en China y así se inició en México. Sin embargo, sabemos que uno de los grandes errores de Francisco I. Madero fue no haber conservado la alianza y el compromiso con los campesinos, zapatistas o agraristas y por eso pudieron asesinarlo junto a Pino Suárez. Los carranclanes se volvieron contra sus hermanas y hermanos zapatistas y villistas para que su líder llegara a la presidencia y se promulgara la Constitución en 1917 e iniciara una etapa de pacificación lenta pero progresiva. 

    En mi opinión humilde, si la 4T no logra agrupar a la fuerza laboral de este país para ser su brazo impulsor y sostén, la posibilidad del retorno de los neoporfiristas que lanzaron a la señora Gálvez será solo cuestión de tiempo. Una transformación del tamaño de ésta, en la que estamos empeñados, no podrá seguir adelante sin la fortaleza que generan las trabajadoras y los trabajadores, porque son ellos quienes producen y pueden controlar la fuerza de los sectores patronales asociados con el prianerrede y con la derecha.

  • Casi, pero no

    Casi, pero no

    Detrás de esa risa, la manipulación se asoma. Hacer el ridículo para caer bien, disfrazarse de dinosaurio, encadenarse a una silla, usar una bicicleta para según hacer un recorrido en precampaña, pegar chicles en la silla antes de hablar, vestirse con prendas ancestrales cuando ella misma mencionó que a los “indios no se les debe llevar educación” … ¿Ya sabes de quién hablo?

    Así es, la candidata del PRIAN y PRD:  Xóchitl Gálvez, o más bien #XochitlGalvezPresidenta2024, como lo mencionan sus 38 millones de bots, la mayoría de argentina. ¡Vaya! Su campaña que fue a hacer al exterior si funciono, tiene más simpatizantes de bots argentinos, que mexicanos.

    Detrás de tanta critica que Xóchitl hace a AMLO, pareciera que en el fondo quisiera ser como el, desde querer simular una campaña “austera”, hasta empezar a transmitir “mañaneras”, pero como se le duerme el gallo, pues ella las transmite por las tardes, algo novedoso y diferente tenia que inventarle por ahí, vez de la mañana, ella las hace por las tardes.

    Pareciera que el PRIAN, tiene un modelo de representantes favorito, parecidos a su actual candidata y Peña Nieto. Ya que, ambos muestran comportamientos anticuados, para caer bien a el electorado, se preocupan más en poner a un entretenimiento, que a un candidato que, de propuestas y soluciones a los problemas de seguridad, economía, salud, y educación que se enfrenta diariamente.

    El cruzar los dedos en las fotos de campaña, no darán continuación a el proyecto que se ha ido construyendo por los últimos 5 años, en la administración del referente Andrés Manuel. Las elecciones del presente año serán históricas, porque será la primer mujer presidente de toda la historia, y claro, que no va a ser quien pego su chicle en la silla…