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  • Reporte de riesgos 2023 de Davos, Suiza

    Reporte de riesgos 2023 de Davos, Suiza

    Como cada año se reúnen líderes, políticos, empresarios, periodistas, personalidades y gente destacada de los medios en el Foro Económico de Davos Suiza para pensar el mundo desde un enfoque occidental. 

    En este Foro se deciden, en grandes líneas, las directrices que a nivel de políticas públicas deben seguir los “gobiernos democráticos” para, en teoría, mantener y preservar el orden mundial. A su vez, se genera mucha información confiable y útil para la toma de decisiones, tales como reportes y análisis para empresas y gobiernos, y uno de los más importantes es el Reporte de Riesgos. Dicho reporte dictamina por orden de importancia y posible ocurrencia cuáles son los riesgos a los que se enfrente la humanidad y, a partir de ello, generar estrategias para revertirlos, o impedir que sus estragos sean muy altos en caso de ocurrencia.

    A continuación, un breve análisis de lo que, según los expertos del Foro, se estima que son los  dos principales riesgos para 2023:

    – Crisis de abastecimiento de energía: y no podía ser de otra manera. La ruptura entre el bloque occidental con Rusia trajo un sinnúmero de consecuencias a nivel de sanciones e intercambio comercial, pero lo más relevante es que los países dependientes del petróleo y gas ruso (Europa, mayormente) ha impactado de forma negativa en las economías de la Eurozona, porque el suministro ahora es más irregular, más caro, más lejano y más incierto. Se sabe que las reservas son suficientes para el invierno de este año, pero se trabaja contra reloj para desarrollar la infraestructura necesaria para almacenar y procesar gas licuado, es decir, aquel que sustituirá al cercano y barato gas ruso.
    Lección de oro para América Latina y todos los países con recursos naturales propios: nunca fue más importante extraer, procesar y comercializar de forma independiente recursos energéticos tan estratégicos como el gas y el petróleo. Los verdaderos estrategas toman decisiones con miras a la soberanía energética. En México, durante el periodo neoliberal se extraía petróleo y se compraban gasolinas en el extranjero. Afortunadamente, el proyecto de gobierno actual apunta en dirección opuesta: producir solo lo que se necesita para consumo interno, procesarlo todo en México e ir transitando lo más rápido posible a energías renovables, que son el futuro, pero uno muy distante todavía.

    -Crisis del costo de vida: fenómenos como la gentrificación y encarecimiento de viviendas en ciudades capitales a partir de la implementación del trabajo y la liberación de restricciones para que ciudadanos de otros países con poder adquisitivo más alto poblen lugares más baratos y asequibles fuera de su país, han obligado a un perfil de clase media a salir de las ciudades para buscar vivienda en provincias, lo cual ha contribuido a encarecer lugares que antes no lo eran tanto, y que incluso no están tan desarrollados o no cuentan con todos los servicios. Este fenómeno de expulsión de las grandes ciudades cobra relevancia porque se conjuga con dos problemas coyunturales más: pérdida del poder adquisitivo de los salarios e inflación. ¿Qué hay que hacer a nivel de gobierno y políticas públicas? Pues buscar la redistribución a toda costa priorizando sectores más vulnerables, además de poner restricciones necesarias para cuidar y preservar el espacio propio.
    Los habitantes de pueblos en México ponen ejemplo de esto con su forma de organización a través de usos y costumbres: se cuida quién compra y quién vende terrenos, no se le da agua a cualquiera que no tenga lazos con la comunidad y que sepa la importancia de la vida comunitaria; y sobre todo, no se permite que cualquier empresa se plante con el pretexto de generar empleos, porque ante todo, se vigila qué produce, qué residuos genera, cuánta agua utiliza y qué beneficios y perjuicios puede traer a la comunidad. ¿Cuál es la clave para que este modelo local de gestión funcione? Pues la transparencia, honestidad y amor de sus líderes a la comunidad. A nivel de país debería actuarse de igual manera y no como se hizo durante el periodo neoliberal.
    En dicho periodo se proponía inversión a toda costa sin importar si solo era de tipo extractivista y a costa de la seguridad de los trabajadores, saqueando comunidades y sometiendo a autoridades locales; trabajo a toda costa sin importar que hubiera sueldos de miseria porque se quería que la ventaja competitiva de México fuera el costo, atropellando la dignidad del pueblo mexicano y generando resentimiento por las cada vez evidente e injusta distribución de la riqueza; y números macroeconómicos altos como inversión y PIB a toda costa, sin vigilar que ese crecimiento sea de calidad y peor, que se concentre solo en unas cuantas manos.

    Ante los retos y riesgos que representa 2023, los gobiernos deben actuar ante todo con humanismo y nacionalismo, y entender que el bienestar va más allá de indicadores macroeconómicos. Hoy más que nunca se necesitan gobiernos que vean por los más pobres, por los más necesitados, por la distribución de la riqueza, por la inversión de calidad, por sueldos dignos y por la soberanía energética y alimentaria.

  • Cifras verídicas/embustes mediáticos

    Cifras verídicas/embustes mediáticos

    Bartolo Jacinto, media cuchara de oficio, gana el mínimo. El año pasado percibía $172.87 pesos diarios, pero a partir del primero de enero de este 2023 su salario se incrementó y ahora recibe $207.44 pesos diarios, casi 35 pesos diarios más. ¿Qué tanto perdería si le descontaran no el 5%, no el 3% sino el 0.5% de sus ingresos diarios? Perdería 1.03 pesos, es decir, un poquito más de un pesito. 

    Eladio, que chambea en un despacho de diseño industrial trazando maquetas, gana más del doble. Él percibe $14,500 pesos mensuales —es decir, un poquito más que el salario promedio que en diciembre de 2022 recibían los casi 22 millones de trabajadores afiliados al IMSS, $14,768—. Si Eladio decidiera ahorrar el 0.5% del dinero que recibe cada mes, ¿qué tan significativo sería su ahorro? Bueno, pongámoslo así: tardaría 200 meses en juntar lo que gana en un mes. 200 meses, esto es, más de 16 años y medio.

    A Graciela, dermatóloga de profesión, le va bien: aunque varían sus ingresos dependiendo de la temporada, el año pasado en promedio ganó $49,800.00 pesos mensuales. Si ella fuera víctima de un fantasma chocarrero que día a día le birlara también el 0.5% de sus emolumentos perdería menos de $124.50 pesos quincenales, mucho menos de lo que gasta en las propinas que le da al señor del estacionamiento.

    Podría continuar, pero lo que quiero mostrar me parece que ya quedó evidenciado: el 0.5% de un monto se vuelve más poquita cosa conforme se incrementa la cantidad afectada, el 100%. Bien, teniendo esto en mente les cuento que ayer jueves 26 de diciembre El Financiero publicó como su nota principal de primera plana: “Tira a economía el sector servicios”.

    Y por su parte, El Economista, que cada día canta peor las rancheras, “Sufrió actividad económica traspiés en noviembre; ven flojo cierre de 2022”. ¡Ay, nanita! ¿Es que otra vez ahí viene el Coco Macroeconómico por nuestros huesos? Bueno, quien se tome la molestia de pasar de los encabezados y dar lectura a la nota sabrá que en ambos casos se refieren al mismo dato: el Indicador de la Actividad Económica (IGAE), calculado por el INEGI, correspondiente a noviembre del año pasado presentó una disminución de… ¡0.5%! Por lo demás, quienes hayan leído la información publicada por el INEGI podrán haberse enterado que no se trata de un resultado malo para todos: resulta que mientras las actividades del sector terciario cayeron en un 0.9%, las actividades secundarias no presentaron cambio alguno y las primarias crecieron 5.3%

    Por supuesto, seguramente un montón de gente se habrá quedado con la falsa idea que este par de medios insisten en sembrar en la opinión pública: que a México le va mal. En esta ocasión no mienten —como sí lo hicieron un día antes publicando que la inflación de la primera quincena del año ha sido la peor desde 2001, es decir, en 21 años, cuando en realidad, tal como les enmendó la plana Gerardo Esquivel “la inflación general de la primera quincena de enero de 2023, si bien fue alta, es inferior a la que se observó en 2002, 2010, 2014, 2021 y, por supuesto, 2017, año del infausto ‘gasolinazo’”—, no publican datos falsos, pero engañan. El arroz podrá traer piedritas, pero no estamos comiendo piedras.

    ¿Y más allá de las complejísimas abstracciones de las cifras macroeconómicas, agregados de agregados de otros agregados y estimaciones, cómo le está yendo a la economía de nuestro país? O mejor, ¿cómo nos está yendo a nosotros, las mexicanas y los mexicanos, en el ámbito económico?

    Ayer mismo, El Economista, también en primera plana pero en letra mucho más chiquita y al margen de la “noticia” del dichoso traspiés, informa: “Crece ahorro de mexicanos por tasas altas. Ahorro a plazo fijo comenzó a crecer desde 2021”. ¿Se dan cuenta? Una buena noticia que pretende desvirtuarse… Porque piénselo: ¿será que la gente está ahorrando nada más por las altas tasas de interés? ¿Y no será también y en principio porque hay dinero para ahorrar? Y no es poca cosa: la misma nota señala: “… la captación a plazo pasó de 4.8 billones de pesos en septiembre de 2021 a 5.5 billones de pesos en noviembre del año pasado”.

    Y ya encarrerados, una más. También en la portada de El Economista podemos ver una nota que, creo, debió ser la principal: “En 2022, ventas de ANTAD crecieron 10.6%” Y ya en interiores: “Las ventas comparables de los afiliados a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicios y Departamentales registraron un crecimiento nominal de 10.6% durante el 2022, mientras que la inversión ejecutada fue de 1,750 millones de dólares, 2.9% mayor a las proyecciones anunciadas”. ¿Qué tal? El mercado interno que le llaman, fortalecido, y también la inversión. Y todo esto —un 0.5% de declinación en el IGAE en noviembre pasado, un incremento de más de 10% en las ventas en los supermercados en 2022— en medio de un contexto de incertidumbre económica internacional.

    Para mal de la oposición y sus medios, a México le va bien.

  • 2023, UN AÑO DE ESPERANZA, UN AÑO DE DESARROLLO PARA MÉXICO

    2023, UN AÑO DE ESPERANZA, UN AÑO DE DESARROLLO PARA MÉXICO

    Dentro del año 2022 que ha concluido, la economía global se sumergió entre el riesgo de una muy alta inflación,  con una respuesta de políticas monetarias restrictivas, con un pronóstico de rápida desaceleración de las economías, todo esto en un ambiente geopolítico adverso para nuestro país; con la guerra Rusia– UcraniaChina y el problema social mundial ante la pandemia del COVID, algunos problemas todavía con cadenas de suministroCorea del Norte y el lanzamiento de misiles y muchos otros temas.

    Sin embargo…

    En el México de la cuarta transformación, estamos viendo un aumento en la Inversión Extranjera Directa (IED), acompañado del crecimiento en nuevas inversiones locales y reinversión de utilidades; la actividad comercial de México con Estados Unidos y Canadá, que sigue en crecimiento, donde México es su segundo socio comercial después de Canadá; gracias a nuestro gobierno contamos con un Sistema Financiero Mexicano con un fuerte nivel de capitalización, por arriba de los niveles de Basil y del sistema financiero estadounidense, que en los últimos años se encuentra en una crisis que ya no puede ocultar.

    En este marco Mundial…

    AMLO presumió el poder del “SÚPER PESO”, el cual está en su mejor momento en relación al dólar,  el mejor posicionamiento en los últimos 50 años.

    • El Presidente anunció que la moneda mexicana cerró durante diciembre en un alto valor frente a otras y se mantiene vigente en enero.
    • El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, informó a través de su cuenta de Twitter que el peso mexicano está valuado de manera única en los últimos 50 años:
    • “El dólar cerró en 19.36. En medio siglo no se había visto que el peso, en lugar de devaluarse, se apreciara al grado de ser la moneda más fortalecida con relación al dólar”, escribió.
    • ‘Superpeso’: Así le ha ido a la moneda durante el Gobierno de AMLO.
    • El peso ha tenido muy buenos días durante el Gobierno de la 4T.

    Revisemos que cuando inició el periodo presidencial de AMLO, en 2018, el tipo de cambio se ubicaba en un nivel de 20.30 pesos por billete en divisa verde. Durante la el último mes, el peso se cotizó por debajo de los 18.84 pesos por dólar, lo que equivale a una apreciación de 7.85 por ciento en este lapso de tiempo.

    El peso hoy:

    1 Dólar estadounidense =

    18.79 Peso mexicano

    Última actualización · 25 de enero, 18:34 UTC

    Aunado a todo lo anterior, las buenas noticias continúan, el desarrollo social mexicano está garantizado y nos llena de confianza en el futuro, el cual pinta de muy buen color, el color dela 4T.

    En fecha próxima, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), publicarán en el Diario Oficial de la Federación, cuáles son las Disposiciones Administrativas Relativas al Desarrollo de Gestión Social de Proyectos de Inversión en Infraestructura Carretera y Ferroviaria de México.

    Jorge Nuño Lara, titular de la dependencia, durante la inauguración del Seminario Internacional “Planeación, financiamiento y riesgos sociales para el desarrollo y gestión de infraestructura carretera”, organizado por la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres, A.C. (PIARC), la cual preside Jesús Sánchez Argüelles.

    El titular dijo que el objetivo de dichos lineamientos es contemplar desde el inicio y dentro del presupuesto de un proyecto, la atención a las necesidades de propietarios de terrenos, comunidades, autoridades locales y grupos sociales que se verán impactados; a efecto de reducir al máximo los riesgos que retrasen, encarezcan o incluso impidan la construcción de una obra federal o local. Con ello se busca conjugar el beneficio social con la rentabilidad de los proyectos.

    Para cerrar con broche de oro…

    Andrés Manuel López Obrador; anunció que el salario mínimo aumentará 20% en 2023.

    El presidente Andrés Manuel López Obrador, celebró el resultado del acuerdo alcanzado entre el gobierno federal y los sectores empresarial y obrero. El salario mínimo aumentará 20 por ciento en este 2023. A partir del 1 de enero alrededor de 6.4 millones de trabajadores del país se beneficiaron con el incremento a mil 52 pesos al mes. 

    La secretaria del Trabajo y Previsión Social Luisa María Alcalde Luján sostuvo que habrá mayor capacidad de compra y el poder adquisitivo subirá el próximo año 90 por ciento en términos reales en comparación con 2018. El salario mínimo en 207.44 pesos diarios dará dinamismo a la economía local, al mercado interno y se apoyará no solamente a los empleados, sino a sus familias, argumentó la titular de la Secretaría. Hay esperanza de desarrollo con beneficios extensivos a los más pobres, teniendo un compromiso de que podamos llegar al 100 por ciento de recuperación en términos reales para el fin de esta administración; tanto el sector obrero como empresarial han asumido ese compromiso entendiendo la importancia que tiene para nuestro país el salario mínimo.

    Y como dice el monje J.José Alvarez Fuster, no le hagas mal a nadie y hazle bien al que puedas. 

  • Amlito

    Amlito

    Las rémoras del antiguo régimen parapetados -principalmente en el poder judicial-, en este caso el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación siguen actuando en función de sus filias y fobias, de sus intereses políticos, económicos y de grupo, y en la lógica de una serie de motivaciones incluso ideológicas que nada tienen que ver con la impartición de justicia. 

    El TEPJF ha llegado al extremo -en sí mismo caricaturesco- de prohibir y censurar el uso de la imagen del “Amlito” para futuras coyunturas político- electorales, pues la Sala Superior de este órgano sentenció que “existe una base constitucional para determinar que el uso de Amlito es ilegal, debido a que el presidente López Obrador es un servidor público que no está contendiendo electoralmente, por lo que se viola el principio constitucional de equidad en la contienda”. ¡Pero sí AMLO no es ni será candidato ya!

    De esa magnitud es el temor al pueblo organizado que se apresta a luchar por la continuidad y profundización de la Cuarta Transformación de México en las elecciones presidenciales de 2024. El mensaje del TEPJF es que van pretenden volver a erigirse como un dique para la voluntad popular y anuncia -desde ya- la judicialización del proceso de sucesión presidencial. 

    Esta es una postura que, sin recatos, busca favorecer a los conservadores, y sus alfiles en el tablero político, como son el PRI y el PAN, tan acostumbrados históricamente a ganar en la mesa y con estrategias leguleyas, arrebatando lo que el pueblo no les otorga. Se configura un escenario donde las autoridades electorales (TEPJF e INE) se preparan para torcer la ley como forma de golpeteo político, con ello pagarían el favor de la vieja clase política que defendió los privilegios de estas elites agazapadas en la falaz “defensa de la democracia”.

    No es casual, y no deja de incomodar a los magistrados del TEPJF -que deberían de estar ocupados en cosas más importantes para los altos sueldos que reciben-, que el Amlito se difundió masivamente de mano en mano ¡hace 17 años!, durante las intensas jornadas de resistencia civil pacífica contra el fraude electoral de 2006, cuando el propio tribunal se negó a abrir todos los paquetes electorales y contar voto por voto los resultados de la contienda presidencial, como exigía el vigoroso y ascendente clamor popular.

    El Amlito es un símbolo de la resistencia civil, no solo es la imagen sonriente de nuestro presidente, sino el recuerdo y vigencia de innumerables luchas políticas y sociales -que quienes siguen detentando el poder judicial combatieron- y que hoy siguen empecinados en borrar. 

    No olvidamos a la gran publicista y activista Bertha “la Chaneca” Maldonado -quien murió en 2020-, considerada “la campeona de la frase pegajosa y breve”, quien en 2006 ideó la frase “Sonríe, vamos a ganar”, junto al Amlito que dibujó el reconocido caricaturista José Hernández durante la campaña presidencial Andrés Manuel López Obrador, y que se convirtió en baluarte de la resistencia cuando se consumó la usurpación del gobierno por parte de Felipe Calderón y la mafia del INE y del TEPJF. Con el Amlito, sin duda el monero Hernández sintetizó el sentido de alegría, convicciones democráticas y firmeza que preservó un movimiento que a pesar de las adversidades y la represión siempre conservó su carácter pacífico.

    Es una aberración que los magistrados del TEPJF piensen que van a detener el curso de la historia a punta de virulentas sentencias. El efecto de su desafortunada decisión ha sido otra vez un boomerang, frente al decreto el pueblo organizado inundó las redes sociales de Amlitos, compartiendo la figura en diferentes formatos, en perfiles y publicaciones en textos, videos, memes y fotos en todos lados de la aldea digital. Asimismo, volvieron a circular playeras, gorras, souvenirs, llaveros, pasteles, lonas, carteles, peluches, camisas, chalecos, hebillas, vasos, tasas, cobijas, cortinas y todo tipo de productos, y en Mercado Libre rompió ventas el Amlito, “compañero de hombro”. Porque algo que nunca comprenderán los poderosos cabilderos de las viejas élites, es que el Amlito y el obradorismo es una corriente de pensamiento político para la acción, anclada en el México profundo.

    Esta historia continuará y están por escribirse nuevas e inéditas jornadas, no sólo en 2024 sino también en los años subsecuentes, dónde el Amlito y todo lo que representa esta imagen sonriente de un pueblo desafiante y organizado, bajo las reflexiones del humanismo mexicano, estaremos bien despiertos y listos para defender lo logrado y conquistar nuevos frutos de justicia para los desprotegidos. 

  • El canto de los pájaros

    El canto de los pájaros

    Comenzó en Estados Unidos el juicio contra Genaro García Luna, excolaborador de Felipe Calderón y mano derecha a lo largo de su sexenio. Durante el segundo día del proceso legal, se llamó a declarar a Sergio Villarreal, alias “El grande”, quien fue colaborador de los cárteles de Sinaloa y Beltrán Leyva y que fuera detenido en 2010 para su posterior extradición a EUA.

    La comparecencia del capo involucró al que fuera llamado el superpolicía de Calderón, en sobornos entregados por los líderes del narco, por la cantidad de 1.5 MMD al mes, de 2001 a 2004, mientras García Luna era director de la extinta AFI, en el sexenio de Vicente Fox. Después, ya como secretario de seguridad del nuevo presidente, García Luna proporcionaba protección a miembros del cártel con el fin de tener vía libre para traficar drogas en todo el territorio nacional, además de otorgar información privilegiada sobre otros cárteles y miembros del gobierno y conceder el cese de funcionarios que eran un problema para los criminales.

    El juicio, que viera su origen a raíz del proceso legal contra Joaquín Loera y del que resultaría la condena a cadena perpetua del Chapo, ha estado plagado de intervenciones en medios nacionales alineados al sector político conservador, donde se ha pretendido incentivar la falta de confianza en las declaraciones de los exmiembros de cárteles de la droga en México y a su vez, se ha tratado de romantizar la figura del exsecretario de seguridad pública, para hacerlo parecer más una víctima que un presunto culpable.

    Pero los medios de comunicación olvidan que existe una carencia de empatía para con García Luna, ya que en la memoria de la gente aun están presentes los atroces crímenes que se cometieron durante los gobiernos en que participó y que desataron la peor ola de violencia de que se tiene recuerdo por parte de los grupos delictivos en el país y que perdura hasta nuestros días. ¿Cómo confiar en personas que supuestamente trabajaban para defender al pueblo pero que en realidad eran aliados, cobraban y mantenían negocios con quienes debían combatir? De ahí que ni García Luna ni su defensa tengan el apoyo social ni moral que esperaban obtener de los medios y que, desde los confines mexicanos, la oposición no tenga recursos para defenderlo, porque saben que hacerlo sería inmolarse vivos, sobre todo cuando se encuentran tan cercanos los tiempos electorales para competir en los últimos estados que gobiernan a nivel nacional.

    De hecho, con el juicio contra el “zar antidrogas” del panista, no solo se espera que sea García Luna quien pague por la violencia desatada, sino que se llegue a enjuiciar posteriormente al expresidente también, por los mismos cargos que se le imputan a su subordinado.

    A la par del litigio que ocurre en Nueva York, también se dio a conocer un video en el cual se ve, muy orondo, a Felipe Calderón cantando junto a un mariachi la canción que hiciera famosa Vicente Fernández “el martes me fusilan”. El hecho ocurrió en España, su actual país de residencia, gracias a su homólogo, José María Aznar, con quien compartió espacio y lugar en un encuentro de ultraderecha realizado en el país ibérico el año pasado y del cual fue anfitrión Mario Vargas Llosa.

    En el video, como es costumbre del michoacano, se muestra cínico ante los tiempos presentes, dejando ver su actitud bravucona, la misma que se le conoció durante su sexenio y que fue retratada de manera impecable en el libro de Olga Wornat “Felipe, El Oscuro”, pero bien sabe que su futuro depende de la manera en que se desarrolle el juicio contra su excolaborador. ¿Alcanzará la distancia para impedir que los brazos de la justicia lleguen cuando dicten sentencia contra García Luna? ¿Quedarán revelados los nombres de más exfuncionarios del expresidente blanquiazul? ¿Los medios de la oposición seguirán mintiendo? Mientras se esclarecen estas interrogantes, en Estados Unidos ya suena el canto de los pájaros.

  • ¡Plagiarios del mundo unidos!

    ¡Plagiarios del mundo unidos!

    El ser humano no es un animal político, tampoco social, mucho menos racional. El ser humano es un animal que se da golpes de pecho, que se rasga las ropas a la menor provocación. El caso de Yasmín Esquivel es solo una muestra de ello. Quemar en leña verde a la ministra por el sólo hecho de plagiar la tesis que presentó para obtener su titulo de licenciatura y esperar un acto de contrición al verse expuesta, es apostar a la apuesta favorita de la clase política liberal: la hipocresía.

    Le moleste a quien le moleste, y haiga sido como haiga sido (Calderón dixit), la tesis de la ministra fue validada y el titulo emitido por la Universidad Nacional Autónoma de México, máxima casa de estudios del país, y sirvió de base para que Esquivel construyera una carrera que la llevó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Sin duda alguna, esto no dice nada sobre el estado de putrefacción en el que se encuentran ─desde hace décadas─ las instituciones mexicanas, y reafirma el credo opositor de conservar todo como está, de la nula existencia de la necesidad de transformar al país, de lo exagerado que resulta querer construir una realidad diferente.

    Pero más allá de ello, más allá del excelente estado de salud del que gozan nuestras instituciones, y regresando a Yasmín Esquivel ¿Por qué habría de avergonzarse? ¿Por qué justos y pecadores le exigen arrepentimiento? Que se avergüencen quienes escribieron su tesis, independientemente si para ello se tardaron mucho o no, independientemente si se trató de una tesis mediocre, presentada para cumplir con el trámite, o de una tesis que transformó de fondo el estado de la materia de su área de estudio. Que se avergüencen por detenerse en algo que no merece detenerse. Habiendo tantas tesis escritas, resguardadas y empolvadas en las bibliotecas de nuestras universidades y centro de investigación, resulta mucho más responsable reciclar o reutilizar el empeño que alguien puso en la redacción de su tesis, que escribir una nueva. Páginas impresas sobran en el mundo ¿Quién necesita más? ¿Qué aportan? ¿Quién las va a leer? ¿Tres o cinco académicos que fungen como directores de tesis o sinodales de una ceremonia arcaica y anquilosada por la que los estudiantes tienen que atravesar para obtener su título?

    Que se avergüencen quienes dedicaron tiempo y esfuerzo en escribir una tesis para cumplir los caprichos, de toga y birrete, y justificar el trabajo de un puñado de académicos que lucran con el esfuerzo de sus estudiantes, que son recompensados ─cual obrero de maquila─ por el numero de tesis que sacan (a destajo) anualmente. En todo caso, el plagio de la ministra es un acto de rebeldía, una lucha en contra de un sistema opresor es un acto precursor en su carrera por la defensa de los derechos humanos, y no un asunto deshonesto y condenable. Un homenaje por parte de Yasmín a Edgar Báez y todas las víctimas del sistema de titulación universitario. Una loa al reuso y abuso de los derechos de autor.

    Los grandes artistas copian, los genios roban, reza el viejo adagio atribuido a Picasso y común y erróneamente adjudicado a Steve Jobs, pocas cosas deben provocar tanta satisfacción como robarse la autoría de esa frase. Si hay algo de razón en ello, la ministra se acerca a la genialidad absoluta y, no sé ustedes, pero prefiero tener a un genio en la Suprema Corte, que a un sujeto que, en las penumbras de la biblioteca, trabajó arduamente en la investigación y redacción de un documento que pasó al olvido en el momento mismo en el que obtuvo su título.

    La historia de la humanidad es la historia del robo y la apropiación de lo ajeno. Y mal harían los agentes de la historia en avergonzarse por ello ¿Cuándo se ha visto a la corona británica o a la española mostrar tantita vergüenza, así sea tan poca que nadie la vea, por haberse apropiado, sin más derecho que el que da invadir un territorio, de las riquezas materiales, la cultura y la vida de los sujetos que colonizaron? Su grandeza está cimentada en el despojo del otro, en la sumisión de seres libres que fueron reducidos a la condición de animales, y nadie espera arrepentimiento alguno. Es más, ni siquiera se sonrojan por ello. No. Y mal harían en avergonzarse, la culpa es de los pueblos nativos que se dejaron conquistar, que no habían descubierto o no sabían utilizar la pólvora, que se encontraban en franca desventaja armamentista y que ─¡Horror de los horrores!─ se contagiaron de enfermedades para las que los europeos eran resistentes. Exactamente lo mismo sucede con la ministra, mal haría en arrepentirse, que se arrepienta Edgar Báez y cualquier otro que sea plagiado por no desarrollar los mecanismos suficientes para evitar que su tesis, mientras descansa en los estantes de la librería, sea plagiada.

    Entrados en gastos

    En un mundo que premia el éxito, la fama y la exposición mediática sobre todas las cosas, Yasmín Esquivel debe estar profundamente orgullosa de haber conseguido, gracias a su trabajo y esfuerzo plagiario, la notoriedad, importancia, tiempo en medios, ríos de tinta, y conversaciones anodinas, que ha conseguido. Se habla de ella como nunca antes se habló, como nunca se ha hablado de su trabajo a favor de los derechos humanos y de los grupos en condiciones de vulnerabilidad. Honor a quien honor merece, un plagio que se lleva a cabo con todas sus letras ─aparentemente también con todas sus comas y puntos─ vale más que cualquier trayectoria laboral. ¿Vergüenza? Vergüenza no es robar y que te atrapen, vergüenza es salir a la calle desnudo y que nadie voltee a verte.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Dar las gracias no es suficiente.
  • El hermano Ciro

    El hermano Ciro

    No lo digo yo, lo dijeron ellos. Tanto el impresentable Alejandro Moreno Cardenas, alias “Alito”, calificándolo como su “brother”. Y por otra parte ni más ni menos que Joaquín Guzman Loera, “El Chapo”, mediante mensaje indirecto a través de un abogado y que el aludido afanosamente accedió a transmitir en cadena nacional y en su noticiario nocturno; el poderoso líder del cartel de Sinaloa lo llamó “amigo, hermano”, al polémico y recientemente baleado Ciro Gómez Leyva. 

    Lo anterior cobra una relevancia supina pues es evidente que medios corporativos intentan con su silencio cómplice ocultar y pasar por inadvertidos todos los señalamientos contra Genaro Garcia Luna, el “súper policía” encumbrado en los gobiernos panistas y que claramente tuvo involucramiento con personajes de peso en las televisoras que concentraban y concentran el poder mediático en México.

    Es claro que se realizaron un sinfín de cadenas de favores y fueron socios en la creación recíproca de una imagen que a ambas partes convenía, pues por un lado los líderes de opinión de los medios tradicionales y corporativos construyeron la imagen de una supuesta policía federal que actuaba con la más vanguardista tecnología y que sus operativos, hoy sabemos armados, eran fruto de un supuesto ataque a las organizaciones criminales y por otra parte una ventajosa cobertura y difusión mediática de capturas, operativos, detalles que solo las más importantes televisoras podían tener como primicia y en exclusiva en sus canales para mantener un cautivo auditorio que compraba todas sus embusteras noticias. Era la época del “indebido proceso”, cuando las primeras declaraciones y los interrogatorios procedían no de un ministerio público, sino de un reportero que se crecía y se ensañaba con el poder de su micrófono envuelto en el logo de su televisora instigando y prejuzgando a quien la AFI o la PFP les pusiera en el banquillo. 

    Eran los tiempos en que podíamos ver  en los noticieros prime time ya sea el de Televisa o Azteca, según la elección del televidente una entrevista con el delincuente capturado del momento; sobran los ejemplos, ahí quedan las ominosas entrevistas que esa corporación policiaca de García Luna permitió se realizaran a “La Barbi”, “el JJ”, entre otros presuntos delincuentes a los que dicho sea de paso se les violaban en cadena nacional sus más básicos derechos humanos sin que alguna autoridad judicial lo advirtiera o señalara. Lo importante era la propaganda mediática de esparcir una narrativa sobre una supuesta contienda entre policías buenos y delincuentes muy perversos, cuando en realidad lo que ocurría era la asociación delictuosa entre los más altos mandos del gobierno, incluyendo al presidente en turno de esos sexenios con los principales líderes de los cárteles de las drogas. 

    Su hermandad terminó, y con ello como ha dicho el actual mandatario, será un pago por evento histórico, el más visto y del que saldrán a relucir las componendas que eran secreto a voces, pero que los dueños de la prensa se negaron develar por ser ellos mismos los protagonistas de esa ignominia.

  • Lilly Téllez siendo Lilly Téllez

    Lilly Téllez siendo Lilly Téllez

    Esta semana pasada estuvo muy densa en cuanto a información y temas importantes. Entre ellas, destacó una solicitud de Joaquín Guzmán Loera (“El Chapo Guzmán”) al presidente Andrés Manuel López Obrador, mediante la cual le pedía ser trasladado a una prisión en México, ya que en Estados Unidos no la está pasando nada bien. 

    Asegura, incluso, que pasan muchos días incluso sin ver la luz del sol. Todo esto dicho por su abogado en un programa de radio.

    Ante esto, la senadora Lilly Téllez, aprovechó la ocasión, e indicó: “a México le urgen cárceles de máxima seguridad como las de EU, y que los presos vivan en las mismas condiciones que el Chapo Guzmán”.

    Tal comentario lo hizo pasar como una propuesta en el caso hipotético de llegar a la presidencia en 2024; una iniciativa para controlar los índices delictivos, lo que en derecho se conoce como «teoría del miedo», es decir, penas más severas, equivale a menos delincuencia. Sin embargo, esto atrae algunos problemas que a la senadora le han pasado desapercibidos.

    En primer lugar, las personas que se encuentran en calidad de preso, siguen siendo personas, es decir, en ningún momento se les debe de privar de sus derechos humanos. Sin embargo, la propuesta de la senadora va encaminada, precisamente, a violar y a no reconocer nada de eso. Para ella, ser preso es sinónimo de no ser sujeto de derechos, lo cual es un gran problema, ya que en los últimos años se ha luchado contra ese tipo de tabúes.

    Por ejemplo, este año en particular, se prevé que 10 mil presos podrán votar en las elecciones para gobernador de Estado de México. Y esto no debería ser una sorpresa. Durante mucho tiempo se ha luchado para que a los presos dejen de ser objeto de múltiples violaciones a sus derechos humanos. 

    Sin embargo, este dato quizá se le ha pasado a la senadora y algunos otros más que piensan como ella ¿Por qué tendría derecho a votar un preso por sus gobernantes? Pues bien, quizá sea momento en que se pongan a revisar en qué consiste la teoría de los derechos fundamentales, lo cual es vital en esta época.

    En segundo lugar, ningún sistema de justicia en el mundo garantiza nulificar el error. Esto ya lo señalaba Laudan: «no es posible evitar el error en el proceso penal». Pero ¿qué significa esto? 

    Pues significa que en el sistema penal incurren tres errores frecuentes: primero, en prisión hay personas que han sido declaradas culpables, sin serlo; segundo, también hay personas cuya situación jurídica no se conoce, es decir, que no se les ha dictado sentencia, por lo cual, jurídicamente, no se sabe si tienen o no responsabilidad penal; y, por último, hay personas que son culpables, pero que no son presos, sino que gozan de plena libertad.

    Por tanto, ningún sistema de justicia penal puede garantizar que todas las personas en prisión son culpables, e incluso si existiera una forma para lograrlo, no es posible justificar que se violen derechos humanos.

    Ser preso o tener esa condición no significa que deba ser un blanco fácil de abusos. En el sistema penitenciario se tiene como fin la reinserción social, por lo cual es deber de la autoridad brindar lo necesario para cumplir con ese objetivo. De otro modo, ya no se trata de eso, sino supervivencia (el estado de naturaleza de Hobbes).

    En 2019, en una prisión federal en New York (Brooklyn), Estados Unidos, por ejemplo, varios presos llegaron a golpear paredes y ventanas de sus celdas como protesta, debido a que llevaban varios días sin calefacción. Si murió alguien o se enfermó debido a las bajas temperaturas, ya no es algo que se haya reportado.

    Para 2021, en el mismo estado, entró en vigor una ley que prohíbe que un prisionero esté en confinamiento solitario por más de 15 días, lo cual es considerado como tortura, pues genera graves problemas psicológicos, e incluso se considera como una medida que induce al suicidio. Y, como tal, eso no parece importar.

    Acá en México las condiciones penitenciarias tampoco son un lujo, ni deben por qué serlo. Simplemente, lo que se exige son condiciones mínimas para subsistir y que después de cumplir condena, no se sea objeto de discriminación. Anteriormente, si se recuerda, varias empresas requerían carta de no antecedentes penales para contratar a los solicitantes.

    Todo esto es importante porque a cualquiera de nosotros nos puede pasar. Debe recordarse que el sistema no está exento de errores. Recientemente, por ejemplo, acaba de pasar, en Guadalajara, con la detención y dictado de prisión preventiva en contra de tres estudiantes que participaron en una protesta.

    En fin, este tema da para mucho más, por lo cual no es posible agotarlo en este espacio. Sin embargo, estos datos detallan cómo las propuestas de la senadora Téllez son un sin sentido y significan un gran retroceso en cuanto a materia de derechos humanos, pues están basados en creencias erróneas como pasó en la era de Calderón, donde todos los muertos se les trataba como delincuentes, pues «habrán estado metidos en lo que no debían». 

    Además, este tipo de tabú se puede traducir como una medida dictatorial. Aunque aquí, se prefiere usar el término «demagogia».

  • LA MANIPULACIÓN Y EL CHANTAJE

    LA MANIPULACIÓN Y EL CHANTAJE

    Estos dos conceptos se encuentran íntimamente relacionados, puesto que la manipulación es el objetivo del chantaje, es decir, que este se lleva a cabo para conseguir un fin especifico y al doblar la voluntad de alguien y someterla a los deseos de otro mediante una amenaza, se manipula a una persona en contra de su voluntad.

    Chantajes hay muchos y muy variados, pero el mecanismo es el mismo:

    Haz aquello o no lo hagas, so pena de un castigo sobre ti mismo, tu imagen o, en el peor de los casos, tus seres queridos, que son vistos como debilidades por el chantajista manipulador.

    El chantajista primeramente se coloca en la posición de poder que le da poseer algo que la víctima no, como puede ser la suficiente locura o crueldad para rebajar aquello que para una persona es intocable e invaluable a la mera categoría de una mercancía que se puede negociar e intercambiar por beneficios propios.

    Al chantajista sólo le importan sus fines, que siempre son egoístas, aún cuando los disfrace de consignas o una supuesta justicia en aras de resarcimiento por afrentas del pasado.

    Para el chantajista sólo importa conseguir su objetivo, que a menudo es, sobre todas las cosas, destruir al chantajeado, reducirlo a su esclavo, un títere cuyos hilos sólo pueda jalar él o ella, para sentir el poder que proviene de contemplar la voluntad de otro que, probablemente le agravió, en contra de sí mismo o sus más preciados intereses y así consumar una venganza sobre él que sea más dulce que la muerte o su desaparición, es decir, conservarle la vida, pero sólo para observarle cumplir los deseos propios como una extensión de él mismo, para proyectarse y extenderse en el otro y así suplantar su actuar sin tener siquiera qué tocarle un pelo, y quizá tampoco a quien se ve amenazado, puesto que la mera noción del daño que se describe en el chantaje, es a menudo suficiente para motivar al chantajeado a actuar en contra de su voluntad y a favor del chantajista.

    El chantaje es una expresión de violencia extremadamente destructiva, pues denigra la condición humana de todos los involucrados de la siguiente manera:

    El chantajista requiere una dosis enorme de indiferencia y rencor para llegar a deshumanizar no sólo a su víctima, sino a aquellos a quienes amenaza y a menudo lo logra convenciéndose a sí mismo de la pertinencia o justicia de sus acciones, ya sea en la persecución de una venganza o algún fin mezquino, que necesita ser encubierto detrás de una distorsión de la realidad que logre hacer tolerable el enorme daño expansivo que supone esta acción, pues las consecuencias a menudo se extienden más allá de la víctima, sobre todo cuando se le amenaza a través del daño a su familia, hijos, pareja o su propia imagen, en cualquiera de estos casos, la amenaza es hacia el exterior, lo cuál la obliga a actuar en secreto a veces dañándose a sí mismo en el camino o a otras personas.

    El chantajista debe lograr denigrar primero a su víctima al punto de dejar de sentir cualquier compasión por ella o su futuro, puesto que el chantaje debe ser creíble y para tal propósito, se debe acompañar de amenazas plausibles que parezcan realistas y por lo mismo, aterradoras para la víctima, que activa el mecanismo de supervivencia personal y en el peor de los casos, el instinto protector hacia su núcleo socio afectivo, por lo que el perpetrador debe hacerse de un fin más allá de cualquier filtro moral, para poder transformar todo aquello que rodee a su víctima, en medios para conseguir un fin, aún cuando se trate de personas inocentes y vulnerables, como los niños, por ejemplo, a quienes debe observar también como simples instrumentos para conseguir los propósitos que se haya fijado.

    La víctima es denigrada al tratársele como un títere y amenazársele con acciones que traspasan los límites de la cordura, además de que muchas veces, para lograr acreditarse, el chantajista cumple algunas de sus amenazas sin llegar a las últimas, pues estas dejarían a la víctima sin nada qué perder, de manera que siempre se cuida de mantener viva en ella, la zozobra que implica el que su caso puede ir complicándose cada vez más, mientras el chantajista avanza traspasando uno a uno los límites de la moral. La sensación de tranquilidad se pierde y se reemplaza con una noción constante de alerta que pone a la víctima en una situación de estrés exacerbado; una vez perdida esta sensación de seguridad, será muy difícil recuperarla, puesto que la víctima ha permitido que su paz sea robada y se ha violentado el respeto a su voluntad, lo cuál la dejará con fuertes cicatrices en su autoestima y le hará muy difícil recuperarse.

    Finalmente, las víctimas indirectas del chantaje, como pueden ser familiares, colegas, amigos, pareja o hijos, quienes reciben una dosis de violencia al ser rebajados a una condición de recipientes de las amenazas cumplidas del chantajista, son expuestos a información verídica o falsa, que destruya o dañe severamente la reputación de la víctima, hechos de la vida privada que distorsionen su imagen muchas veces, siendo expuestos a la revelación de secretos sobre la víctima, que dañarán su estado emocional, pues frecuentemente poseen un vínculo afectivo con esta y la revelación de hechos privados da la sensación de traición y destruye la confianza.

    El chantaje es tan pernicioso que puede orillar a otros a efectuarlo, pues suele llevarse a cabo a niveles delictivos o simplemente afectivos o familiares, sin que varíe en lo más mínimo su procedimiento, sino sólo los elementos externos de los que se vale, sin embargo, el daño es muy similar, pues lentamente destruye a quienes son víctimas de él, enrareciendo el ambiente y convirtiendo el entorno familiar en un lugar hostil, lo cuál es extremadamente peligroso, pues un espacio que debería considerarse seguro, es transformado en aquél en el que nadie puede sentirse a salvo, ni su privacidad, pues el chantajista siempre estará listo para tomar aquello que dañe a otro y utilizarlo en su contra.

    El chantaje destruye la confianza y la esperanza, pues abre la puerta a pensamientos deprimentes respecto a los semejantes, quienes pueden en cualquier momento hacerte daño si saben cosas sobre ti.

    La violencia que resulta del chantaje aísla a las personas, provocando que se vuelvan introvertidas y desconfiadas, las incapacita para entablar relaciones sanas basadas en la confianza y también distorsiona sus valores, pues al ser niños y convivir con un chantajista, es muy probable que eventualmente recurran a esta conducta como método para defenderse de algo que consideren amenazante o injusto, es decir, se habrá inculcado en ellos que la injusticia y la violencia, son maneras adecuadas de protegerse.

    Las personas que han sido expuestas a manipulaciones por chantaje desde su niñez, frecuentemente desconocen otra manera de conseguir cualquier cosa, su lenguaje está lleno de amenazas y, aunque no intenten cumplirlas, su mente está acostumbrada a funcionar de esa manera: si no existe el temor a una pena corporal o emocional, no hay motivación para hacer nada.

    Existen múltiples factores que pueden promover la manipulación por chantaje, siendo los entornos más propicios, aquellos en los que las creencias religiosas de tipo conductista (premio – castigo), forman parte activa de la enseñanza de valores, moldeando cada aspecto de la vida de acuerdo a modelos fijos e inflexibles de conducta, que son constantemente medidos de acuerdo a consecuencias y castigos corporales disfrazados de espirituales, que a su vez dañan a niveles más profundos que los físicos a quienes son sometidos a ellos.

    A menudo la noción de una deidad que basa su “gobierno” en amenazas y promesas de acuerdo al proceder y el nivel de obediencia de sus siervos, se encuentra equipada con mitos antiguos que describen el cumplimiento de esas amenazas, proveyéndole credibilidad suficiente para ser considerado capaz, lo cuál no sólo pone a girar el sistema de creencias de tales congregaciones al rededor del chantaje y la manipulación, sino que valida estas conductas y las eleva al nivel máximo de la superioridad moral, habilitando a las figuras de autoridad de tales estructuras a emular los mismos esquemas de control y convivencia.

    Al ser vistos como “actos divinos”, los episodios de chantaje y manipulación son ubicados en el espacio de aquello no sólo permisible, sino deseable, puesto que el fin último de los miembros de estas congregaciones es asimilarse a su deidad y seguir su ejemplo.

    Es fundamental señalar que estos patrones de conducta son generalmente disfrazados y ocultados entre todos los ritos y ceremonias, esforzándose por todos los medios de evitar ser explícitos en su implementación, no así en su ejecución, que por regla general, convierte estos espacios en autoritarios, verticales y promotores de la obediencia ciega, lo cuál los hace inseguros y muy propicios para el abuso en todas sus variantes.

    Sin temor a redundar, una vez más debemos reconocer la mano del neoliberalismo y la sociedad de consumo voraz como causante de fenómenos tan perjudiciales para el estado emocional y mental de la sociedad como el chantaje y la manipulación, resultante del proyecto de vida dominante en la actualidad, que asume los deseos y anhelos personales como único fin de la existencia y todo lo que rodea al individuo, como medios para lograr sus fines, sin importar absolutamente nada más, trasladando la amoralidad del capital a relaciones interpersonales que son despojadas de toda compasión y humanidad, lo cuál constituye el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de estos vicios y conductas anti sociales que lo mismo pueden manifestarse en la privacidad del hogar, como llegar a convertirse en forma de vida y obtención de beneficios económicos a cualquier nivel. 

    La manera de neutralizar y combatir el chantaje es fomentar la asertividad en la comunicación de la personas, una actitud activa ante los desafíos y retos que amenacen el bienestar personal y la promoción del valor y la esperanza basados en la capacidad humana para edificar el mundo que se desea, así como para aceptar los aspectos irremediables de la vida.

    También, a nivel social y educativo, alentar una convivencia horizontal entre las personas, promoviendo la empatía y la compasión evitando el juicio mutuo, de manera que las acciones se sometan constantemente al filtro de los efectos que pueden ocasionar en los demás, es decir, el desarrollo del sentido común. Una sociedad que se preocupa constantemente por el bienestar común, alentará la noción de empatía y solidaridad, que agrega acción a las simples limitaciones morales que presenta la mayoría de las creencias religiosas occidentales o incluso las actuales tendencias de puritanismo mediático y censura, es decir, una constante actividad en bien de los demás, que agregue servicio desinteresado y exalte las recompensas del trabajo colectivo ayudará a los integrantes de ese núcleo a valorar el bien que puede hacerse hacia los demás y el inmenso poder que poseen para transformar las vidas propias y de sus semejantes, que en un estricto sentido, es exactamente el mismo que se tiene para dañarlos.

    Los valores humanos como la virtud, la moral y la ética constantemente perseguidos pero no como un fin, sino como un medio para alcanzar el fin superior de la edificación de un ser humano pleno y feliz que, posteriormente construya sociedades semejantes, ayudarán a desterrar las ideas funcionalistas que son capaces de instrumentalizar cualquier cosa o persona para el alcance de fines egoístas de todo tipo, sin considerar ningún costo o efecto en el bienestar propio, el de los demás o el entorno.

    DA CAPO

    Actualmente el espíritu social se encuentra bombardeado por conceptos y dinámicas auto complacientes, que tienen como fin último el empoderar al individuo a través de la noción del deseo como un derecho y así promover la nula capacidad de aterrizar sobre las realidades de la vida, por más desagradables que estas sean.

  • Los Nazis mexicanos

    Los Nazis mexicanos

    Este 27 de enero se conmemora el aniversario de la liberación del campo de concentración y exterminio nazi alemán de Auschwitz-Birkenau por las tropas soviéticas en 1945. Por ello se le ha llamado como el Día Internacional de Conmemoración en memoria de las víctimas del Holocausto. En ese sentido es que escribimos las siguientes reflexiones en torno al nazismo-fascismo en México y cómo se encubre bajo otros nombres o figuras.

    Orígenes

    El fascismo surge con fuerza en la década de los 20´s del siglo XX en Europa (Italia y Alemania) como medio para contener el avance de la Revolución Mundial (Socialismo soviético) y comienza a tener espacios de poder importantes que lo llevan a conseguir adeptos a nivel mundial y a hacer la segunda guerra imperialista mundial en 1939 donde en algún momento estuvieron a punto de lograr la victoria (principalmente la Alemania Nazi) hasta que el ejército rojo de los soviéticos los derrotara en 1945.

    En ese contexto, en México brotan en los 30´s varios grupos abiertamente nazis que buscaban llevar el fascismo a nuestro país. De ahí surge el Partido de Acción Nacional (PAN) en 1939 como una respuesta reaccionaria a todas las reformas sociales que estaba implementando el proyecto político del cardenismo, el cual buscaba un bienestar colectivo para los sectores más marginados históricamente, campesinos, trabajadores y maestros serán los pilares de ese proceso histórico.

    Tan sólo con ver que el “gran” fundador del PAN es Manuel Gómez Morín, quien fungió como abogado defensor de las empresas extranjeras petroleras que fueron expropiadas por el gobierno de Cárdenas en 1938 por sus prácticas súper explotadoras y por querer pisotear las leyes mexicanas al sentirse intocables.

    El mismo PAN era la concreción política de los remanentes de los movimientos sociales católicos de las guerras cristeras, también tuvo nexos importantes con el sinarquismo y la Falange Española, además siempre mostró mucha simpatía con el fascismo (del cual venía), principalmente el franquista, casualmente éste era la ultraderecha española.

    Nunca se fueron

    Debido a la caída de la ultraderecha a nivel mundial (con la derrota nazi en 1945), los panistas y los nazis (son lo mismo) tuvieron que recular un poco en su discurso abiertamente fascista, es decir, moderaron algo sus postulados políticos. Claro que jamás dejaron de ser una oposición de ultraderecha que disputaba simbólicamente en cada elección con el PRI.

    Sin embargo, con el paso del tiempo los grupos pro fascistas fueron surgiendo poco a poco nuevamente y su vinculación con el PAN está documentada. Por mencionar algunos ejemplos podemos ver al Grupo San Nicolás (Nuevo León), México Despierta (Guadalajara, Chihuahua y CDMX) y los Tecos (Guadalajara). El caso más conocido es la vinculación que existe entre los panistas y el grupo radical ultra conservador católico del Yunque.

    También en el terreno cultural han incursionado con mayor ahínco y menos simulación, ya que en esos espacios “clandestinos” llevan el mensaje abiertamente fascista a todas las personas que puedan alcanzar. Prueba de ello fueron los recientes conciertos secretos de Der Stürmer (banda griega que alaba el Holocausto) en nuestro país y todas las personas que asistieron a ellos.

    Y en el ambiente cultural también lo hacen a través de la venta de libros que difunden sus ideas y que llegan a tener un público considerable. Podemos mencionar por ejemplo a la librería Heidelberg (de Monterrey) que sin tener tienda física venden muchos textos sobre el fascismo y apologías a Hitler. Incluso existen cuentas de youtube y podcast que son abiertamente fascistas y tienen impacto.

    Fascismo nunca más

    Los fascistas mexicanos buscan un supremacismo racial (si, no es broma) y políticamente quieren construir un Tercer Imperio Mexicano. Sí, en pleno siglo XXI existen personas que continúan hablando de imperios, monarquías y todas esas estructuras de la Edad Media y todavía más atrás en la historia.

    Es alarmante ver que grupos fascistas y nazis sigan existiendo en nuestro país y tengan cierta relevancia política y cultural. No debemos ignorarlos, hay que continuar luchando por que se erradiquen, ya que sus discursos discriminatorios (y de odio) son dañinos para la gran mayoría de la población. Y hay que dejarlo claro, esa narrativa fascista va acorde y es impulsada por la derecha mexicana (el PAN y sus secuaces), a ellos hay que dejarles claro: al fascismo no se le discute, se le combate.

    • Redes sociales: https://www.facebook.com/chaarlie.brown.5 y twitter @CarlitosMarx5